{"id":67447,"date":"2024-05-20T21:01:48","date_gmt":"2024-05-20T21:01:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc12908-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:01:48","modified_gmt":"2024-05-20T21:01:48","slug":"stc12908-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc12908-2022\/","title":{"rendered":"STC12908 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC12908-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC12908-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-22-10-000-2022-00819-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en Sesi\u00f3n de veintiocho de septiembre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., veintinueve (29) de septiembre de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;resuelve la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 30 de agosto de &nbsp;2022 por la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Bogot\u00e1, en la tutela que Nayibe Katherine Ducuara &nbsp;Rodr\u00edguez y Mario Alfonso Cabrales L\u00f3pez instauraron &nbsp;en contra del Juzgado Veintiocho de Familia de la misma ciudad, &nbsp;extensiva a los dem\u00e1s intervinientes en el consecutivo &nbsp;2020-00293. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Los libelistas, a trav\u00e9s de apoderado, exigieron la protecci\u00f3n &nbsp;de los derechos al \u00abdebido &nbsp;proceso\u00bb, &nbsp;\u00abdefensa\u00bb, &nbsp;\u00abacceso &nbsp;a la administraci\u00f3n de justicia\u00bb &nbsp;y &nbsp;\u00abvivienda &nbsp;digna\u00bb, &nbsp;para &nbsp;que se ordenara al estrado querellado dejar sin efectos el prove\u00eddo &nbsp;de 3 de agosto de 2022 y, en su lugar, emita uno en el que \u00abatienda &nbsp;exclusivamente la realidad de la inexistencia de perjuicio sufrido &nbsp;por el acreedor \u00c1lvaro Enrique Madero J\u00e1come que se &nbsp;derive de la constituci\u00f3n de la afectaci\u00f3n a vivienda &nbsp;familiar (\u2026) lo cual hace inaplicable lo dispuesto en el &nbsp;art\u00edculo 4, numeral 7, de la Ley 258 de 1996\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En compendio, &nbsp;adujeron que el Juzgado Veintiocho de Familia de esta urbe acogi\u00f3 &nbsp;las pretensiones del juicio que el acreedor \u00c1lvaro Enrique &nbsp;Madero J\u00e1come inco\u00f3 en su contra y, en consecuencia, &nbsp;dispuso el levantamiento de la afectaci\u00f3n a vivienda familiar &nbsp;constituida a trav\u00e9s de escritura p\u00fablica n\u00b0 552 &nbsp;del 29 de mayo de 2020, sobre el \u201capartamento &nbsp;601 ubicado en la cra 1era #72\u00aa \u2013 37\u201d identificado &nbsp;con M.I. 50C-1435899, tras encontrar acreditado el perjuicio &nbsp;ocasionado al demandante, de conformidad con el numeral 7\u00b0 del &nbsp;art\u00edculo 4 de la Ley 258 de 1996 (3 ag. 2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Acusaron de &nbsp;irregular dicha determinaci\u00f3n y al despacho acusado de &nbsp;incurrir en \u201cdefecto &nbsp;f\u00e1ctico por indebida valoraci\u00f3n probatoria\u201d por &nbsp;las siguientes razones: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp;\u00danicamente se fundament\u00f3 en un contrato mutuo suscrito &nbsp;el 20 de noviembre de 2018 por \u00c1lvaro Enrique y Mario Alfonso, &nbsp;\u201ccuyo &nbsp;texto b\u00e1sico no es suficiente para determinar la existencia de &nbsp;un perjuicio que pudiese sufrir\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp;Desconoci\u00f3 &nbsp;lo manifestado en la demanda (numerales &nbsp;1, 2, 3 y 6), donde &nbsp;\u00c1lvaro Enrique confes\u00f3 que lograr\u00eda la &nbsp;cancelaci\u00f3n del cr\u00e9dito, con el dinero obtenido &nbsp;producto de la venta del predio involucrado, que pertenece solo el &nbsp;50% al deudor Mario Alfonso. &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) No &nbsp;tuvo en cuenta los registros civiles de nacimiento de sus hijos &nbsp;menores de edad, \u201comisi\u00f3n &nbsp;probatoria que viola en forma directa, grave e inexplicable la &nbsp;realidad\u201d, &nbsp;ya &nbsp;que fueron anexados cuando contestaron y presentaron las excepciones. &nbsp;<\/p>\n<p>(v) No &nbsp;estim\u00f3 el certificado expedido por la administradora del &nbsp;conjunto, en el que consta la destinaci\u00f3n del fundo. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1alaron &nbsp;que el negocio celebrado entre Mario Alfonso y \u00c1lvaro Enrique &nbsp;ten\u00eda como plazo m\u00e1ximo el 20 de mayo de 2020 y el &nbsp;gravamen lo realizaron el 29 de mayo de 2020, esto es, cuando estaban &nbsp;en vigencia \u201clas &nbsp;medidas de aislamiento y restricciones de movilidad general\u201d &nbsp;por &nbsp;la pandemia. &nbsp;<\/p>\n<p>Agregaron que &nbsp;Mario Alfonso \u201cacosado &nbsp;por la situaci\u00f3n de falta de ingresos y el crecimiento de sus &nbsp;deudas para sobrevivir (\u2026), se acoge a la protecci\u00f3n &nbsp;legal de (\u2026) insolvencia, en su calidad de persona natural no &nbsp;comerciante que cursa en la Notar\u00eda 19 del C\u00edrculo de &nbsp;Bogot\u00e1\u201d; de &nbsp;manera que, no tiene libertad para manejar su peculio, incluida la &nbsp;heredad objeto de la causa combatida. &nbsp;<\/p>\n<p>Refirieron que el &nbsp;tr\u00e1mite de insolvencia puede culminar con la venta forzosa del &nbsp;inmueble y, por tanto, \u00c1lvaro Enrique \u201cqueda &nbsp;sometido al orden que le corresponde en la graduaci\u00f3n y &nbsp;calificaci\u00f3n de su cr\u00e9dito quirografario, que es el &nbsp;riesgo que asume todo acreedor frente a la prenda general\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;EL Juzgado Veintiocho de Familia de Bogot\u00e1 dijo que se \u201catiene &nbsp;exclusivamente a lo que result\u00f3 efectivamente probado dentro &nbsp;del proceso (\u2026) y a las razones de hecho y de derecho en que &nbsp;se fundament\u00f3 para proferir la sentencia\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Superintendencia de Notariado y Registro destac\u00f3 que \u201cel &nbsp;registrador proceder\u00e1 a cancelar una inscripci\u00f3n &nbsp;cuando &nbsp;se le presente prueba (\u2026) del respectivo t\u00edtulo o acto, &nbsp;o la orden judicial o administrativa en tal sentido, as\u00ed como &nbsp;tambi\u00e9n, cuando el interesado realice el pago de los derechos &nbsp;establecidos en la resoluci\u00f3n 2170 de 2022 de tarifas por &nbsp;concepto del ejercicio de la funci\u00f3n registral\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1lvaro &nbsp;Enrique Madero J\u00e1come enunci\u00f3 que los actores plantean &nbsp;situaciones que no exhibieron en la contienda, por ende, intentar &nbsp;incluirlas a trav\u00e9s de este mecanismo excepcional \u201cdesdibuja &nbsp;el fin para el cual est\u00e1 instituida esta acci\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>LA SENTENCIA Y &nbsp;SU IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;La Sala &nbsp;de Familia del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 concedi\u00f3 &nbsp;el &nbsp;ruego, tras colegir que: &nbsp;<\/p>\n<p>el derecho &nbsp;fundamental del debido proceso de los accionantes, se encuentra &nbsp;vulnerado (\u2026) por cuanto estudiada la providencia (\u2026), &nbsp;se observa que, en efecto el funcionario accionado si bien realiz\u00f3 &nbsp;una adecuada interpretaci\u00f3n relacionada con los presupuestos &nbsp;para acceder a la acci\u00f3n deprecada, pues encontr\u00f3 &nbsp;probado conforme a lo estipulado en el art. 4 numeral 7 la ley 258 &nbsp;1996 que el actor como tercero hab\u00eda sido perjudicado y &nbsp;defraudado con el proceder de la parte pasiva, quien requiere del &nbsp;levantamiento de esta afectaci\u00f3n para satisfacer sus &nbsp;\u201cobligaciones\u201d (sic); sin embargo, incurri\u00f3 en una &nbsp;inadecuada apreciaci\u00f3n de los medios probatorios recaudados en &nbsp;el tr\u00e1mite que se adelant\u00f3 dentro del proceso arriba &nbsp;aludido, pues omiti\u00f3 valorar en su conjunto la totalidad de &nbsp;los elementos materiales probatorios, como lo exige el art\u00edculo &nbsp;176 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Por tanto, &nbsp;atendiendo que la queja constitucional, tiene su origen, en que &nbsp;existi\u00f3 una indebida apreciaci\u00f3n de los medios de &nbsp;convicci\u00f3n aportados al plenario y en especial las &nbsp;manifestaciones efectuadas por la parte pasiva en la contestaci\u00f3n &nbsp;de la demanda relacionada con la existencia de dos menores de edad &nbsp;M.P.C. y M.C. que habitan la vivienda objeto del proceso y que sobre &nbsp;el asunto se prob\u00f3 con copia de sus registros civiles de &nbsp;nacimiento (fol. 42 y 44 de la contestaci\u00f3n de la demanda), &nbsp;encuentra la Sala que, estos aspectos, no merecieron evaluaci\u00f3n &nbsp;alguna por parte del fallador censurado, pues contrario se dijo en el &nbsp;fallo que no se hab\u00eda acreditado la existencia de ni\u00f1os &nbsp;menores de edad, por lo que concluye esta Corporaci\u00f3n que, es &nbsp;necesario que el juzgador valore la totalidad y en su conjunto los &nbsp;elementos materiales de prueba aportados al proceso y d\u00e9 el &nbsp;valor probatorio que corresponda a los mismos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Con ese derrotero &nbsp;orden\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abdejar &nbsp;sin valor y efecto la sentencia calendada el tres (3) de agosto del &nbsp;a\u00f1o 2022 y toda la actuaci\u00f3n que de ella dependa, &nbsp;dictada por el citado Juzgado, y en su lugar, se ordena al titular &nbsp;del Juzgado Veintiocho (28) de Familia de Bogot\u00e1 D.C., que en &nbsp;el t\u00e9rmino de diez (10) d\u00edas siguientes contados a &nbsp;partir de la notificaci\u00f3n de esta providencia, proceda a &nbsp;dictar la sentencia en el sentido que considere fallar, con base en &nbsp;la valoraci\u00f3n conjunta de todas y cada una de las pruebas que &nbsp;obran en el expediente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;Ese desenlace fue repelido por los quejosos, recalcando que si bien &nbsp;el veredicto del a quo constitucional \u00aborden\u00f3 &nbsp;tutelar el debido proceso (\u2026) la parte considerativa resulta &nbsp;desfavorable\u00bb, &nbsp;al afirmar que Madero J\u00e1come \u00abfue &nbsp;perjudicado y defraudado con el proceder de la parte pasiva\u00bb, &nbsp;es &nbsp;decir que aval\u00f3 el raciocinio del despacho confutado respecto &nbsp;a ese punto de disenso que expusieron en el libelo inaugural y esa &nbsp;postura, insistieron, es \u00abantojadiza, &nbsp;arbitraria, carente de sustento probatorio ya que omiti\u00f3 &nbsp;valorar las pruebas que obraban en el expediente al momento de emitir &nbsp;la sentencia\u00bb, &nbsp;lo que permite deducir que, &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) se &nbsp;legitimar\u00eda con este fallo al juez tutelado a mantener el &nbsp;defecto f\u00e1ctico de tener por probados los presupuestos &nbsp;normativos del art\u00edculo 7, numeral 4 de la Ley 258 de 1996, &nbsp;que en este caso son inexistentes, para aplicar en forma arbitraria y &nbsp;caprichosa la consecuencia de esa norma inaplicable, por no cumplirse &nbsp;la prueba del hecho que configure su presupuesto normativo de &nbsp;defraudaci\u00f3n ni perjuicio sufrido por tercero alguno que se &nbsp;derive de la afectaci\u00f3n a vivienda familia. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Circunscrita la Corte a los argumentos que sirvieron de sustento a la &nbsp;impugnaci\u00f3n de los tutelantes, quienes resultaron beneficiados &nbsp;con el mandato superlativo de primer grado, se concluye que lo &nbsp;opugnado &nbsp;ser\u00e1 &nbsp;confirmado. &nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, observa &nbsp;esta Corporaci\u00f3n que el \u00fanico motivo de desacuerdo de &nbsp;los accionantes, es que el Tribunal de Bogot\u00e1 tuviera como &nbsp;razonable la decisi\u00f3n reprochada, expedida por el Juzgado &nbsp;Veintiocho de Familia de esta ciudad (3 &nbsp;ag. 2022), &nbsp;consistente &nbsp;en que &nbsp;el acreedor \u00c1lvaro &nbsp;Enrique seg\u00fan el numeral 7 del art\u00edculo 4 &nbsp;de la Ley 258 de 1996 prob\u00f3 que \u00abfue &nbsp;perjudicado y defraudado con el proceder de la parte pasiva\u00bb, &nbsp;ello, &nbsp;porque, &nbsp;en su criterio, esa apreciaci\u00f3n luce &nbsp;\u00abantojadiza, &nbsp;arbitraria, carente de sustento probatorio ya que omiti\u00f3 &nbsp;valorar las pruebas que obraban en el expediente al momento de emitir &nbsp;la sentencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, el debate planteado no tiene la entidad suficiente para &nbsp;modificar el pronunciamiento recurrido pues, en estrictez, &nbsp;corresponde &nbsp;al juez cognoscente zanjar con base en los lineamientos dados, la &nbsp;Litis &nbsp;que tiene a su cargo, con la valoraci\u00f3n del material suasorio &nbsp;que reposa en el infolio &nbsp;y adoptar nuevamente la resoluci\u00f3n definitoria que concierne &nbsp;en el asunto, en cumplimiento a la pauta supralegal. &nbsp;<\/p>\n<p>Resta &nbsp;advertir que dicha Magistratura otorg\u00f3 la salvaguarda a los &nbsp;promotores estudiando suficientemente todas sus censuras, raz\u00f3n &nbsp;por la cual lo refutado por esta v\u00eda no tiene asidero, m\u00e1xime &nbsp;cuando no fue formulado por el accionado o vinculados y tampoco se &nbsp;observa una situaci\u00f3n de vulneraci\u00f3n que imponga &nbsp;alterar o cambiar la directiva apelada. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;esto \u00faltimo, la Sala en un caso similar, se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>[D]e &nbsp;la simple lectura del escrito que (\u2026) contiene [la &nbsp;impugnaci\u00f3n] &nbsp;no se infiere un &nbsp;motivo claro de inconformidad, por lo que resulta aparente tal &nbsp;manifestaci\u00f3n, &nbsp;dado que las aspiraciones del reclamante fueron acogidas en su &nbsp;integridad por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior de Ibagu\u00e9 &nbsp;al proteger los derechos invocados y dejar sin efecto el &nbsp;pronunciamiento atacado por esta senda (\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;n\u00f3tese, la providencia de primer grado en este tr\u00e1mite &nbsp;constitucional no fue objeto de reproche por parte del accionado ni &nbsp;los vinculados, siendo el actor el impugnante \u00fanico, pero lo &nbsp;hizo sin especificar las razones que lo llevaron a proponer dicho &nbsp;recurso, pese &nbsp;a que la decisi\u00f3n fue enteramente favorable a sus intereses. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;suma, por lo resaltado, es que se torna improcedente la objeci\u00f3n &nbsp;contra lo adoptado por el a quo, al no evidenciarse una situaci\u00f3n &nbsp;de amenaza o peligro actual que amerite dictar una orden distinta a &nbsp;la emitida, ya que, como lo ha dicho esta Corporaci\u00f3n \u00ab(\u2026) &nbsp;no basta con que el accionante se\u00f1ale que se le ha vulnerado &nbsp;un derecho fundamental, pues se requiere que se demuestre que los &nbsp;derechos fundamentales que se pretenden proteger han sido vulnerados &nbsp;o est\u00e1n amenazados por la acci\u00f3n u omisi\u00f3n de &nbsp;las autoridades p\u00fablicas o de los particulares en los casos &nbsp;previstos en la ley\u00bb &nbsp;(sentencia &nbsp;de 5 de junio de 2002, exp. N\u00b0 2002-0037-01, citada el 1\u00b0 de &nbsp;noviembre de 2012, exp. 2011-02244-01)\u00bb. &nbsp;(negrilla del texto), reiterada en, CSJ, STC9835-2019, STC12308-2019, &nbsp;STC917-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;Ergo, &nbsp;se respalda el veredicto recurrido. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la Constituci\u00f3n, &nbsp;CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia de fecha, naturaleza y procedencia conocida. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito a los interesados y, oportunamente &nbsp;rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA PATRICIA &nbsp;GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO&nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC12908-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC12908-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-22-10-000-2022-00819-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en Sesi\u00f3n de veintiocho de septiembre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., veintinueve (29) de septiembre de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp; Se &nbsp;resuelve la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 30 de agosto de &nbsp;2022 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[53],"tags":[],"class_list":["post-67447","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-septiembre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67447","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67447"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67447\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67447"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67447"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67447"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}