{"id":66595,"date":"2024-05-20T21:01:22","date_gmt":"2024-05-20T21:01:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac3601-2022-2014-00582-01\/"},"modified":"2024-05-20T21:01:22","modified_gmt":"2024-05-20T21:01:22","slug":"ac3601-2022-2014-00582-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac3601-2022-2014-00582-01\/","title":{"rendered":"AC 3601 2022"},"content":{"rendered":"<p>AC3601-2022 (2014-00582-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC3601-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-31-03-028-2014-00582-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintiuno de julio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;sobre la admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n presentada &nbsp;por el demandante frente a la &nbsp;sentencia que el 23 de agosto de 2021 profiri\u00f3 el Tribunal &nbsp;Superior de Distrito Judicial de Bogot\u00e1, Sala Civil, en el &nbsp;proceso verbal de Benjam\u00edn Avil\u00e1n Calder\u00f3n &nbsp;contra la Sociedad Colombiana de Cardiolog\u00eda y Cirug\u00eda &nbsp;Cardiovascular y sujetos indeterminados. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El actor pretendi\u00f3 la usucapi\u00f3n extraordinaria del &nbsp;inmueble con c\u00e9dula catastral SB 16570 y matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria 50N-574790 de la oficina de registro de instrumentos &nbsp;p\u00fablicos de Bogot\u00e1. Narr\u00f3 que Genoveva Urdaneta &nbsp;Soto lo llev\u00f3 a la zona en 2002 para \u00abcuidarle &nbsp;el lote y realizar all\u00ed su actividad comercial de venta de &nbsp;le\u00f1a\u00bb; &nbsp;posteriormente, ella vendi\u00f3 su predio y el actor empez\u00f3 &nbsp;a explotar el vecino porque estaba abandonado, us\u00e1ndolo para &nbsp;obtener y vender le\u00f1a, as\u00ed como para su lugar de &nbsp;habitaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La demandada excepcion\u00f3 \u00abinexistencia &nbsp;del tiempo de posesi\u00f3n\u2026\u00bb &nbsp;y \u00abmala &nbsp;fe y violencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;El Juzgado Cincuenta Civil del Circuito de Bogot\u00e1 neg\u00f3 &nbsp;las pretensiones mediante sentencia de 2 de septiembre de 2020. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;El 23 &nbsp;de agosto de 2021 el &nbsp;Tribunal confirm\u00f3 el fallo apelado por el actor. &nbsp;<\/p>\n<p>SENTENCIA &nbsp;DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Se prob\u00f3 que el demandante ha tenido el inmueble; sin embargo, &nbsp;no se acredit\u00f3 que se haya comportado con \u00e1nimo de &nbsp;se\u00f1or y due\u00f1o. El testigo Ricardo Bocanegra C\u00e1ceres &nbsp;declar\u00f3 haber conocido al accionante en 2003 pero nada dijo &nbsp;sobre su condici\u00f3n de poseedor; Fabio Rojas relat\u00f3 &nbsp;haberlo conocido en 2007, pero tampoco declar\u00f3 sobre la &nbsp;calidad posesoria del demandante y, de haber sido de otro modo, la &nbsp;posesi\u00f3n ser\u00eda de tan solo siete a\u00f1os; la &nbsp;declaraci\u00f3n de Germ\u00e1n Avil\u00e1n Mora (hijo, &nbsp;causahabiente del demandante e interesado en las resultas del pleito) &nbsp;carece de credibilidad. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El dictamen del ingeniero catastral y geodesta Jhon Jairo Reyes &nbsp;Moreno prueba que en 2002 no hab\u00eda construcciones en el &nbsp;inmueble y que en 2009 se cortaron algunos \u00e1rboles; las &nbsp;edificaciones tan solo aparecen desde comienzos de 2013. Tal medio de &nbsp;convicci\u00f3n coincide con el aval\u00fao y la declaraci\u00f3n &nbsp;de Valent\u00edn Castellanos Rubio, que corroboran que en 2011 el &nbsp;lote carec\u00eda de construcciones. A esto debe agregarse que no &nbsp;se arrim\u00f3 prueba documental que demuestre la tenencia con &nbsp;\u00e1nimo de se\u00f1or y due\u00f1o, mientras que la &nbsp;accionada prob\u00f3 el pago de impuestos entre 2009 y 2014. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Genoveva Urdaneta (que seg\u00fan el demandante le permiti\u00f3 &nbsp;el ingreso al predio) narr\u00f3 que lo vendi\u00f3 a la &nbsp;demandada en 1995 y no confirm\u00f3 los actos posesorios del &nbsp;actor. &nbsp;<\/p>\n<p>DEMANDA &nbsp;DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Contiene &nbsp;tres cargos que ser\u00e1n inadmitidos por contravenir las &nbsp;exigencias m\u00ednimas. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;PRIMERO &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;amparo de la primera causal, imput\u00f3 vulneraci\u00f3n directa &nbsp;de los art\u00edculos 2\u00ba, 58 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Pol\u00edtica, 669, 762, 777, 778, 786, 787 del C\u00f3digo Civil &nbsp;y 263 del C\u00f3digo Penal. &nbsp;<\/p>\n<p>Censur\u00f3 &nbsp;desconocimiento de la presunci\u00f3n de propiedad en cabeza del &nbsp;poseedor, por haberle exigido que demostrara tenencia con \u00e1nimos &nbsp;de se\u00f1or\u00edo, m\u00e1xime cuando la parte demandada no &nbsp;acredit\u00f3 \u00abrelaci\u00f3n &nbsp;material y jur\u00eddica\u2026 con el predio\u2026 entre\u2026 &nbsp;2002 y 2014\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Refiri\u00f3 &nbsp;el proceso penal contra el accionante, record\u00f3 que no se prob\u00f3 &nbsp;posesi\u00f3n violenta e insisti\u00f3 que \u00abdentro &nbsp;del inmueble exist\u00eda[n] construcciones y actividades de &nbsp;aserramiento de madera\u00bb, &nbsp;raz\u00f3n suficiente para favorecerlo con la presunci\u00f3n de &nbsp;dominio. &nbsp;<\/p>\n<p>Reproch\u00f3 &nbsp;las conclusiones f\u00e1cticas del Tribunal en punto a la falta de &nbsp;posesi\u00f3n del accionante. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;SEGUNDO &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;invocar causal de casaci\u00f3n, se\u00f1al\u00f3 que el fallo &nbsp;transgredi\u00f3 de forma mediata los preceptos 11, 17, 29, 32 del &nbsp;C\u00f3digo Civil, 165, 166, 167, 189, 211, 231, 232 y 235 del &nbsp;C\u00f3digo General del proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Manifest\u00f3 &nbsp;que el Tribunal no estudi\u00f3 las probanzas, le permiti\u00f3 &nbsp;al \u00abingeniero &nbsp;top\u00f3grafo y geodesta\u2026 hacer juicios de valor en el &nbsp;experticio [sic]\u2026 &nbsp;y lo asumi\u00f3 como un testigo m\u00e1s de la parte demandada\u00bb, &nbsp;recordando el car\u00e1cter de las \u00abim\u00e1genes &nbsp;satelitales\u00bb, &nbsp;que deben ser interpretadas por \u00abcart\u00f3grafos\u00bb, &nbsp;lo cual impon\u00eda \u00abdesvalorar &nbsp;la pericia de Reyes Moreno y no darle el valor de testigo\u2026 al &nbsp;asumir que puede decir con realidad de verdad qui\u00e9n, cu\u00e1ndo, &nbsp;c\u00f3mo est\u00e1 actuando como se\u00f1or y due\u00f1o en &nbsp;un terreno\u00bb. &nbsp;Adicion\u00f3 que la falta de contradicci\u00f3n de la prueba &nbsp;pericial se debe a \u00abinusual &nbsp;letargia y sorpresiva renuncia del apoderado anterior de la parte &nbsp;actora\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que algunos testimonios probaban que la demandante sab\u00eda de la &nbsp;\u00abinvasi\u00f3n &nbsp;del lote\u2026 desde 1995\u00bb, &nbsp;que no se demostraron actos de se\u00f1or\u00edo de la parte &nbsp;demandada entre 1995 y 2012, m\u00e1xime cuando no se hab\u00eda &nbsp;advertido que el predio no se estaba enajenando. &nbsp;<\/p>\n<p>Critic\u00f3 &nbsp;que no se hubieran tenido en cuenta otros medios de prueba &nbsp;trasladados oficiosamente que demostraban el asidero de las &nbsp;pretensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>Refiri\u00f3 &nbsp;dudas sobre unas fotograf\u00edas que \u00abfueron &nbsp;sesgadas\u2026 al parecer por el\u2026 avaluador Valent\u00edn &nbsp;Castellanos Rubio\u00bb &nbsp; pues \u00abse &nbsp;tomaron de afuera para adentro y sin entrar al predio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Censur\u00f3 &nbsp;que el propietario demandado no haya probado \u00abla &nbsp;posesi\u00f3n en el terreno\u00bb, &nbsp;se\u00f1alando de \u00abraro &nbsp;que no existe\u2026 acta de entrega, \u2026 construcciones, &nbsp;aluviones, avulsiones\u2026 podas, cercados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Apunt\u00f3 &nbsp;que no se le puede dar mayor credibilidad a las fotos referidas en el &nbsp;dictamen porque en ellas no se aprecian las obras constitutivas de &nbsp;explotaci\u00f3n econ\u00f3mica del predio, sobre todo cuando no &nbsp;se puede exigir a una persona \u00abcon &nbsp;casi 75 a\u00f1os\u00bb &nbsp;realizar de inmediato obras considerables, pues es normal que explote &nbsp;el terreno progresivamente y en la medida de sus posibilidades &nbsp;f\u00edsicas y econ\u00f3micas. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCER &nbsp;CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;invocar motivo alguno, acus\u00f3 el fallo de haber violado &nbsp;indirectamente normas sustanciales a ra\u00edz de errores de hecho &nbsp;\u00aben &nbsp;la apreciaci\u00f3n de la demanda, su contestaci\u00f3n y las &nbsp;pruebas\u00bb. &nbsp;Se interpreta que en este cargo tambi\u00e9n se traen a colaci\u00f3n &nbsp;las normas citadas en el anterior, pues hace parte del mismo ac\u00e1pite. &nbsp;<\/p>\n<p>Refiri\u00f3 &nbsp;que estuvo probado que el demandante ingres\u00f3 para \u00abcuidar &nbsp;el lote contiguo\u2026, lo limpi\u00f3, puso cerca y port\u00f3n &nbsp;de madera, con el tiempo hace casa[,] vive y vende le\u00f1a\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Refiri\u00f3 &nbsp;que Genoveva Urdaneta declar\u00f3 \u00aben &nbsp;la causa penal\u00bb &nbsp;que el actor \u00abtrabajaba &nbsp;le\u00f1a en ese lote, hasta que lo vendi\u00f3 (1995)[,] es &nbsp;decir[,] a sabiendas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sostuvo &nbsp;que \u00abno &nbsp;se puede dejar que [el fallo impugnado] adquiera fuerza y presunci\u00f3n &nbsp;de legalidad\u00bb &nbsp;porque fueron probados los hechos y pretensiones de la demanda de &nbsp;usucapi\u00f3n y \u00abel &nbsp;testimonio del humilde campesino con ruana no tiene el mismo peso de &nbsp;verdad que un encorbatado perito o m\u00e9dico que cuida el &nbsp;patrimonio corporativo de una sociedad con tanto dinero que ni sab[e] &nbsp;lo que tien[e]\u2026\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Reproch\u00f3 &nbsp;que se hubiera tomado parcialmente el testimonio trasladado de &nbsp;\u00abUrdaneta &nbsp;Soto\u00bb &nbsp;porque los hechos narrados corresponden a 2017, lo cual es &nbsp;\u00absuperfluo\u00bb &nbsp;en raz\u00f3n a que la demanda es de 2014. Esto denota equivocaci\u00f3n &nbsp;en el inicio de la posesi\u00f3n, pues fue autorizado desde 1995 &nbsp;por Genoveva Urdaneta Soto, propietaria del inmueble, \u00abcon &nbsp;fines 100% econ\u00f3micos de explotaci\u00f3n de su actividad &nbsp;\u00fanica como le\u00f1ador: cortar y vender le\u00f1a\u00bb, &nbsp;es decir que \u00abdesde &nbsp;el ingreso tuvo \u00e1nimo de se\u00f1or y due\u00f1o y siendo &nbsp;esa fecha en el a\u00f1o 2002, se dan m\u00e1s de 10 a\u00f1os &nbsp;desde ese momento hasta la presentaci\u00f3n de la demanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Refiri\u00f3 &nbsp;que la sentencia pretende dejar sin efectos la presunci\u00f3n de &nbsp;que el poseedor es reputado due\u00f1o mientras que alguien &nbsp;distinto no justifique serlo. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que las afirmaciones del perito ingeniero catastral y geodesta se &nbsp;desvirt\u00faan con hechos notorios obtenidos por medios &nbsp;tecnol\u00f3gicos como las fotograf\u00edas aportadas del mapa de &nbsp;terreno. &nbsp;<\/p>\n<p>Sostuvo &nbsp;que no hab\u00eda lugar a presumir actos de explotaci\u00f3n de &nbsp;la parte demandada y propietaria del terreno, sino que deb\u00eda &nbsp;probarse expresamente que lo hab\u00edan abandonado y que no &nbsp;\u00abejercieron &nbsp;actos de se\u00f1or y due\u00f1o\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Refiri\u00f3 &nbsp;algunas pruebas documentales, \u00abcertificaciones &nbsp;reconocidas\u00bb, &nbsp;fotos y transcribi\u00f3 algunas declaraciones con miras a sostener &nbsp;que la demandada \u00abnunca &nbsp;ha probado la tenencia [del &nbsp;inmueble pretendido] &nbsp;entre los a\u00f1os 1995 y 2011\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El primer embate padece varios defectos que imponen inadmitirlo. &nbsp;Carece de la claridad exigida en el numeral 2\u00ba del art\u00edculo &nbsp;344 del C\u00f3digo General del Proceso porque las argumentaciones &nbsp;del recurrente no permiten desentra\u00f1ar en qu\u00e9 consisti\u00f3 &nbsp;la transgresi\u00f3n inmediata de normas sustantivas. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;falencia es evidente, por ejemplo, cuando el opugnante reprocha el &nbsp;supuesto desconocimiento de la presunci\u00f3n de dominio a favor &nbsp;del poseedor, pero no explica de qu\u00e9 manera incurri\u00f3 el &nbsp;Tribunal en indebida aplicaci\u00f3n, malinterpretaci\u00f3n o &nbsp;falta de uso de disposiciones sustanciales. Obs\u00e9rvese que el &nbsp;impugnante sugiere que en esta clase de juicios el propietario &nbsp;tambi\u00e9n debe demostrar posesi\u00f3n, lo que resulta &nbsp;equivocado porque es indispensable que el usucapiente compruebe que &nbsp;se ha comportado como se\u00f1or y due\u00f1o durante el tiempo &nbsp;m\u00ednimo correspondiente. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;embate inicial tambi\u00e9n descendi\u00f3 a la plataforma &nbsp;f\u00e1ctica, es decir, contravino la exigencia plasmada en el &nbsp;literal a del numeral 2\u00ba del art\u00edculo 344 del C\u00f3digo &nbsp;General el Proceso, que exige limitarse a la materia jur\u00eddica &nbsp;sin inmiscuirse en los hechos, par\u00e1metro que fue desconocido &nbsp;cuando el recurrente insisti\u00f3 en que s\u00ed prob\u00f3 &nbsp;dentro del plenario su condici\u00f3n de poseedor y la fecha en que &nbsp;empez\u00f3 a comportarse como se\u00f1or y due\u00f1o, a pesar &nbsp;de que el embate viene encaminado por el desconocimiento directo de &nbsp;la normativa sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El segundo cuestionamiento es obscuro respecto del tipo de yerro &nbsp;imputado al Tribunal pues alude de manera indistinta al error &nbsp;probatorio y al f\u00e1ctico. Haciendo a un lado tal falencia, si &nbsp;llegara a interpretarse que la transgresi\u00f3n indirecta se hizo &nbsp;consistir en el error de derecho, es evidente que no se sustent\u00f3 &nbsp;debidamente c\u00f3mo se cometi\u00f3, pues el recurrente se &nbsp;limit\u00f3 a decir que las probanzas valoradas en contra de sus &nbsp;intereses no merec\u00edan credibilidad, sin explicar las razones &nbsp;de tal aserto; esto quiere decir que, de llegar a interpretarse que &nbsp;el planteado fue un yerro de derecho, no tuvo mayor desarrollo por el &nbsp;impugnante y merece ser inadmitido. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otro lado, si se concluyera que el error planteado es el f\u00e1ctico, &nbsp;tambi\u00e9n resulta inadmisible por haberse dejado de probar el &nbsp;yerro como exige la parte final del literal a del numeral 2\u00ba del &nbsp;art\u00edculo 344 del C\u00f3digo General del Proceso. El &nbsp;casacionista cuestion\u00f3 la valoraci\u00f3n del dictamen &nbsp;pericial y la supuesta falta de apreciaci\u00f3n de otros medios de &nbsp;convicci\u00f3n porque, en su criterio, el terreno s\u00ed fue &nbsp;explotado por \u00e9l, pero nada dijo sobre las apreciaciones del &nbsp;ad &nbsp;quem en &nbsp;punto a las declaraciones de Ricardo &nbsp;Bocanegra C\u00e1ceres, Fabio Rojas o Germ\u00e1n Avil\u00e1n &nbsp;Mora, valoradas en la sentencia. Esto denota que el cargo se asemej\u00f3 &nbsp;m\u00e1s a un alegato conclusivo que busca ser preferido en &nbsp;perjuicio de las consideraciones de la sentencia de instancia, a &nbsp;pesar de que en el recurso extraordinario de casaci\u00f3n deben &nbsp;contrastarse las valoraciones probatorias realizadas por el ad &nbsp;quem con &nbsp;las pruebas cuya materialidad objetiva fue alterada por adici\u00f3n &nbsp;o cercenamiento, ejercicio que no se llev\u00f3 a cabo al sustentar &nbsp;la impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Una falencia similar se predica del \u00faltimo cargo porque se &nbsp;limit\u00f3 a cuestionar que, desde su forma de ver las cosas, s\u00ed &nbsp;se prob\u00f3 la posesi\u00f3n mediante la explotaci\u00f3n &nbsp;econ\u00f3mica del terreno, pero no se contrast\u00f3 esa forma &nbsp;de ver las probanzas con las motivaciones expuestas por el Tribunal &nbsp;en la sentencia impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>Sabido &nbsp;es que, en virtud de la presunci\u00f3n de legalidad y acierto que &nbsp;cobija la sentencia de \u00faltima instancia, el recurrente tiene &nbsp;la carga de desvirtuarla, mostrando que el material probatorio fue &nbsp;alterado en su objetividad, en vez de limitarse a sostener que el &nbsp;material suasorio merece una mejor o distinta ponderaci\u00f3n. Sin &nbsp;embargo, ese ejercicio no se llev\u00f3 a cabo y, por tanto, impone &nbsp;cerrar camino al cuestionamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;As\u00ed las cosas, por las razones esgrimidas, se inadmitir\u00e1n &nbsp;todos los cargos. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;base en lo discurrido, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, resuelve &nbsp;declarar inadmisible la demanda de casaci\u00f3n formulada por &nbsp;Benjam\u00edn &nbsp;Avil\u00e1n Calder\u00f3n en el proceso de la referencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;ordena la devoluci\u00f3n del expediente al Tribunal de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese. &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de la Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC3601-2022 (2014-00582-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; AC3601-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-31-03-028-2014-00582-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintiuno de julio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Dec\u00eddese &nbsp;sobre la admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n presentada &nbsp;por el demandante frente a la &nbsp;sentencia que el 23 de agosto de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[53],"tags":[],"class_list":["post-66595","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-septiembre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66595","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66595"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66595\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66595"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66595"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66595"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}