{"id":67518,"date":"2024-05-20T21:00:56","date_gmt":"2024-05-20T21:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac4032-2022-2011-00575-01\/"},"modified":"2024-05-20T21:00:56","modified_gmt":"2024-05-20T21:00:56","slug":"ac4032-2022-2011-00575-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac4032-2022-2011-00575-01\/","title":{"rendered":"AC 4032 2022"},"content":{"rendered":"<p>AC4032-2022 (2011-00575-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON QUIROZ &nbsp;MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC4032-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n.\u00b0 &nbsp;11001-31-03-018-2011-00575-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintitr\u00e9s de junio dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., tres (3) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022) &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide sobre la admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n &nbsp;presentada en nombre de L\u00eda Vilma Pinz\u00f3n Hern\u00e1ndez &nbsp;frente a la sentencia del 30 de junio de 2021, proferida en el &nbsp;proceso que promovi\u00f3 contra Villa Arlandy Rey Guti\u00e9rrez, &nbsp;William Enrique Rodr\u00edguez Hern\u00e1ndez, Ismael Ernesto &nbsp;Miranda Hern\u00e1ndez, Ruth Z\u00e1rate M\u00e9ndez, Luz &nbsp;Marina, Lina Lubelly, Ang\u00e9lica Tatiana y Angie Lorena Miranda &nbsp;Z\u00e1rate, William Alfonso Rodr\u00edguez, Daniel Francisco &nbsp;Rodr\u00edguez, Sergio An\u00edbal Rodr\u00edguez Prieto, Juan &nbsp;Carlos Laverde Pinz\u00f3n, Sixto C\u00e9spedes Villanueva, &nbsp;herederos indeterminados de Mar\u00eda Evidalia \u00c1lvarez &nbsp;Hern\u00e1ndez y personas indeterminadas, con demanda &nbsp;reivindicatoria en mutua de petici\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Al tenor de la demanda inicial y su subsanaci\u00f3n, la promotora &nbsp;pidi\u00f3 que se declarara que ha adquirido, por prescripci\u00f3n &nbsp;extraordinaria, el dominio del predio ubicado en la carrera 16 n.\u00b0 &nbsp;46A-57 de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Los pedimentos se fundaron en la posesi\u00f3n quieta, pac\u00edfica, &nbsp;ininterrumpida y p\u00fablica el referido inmueble, desde 1987, por &nbsp;medio de la realizaci\u00f3n de mejoras, reparaciones y pago de &nbsp;servicios p\u00fablicos, as\u00ed como su arriendo. &nbsp;<\/p>\n<p>Relat\u00f3 &nbsp;que Mar\u00eda Evidalia \u00c1lvarez Hern\u00e1ndez adquiri\u00f3 &nbsp;la propiedad ra\u00edz y se lo entreg\u00f3 en dicho momento &nbsp;\u00abpara que en \u00e9l &nbsp;viviera y supliera sus necesidades econ\u00f3micas\u00bb &nbsp;(folio 237 a 240 del cuaderno 1). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Agotado el proceso de enteramiento, los convocados hicieron las &nbsp;siguientes manifestaciones: &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Ismael Ernesto Miranda Hern\u00e1ndez, Ruth Z\u00e1rate M\u00e9ndez, &nbsp;Luz Marina, Lina Lubelly, Ang\u00e9lica Tatiana y Angie Lorena &nbsp;Miranda Z\u00e1rate, en escrito com\u00fan, se opusieron a las &nbsp;pretensiones, negaron los hechos y propusieron las defensas &nbsp;denominadas \u00abmera &nbsp;tenencia que excluye la posesi\u00f3n\u00bb, &nbsp;\u00abmala fe de la &nbsp;demandante\u00bb, &nbsp;\u00abfalta del &nbsp;tiempo necesario para adquirir el inmueble por prescripci\u00f3n &nbsp;extraordinaria\u00bb &nbsp;y \u00ablos actos de &nbsp;mera tolerancia no confieren posesi\u00f3n\u00bb &nbsp;(folios 282 a 289 ibidem). &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;William Enrique Rodr\u00edguez Hern\u00e1ndez, Daniel Francisco, &nbsp;William Enrique Rodr\u00edguez Murillo, Sergio An\u00edbal &nbsp;Rodr\u00edguez Prieto y Villa Arlandy Rey Guti\u00e9rrez, &nbsp;representadas por igual apoderado, hicieron manifestaciones similares &nbsp;a las rememoradas (folios 334 a 339 ejusdem). &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp;El curador ad litem &nbsp;de Juan Carlos &nbsp;Laverde Pinz\u00f3n y de las personas indeterminadas afirm\u00f3 &nbsp;no constarle los hechos, se opuso a las pretensiones e invoc\u00f3 &nbsp;la excepci\u00f3n gen\u00e9rica (folios 374 y 388 \u00eddem). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Ismael Ernesto Miranda Hern\u00e1ndez, Ruth Z\u00e1rate M\u00e9ndez, &nbsp;Ang\u00e9lica Tatiana, Angie Lorena, Luz Marina y Lina Lubelly &nbsp;Miranda Z\u00e1rate, en su calidad de herederas testamentarias de &nbsp;Mar\u00eda Evidalia \u00c1lvarez Hern\u00e1ndez, formularon &nbsp;demanda de reconvenci\u00f3n reivindicatoria contra L\u00eda &nbsp;Vilma Pinz\u00f3n Hern\u00e1ndez -demandada en reconvenci\u00f3n-. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp;Pidieron que se declare que les pertenece el dominio pleno y absoluto &nbsp;del predio ubicado en la carrera 16 n.\u00b0 46A-57 de Bogot\u00e1, &nbsp;ordenando su restituci\u00f3n, el pago de frutos y reparaciones, &nbsp;sin condenar al valor de las mejoras por ser la poseedora de mala fe. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp;En soporte arguyeron que la causante adquiri\u00f3 el derecho de &nbsp;dominio del bien, distribuy\u00e9ndolo entre los herederos &nbsp;testamentarios seg\u00fan la manifestaci\u00f3n contenida en la &nbsp;Escritura P\u00fablica n.\u00b0 394 del 28 de enero de 2010. &nbsp;<\/p>\n<p>Narraron &nbsp;que est\u00e1n privados de la posesi\u00f3n del predio porque la &nbsp;demandada la detenta desde el fallecimiento, por medio de actos &nbsp;violentos y de mala fe (folios 5 a 13 del cuaderno 2). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;En respuesta a la mutua petici\u00f3n, L\u00eda Vilma Pinz\u00f3n &nbsp;Hern\u00e1ndez clarific\u00f3 la plataforma f\u00e1ctica y &nbsp;formul\u00f3 las defensas intituladas \u00abfalta &nbsp;de legitimaci\u00f3n en la causa\u00bb &nbsp;e \u00abinexistencia &nbsp;de causa\u00bb &nbsp;(folios 58 a 62). &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Por auto del 24 de noviembre de 2020 el a &nbsp;quo decret\u00f3, &nbsp;\u00abcon fundamento &nbsp;en lo previsto en el art\u00edculo 317 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso, el desistimiento de la acci\u00f3n de pertenencia &nbsp;iniciada por la se\u00f1ora L\u00eda Vilma Pinz\u00f3n &nbsp;Hern\u00e1ndez\u00bb, &nbsp;raz\u00f3n para dar por terminado el litigio frente a la demandada &nbsp;principal, pero continuarlo respecto a la reconvenci\u00f3n &nbsp;(archivo digital 10AutoDesistimientoT\u00e1cito-FijaFecha20201124.pdf). &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;El Juzgado 51 Civil del Circuito de Bogot\u00e1 D.C., en fallo oral &nbsp;del 9 de marzo de 2021, accedi\u00f3 a la reivindicaci\u00f3n, &nbsp;orden\u00f3 la restituci\u00f3n del inmueble dentro de los veinte &nbsp;(20) d\u00edas siguientes y conden\u00f3 a la demandada en &nbsp;reconvenci\u00f3n al pago de $179.963.355 por frutos civiles. Neg\u00f3 &nbsp;las excepciones, as\u00ed como el pago de mejoras. &nbsp;<\/p>\n<p>8. &nbsp;Apelada esta decisi\u00f3n por la convocante, el 30 de junio de &nbsp;2021 el Tribunal confirm\u00f3 la providencia de primera instancia, &nbsp;con base en las consideraciones que se resumen adelante (archivo &nbsp;digital 07SentenciaSegundaInstancia.pdf). &nbsp;<\/p>\n<p>9. &nbsp;La demandante acudi\u00f3 al remedio extraordinario, el cual &nbsp;sustent\u00f3 oportunamente. &nbsp;<\/p>\n<p>SENTENCIA &nbsp;DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Inicialmente precis\u00f3 que, de los motivos concretos propuestos &nbsp;contra la sentencia de primer grado, \u00fanicamente se sustentaron &nbsp;los tocantes a la \u00abfalta &nbsp;de legitimaci\u00f3n en la causa\u00bb, &nbsp;\u00abinexistencia &nbsp;de causa\u00bb, &nbsp;y la ausencia de valoraci\u00f3n conjunta de las pruebas, &nbsp;excluy\u00e9ndose las alegaciones sobre mala fe posesoria y falta &nbsp;de demostraci\u00f3n de los frutos producidos por la cosa. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Frente a la legitimaci\u00f3n por activa encontr\u00f3 que la &nbsp;impugnante no cuestion\u00f3 el argumento central del fallo &nbsp;censurado, como es que deb\u00eda interpretarse la demanda para &nbsp;desentra\u00f1ar la calidad en la que actuaron los demandantes en &nbsp;mutua petici\u00f3n, pues invocaron su condici\u00f3n de &nbsp;herederos y reconocieron que la causante era la propietaria, motivo &nbsp;para descartar que la petici\u00f3n se blandiera en nombre propio. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;En punto a la valoraci\u00f3n de las pruebas, como la impugnante no &nbsp;mencion\u00f3 ninguna de ellas en concreto, el reproche claudica, &nbsp;m\u00e1xime en tanto el sentenciador se refiri\u00f3 a todas &nbsp;ellas de forma conjunta. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;En gracia de discusi\u00f3n se adentr\u00f3 en los argumentos no &nbsp;sustentados, para desvelar que los perjuicios tambi\u00e9n se &nbsp;tasaron con base en el juramento estimatorio de la demanda &nbsp;reivindicatoria, el cual no fue criticado en su oportunidad, y que es &nbsp;razonable considerar a la demandante inicial como poseedora de mala &nbsp;fe. &nbsp;<\/p>\n<p>DEMANDA &nbsp;DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;escrito de sustentaci\u00f3n contiene dos (2) embistes, por errores &nbsp;de hecho y de derecho de la ley sustancial, los cuales ser\u00e1n &nbsp;objeto de inadmisi\u00f3n ante el desconocimiento de los requisitos &nbsp;formales para su proposici\u00f3n, como se explicar\u00e1 a &nbsp;continuaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Achac\u00f3 &nbsp;la desatenci\u00f3n de los art\u00edculos 375 &#8211; numeral 6\u00b0- &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso, 762, 2512, 2513, 2518, 2522, &nbsp;2527, 2529, 2531 del C\u00f3digo Civil y 5 de la ley 791 del 2002, &nbsp;por calificarla como mera tenedora y s\u00f3lo, por un breve &nbsp;interregno, poseedora, en desconocimiento de las siguientes pruebas: &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Testimonios de Carmen Santos y Gilbert Guzm\u00e1n, que reconocen &nbsp;una posesi\u00f3n desde hace m\u00e1s de 18 a\u00f1os, al &nbsp;actuar como arrendadora, efectuar reparaciones y pagar servicios &nbsp;p\u00fablicos e impuestos; &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Declaraci\u00f3n de Rosal\u00eda Prieto, que reconoce actos de &nbsp;se\u00f1or y due\u00f1o de la demandante desde hace 30 a\u00f1os; &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Interrogatorio de L\u00eda Vilma Pinz\u00f3n, en el que acept\u00f3 &nbsp;vivir en el predio desde 1987, mientras que la causante desde el a\u00f1o &nbsp;2000; &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Atestaci\u00f3n de Alcira Carrillo, quien reconoci\u00f3 actos de &nbsp;se\u00f1or\u00edo en cabeza de L\u00eda Vilma Pinz\u00f3n &nbsp;Hern\u00e1ndez; &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Manifestaci\u00f3n de Ciro Castellanos, abogado de la fallecida, &nbsp;quien conoci\u00f3 la fecha en que la demanda ingres\u00f3 al &nbsp;predio, el ejercicio de sus actividades profesionales en el mismo y &nbsp;la condici\u00f3n de hija de crianza de la convocante; &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Testimonio de Mar\u00eda Salguero, quien relat\u00f3 que la &nbsp;heredad se compr\u00f3 para la demandada; y &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;Peritaje de Pedro Ospina, que da cuenta de la posesi\u00f3n de la &nbsp;convocada y las mejoras realizadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Arguy\u00f3 &nbsp;que las pruebas antes enumeradas no s\u00f3lo se omitieron, sino &nbsp;que fueron mal apreciadas por el Tribunal, al punto de desconocer que &nbsp;la causante no vivi\u00f3 todo el tiempo en el inmueble, que la &nbsp;demandada ejercicio su actividad profesional dentro de \u00e9ste y &nbsp;que el a &nbsp;quo s\u00f3lo &nbsp;se refiri\u00f3 a algunas probanzas. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;\u00faltimo, critic\u00f3 la falta de valoraci\u00f3n de varios &nbsp;documentos aportados (cartas, fotograf\u00edas, evaluaciones &nbsp;m\u00e9dicas y postales), que refieren como direcci\u00f3n de &nbsp;residencia de la demandada en reconvenci\u00f3n la carrera 16 n.\u00b0 &nbsp;47-57. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;SEGUNDO &nbsp;<\/p>\n<p>Aleg\u00f3 &nbsp;la transgresi\u00f3n de los preceptos citados en precedencia, por &nbsp;las razones ya expuestas, as\u00ed como por desconocerse que el &nbsp;inmueble le fue entregado en 1987 para su vivienda y explotaci\u00f3n &nbsp;econ\u00f3mica, labor que ha realizado de forma p\u00fablica, &nbsp;pac\u00edfica e ininterrumpida. &nbsp;<\/p>\n<p>Invoc\u00f3 &nbsp;la interversi\u00f3n del t\u00edtulo de tenedora a poseedora y &nbsp;critic\u00f3 que se afirmara, sin soporte f\u00e1ctico integral, &nbsp;que es una poseedora de mala fe. &nbsp;<\/p>\n<p>Record\u00f3 &nbsp;c\u00f3mo se forj\u00f3 un v\u00ednculo entre Etelvina &nbsp;Hern\u00e1ndez y ella, quien decidi\u00f3 ayudarla despu\u00e9s &nbsp;de ser explotada laboralmente y abusada sexualmente. \u00abDurante &nbsp;todos esos a\u00f1os, la mayor parte de la vida, que estuvo bajo la &nbsp;tutela, crianza, sostenimiento y educaci\u00f3n de su t\u00eda, &nbsp;como contraprestaci\u00f3n L\u00eda Vilma realizaba labores &nbsp;dom\u00e9sticas\u00bb. &nbsp;Sin embargo, con el paso de los a\u00f1os su t\u00eda compr\u00f3 &nbsp;el bien inmueble en discusi\u00f3n, para que viviera en \u00e9l y &nbsp;lo arrendara. &nbsp;<\/p>\n<p>Critic\u00f3 &nbsp;que los familiares de la causante, aprovech\u00e1ndose de sus &nbsp;condiciones mentales, la presionaran para cambiar por quinta vez el &nbsp;testamento, excluyendo a su hija de crianza con quien comparti\u00f3 &nbsp;la mitad de su vida. &nbsp;<\/p>\n<p>Inst\u00f3 &nbsp;a que se superara la injusticia cometida, pues los testimonios &nbsp;demuestran que no hubo mala fe, pues fue poseedora desde 1987 y, de &nbsp;haber mutado la tenencia a posesi\u00f3n, actu\u00f3 de manera &nbsp;quieta, tranquila y pac\u00edfica, m\u00e1xime porque \u00abla &nbsp;\u00fanica persona que consideraba la t\u00eda como familia era a &nbsp;L\u00eda Vilma y al fallecer, pasa a su sobrina o ahijada o &nbsp;amadrinada, o hija de crianza, como se quiera ver en esta relaci\u00f3n &nbsp;familiar\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Dentro de la clasificaci\u00f3n de los medios de impugnaci\u00f3n &nbsp;a que se refiere el t\u00edtulo \u00fanico de la Secci\u00f3n &nbsp;Sexta del C\u00f3digo General del Proceso, la casaci\u00f3n &nbsp;conserva su naturaleza extraordinaria, como se infiere de su &nbsp;procedencia limitada respecto a determinadas sentencias (art\u00edculo &nbsp;334), por causales taxativas (art\u00edculo 336) y previo &nbsp;cumplimiento de los requisitos para su concesi\u00f3n (art\u00edculos &nbsp;337, 338 y 340) y admisi\u00f3n (art\u00edculos 342, 344 y 346). &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;calidad, como lo sostiene la doctrina especializada, es connatural a &nbsp;este mecanismo de impugnaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>[L]a &nbsp;casaci\u00f3n no es solamente un simple recurso; sino que se &nbsp;califica como un recurso extraordinario. En efecto, como afirma &nbsp;Guasp, mientras que la apelaci\u00f3n es el recurso ordinario por &nbsp;antonomasia, la casaci\u00f3n es el recurso extraordinario, por &nbsp;antonomasia tambi\u00e9n. Y el mismo autor describe as\u00ed los &nbsp;rasgos que caracterizan a la casaci\u00f3n como recurso &nbsp;extraordinario: &nbsp;<\/p>\n<p>a) &nbsp;no es admisible el recurso de casaci\u00f3n si no se han agitado &nbsp;los recursos ordinarios que procedan contra el fallo\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>b) &nbsp;las partes no pueden ejercer este recurso a base de un simple &nbsp;inter\u00e9s, sino que tiene que fundarlo en un motivo legalmente &nbsp;determinado, es decir, en un motivo de casaci\u00f3n precisamente; &nbsp;<\/p>\n<p>c) &nbsp;el \u00f3rgano jurisdiccional no puede conocer los problemas &nbsp;litigiosos en los mismos t\u00e9rminos de amplitud que corresponde &nbsp;a los Tribunales de instancia, sino que se encuentran limitados sus &nbsp;poderes a temas determinados y taxativos, coincidentes, precisamente, &nbsp;con las circunstancias que funcionan como motivos de casaci\u00f3n1. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala ha reconocido esta caracter\u00edstica en los siguientes &nbsp;t\u00e9rminos: &nbsp;<\/p>\n<p>[L]a &nbsp;casaci\u00f3n es un recurso extraordinario, cuyo prop\u00f3sito &nbsp;es el quiebre de una sentencia amparada por la presunci\u00f3n de &nbsp;legalidad y acierto, [por &nbsp;lo que se] &nbsp;exige que el escrito presentado para sustentarlo se sujete a &nbsp;determinados requisitos formales, pues, por cuanto se trata de una &nbsp;cuesti\u00f3n esencialmente dispositiva, la labor de la Corte queda &nbsp;reducida al marco que el acusador establezca, de donde se sigue que &nbsp;es a \u00e9ste a quien con exclusividad le toca delimitar el &nbsp;contexto y \u00e1mbito conceptual acerca de c\u00f3mo el Tribunal &nbsp;incurri\u00f3 en el desatino. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;este modo, sea cual fuere la causal que se aduzca, esto es, &nbsp;independientemente que la cr\u00edtica cuestione vicios de &nbsp;juzgamiento o in procedendo, ese libelo constituye la moldura dentro &nbsp;de la cual la Corporaci\u00f3n debe discurrir su actividad; de ah\u00ed &nbsp;que competa al censor atender un m\u00ednimo de exigencias en &nbsp;procura de tornar id\u00f3nea la respectiva sustentaci\u00f3n; &nbsp;pues es a \u00e9l a quien corresponde delinear los perfiles dentro &nbsp;de los que ha de discurrir la Corte como Tribunal de Casaci\u00f3n &nbsp;(AC219, &nbsp;25 en. 2017, rad. n.\u00b0 2009-00048-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Dentro del anterior marco, el precepto 344 del actual estatuto &nbsp;adjetivo establece, como requisitos particulares del escrito de &nbsp;sustentaci\u00f3n de la casaci\u00f3n, \u00abla &nbsp;formulaci\u00f3n\u2026 de los cargos contra la sentencia &nbsp;recurrida, con la exposici\u00f3n de los fundamentos de cada &nbsp;acusaci\u00f3n, en &nbsp;forma clara, precisa y completa\u00bb &nbsp;(negrilla fuera de texto, numeral 2\u00b0). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;claridad se expresa en que \u00abla &nbsp;persona que acude a este mecanismo debe formular sus embates\u2026 &nbsp;con la indicaci\u00f3n de las razones por las cuales considera que &nbsp;el juzgador de instancia se equivoc\u00f3 y c\u00f3mo tal dislate &nbsp;tiene la virtualidad de afectar la totalidad de la decisi\u00f3n. &nbsp;No &nbsp;es posible soportar la acusaci\u00f3n en formulas abstractas, o &nbsp;elucubraciones sobre cu\u00e1l debi\u00f3 ser la decisi\u00f3n &nbsp;definitiva\u00bb &nbsp;(negrilla fuera de texto, AC3919, 20 jun. 2017, rad. n.\u00b0 &nbsp;2017-00650-01). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;precisi\u00f3n obliga a \u00abque &nbsp;los embistes [est\u00e9n] orientados hacia los fundamentos reales &nbsp;de la decisi\u00f3n atacada, sin separarse de ellos, so pena que la &nbsp;recriminaci\u00f3n no pueda ser admitida. En otras palabras, los &nbsp;reproches deben dirigirse con acierto hacia el centro de la &nbsp;argumentaci\u00f3n de la providencia cuya anulaci\u00f3n se &nbsp;pretende\u00bb &nbsp;(AC028, 16 en. 2018, rad. n.\u00b0 2014-00380-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;\u00faltimo, la completitud \u00abimpone &nbsp;al promotor que ataque la totalidad de las premisas del fallo &nbsp;cuestionado, de suerte que las controvierta en su integridad, sin que &nbsp;ninguna de ellas pueda quedar desprovista de cuestionamiento\u00bb &nbsp;(\u00eddem). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Trat\u00e1ndose de una acusaci\u00f3n por error de hecho, &nbsp;adicionalmente, corresponde al interesado singularizar \u00abcon &nbsp;precisi\u00f3n y claridad\u2026 cu\u00e1les son en concreto las &nbsp;pruebas sobre las que recae\u00bb, &nbsp;mostrando \u00aben &nbsp;qu\u00e9 consiste\u00bb, &nbsp;su car\u00e1cter manifiesto y \u00absu &nbsp;trascendencia en el sentido de la sentencia\u00bb &nbsp;(art\u00edculo 344 del C.G.P.) &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corporaci\u00f3n, al interpretar la regla de marras, fij\u00f3 &nbsp;como derrotero: &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;este enunciado surge pac\u00edfico que s\u00f3lo podr\u00e1n &nbsp;dar paso a la anulaci\u00f3n de la decisi\u00f3n de segundo grado &nbsp;las pifias que refuljan sin mayores dilucidaciones, a &nbsp;partir de una contrastaci\u00f3n entre las consideraciones del &nbsp;veredicto y los medios suasorios objetivamente considerados, que &nbsp;muestren una suposici\u00f3n, pretermisi\u00f3n o tergiversaci\u00f3n, &nbsp;y que tengan aptitud para modificar el sentido de la decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Contexto &nbsp;dentro del cual resulta &nbsp;exiguo que el impugnante haga una relaci\u00f3n de dislates &nbsp;probatorios &nbsp;o que para su demostraci\u00f3n efect\u00fae complicados &nbsp;esfuerzos argumentativos, pues tal proceder es propio de las &nbsp;instancias y, por completo, extra\u00f1o al remedio casacional &nbsp;(negrilla &nbsp;fuera de texto, SC3540, 17 sep. 2021, rad. n.\u00b0 2012-00647-01). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, acudir a la casaci\u00f3n para plantear una &nbsp;hermen\u00e9utica probatoria favorable al recurrente y sin &nbsp;controvertir las razones que sirvieron al sentenciador de segundo &nbsp;grado, trasluce su utilizaci\u00f3n como una instancia adicional, &nbsp;en desatenci\u00f3n del car\u00e1cter extraordinario de la &nbsp;casaci\u00f3n, raz\u00f3n para repeler su estudio. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;lo doctrin\u00f3 la Sala: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden, ante la naturaleza extraordinaria y formalista que tiene &nbsp;la casaci\u00f3n, los fallos s\u00f3lo podr\u00e1n impugnarse &nbsp;con fundamento en las causales taxativas que prev\u00e9 el &nbsp;ordenamiento y satisfaciendo las exigencias t\u00e9cnicas que para &nbsp;su formulaci\u00f3n tiene sentado el legislador, entre estas, que &nbsp;los cargos que se esgriman se expongan por separado, de forma clara, &nbsp;precisa y completa, no de cualquier manera, \u00aby, menos, de una &nbsp;que se asimile a un alegato de instancia, sino explicando y &nbsp;demostrando las espec\u00edficas trasgresiones de la ley &nbsp;-sustancial o procesal- en que incurri\u00f3 el sentenciador al &nbsp;proferir el fallo controvertido, de donde los argumentos que se &nbsp;esgriman no pueden quedarse en meras generalizaciones, o afianzarse &nbsp;en la totalidad de lo acontecido en el litigio, o aludir globalmente &nbsp;a lo probado en el proceso, o reprochar de forma abstracta las &nbsp;decisiones adoptadas, actitudes todas que har\u00e1n inadmisible la &nbsp;acusaci\u00f3n que en tales condiciones se formule, puesto que &nbsp;\u201c\u2026\u2018el recurrente, como acusador que es de la &nbsp;sentencia, est\u00e1 obligado a proponer cada cargo en forma &nbsp;concreta, completa y exacta para que la Corte, situada dentro de los &nbsp;l\u00edmites que demarca la censura, pueda decidir el recurso sin &nbsp;tener que moverse oficiosamente a completar la acusaci\u00f3n &nbsp;planteada, por imped\u00edrselo el car\u00e1cter eminentemente &nbsp;dispositivo de la casaci\u00f3n (G.J. t. CXLVIII, p\u00e1g. 221) &nbsp;(CSJ, auto del 28 de septiembre de 2004)\u00bb. (AC3769-2014 de 9 &nbsp;jul 2014, Exp.2008-00530-01)\u2026 (SC4139, &nbsp;27 oct. 2021, rad. n.\u00b0 2015-00164-01). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Aplicadas las consideraciones precedentes al cargo bajo escrutinio &nbsp;descuellan sus incorrecciones t\u00e9cnicas, a saber: &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp;En primer lugar, la recurrente en casaci\u00f3n, lejos de rebatir &nbsp;los razonamientos que sirvieron al veredicto de alzada, con el &nbsp;objetivo de derruirlos y propender por su casaci\u00f3n, se limit\u00f3 &nbsp;a insistir en su calidad de poseedora, la fecha en que principi\u00f3 &nbsp;y su buena fe. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;cargos corresponden a una exposici\u00f3n sobre algunas probanzas &nbsp;que integran el expediente, relievando aspectos que incumben a la &nbsp;posici\u00f3n jur\u00eddica defendida por la demandada en &nbsp;reconvenci\u00f3n, sin correlacionarlas con las conclusiones &nbsp;jur\u00eddica o probatorias del fallo criticado, para descubrir la &nbsp;necesidad de acceder al recurso extraordinario interpuesto. &nbsp;<\/p>\n<p>It\u00e9rese, &nbsp;la impugnante insistentemente mencion\u00f3 instrumentos suasorios &nbsp;para justificar que: (I) comenz\u00f3 a poseer el inmueble desde &nbsp;1987; (II) ingres\u00f3 al inmueble por disposici\u00f3n de la &nbsp;propietaria, comport\u00e1ndose como se\u00f1ora y due\u00f1a &nbsp;de forma p\u00fablica, pac\u00edfica e ininterrumpida; (III) &nbsp;actu\u00f3 de buena fe; y (IV) falt\u00f3 probar que el bien ra\u00edz &nbsp;siempre estuvo arrendado. &nbsp;<\/p>\n<p>Estas &nbsp;dilucidaciones se acompa\u00f1an de la invocaci\u00f3n formal de &nbsp;la decisi\u00f3n de instancia y, en el mejor de los casos, a &nbsp;referencias aisladas de su contenido, trasluciendo una exposici\u00f3n &nbsp;gen\u00e9rica que es propia de una alegaci\u00f3n de cierre y &nbsp;dista de corresponder a una verdadera demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese &nbsp;que el remedio extraordinario \u00absupone &nbsp;cuestionar la sentencia como thema decisum, sin que sea dable reabrir &nbsp;el debate de instancia o proponer lecturas novedosas de la &nbsp;controversia para buscar una decisi\u00f3n favorable\u00bb &nbsp;(SC948, 27 ab. 2022, rad. n.\u00b0 2018-00227-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tratarse de alegatos de instancia, los cargos no son admisibles a &nbsp;estudio. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp;Se agrega a lo dicho que los embistes olvidaron relacionar las normas &nbsp;de derecho sustancial que supuestamente fueron conculcadas por el &nbsp;Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2.1. &nbsp;Seg\u00fan el C\u00f3digo General del Proceso, las acusaciones &nbsp;fundadas en las causales primera y segunda de casaci\u00f3n &nbsp;reclaman del interesado que \u00abinvoque\u2026 &nbsp;cualquier disposici\u00f3n de [derecho &nbsp;sustancial] que, &nbsp;constituyendo base esencial del fallo impugnado o habiendo debido &nbsp;serlo, a [su] &nbsp;juicio\u2026 haya sido violada\u00bb &nbsp;(par\u00e1grafo 1\u00b0 del art\u00edculo 344). &nbsp;<\/p>\n<p>Son &nbsp;de este tipo las disposiciones que, \u00abfrente &nbsp;a la situaci\u00f3n f\u00e1ctica que ella[s] contempla[n], &nbsp;declara[n], crea[n], modifica[n] o extingue[n] derechos subjetivos o &nbsp;impone[n] obligaciones\u00bb, &nbsp;estirpe de la cual carecen las que se \u00ablimitan &nbsp;a definir fen\u00f3menos jur\u00eddicos, o a describir los &nbsp;elementos integrantes de estos, o a hacer enumeraciones o &nbsp;enunciaciones, como tampoco la tienen la tienen las disposiciones &nbsp;ordinativas o reguladoras de la actividad in procedendo\u00bb &nbsp;(SC4794, 27 oct. 2021, rad. n.\u00b0 2012-00488-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, la ausencia de invocaci\u00f3n de un mandato de este tipo, &nbsp;\u00abadem\u00e1s &nbsp;de estar se\u00f1alada como motivo expreso para inadmitir la &nbsp;demanda de casaci\u00f3n (par\u00e1grafo 1\u00ba del art\u00edculo &nbsp;344 del C\u00f3digo General del Proceso) y de hacer ininteligible &nbsp;el cargo por impedir que se comprenda de qu\u00e9 manera el &nbsp;Tribunal se apart\u00f3 del ordenamiento jur\u00eddico &nbsp;sustancial, es de una envergadura considerable\u00bb, &nbsp;al impedir que \u00abla &nbsp;Corte puede ejercer sus funciones de defender la unidad e integridad &nbsp;del ordenamiento jur\u00eddico, controlar la legalidad de los &nbsp;fallos y, en la medida que resulte indispensable, unificar la &nbsp;jurisprudencia, entre otras (art. 333 ibid.)\u00bb &nbsp;(AC3064, 28 jul. 2021, rad. n.\u00b0 2017-00067-01). &nbsp;<\/p>\n<p>4.2.2. &nbsp;En desatenci\u00f3n de lo comentado, en las acusaciones se &nbsp;enumeraron como vulnerados los c\u00e1nones 762, 2512, 2513, 2518, &nbsp;2522, 2527, 2529, 2531 del C\u00f3digo Civil, 5 de la ley 791 de &nbsp;2002 y 375 del C\u00f3digo General del Proceso -numeral 6\u00b0-, &nbsp;que, en su orden, determinan las formas de posesi\u00f3n, definen &nbsp;la prescripci\u00f3n, imponen su alegaci\u00f3n a la parte, &nbsp;concept\u00faan la usucapi\u00f3n, se\u00f1alan qu\u00e9 es &nbsp;la posesi\u00f3n continua, definen la prescripci\u00f3n &nbsp;ordinaria, determinan el tiempo para usucapir, califican la posesi\u00f3n &nbsp;extraordinaria, reconocen la interversi\u00f3n del t\u00edtulo y &nbsp;consagran los terceros que deben ser vinculados al proceso de &nbsp;pertenencia, sin constituir, modificar o extinguir v\u00ednculos &nbsp;jur\u00eddicos materiales concretos. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, en diversas resoluciones, ha arribado al mismo &nbsp;colof\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>[L]os &nbsp;art\u00edculos del C\u00f3digo Civil 762\u2026 2512, 2518 y &nbsp;2531\u2026 ninguno de estos satisface la exigencia legal, toda vez &nbsp;que se limitan a definir ciertas instituciones\u2026 la posesi\u00f3n, &nbsp;las formas de adquirirla, y de \u00e9stas la regular\u2026 la &nbsp;prescripci\u00f3n, el tipo adquisitivo, y de \u00e9ste la manera &nbsp;extraordinaria, respectivamente; es decir, inobservan el mencionado &nbsp;requisito por adolecer de normas atributivas o declarativas de &nbsp;derecho &nbsp;(AC5862, 15 dic. 2021, rad. n.\u00b0 2017-00217-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Art\u00edculo &nbsp;2513\u2026 de su transcripci\u00f3n se advierte al rompe su &nbsp;car\u00e1cter insustancial\uff0cde &nbsp;cara a lo que la Corte ha entendido por tal\uff0cpara &nbsp;efectos casacionales\uff0eEn &nbsp;efecto no atribuye alg\u00fan derecho subjetivo, en tanto se limita &nbsp;a definir fen\u00f3menos jur\u00eddicos (AC1483, &nbsp;30 ab. 2019, rad. n.\u00b0 2016-00051-01) &nbsp;<\/p>\n<p>[L]os &nbsp;art\u00edculos 762\u2026 2512, 2518, 2522, 2527\u2026 del &nbsp;C\u00f3digo Civil\u2026 ninguno de los cuales corresponde a una &nbsp;norma sustancial en el sentido explicado, sino a reglas probatorias, &nbsp;consagraci\u00f3n de derechos fundamentales abstractos y criterios &nbsp;de interpretaci\u00f3n judicial, que no son aptos para estructurar &nbsp;un embate por la causal primera o segunda de casaci\u00f3n (AC2133, &nbsp;7 sep. 2020, rad. n.\u00b0 2014-000410-01). &nbsp;<\/p>\n<p>[L]a &nbsp;eventual vulneraci\u00f3n de los preceptos a que hace alusi\u00f3n &nbsp;el inconforme, no puede alegarse con base en la causal segunda de &nbsp;casaci\u00f3n (n\u00fam. 2\u00ba del art\u00edculo 336 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso), pues no ostentan tal car\u00e1cter, &nbsp;en la medida en que est\u00e1n destinadas, de manera exclusiva, a\u2026 &nbsp;definir instituciones jur\u00eddicas como la posesi\u00f3n (art. &nbsp;762)\u2026 la prescripci\u00f3n adquisitiva y extintiva (art. &nbsp;2512), los bienes que pueden ganarse por usucapi\u00f3n (art. &nbsp;2518), las clases de prescripci\u00f3n adquisitiva (art. &nbsp;2527), la &nbsp;prescripci\u00f3n ordinaria (art. 2528), los requisitos para esta &nbsp;\u00faltima (art. 2529)\u2026 (AC2891, &nbsp;23 jul. 2019, rad. n.\u00b0 2011-00417-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otra parte, los mandatos procesales, como el contenido en el numeral &nbsp;6\u00b0 del art\u00edculo 375 del actual estatuto procesal, por su &nbsp;naturaleza, est\u00e1n dirigidos a gobernar la tramitaci\u00f3n &nbsp;judicial, lo que descarta su contenido material. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;omisi\u00f3n relievada impide a la Corte acometer la revisi\u00f3n &nbsp;de las acusaciones, por la ausencia de un faro que gu\u00ede el &nbsp;juicio de legalidad del fallo confutado, de all\u00ed que se &nbsp;imponga su inadmisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Situaci\u00f3n &nbsp;agravada por el hecho de que, frente a ninguno de los preceptos &nbsp;invocados, se explic\u00f3 la forma en que se vulneraron, menos a\u00fan &nbsp;la trascendencia para obtener una decisi\u00f3n diferente a la que &nbsp;finalmente se profiri\u00f3 por el sentenciador de alzada. &nbsp;<\/p>\n<p>4.3. &nbsp;En armon\u00eda con lo dilucidado se tiene que la acusaci\u00f3n &nbsp;deviene desenfocada e incompleta, en tanto la casacionista no critic\u00f3 &nbsp;el centro del fallo confutado ni todas sus premisas. &nbsp;<\/p>\n<p>4.3.1. &nbsp;Ha dicho la Sala que: &nbsp;<\/p>\n<p>[C]uando &nbsp;se controvierte solo una parte de la decisi\u00f3n del ad quem se &nbsp;entiende que lo dem\u00e1s fue aceptado en su integridad de donde, &nbsp;si constituye suficiente apoyo al prove\u00eddo criticado, el cargo &nbsp;carecer\u00eda de completitud que habilite su estudio en esta sede &nbsp;extraordinaria o, incluso, puede resultar intrascendente\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior implica que el cargo pueda inadmitirse por falta de\u2026 &nbsp;completitud\u2026 cuando no se reprochan in extenso todos los &nbsp;fundamentos en que el Tribunal ciment\u00f3 su determinaci\u00f3n, &nbsp;ya que \u2018[d]ejar libre de reproche alguna de las motivaciones &nbsp;expuestas, basilares del fallo, comporta mantener en pie la sentencia &nbsp;generando la frustraci\u00f3n del recurso\u2019 (AC1790, &nbsp;31 may. 2022, rad. n.\u00b0 2015-00415-01). &nbsp;<\/p>\n<p>4.3.2. &nbsp; En el presente caso, seg\u00fan el ad &nbsp;quem, &nbsp;(I) la sustentaci\u00f3n se limit\u00f3 a unos pocos puntos, los &nbsp;cuales finalmente no rebatieron los razonamientos del a &nbsp;quo; &nbsp;(II) el funcionario de primer grado ten\u00eda la &nbsp;\u00abobligaci\u00f3n-facultad\u2026 &nbsp;de interpretar la demanda\u00bb, &nbsp;a partir de lo cual era dable concluir que los demandantes actuaron &nbsp;como \u00abherederos &nbsp;testamentarios\u00bb &nbsp;y \u00abreafirmaron &nbsp;la calidad de propietaria de la se\u00f1ora \u00c1lvarez &nbsp;Hern\u00e1ndez\u00bb; &nbsp;(III) \u00ab[e]n &nbsp;lo tocante con la falta de valoraci\u00f3n de las pruebas, nada &nbsp;sustent\u00f3 el censor [en &nbsp;apelaci\u00f3n]; &nbsp;v.gr. cuales no se valoraron o cuales se apreciaron en indebida &nbsp;forma\u00bb; &nbsp;(IV) \u00abla &nbsp;a quo tuvo en cuenta el juramento estimatorio de la demanda, el cual &nbsp;no fue objetado por el extremo demandado en reconvenci\u00f3n\u00bb, &nbsp;lo que soporta la condena por frutos civiles; y (V) frente a la &nbsp;calificaci\u00f3n de la poseedora como de mala fe, \u00abnada &nbsp;dijo [la &nbsp;recurrente], &nbsp;cuando concret\u00f3 sus reproches, ni en esta instancia de porque &nbsp;raz\u00f3n los argumentos de la a quo son equivocados, ni la Sala &nbsp;observa que tal decisi\u00f3n sea arbitraria\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;recurrente extraordinaria, a pesar de la perspicuidad de las &nbsp;anteriores reflexiones, plante\u00f3 en casaci\u00f3n que las &nbsp;pruebas eran demostrativas de que su posesi\u00f3n arranc\u00f3 &nbsp;en 1987, que la misma no fue viciosa -por ser p\u00fablica, &nbsp;pac\u00edfica y continua-, a rechazar su mala fe -por la ausencia &nbsp;de vicios- y a reclamar la prueba de la explotaci\u00f3n &nbsp;ininterrumpida del fundo. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;la comparaci\u00f3n entre unos y otros reluce que la impugnante &nbsp;abandono las premisas decisionales del ad &nbsp;quem, &nbsp;dej\u00e1ndolas sin ataque, salvo lo relativo a su buena fe, y se &nbsp;limit\u00f3 a presentar sus argumentos frente a unas materias que, &nbsp;si bien guardan conexi\u00f3n con el litigio, son realmente &nbsp;extra\u00f1as al fallo criticado en casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;consecuencia de lo anterior resulta inocuo adentrarse en el estudio &nbsp;de los embates, porque, aunque en gracia de discusi\u00f3n se &nbsp;admitiera su prosperidad, no tendr\u00edan la aptitud para derruir &nbsp;el veredicto que resolvi\u00f3 la alzada, ni siquiera parcialmente, &nbsp;el cual seguir\u00e1 soportado sobre las bases no cuestionadas. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, la fecha en que principi\u00f3 la posesi\u00f3n o el &nbsp;n\u00famero de a\u00f1os que perdur\u00f3 ninguna consecuencia &nbsp;tiene frente a la prosperidad de la reivindicaci\u00f3n, en &nbsp;especial, por la ausencia de alegaci\u00f3n de la prescripci\u00f3n &nbsp;extintiva de la acci\u00f3n reivindicatoria; la ausencia de vicios &nbsp;de la posesi\u00f3n no prueba per &nbsp;se la &nbsp;buena fe del detentador, pues esta \u00faltima adicionalmente exige &nbsp;demostrar la \u00abconciencia &nbsp;de haberse adquirido el dominio de la cosa por medios leg\u00edtimos &nbsp;exentos de fraudes\u00bb &nbsp;(art\u00edculo 768 del C\u00f3digo Civil), presumi\u00e9ndose &nbsp;la mala fe por la \u00abexistencia &nbsp;de un t\u00edtulo de mera tenencia\u00bb &nbsp;(art\u00edculo 2531 \u00eddem, &nbsp;modificado por el art\u00edculo 5\u00b0 de la ley 791 de 2002); y la &nbsp;falta de demostraci\u00f3n del arrendamiento ininterrumpido, queda &nbsp;solventado con el juramento estimatorio realizado por los demandantes &nbsp;en reconvenci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Trasluce &nbsp;que las denuncias realizadas son f\u00fatiles, de cara al contenido &nbsp;del fallo de segundo grado, por el evidente desenfoque e &nbsp;incompletitud de sus planteamientos, raz\u00f3n para su inadmisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>4.4. &nbsp;Para abundar en motivos se advierte que la opugnante propuso medios &nbsp;nuevos en casaci\u00f3n, los cuales se encuentran vedados en este &nbsp;momento procesal. &nbsp;<\/p>\n<p>4.4.1. &nbsp;El numeral 2\u00b0 del art\u00edculo 346 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso se\u00f1ala que \u00ab[l]a &nbsp;demanda de casaci\u00f3n ser\u00e1 inadmisible\u2026 cuando en &nbsp;la demanda se planteen cuestiones de hecho o de derecho que no fueron &nbsp;invocadas en las instancias\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;pac\u00edfico que: &nbsp;<\/p>\n<p>[U]n &nbsp;alegato sorpresivo que la doctrina denomina \u2018medio nuevo\u2019, &nbsp;esto es, aquel que uno de los litigantes guarda para erigirlo cuando &nbsp;han fenecido las oportunidades de contradicci\u00f3n previstas en &nbsp;el ordenamiento jur\u00eddico o\u2026 para revivirlo a pesar de &nbsp;que lo abandon\u00f3 expresamente, debe ser repelido en el &nbsp;escenario extraordinario, por ir en desmedro \u2018del principio de &nbsp;lealtad procesal para con el estamento jurisdiccional y con su &nbsp;contendora\u2019 (SC131, 12 feb. 2012, rad. n.\u00b0 2007-00160-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Total, &nbsp;si las partes voluntariamente dejan por fuera de controversia algunas &nbsp;materias, no puede permitirse que con posterioridad sean introducidas &nbsp;de forma extempor\u00e1nea e intempestiva, menos a\u00fan en el &nbsp;tr\u00e1mite de la casaci\u00f3n, pues este remedio est\u00e1 &nbsp;limitado a las precisas causales se\u00f1aladas por el legislador y &nbsp;su objeto se acota a la sentencia de segundo grado, raz\u00f3n para &nbsp;repeler su utilizaci\u00f3n como un nuevo grado jurisdiccional &nbsp;(cfr. SC, 16 jul. 1965, GJ n.\u00b0 2278-2279, p. 106). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;otros t\u00e9rminos, \u2018este instrumento extraordinario no &nbsp;habilita un nuevo juzgamiento de la controversia, sino que se &nbsp;circunscribe a la evaluaci\u00f3n de la providencia censurada a la &nbsp;luz de los yerros que le son endilgados por el recurrente. As\u00ed &nbsp;las cosas, no puede emplearse para retomar el estudio de la causa &nbsp;petendi y, menos a\u00fan, innovar en los hechos que le sirven de &nbsp;soporte\u2019 (SC19300, 21 nov. 2017, rad. n.\u00b0 2009-00347-01)\u2026 &nbsp;(SC003, &nbsp;18 en. 2021, rad. n.\u00b0 2010-00682-01). &nbsp;<\/p>\n<p>4.4.2. &nbsp;En desatenci\u00f3n de esta regla t\u00e9cnica, en los embates &nbsp;formulados, la recurrente propuso cuestiones que no fueron invocadas &nbsp;al apelar, por lo que deviene extempor\u00e1neo su planteamiento en &nbsp;casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, las materias concernientes a los antecedentes personales de &nbsp;la demandada en reconvenci\u00f3n, su relaci\u00f3n con la &nbsp;causante, el contenido del testamento o la adecuada valoraci\u00f3n &nbsp;de m\u00faltiples testimonios o documentos, quedaron exentos de &nbsp;invocaci\u00f3n en segunda instancia, lo que cierra la posibilidad &nbsp;de revisi\u00f3n con posterioridad. &nbsp;<\/p>\n<p>Estos &nbsp;argumentos, de \u00faltimo momento, no fueron objeto de discusi\u00f3n &nbsp;en el momento procesal oportuno, por lo que mal podr\u00edan ser &nbsp;blandidos al cierre del proceso, como si pudiera renovarse la &nbsp;controversia. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;La gravedad de los defectos antes referidos conduce a la inadmisi\u00f3n &nbsp;de las acusaciones, en aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 346 del &nbsp;actual estatuto adjetivo, como se reconocer\u00e1 en el ac\u00e1pite &nbsp;resolutivo. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Tampoco resulta procedente hacer uso de la facultad de selecci\u00f3n &nbsp;positiva a que se refiere el art\u00edculo 16 de la ley 270 de &nbsp;1996, modificado por el canon 7\u00b0 de la ley 1285 de 2009, pues del &nbsp;expediente no refulge como evidente alguno de los motivos que &nbsp;permiten la intervenci\u00f3n oficiosa del \u00f3rgano de cierre, &nbsp;como es la necesidad de unificar jurisprudencia, controlar la &nbsp;legalidad del veredicto de segunda instancia o proteger los derechos &nbsp;constitucionales de la demandada en reconvenci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1xime &nbsp;por cuanto la foliatura muestra que el proceso se adelant\u00f3 con &nbsp;citaci\u00f3n e intervenci\u00f3n de todos los interesados en el &nbsp;litigio, quienes pudieron intervenir, sin que reluzca una flagrante &nbsp;desatenci\u00f3n de sus garant\u00edas procesales o del marco &nbsp;normativo que gobierna la usucapi\u00f3n o la reivindicaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Ni &nbsp;siquiera resulta dable acudir al citado instituto al abrigo de la &nbsp;petici\u00f3n especial realizada por la recurrente, por un supuesto &nbsp;exceso ritual manifiesto por haberse decretado el desistimiento &nbsp;t\u00e1cito de la acci\u00f3n de pertenencia, en tanto esta &nbsp;situaci\u00f3n se origin\u00f3 en el hecho demostrado de que la &nbsp;demandante inicial omiti\u00f3 cumplir con unas notificaciones que &nbsp;fueron ordenadas, sin que se controvirtieran las determinaciones &nbsp;judiciales, de lo cual es dable inferir que asinti\u00f3 en lo &nbsp;decidido, por lo que este debate no puede reabrirse en las &nbsp;postrimer\u00edas del litigio por fuerza del principio de &nbsp;preclusi\u00f3n o eventualidad, \u00abbajo &nbsp;cuyo significado para [la] validez y eficacia [los] actos &nbsp;[procesales] deben efectuarse en el tiempo permitido, so pena de ser &nbsp;intempestivos, pues las etapas procesales acontecen en forma sucesiva &nbsp;y ordenada, de manera que rebasada una, queda cerrada para dar paso a &nbsp;la siguiente, sin poderse retrotraer la actuaci\u00f3n, en atenci\u00f3n &nbsp;a la necesidad de mantener la seguridad y certeza que reclama la &nbsp;administraci\u00f3n de justicia\u00bb &nbsp;(AC3347, 7 dic. 2020, rad. n.\u00b0 2020-01335-00). &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;Finalmente, como la demandante otorg\u00f3 mandato especial a Nhora &nbsp;Marcela Mendoza S\u00e1nchez para la sustentaci\u00f3n del &nbsp;recurso extraordinario y dem\u00e1s actos asociados (archivo &nbsp;digital poder_casaci\u00f3n.pdf), profesional del derecho se &nbsp;encuentra \u00abactiva\u00bb &nbsp;en el Registro Nacional de Abogados2, &nbsp;el magistrado ponente le reconocer\u00e1 personer\u00eda jur\u00eddica &nbsp;para actuar en esta gesti\u00f3n, conforme al inciso primero del &nbsp;art\u00edculo 76 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, resuelve: &nbsp;<\/p>\n<p>Primero.- &nbsp;Inadmitir &nbsp;la demanda de casaci\u00f3n presentada por &nbsp;la apoderada judicial de L\u00eda Vilma Pinz\u00f3n Hern\u00e1ndez &nbsp;frente a la sentencia del 30 de junio de 2021, proferida en el &nbsp;proceso que promovi\u00f3 contra Villa Arlandy Rey Guti\u00e9rrez, &nbsp;William Enrique Rodr\u00edguez Hern\u00e1ndez, Ismael Ernesto &nbsp;Miranda Hern\u00e1ndez, Ruth Z\u00e1rate M\u00e9ndez, Luz &nbsp;Marina, Lina Lubelly, Ang\u00e9lica Tatiana, Angie Lorena Miranda &nbsp;Z\u00e1rate, William Alfonso Rodr\u00edguez, Daniel Francisco &nbsp;Rodr\u00edguez, Sergio An\u00edbal Rodr\u00edguez Prieto, Juan &nbsp;Carlos Laverde Pinz\u00f3n, Sixto C\u00e9spedes Villanueva, &nbsp;herederos indeterminados de Mar\u00eda Evidalia \u00c1lvarez &nbsp;Hern\u00e1ndez y personas indeterminadas, con demanda &nbsp;reivindicatoria de mutua de petici\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Segundo.- &nbsp;El magistrado &nbsp;ponente reconoce personer\u00eda jur\u00eddica a Nhora Marcela &nbsp;Mendoza S\u00e1nchez, para representar los intereses de L\u00eda &nbsp;Vilma Pinz\u00f3n Hern\u00e1ndez en casaci\u00f3n, conforme al &nbsp;poder que le fue conferido. &nbsp;<\/p>\n<p>Tercero.- &nbsp;Oportunamente &nbsp;devu\u00e9lvase el expediente al Tribunal de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;y c\u00famplase &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>(comisi\u00f3n &nbsp;de servicios) &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Jos\u00e9 Gabriel Sarmiento, Casaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil, Serie &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Estudios, Caracas, 1998, pp. 37-38. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. https:\/\/sirna.ramajudicial.gov.co\/Paginas\/Certificado.aspx, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;consultada el 2 de junio de 2022. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC4032-2022 (2011-00575-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO WILSON QUIROZ &nbsp;MONSALVO &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; AC4032-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 &nbsp;11001-31-03-018-2011-00575-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintitr\u00e9s de junio dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., tres (3) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022) &nbsp; Se &nbsp;decide sobre la admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n &nbsp;presentada en 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