{"id":66930,"date":"2024-05-20T21:01:30","date_gmt":"2024-05-20T21:01:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc11746-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:01:30","modified_gmt":"2024-05-20T21:01:30","slug":"stc11746-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc11746-2022\/","title":{"rendered":"STC11746 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC11746-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;STC11746-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 73001-22-13-000-2022-00282-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en Sala de siete de septiembre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., ocho (8) de septiembre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 12 de agosto de &nbsp;2022 por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Ibagu\u00e9, en la tutela que Andr\u00e9s Tapiero &nbsp;Moreno le instaur\u00f3 al Juzgado Quinto Civil del Circuito de esa &nbsp;ciudad, extensiva a los dem\u00e1s intervinientes en el consecutivo &nbsp;cuestionado. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp;El &nbsp;libelista, a trav\u00e9s de apoderado, &nbsp;reclam\u00f3 la protecci\u00f3n de los derechos al \u00abdebido &nbsp;proceso y seguridad jur\u00eddica\u00bb para &nbsp;que, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abi) &nbsp;Se ordene revocar la providencia judicial proferida por el Juzgado &nbsp;accionado el 25 de mayo de 2022, mediante la cual revoc\u00f3 la &nbsp;sentencia proferida por el a quo y en su lugar declar\u00f3 como &nbsp;simulados los negocios de compraventa celebrados entre la se\u00f1ora &nbsp;Mar\u00eda B\u00e1rbara Celis y Gineth Tapiero Celis, en las &nbsp;escrituras p\u00fablicas N\u00famero 3516 del 17 de septiembre de &nbsp;1997 y 2733 del 26 de julio de 1997. &nbsp;<\/p>\n<p>ii) &nbsp;Ordenar que en aras de lograr una sentencia imparcial y teniendo en &nbsp;cuenta el inminente conflicto de competencia que surge para el &nbsp;Juzgado Quinto Civil del Circuito de Ibagu\u00e9 en conocer &nbsp;nuevamente sobre el proceso de simulaci\u00f3n aducido, se ordene &nbsp;su remisi\u00f3n al Juzgado que siga en turno, para que asuma el &nbsp;conocimiento del mismo y proceda a proferir una nueva sentencia de &nbsp;segunda instancia, realizando una correcta valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria, en la que se tengan en cuenta todas la pruebas, &nbsp;evidencias, alegatos y conjeturas allegadas por la parte demandante &nbsp;de manera oportuna\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;resumen, adujo que el Juzgado Quinto Civil del Circuito de Ibagu\u00e9 &nbsp;revoc\u00f3 la sentencia emitida por el Juzgado Cuarto Civil &nbsp;Municipal de esa urbe en el litigio formulado en su contra por Gineth &nbsp;Tapiero Celis para, en su lugar, \u00abdeclarar &nbsp;absolutamente simulados los contratos de compraventa celebrados entre &nbsp;Gineth y Mar\u00eda B\u00e1rbara Celis, los cuales se encuentran &nbsp;contenidos en las escrituras p\u00fablicas Nos. 3516 del 17 de &nbsp;septiembre de 1997 y 2733 del 26 de julio de 1997\u00bb &nbsp;(25 may. 2022). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;su opini\u00f3n con tal pronunciamiento se vulneraron sus &nbsp;prerrogativas esenciales, puesto que \u00abse &nbsp;incurri\u00f3 en indebida valoraci\u00f3n probatoria al no &nbsp;existir los medios de convicci\u00f3n suficientes para acceder a &nbsp;las pretensiones de la demandante y dejando de lado y sin valoraci\u00f3n &nbsp;todas las pruebas allegadas por el demandado, adem\u00e1s de &nbsp;existir una evidente inducci\u00f3n al error en que de manera &nbsp;fraudulenta Gineth Tapiero hizo incurrir al ad quem para adoptar su &nbsp;decisi\u00f3n con violaci\u00f3n directa de la constituci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El Juzgado Quinto Civil del Circuito de Ibagu\u00e9 defendi\u00f3 &nbsp;la legalidad de su proceder, en tanto el Cuarto Civil Municipal &nbsp;manifest\u00f3 que \u00abla &nbsp;acci\u00f3n de tutela ataca puntualmente la sentencia de segunda &nbsp;instancia como consecuencia de la apelaci\u00f3n interpuesta al &nbsp;fallo emitido por esta juzgadora\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Gineth &nbsp;Tapiero Celis se opuso al auxilio porque \u00abel &nbsp;juzgador accionado contrario a lo aqu\u00ed manifestado, realiz\u00f3 &nbsp;y valor\u00f3 efectivamente todas y cada una de las pruebas &nbsp;aportadas dentro del plenario, las que no fueron precisamente &nbsp;valoradas en su totalidad por el juzgador de primera instancia, con &nbsp;lo que diera precisamente con la revocatoria de la sentencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>SENTENCIA &nbsp;DE PRIMERA INSTANCIA E IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Tribunal Superior de Ibagu\u00e9 &nbsp;neg\u00f3 &nbsp;el amparo porque la resoluci\u00f3n criticada no se aprecia &nbsp;irrazonable, dado que est\u00e1 soportada en el an\u00e1lisis de &nbsp;las pruebas recaudadas y la normativa que rige la materia. &nbsp;<\/p>\n<p>Recurri\u00f3 &nbsp;el precursor iterando sus planteamientos inaugurales, agregando que &nbsp;\u00ab[es] &nbsp;consciente de la alta demanda laboral y del limitado recurso humano &nbsp;con el que cuenta la rama judicial, pero ello no debe ser \u00f3bice &nbsp;para proferir una sentencia \u201ca la topa tolondra\u201d sin &nbsp;revisar y analizar a consciencia los hechos, argumentos y pruebas &nbsp;allegadas (\u2026) [solicita] conceder la impugnaci\u00f3n con el &nbsp;fin que el superior proceda a realizar un verdadero ejercicio de &nbsp;an\u00e1lisis y argumentaci\u00f3n jur\u00eddica sobre el &nbsp;presente asunto, que permita revocar la sentencia proferida en &nbsp;primera instancia, conceda la protecci\u00f3n constitucional y se &nbsp;accedan a [sus] pretensiones\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente &nbsp;rog\u00f3 que \u00abse &nbsp;compulse copias a la Comisi\u00f3n de Disciplina Judicial y a la &nbsp;Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n para que procedan a &nbsp;investigar si por parte de los servidores que profirieron la &nbsp;sentencia de primera instancia dentro de esta acci\u00f3n &nbsp;constitucional, existieron posibles conductas disciplinarias y\/o se &nbsp;cometi\u00f3 prevaricato, al carecer la providencia de motivaci\u00f3n, &nbsp;an\u00e1lisis, argumentaci\u00f3n y en general al ser proferida &nbsp;sin hacer alguna menci\u00f3n ni mucho menos estudio frente a las &nbsp;determinaciones adoptadas por el juez accionado que conducen al &nbsp;Tribunal a considerar que no existe vulneraci\u00f3n de derechos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;En el sub &nbsp;j\u00fadice &nbsp;se advierte el fracaso del resguardo y, por ende, la convalidaci\u00f3n &nbsp;del veredicto de primer grado, porque en la providencia emitida por &nbsp;el Juzgado Quinto Civil del Circuito de Ibagu\u00e9 &nbsp;que \u00ab[revoc\u00f3] &nbsp;la sentencia proferida el 30 de abril de 2021 por el Juzgado Cuarto &nbsp;Civil Municipal y [declar\u00f3] absolutamente simulados los &nbsp;contratos de compraventa ajustados entre Gineth Tapiero Celis y Mar\u00eda &nbsp;B\u00e1rbara Celis\u00bb, se &nbsp;expusieron &nbsp;las razones para adoptar tal determinaci\u00f3n, lo que no &nbsp;evidencia subjetividad, arbitrariedad o capricho, al tratarse de una &nbsp;labor que no puede ser reprochada en el terreno de esta especial &nbsp;justicia. &nbsp;<\/p>\n<p>Fue &nbsp;as\u00ed como &nbsp;esboz\u00f3, preliminarmente, que &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;Como lo que quiso la accionante fue derruir la buena fe sobre la que &nbsp;ven\u00edan guarnecidos los negocios jur\u00eddicos celebrados &nbsp;entre ella y Mar\u00eda B\u00e1rbara Celis, suyo era el deber de &nbsp;acreditar el contraste entre el querer subjetivo y la declaraci\u00f3n &nbsp;p\u00fablica efectuada, carga procesal que, distinto a lo concluido &nbsp;por el a quo, si se logr\u00f3, por lo que deber\u00e1 revocarse &nbsp;la sentencia proferida estimando las pretensiones incoadas, t\u00f3picos &nbsp;que vale la pena sustentar punto por punto. &nbsp;<\/p>\n<p>5.4.1. &nbsp;Las relaciones parentales, amistosas o de dependencia. &nbsp;Fue di\u00e1fano desde el principio que quienes celebraron las &nbsp;compraventas atacadas ten\u00edan una estrecha relaci\u00f3n &nbsp;amparada en un v\u00ednculo de consanguinidad [madre e hija] lo &nbsp;que, si hac\u00eda falta, qued\u00f3 corroborado con el registro &nbsp;civil de nacimiento de Gineth Tapiero Celis. Y por m\u00e1s de que &nbsp;este v\u00ednculo solo no prueba la simulaci\u00f3n de los actos, &nbsp;si obliga a escudri\u00f1ar respecto de la injerencia que aquel &nbsp;enlace tuvo en las manifestaciones de voluntad de los contratantes. &nbsp;<\/p>\n<p>5.4.2. &nbsp;La persistencia del enajenante en la posesi\u00f3n. &nbsp;De acuerdo con los documentos visibles del folio 32 al 42 del &nbsp;cuaderno principal (expediente f\u00edsico), se percibe como sobre &nbsp;el predio rural identificado con la matr\u00edcula n\u00famero &nbsp;352-6903 se suscribieron, desde el a\u00f1o 1991 hasta el 2004, &nbsp;sendos contratos de arrendamiento en los que obr\u00f3 como &nbsp;arrendadora Gineth Tapiero Celis y como arrendatarios, por citar &nbsp;algunos, Gonzalo Sarmiento G\u00f3mez y Lorenzo Hidalgo. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;primero, quien como ya se dijo fue testigo en el proceso, adujo &nbsp;conocer a la familia Tapiero desde hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os, &nbsp;en raz\u00f3n a que se hizo vecino de estos en el a\u00f1o 72. En &nbsp;su relato dijo conocer a Tapiero Celis desde que esta era apenas una &nbsp;ni\u00f1a, no solo por la cercan\u00eda de sus predios, sino &nbsp;porque luego la tuvo como su arrendadora por m\u00e1s de 10 a\u00f1os. &nbsp;Sobre ese v\u00ednculo afirm\u00f3 que a ella le pag\u00f3, con &nbsp;ella contrat\u00f3 y la ha tenido como due\u00f1a, desde esa &nbsp;\u00e9poca y hasta la fecha. &nbsp;<\/p>\n<p>Siguiendo &nbsp;en la misma l\u00ednea argumentativa estuvo lo expresado por &nbsp;Lorenzo Hidalgo, quien afirm\u00f3 conocer a Tapiero Celis hace m\u00e1s &nbsp;de 10 a\u00f1os debido a su oficio, pues aquel cultiva arroz y &nbsp;tiene tierras que colindan con la parcela n\u00famero 7 de la &nbsp;vereda El Play\u00f3n, inclusive, asever\u00f3 tambi\u00e9n &nbsp;haber sido arrendatario de aquella, menci\u00f3n que encuentra &nbsp;soporte a folio 42 del cartulario (f\u00edsico). &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;al otro inmueble est\u00e1 lo atestado por Diana Urue\u00f1a, &nbsp;quien afirm\u00f3 ser vecina de la demandante en el barrio entre &nbsp;r\u00edos de esta municipalidad y dijo haber conocido a la difunta &nbsp;B\u00e1rbara Celis (q.e.p.d.), pues viv\u00eda junto a su hija en &nbsp;el mismo bien ra\u00edz, informaci\u00f3n que concuerda con lo &nbsp;dicho por las partes al momento de absolver el interrogatorio. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;esta manera queda claro c\u00f3mo, aun habi\u00e9ndose &nbsp;desprendido del dominio de los inmuebles en el a\u00f1o 1997, la &nbsp;demandante nunca dej\u00f3 de poseerlos. &nbsp;<\/p>\n<p>5.4.3. &nbsp;El tiempo sospechoso de los negocios. &nbsp;De la lectura simple y desprevenida de los instrumentos p\u00fablicos &nbsp;a trav\u00e9s de los cuales se protocolizaron las compraventas &nbsp;atacadas, se atisba &nbsp; como &nbsp;estos fueron realizados en poco m\u00e1s &nbsp;de 1 mes, es decir, la hoy accionante vendi\u00f3 a su madre los &nbsp; predios &nbsp;en &nbsp;un &nbsp;tiempo &nbsp;sumamente reducido, &nbsp;lo &nbsp;que &nbsp;hace &nbsp;pensar &nbsp; que &nbsp;esta decisi\u00f3n &nbsp;surgi\u00f3 a consecuencia &nbsp;de &nbsp;alg\u00fan &nbsp; evento &nbsp;particular que apresur\u00f3 su desprendimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;es que, a pesar de que el motivo parece difuso, pues hay ostensibles &nbsp;incongruencias por parte de la demandante, no es habitual que una &nbsp;persona venda en bloque sus pertenencias, menos a quien como se ver\u00e1, &nbsp;no pod\u00eda ni ten\u00eda c\u00f3mo pagarle el precio por &nbsp;esos bienes. &nbsp;<\/p>\n<p>5.4.4. &nbsp;El precio bajo. &nbsp;Este t\u00f3pico, apreciado de forma conjunta, permite elaborar &nbsp;varias conjeturas en torno al proceder de las partes, hiriendo los &nbsp;actos jur\u00eddicos realizados por Gineth Tapiero y B\u00e1rbara &nbsp;Celis. &nbsp;<\/p>\n<p>Centrada &nbsp;la atenci\u00f3n en la escritura n\u00famero 3516 del 17\/09\/1997, &nbsp;se advierte que all\u00ed se consign\u00f3 como precio de venta &nbsp;la suma de cuatro millones quinientos mil pesos ($4\u2019500.000.00), &nbsp;precio que visto de pasada no parece \u00ednfimo. Empero, si &nbsp;volvemos sobre los contratos de arrendamiento que se ven\u00edan &nbsp;desarrollando sobre aquel predio desde el a\u00f1o 1991, los cuales &nbsp;para el a\u00f1o 1995 le reportaban a su due\u00f1a un aproximado &nbsp;de dos millones quinientos veinte mil pesos ($2\u2019520.000.00) &nbsp;anuales, pierde sentido que Tapiero Celis se hubiera desprendido del &nbsp;terreno por poco menos de lo que este le reportar\u00eda al cabo de &nbsp;2 a\u00f1os. &nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s &nbsp;fuerza toma lo dicho si se relieva que a folio 35 del expediente &nbsp;(f\u00edsico), reposa un nuevo contrato de arrendamiento en el cual &nbsp;el arrendatario se comprometi\u00f3 a cancelar como canon la suma &nbsp;de tres millones cuatrocientos noventa y cinco mil pesos &nbsp;($3.495.000.oo), por un interregno comprendido entre el &nbsp;01\/01\/1999 &nbsp; y &nbsp;el &nbsp;30\/06\/1999, &nbsp;acto &nbsp;jur\u00eddico &nbsp;donde &nbsp;nuevamente &nbsp;la &nbsp; otrora enajenante fungi\u00f3 como arrendadora. &nbsp;<\/p>\n<p>Acto &nbsp;seguido estudi\u00f3 la falta de medios de la adquirente y &nbsp;esgrimi\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;A folio 5 del cuaderno principal (f\u00edsico) se aprecia un &nbsp;escrito firmado por la &nbsp;se\u00f1ora Mar\u00eda &nbsp;B\u00e1rbara &nbsp; Celis (q.e.p.d.) y &nbsp;su &nbsp;hija, &nbsp;documento fechado &nbsp;el 7\/7\/1988, del &nbsp;cual &nbsp;se &nbsp;lee &nbsp;en &nbsp;su &nbsp;inciso &nbsp;final: \u201cruego doctor RIVERA &nbsp;atender mi solicitud, &nbsp;mi &nbsp;hija &nbsp;Gineth &nbsp;y &nbsp;su &nbsp;esposo &nbsp;son &nbsp;de &nbsp; pocos &nbsp;recursos &nbsp;y \u00e9l quiere &nbsp;tener donde &nbsp;trabajar y &nbsp;ellos &nbsp; son mi &nbsp;apoyo &nbsp;en &nbsp;esta &nbsp;orfandad &nbsp;que &nbsp;el &nbsp;destino &nbsp;me &nbsp;ha deparado\u201d &nbsp;(subrayas propias), texto del cual se extrae sin mayor dificultad que &nbsp;tanto Tapiero &nbsp;Celis como &nbsp;su &nbsp;madre &nbsp;no ten\u00edan, &nbsp;para &nbsp;la &nbsp; \u00e9poca, una buena condici\u00f3n econ\u00f3mica a ra\u00edz &nbsp;de la tragedia ocurrida en el municipio de Armero. &nbsp;<\/p>\n<p>Del &nbsp;folio 14 al 18 del cartulario (f\u00edsico), se halla la resoluci\u00f3n &nbsp;0370 del 30\/03\/1990, a trav\u00e9s de la cual el Instituto &nbsp;Colombiano de la Reforma Agraria \u2013INCORA, le adjudic\u00f3 a &nbsp;la demandante el predio identificado con la matr\u00edcula n\u00famero &nbsp;352-6903, junto a ella yace la escritura n\u00famero 916 del &nbsp;19\/06\/1990, con la cual se protocoliz\u00f3 dicha adjudicaci\u00f3n, &nbsp;es decir, un a\u00f1o y dos meses despu\u00e9s de la misiva &nbsp;escrita por madre e hija, la aqu\u00ed accionante recibi\u00f3 un &nbsp;predio rural, mismo del que hoy se discute su venta. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;folio 12 a 13 del cuaderno principal (f\u00edsico), reposa un &nbsp;certificado de &nbsp;tradici\u00f3n &nbsp;y &nbsp;libertad de &nbsp;un &nbsp;inmueble &nbsp; identificado &nbsp;con &nbsp;el n\u00famero &nbsp;de &nbsp;matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria &nbsp;362-7561 &nbsp;de &nbsp;la &nbsp;Oficina &nbsp;de &nbsp;Registro &nbsp;de &nbsp; Instrumentos &nbsp;P\u00fablicos &nbsp;de Honda, &nbsp;el &nbsp;cual &nbsp;en &nbsp;su &nbsp;anotaci\u00f3n &nbsp; n\u00famero &nbsp;9 &nbsp;consigna &nbsp;que &nbsp;Mar\u00eda &nbsp;B\u00e1rbara &nbsp;Celis &nbsp;adquiri\u00f3 por compraventa dicho bien ra\u00edz, acto que &nbsp;realiz\u00f3 junto a la se\u00f1ora Mar\u00eda Ruth Vallejo de &nbsp;Granados a trav\u00e9s de la escritura p\u00fablica n\u00famero &nbsp;1068 del 23 de agosto de 1991. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;esa breve rese\u00f1a documental, no entiende el juzgado c\u00f3mo &nbsp;Mar\u00eda B\u00e1rbara Celis, quien sign\u00f3 la carta &nbsp;dirigida al gerente del INCORA en 1988 manifestando no tener &nbsp;solvencia econ\u00f3mica por haberlo perdido todo en raz\u00f3n a &nbsp;la avalancha, resulta haci\u00e9ndose con un bien en el municipio &nbsp;de Mariquita \u2013Tolima por novecientos cincuenta mil pesos &nbsp;($950.000.00). Adicional a esa falta de correspondencia entre sus &nbsp;manifestaciones, surge para el despacho un nuevo interrogante, c\u00f3mo &nbsp;una persona de 62 a\u00f1os (para la \u00e9poca), que lo perdi\u00f3 &nbsp;todo en 1985 a ra\u00edz de la tragedia por todos conocida, que no &nbsp;ten\u00eda forma de hacerse con bienes en 1988, que no pudo ser &nbsp;beneficiada con la herencia que dej\u00f3 su esposo, y que seg\u00fan &nbsp;el debate probatorio no percib\u00eda ingreso alguno, en 3 a\u00f1os &nbsp;result\u00f3 haci\u00e9ndose con un predio por esa suma de &nbsp;dinero. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp; anterior &nbsp;resulta &nbsp;extra\u00f1o aun pasando &nbsp;por &nbsp;alto que, &nbsp;seg\u00fan &nbsp; el relato &nbsp;de &nbsp;la &nbsp;demandante &nbsp;en &nbsp;su &nbsp;interrogatorio, &nbsp;acompasado &nbsp; con &nbsp;el &nbsp;documento denominado \u201cpromesa de compraventa\u201d, &nbsp; visible &nbsp;a &nbsp;folio &nbsp;30 &nbsp;y &nbsp;31 &nbsp;del &nbsp;cuaderno principal (f\u00edsico), &nbsp; suscrito &nbsp;por Mar\u00eda &nbsp;Ruth &nbsp;Vallejo &nbsp;De &nbsp;G. como &nbsp;promitente &nbsp;vendedora y Mar\u00eda B\u00e1rbara Celis como promitente &nbsp;compradora, en el que firm\u00f3 como testigo su hija Gineth &nbsp;Tapiero Celis hoy demandante, dicho valor no fue el realmente &nbsp; entregado como precio, &nbsp;ya &nbsp;que &nbsp;en ese acuerdo &nbsp;previo, &nbsp;adiado &nbsp;el &nbsp;30\/05\/1991, se convino una suma bien distinta a la rese\u00f1ada, &nbsp;cifra que ascend\u00eda a &nbsp;los cuatro millones ochocientos mil &nbsp; pesos ($4.800.000.00), acordada por &nbsp;las partes tres meses antes de &nbsp;la suscripci\u00f3n de la mentada escritura. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;mismo resalt\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;es que m\u00e1s all\u00e1 de que aquel bien no est\u00e9 siendo &nbsp;discutido en el presente proceso, su aparici\u00f3n en el sumario &nbsp;resulta importante para hacer una trazabilidad de las actividades que &nbsp;realizaban las contratantes y la forma en la que ajustaban sus &nbsp;negocios. Tambi\u00e9n se hace hincapi\u00e9 en ese v\u00ednculo, &nbsp;por cuanto esta compra se tuvo como una prueba fehaciente de la &nbsp;solvencia de la se\u00f1ora Mar\u00eda B\u00e1rbara Celis, &nbsp;negocio al que err\u00f3neamente el fallador de primera instancia &nbsp;sum\u00f3, a la hora de desatar la controversia, el de un bien &nbsp;ubicado en la ciudad de Bogot\u00e1, del cual, como bien expres\u00f3 &nbsp;el recurrente, no obra prueba alguna de su existencia y ning\u00fan &nbsp;deponente dio raz\u00f3n de \u00e9l. &nbsp;<\/p>\n<p>Omitiendo &nbsp;dicho yerro y ateni\u00e9ndose esta c\u00e9lula jurisdiccional a &nbsp;la veracidad de los documentos p\u00fablicos, en este caso, la &nbsp;escritura con la que se protocoliz\u00f3 la compra del predio de &nbsp;Mariquita, podr\u00eda tomarse aquella como un sustento del parn\u00e9 &nbsp;con el que contaba Mar\u00eda B\u00e1rbara Celis, tal como en su &nbsp;momento lo hizo el despacho de la instancia que antecede. A pesar de &nbsp;ello, una nueva sombra se posa sobre esa afirmaci\u00f3n, dado que, &nbsp;incluso teniendo esa negociaci\u00f3n como la muestra di\u00e1fana &nbsp;de la capacidad econ\u00f3mica de Mar\u00eda B\u00e1rbara, &nbsp;milita a folio 29 del principal, una declaraci\u00f3n juramentada &nbsp;firmada por la difunta Mar\u00eda B\u00e1rbara, que data del &nbsp;16\/09\/1998, en la que aquella expone: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cManifiesto &nbsp;que dependo econ\u00f3micamente del se\u00f1or Andr\u00e9s &nbsp;Tapiero Moreno, ya que no me encuentro laborando en ninguna parte, &nbsp;adem\u00e1s manifiesto que en la actualidad no me encuentro &nbsp;afiliada a ninguna entidad promotora de salud\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Aquella &nbsp;declaraci\u00f3n se hizo un a\u00f1o despu\u00e9s de que Celis &nbsp;comprara el predio rural identificado con la matr\u00edcula n\u00famero &nbsp;352-6903 por cuatro millones quinientos mil pesos ($4\u2019500.000.00), &nbsp;y un a\u00f1o y dos meses despu\u00e9s de que se hiciera con la &nbsp;casa identificada con el n\u00famero de matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria 350-27386 por diez millones de pesos ($10.000.000.00). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp; las &nbsp;cosas, notoria &nbsp;es &nbsp;la &nbsp;falta &nbsp;de coherencia &nbsp;en &nbsp;que &nbsp;se &nbsp; hayan realizado &nbsp;erogaciones &nbsp;por &nbsp;parte &nbsp;de &nbsp;la &nbsp;compradora &nbsp;por &nbsp;un &nbsp; total &nbsp;de catorce millones &nbsp;quinientos &nbsp;mil &nbsp;pesos ($14.500.000.oo) &nbsp;y &nbsp;un &nbsp;a\u00f1o &nbsp;despu\u00e9s &nbsp;esta &nbsp;afirme depender &nbsp; econ\u00f3micamente &nbsp;de &nbsp;su &nbsp;nieto, &nbsp;no &nbsp;teniendo &nbsp;alcance &nbsp;a &nbsp;un &nbsp; servicio &nbsp;de salud, m\u00e1s cuando se itera, hab\u00eda comprado &nbsp;hace 7 a\u00f1os una casa de habitaci\u00f3n en el municipio de &nbsp;Mariquita \u2013Tolima, y su nieto llevaba poco m\u00e1s de 11 &nbsp;meses fuera del programa de aldeas infantiles SOS Colombia (Fl.63). &nbsp;<\/p>\n<p>Precisado &nbsp;lo anterior, puntualiz\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp; prosperar &nbsp;la &nbsp;acci\u00f3n, &nbsp;viable &nbsp;se &nbsp;hace &nbsp;el &nbsp;an\u00e1lisis &nbsp; de &nbsp;las defensas &nbsp;con &nbsp;las &nbsp;que &nbsp;la &nbsp;parte demandada &nbsp;intent\u00f3 &nbsp; enervarla, &nbsp;actividad &nbsp;que emprendi\u00f3 &nbsp;err\u00f3neamente &nbsp;el &nbsp; juzgado &nbsp;de &nbsp;origen, &nbsp;quien &nbsp;si bien &nbsp;no &nbsp;encontr\u00f3 pr\u00f3speras &nbsp;las solicitudes esgrimidas, auscult\u00f3 y declar\u00f3 probadas &nbsp;varias de las excepciones de m\u00e9rito propuestas, &nbsp;ejercicio &nbsp; que evidencia el yerro &nbsp;de ese despacho, &nbsp;pues &nbsp;olvid\u00f3 &nbsp;que: &nbsp;\u201cantes &nbsp;de &nbsp;estudiar &nbsp;un &nbsp;medio &nbsp;exceptivo &nbsp;contra &nbsp;lo &nbsp;pretendido por el &nbsp;demandante, primero &nbsp;debe &nbsp;preguntarse &nbsp;si &nbsp;a \u00e9ste &nbsp; le &nbsp;asiste &nbsp;la raz\u00f3n. &nbsp;Cuando esa cuesti\u00f3n es &nbsp;respondida negativamente, dice la corte, la \u201cabsoluci\u00f3n &nbsp;del demandado se impone; pero cuando se halle que la acci\u00f3n &nbsp;existe y que le asiste al actor, entonces si es procedente estudiar &nbsp;si hay excepciones que la emboten, enerven o infirmen\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>7.1. &nbsp;En ese orden de ideas, habilitada queda esta instancia para estudiar &nbsp;todas las excepciones formuladas por el demandado Andr\u00e9s &nbsp;Tapiero Moreno, pues m\u00e1s all\u00e1 de que la mayor\u00eda &nbsp;fueron acogidas y una fue desechada, dicho an\u00e1lisis se dio en &nbsp;un estadio inid\u00f3neo, pues la juzgadora de la instancia &nbsp;anterior no estaba autorizada para realizarlo. &nbsp;<\/p>\n<p>7.2. &nbsp;Prescripci\u00f3n. &nbsp;Revisada &nbsp; &nbsp;la &nbsp; &nbsp;acci\u00f3n &nbsp; &nbsp;en &nbsp; &nbsp;su &nbsp; &nbsp;totalidad, &nbsp;espec\u00edficamente lo atinente a la declaraci\u00f3n de nulidad &nbsp;que impact\u00f3 en el avance del proceso y oblig\u00f3 a la &nbsp;citaci\u00f3n de los herederos inciertos e indeterminados de la &nbsp;se\u00f1ora Mar\u00eda B\u00e1rbara Tapiero Celis (q.e.p.d), no &nbsp;se avizora que el tiempo haya repercutido negativamente en los &nbsp;intereses de la demandante, puesto que esta declaraci\u00f3n se dio &nbsp;\u201cdesde el mismo auto mediante el cual se decret\u00f3 &nbsp;precluido el proceso en su etapa de instrucci\u00f3n y se cit\u00f3 &nbsp;(sic) abri\u00f3 en su etapa de alegatos y fallo, inclusive.\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, dado que el inter\u00e9s de la actora naci\u00f3 con &nbsp;el fallecimiento de quien concurri\u00f3 en la creaci\u00f3n de &nbsp;los negocios jur\u00eddicos atacados, evento que ocurri\u00f3 el &nbsp;pasado 17 de octubre de 2008, fecha desde la cual comenz\u00f3 a &nbsp;contarse el t\u00e9rmino prescriptivo (10 a\u00f1os), esta ten\u00eda &nbsp;hasta el 17 de octubre del 2018 para formular el reclamo judicial. &nbsp;Entonces, como quiera que la demandante radic\u00f3 el escrito &nbsp;genitivo el pasado16 de mayo de 2018, aquel fue admitido el 5 de &nbsp;junio de 2018 y notificado personalmente al demandado en el mes de &nbsp;agosto del mismo a\u00f1o, es dable colegir que oper\u00f3 la &nbsp;interrupci\u00f3n de aquella, lo que deviene impr\u00f3spera la &nbsp;defensa blandida. &nbsp;<\/p>\n<p>7.3. &nbsp;Similar &nbsp; destino &nbsp; &nbsp; tendr\u00e1 &nbsp; &nbsp; la &nbsp; &nbsp; excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp;denominada \u201cinexistencia de simulaci\u00f3n en los negocios &nbsp;jur\u00eddicos objeto de la demanda\u201d, pues el an\u00e1lisis &nbsp;realizado en los numerales precedentes se entiende suficiente para &nbsp;derrumbarla, ya que all\u00ed se expusieron ampliamente los motivos &nbsp;por los cuales esta &nbsp;sede &nbsp;de &nbsp;justicia &nbsp;encuentra &nbsp;demostrada &nbsp;la &nbsp; ficci\u00f3n, &nbsp;desenmascarando &nbsp;las ventas &nbsp;efectuadas &nbsp;entre &nbsp; Gineth Tapiero &nbsp;y &nbsp;su &nbsp;progenitora, &nbsp;las &nbsp;cuales &nbsp;no &nbsp;ten\u00edan &nbsp;intenci\u00f3n alguna de transferir las propiedades. &nbsp;<\/p>\n<p>7.4. &nbsp;Igual ocurre con las dem\u00e1s defensas esgrimidas, pues no se &nbsp;hall\u00f3 ning\u00fan hecho que constituya una excepci\u00f3n &nbsp;que deba declararse de forma oficiosa, y la mala fe de la demandante &nbsp;o la intenci\u00f3n de esta de \u201cdesconocer los derechos &nbsp;herenciales que le corresponden al se\u00f1or Andr\u00e9s Tapiero &nbsp;\u201dno &nbsp;tiene potencia &nbsp; alguna &nbsp; para &nbsp; embotar &nbsp; las &nbsp; pretensiones &nbsp; contenidas &nbsp; en &nbsp; el &nbsp; escrito introductorio, m\u00e1xime &nbsp;cuando los negocios atacados fueron realizados con una antelaci\u00f3n &nbsp; superior &nbsp;a &nbsp;los &nbsp;10 &nbsp;a\u00f1os &nbsp;respecto &nbsp;del &nbsp;momento &nbsp;en &nbsp;que &nbsp; ese &nbsp;derecho pudo florecer para el enjuiciado. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;si en gracia a la discusi\u00f3n esta excepci\u00f3n se tuviera &nbsp;por probada, esa declaraci\u00f3n ning\u00fan efecto tendr\u00eda &nbsp;en las resultas del asunto de marras, pues la buena o la mala fe no &nbsp;generan ninguna consecuencia en quien pretende deshacer un negocio &nbsp;que denuncia como ficticio. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;As\u00ed las cosas, independientemente que esta Sala comparta o no &nbsp;las disertaciones transcritas, no emerge defecto alguno que &nbsp;estructure una \u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb &nbsp;como lo anhela el tutelante, quien aspira a imponer su propia visi\u00f3n &nbsp;acerca de la soluci\u00f3n que debi\u00f3 d\u00e1rsele a la &nbsp;controversia, sin que tal prop\u00f3sito se acompase con la &nbsp;finalidad del sendero superlativo, cuyo objetivo tuitivo no es servir &nbsp;de tercera instancia para discutir los fundamentos de la autoridad &nbsp;convocada en el \u00e1mbito de sus competencias (STC8270-2021; &nbsp;reiterada, entre otras, en STC13910-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;que el querellante disienta de esa \u00abvaloraci\u00f3n\u00bb &nbsp;porque, en su criterio, tales pruebas no se examinaron de forma &nbsp;correcta, no es argumento que abra paso a la injerencia &nbsp;constitucional implorada, &nbsp;ya &nbsp;que como lo ha se\u00f1alado la jurisprudencia, &nbsp;<\/p>\n<p>[e]l &nbsp;campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es en &nbsp;cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica (&#8230;) de forma que s\u00f3lo &nbsp;es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en &nbsp;el caso concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico &nbsp;ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, &nbsp;pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la &nbsp;correspondiente providencia. &nbsp;El error en el juicio valorativo, ha dicho esta Corte, debe ser de &nbsp;tal entidad que debe ser ostensible, flagrante, manifiesto y el mismo &nbsp;debe poseer una incidencia directa en la decisi\u00f3n (STC, &nbsp;5 jul. 2012, rad. 01339-00, STC 7 oct. 2015, rad. 2336-00, &nbsp;STC4937-2016, STC6631-2018 y STC419-2021, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Finalmente, &nbsp;en torno a la solicitud tendiente a que \u00abse &nbsp;compulse copias a la Comisi\u00f3n de Disciplina Judicial y a la &nbsp;Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n para que procedan a &nbsp;investigar si por parte de los servidores que profirieron la &nbsp;sentencia de primera instancia dentro de esta acci\u00f3n &nbsp;constitucional, existieron posibles conductas disciplinarias y\/o se &nbsp;cometi\u00f3 prevaricato\u00bb, &nbsp;es &nbsp;al accionante a quien corresponde noticiarlas directamente a los &nbsp;organismos correspondientes, porque esta v\u00eda no ha sido &nbsp;estatuida para ese prop\u00f3sito, ya que como en forma reiterada &nbsp;ha sostenido esta Sala, &nbsp;\u00abla &nbsp;funci\u00f3n del juez constitucional no es ordenar investigaciones &nbsp;disciplinarias [ni penales], sino proteger derechos de rango superior &nbsp;amenazados y vulnerados por las autoridades, bien por omisi\u00f3n &nbsp;o por acci\u00f3n\u00bb &nbsp;(STC15096-2017, &nbsp;STC1166-2018 y STC3570-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;Ergo, se avalar\u00e1 el fallo discernido. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica de &nbsp;Colombia y por mandato de la Constituci\u00f3n, CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia de fecha, naturaleza y procedencia conocida. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito y rem\u00edtase el expediente a la &nbsp;Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>AUSENCIA &nbsp;JUSTIFICADA &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>EN &nbsp;COMISI\u00d3N DE SERVICIOS &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO&nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC11746-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; &nbsp;STC11746-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 73001-22-13-000-2022-00282-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en Sala de siete de septiembre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., ocho (8) de septiembre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Se &nbsp;decide la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 12 de agosto de &nbsp;2022 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[53],"tags":[],"class_list":["post-66930","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-septiembre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66930","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66930"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66930\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66930"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66930"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66930"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}