{"id":67978,"date":"2024-05-20T21:01:10","date_gmt":"2024-05-20T21:01:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc13720-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:01:10","modified_gmt":"2024-05-20T21:01:10","slug":"stc13720-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc13720-2022\/","title":{"rendered":"STC13720 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC13720-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC13720-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 66001-22-13-000-2022-00280-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de doce de octubre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., doce (12) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia &nbsp;proferida por la Sala &nbsp;Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira &nbsp;el &nbsp;9 de septiembre de 2022, dentro de la acci\u00f3n de tutela &nbsp;promovida por Mario &nbsp;Alberto Restrepo Zapata contra &nbsp;el Juzgado &nbsp;Segundo Civil del Circuito de esa ciudad, &nbsp;tr\u00e1mite al cual fueron vinculadas las &nbsp;partes e intervinientes en el litigio &nbsp;n.\u00ba 2022-00322. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; Actuando en nombre propio, el promotor &nbsp;reclam\u00f3 la protecci\u00f3n del derecho fundamental al debido &nbsp;proceso, presuntamente vulnerado por la autoridad judicial convocada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Del &nbsp;escrito introductor y los medios de prueba allegados, se extractan &nbsp;los siguientes hechos jur\u00eddicamente relevantes: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;18 de marzo de 2022, el gestor present\u00f3 &nbsp;acci\u00f3n popular contra A. Ram\u00edrez y Compa\u00f1\u00eda &nbsp;Hotel Pinares Plaza S.C. &nbsp;1, &nbsp;debido &nbsp;a que, supuestamente, \u00abno &nbsp;[cuenta] &nbsp;con convenio actual con entidad idonea (sic) &nbsp;certificada &nbsp;por el ministerio de educaci\u00f3n nacional, apta para atender la &nbsp;poblaci\u00f3n objeto de la ley 982 de 2005\u00bb; &nbsp;cuyo &nbsp;conocimiento correspondi\u00f3 al fallador enjuiciado. &nbsp;<\/p>\n<p>Una &nbsp;vez enterada la comunidad mediante aviso fijado el 18 de abril de los &nbsp;corrientes, por auto del 22 de julio siguiente se program\u00f3 &nbsp;fecha y hora para llevar a cabo la audiencia de pacto de &nbsp;cumplimiento; no obstante, a juicio del actor, en lo fundamental, \u00abel &nbsp;TUTELADO no RESUELVE EN TERMINOS DE TIEMPO PERENTORIOS LOS RECURSOS, &nbsp;DESCONOCIENDO ART 120 CGP Y OLVIDANDO DE RAIZ QUE ESTA OBLIGADO A LA &nbsp;ESTRICTA OBSERVANCIA DE LOS TERMINOS PROCESALES\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;consecuencia, pretende que se ordene a la c\u00e9lula cognoscente &nbsp;i) &nbsp;\u00abresolver &nbsp;el recurso pendiente de resolver y que esta (sic) &nbsp;vencido &nbsp;en el tiempo\u00bb; ii) &nbsp;\u00abdemuestre &nbsp;en los 122 ESTADOS QUE HA PROFERIDO EN LO CORRIDO DEL A\u00d1O por &nbsp;el despacho tutelado, CUANTAS ACCIONES POPULARES HA PROFERIDO EN &nbsp;ESTADOS Y CADA CUANTO TIEMPO LO HACE\u00bb; iii) &nbsp;\u00abPROBAR &nbsp;EN DERECHO que lo consignado por el despacho es cierto EN DERECHO, &nbsp;anexando copias digitales de todo lo &nbsp;que dice realizo (sic) &nbsp;a fin de tener valor probatorio EN DERECHO\u00bb; iv) &nbsp;\u00abnombrar &nbsp;conjueces al despacho TUTELADO &nbsp;a fin que se garantice un acceso real &nbsp;y efectivo a la administraci\u00f3n de justicia en mi acci\u00f3n &nbsp;CONSTITUCIONAL DE TERMINOS DE TIEMPO PEENTORIOS que manda la ley &nbsp;especial y aut\u00f3noma 472 de 1998, pues la mora judicial no es &nbsp;problema del ciudadano actor popular que acude a buscar justicia &nbsp; ante el juez &nbsp;constitucional\u00bb; y, &nbsp;v) &nbsp;\u00abSE &nbsp;aporte copia del auto &nbsp;que se profiri\u00f3 en estado del dia (sic) &nbsp;26 &nbsp;agosto 2022 en la acci\u00f3n popular &nbsp;2022 370 a fin de probar que &nbsp;el tutelado dice no poder cumplir t\u00e9rminos de tiempo &nbsp;perentorios que le impone la ley, por exceso de trabajo y asi (sic) &nbsp;afianzar &nbsp;mi solicitud de nombramiento de conjueces\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pide que se ordene al Consejo Seccional de la Judicatura de Pereira, &nbsp;\u00abNOMBREN &nbsp;CONJUECES A FIN QUE SE RESPETEN Y CUMPLAN TERMINOS PERENTORIOS QUE &nbsp;IMPONE Y MANDA LA LEY 472 DE 1998\u00bb, y &nbsp;que &nbsp;\u00abSE MANIFIESTEN EN DERECHO SOBRE EL INCUMPLIMIENTO DE TERMINOS &nbsp;PERENTORIOS QUE IMPONE [LA &nbsp;LEY]\u00bb; a &nbsp;la Procuradur\u00eda General de la Naci\u00f3n \u00abse &nbsp;nombren jueces de descongesti\u00f3n en el despacho tutelado a fin &nbsp;que este (sic) &nbsp;cumpla &nbsp;t\u00e9rminos perentorios de tiempo que impone la ley 472 de 1998\u00bb; &nbsp;y &nbsp;al Ministerio \u00abDEL &nbsp;INTERIOR Y DE JUSTICIA\u00bb (sic), &nbsp;que \u00abhaga &nbsp;lo necesario &nbsp;en &nbsp;derecho &nbsp;a &nbsp;fin que &nbsp;se &nbsp;me &nbsp;brinde &nbsp;un &nbsp;real &nbsp;y verdadero &nbsp;acceso &nbsp;a &nbsp;la administraci\u00f3n &nbsp;de &nbsp;justicia &nbsp;en mi &nbsp;acci\u00f3n &nbsp;CONSTITUCIONAL, &nbsp;pues &nbsp;no &nbsp;se &nbsp;respetan &nbsp;y menos &nbsp;cumplen &nbsp;t\u00e9rminos &nbsp;perentorios &nbsp;de &nbsp;tiempo &nbsp; por &nbsp;el &nbsp;tutelado &nbsp;(\u2026); [y &nbsp;se] ordene &nbsp;a quien corresponda se nombren conjueces ya que el tutelado dice en &nbsp;el papel tener mucho trabajo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DEL ACCIONADO Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; El Procurador 157 Judicial II para la Conciliaci\u00f3n &nbsp;Administrativa con Funciones de Procurador Regional de Instrucci\u00f3n &nbsp;de Risaralda precis\u00f3 que su \u00abintervenci\u00f3n &nbsp;est\u00e1 orientada (\u2026) &nbsp;a la defensa de los derechos e intereses colectivos (\u2026) &nbsp;sin &nbsp;que [cuente &nbsp;con la] &nbsp;facultad de tomar decisiones frente al tr\u00e1mite del proceso &nbsp;judicial\u00bb. &nbsp;Y a\u00f1adi\u00f3 que el gestor no ha presentado a la entidad &nbsp;alguna petici\u00f3n, queja o reclamo relacionado con lo alegado. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; El &nbsp;Defensor del Pueblo Regional Risaralda invoc\u00f3 la falta de &nbsp;legitimaci\u00f3n en la causa, comoquiera que dicha entidad \u00abno &nbsp;tiene injerencia alguna respecto del asunto que solicita el &nbsp;accionante\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;La Personer\u00eda Municipal de Pereira solicit\u00f3 su &nbsp;desvinculaci\u00f3n de las presentes diligencias, pues el gestor &nbsp;\u00abno &nbsp;se dirigi\u00f3 a esta entidad para solicitar su defensa en la &nbsp;acci\u00f3n Constitucional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp;El Juzgado Segundo Civil del Circuito de esa ciudad, remiti\u00f3 &nbsp;el link para ingresar al expediente contentivo de la actuaci\u00f3n &nbsp;procesal cuestionada. &nbsp;<\/p>\n<p>SENTENCIA &nbsp;DE PRIMER GRADO &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;tribunal a-quo &nbsp;declar\u00f3 improcedente el auxilio, argumentando que \u00abel &nbsp;actor present\u00f3 cuatro veces la misma acci\u00f3n de tutela &nbsp;ante este Tribunal, correspondiendo a cada una el c\u00f3digo de &nbsp;tutela en l\u00ednea 1029417, 1029427 y1029426 radicados &nbsp;66001221300020220028100, 66001221300020220028200 y &nbsp;66001221300020220028300, y a la otra el c\u00f3digo 1029378, que es &nbsp;la que ahora se resuelve. La existencia de c\u00f3digos diferentes, &nbsp;entiende la Sala, descarta que se trate de duplicidad en el registro &nbsp;o reparto de la acci\u00f3n. Comparadas las demandas se concluye &nbsp;que guardan identidad f\u00e1ctica, de partes y de objeto, de donde &nbsp;brota diamantino el paralelismo de resguardos, que se tramitan en &nbsp;forma simult\u00e1nea\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;\u00faltimo, a\u00f1adi\u00f3 que \u00abse &nbsp;impondr\u00e1 sanci\u00f3n en los t\u00e9rminos del inciso 3\u00ba &nbsp;del art\u00edculo 25 del Decreto 2591 de 1991 (\u2026), &nbsp;que se traduce en una condena en costas a cargo del actor, asimilable &nbsp;a una multa a favor de la Rama Judicial, por valor de un (1) salario &nbsp;m\u00ednimo legal mensual vigente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;formul\u00f3 el convocante, pidiendo que se revoque la multa que le &nbsp;impuso el fallador constitucional de primer grado, porque, en su &nbsp;criterio, \u00abEL &nbsp;ERROR QUE EXISTI\u00d3, NUNCA LO REALICE DE MALA FE O CON ACTITUD &nbsp;TORCIDERA O DE ENGA\u00d1O A LOS OPERADORES DE JUSTICIA\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Problema jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Corresponde &nbsp;a la Corte establecer, inicialmente, &nbsp;si el gestor est\u00e1 actuando con temeridad y, &nbsp;de &nbsp;superarse lo anterior, &nbsp;si la autoridad encartada vulner\u00f3 &nbsp;la garant\u00eda esencial del querellante, &nbsp;porque, supuestamente, no ha dado el impulso pertinente a la acci\u00f3n &nbsp;popular referenciada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp;La &nbsp;temeridad en el ejercicio de la tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;art\u00edculo 38 del Decreto 2591 de 1991 considera contrario a la &nbsp;Constituci\u00f3n el uso abusivo e indebido de la tutela, que se &nbsp;concreta en la duplicidad del ejercicio del amparo constitucional &nbsp;entre las mismas partes, por los mismos hechos y con el mismo objeto. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;relaci\u00f3n con lo anterior, ha precisado esta Corporaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;el abuso de este mecanismo especial de protecci\u00f3n &nbsp;constitucional para efectos de obtener m\u00faltiples &nbsp;pronunciamientos a partir del mismo caso ocasiona un perjuicio para &nbsp;toda la sociedad e implica una p\u00e9rdida directamente en la &nbsp;capacidad judicial del Estado para atender los requerimientos del &nbsp;resto de la sociedad (Exp. T. No. 0010-00, 3 de mayo de 2002), adem\u00e1s &nbsp;que en asuntos, como el presente, en que la actora impetra id\u00e9ntica &nbsp;pretensi\u00f3n, pero a partir de la agregaci\u00f3n de un &nbsp;\u201cnuevo\u201d derecho fundamental, como ella misma lo advierte &nbsp;(fl.41), se pretende evadir la prohibici\u00f3n legal de presentar &nbsp;dos o m\u00e1s peticiones de amparo por los mismos hechos, &nbsp;encuentra la Sala que no por ello, es decir, por tratar de introducir &nbsp;artificiosas modificaciones al contenido de la petici\u00f3n &nbsp;anterior, que no alteran sus aspectos medulares, puede escaparse la &nbsp;accionante de las sanciones que por temeridad tiene previsto el &nbsp;ordenamiento, pues semejante proceder comporta, de todos modos, un &nbsp;uso disfuncional del amparo constitucional merecedor de reproche\u00bb. &nbsp;(CSJ STC 24 feb. 2006, rad. 0171-00, reiterada en STC6507-2022, &nbsp;26 may 2022, rad. 00117-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; Caso concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>Del &nbsp;an\u00e1lisis de los hechos expuestos y de las pruebas allegadas al &nbsp;plenario, encuentra la Sala que &nbsp;el sub-lite &nbsp;se &nbsp;enmarca en la anterior hip\u00f3tesis, ya que Mario Alberto &nbsp;Restrepo Zapata promovi\u00f3 otros tres (3) amparos contra el &nbsp;estrado denunciado, de id\u00e9nticos contornos f\u00e1cticos y &nbsp;jur\u00eddicos al que ahora se resuelve, en el cual tambi\u00e9n &nbsp;expuso las mismas pretensiones para que, en suma, se \u00abRESUELV[AN] &nbsp;EN T\u00c9RMINOS DE TIEMPO PERENTORIOS LOS RECURSOS\u00bb &nbsp;presentados en la acci\u00f3n popular 2022-00322, &nbsp;dado que, presuntamente, la autoridad judicial criticada \u00abno &nbsp;cumple t\u00e9rminos\u00bb &nbsp;por la carga laboral que tiene. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp; En efecto, est\u00e1 demostrado que el 30 de agosto de 2022, el &nbsp;querellante present\u00f3 cuatro (4) ruegos tuitivos id\u00e9nticos, &nbsp;los que correspondieron a la Sala Civil Familia del Tribunal Superior &nbsp;del Distrito Judicial de Pereira bajo los radicados 2022-00280, &nbsp;2022-00281, 2022-00282 y 2022-00283, a los que se les imparti\u00f3 &nbsp;el siguiente tr\u00e1mite: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>* A trav\u00e9s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de sentencia del 9 de septiembre de 2022, se declar\u00f3 la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;improcedencia del resguardo 2022-00283, encontr\u00e1ndose en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;curso ante esta Corte la impugnaci\u00f3n formulada por el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;gestor2. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>* Mediante fallo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del 12 de septiembre de 2022, se neg\u00f3 el amparo 2022-00281, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tr\u00e1mite al que fue acumulada la salvaguarda 2022-00282, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;decisi\u00f3n que no fue cuestionada. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;As\u00ed entonces, deviene di\u00e1fano que esa causa concuerda &nbsp;con la actual en todos los puntos que la motivan, por lo que puede &nbsp;concluirse que se constituye una evidente equivalencia de acciones &nbsp;que estructuran el indicado presupuesto de improcedencia del auxilio &nbsp;y &nbsp;que revela el abuso en su ejercicio, reprochado por el ordenamiento &nbsp;jur\u00eddico como comportamiento temerario. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;las anteriores condiciones, como la presente acci\u00f3n &nbsp;corresponde a la exposici\u00f3n de un asunto de iguales contornos, &nbsp;que ya fue definido en primera instancia y que actualmente tambi\u00e9n &nbsp;est\u00e1 siendo conocido en sede de impugnaci\u00f3n &nbsp;por &nbsp;esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, no es posible su replanteamiento, ni ahondar en &nbsp;los dem\u00e1s puntos arg\u00fcidos por el libelista, porque &nbsp;\u00abadmitir &nbsp;tal proceder implicar\u00eda que cada actuaci\u00f3n judicial &nbsp;pudiera atomizarse por hechos, derechos e interpretaciones, &nbsp;ad-libitum del interesado, y que con los resultados aislados de la &nbsp;separaci\u00f3n \u00e9ste pudiera entablar un amparo, lo cual &nbsp;contrar\u00eda totalmente la prohibici\u00f3n de reiterarlo, &nbsp;pues, en verdad no est\u00e1 justificando la repetici\u00f3n, &nbsp;sino dando un pretexto para volver sobre situaciones ya juzgadas\u00bb &nbsp;(CSJ STC, 21 mar. 2013, exp. 00517-01, reiterada, entre otros, en &nbsp;STC7283-2022, 9 jun. 2022, rad. 00083-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora, &nbsp;tras avalar la improcedencia de la acci\u00f3n cuando se ha &nbsp;interpuesto una simult\u00e1nea en la que coinciden partes, causa y &nbsp;pretensiones u objeto, lo cual dimana de lo previsto en el art\u00edculo &nbsp;38 &nbsp;del Decreto 2591 de 1991, seg\u00fan el cual \u00ab[c]uando &nbsp;sin motivo expresamente justificado, la misma acci\u00f3n de tutela &nbsp;sea presentada contra la misma persona o su representante ante varios &nbsp;jueces o tribunales, se despachar\u00e1n o decidir\u00e1n &nbsp;desfavorablemente todas las solicitudes\u00bb, &nbsp;surge el tema de la sanci\u00f3n impuesta como consecuencia del &nbsp;comportamiento temerario del convocante. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto, &nbsp;porque al mantenerse id\u00e9ntica aspiraci\u00f3n y los mismos &nbsp;presupuestos que motivan las otras quejas constitucionales, se &nbsp;constituye un paralelismo de acciones &nbsp;que estructuran un supuesto de &nbsp;abuso y exceso en el ejercicio del auxilio; concretamente, el inciso &nbsp;final del art\u00edculo &nbsp;25 del Decreto 2591 de 1991 reprocha ese proceder, se\u00f1alando &nbsp;que \u00ab[s]i &nbsp;la tutela fuere rechazada o denegada por el juez, \u00e9ste &nbsp;condenar\u00e1 al solicitante al pago de las costas cuando estimare &nbsp;fundadamente que incurri\u00f3 en temeridad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;disposici\u00f3n legal en cita fue encontrada ajustada a la Carta &nbsp;Pol\u00edtica, al precisar el \u00f3rgano jurisdiccional &nbsp;competente que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;Ning\u00fan &nbsp;motivo de inconstitucionalidad encuentra la Corte en el art\u00edculo &nbsp;25 del Decreto 2591 de 1991, tambi\u00e9n acusado en este proceso, &nbsp;puesto que ese precepto se limita a indicar la natural consecuencia &nbsp;atribuida por el Derecho, en aplicaci\u00f3n de criterios de &nbsp;justicia, a la comprobaci\u00f3n del da\u00f1o que se deriva de &nbsp;acci\u00f3n u omisi\u00f3n antijur\u00eddica, la cual no puede &nbsp;ser distinta del resarcimiento a cargo de quien lo ocasion\u00f3, &nbsp;tal como dispone el art\u00edculo 90 de la Constituci\u00f3n (\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Tiene &nbsp;raz\u00f3n uno de los demandantes cuando afirma que la condena en &nbsp;cuanto a indemnizaciones y costas s\u00f3lo puede ser el resultado &nbsp;de un debido proceso, pero esta aseveraci\u00f3n no lleva &nbsp;necesariamente a la inexequibilidad de la norma acusada, pues el &nbsp;proceso de tutela, aunque sumario y preferente, debe surtirse con &nbsp;plena observancia de las previsiones generales consagradas en el &nbsp;art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n, de las cuales no ha &nbsp;sido ni podr\u00eda haber sido excluido en cuanto se trata de un &nbsp;derecho fundamental. Si en un proceso espec\u00edfico tales &nbsp;requerimientos constitucionales se transgreden, tiene competencia el &nbsp;superior ante quien se impugne el fallo y, en su caso, esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, para revocar la correspondiente decisi\u00f3n &nbsp;judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Considera &nbsp;la Corte que no es el art\u00edculo acusado el que puede tildarse &nbsp;de contrario a la preceptiva superior, toda vez que en \u00e9l no &nbsp;se dispone ni autoriza que la actuaci\u00f3n judicial se lleve a &nbsp;cabo de espaldas a las reglas constitucionales aludidas. Su texto en &nbsp;modo alguno excluye el debido proceso y m\u00e1s bien lo supone, &nbsp;raz\u00f3n por la cual no es admisible la tesis del actor sobre &nbsp;posible desconocimiento de las normas fundamentales que lo consagran. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco &nbsp;es contrario a la Carta Pol\u00edtica que se disponga el pago de &nbsp;las costas procesales a cargo del responsable de la violaci\u00f3n &nbsp;o del peticionario que incurri\u00f3 en temeridad, seg\u00fan el &nbsp;caso, pues ello es apenas l\u00f3gico y equitativo trat\u00e1ndose &nbsp;de procesos judiciales\u00bb &nbsp;(CC C-543\/92). &nbsp;<\/p>\n<p>Referente &nbsp;al tema, la Sala destac\u00f3: \u00abla &nbsp;denominada \u00abcondena en costas\u00bb en sede de tutela, al &nbsp;denegarse el resguardo por el proceder temerario de su promotor, ha &nbsp;sido avalado por la Corte Constitucional, autoridad que al revisar &nbsp;algunos asuntos ha dispuesto directamente tal condena, entre otros, &nbsp;en los radicados T-280\/98 y T-117\/02\u00bb, &nbsp;y puntualiz\u00f3 que \u00abatendiendo &nbsp;a lo expuesto por la jurisprudencia constitucional, se tiene que la &nbsp;nominada \u00abcondena en costas\u00bb impuesta por el Tribunal a &nbsp;quo ante la acreditada temeridad del accionante respecto a las &nbsp;acciones de tutela formuladas contra la Defensor\u00eda del Pueblo, &nbsp;las que tambi\u00e9n esta Sala en repetidas oportunidades ha &nbsp;considerado temerarias, se &nbsp;asemeja a una multa o sanci\u00f3n\u00bb &nbsp;(CSJ STC11363-2017, 2 ago. 2017, rad. 00451-02). Resaltado fuera del &nbsp;texto. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, como el ejercicio de la salvaguarda debe ser razonable &nbsp;y ponderado para evitar un desgaste innecesario de la administraci\u00f3n &nbsp;de justicia, en este evento se &nbsp;estructura una circunstancia que genera el fracaso de la solicitud &nbsp;formulada en la impugnaci\u00f3n, e implica, como acaba de verse, &nbsp;que tambi\u00e9n deba convalidarse la sanci\u00f3n impuesta al &nbsp;gestor por obrar con temeridad. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;queja resulta temeraria, &nbsp;pues es el reflejo de un ejercicio repetido en un asunto, &nbsp;esencialmente id\u00e9ntico, en el que se replante\u00f3 un tema &nbsp;que ya hab\u00eda sido sometido al escrutinio del juez &nbsp;constitucional, y &nbsp;no se suscita variaci\u00f3n &nbsp;alguna que permita reabrir el debate jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley CONFIRMA &nbsp;el fallo impugnado. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;por medio id\u00f3neo lo aqu\u00ed resuelto a las partes, al &nbsp;a-quo &nbsp;y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;Justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Propietario del establecimiento de comercio denominado \u201cHotel &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pinares Plaza\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Rad. 66001221300020220028301 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC13720-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; STC13720-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 66001-22-13-000-2022-00280-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de doce de octubre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., doce (12) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia &nbsp;proferida por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[54],"tags":[],"class_list":["post-67978","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-octubre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67978","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67978"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67978\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67978"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67978"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67978"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}