{"id":67636,"date":"2024-05-20T21:01:00","date_gmt":"2024-05-20T21:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac4806-2022-2022-03463-00\/"},"modified":"2024-05-20T21:01:00","modified_gmt":"2024-05-20T21:01:00","slug":"ac4806-2022-2022-03463-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac4806-2022-2022-03463-00\/","title":{"rendered":"AC 4806 2022"},"content":{"rendered":"<p>AC4806-2022 (2022-03463-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AC4806-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., veintiuno (21) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide el recurso de queja formulado por Herlen Rodr\u00edguez &nbsp;N\u00fa\u00f1ez y Carlos Su\u00e1rez Bar\u00f3n frente al &nbsp;auto de&nbsp;7 de junio de 2022,&nbsp;por medio del cual se deneg\u00f3 &nbsp;la concesi\u00f3n del recurso extraordinario de casaci\u00f3n que &nbsp;interpusieron contra la sentencia&nbsp;de&nbsp;2 de mayo del mismo &nbsp;a\u00f1o,&nbsp;proferida por&nbsp;la Sala&nbsp;Civil Familia del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de&nbsp;Cartagena en &nbsp;el proceso reivindicatorio que contra ellos promovi\u00f3 Gloria &nbsp;Patricia Cur\u00ed Osorio. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En el libelo &nbsp;incoativo, se pidi\u00f3 la reivindicaci\u00f3n del \u00abinmueble &nbsp;ubicado en el corregimiento de Arroyo de Piedra, denominado &nbsp;FARALLONES DOS B\u00bb, identificado con matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria n.\u00b0 060-267887. Mediante sentencia de 21 de &nbsp;septiembre de 2021, el a quo accedi\u00f3 a las pretensiones &nbsp;y conden\u00f3 a los demandados a restituir el inmueble en favor de &nbsp;la demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Apelada &nbsp;la sentencia de primer grado, fue \u00edntegramente confirmada por &nbsp;el Tribunal mediante providencia de 2 de mayo de 2022. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los &nbsp;demandados interpusieron el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, &nbsp;destacando que en este caso era improcedente la exigencia de la &nbsp;cuant\u00eda para recurrir establecida en el art\u00edculo 338 &nbsp;del estatuto adjetivo, toda vez que \u00ablos &nbsp;procesos reivindicatorios del dominio no son ni de mayor o menor &nbsp;cuant\u00eda, por tanto, el valor del inmueble no incide en el &nbsp;tr\u00e1mite del proceso verbal y por no ser materia de &nbsp;controversia el qu\u00e1ntum (sic) &nbsp;sino el derecho real de dominio sobre la cosa objeto de &nbsp;reivindicaci\u00f3n y que adem\u00e1s no hay condena de frutos &nbsp;civiles, por tratarse de un proceso declarativo donde las &nbsp;pretensiones no son esencialmente econ\u00f3micas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, &nbsp;se\u00f1alaron que, de considerar que era pertinente acreditar el &nbsp;inter\u00e9s para recurrir, deb\u00eda el ad quem proceder &nbsp;a determinar mediante prueba pericial el valor del predio, nombrando &nbsp;para ello perito auxiliar de la justicia. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mediante &nbsp;auto de fecha 7 de junio de 2022 se deneg\u00f3 la concesi\u00f3n &nbsp;del recurso extraordinario, por considerar el colegiado &nbsp;que en este caso no se cumpl\u00eda &nbsp;con el requisito del inter\u00e9s para recurrir debido a que el &nbsp;agravio sufrido no superaba el monto exigido por el art\u00edculo &nbsp;338 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;juicio de la magistratura, el inter\u00e9s para recurrir deb\u00eda &nbsp;determinarse con base en los elementos de juicio existentes en el &nbsp;expediente, pues los recurrentes no hicieron uso de la facultad de &nbsp;aportar experticia conducente a la demostraci\u00f3n del monto de &nbsp;su inter\u00e9s dentro del t\u00e9rmino de interposici\u00f3n &nbsp;del recurso. &nbsp;<\/p>\n<p>Al respecto, &nbsp;se\u00f1al\u00f3 que \u00abpese a que el &nbsp;apoderado recurrente manifiesta que el inmueble &nbsp;tiene un valor comercial de m\u00e1s de $3.000.0000.000, no obra en &nbsp;el expediente documento alguno que as\u00ed lo acredite, pues solo &nbsp;obra copia de la escritura p\u00fablica N\u00b0 8670 de 30 de &nbsp;diciembre de 1994, mediante la cual CECILIA OSORIO DE CUR\u00cd &nbsp;vendi\u00f3 a la actora el inmueble ubicado en Arroyo de Piedra, &nbsp;jurisdicci\u00f3n de Cartagena, con un \u00e1rea aproximada de 5 &nbsp;hect\u00e1reas m\u00e1s 2.694 mts2, identificado con M.I &nbsp;060-143398, con autorizaci\u00f3n del INCORA, por un valor de $ &nbsp;2.800.000.oo (fl. 7-10 cuadernoprincipal PDF), as\u00ed como la &nbsp;escritura p\u00fablica N\u00b0 1922 de 7 de junio de 2005 mediante &nbsp;el cual la actora celebra contrato de compraventa del 50% bien a &nbsp;favor de OSCAR MEDINA por un valor de $27.500.000.oo (dl. 152 Tomo &nbsp;II), y &nbsp;los dict\u00e1menes adosados nada refieren sobre el valor comercial &nbsp;del inmueble\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los &nbsp;convocados formularon recurso de reposici\u00f3n y en subsidio de &nbsp;queja, insistiendo en que en este caso deb\u00eda &nbsp;omitirse la exigencia de la cuant\u00eda para recurrir debido a que &nbsp;las &nbsp;pretensiones se centran en el derecho real de dominio y por ende no &nbsp;son esencialmente econ\u00f3micas; adem\u00e1s, resalt\u00f3 &nbsp;que oportunamente solicit\u00f3 a la magistratura que, si lo &nbsp;consideraba necesario, procediera a determinar el valor del predio &nbsp;mediante prueba pericial. &nbsp;<\/p>\n<p>Reprocharon &nbsp;que el ad &nbsp;quem no &nbsp;hubiese decretado la prueba, o que al menos hubiese dado a la parte &nbsp;un t\u00e9rmino prudencial para aportarla, como lo establece el &nbsp;art\u00edculo 227 del C\u00f3digo General del Proceso. Con todo, &nbsp;aport\u00f3 en esa oportunidad procesal un aval\u00fao comercial &nbsp;con el que pretende demostrar el valor del predio y por esa v\u00eda, &nbsp;el inter\u00e9s para recurrir en casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;consider\u00f3 que tampoco acertaban los convocados al sostener que &nbsp;era el Tribunal el que deb\u00eda decretar de oficio la prueba &nbsp;pericial para justipreciar su inter\u00e9s, \u00abpues, &nbsp;evidentemente, el art\u00edculo 339 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso traslada a la parte interesada la \u201cfacultad-deber\u201d &nbsp;de concretar el inter\u00e9s econ\u00f3mico o cuant\u00eda para &nbsp;recurrir en casaci\u00f3n, pudiendo, con la interposici\u00f3n &nbsp;del recurso, aportar un dictamen pericial, si lo considera &nbsp;necesario\u00bb; sin embargo, se &nbsp;limitaron a interponer el recurso se\u00f1alando que el predio &nbsp;ten\u00eda un valor de tres mil millones de pesos pero sin allegar, &nbsp;conforme a la norma, dictamen alguno que as\u00ed lo acreditara, &nbsp;siendo aquella una prueba que est\u00e1 en cabeza del interesado, y &nbsp;no del juzgador. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mantenida &nbsp;la decisi\u00f3n de la colegiatura, llegan las diligencias a esta &nbsp;Corporaci\u00f3n para resolver el recurso de queja. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; Aptitud legal para el pronunciamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>Compete a la Corte &nbsp;definir el presente asunto mediante pronunciamiento del Magistrado &nbsp;Sustanciador, seg\u00fan lo dispuesto en los art\u00edculos 30, &nbsp;numeral 3, y 35 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Procedencia &nbsp;del recurso extraordinario de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En virtud de &nbsp;la naturaleza extraordinaria y restringida del recurso de casaci\u00f3n, &nbsp;su procedencia &nbsp;se halla condicionada a la satisfacci\u00f3n de diversos &nbsp;requisitos, expresamente establecidos en la ley. Al respecto, el &nbsp;art\u00edculo 334 del C\u00f3digo General del Proceso prev\u00e9 &nbsp;que el aludido medio de impugnaci\u00f3n \u00ab(\u2026) &nbsp;procede contra las siguientes sentencias, cuando son proferidas por &nbsp;los tribunales superiores en segunda instancia: 1) Las dictadas en &nbsp;toda clase de procesos declarativos; 2) Las dictadas en las acciones &nbsp;de grupo cuya competencia corresponda a la jurisdicci\u00f3n &nbsp;ordinaria; 3) Las dictadas para liquidar una condena en concreto\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En ese orden, &nbsp;resulta evidente que no todas las &nbsp;providencias judiciales son susceptibles de &nbsp;ser atacadas por esta v\u00eda, &nbsp;sino solo aqu\u00e9llas expresamente previstas por el legislador, &nbsp;en consideraci\u00f3n a la naturaleza del asunto debatido y, en &nbsp;determinados supuestos, a la cuant\u00eda actual del agravio &nbsp;denunciado por el impugnante. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conviene &nbsp;precisar, tambi\u00e9n, que el C\u00f3digo General del Proceso &nbsp;introdujo relevantes modificaciones a la impugnaci\u00f3n &nbsp;extraordinaria en comento, por v\u00eda de ejemplo, ampli\u00f3 &nbsp;el espectro de las sentencias susceptibles de ser atacadas en &nbsp;casaci\u00f3n, desde la perspectiva del tipo de procedimiento en el &nbsp;que se profirieron (declarativos, acciones de grupo y liquidaciones &nbsp;de condena en concreto en cualquier tramitaci\u00f3n). &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, la &nbsp;normativa procesal actual puntualiz\u00f3 que el importe de la &nbsp;resoluci\u00f3n desfavorable debe ascender, cuanto menos, a 1000 &nbsp;salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes (SMLMV), cuando se &nbsp;trate de pretensiones esencialmente patrimoniales, exceptuando tan &nbsp;s\u00f3lo los fallos pronunciados en acciones de grupo, adem\u00e1s, &nbsp;claro est\u00e1, de aquellos juicios donde el debate aluda a &nbsp;tem\u00e1ticas relativas al estado civil (y que carecen, por lo &nbsp;mismo, de cuant\u00eda), siempre y cuando versen sobre la &nbsp;reclamaci\u00f3n e impugnaci\u00f3n del mismo o la declaraci\u00f3n &nbsp;de uniones materiales de hecho (art\u00edculos 334 y 338 ejusdem). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;inter\u00e9s para recurrir en casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde &nbsp;con el art\u00edculo 338 del estatuto procesal civil, \u00ab[c]uando &nbsp;las pretensiones sean esencialmente econ\u00f3micas, el recurso &nbsp;procede cuando el valor actual de la resoluci\u00f3n desfavorable &nbsp;al recurrente&nbsp;sea superior a un mil salarios m\u00ednimos &nbsp;legales mensuales vigentes (1.000 SMLMV). Se excluye la cuant\u00eda &nbsp;del inter\u00e9s para recurrir cuando se trate de sentencias &nbsp;dictadas dentro de las acciones populares y de grupo, y las que &nbsp;versen sobre el estado civil\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>El inter\u00e9s &nbsp;para recurrir en casaci\u00f3n, entonces, refiere a la estimaci\u00f3n &nbsp;cuantitativa de la resoluci\u00f3n desfavorable al momento de &nbsp;proferirse la sentencia objeto de la impugnaci\u00f3n &nbsp;extraordinaria, concepto que \u00ab(&#8230;) &nbsp;est\u00e1 supeditado a la tasaci\u00f3n econ\u00f3mica de la &nbsp;relaci\u00f3n jur\u00eddica sustancial que se conceda o niegue en &nbsp;la sentencia, (\u2026) &nbsp;a la cuant\u00eda de la afectaci\u00f3n o desventaja patrimonial &nbsp;que sufre el recurrente con la resoluci\u00f3n que le resulta &nbsp;desfavorable, evaluaci\u00f3n que debe efectuarse para el d\u00eda &nbsp;del fallo\u00bb &nbsp;(AC7638-2016, &nbsp;8 nov.). &nbsp;<\/p>\n<p>Lo anterior &nbsp;implica que, cuando sea necesario establecer el aludido monto, este &nbsp;se determinar\u00e1 a partir del agravio o perjuicio que al &nbsp;recurrente le ocasione la decisi\u00f3n impugnada en el preciso &nbsp;contexto del litigio planteado, analizado el mismo en su dimensi\u00f3n &nbsp;integral, y atendidas las singularidades del caso. As\u00ed lo ha &nbsp;sostenido, en forma invariable, la Sala: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;uno de los aspectos a tener en cuenta para la concesi\u00f3n del &nbsp;recurso extraordinario de casaci\u00f3n, corresponde al monto del &nbsp;perjuicio que la decisi\u00f3n atacada ocasiona al impugnante al &nbsp;momento que [esta] se profiere, para lo cual se debe apreciar la &nbsp;calidad de la parte, los pedimentos de la demanda, las &nbsp;manifestaciones de los oponentes y las dem\u00e1s circunstancias &nbsp;que conlleven a su delimitaci\u00f3n, as\u00ed como las &nbsp;decisiones definitorias, toda vez que las expectativas econ\u00f3micas &nbsp;de los intervinientes var\u00edan de acuerdo con las &nbsp;particularidades que le son propias a cada uno de ellos\u00bb &nbsp;(CSJ AC, 28 sep. &nbsp;2012, rad. 2012-00065-01; reiterado en AC1849-2014, 10 abr.). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, la &nbsp;actualidad de la afectaci\u00f3n, en su faceta patrimonial, &nbsp;constituye uno de los ingredientes determinantes de la viabilidad del &nbsp;indicado medio de impugnaci\u00f3n, la cual debe apreciarse con &nbsp;estricta sujeci\u00f3n a la relaci\u00f3n sustancial definida en &nbsp;la sentencia, en tanto que \u00abs\u00f3lo &nbsp;la cuant\u00eda de la cuesti\u00f3n de m\u00e9rito en su &nbsp;realidad econ\u00f3mica en el d\u00eda de la sentencia es lo que &nbsp;realmente cuenta para determinar el monto del comentado inter\u00e9s\u00bb &nbsp;(CSJ AC924-2016, 24 feb.). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Caso &nbsp;concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp;En el caso que ocupa la atenci\u00f3n de la Corte, los recurrentes &nbsp;se vieron afectados por la prosperidad de &nbsp;las pretensiones de reivindicaci\u00f3n del dominio del inmueble &nbsp;del que eran poseedores, y por la consecuente orden de &nbsp;restituci\u00f3n de dicho inmueble a favor de la demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>Esas pretensiones &nbsp;tienen un claro componente patrimonial, sobre el que la Corte ha &nbsp;se\u00f1alado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;trat\u00e1ndose del proceso reivindicatorio, en principio, la &nbsp;apreciaci\u00f3n del fundo objeto del mismo ser\u00e1 la variable &nbsp;que define el inter\u00e9s jur\u00eddico del casacionista. Lo &nbsp;anterior, porque las pretensiones econ\u00f3micas en el se\u00f1alado &nbsp;juicio se relacionan con la declaraci\u00f3n del dominio y &nbsp;reintegro de la posesi\u00f3n de un inmueble a su due\u00f1o, por &nbsp;definici\u00f3n estimable econ\u00f3micamente, siendo su valor el &nbsp;agravio que el fallo cause a las partes, seg\u00fan corresponda\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC2713-2020, reiterado, entre otros, en AC725-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>En asuntos como &nbsp;este, la Corte ha sido clara al reiterar que, as\u00ed partan de &nbsp;unas pretensiones declarativas, los procesos reivindicatorios tienen &nbsp;una incidencia econ\u00f3mica, pues el \u00e9xito o fracaso de &nbsp;tales pedimentos tienen una repercusi\u00f3n pecuniaria para las &nbsp;partes. As\u00ed, el agravio que la sentencia impugnada caus\u00f3 &nbsp;a los demandados est\u00e1 dado por la condena a restituir el bien &nbsp;a su propietaria, siendo el valor de dicho inmueble el que permitir\u00eda &nbsp;estimar el monto de la lesi\u00f3n sufrida ante la prosperidad del &nbsp;petitum. &nbsp;<\/p>\n<p>En un asunto de &nbsp;contornos similares al que hoy se analiza, consider\u00f3 la Corte: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;realidad, la inconformidad de la impugnante radic\u00f3 en que el &nbsp;tribunal se hubiera dado a la tarea de verificar el cumplimiento de &nbsp;la comentada exigencia econ\u00f3mica, pues, en su sentir, tal &nbsp;pauta resulta ajena a los procesos reivindicatorios, dada su &nbsp;connotaci\u00f3n \u00absimplemente declarativa\u00bb. No &nbsp;obstante, ese planteamiento no resulta de recibo, puesto que la &nbsp;acci\u00f3n de dominio est\u00e1 orientada a recomponer el &nbsp;patrimonio del propietario-demandante, mediante la consolidaci\u00f3n &nbsp;de un atributo de su derecho de propiedad que le ha sido arrebatado &nbsp;por un tercero, de donde puede colegirse que el petitum &nbsp;reivindicatorio reviste naturaleza esencialmente econ\u00f3mica\u00bb &nbsp;(CSJ AC1777-2021, 5 dic.). &nbsp;<\/p>\n<p>En tal virtud, no &nbsp;es de recibo el argumento de los inconformes seg\u00fan el cual las &nbsp;pretensiones en este asunto son estrictamente declarativas y, por &nbsp;ende, sin incidencia econ\u00f3mica. En consecuencia, era necesario &nbsp;demostrar que el perjuicio irrogado a los se\u00f1ores Herlen &nbsp;Rodr\u00edguez N\u00fa\u00f1ez y Carlos Su\u00e1rez Bar\u00f3n &nbsp;superaba el monto del inter\u00e9s para recurrir en casaci\u00f3n &nbsp;que establece el ordenamiento civil para viabilizar este medio de &nbsp;impugnaci\u00f3n extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp;El art\u00edculo 339 del C\u00f3digo General del Proceso &nbsp;establece que la cuant\u00eda del agravio se determina con los &nbsp;elementos de juicio obrantes en el proceso, o mediante dictamen &nbsp;pericial aportado oportunamente por &nbsp;los recurrentes, quienes tienen la facultad de allegarlo si lo &nbsp;consideran necesario. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este caso, consta en el expediente que los demandados no aportaron &nbsp;experticia alguna al momento de interponer el recurso extraordinario &nbsp;de casaci\u00f3n1, &nbsp;de modo que la determinaci\u00f3n del inter\u00e9s para recurrir &nbsp;deb\u00eda concretarse con base en los elementos de juicio que, &nbsp;para ese momento, se encontraban en el expediente. &nbsp;<\/p>\n<p>Obran &nbsp;en el proceso actos escriturarios, el primero por un valor de &nbsp;$2.800.000 y el segundo de $27.500.000, siendo hu\u00e9rfano el &nbsp;dossier &nbsp;de otros medios de convicci\u00f3n que apunten a determinar el &nbsp;valor del inmueble en disputa2. &nbsp;En consecuencia, al no existir elementos de juicio que permitan &nbsp;concluir que se cumple con la cuant\u00eda m\u00ednima exigida &nbsp;para recurrir en casaci\u00f3n, el remedio extraordinario no pod\u00eda &nbsp;abrirse paso, como acertadamente lo consider\u00f3 el Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, ha se\u00f1alado la Corte de manera consistente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abPor &nbsp;dem\u00e1s, en los pleitos meramente patrimoniales el art\u00edculo &nbsp;339 ib\u00eddem consagra que cuando \u00absea necesario fijar el &nbsp;inter\u00e9s econ\u00f3mico afectado con la sentencia, su cuant\u00eda &nbsp;deber\u00e1 establecerse con los elementos de juicio que obren en &nbsp;el expediente. Con todo, el recurrente podr\u00e1 aportar un &nbsp;dictamen pericial si lo considera necesario, y el magistrado decidir\u00e1 &nbsp;de plano sobre la concesi\u00f3n\u00bb, precepto &nbsp;que contiene una carga para aquel de acreditar el monto del &nbsp;detrimento que le ocasiona el pronunciamiento, &nbsp;simult\u00e1neamente con la &nbsp;interposici\u00f3n del embate o a m\u00e1s tardar antes de que le &nbsp;venza el lapso con tal fin, salvo que &nbsp;lo estime determinable con los elementos obrantes en el expediente, &nbsp;en cuyo caso es labor del funcionario constatarlo sin &nbsp;que le est\u00e9 permitido decretar medios de convicci\u00f3n &nbsp;adicionales a los existentes, ya que el censor asume los efectos &nbsp;adversos de su desidia.\u00bb. &nbsp;(CSJ AC3893-2018, 12 sep.). &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto &nbsp;a la extemporaneidad del dictamen, ha considerado esta Corporaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abAs\u00ed, &nbsp;sin hesitaci\u00f3n, no hay lugar a tramitaciones adicionales como &nbsp;en el anterior c\u00f3digo, pues simplemente debe establecerse el &nbsp;quantum del inter\u00e9s para recurrir \u00abcon los elementos de &nbsp;juicio que obren en el expediente\u00bb, esto es, con los medios que &nbsp;est\u00e9n presentes en el momento de decidir, sin perjuicio de que &nbsp;el recurrente, si lo estima necesario, pueda aportar un dictamen; &nbsp;pero &nbsp;por supuesto que esta facultad del interesado debe ejercerse con &nbsp;diligencia al interponer el recurso, que no despu\u00e9s, cuando ya &nbsp;se le hubiese denegado, precisamente porque la norma prev\u00e9 que &nbsp;el magistrado del tribunal respectivo, bien sea con los factores de &nbsp;persuasi\u00f3n presentes en el legajo, o ya con el dictamen que &nbsp;allegue el recurrente, tiene que decidir \u00abde plano sobre la &nbsp;concesi\u00f3n\u00bb. &nbsp;(CSJ &nbsp;AC4423-2017, 13 jul.). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, como quiera que los recurrentes aportaron &nbsp;la prueba pericial de manera extempor\u00e1nea, esto es, cuando ya &nbsp;hab\u00eda fenecido la oportunidad procesal para ello, aquella no &nbsp;pod\u00eda ser tenida en cuenta por el Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>4.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Precisado &nbsp;lo anterior, refulge que la queja no puede abrirse camino, puesto que &nbsp;en el expediente no obran medios de prueba oportunamente aportados &nbsp;que indiquen que el valor del inmueble objeto de la declaraci\u00f3n &nbsp;de reivindicaci\u00f3n sea superior a 1000 SMLMV; por el &nbsp;contrario, los elementos de juicio constatados por la colegiatura de &nbsp;segundo grado informan que su valor asciende a una suma bastante &nbsp;inferior a la prevista para recurrir en casaci\u00f3n y el dictamen &nbsp;que buscaba acreditar lo contrario, fue aportado por fuera de la &nbsp;oportunidad procesal prevista para ello y por lo tanto, no puede ser &nbsp;tenido en cuenta. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>El recurso de &nbsp;casaci\u00f3n fue bien denegado, pues no se acredit\u00f3 &nbsp;conforme lo establecen las normas procesales que el desmedro &nbsp;patrimonial que se le habr\u00eda generado a los recurrentes con el &nbsp;fallo de segundo grado superara el monto exigido para recurrir en &nbsp;casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la Corte Suprema &nbsp;de Justicia, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECLARAR &nbsp;BIEN DENEGADO el recurso de casaci\u00f3n interpuesto &nbsp;por los demandados frente &nbsp;a la sentencia de 2 de mayo de &nbsp;2022,&nbsp;proferida por&nbsp;la Sala&nbsp;Civil Familia del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de&nbsp;Cartagena, &nbsp;dentro del proceso referenciado. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin &nbsp;costas por no aparecer justificadas (art\u00edculo 365, numeral 8, &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso). &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DEVU\u00c9LVASE &nbsp;la actuaci\u00f3n al Tribunal de origen, para lo de su cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;y c\u00famplase &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 62 al 72, cuaderno principal. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Adem\u00e1s, al revisar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los dict\u00e1menes adosados en el juicio y obrantes a folios 71 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al 135 del Cuaderno 3, Tomo II, nada dicen sobre el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;valor de ese bien. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 82 al 120 cuaderno principal. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC4806-2022 (2022-03463-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AC4806-2022 &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., veintiuno (21) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Se &nbsp;decide el recurso de queja formulado por Herlen Rodr\u00edguez &nbsp;N\u00fa\u00f1ez y Carlos Su\u00e1rez Bar\u00f3n frente al &nbsp;auto de&nbsp;7 de junio de 2022,&nbsp;por medio del cual se deneg\u00f3 &nbsp;la concesi\u00f3n del recurso extraordinario de casaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[54],"tags":[],"class_list":["post-67636","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-octubre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67636","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67636"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67636\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67636"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67636"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67636"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}