{"id":67906,"date":"2024-05-20T21:01:08","date_gmt":"2024-05-20T21:01:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc13383-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:01:08","modified_gmt":"2024-05-20T21:01:08","slug":"stc13383-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc13383-2022\/","title":{"rendered":"STC13383 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC13383-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC13383-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;41001-22-14-000-2022-00184-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n del cinco de octubre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C, seis (6) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia &nbsp;proferida por la Sala &nbsp;Civil Familia Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Neiva &nbsp;el &nbsp;1 de agosto de 2022, dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida &nbsp;por Mariela &nbsp;C\u00e1rdenas Ram\u00edrez contra &nbsp;los Juzgados &nbsp;Segundo Civil del Circuito y &nbsp;Primero &nbsp;Civil Municipal de Pitalito, &nbsp;tr\u00e1mite al cual fueron vinculadas las partes e intervinientes &nbsp;en el verbal n\u00b0 2017-00481. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;solicitante, actuando en nombre propio, invoca el amparo de sus &nbsp;derechos fundamentales al debido proceso y acceso a la administraci\u00f3n &nbsp;de justicia, presuntamente &nbsp;vulnerados por las autoridades convocadas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Del &nbsp;escrito introductor y de los medios de prueba recopilados, se &nbsp;extractan los siguientes hechos jur\u00eddicamente relevantes: &nbsp;<\/p>\n<p>Que &nbsp;la querellante promovi\u00f3 verbal de pertenencia contra los &nbsp;herederos determinados e indeterminados de Jer\u00f3nimo C\u00e1rdenas &nbsp;Ram\u00edrez y otros, asunto que, sometido a reparto, correspondi\u00f3 &nbsp;al Juzgado Primero Civil Municipal de Pitalito, bajo el radicado n\u00ba &nbsp;2017-00481. &nbsp;<\/p>\n<p>Agotadas &nbsp;las etapas de rigor, el despacho, el 19 de marzo de 2021, profiri\u00f3 &nbsp;fallo, declarando la prosperidad de la excepci\u00f3n denominada &nbsp;\u00abno &nbsp;haber transcurrido el tiempo de posesi\u00f3n m\u00ednimo exigido &nbsp;por la ley\u00bb &nbsp;y, en consecuencia, neg\u00f3 las pretensiones de la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>Apelada &nbsp;la anterior determinaci\u00f3n por la all\u00ed demandante, el 27 &nbsp;de abril de 2022, el Juzgado Segundo Civil del Circuito de esa urbe, &nbsp;confirm\u00f3 lo decidido en primer grado. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sentir de la censora, la decisi\u00f3n anterior entra\u00f1a &nbsp;m\u00faltiples defectos, al no analizar en debida forma las &nbsp;pruebas, por cuanto, en su opini\u00f3n, no se les dio el alcance &nbsp;demostrativo pertinente a los testimonios de Lucila Velandia Urrea, &nbsp;Beatriz Calder\u00f3n Claros y Argemiro L\u00f3pez, ni a los &nbsp;otros medios de convicci\u00f3n, lo cual, de haberse efectuado, &nbsp;hubiera conducido a la prosperidad de sus pedimentos, al encontrar &nbsp;configura la posesi\u00f3n alegada por el lapso requerido. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pretende, &nbsp;en consecuencia, se ordene a \u00ablos &nbsp;juzgados accionados en esta presente tutela, dicte[n] sentencia &nbsp;acorde a las pretensiones propuestas por mi abogado al presentar la &nbsp;demanda las cuales fueron desechadas desfavorables por el Juzgado de &nbsp;la Primera y Segunda Instancia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>Pese &nbsp;a que se efectu\u00f3 el traslado respectivo, no se obtuvo &nbsp;respuesta por ninguno de los integrantes del extremo pasivo al &nbsp;interior de este tr\u00e1mite. &nbsp;<\/p>\n<p>SENTENCIA &nbsp;DE PRIMER GRADO &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;tribunal neg\u00f3 la salvaguarda, al concluir que el &nbsp;pronunciamiento atacado se advierte razonable, pormenorizando que \u00abno &nbsp;se advierte un comportamiento arbitrario, ni caprichoso del despacho &nbsp;judicial accionado, o la presencia de un exceso de rigor &nbsp;procedimental, toda vez que las sentencias de primera y segunda &nbsp;instancia de fechas 19 de marzo del 2021 y 27 de abril del 2022 se &nbsp;encuentran motivadas en el cotejo de las pruebas practicadas y en las &nbsp;normas y precedentes jurisprudenciales aplicables a la materia. As\u00ed &nbsp;las cosas, esta Sala concluye que los Juzgados demandados no actuaron &nbsp;con exceso de rigor procedimental, ni restringieron los derechos &nbsp;fundamentales invocados por la accionante, descart\u00e1ndose la &nbsp;posibilidad de predicar una v\u00eda de hecho en los prove\u00eddos &nbsp;rese\u00f1ados, porque no se advierte un proceder arbitrario y &nbsp;caprichoso por parte de los accionados, por tanto, no hay lugar a la &nbsp;intervenci\u00f3n de esta particular justicia, reservada para casos &nbsp;de evidente desafuero judicial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;present\u00f3 la reclamante para insistir en su pretensi\u00f3n, &nbsp;con los mismos argumentos del escrito inicial. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Problema &nbsp;jur\u00eddico &nbsp;<\/p>\n<p>Corresponde &nbsp;a la Corte establecer si el Juzgado Segundo &nbsp;Civil del Circuito de Pitalito lesion\u00f3 &nbsp;las prerrogativas fundamentales invocadas por Mariela &nbsp;C\u00e1rdenas Ram\u00edrez, &nbsp;con la providencia del 27 de abril de 2022, a trav\u00e9s de la &nbsp;cual confirm\u00f3 la sentencia emitida por el Juzgado Primero &nbsp;Civil Municipal de esa ciudad, &nbsp;dentro del verbal de pertenencia promovido por la aqu\u00ed &nbsp;convocante contra los herederos determinados e indeterminados de &nbsp;Jer\u00f3nimo C\u00e1rdenas Ram\u00edrez y otros, porque, &nbsp;supuestamente, no valor\u00f3 de forma adecuada el material &nbsp;probatorio recaudado, lo que, de haberse efectuado, llevar\u00eda a &nbsp;la convicci\u00f3n de que estaban &nbsp;dados los requisitos para &nbsp;acceder &nbsp;a la declaratoria de prescripci\u00f3n adquisitiva de dominio en &nbsp;favor de la tutelante, respecto del bien inmueble all\u00ed &nbsp;identificado. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Procedencia de la acci\u00f3n de tutela contra providencias &nbsp;judiciales &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde &nbsp;a los criterios jurisprudenciales de esta Corporaci\u00f3n, se ha &nbsp;dicho y reiterado, en l\u00ednea de principio, que la tutela no &nbsp;procede contra las decisiones o actuaciones jurisdiccionales, toda &nbsp;vez que en aras a mantener inc\u00f3lumes los principios que &nbsp;contemplan los art\u00edculos 228 y 230 de la Carta Magna, al juez &nbsp;constitucional no le es dable inmiscuirse en el escenario de los &nbsp;tr\u00e1mites ordinarios en curso o terminados, para variar las &nbsp;decisiones proferidas o para disponer que lo haga de cierta manera. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;regla de excepci\u00f3n, se tienen aquellos casos en donde el &nbsp;funcionario ha incurrido en un proceder arbitrario y claramente &nbsp;opuesto a la ley, o ante la ausencia de otro medio efectivo de &nbsp;protecci\u00f3n judicial, eventos que luego de un ponderado estudio &nbsp;tornar\u00edan imperiosa la intervenci\u00f3n del juez de tutela &nbsp;con el fin de restablecer el orden jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;mismo se ha dicho que tampoco es posible acudir ante el Juez &nbsp;constitucional para debatir la valoraci\u00f3n probatoria que hizo &nbsp;el fallador y tratar de convencer sobre cu\u00e1l ser\u00eda la &nbsp;m\u00e1s adecuada, pues, solo es posible activar este mecanismo &nbsp;ante un desafuero en dicho ejercicio. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Decisi\u00f3n &nbsp;que ser\u00e1 objeto de an\u00e1lisis. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;aunque el quejoso enfila su ataque contra la decisi\u00f3n de &nbsp;primera instancia, en esta sede constitucional es inane detenerse en &nbsp;ella, pues, al haber sido apelada y estudiada por el ad quem, fue &nbsp;sometida a la controversia que legalmente le corresponde ante el juez &nbsp;natural de tal manera que la valoraci\u00f3n sobre si se lesionaron &nbsp;los derechos fundamentales invocados debe hacerse frente al &nbsp;pronunciamiento definitivo, so pena de convertir este escenario en &nbsp;una instancia paralela a la ya superada\u00bb &nbsp;(CSJ STC, 2 may, 2014, rad. 00834-00, reiterada en STC2242, 5 mar. &nbsp;2015). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Del &nbsp;caso concreto &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala ratificar\u00e1 la negativa del amparo, tal como lo concluy\u00f3 &nbsp;el tribunal en primer grado, en tanto que, del examen del &nbsp;pronunciamiento censurado, no se vislumbra irregularidad alguna con &nbsp;fuerza suficiente que imponga la necesaria injerencia del juez &nbsp;constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el asunto estudiado, para confirmar la sentencia del a &nbsp;quo, &nbsp;el juzgado del circuito precis\u00f3 inicialmente, en lo atinente a &nbsp;la valoraci\u00f3n de los testimonios se\u00f1alados como &nbsp;inobservados con miras a demostrar el cumplimiento del t\u00e9rmino &nbsp;de posesi\u00f3n exigido, que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;si bien es cierto los testimonios recibidos en primera instancia, dan &nbsp;cuenta que la se\u00f1ora Mariela C\u00e1rdenas Ram\u00edrez ha &nbsp;vivido en el inmueble objeto de Litis por m\u00e1s de diez a\u00f1os, &nbsp;procurando el mantenimiento del mismo, pagando impuestos y &nbsp;recibos &nbsp; de &nbsp;servicios &nbsp;p\u00fablicos, &nbsp;se &nbsp;pudo &nbsp;establecer &nbsp;que &nbsp;esos &nbsp; actos &nbsp;no &nbsp;son &nbsp;de due\u00f1o y se\u00f1or, sino de mero tenedor &nbsp;al haber convivido con su madre, se\u00f1ora Mar\u00eda Ver\u00f3nica &nbsp;Ram\u00edrez Cajic\u00e1, anterior titular del derecho real de &nbsp;dominio y con el &nbsp;siguiente &nbsp;propietario, &nbsp;se\u00f1or &nbsp;Jer\u00f3nimo &nbsp; C\u00e1rdenas &nbsp;Ram\u00edrez, &nbsp;hermano &nbsp;de &nbsp;la accionante\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;continuaci\u00f3n, al abordar los reparos expuestos por la apelante &nbsp;frente a la determinaci\u00f3n de primera instancia, en torno al &nbsp;momento a partir del cual era dable iniciar el conteo del t\u00e9rmino &nbsp;para adquirir por usucapi\u00f3n, indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;Le asiste raz\u00f3n entonces al Juez A-quo al afirmar que no se &nbsp;puede contar el t\u00e9rmino de posesi\u00f3n de la se\u00f1ora &nbsp;Mariela C\u00e1rdenas Ram\u00edrez, desde que entr\u00f3 a &nbsp;residir con su madre en el inmueble (Enero de 2004), puesto que en el &nbsp;a\u00f1o 2007 la se\u00f1ora Mar\u00eda Ver\u00f3nica Ram\u00edrez &nbsp;Cajic\u00e1 dio en venta el mismo, a su hijo Jer\u00f3nimo &nbsp;C\u00e1rdenas Ram\u00edrez y por petici\u00f3n de esta, firm\u00f3 &nbsp;la escritura la se\u00f1ora Mariela C\u00e1rdenas, interrumpiendo &nbsp;cualquier posesi\u00f3n que pudiere alegar aquella en el inmueble. &nbsp;De all\u00ed que es l\u00f3gico pensar que, si la se\u00f1ora &nbsp;Mar\u00eda Ver\u00f3nica Ram\u00edrez Cajic\u00e1 hubiese &nbsp;reconocido a la se\u00f1ora Mariela C\u00e1rdenas Ram\u00edrez &nbsp;como due\u00f1a del predio, le hubiese elevado la escritura de &nbsp;venta que hizo en favor de su hijo Jer\u00f3nimo C\u00e1rdenas y &nbsp;tal como lo expres\u00f3 el se\u00f1or Juez Primero Civil &nbsp;Municipal de la ciudad, este t\u00edtulo no fue atacado ni &nbsp;intervertido por la se\u00f1ora Mariela C\u00e1rdenas, luego goza &nbsp;de plena validez. &nbsp;De all\u00ed que siguiendo el orden sucesoral, a &nbsp;la muerte de Jer\u00f3nimo C\u00e1rdenas Ram\u00edrez en el a\u00f1o &nbsp;2008, el inmueble pasar\u00eda a manos de sus padres, pero como su &nbsp;madre Mar\u00eda Ver\u00f3nica fallece en el a\u00f1o 2009 y &nbsp;seg\u00fan el dicho de uno de los testigos, el padre de aqu\u00e9l, &nbsp;se\u00f1or Carlos C\u00e1rdenas fallece tiempo despu\u00e9s sin &nbsp;que est\u00e9 demostrado en el expediente la fecha exacta, la masa &nbsp;sucesoral debe pasar a la sucesi\u00f3n del se\u00f1or Jer\u00f3nimo &nbsp; C\u00e1rdenas en cabeza de todos los hermanos, es decir, de la &nbsp;misma Mariela C\u00e1rdena y los aqu\u00ed demandados como &nbsp;herederos de tercer orden del causante, al no existir herederos de &nbsp;orden ascendiente ni descendiente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;concluy\u00f3 se\u00f1alando que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEntonces, &nbsp;si se cuenta el tiempo de posesi\u00f3n de la se\u00f1ora Mariela &nbsp;C\u00e1rdenas despu\u00e9s del fallecimiento de su madre en el &nbsp;a\u00f1o 2009 a la presentaci\u00f3n de la demanda en el a\u00f1o &nbsp;2017, no le alcanza el tiempo exigido por la ley para que se le &nbsp;declare propietaria del inmueble por prescripci\u00f3n &nbsp;extraordinaria adquisitiva de dominio en raz\u00f3n a la posesi\u00f3n &nbsp;alegada; dado que tan solo contar\u00eda con ocho a\u00f1os de &nbsp;posesi\u00f3n; esto sin tener en cuenta que ya existe un proceso de &nbsp;sucesi\u00f3n del se\u00f1or Jer\u00f3nimo C\u00e1rdenas &nbsp;Ram\u00edrez, en cuyo tr\u00e1mite y al momento de realizarse &nbsp;diligencia de secuestro, la se\u00f1ora Mariela C\u00e1rdenas se &nbsp;opuso al mismo, siendo \u00e9ste acto, el \u00fanico demostrativo &nbsp;de posesi\u00f3n real sobre el predio objeto de este proceso; por &nbsp;lo que este Operador judicial comparte la apreciaci\u00f3n del &nbsp;se\u00f1or Juez A-quo, quien expone que la posesi\u00f3n de la &nbsp;se\u00f1ora Mariela C\u00e1rdenas sobre el predio, ser\u00eda a &nbsp;partir del 25 de julio de 2018, d\u00eda en que se opone a que se &nbsp;practique la diligencia de secuestro dentro del proceso de sucesi\u00f3n &nbsp;de su extinto hermano Jer\u00f3nimo C\u00e1rdenas Ram\u00edrez, &nbsp;por lo que tampoco cumple con el tiempo requerido por la ley para que &nbsp;se de la prescripci\u00f3n extraordinaria a su favor &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;seg\u00fan los dichos de los testigos, los actos ejercidos por la &nbsp;se\u00f1ora Mariela C\u00e1rdenas Ram\u00edrez, no pueden ser &nbsp;tenidos como actos de posesi\u00f3n en el \u00e1nimo de se\u00f1ora &nbsp;y due\u00f1a, toda vez que es comprensible que, si la se\u00f1ora &nbsp;Mariela C\u00e1rdenas resid\u00eda en ese inmueble, pagara los &nbsp;servicios p\u00fablicos domiciliarios y por la edad de su madre y &nbsp;el problema de salud de su hermano, fuera esta quien se encargara del &nbsp;mantenimiento del inmueble en aras de tener una vivienda digna\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;puede observarse de lo rese\u00f1ado, el despacho accionado tom\u00f3 &nbsp;cada uno de los elementos centrales objeto de discusi\u00f3n del &nbsp;recurso, &nbsp;as\u00ed como las pruebas aportadas por las partes para examinarlas &nbsp;y darles el alcance demostrativo que, seg\u00fan su criterio, deb\u00eda &nbsp;confer\u00edrseles, hermen\u00e9utica que, desde luego, no puede &nbsp;ser alterada por esta v\u00eda, m\u00e1xime si no &nbsp;se aprecia inconsulta, desfasada o irracional, en todo caso, distante &nbsp;de edificar la v\u00eda de hecho denunciada. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;que sobre la pretensi\u00f3n de anteponer &nbsp;al juzgador una &nbsp;determinada valoraci\u00f3n de las pruebas, a efectos de que su &nbsp;raciocinio coincida con el de las partes, &nbsp;la Sala en precedencia ha indicado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[e]l &nbsp;campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es en &nbsp;cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) de forma que s\u00f3lo &nbsp;es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en &nbsp;el caso concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico &nbsp;ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, &nbsp;pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la &nbsp;correspondiente providencia. El error en el juicio valorativo, ha &nbsp;dicho esta Corte, debe ser de tal entidad que debe ser ostensible, &nbsp;flagrante, manifiesto y el mismo debe poseer una incidencia directa &nbsp;en la decisi\u00f3n\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 5 jul. 2012, rad. 01339-00, reiterado, entre otros, en &nbsp;STC3479-2015, &nbsp;STC-9611-2015, y, STC4546-2016, &nbsp;13 ab. rad, 00770-00). &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;manera que esta particular justicia s\u00f3lo intervendr\u00eda &nbsp;en la esfera probatoria, cuando eventualmente el \u00aberror &nbsp;en el juicio valorativo\u00bb &nbsp;sea notorio, flagrante, manifiesto y con incidencia directa en la &nbsp;disposici\u00f3n, lo cual ciertamente no ocurri\u00f3 en este &nbsp;supuesto. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, el solo hecho de no compartir los argumentos anteriores, no &nbsp;convierte esa determinaci\u00f3n en una v\u00eda de hecho apta de &nbsp;ser revisada por el juez de tutela, pues, como qued\u00f3 claro, se &nbsp;circunscribi\u00f3 al an\u00e1lisis de los planteamientos del &nbsp;recurso de apelaci\u00f3n y de los medios de conocimiento que &nbsp;aportaron las partes, que, en conjunto, le permitieron concluir a la &nbsp;autoridad cognoscente, que no lograba configurarse la posesi\u00f3n &nbsp;por el tiempo requerido para estimar la prescripci\u00f3n &nbsp;adquisitiva de dominio alegada, suficiente para confirmar la decisi\u00f3n &nbsp;inicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;es que, de manera insistente, la Sala ha se\u00f1alado que la sola &nbsp;divergencia conceptual no puede ser fuente para demandar el amparo &nbsp;constitucional, porque este instrumento no fue concebido como &nbsp;mecanismo para definir cu\u00e1l planteamiento hermen\u00e9utico &nbsp;en las hip\u00f3tesis de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, &nbsp;ni cu\u00e1l de las deducciones valorativas de los elementos &nbsp;f\u00e1cticos es la m\u00e1s acertada o la correcta. Al &nbsp;respecto, se ha dicho: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;independientemente de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de &nbsp;los juzgadores atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la &nbsp;convierte en caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda &nbsp;de hecho, la rese\u00f1ada providencia consigna, en suma, un &nbsp;criterio interpretativo de los hechos y de las pruebas coherente que, &nbsp;como tal, debe ser respetado, aunque \u00e9ste pueda ser &nbsp;susceptible de otra ex\u00e9gesis; es decir, para expresarlo &nbsp; brevemente: aunque la Sala pudiera discrepar de la tesis admitida por &nbsp;los juzgadores de instancia accionados, esa disonancia no es motivo &nbsp;para calificar como absurda la referida sentencia (\u2026)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC de 18 de marzo de 2010, exp. 00367-00, reiterado, STC6924-2017, &nbsp;18 may. 2017, rad. 2017-00443-01). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;providencia atacada no constituye arbitrariedad susceptible de &nbsp;correcci\u00f3n por esta excepcional v\u00eda; adem\u00e1s, lo &nbsp;pretendido por la ac\u00e1 querellante es anteponer su propio &nbsp;criterio al del juzgado accionado, sustituyendo la hermen\u00e9utica &nbsp;del funcionario de instancia, finalidad ajena a la acci\u00f3n de &nbsp;tutela, pues no puede ser utilizada a modo de instancia adicional a &nbsp;las consagradas en el estatuto procedimental. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, CONFIRMA &nbsp;la sentencia impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo resuelto a las partes y al a-quo &nbsp;por medio expedito, y en oportunidad rem\u00edtase el expediente a &nbsp;la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC13383-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC13383-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;41001-22-14-000-2022-00184-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n del cinco de octubre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C, seis (6) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia &nbsp;proferida por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[54],"tags":[],"class_list":["post-67906","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-octubre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67906","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67906"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67906\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67906"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67906"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67906"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}