{"id":67604,"date":"2024-05-20T21:01:00","date_gmt":"2024-05-20T21:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac4725-2022-2022-03256-00\/"},"modified":"2024-05-20T21:01:00","modified_gmt":"2024-05-20T21:01:00","slug":"ac4725-2022-2022-03256-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac4725-2022-2022-03256-00\/","title":{"rendered":"AC 4725 2022"},"content":{"rendered":"<p>AC4725-2022 (2022-03256-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC4725-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2022-03256-00 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., diecinueve &nbsp;(19) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se decide el recurso de queja &nbsp;interpuesto por el demandado Luis Enrique Manosalva contra la &nbsp;providencia de 16 de marzo de 2022, a trav\u00e9s de la cual se &nbsp;neg\u00f3 la concesi\u00f3n del recurso extraordinario de &nbsp;casaci\u00f3n formulado contra la sentencia proferida el 12 de mayo &nbsp;de 2021, por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Arauca. &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. El activante demand\u00f3 &nbsp;a Luis Enrique Manosalva &nbsp;Dom\u00ednguez, Pedro Manuel Manosalva Dom\u00ednguez y Juan &nbsp;Rafael Manosalva Dom\u00ednguez para que, entre otras cosas, se les &nbsp;ordenara cesar \u00ablos &nbsp;actos perturbadores en contra del inmueble denominado LA RODITA (\u2026) &nbsp;quitando la cerca de alambre construida y absteni\u00e9ndose de la &nbsp;construcci\u00f3n de nuevas cercas de alambre u otras similares en &nbsp;la finca referenciada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. Como respaldo de sus &nbsp;pedimentos indic\u00f3 que es poseedor de la finca en menci\u00f3n &nbsp;desde el a\u00f1o 1994, ya que, previamente, quien la ocupaba desde &nbsp;1957 era su abuelo paterno Arturo Morales, quien, mediante escrito &nbsp;del 29 de noviembre de 1982 hizo comparecer a Pedro Antonio Granados &nbsp;y Jes\u00fas Alejandro Torres para que absolvieran interrogatorio, &nbsp;oportunidad en la que lo reconocieron como propietario del predio. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. Se\u00f1al\u00f3 que &nbsp;el 6 de febrero de 1986, Santiago Quenza Bernal y Marcos Alberto &nbsp;Manosalva celebraron promesa de venta sobre el fundo Mata Azul, &nbsp;negocio en el que se estipul\u00f3 que el promitente vendedor &nbsp;hered\u00f3 la posesi\u00f3n y mejoras del inmueble en la &nbsp;sucesi\u00f3n de Santiago Quenza Brice\u00f1o. All\u00ed &nbsp;tambi\u00e9n se precis\u00f3 que Marco Alberto Manosalva y Julio &nbsp;Ernesto Morales Arguello acordaron \u00abconstruir &nbsp;la cerca que sale de los surales o sea el potrero viejo de Mata &nbsp;Azul\u00bb, &nbsp;para lo cual aport\u00f3 el \u00faltimo mencionado \u00ab10 &nbsp;rollos de alambre y 250 palos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Dentro del t\u00e9rmino de &nbsp;traslado del libelo, comparecieron: Ninfa del Carmen Carvajal en &nbsp;nombre propio y en el de su hija Mar\u00eda Fernanda Manosalva; &nbsp;Pedro Rafael Manosalva e Irina Milena Manosalva para presentar &nbsp;demanda ad &nbsp;excludendum, con el &nbsp;fin de que el juez de conocimiento se abstuviera de continuar el &nbsp;tr\u00e1mite del proceso posesorio promovido, alegando para el &nbsp;efecto que, el predio objeto de la litis hace parte de la finca \u201cMata &nbsp;Azul\u201d, &nbsp;amparada con la medida de protecci\u00f3n inscrita en la anotaci\u00f3n &nbsp;No. 4 del certificado de tradici\u00f3n y libertad correspondiente &nbsp;al folio de matricula No. 410-16443. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Las s\u00faplicas fueron &nbsp;despachadas favorablemente en la primera instancia, con excepci\u00f3n &nbsp;de la pretensi\u00f3n contenida en los numerales tres y cuatro &nbsp;visibles en el ac\u00e1pite correspondiente de la demanda, alusivos &nbsp;a \u00abla &nbsp;indemnizaci\u00f3n de que trata el inciso 2 del art\u00edculo 416 &nbsp;del C. de P.C. [y] al pago de los perjuicios materiales causados con &nbsp;la conducta\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En ese veredicto se dispuso: &nbsp;\u00abDECLARAR &nbsp;no probadas las excepciones propuestas por la parte demandada &nbsp;atendiendo dicho (sic) en la parte motiva de esta sentencia\u00bb; &nbsp;\u00abDECLARAR &nbsp;el amparo de posesi\u00f3n como poder de hecho que ejerce el &nbsp;demandante en el predio la \u201cRosita\u201d, perturbaci\u00f3n &nbsp;que vienen ejerciendo los se\u00f1ores LUIS ENRIQUE MANOSALVA &nbsp;DOMINGUEZ, JUAN RAFAEL MANOSALVA DOMINGUEZ y PEDRO SAMUEL MANOSALVA &nbsp;DOMINGUEZ, por las l\u00edneas que fueron construidas sobre una &nbsp;franja de terreno del predio la \u201cRosita\u201d de extensi\u00f3n &nbsp;de 410 hect\u00e1reas, 1004 metros cuadrados, desde los grados &nbsp;equivalentes al punto 44 coordenadas este 1039051 y norte 1255273, al &nbsp;punto 49 coordenadas este 1036777 y norte 1258717\u00bb &nbsp;y, como consecuencia de ello, orden\u00f3 a los llamados a juicio, &nbsp;retirar \u00ablas &nbsp;l\u00edneas descritas en el numeral anterior, que se encuentran en &nbsp;sabanas del predio la \u201cRosita\u201d, en un t\u00e9rmino no &nbsp;mayor a cinco (5) d\u00edas, contados a partir de la ejecutoria de &nbsp;[l]a sentencia (\u2026)\u00bb &nbsp;y se les conden\u00f3 en costas. &nbsp;<\/p>\n<p>Apelada la decisi\u00f3n, fue &nbsp;ratificada por el ad &nbsp;quem el 12 de mayo &nbsp;de 2021 e inconforme con lo as\u00ed determinado, el demandado Luis &nbsp;Enrique Manosalva formul\u00f3 recurso de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>4. La concesi\u00f3n de aquel &nbsp;medio impugnaticio fue negada por el Tribunal de Arauca el 29 de &nbsp;julio de 2022, tras hallar insatisfecho el inter\u00e9s econ\u00f3mico &nbsp;para recurrir, pues, a m\u00e1s de que el interesado no aport\u00f3 &nbsp;un dictamen pericial que acreditara la suficiencia de tal requisito, &nbsp;no demostr\u00f3 que el perjuicio que le caus\u00f3 la sentencia &nbsp;cuestionada sea superior al valor que implica retirar las l\u00edneas &nbsp;construidas sobre la franja de terreno del predio que posee el &nbsp;activante, sin que sea de recibo su afirmaci\u00f3n, relativa a la &nbsp;innecesaridad de la determinaci\u00f3n de la cuant\u00eda, al &nbsp;tratarse de un juicio declarativo, toda vez que, \u00abel &nbsp;aspecto econ\u00f3mico no se extracta de modo exclusivo por la &nbsp;existencia o no de reclamaciones pecuniarias en el petitum, sino de &nbsp;la esencia del litigio, en todas sus dimensiones\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5. En desacuerdo con esa &nbsp;determinaci\u00f3n, el mencionado opositor la recurri\u00f3 por &nbsp;la v\u00eda horizontal y, en subsidio acudi\u00f3 a la queja, &nbsp;efecto para el cual, arguy\u00f3 que no es acertada la conclusi\u00f3n &nbsp;del Tribunal porque \u00abla &nbsp;persecuci\u00f3n en este proceso es precisamente la de que se &nbsp;respete la posesi\u00f3n que presuntamente ha sido perturbada al &nbsp;se\u00f1or JULIO ERNESTO MANOSALVA, quien en sus pretensiones nunca &nbsp;hizo reclamos econ\u00f3micos, por tanto ello determina claramente &nbsp;la pretensi\u00f3n como DECLARATIVA\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 que desconoci\u00f3 &nbsp;el ad quem que, mediante providencias SC4960-2015 y SC5187-2020, esta &nbsp;Corporaci\u00f3n estudi\u00f3 por la v\u00eda extraordinaria &nbsp;planteada asuntos de naturaleza declarativa, lo que quiere decir que, &nbsp;\u00abexiste &nbsp;procedencia para casaci\u00f3n en este tipo de proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;En prove\u00eddo &nbsp;de 23 de agosto siguiente, el colegiado mantuvo inc\u00f3lume su &nbsp;postura y orden\u00f3 la remisi\u00f3n de la copia digitalizada &nbsp;de las actuaciones para surtir la queja. &nbsp;<\/p>\n<p>II. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. El art\u00edculo 352 de la &nbsp;ley de enjuiciamiento civil establece que \u00abcuando &nbsp;el juez de primera instancia deniegue el recurso de apelaci\u00f3n, &nbsp;el recurrente podr\u00e1 interponer el de queja para que el &nbsp;superior lo conceda si fuere procedente. El &nbsp;mismo recurso procede cuando se deniegue el de casaci\u00f3n\u00bb &nbsp;(Se &nbsp;subraya). &nbsp;<\/p>\n<p>El fin primordial de la queja, &nbsp;cuando no se concede el recurso de casaci\u00f3n, es que el &nbsp;superior examine si la impugnaci\u00f3n estuvo bien o mal denegada &nbsp;por el inferior, por ello, la competencia funcional de la Corte se &nbsp;circunscribe a precisar si el recurso extraordinario es procedente de &nbsp;conformidad con los lineamientos de los art\u00edculos 334 y 338 &nbsp;del ordenamiento adjetivo; si se propuso en la forma y t\u00e9rminos &nbsp;establecidos en el art\u00edculo 337 ejusdem; &nbsp;y si la parte impugnante se encuentra legitimada para ello, seg\u00fan &nbsp;el mismo canon. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Dentro de los requisitos &nbsp;para conceder dicho medio de defensa extraordinario se encuentra \u00abel &nbsp;valor actual de la resoluci\u00f3n desfavorable al recurrente\u00bb, &nbsp;tal como lo refiere el art\u00edculo 338 de la citada codificaci\u00f3n, &nbsp;el cual se determina por el monto de los perjuicios que la sentencia &nbsp;ocasiona al impugnante, estimados &nbsp;al momento de su emisi\u00f3n, &nbsp;y \u201ccon &nbsp;los elementos de juicio que obren en el expediente\u201d salvo &nbsp;que aquel aporte &nbsp;\u201cun dictamen pericial\u201d &nbsp;que permita establecerlo con mayor grado de certeza, (art. 339. Ib.). &nbsp;<\/p>\n<p>Por lo tanto, dicho inter\u00e9s &nbsp;est\u00e1 supeditado a la tasaci\u00f3n econ\u00f3mica de la &nbsp;relaci\u00f3n jur\u00eddica sustancial que se conceda o niegue en &nbsp;la sentencia, es decir, a la cuant\u00eda de la afectaci\u00f3n o &nbsp;desventaja patrimonial sufrida por el recurrente con la resoluci\u00f3n &nbsp;desfavorable a sus intereses, evaluaci\u00f3n que debe efectuarse &nbsp;para el d\u00eda del fallo, \u00abaunque &nbsp;cuando la \u00absentencia &nbsp;es \u00edntegramente desestimatoria, se determina a partir de lo &nbsp;pretendido en el libelo genitor o su reforma\u00bb. &nbsp;(CSJ &nbsp;AC1650-2021, 5 may., rad. 2020-00107-00, reiterando AC, 28 ago. 2012, &nbsp;rad. 01238-00). &nbsp;<\/p>\n<p>De conformidad con la citada &nbsp;regla, el inter\u00e9s m\u00ednimo para recurrir en casaci\u00f3n &nbsp;es de 1.000 salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes, monto &nbsp;que, para el a\u00f1o en que fue proferida la decisi\u00f3n &nbsp;censurada -2021-, ascend\u00eda a $908.526.000. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Por &nbsp;otra parte, la Sala tambi\u00e9n ha insistido en que la labor del &nbsp;juez en orden a determinar el inter\u00e9s para recurrir, no se &nbsp;concreta solamente en \u00abauscultar &nbsp;el elemento objetivo de la petici\u00f3n (la cosa o el bien y la &nbsp;relaci\u00f3n jur\u00eddica reclamada), sino que debe acudir a la &nbsp;integralidad de ella, lo que involucra la causa para pedir (raz\u00f3n &nbsp;de hecho)\u00bb &nbsp;(AC725-2021, &nbsp;8 mar., rad. 2020-01494-00). De &nbsp;esta manera, \u00abno &nbsp;basta corroborar que las aspiraciones formuladas por el accionante &nbsp;son apenas de contenido declarativo para deducir que su pretensi\u00f3n &nbsp;no es patrimonial, pues, se insiste, con independencia de que &nbsp;espec\u00edficamente no se reclame la imposici\u00f3n de condenas &nbsp;estimables en t\u00e9rminos pecuniarios en un determinado proceso, &nbsp;\u00e9sta puede catalogarse como \u201cesencialmente econ\u00f3mica\u201d, &nbsp;mirada desde todos los elementos que la conforman\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC390-2019, 12 feb., rad. 2018-03179-00, criterio reiterado en la &nbsp;providencia AC1294-2022, 31 mar., rad. 2022-00790). &nbsp;<\/p>\n<p>4. En &nbsp;el caso bajo estudio, conforme se rese\u00f1\u00f3 en &nbsp;precedencia, el demandante promovi\u00f3 el juicio declarativo &nbsp;motivo de an\u00e1lisis pidiendo, entre otras cosas, que se &nbsp;ordenara a los convocados cesar los actos perturbadores de la &nbsp;posesi\u00f3n del inmueble por aquel pose\u00eddo, \u00abquitando &nbsp;la cerca de alambre construida y absteni\u00e9ndose de la &nbsp;construcci\u00f3n de nuevas cercas de alambres u otras similares en &nbsp;la finca referenciada\u00bb. &nbsp;\u00c9stos, en la contestaci\u00f3n que dieron al escrito &nbsp;genitor, o en sus intervenciones posteriores, no manifestaron, ni &nbsp;mucho menos acreditaron un posible detrimento econ\u00f3mico &nbsp;originado en el acogimiento de los pedimentos de su contendiente &nbsp;pues, sus &nbsp;argumentos se enfilaron a intentar desvirtuar la posesi\u00f3n &nbsp;aducida por Julio Ernesto para ampliar su propia expectativa de \u00abser &nbsp;beneficiarios de la adjudicaci\u00f3n de los terrenos bald\u00edos &nbsp;de la Naci\u00f3n, o de la protecci\u00f3n por parte de la &nbsp;justicia agraria de la posesi\u00f3n que vienen ejerciendo dentro &nbsp;del predio en conflicto\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Es as\u00ed &nbsp;como, al haberse amparado, mediante el veredicto recriminado, la &nbsp;posesi\u00f3n que sobre la franja de terreno en discusi\u00f3n &nbsp;despliega el precursor, no puede inferirse de la resoluci\u00f3n &nbsp;all\u00ed emitida ninguna desventaja patrimonial distinta a la &nbsp;identificada por el ad &nbsp;quem &nbsp;para el aqu\u00ed disidente, valga decir, la representada en los &nbsp;costos que deba sufragar por el retiro de las l\u00edneas que &nbsp;instalaron en el predio debatido, valor del que, por dem\u00e1s, no &nbsp;existe certeza. &nbsp;<\/p>\n<p>5. Ahora, si &nbsp;en gracia de discusi\u00f3n se aceptara que su inter\u00e9s &nbsp;radica en la \u201cp\u00e9rdida\u201d del segmento del predio que &nbsp;dio origen a la reyerta, cierto es que, tampoco existe evidencia de &nbsp;que su valor iguale o supere el monto requerido para acudir a la v\u00eda &nbsp;extraordinaria. &nbsp;<\/p>\n<p>6. En ese &nbsp;orden, para calcular el &nbsp;valor de la desventaja sufrida por el opugnante, deb\u00edan &nbsp;auscultarse, como acertadamente lo coligi\u00f3 y realiz\u00f3 el &nbsp;fallador de segundo grado, &nbsp;las probanzas &nbsp;obrantes en el paginario y, como aquel no present\u00f3 con su &nbsp;censura el dictamen pericial de que trata el canon 339 procedimental &nbsp;que pudiera respaldar sus afirmaciones, enfiladas a tener por &nbsp;acreditada la suficiencia del inter\u00e9s para recurrir, carga que &nbsp;le correspond\u00eda y no cumpli\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, no puede calificarse &nbsp;de absurda la conclusi\u00f3n del fallador al denegar &nbsp;el remedio al que pretende acudir el se\u00f1or Manosalva pues, en &nbsp;estrictez, fue con sustento en los elementos demostrativos obrantes &nbsp;dentro del plenario que se desestim\u00f3 el detrimento patrimonial &nbsp;alegado, raz\u00f3n que deviene suficiente para respaldarla, sin &nbsp;lugar a imponer condena en costas, por no evidenciarse su causaci\u00f3n &nbsp;(arts. 365 n\u00fam. 8 y 361 inc. 2 ibidem). &nbsp;<\/p>\n<p>III. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo &nbsp;expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. DECLARAR bien &nbsp;denegado el recurso de casaci\u00f3n que interpuso el demandado &nbsp;Julio Ernesto Manosalva Dom\u00ednguez contra la sentencia &nbsp;proferida el 12 de mayo de 2021, por la Sala \u00danica de Decisi\u00f3n &nbsp;del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Arauca. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: DEVOLVER la &nbsp;presente actuaci\u00f3n al despacho de origen para que forme parte &nbsp;del expediente respectivo. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC4725-2022 (2022-03256-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada Ponente &nbsp; AC4725-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n n\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2022-03256-00 &nbsp; Bogot\u00e1 D.C., diecinueve &nbsp;(19) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Se decide el recurso de queja &nbsp;interpuesto por el demandado Luis Enrique Manosalva contra la &nbsp;providencia de 16 de marzo de 2022, a trav\u00e9s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[54],"tags":[],"class_list":["post-67604","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-octubre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67604","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67604"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67604\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67604"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67604"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67604"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}