{"id":67775,"date":"2024-05-20T21:01:04","date_gmt":"2024-05-20T21:01:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc13158-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:01:04","modified_gmt":"2024-05-20T21:01:04","slug":"stc13158-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc13158-2022\/","title":{"rendered":"STC13158 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC13158-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC13158-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba11001-02-03-000-2022-03324-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de cinco de octubre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., cinco (5) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;resuelve la tutela que Jos\u00e9 &nbsp;de Jes\u00fas Ayala Fajardo interpuso contra &nbsp;la Sala Civil del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Bogot\u00e1; &nbsp;extensiva a todas las autoridades, partes e intervinientes en el &nbsp;proceso de simulaci\u00f3n n\u00b011001-31-03-037-2019-00197-00. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El &nbsp;accionante solicit\u00f3 que se deje sin efectos la providencia que &nbsp;resolvi\u00f3 la alzada (8 sep. 2022) y que, en su lugar, se &nbsp;mantenga inc\u00f3lume la sentencia de primera instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sustento, adujo ser demandante en el litigio objeto de revisi\u00f3n. &nbsp;Relat\u00f3 que el juzgado de primer grado declar\u00f3 &nbsp;pr\u00f3speras sus pretensiones; no obstante, en sede de apelaci\u00f3n &nbsp;el Tribunal encartado revoc\u00f3 dicha decisi\u00f3n al &nbsp;considerar que no existi\u00f3 causa &nbsp;simulandi, determinaci\u00f3n &nbsp;de la que deriv\u00f3 la vulneraci\u00f3n a sus prerrogativas, &nbsp;pues a su juicio, el ad &nbsp;quem &nbsp;incurri\u00f3 en una violaci\u00f3n directa de la ley sustancial &nbsp;\u00abpor &nbsp;falta de aplicaci\u00f3n de los preceptos que sancionan la conducta &nbsp;de las partes en el proceso, particularmente la inasistencia del &nbsp;demandado a la audiencia inicial\u00bb pues &nbsp;no se tuvieron en cuenta los hechos susceptibles de confesi\u00f3n &nbsp;que fueron presumidos como ciertos por el a &nbsp;quo; &nbsp;adem\u00e1s se quej\u00f3 de una indebida valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria, ya que la magistratura s\u00f3lo tuvo en cuenta tres &nbsp;testimonios y descart\u00f3 las dem\u00e1s probanzas aportadas al &nbsp;plenario. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La autoridad accionada hizo un relato de sus actuaciones y defendi\u00f3 &nbsp;la legalidad de estas. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El &nbsp;amparo ser\u00e1 denegado porque la decisi\u00f3n cuestionada no &nbsp;luce antojadiza o irracional en relaci\u00f3n con la situaci\u00f3n &nbsp;f\u00e1ctica y probatoria conocida por la magistratura accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, &nbsp;para tomar la decisi\u00f3n que se critica el Tribunal inici\u00f3 &nbsp;por precisar: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;con prontitud se advierte que los elementos de juicio incorporados al &nbsp;plenario no refrendan un concierto simulatorio entre los extremos &nbsp;negociales, como pasa a explicarse (\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;seg\u00fan los deponentes John Nelson Pineda Torres, Viviana Ayala &nbsp;y Elena Rinc\u00f3n de Ayala, las aludidas contratantes concertaron &nbsp;su aquiescencia para aparentar dicha convenci\u00f3n, con el &nbsp;prop\u00f3sito, que el exesposo de la enajenante no efectuara &nbsp;ning\u00fan reclamo respecto del inmueble transferido, informaci\u00f3n &nbsp;que aseveraron haber obtenido de viva voz de parte de la se\u00f1ora &nbsp;Ayala Fajardo. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;manera contraria, las versiones de Christian Gustavo Legu\u00edzamo &nbsp;L\u00f3pez y Cristian Juli\u00e1n Legu\u00edzamo L\u00f3pez, &nbsp;recaudas por solicitud de la pasiva, exaltan la inexistencia de un &nbsp;concurso de voluntades al protocolizar la referida venta, la &nbsp;veracidad de la negociaci\u00f3n, al punto que el primero dio &nbsp;cuenta de los actos de se\u00f1or\u00edo exteriorizados por la &nbsp;se\u00f1ora L\u00f3pez aproximadamente en el a\u00f1o 2015, y &nbsp;el segundo, de forma puntual, destac\u00f3 que sufrag\u00f3 la &nbsp;totalidad del precio, as\u00ed mismo que su progenitora ha &nbsp;ejecutado posesi\u00f3n, sin reconocer derecho ajeno, como &nbsp;adquirente del aludido bien desde cuando se hizo a su titularidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;sobre la credibilidad de los testigos asegur\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto &nbsp;de los memorados declarantes, no puede soslayarse que los primeros &nbsp;tienen una relaci\u00f3n de parentesco con la demandante y los &nbsp;\u00faltimos con la convocada; no obstante, tal circunstancia por &nbsp;s\u00ed sola no alcanza a erigirse como un motivo v\u00e1lido &nbsp;para restarles m\u00e9rito probatorio, toda vez que esta &nbsp;situaci\u00f3n no se vislumbra como un factor con la fuerza &nbsp;suficiente para incidir en la credibilidad o en la imparcialidad de &nbsp;lo aseverado por ellos. &nbsp;Lo &nbsp;anterior habida cuenta que los v\u00ednculos que los unen, en &nbsp;manera alguna mengua la fuerza demostrativa de sus versiones; empero, &nbsp;impone valorarlas con mayor rigor y severidad. (Negrillas &nbsp;de ahora) &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;all\u00ed, coligi\u00f3 que otorgar\u00eda mayor credibilidad a &nbsp;los testigos de la demandada, porque &nbsp;\u00abadem\u00e1s &nbsp;que sus dichos son coincidentes en cuanto a la realidad del negocio, &nbsp;su relato concuerda con lo expresado por la declarante Mar\u00eda &nbsp;Gloria Gualteros Paredes , quien resulta de trascendental relevancia &nbsp;e incluso es dable catalogar como la \u201ctestigo estrella\u201d, &nbsp;si en cuenta se tiene que fue contundente en indicar que la se\u00f1ora &nbsp;Cleofelina le manifest\u00f3 la intenci\u00f3n que ten\u00eda &nbsp;de enajenar el bien objeto del negocio fustigado a la demandada, para &nbsp;que sus familiares no lo heredaran.\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>A su &nbsp;vez, respecto al testimonio de John Nelson Pineda Torres, Viviana &nbsp;Ayala y Elena Rinc\u00f3n de Ayala se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;se descartan como evidencia de la intenci\u00f3n de simular la &nbsp;compraventa, porque eran personas poco cercanas a la causante, al &nbsp;punto que uno de ellos admiti\u00f3 que las visitas a aqu\u00e9lla &nbsp;no eran frecuentes, dado que no le agradaban; por dem\u00e1s la &nbsp;\u00faltima de los mencionados exterioriz\u00f3 una conducta &nbsp;bastante dudosa cuando declar\u00f3, la cual denot\u00f3 falta de &nbsp;conocimiento y veracidad sobre los hechos expuestos. Se observa en el &nbsp;video de la audiencia que, como su recepci\u00f3n fue virtual y no &nbsp;presencial, al funcionario le fue pr\u00e1cticamente imposible &nbsp;evitar que se le orientara de distintas maneras, algunas seguramente &nbsp;por su falta de experiencia con los medios tecnol\u00f3gicos. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;corolario a lo anterior, respecto a las documentales adosadas apunt\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>Aunado, &nbsp;la documental adosada, particularmente, la respuesta emitida por la &nbsp;Cl\u00ednica VIP, respalda esas posturas en cuanto a la proximidad &nbsp;que Cleofelina manten\u00eda con la encausada y su c\u00f3nyuge, &nbsp;a punto tal que fue este \u00faltimo quien concurri\u00f3 como su &nbsp;acompa\u00f1ante cuando ella ingres\u00f3 a dicho centro &nbsp;hospitalario, antes de morir, lo cual, tambi\u00e9n, descarta la &nbsp;relaci\u00f3n af\u00edn que predica el demandante, as\u00ed &nbsp;como sus testigos entre la se\u00f1ora Ayala, \u00e9l y su &nbsp;familia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;estas circunstancias, a la luz de la sana cr\u00edtica, el &nbsp;Colegiado les da mayor envergadura demostrativa a las versiones de &nbsp;Christian Gustavo Legu\u00edzamo L\u00f3pez y Cristian Juli\u00e1n &nbsp;Legu\u00edzamo L\u00f3pez, quienes, junto con Mar\u00eda Gloria &nbsp;Gualteros Paredes, evidencian la inequ\u00edvoca voluntad de las &nbsp;negociantes -Cleofelina y Olga Beatriz- de consumar una compraventa &nbsp;real, la cual fue consignada en la escritura p\u00fablica 2425 del &nbsp;21 de octubre de 2011 de la Notar\u00eda 36 del C\u00edrculo de &nbsp;Bogot\u00e1 &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;esa l\u00ednea argumentativa, concluy\u00f3 la veracidad del &nbsp;contrato de compraventa, pues este tuvo como objetivo evitar &nbsp;que los herederos de la vendedora tuvieran alg\u00fan derecho, con &nbsp;ocasi\u00f3n de su deceso, respecto del bien enajenado; adem\u00e1s, &nbsp;determin\u00f3 que, pese a que existi\u00f3 una amistad entre la &nbsp;demandada y la vendedora, de ello no se deduce per &nbsp;se &nbsp;ning\u00fan convenio oculto en el acuerdo examinado, m\u00e1xime &nbsp;si adem\u00e1s nunca fue puesta en tela de juicio la capacidad &nbsp;jur\u00eddica de la enajenante. &nbsp;En ese sentido, predic\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este panorama, no ofrece utilidad que la Sala analice la presencia o &nbsp;ausencia de los posibles indicios que, a juicio del demandante, &nbsp;respaldan la pretensi\u00f3n alegada, en raz\u00f3n a que, sin &nbsp;acuerdo de apariencia est\u00e1 destinada al fracaso. &nbsp;<\/p>\n<p>F\u00edjese, &nbsp;entonces, que la magistratura accionada estudi\u00f3 todas las &nbsp;pruebas adosadas salvo los posibles indicios, ya que consider\u00f3 &nbsp;que ello era de entrada innecesario, puesto que no se avizor\u00f3 &nbsp;ning\u00fan acuerdo aparente; con ese derrotero y ante la ausencia &nbsp;de dicho \u00abelemento &nbsp;fundamental para la prosperidad de una acci\u00f3n de simulaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;concluy\u00f3 que irradiaba la realidad del pacto atacado, lo cual, &nbsp;de ninguna manera vulnera los derechos del libelista, de modo que se &nbsp;descarta la indebida valoraci\u00f3n probatoria endilgada. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;respecto a la ausencia &nbsp;de valoraci\u00f3n &nbsp;de las consecuencias probatorias por inasistencia injustificada de la &nbsp;demandada a &nbsp;la audiencia inicial alegada &nbsp;por el gestor, del &nbsp;examen del expediente se extrae que el juez a &nbsp;quo &nbsp;dispuso en su sentencia: &nbsp;<\/p>\n<p>5.7 &nbsp;Los indicios endoprocesales (art\u00edculo 241 del C.G.P.) &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;ya se advirti\u00f3, OLGA BEATRIZ L\u00d3PEZ CH\u00c1VEZ no &nbsp;justific\u00f3 en debida forma su inasistencia a la audiencia &nbsp;inicial donde deb\u00eda absolver personalmente su interrogatorio &nbsp;de parte, conforme a los art\u00edculos 203 y 205 del C.G.P. Esta &nbsp;\u00faltima disposici\u00f3n, en armon\u00eda con el numeral 4\u00b0 &nbsp;del precepto 372 de la codificaci\u00f3n adjetiva, impone &nbsp;tener por ciertos los hechos pasibles de confesi\u00f3n que est\u00e9n &nbsp;contenidos en la demanda, y genera un indicio grave en contra de la &nbsp;enjuiciada respecto de los hechos que no admitan prueba de confesi\u00f3n; &nbsp;adem\u00e1s, a la convocante le fue impuesta la sanci\u00f3n &nbsp;pecuniaria de que trata dicho numeral, en el auto de 15 de marzo de &nbsp;2022. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;lo anterior se agrega el indicio proveniente del desinter\u00e9s de &nbsp;la convocada en procurar la pr\u00e1ctica de uno de los testimonios &nbsp;que ella misma solicit\u00f3 en el escrito introductor y fue &nbsp;decretado en el auto de 9 de febrero de 2022: el de ANASTASIO &nbsp;LEGU\u00cdZAMO GUERRERO, desistido con posterioridad a la recepci\u00f3n &nbsp;de la mayor\u00eda de las otras declaraciones. Muy seguramente, la &nbsp;versi\u00f3n de ANASTASIO arrojar\u00eda nuevas luces y una mejor &nbsp;ilustraci\u00f3n acerca de las circunstancias y los dem\u00e1s &nbsp;pormenores que incidieron &nbsp;en la compraventa controvertida, &nbsp;dada su calidad de c\u00f3nyuge de OLGA BEATRIZ L\u00d3PEZ CH\u00c1VEZ &nbsp;y de amigo notable y por mucho tiempo de CLEOFELINA AYALA FAJARDO. &nbsp;<\/p>\n<p>Todo &nbsp;ello, sumado a la contraposici\u00f3n existente entre varias piezas &nbsp;del expediente y las confesiones por apoderado judicial que la &nbsp;enjuiciada plasm\u00f3 en la contestaci\u00f3n de la demanda, y a &nbsp;los indicios graves que con apoyo en el art\u00edculo 225 del &nbsp;C.G.P., se predican respecto de la &nbsp;inexistencia del pago del precio y la de los pr\u00e9stamos &nbsp;dinerarios invocados como coartada para encubrir o morigerar el &nbsp;concierto fincado. &nbsp;(Negrillas &nbsp;de ahora) &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, es claro que, &nbsp;al &nbsp;ser una presunci\u00f3n de tipo legal, la confesi\u00f3n &nbsp;ficta &nbsp;admite prueba en contrario, lo cual tambi\u00e9n se estipula en el &nbsp;canon &nbsp;197 del estatuto procesal, en este sentido, como ya efectivamente se &nbsp;constat\u00f3 por esta Sala, con &nbsp;fundamento en los testimonios de Mar\u00eda Gloria Gualteros &nbsp;Paredes, Christian Gustavo Legu\u00edzamo L\u00f3pez y Cristian &nbsp;Juli\u00e1n Legu\u00edzamo L\u00f3pez y en las pruebas &nbsp;documentales aportadas, la &nbsp;magistratura descart\u00f3 la existencia de un acuerdo aparente y, &nbsp;con ello, la inexistencia &nbsp;del pago &nbsp;del &nbsp;precio &nbsp;y de los dem\u00e1s indicios &nbsp;que, a juicio del demandante, respaldan sus pretensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto &nbsp;pone en evidencia que lo que en realidad existe en el presente asunto &nbsp;es una disparidad de criterios en torno a la apreciaci\u00f3n de &nbsp;las circunstancias que rodearon el caso concreto y la hermen\u00e9utica &nbsp;judicial desplegada, lo que torna inviable el ruego en tanto no se &nbsp;puede \u00abimponer &nbsp;al fallador una determinada interpretaci\u00f3n de las normas &nbsp;procesales aplicables al asunto sometido a su estudio o una &nbsp;espec\u00edfica valoraci\u00f3n probatoria, a efectos de que su &nbsp;raciocinio coincida con el de las partes\u00bb &nbsp;(STC10939-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior cobra mayor relevancia cuando lo enjuiciado es el examen de &nbsp;las probanzas recaudadas, pues como lo ha reiterado esta Corte, \u00ab(\u2026) &nbsp;el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es &nbsp;en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas (\u2026) &nbsp;(STC7213-2020, &nbsp;STC5447-2021, STC2884-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;definitiva, como quiera que la decisi\u00f3n cuestionada descansa &nbsp;sobre un discernimiento razonable respecto del panorama conocido por &nbsp;la agencia judicial accionada, no queda alternativa distinta a &nbsp;denegar el resguardo. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la Constituci\u00f3n, &nbsp;resuelve &nbsp;NEGAR la &nbsp;tutela instada por Jes\u00fas &nbsp;Ayala Fajardo. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;a los participantes por el medio m\u00e1s expedito y rem\u00edtase &nbsp;el paginario a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n, &nbsp;de no impugnarse esta resoluci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC13158-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC13158-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba11001-02-03-000-2022-03324-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de cinco de octubre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., cinco (5) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Se &nbsp;resuelve la tutela que Jos\u00e9 &nbsp;de Jes\u00fas Ayala Fajardo interpuso contra &nbsp;la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[54],"tags":[],"class_list":["post-67775","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-octubre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67775","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67775"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67775\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67775"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67775"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67775"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}