{"id":67804,"date":"2024-05-20T21:01:06","date_gmt":"2024-05-20T21:01:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc13235-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:01:06","modified_gmt":"2024-05-20T21:01:06","slug":"stc13235-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc13235-2022\/","title":{"rendered":"STC13235 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC13235-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC13235-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 11001-02-03-000-2022-03259-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de cinco de octubre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., cinco (5) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida por David &nbsp;Enrique Caridad Boh\u00f3rquez contra &nbsp;la Sala &nbsp;de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, &nbsp;tr\u00e1mite al cual fue vinculado el Juzgado Veintiocho de Familia &nbsp;de esta ciudad y los Defensores de Familia adscritos a los &nbsp;mencionados despachos, y citadas &nbsp;las partes e intervinientes en el &nbsp;proceso de restituci\u00f3n internacional de menor radicado &nbsp;bajo el consecutivo N\u00b0 11001311002820210066001. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;solicitante invoc\u00f3 la protecci\u00f3n del derecho &nbsp;fundamental al debido proceso, &nbsp;presuntamente vulnerado por la Corporaci\u00f3n accionada en el &nbsp;tr\u00e1mite relacionado. &nbsp;<\/p>\n<p>Manifest\u00f3 &nbsp;que, en el tr\u00e1mite de la restituci\u00f3n internacional de &nbsp;su hijo menor de edad que en su contra interpuso la madre del ni\u00f1o, &nbsp;Patricia Margarita Urqu\u00eda Ugueto (quien se encuentra en la &nbsp;Rep\u00fablica de Venezuela), el &nbsp;Juzgado Veintiocho de Familia de Bogot\u00e1 profiri\u00f3 &nbsp;sentencia el 7 de febrero de 2022 estimatoria de las pretensiones, &nbsp;decisi\u00f3n que apel\u00f3 y revoc\u00f3 la Sala de Familia &nbsp;del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 el 3 de agosto de 2022. &nbsp;<\/p>\n<p>Explic\u00f3 &nbsp;que la demandante, promovi\u00f3 &nbsp;la acci\u00f3n de tutela con el fin de atacar la sentencia del &nbsp;Tribunal Superior y la Sala de Casaci\u00f3n Civil, en la &nbsp;providencia STC11923 de 8 de septiembre de 2022 la concedi\u00f3 y &nbsp;dispuso, \u00abPRIMERO. &nbsp;ORDENAR &nbsp;a la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Bogot\u00e1 que, en el t\u00e9rmino de cuarenta y ocho (48) horas &nbsp;siguientes a la notificaci\u00f3n de esta providencia, deje sin &nbsp;efectos la sentencia de segunda instancia proferida el 3 de agosto de &nbsp;2022 en el proceso de radicado 110013110028202100660. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. &nbsp;ORDENAR &nbsp;a la aludida Sala que, dentro de los tres (3) d\u00edas siguientes &nbsp;al vencimiento del t\u00e9rmino fijado en numeral anterior, &nbsp;resuelva nuevamente el recurso de apelaci\u00f3n propuesto por el &nbsp;padre del menor de edad, para lo cual deber\u00e1 observar lo &nbsp;razonado en la parte motiva de esta providencia y estudiar los &nbsp;requisitos de procedibilidad de la petici\u00f3n de restituci\u00f3n &nbsp;internacional, seg\u00fan corresponda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 &nbsp;que, en cumplimiento de lo dispuesto en ese tr\u00e1mite &nbsp;constitucional, la Sala de Familia del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, &nbsp;profiri\u00f3 sentencia el 15 de septiembre de 2022, \u00abconfirmando &nbsp;la decisi\u00f3n de primera instancia, providencia judicial de &nbsp;\u00faltima instancia, contra la cual se acciona [a &nbsp;trav\u00e9s de] la &nbsp;presente tutela\u00bb, &nbsp;en la que no analiz\u00f3 todos los motivos de la apelaci\u00f3n, &nbsp; adem\u00e1s que inobserv\u00f3 \u00abnormas &nbsp;del Convenio de La Haya (Ley 173 de 1994), [e]l &nbsp;art\u00edculo 44 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y de la &nbsp;Convenci\u00f3n de los Derechos del Ni\u00f1o (Ley 12 de 1991)\u00bb &nbsp;as\u00ed como, transgredi\u00f3 \u00abla &nbsp;garant\u00eda del inter\u00e9s superior del ni\u00f1o\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con &nbsp;fundamento en lo anterior, solicit\u00f3 que se &nbsp;\u00abanule &nbsp;o revoque dicha decisi\u00f3n dadas las arbitrarias violaciones al &nbsp;orden constitucional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Una &nbsp;vez asumido el tr\u00e1mite, se admiti\u00f3 la acci\u00f3n de &nbsp;tutela, se orden\u00f3 el traslado a las autoridades accionadas &nbsp;para que ejercieran su derecho a la defensa, as\u00ed como la &nbsp;citaci\u00f3n a &nbsp;las partes e intervinientes en proceso mencionado. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La Sala de Familia del Tribunal de Bogot\u00e1, se limit\u00f3 a &nbsp;remitir el link &nbsp;de &nbsp;acceso al expediente contentivo de las diligencias objeto de examen, &nbsp;as\u00ed como los datos de las partes e interesados en el presente &nbsp;asunto, con el fin de su efectiva vinculaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El Defensor de Familia adscrito al Juzgado Veintiocho de Familia de &nbsp;Bogot\u00e1, dijo remitirse a los argumentos que esgrimi\u00f3 &nbsp;tanto en la etapa de conocimiento, una vez propuesto el recurso de &nbsp;apelaci\u00f3n por el aqu\u00ed interesado contra la sentencia &nbsp;que defini\u00f3 la primera instancia, como en el marco de la &nbsp;acci\u00f3n que de este mismo linaje propuso la madre del menor y &nbsp;de la que conoci\u00f3 la Sala de Casaci\u00f3n Civil, en el &nbsp;fallo STC11923 &nbsp;de 8 de septiembre de 2022. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;El &nbsp;Defensor de Familia delegado ante el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, &nbsp;manifest\u00f3, en s\u00edntesis, en que, \u00abEn &nbsp;este caso no se refleja ning\u00fan requisito que permita al &nbsp;accionante acudir al mecanismo constitucional en defensa de sus &nbsp;intereses, la Sala de Familia del Honorable Tribunal Superior de &nbsp;Bogot\u00e1 obrando conforme con lo ordenado por la Honorable Corte &nbsp;Suprema de Justicia profiri\u00f3 la sentencia que en derecho &nbsp;correspond\u00eda de acuerdo a las directrices impuestas por la &nbsp;m\u00e1xima autoridad, dicha exposici\u00f3n fue exteriorizada &nbsp;conforme con una debida una valoraci\u00f3n probatoria , sin que se &nbsp;enuncie reparo alguno, en contraposici\u00f3n a lo afirmado por el &nbsp;actor\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;momento de presentar el proyecto de sentencia, no hab\u00edan &nbsp;recibido otras respuestas de los interesados. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;En l\u00ednea de principio la acci\u00f3n de tutela no procede &nbsp;contra las providencias o actuaciones judiciales, pues ello &nbsp;significar\u00eda un desconocimiento de los principios contemplados &nbsp;en los art\u00edculos 228 y 230 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, &nbsp;no obstante, cuando los funcionarios judiciales incurran en un &nbsp;proceder abiertamente opuesto al ordenamiento legal, sin ninguna &nbsp;objetividad y, los interesados no cuenten con otro medio de defensa &nbsp;judicial, esta jurisdicci\u00f3n est\u00e1 llamada a intervenir &nbsp;en aras de conjurar o evitar la vulneraci\u00f3n de las garant\u00edas &nbsp;fundamentales involucradas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En el asunto que ocupa la atenci\u00f3n de la Sala, la &nbsp;inconformidad del accionante &nbsp;radica, &nbsp;en que el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 en la sentencia de 15 de &nbsp;septiembre de 2022, confirm\u00f3 el fallo proferido el 7 de &nbsp;febrero anterior por el Juzgado &nbsp;Veintiocho de Familia de Bogot\u00e1, que &nbsp;resolvi\u00f3 acceder a la pretensi\u00f3n de restituci\u00f3n &nbsp;internacional presentada por la se\u00f1ora Patricia Margarita &nbsp;Urqu\u00eda Ugueto respecto de su hijo menor de edad, aun cuando no &nbsp;se aplicaron en debida forma las normas que rigen la materia, ni se &nbsp;tuvo en cuenta el inter\u00e9s superior del ni\u00f1o. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Pues bien, examinada la determinaci\u00f3n cuestionada, se advierte &nbsp;la improsperidad de la acci\u00f3n de tutela, pues los argumentos &nbsp;esgrimidos por el Tribunal accionado no se estiman caprichosos o &nbsp;irrazonables, veamos por qu\u00e9, &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;En cumplimiento de lo dispuesto por esta Corporaci\u00f3n en la &nbsp;providencia STC11923 &nbsp;de 8 de septiembre de los corrientes, la Sala de Familia del Tribunal &nbsp;Superior de Bogot\u00e1, procedi\u00f3 a estudiar los argumentos &nbsp;esgrimidos al momento de la respectiva sustentaci\u00f3n &nbsp;por se\u00f1or David Enrique Caridad Boh\u00f3rquez, y &nbsp;a &nbsp;establecer (i) &nbsp;\u00absi &nbsp;se aplicaron correctamente &nbsp;los art\u00edculos 13-b y 20 de la Convenci\u00f3n de La Haya del &nbsp;25 de octubre de 1980\u00bb, &nbsp;y (ii) &nbsp;si la decisi\u00f3n de primera instancia, &nbsp;\u00abes &nbsp;violatoria del art\u00edculo 44 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, &nbsp;entre otros, por no haberse escuchado al ni\u00f1o\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego &nbsp;de hacer un breve recuento de los antecedentes f\u00e1cticos y &nbsp;procesales, as\u00ed como menci\u00f3n del marco jur\u00eddico &nbsp;aplicable a la restituci\u00f3n internacional de un menor, se ocup\u00f3 &nbsp;del primer problema, para lo cual, luego de citar lo dispuesto en el &nbsp;art\u00edculo 13 de del Convenio de La Haya de 25 de octubre de &nbsp;1980, explic\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>[e]l &nbsp;riesgo se\u00f1alado por el demandado se refiere a que, cuando &nbsp;lleg\u00f3 a Colombia, el menor estaba bajo de talla y de peso, no &nbsp;era apto para el nivel escolar en el que deb\u00eda estar, ello &nbsp;sumado a la emergencia humanitaria compleja que existe en la &nbsp;Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela, que implica circunstancias &nbsp;de riesgo y peligro, reconocida por la Organizaci\u00f3n de Estados &nbsp;Americanos, as\u00ed como por las Naciones Unidas, aunado al &nbsp;desconocimiento del Decreto 216 de 2021 que dict\u00f3 el Estatuto &nbsp;Temporal de Protecci\u00f3n para Migrantes Venezolanos, instrumento &nbsp;a trav\u00e9s del cual el Estado Colombiano reconoci\u00f3 &nbsp;expresa y claramente que Venezuela atraviesa una \u2018crisis &nbsp;pol\u00edtica, social y econ\u00f3mica\u2019, que en tal sentido &nbsp;la opci\u00f3n de retorno a ese pa\u00eds representa un \u2018riesgo &nbsp;para la integridad de las personas\u2019. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Juez al resolver indic\u00f3 que el actuar del demandado ha sido &nbsp;infortunado y excesivo al desconocer el acuerdo de voluntades &nbsp;respaldado por autoridad judicial, burl\u00f3 el permiso &nbsp;aprovech\u00e1ndose \u2018con &nbsp;la mejor de las intenciones, indiscutiblemente, porque se puede &nbsp;evidenciar la buena fe\u2019; &nbsp;de que las circunstancias que acompa\u00f1an la vida de M.A. son &nbsp;incontenibles, que, seguramente, habr\u00e1 situaciones dif\u00edciles &nbsp;de orden p\u00fablico, de tipo econ\u00f3mico, que afectan el &nbsp;nivel acad\u00e9mico o social en el \u2018hermano pa\u00eds\u2019 &nbsp;las cuales no son ajenas a las sociedades latinoamericanas, \u2018pero &nbsp;esas circunstancias de progreso y de bienestar son de apariencia en &nbsp;muchas oportunidades\u2019 para hacer notar pol\u00edticamente a &nbsp;los gobiernos de turno, para no desacreditarse, as\u00ed, no se &nbsp;puede asociar la capacidad del poder judicial con las circunstancias &nbsp;propias de un gobierno de turno, aspectos pol\u00edticos que no son &nbsp;de incidencia para resolver; a\u00f1adi\u00f3 que organizaciones &nbsp;como la OEA o la ONU pueden pronunciarse de manera uniforme, pero, &nbsp;mientras no existan normas ni pronunciamientos \u2018claves\u2019 &nbsp;dentro de esa gobernabilidad, no tienen por qu\u00e9 ser tenidos en &nbsp;cuenta, ya que los conceptos los emiten para causar un impacto en la &nbsp;comunidad internacional, pero no son de tipo jur\u00eddico que &nbsp;afecten el orden legal de cada Estado. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;entonces, estableci\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;por &nbsp;acuerdo entre los progenitores, la custodia estaba radicada en cabeza &nbsp;de do\u00f1a Patricia, &nbsp;el &nbsp;ni\u00f1o conviv\u00eda con ella en el vecino pa\u00eds, all\u00ed &nbsp;ten\u00eda su residencia habitual desde febrero de 2014, &nbsp;se &nbsp;encontraba escolarizado y estaba bajo el cuidado personal de ella, &nbsp;quien &nbsp;en consecuencia, ten\u00eda a su cargo fijar las pautas de crianza &nbsp;que exige la cotidianidad, vigilar su conducta y educarlo, mientras &nbsp;que el padre ostentaba el derecho de visita en ejercicio del cual &nbsp;pod\u00eda \u00e9l viajar a verlo o el ni\u00f1o venir a &nbsp;compartir con su progenitor durante las vacaciones escolares, lo que &nbsp;determina que, la retenci\u00f3n del ni\u00f1o resulte il\u00edcita, &nbsp;pues transgrede el derecho de custodia de la progenitora obtenido &nbsp;mediante el acuerdo celebrado entre los padres ante la autoridad &nbsp;judicial competente en Venezuela (resalta &nbsp;la Sala). &nbsp;<\/p>\n<p>Siguiendo &nbsp;ese hilo conductor, frente a esa puntual tem\u00e1tica, concluy\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;no &nbsp;es de recibo la posici\u00f3n ahora asumida por don David Enrique &nbsp;quien se escuda en la situaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica &nbsp;de Venezuela, ya que es de p\u00fablico conocimiento que, para la &nbsp;fecha de la suscripci\u00f3n del acuerdo de voluntades sobre su &nbsp;hijo (2014) en el que decidieron que la progenitora tendr\u00eda la &nbsp;custodia de Miguel Alejandro, ya el vecino pa\u00eds estaba en las &nbsp;condiciones que ahora se\u00f1ala el demandado, adicionalmente no &nbsp;ha realizado gestiones para obtener la modificaci\u00f3n de la &nbsp;custodia torn\u00e1ndose, en consecuencia, su actuar en una &nbsp;retenci\u00f3n il\u00edcita derivada de la infracci\u00f3n del &nbsp;derecho de custodia a que estaba sometido el ni\u00f1o en ese pa\u00eds, &nbsp;lugar en el cual ten\u00eda su residencia habitual. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;si &nbsp;la decisi\u00f3n de primera instancia, &nbsp;desatendi\u00f3 &nbsp;lo dispuesto en el precepto 44 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica &nbsp;por no haber escuchado al ni\u00f1o, y luego de traer a colaci\u00f3n &nbsp;no solo ese canon, sino, adem\u00e1s, lo dispuesto en el &nbsp;Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol\u00edticos y la &nbsp;Convenci\u00f3n de los Derechos de los Ni\u00f1os, as\u00ed &nbsp;como en las sentencias sentencia C-273 de 2003 y T-1021 de 2010 de la &nbsp;Corte Constitucional, afirm\u00f3 que &nbsp;<\/p>\n<p>es &nbsp;de obligatoria consideraci\u00f3n la verificaci\u00f3n de que la &nbsp;orden de regreso del ni\u00f1o no se oponga a tales principios, en &nbsp;virtud de que, como ya se mencion\u00f3, en Colombia los derechos &nbsp;de los ni\u00f1os son prevalentes sobre los de los dem\u00e1s y &nbsp;todos los funcionarios del Estado en las decisiones administrativas o &nbsp;judiciales que involucren a un ni\u00f1o, ni\u00f1a o &nbsp;adolescente, estamos obligados a atender de manera preeminente sus &nbsp;intereses. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior implica, respetar su opini\u00f3n cuando han alcanzado una &nbsp;edad que les permita expresarla sobre los asuntos que les ata\u00f1en, &nbsp;y adoptar las decisiones que de mejor manera garanticen su desarrollo &nbsp;integral en un ambiente sano y arm\u00f3nico, al respecto el &nbsp;art\u00edculo 13 del mencionado Convenio, se dispone: \u2018La &nbsp;autoridad judicial o administrativa podr\u00e1 tambi\u00e9n &nbsp;negarse a ordenar el regreso del ni\u00f1o si constatare que \u00e9ste &nbsp;se opone a su regreso y que hubiere alcanzado una edad y madurez en &nbsp;donde mostrare que es conveniente tener en cuenta esta opini\u00f3n.\u2019 &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo anterior, de oficio, decret\u00f3 la entrevista del ni\u00f1o, &nbsp;la cual fue practicada de manera presencial por parte de la &nbsp;trabajadora social del Juzgado a &nbsp;quo, con &nbsp;la intervenci\u00f3n virtual del Defensor de Familia adscrito al &nbsp;Tribunal Superior, y en la que se obtuvo la siguiente informaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;al pregunt\u00e1rsele \u00bfen cu\u00e1l lugar prefiere estar? &nbsp;[Venezuela o Colombia] contest\u00f3: \u2018yo prefiero quedarme &nbsp;ac\u00e1 en Colombia\u2019, \u00bfqu\u00e9 es lo que le gusta &nbsp;de Colombia?, manifest\u00f3: \u2018Estar con mis hermanos\u2019, &nbsp;\u00bfc\u00f3mo se siente en Colombia?, refiri\u00f3 \u2018yo, &nbsp;muy bien\u2019 \u00bfrealmente quiere quedarse en Colombia?, &nbsp;contest\u00f3: \u2018si\u2019 con cu\u00e1l de los dos &nbsp;progenitores quisiera estar, dijo: \u2018con mi pap\u00e1 y mi &nbsp;mam\u00e1\u2026\u2019, tambi\u00e9n se le pregunt\u00f3 &nbsp;sobre la posibilidad de regresar a Venezuela con su mam\u00e1 e &nbsp;indic\u00f3: \u2018ser\u00eda segundo (\u2026) cuando la, o &nbsp;sea, la situaci\u00f3n econ\u00f3mica mejore\u2019. &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto &nbsp;a su adaptaci\u00f3n en Colombia, el ni\u00f1o se\u00f1ala &nbsp;sentirse feliz en este pa\u00eds, identifica a su padre y a sus &nbsp;hermanos como su familia, relata que sale a jugar, a montar en &nbsp;bicicleta, asiste al colegio Santo Tom\u00e1s de Aquino, tiene &nbsp;amigos, juega con sus juguetes en la casa y, respecto a la &nbsp;posibilidad de volver a Venezuela con su mam\u00e1, su opini\u00f3n &nbsp;es negativa, aunque manifiesta que le gustar\u00eda que ella se &nbsp;viniera a vivir a Colombia. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;ese respecto, adujo entonces la Sala de Familia accionada, &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, conforme a la normativa invocada, otro medio de convicci\u00f3n &nbsp;a tener en cuenta es la informaci\u00f3n suministrada por la &nbsp;autoridad central o cualquier otra autoridad competente del Estado &nbsp;requirente acerca de su situaci\u00f3n social, sin embargo, no obra &nbsp;en el plenario informaci\u00f3n alguna que se haya hecho llegar &nbsp;sobre este t\u00f3pico, raz\u00f3n por la cual, el \u00fanico &nbsp;insumo con que cuenta la Sala para resolver es la declaraci\u00f3n &nbsp;del menor, la cual es suficiente siempre y cuando se considere que la &nbsp;edad alcanzada por el ni\u00f1o y su madurez muestran que est\u00e1 &nbsp;en capacidad de expresar opini\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Mem\u00f3rese &nbsp;que, en casos de similares connotaciones, tanto la Corte Suprema de &nbsp;Justicia, como la Corte Constitucional han dejado sentado que la &nbsp;opini\u00f3n de los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes debe &nbsp;ser tenida en cuenta al momento de tomar decisiones que los afecten, &nbsp;sopesando su madurez y en casos como el que nos ocupa, ha sido factor &nbsp;determinante respecto a ni\u00f1os, incluso, de menor edad que la &nbsp;de M. A. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;peque\u00f1o M. A. para la \u00e9poca en que rindi\u00f3 la &nbsp;entrevista ten\u00eda nueve a\u00f1os de edad, y en sus &nbsp;manifestaciones no hay asomo de duda, ni de confusi\u00f3n; muestra &nbsp;que tiene la madurez suficiente para decidir con base en su &nbsp;percepci\u00f3n sobre el entorno de los lugares en que ha vivido y &nbsp;sobre el comportamiento de cada uno de sus progenitores, en qu\u00e9 &nbsp;lugar quiere quedarse a vivir, pudiendo concluir que su opini\u00f3n &nbsp;deber ser tenida en cuenta como determinante de la decisi\u00f3n a &nbsp;tomar sobre la restituci\u00f3n internacional que se demanda, pues &nbsp;de lo contrario se le estar\u00eda violentando. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;expresar su opini\u00f3n, el peque\u00f1o manifest\u00f3 que &nbsp;prefer\u00eda quedarse en Colombia y, respecto a la posibilidad de &nbsp;regresar a Venezuela, indic\u00f3 que esto ser\u00eda cuando la &nbsp;situaci\u00f3n econ\u00f3mica mejorara; no obstante, con respecto &nbsp;al derecho prevalente de los ni\u00f1os a ser escuchados, en punto &nbsp;a la oposici\u00f3n de estos a la restituci\u00f3n, tal como lo &nbsp;indic\u00f3 la Corte Suprema de Justicia en la acci\u00f3n de &nbsp;tutela, la Corte Constitucional ha se\u00f1alado: 191. &nbsp;<\/p>\n<p>Sentado &nbsp;lo antes transcrito, concluy\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>esta &nbsp;Sala de Revisi\u00f3n considera de suma relevancia destacar, que en &nbsp;raz\u00f3n a la singular finalidad del Convenio de La Haya de 1980, &nbsp;el derecho de los menores a ser escuchados no implica una adherencia &nbsp;irrestricta o una sumisi\u00f3n irreflexiva a sus deseos o &nbsp;manifestaciones. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, la aplicaci\u00f3n de la excepci\u00f3n contenida en &nbsp;el literal b) del art\u00edculo 13 solo ser\u00eda posible cuando &nbsp;la manifestaci\u00f3n de la voluntad del menor sea cualificada, es &nbsp;decir, cuando no se observe limitada a la exteriorizaci\u00f3n de &nbsp;la preferencia por vivir con uno u otro de los progenitores, sino al &nbsp;reintegro al pa\u00eds de residencia habitual. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, no ha de consistir en una mera preferencia o negativa, sino en &nbsp;una verdadera oposici\u00f3n, entendida como un repudio &nbsp;irreductible a regresar. Se debe tener en cuenta, que admitir una &nbsp;desactivaci\u00f3n autom\u00e1tica del mecanismo restitutorio, &nbsp;por la mera manifestaci\u00f3n sobre la preferencia de vivir en un &nbsp;lugar determinado, equivaldr\u00eda a dejar todo el sistema &nbsp;dise\u00f1ado por la Comunidad de Naciones, a merced de una opini\u00f3n &nbsp;del menor no cualificada, que es en \u00faltimas a quien se &nbsp;pretende proteger. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, el hecho de que la autoridad judicial se encontrara &nbsp;compelida a valorar la opini\u00f3n que el menor expres\u00f3 al &nbsp;ICBF en entrevista psicol\u00f3gica, y aun cuando esta iba en el &nbsp;sentido de preferir quedarse en Colombia, no se traduc\u00eda en &nbsp;una obligaci\u00f3n irrestricta de negar la restituci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;se explic\u00f3, la aplicaci\u00f3n de la causal de excepci\u00f3n &nbsp;contenida en el inciso segundo del literal b) del art\u00edculo 13 &nbsp;del Convenio de La Haya de 1980 exige que la autoridad judicial que &nbsp;decide sobre la restituci\u00f3n internacional encuentre en la &nbsp;manifestaci\u00f3n del menor un repudio irreductible a regresar. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, una cosa es la consideraci\u00f3n de la opini\u00f3n en &nbsp;los tr\u00e1mites en que se ven inmersos los menores de edad, y &nbsp;otra, su valoraci\u00f3n. Atendiendo a lo ense\u00f1ado, las &nbsp;manifestaciones del ni\u00f1o involucrado, sobre su preferencia &nbsp;acerca de vivir en Colombia, no son suficientes para sustentar la &nbsp;excepci\u00f3n contenida en el inciso segundo del literal b) del &nbsp;art\u00edculo 13 del Convenio de La Haya de 1980, pues no &nbsp;constituyen una oposici\u00f3n entendida como un repudio &nbsp;irreductible a regresar. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otra parte, est\u00e1n las manifestaciones del ni\u00f1o respecto &nbsp;al deseo de ver a su progenitora, al pregunt\u00e1rsele si pod\u00eda &nbsp;pedir un deseo, \u00bfqu\u00e9 pedir\u00eda? \u2018ver &nbsp;a mi mam\u00e1\u2019; y al indag\u00e1rsele &nbsp;\u00bfc\u00f3mo &nbsp;la quer\u00eda &nbsp;ver?: \u2018presencial\u2019 &nbsp;y asegur\u00f3 &nbsp;que ha propuesto que su madre retorne: \u2018le &nbsp;he estado suplicando y yo tambi\u00e9n con toda mi vida, pero ella &nbsp;lo rechaza\u2019, indic\u00f3 que lo que m\u00e1s le gusta de &nbsp;Venezuela es la comida de su mam\u00e1, que ella est\u00e1 bien &nbsp;en el vecino pa\u00eds; de tales manifestaciones se logra extraer &nbsp;su deseo de compartir con su progenitora, aunado a que no se demostr\u00f3 &nbsp;que la restituci\u00f3n a su pa\u00eds de origen lo exponga a un &nbsp;peligro f\u00edsico o ps\u00edquico o que de cualquier otra &nbsp;manera ponga al menor en una situaci\u00f3n intolerable. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Efectuado ese recuento, se advierte que el Tribunal Superior &nbsp;accionado al desatar -como lo hizo- el recurso de apelaci\u00f3n &nbsp;interpuesto contra la sentencia de primera instancia, tuvo en cuenta &nbsp;los reparos efectuados por la parte demandada a la aludida decisi\u00f3n, &nbsp;para concluir, que aun con lo exteriorizado por el menor de edad en &nbsp;la entrevista que de oficio se decret\u00f3 en esa sede, &nbsp;lo &nbsp;cierto es que la petici\u00f3n de restituci\u00f3n, cumple con &nbsp;los requisitos \u00abconvencionales &nbsp;y legales\u00bb, &nbsp;adem\u00e1s de haberse demostrado una retenci\u00f3n il\u00edcita &nbsp;ejercida por el padre y no enmarcarse el caso, en ninguna de las &nbsp;excepciones establecidas en el Convenio de La Haya. &nbsp;<\/p>\n<p>Puestas &nbsp;de ese modo las cosas, la sentencia atacada &nbsp;se encuentra motivada y &nbsp;no luce arbitraria, ni se evidencia que con esa decisi\u00f3n se &nbsp;configure alguna amenaza o vulneraci\u00f3n a los derechos &nbsp;fundamentales invocados, cuando no se acredit\u00f3 el defecto &nbsp;f\u00e1ctico reprochado, y, en &nbsp;estrictez, ante la expectativa del accionante de que en esta sede se &nbsp;efect\u00fae una nueva valoraci\u00f3n de las pruebas practicadas &nbsp;en el tr\u00e1mite referido, la Sala ha reiterado en m\u00faltiples &nbsp;oportunidades, que es en este punto donde m\u00e1s se demuestra la &nbsp;autonom\u00eda e independencia del Juez, quien puede apreciar el &nbsp;material probatorio de la forma m\u00e1s id\u00f3nea, &nbsp;fundament\u00e1ndose en el principio de la sana cr\u00edtica. &nbsp;(CSJ. &nbsp;STC de 25 de enero de 2012, exp. 2011-02659-00; reiterada en STC de &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01, STC8884- 2020, STC &nbsp;2462-2021, STC859-2022 y STC2622-2022 entre muchas). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;En &nbsp;consecuencia, el amparo no prospera. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, resuelve &nbsp;NEGAR &nbsp;la acci\u00f3n de tutela promovida por David Enrique Caridad &nbsp;Boh\u00f3rquez &nbsp;contra &nbsp;la Sala de Familia del Tribunal Superior de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;a los interesados por el medio m\u00e1s expedito, y, de no &nbsp;impugnarse este fallo, rem\u00edtase el expediente a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIFIQUESE &nbsp;Y CUMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC13235-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC13235-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 11001-02-03-000-2022-03259-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de cinco de octubre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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