{"id":67873,"date":"2024-05-20T21:01:08","date_gmt":"2024-05-20T21:01:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc13335-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:01:08","modified_gmt":"2024-05-20T21:01:08","slug":"stc13335-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc13335-2022\/","title":{"rendered":"STC13335 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC13335-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC13335-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 66001-22-13-000-2022-00271-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de cinco de octubre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., cinco (5) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia &nbsp;proferida por la Sala &nbsp;Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira &nbsp;el &nbsp;7 de septiembre de 2022, dentro de la acci\u00f3n de tutela &nbsp;promovida por Mario &nbsp;Alberto Restrepo Zapata contra &nbsp;el Juzgado &nbsp;Promiscuo del Circuito de Quinch\u00eda, &nbsp;tr\u00e1mite al cual fueron vinculadas las &nbsp;partes e intervinientes en el litigio &nbsp;n.\u00ba 2022-00048. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; Actuando en nombre propio, el promotor &nbsp;reclam\u00f3 la protecci\u00f3n del derecho fundamental al debido &nbsp;proceso, presuntamente vulnerado por la autoridad judicial convocada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Del &nbsp;escrito introductor y los medios de prueba allegados, se extractan &nbsp;los siguientes hechos jur\u00eddicamente relevantes: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;24 de febrero de 2022, el gestor present\u00f3 &nbsp;acci\u00f3n popular contra Pijaos Salud EPS-I, &nbsp;debido &nbsp;a que, supuestamente, en el sitio donde esta \u00faltima presta sus &nbsp;servicios &nbsp;\u00abno [se] &nbsp;garantiza unidad sanitaria p[\u00fa]blica &nbsp;para [personas &nbsp;con discapacidad]\u00bb; &nbsp;cuyo &nbsp;conocimiento correspondi\u00f3 al fallador enjuiciado. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;18 de abril hoga\u00f1o, se llev\u00f3 a cabo la audiencia de &nbsp;pacto de cumplimiento, no obstante, a juicio del actor \u00abse &nbsp;incumple [el] &nbsp;art &nbsp;34 [de &nbsp;la] ley &nbsp;472 de 1998 al no existir fallo en los t\u00e9rminos perentorios de &nbsp;tiempo que le [impone &nbsp;dicha norma]\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;consecuencia, pretende que se ordene a la c\u00e9lula cognoscente &nbsp;proferir sentencia \u00aben &nbsp;un t\u00e9rmino no superior a 24 horas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DEL ACCIONADO Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; El Procurador 157 Judicial II para la Conciliaci\u00f3n &nbsp;Administrativa con Funciones de Procurador Regional de Instrucci\u00f3n &nbsp;de Risaralda precis\u00f3 que su \u00abintervenci\u00f3n &nbsp;est\u00e1 orientada (\u2026) &nbsp;a la defensa de los derechos e intereses colectivos (\u2026) &nbsp;sin &nbsp;que [cuente &nbsp;con la] &nbsp;facultad de tomar decisiones frente al tr\u00e1mite del proceso &nbsp;judicial\u00bb. &nbsp;Y a\u00f1adi\u00f3 que el gestor no hab\u00eda presentado a la &nbsp;entidad alguna petici\u00f3n, queja o reclamo relacionado con lo &nbsp;alegado. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; Pijaos &nbsp;Salud EPS-I inform\u00f3 que el libelista instaur\u00f3 &nbsp;simult\u00e1neamente otro amparo con identidad de hechos y &nbsp;pretensiones, el cual \u00abest\u00e1 &nbsp;siendo tramita[do] &nbsp;por el TRIBUNAL SUPERIOR DE PEREIRA SALA CIVIL \u2013 FAMILIA &nbsp;Magistrado Sustanciador; Dr. Jaime Alberto Saraza Naranjo (\u2026)\u00bb, &nbsp;por &nbsp;consiguiente, \u00abse &nbsp;configura (\u2026) &nbsp;un hecho temerario y de mala fe\u00bb. Finalmente, &nbsp;aleg\u00f3 la falta de legitimaci\u00f3n en la causa, al &nbsp;considerar que no le corresponde \u00abhacer &nbsp;efectiva la satisfacci\u00f3n de las pretensiones del accionante\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; El Juzgado Promiscuo del Circuito de Quinch\u00eda realiz\u00f3 &nbsp;un recuento de los hechos e indic\u00f3 que mediante fallo de 29 de &nbsp;agosto siguiente ampar\u00f3 los derechos colectivos invocados por &nbsp;el solicitante. &nbsp;<\/p>\n<p>SENTENCIA &nbsp;DE PRIMER GRADO &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;tribunal a-quo &nbsp;declar\u00f3 improcedente el auxilio, argumentando que \u00abel &nbsp;[quejoso] &nbsp;present\u00f3 dos veces la misma acci\u00f3n de tutela ante este &nbsp;Tribunal, correspondiendo a una el c\u00f3digo de tutela en l\u00ednea &nbsp;1025636, radicado 66001221300020220027200, y a la otra el c\u00f3digo &nbsp;1025629, que es la que ahora se resuelve (\u2026). &nbsp;Comparadas las demandas se concluye que guardan identidad f\u00e1ctica, &nbsp;de partes y de objeto, de donde brota diamantino la duplicidad o el &nbsp;paralelismo de resguardos, que se tramitan en forma simult\u00e1nea\u00bb. &nbsp;Por &nbsp;\u00faltimo, a\u00f1adi\u00f3 que \u00abse &nbsp;impondr\u00e1 sanci\u00f3n en los t\u00e9rminos del inciso 3\u00ba &nbsp;del art\u00edculo 25 del Decreto 2591 de 1991 (\u2026), &nbsp;que se traduce en una condena en costas a cargo del actor, asimilable &nbsp;a una multa a favor de la Rama Judicial, por valor de un (1) salario &nbsp;m\u00ednimo legal mensual vigente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;formul\u00f3 el convocante, pidiendo que se revoque la multa que le &nbsp;impuso el fallador constitucional de primer grado, porque, en su &nbsp;criterio, \u00ablo &nbsp;que existi[\u00f3] &nbsp;[fue] &nbsp;un error de [su] &nbsp;parte, de manera involuntaria pero NUNCA ACTUANDO CON TEMERIDAD Y &nbsp;MENOS MALA FE\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Problema jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Corresponde &nbsp;a la Corte establecer, inicialmente, &nbsp;si el gestor est\u00e1 actuando con temeridad y, &nbsp;de &nbsp;superarse lo anterior, &nbsp;si la autoridad encartada vulner\u00f3 &nbsp;la garant\u00eda esencial del querellante, &nbsp;porque, supuestamente, no ha dado el impulso pertinente a la acci\u00f3n &nbsp;popular referenciada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp;La &nbsp;temeridad en el ejercicio de la tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;art\u00edculo 38 del Decreto 2591 de 1991 considera contrario a la &nbsp;Constituci\u00f3n el uso abusivo e indebido de la tutela, que se &nbsp;concreta en la duplicidad del ejercicio del amparo constitucional &nbsp;entre las mismas partes, por los mismos hechos y con el mismo objeto. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;relaci\u00f3n con lo anterior, ha precisado esta Corporaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;el abuso de este mecanismo especial de protecci\u00f3n &nbsp;constitucional para efectos de obtener m\u00faltiples &nbsp;pronunciamientos a partir del mismo caso ocasiona un perjuicio para &nbsp;toda la sociedad e implica una p\u00e9rdida directamente en la &nbsp;capacidad judicial del Estado para atender los requerimientos del &nbsp;resto de la sociedad (Exp. T. No. 0010-00, 3 de mayo de 2002), adem\u00e1s &nbsp;que en asuntos, como el presente, en que la actora impetra id\u00e9ntica &nbsp;pretensi\u00f3n, pero a partir de la agregaci\u00f3n de un &nbsp;\u201cnuevo\u201d derecho fundamental, como ella misma lo advierte &nbsp;(fl.41), se pretende evadir la prohibici\u00f3n legal de presentar &nbsp;dos o m\u00e1s peticiones de amparo por los mismos hechos, &nbsp;encuentra la Sala que no por ello, es decir, por tratar de introducir &nbsp;artificiosas modificaciones al contenido de la petici\u00f3n &nbsp;anterior, que no alteran sus aspectos medulares, puede escaparse la &nbsp;accionante de las sanciones que por temeridad tiene previsto el &nbsp;ordenamiento, pues semejante proceder comporta, de todos modos, un &nbsp;uso disfuncional del amparo constitucional merecedor de reproche\u00bb. &nbsp;(CSJ STC 24 feb. 2006, rad. 0171-00, reiterada en STC2103-2016, &nbsp;25 feb. rad. 00294-00). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; Caso concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>Del &nbsp;an\u00e1lisis de los hechos expuestos y de las pruebas allegadas al &nbsp;plenario, encuentra la Sala que &nbsp;el sub-lite &nbsp;se &nbsp;enmarca en la anterior hip\u00f3tesis, ya que Mario Alberto &nbsp;Restrepo Zapata promovi\u00f3 otro amparo contra el estrado &nbsp;denunciado, de id\u00e9nticos contornos f\u00e1cticos y &nbsp;jur\u00eddicos, en el cual tambi\u00e9n pretendi\u00f3 que se &nbsp;dictara fallo &nbsp;\u00aben &nbsp;un t\u00e9rmino no superior a 24 horas\u00bb &nbsp;en la acci\u00f3n popular 2022-00048, &nbsp;dado que, presuntamente, \u00abse &nbsp;incumple [el] &nbsp;art &nbsp;34 [de &nbsp;la] ley &nbsp;472 de 1998\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;En efecto, ese ruego tuitivo correspondi\u00f3 a la Sala Civil &nbsp;Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira, &nbsp;quien, mediante fallo de 8 de septiembre de 2022 (rad. n.\u00b0 &nbsp;2022-00272), neg\u00f3 la protecci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;As\u00ed entonces, deviene di\u00e1fano que esa causa concuerda &nbsp;con la actual en todos los puntos que la motivan, por lo que puede &nbsp;concluirse que se constituye una evidente equivalencia de acciones &nbsp;que estructuran el indicado presupuesto de improcedencia del auxilio &nbsp;y &nbsp;que revela el abuso en su ejercicio, reprochado por el ordenamiento &nbsp;jur\u00eddico como comportamiento temerario. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;las anteriores condiciones, como la presente acci\u00f3n &nbsp;corresponde a la exposici\u00f3n de un asunto de iguales contornos, &nbsp;que ya fue definido en primera instancia y que actualmente tambi\u00e9n &nbsp;est\u00e1 siendo conocido en sede de impugnaci\u00f3n &nbsp;por &nbsp;esta &nbsp;Corporaci\u00f3n1, &nbsp;no es posible su replanteamiento, ni ahondar en los dem\u00e1s &nbsp;puntos arg\u00fcidos por el libelista, porque \u00abadmitir &nbsp;tal proceder implicar\u00eda que cada actuaci\u00f3n judicial &nbsp;pudiera atomizarse por hechos, derechos e interpretaciones, &nbsp;ad-libitum del interesado, y que con los resultados aislados de la &nbsp;separaci\u00f3n \u00e9ste pudiera entablar un amparo, lo cual &nbsp;contrar\u00eda totalmente la prohibici\u00f3n de reiterarlo, &nbsp;pues, en verdad no est\u00e1 justificando la repetici\u00f3n, &nbsp;sino dando un pretexto para volver sobre situaciones ya juzgadas\u00bb &nbsp;(CSJ STC, 21 mar. 2013, exp. 00517-01, reiterada, entre otros, en &nbsp;STC7704-2017, 1 jun. 2017, rad. 00275-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora, &nbsp;tras avalar la improcedencia de la acci\u00f3n cuando se ha &nbsp;interpuesto una simult\u00e1nea en la que coinciden partes, causa y &nbsp;pretensiones u objeto, lo cual dimana de lo previsto en el art\u00edculo &nbsp;38 &nbsp;del Decreto 2591 de 1991, seg\u00fan el cual \u00ab[c]uando &nbsp;sin motivo expresamente justificado, la misma acci\u00f3n de tutela &nbsp;sea presentada contra la misma persona o su representante ante varios &nbsp;jueces o tribunales, se despachar\u00e1n o decidir\u00e1n &nbsp;desfavorablemente todas las solicitudes\u00bb, &nbsp;surge el tema de la sanci\u00f3n impuesta como consecuencia del &nbsp;comportamiento temerario del convocante. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto, &nbsp;porque al mantenerse id\u00e9ntica aspiraci\u00f3n y los mismos &nbsp;presupuestos que motivan ambas quejas constitucionales, se constituye &nbsp;un paralelismo de acciones &nbsp;que estructuran un supuesto de abuso y &nbsp;exceso en el ejercicio del auxilio; concretamente, el inciso final &nbsp;del art\u00edculo &nbsp;25 del Decreto 2591 de 1991 reprocha ese proceder, se\u00f1alando &nbsp;que \u00ab[s]i &nbsp;la tutela fuere rechazada o denegada por el juez, \u00e9ste &nbsp;condenar\u00e1 al solicitante al pago de las costas cuando estimare &nbsp;fundadamente que incurri\u00f3 en temeridad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;disposici\u00f3n legal en cita fue encontrada ajustada a la Carta &nbsp;Pol\u00edtica, al precisar el \u00f3rgano jurisdiccional &nbsp;competente que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;Ning\u00fan &nbsp;motivo de inconstitucionalidad encuentra la Corte en el art\u00edculo &nbsp;25 del Decreto 2591 de 1991, tambi\u00e9n acusado en este proceso, &nbsp;puesto que ese precepto se limita a indicar la natural consecuencia &nbsp;atribuida por el Derecho, en aplicaci\u00f3n de criterios de &nbsp;justicia, a la comprobaci\u00f3n del da\u00f1o que se deriva de &nbsp;acci\u00f3n u omisi\u00f3n antijur\u00eddica, la cual no puede &nbsp;ser distinta del resarcimiento a cargo de quien lo ocasion\u00f3, &nbsp;tal como dispone el art\u00edculo 90 de la Constituci\u00f3n (\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;luego, no se trata de sustituir a la jurisdicci\u00f3n &nbsp;especializada ya que el juez de tutela tan s\u00f3lo tiene &nbsp;autorizaci\u00f3n para ordenar la condena en abstracto y &nbsp;su liquidaci\u00f3n corresponde &nbsp;a la jurisdicci\u00f3n de lo Contencioso Administrativo o al &nbsp;juez competente, &nbsp;lo cual en nada se opone a las previsiones constitucionales. &nbsp;<\/p>\n<p>Tiene &nbsp;raz\u00f3n uno de los demandantes cuando afirma que la condena en &nbsp;cuanto a indemnizaciones y costas s\u00f3lo puede ser el resultado &nbsp;de un debido proceso, pero esta aseveraci\u00f3n no lleva &nbsp;necesariamente a la inexequibilidad de la norma acusada, pues el &nbsp;proceso de tutela, aunque sumario y preferente, debe surtirse con &nbsp;plena observancia de las previsiones generales consagradas en el &nbsp;art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n, de las cuales no ha &nbsp;sido ni podr\u00eda haber sido excluido en cuanto se trata de un &nbsp;derecho fundamental. Si en un proceso espec\u00edfico tales &nbsp;requerimientos constitucionales se transgreden, tiene competencia el &nbsp;superior ante quien se impugne el fallo y, en su caso, esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, para revocar la correspondiente decisi\u00f3n &nbsp;judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Considera &nbsp;la Corte que no es el art\u00edculo acusado el que puede tildarse &nbsp;de contrario a la preceptiva superior, toda vez que en \u00e9l no &nbsp;se dispone ni autoriza que la actuaci\u00f3n judicial se lleve a &nbsp;cabo de espaldas a las reglas constitucionales aludidas. Su texto en &nbsp;modo alguno excluye el debido proceso y m\u00e1s bien lo supone, &nbsp;raz\u00f3n por la cual no es admisible la tesis del actor sobre &nbsp;posible desconocimiento de las normas fundamentales que lo consagran. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco &nbsp;es contrario a la Carta Pol\u00edtica que se disponga el pago de &nbsp;las costas procesales a cargo del responsable de la violaci\u00f3n &nbsp;o del peticionario que incurri\u00f3 en temeridad, seg\u00fan el &nbsp;caso, pues ello es apenas l\u00f3gico y equitativo trat\u00e1ndose &nbsp;de procesos judiciales\u00bb &nbsp;(CC C-543\/92). &nbsp;<\/p>\n<p>Referente &nbsp;al tema, la Sala destac\u00f3: \u00abla &nbsp;denominada \u00abcondena en costas\u00bb en sede de tutela, al &nbsp;denegarse el resguardo por el proceder temerario de su promotor, ha &nbsp;sido avalado por la Corte Constitucional, autoridad que al revisar &nbsp;algunos asuntos ha dispuesto directamente tal condena, entre otros, &nbsp;en los radicados T-280\/98 y T-117\/02\u00bb, &nbsp;y puntualiz\u00f3 que \u00abatendiendo &nbsp;a lo expuesto por la jurisprudencia constitucional, se tiene que la &nbsp;nominada \u00abcondena en costas\u00bb impuesta por el Tribunal a &nbsp;quo ante la acreditada temeridad del accionante respecto a las &nbsp;acciones de tutela formuladas contra la Defensor\u00eda del Pueblo, &nbsp;las que tambi\u00e9n esta Sala en repetidas oportunidades ha &nbsp;considerado temerarias, se &nbsp;asemeja a una multa o sanci\u00f3n\u00bb &nbsp;(CSJ STC11363-2017, 2 ago. 2017, rad. 00451-02). Resaltado fuera del &nbsp;texto. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, como el ejercicio de la salvaguarda debe ser razonable &nbsp;y ponderado para evitar un desgaste innecesario de la administraci\u00f3n &nbsp;de justicia, en este evento se &nbsp;estructura una circunstancia que genera el fracaso de la solicitud &nbsp;formulada en la impugnaci\u00f3n, e implica, como acaba de verse, &nbsp;que tambi\u00e9n deba convalidarse la sanci\u00f3n impuesta al &nbsp;gestor por obrar con temeridad. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;queja resulta temeraria, &nbsp;pues es el reflejo de un ejercicio repetido en un asunto, &nbsp;esencialmente id\u00e9ntico, en el que se replante\u00f3 un tema &nbsp;que ya hab\u00eda sido sometido al escrutinio del juez &nbsp;constitucional, y &nbsp;no se suscita variaci\u00f3n &nbsp;alguna que permita reabrir el debate jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley CONFIRMA &nbsp;el fallo impugnado. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;por medio id\u00f3neo lo aqu\u00ed resuelto a las partes, al &nbsp;a-quo &nbsp;y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Rad. 66001-22-13-000-2022-00272-01. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC13335-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; STC13335-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 66001-22-13-000-2022-00271-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de cinco de octubre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., cinco (5) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia &nbsp;proferida por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[54],"tags":[],"class_list":["post-67873","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-octubre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67873","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67873"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67873\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67873"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67873"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67873"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}