{"id":68082,"date":"2024-05-20T21:01:14","date_gmt":"2024-05-20T21:01:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc13988-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:01:14","modified_gmt":"2024-05-20T21:01:14","slug":"stc13988-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc13988-2022\/","title":{"rendered":"STC13988 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC13988-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC13988-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0. &nbsp;11001-02-03-000-2022-03437-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de diecinueve de octubre dos mil veintid\u00f3s). &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecinueve (19) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte decide la acci\u00f3n de tutela promovida por el &nbsp;Banco Mundo Mujer S.A. contra la Sala Civil Familia del Tribunal &nbsp;Superior de Pereira. &nbsp;Al &nbsp;tr\u00e1mite se dispuso vincular al &nbsp;Juzgado Tercero Civil del Circuito de Pereira, a Javier El\u00edas &nbsp;Arias Id\u00e1rraga, Sebasti\u00e1n Ram\u00edrez Jaramillo, &nbsp;Augusto Becerra y Cotty Morales Caama\u00f1o y a &nbsp;los dem\u00e1s intervinientes de la acci\u00f3n popular de &nbsp;radicado 20150121200 &nbsp;(01\/02). &nbsp;<\/p>\n<p>I. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El promotor reclam\u00f3, a trav\u00e9s de apoderado, la &nbsp;protecci\u00f3n de sus garant\u00edas fundamentales al debido &nbsp;proceso, &nbsp;igualdad, seguridad jur\u00eddica, libre competencia y trabajo. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del escrito inicial y las pruebas allegadas, se resaltan los &nbsp;siguientes hechos y alegaciones relevantes: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;El se\u00f1or Javier El\u00edas Arias Id\u00e1rraga instaur\u00f3 &nbsp;una acci\u00f3n popular en contra del Banco, en raz\u00f3n a que &nbsp;la sucursal ubicada &nbsp;en Zarzal (Valle), no contaba con \u00abInt\u00e9rprete e &nbsp;Int\u00e9rprete Gu\u00eda para atender a los ciudadanos sordos y &nbsp;sordociegos, de tal suerte que se vulneran los literales d, l, m de &nbsp;la ley 472 de 1998, ley 982 de 2005, art. 8\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;El &nbsp;asunto correspondi\u00f3 al Juzgado Tercero Civil del Circuito de &nbsp;Pereira, ante el cual, el tutelante asevera, que acredit\u00f3 &nbsp;debidamente que contaba con \u00abun Int\u00e9rprete de planta, el &nbsp;servicio de Gu\u00eda Int\u00e9rprete a demanda y, adem\u00e1s, &nbsp;toda la se\u00f1alizaci\u00f3n tendiente a orientar dentro de las &nbsp;sedes de las sucursales a las personas con estas discapacidades\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;El 15 de enero de 2021, el referido Juzgado1 &nbsp;neg\u00f3 las pretensiones de la demanda, por considerar que el &nbsp;accionado contaba con \u00abla tecnolog\u00eda y personal &nbsp;suficiente para atender y garantizar el acceso de las personas con &nbsp;discapacidad sordas, ciegas y sordo ciegas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp;El 12 de agosto de 20222, &nbsp;el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira revoc\u00f3 &nbsp;la decisi\u00f3n del a &nbsp;quo &nbsp;y ampar\u00f3 los derechos colectivos reclamados, de modo que &nbsp;orden\u00f3 al accionado garantizar \u00abun servicio de &nbsp;Int\u00e9rprete y Gu\u00eda int\u00e9rprete para personas con &nbsp;discapacidad auditiva y\/o visual, fijar en un lugar visible la &nbsp;informaci\u00f3n sobre tales servicios e instalar aviso e &nbsp;informaci\u00f3n aptos para el reconocimiento de este grupo &nbsp;poblacional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. &nbsp;Al respecto, la parte actora afirm\u00f3 que el Tribunal fundament\u00f3 &nbsp;su determinaci\u00f3n en \u00abargumentos &nbsp;abiertamente inconstitucionales, obviando las circunstancias del caso &nbsp;concreto, el material probatorio y el precedente horizontal que con &nbsp;mucha claridad se ha sentado sobre el particular, el cual ha sido &nbsp;aplicado a casos id\u00e9nticos al que nos convoca\u00bb, como el &nbsp;contenido en la acci\u00f3n popular de radicado &nbsp;66682310300120180049401 y en la sentencia de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil CSJ STC9214-2022, por el cual se razon\u00f3 una decisi\u00f3n &nbsp;que neg\u00f3 lo pretendido en la respectiva demanda popular. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;RESPUESTAS RECIBIDAS &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Pereira manifest\u00f3 que en la providencia \u00abest\u00e1 &nbsp;compendiado el an\u00e1lisis probatorio y jurisprudencial con el &nbsp;que se lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n final de revocar el &nbsp;fallo\u00bb, a cuyo contenido se remit\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;En &nbsp;el sub &nbsp;examine, &nbsp;corresponde &nbsp;a la Sala establecer si la autoridad convocada vulner\u00f3 los &nbsp;derechos fundamentales del accionante, al proferir la sentencia de &nbsp;segunda instancia, que revoc\u00f3 el fallo emitido por el a &nbsp;quo &nbsp;y accedi\u00f3 a las pretensiones de la acci\u00f3n popular &nbsp;promovida en contra del tutelante por Javier El\u00edas Arias &nbsp;Id\u00e1rraga. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Sobre &nbsp;el particular, se observa que la Corporaci\u00f3n accionada, al &nbsp;resolver el recurso de apelaci\u00f3n, expres\u00f3 las razones &nbsp;por las cuales consider\u00f3 procedente revocar la providencia &nbsp;atacada. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, el Colegiado acusado, luego de precisar que la demanda &nbsp;versaba sobre la prestaci\u00f3n de un servicio p\u00fablico &nbsp;carente de condiciones de accesibilidad para ciudadanos sordos, &nbsp;sordociegos e hipoac\u00fasicos, conforme a lo reglado por los &nbsp;art\u00edculos 5\u00b0 y 8\u00b0 de la Ley 982 de 2005 y los &nbsp;literales d), l) y m) del art\u00edculo 4\u00b0 de la Ley 472 de &nbsp;1998, trajo a colaci\u00f3n lo expuesto por el mismo Tribunal en la &nbsp;sentencia 2016-00595-02 del 18 de mayo de 2018, en la cual indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>Claramente &nbsp;se traslad\u00f3 a las entidades p\u00fablicas y privadas, la &nbsp;obligaci\u00f3n de garantizar el acceso de las personas en &nbsp;situaci\u00f3n de discapacidad al servicio p\u00fablico que &nbsp;ofrezcan a la comunidad. Que sea el Estado garante de la prestaci\u00f3n &nbsp;de ese servicio, en manera alguna le impone asumir todas las cargas &nbsp;inherentes a la adecuaci\u00f3n de instalaciones y herramientas &nbsp;tecnol\u00f3gicas, y contrataci\u00f3n de personal id\u00f3neo, &nbsp;pues es el oferente quien debe hacerlo, en este caso, la entidad &nbsp;accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente, &nbsp;hizo \u00e9nfasis en que exist\u00eda una diferencia entre &nbsp;acciones afirmativas y ajustes razonables y, en esa medida, record\u00f3 &nbsp;que en la misma sentencia el Tribunal estableci\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;acci\u00f3n afirmativa referida en la norma, est\u00e1 definida &nbsp;en el numeral 3\u00ba del art\u00edculo 2\u00ba, ibidem, como: \u201c(\u2026) &nbsp;Pol\u00edticas, medidas o acciones dirigidas a favorecer a personas &nbsp;o grupos con alg\u00fan tipo de discapacidad, con el fin de &nbsp;eliminar o reducir las desigualdades y barreras de tipo actitudinal, &nbsp;social, cultural o econ\u00f3mico que los afectan (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;su tenor literal se extracta que se concibe como la medida &nbsp;primigenia, general, definida por el estado para la garantizar la &nbsp;realizaci\u00f3n del derecho a la igualdad material de las &nbsp;\u201cpersonas o grupos con alg\u00fan tipo de discapacidad\u201d; &nbsp;es ese mecanismo que se emplea para la realizaci\u00f3n del derecho &nbsp;a la igualdad material de la mayor\u00eda del grupo discriminado, &nbsp;por no decir, de todo el grupo. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otro lado, respecto de los ajustes razonables, es el art\u00edculo &nbsp;2\u00ba, Ley 1346, el que los concreta como: \u201c(\u2026) las &nbsp;modificaciones y adaptaciones necesarias y adecuadas que no impongan &nbsp;una carga desproporcionada o indebida, cuando se requieran en un caso &nbsp;particular, para garantizar a las personas con discapacidad el goce o &nbsp;ejercicio, en igualdad de condiciones con las dem\u00e1s, de todos &nbsp;los derechos humanos y libertades fundamentales (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;se tiene que, pese a la existencia de una acci\u00f3n afirmativa es &nbsp;probable que sea necesario emplear alg\u00fan ajuste razonable, &nbsp;subsidiario de aquella, para asegurar la accesibilidad de personas &nbsp;con discapacidad en casos espec\u00edficos. Al respecto v\u00e1lido &nbsp;traer a colaci\u00f3n criterio a\u00f1ejo de la CC3: &nbsp;\u201c(\u2026) Es importante tener en cuenta que al interior de la &nbsp;poblaci\u00f3n discapacitada, convergen distintas necesidades &nbsp;dependiendo del tipo y grado de discapacidad que se tenga, por ello, &nbsp;no basta con que el Estado adopte medidas afirmativas en relaci\u00f3n &nbsp;con ese grupo, sino que \u00e9stas deben responder a sus &nbsp;necesidades particulares y para ello debe realizar los ajustes &nbsp;razonables que se requieran (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;acuerdo con lo expuesto, se trata de dos (2) mecanismos afines para &nbsp;satisfacer la accesibilidad; sin embargo, el primero es el principal, &nbsp;de obligatorio cumplimiento y, el segundo, es accesorio, sirve como &nbsp;complemento en casos particulares, mas solo se emplea en el evento de &nbsp;que no sea una carga desproporcionada. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;referirse al caso concreto se\u00f1al\u00f3 que, confrontado lo &nbsp;afirmado por la entidad bancaria con lo expuesto l\u00edneas atr\u00e1s, &nbsp;era evidente que, aunque se han \u00abimplementado ajustes &nbsp;razonables que contribuyen a la prestaci\u00f3n de sus servicios &nbsp;para las personas con las discapacidades comprendidas en la Ley &nbsp;982\/05\u00bb, estos \u00abno reemplazan las acciones afirmativas &nbsp;comprendidas en dicha codificaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;el efecto, afirm\u00f3 que \u00abel primero de los servicios que &nbsp;enunci\u00f3 [el &nbsp;accionado] es &nbsp;solo un documento, un manual de instrucciones para los empleados del &nbsp;banco, que los orienta a c\u00f3mo deben atender a personas con &nbsp;diversas discapacidades\u00bb, pero dicha medida, en manera alguna, &nbsp;suple el requerimiento de gu\u00eda int\u00e9rprete contenido en &nbsp;la Ley 982 de 20055. En cuanto al ajuste razonable, indic\u00f3 que &nbsp;era \u00abinsuficiente para la prestaci\u00f3n de los servicios &nbsp;que necesitan las personas ciegas y sordociegas\u00bb, toda vez que, &nbsp;al prestarse de manera virtual, quedaban \u00abexcluidas las &nbsp;personas que padezcan de sordoceguera quienes est\u00e1n impedidas &nbsp;para comunicarse por medio del lenguaje de se\u00f1as\u00bb, &nbsp;reiterando lo expuesto por el Tribunal en el fallo TSP SP-0044-2022. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;base en lo anterior, consider\u00f3 que deb\u00eda revocarse la &nbsp;sentencia del a &nbsp;quo, &nbsp;porque, aunque los ajustes razonables realizados por la entidad &nbsp;bancaria ayudan a la prestaci\u00f3n de los servicios financieros &nbsp;de las personas con discapacidades, particularmente auditivas, lo &nbsp;cierto es que \u00abno sustituyen la acci\u00f3n afirmativa &nbsp;dispuesta por el legislador en el art\u00edculo 8\u00b0 de la Ley &nbsp;982\/05\u00bb, esto es, el servicio de int\u00e9rprete o gu\u00eda &nbsp;int\u00e9rprete, el cual es id\u00f3neo para la prestaci\u00f3n &nbsp;del servicio financiero, no s\u00f3lo para las personas sordas o &nbsp;ciegas, sino tambi\u00e9n para las que son sordociegas. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Al respecto, es &nbsp;pertinente resaltar que esta Sala, en sentencia CSJ STC9579-20184, &nbsp;consider\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;la &nbsp;decisi\u00f3n controvertida &nbsp;no luce antojadiza, caprichosa o subjetiva, con independencia de que &nbsp;se comparta, descart\u00e1ndose la presencia de una v\u00eda de &nbsp;hecho, de manera que el reclamo de la entidad peticionaria no halla &nbsp;recibo en esta sede excepcional. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;es que, en rigor, lo que aqu\u00ed plante\u00f3 la empresa &nbsp;quejosa es una diferencia de criterio acerca de la manera como la &nbsp;autoridad accionada interpret\u00f3 las disposiciones que gobiernan &nbsp;el caso concreto, as\u00ed como la jurisprudencia que consider\u00f3 &nbsp;aplicable en torno a dicha normatividad, concluyendo, de cara al &nbsp;material probatorio recaudado, que la ausencia de int\u00e9rprete o &nbsp;gu\u00eda int\u00e9rprete en cada una de las sucursales de la &nbsp;sociedad demandada que fueron denunciadas, lo que \u00e9sta no &nbsp;desvirtu\u00f3 a pesar de la existencia de otros medios de atenci\u00f3n &nbsp;para aqu\u00e9llos en esas sedes, constitu\u00eda basti\u00f3n &nbsp;suficiente para establecer la amenaza de las garant\u00edas &nbsp;colectivas invocadas respecto de las personas sordas, sordociegas e &nbsp;hipoac\u00fasicas, &nbsp;en &nbsp;cuyo caso tales &nbsp;deducciones no pueden ser desaprobadas de plano o calificadas de &nbsp;absurdas o arbitrarias, \u00abm\u00e1xime &nbsp;si la[s] que ha hecho no resulta[n] contraria[s] a la raz\u00f3n, &nbsp;es decir si no est\u00e1 demostrado el defecto apuntado en la &nbsp;demanda, ya que con ello desconocer\u00edan normas de orden p\u00fablico &nbsp;(\u2026) &nbsp;y entrar\u00eda a la relaci\u00f3n procesal a usurpar las &nbsp;funciones asignadas v\u00e1lidamente al \u00faltimo para definir &nbsp;el conflicto de intereses\u00bb (CSJ STC, 11 ene. 2005, rad. 1451; &nbsp;reiterada en STC7135, 2 jun. 2016, rad. 2016-01050). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, tambi\u00e9n resulta trascendente recordar lo &nbsp;recientemente considerado por esta Sala al negar la protecci\u00f3n &nbsp;constitucional reclamada por la misma entidad bancaria contra ese &nbsp;Tribunal respecto a la sentencia de acci\u00f3n popular que a \u00e9ste &nbsp;mismo sirvi\u00f3 de faro en la presente ocasi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;El &nbsp;anterior recuento sirve para comprobar que la tesis replicada es &nbsp;plausible y por ello debe ser mantenida, con mayor raz\u00f3n, si &nbsp;en cuenta se tiene que la \u00abpoblaci\u00f3n &nbsp;discapacitada\u00bb, &nbsp;para el caso, los \u00absordos &nbsp;y sordo-ciegos\u00bb, &nbsp;son sujetos que, dada su condici\u00f3n de &nbsp;\u00abvulnerabilidad &nbsp;manifiesta\u00bb, &nbsp;ameritan una especial protecci\u00f3n por parte del Estado (art. 47 &nbsp;C.N.), comoquiera que la \u00abdisminuci\u00f3n &nbsp;de sus capacidades\u00bb &nbsp;les impide desenvolverse en cualquier entorno de la misma manera como &nbsp;lo hace el resto de los ciudadanos, siendo esa la raz\u00f3n que &nbsp;justific\u00f3 la expedici\u00f3n de la Ley 982 de 2005, en la &nbsp;que fueron impartidas pol\u00edticas y medidas para preservar sus &nbsp;\u00abderechos\u00bb &nbsp;al tratarse de \u00abpersonas &nbsp;en situaci\u00f3n discapacidad\u00bb &nbsp;oral, auditiva, o audiovisual. &nbsp;<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese &nbsp;que el art\u00edculo 8 ibidem dispuso que \u00ablas &nbsp;entidades estatales de cualquier orden, incorporan paulatinamente &nbsp;dentro de los programas de atenci\u00f3n al cliente, el servicio de &nbsp;int\u00e9rprete y gu\u00eda int\u00e9rprete para las personas &nbsp;sordas y sordociegas que lo requieran de manera directa o mediante &nbsp;convenios con organismos que ofrezcan tal servicio\u00bb, &nbsp;y reliev\u00f3 que esa exigencia tambi\u00e9n debe ser acatada &nbsp;por las &nbsp; \u00abempresas &nbsp;prestadores de servicios p\u00fablicos\u00bb, las instituciones &nbsp;prestadoras de salud, las bibliotecas p\u00fablicas, los centros de &nbsp;documentaci\u00f3n e informaci\u00f3n y, en general, las &nbsp;instituciones gubernamentales y no gubernamentales que ofrezcan &nbsp;servicios al p\u00fablico, &nbsp;fijando en lugar visible la informaci\u00f3n correspondiente, con &nbsp;plena identificaci\u00f3n del lugar o lugares en los que podr\u00e1n &nbsp;ser atendidas las personas sordas y sordo-ciegas\u00bb &nbsp;(Se resalta). &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;esa forma, ese marco legal armoniz\u00f3 con la Ley 361 de 1997, en &nbsp;la que se reglaron diversos \u00abmecanismos &nbsp;de integraci\u00f3n social de las personas que se hallen en &nbsp;situaci\u00f3n de discapacidad\u00bb &nbsp;con miras a hacer valer su dignidad, asegurar su completa realizaci\u00f3n &nbsp;personal y su total integraci\u00f3n social, tanto as\u00ed que &nbsp;en el art\u00edculo 2\u00ba ut supra se consagr\u00f3 que \u00abel &nbsp;Estado garantizar\u00e1 &nbsp;y velar\u00e1 porque en su ordenamiento jur\u00eddico no &nbsp;prevalezca discriminaci\u00f3n sobre habitante alguno en su &nbsp;territorio, por circunstancias personales, econ\u00f3micas, &nbsp;f\u00edsicas, fisiol\u00f3gicas, s\u00edquicas, sensoriales y &nbsp;sociales\u00bb\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esos t\u00e9rminos, f\u00e1cilmente &nbsp;se deduce que del entendimiento llevado a cabo por el \u00f3rgano &nbsp;cuestionado no destella desprop\u00f3sito, ni exceso de poder, como &nbsp;tampoco la presencia de alguno de los defectos atribuidos, con &nbsp;independencia de que se comparta o no el criterio que sali\u00f3 a &nbsp;relucir en el \u00abveredicto\u00bb &nbsp;acusado de irracional y subjetivo, lo que descarta un yerro que deba &nbsp;ser corregido, y lleva a concluir que el reclamo elevado no es de &nbsp;recibo por esta sede excepcional. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el punto, es claro que el iudex ponder\u00f3 la problem\u00e1tica &nbsp;esbozada por el \u00abactor &nbsp;popular\u00bb &nbsp;en torno a las \u00abprerrogativas &nbsp;colectivas\u00bb &nbsp;de los \u00absujetos &nbsp;de especial protecci\u00f3n superlativa\u00bb &nbsp;antes referidos, por el hecho de no contar con el \u00abservicio &nbsp;de interprete y gu\u00eda interprete\u00bb &nbsp;en las instalaciones abiertas al p\u00fablico por Bancolombia S.A. &nbsp;en los lugares mencionados en cada uno de los asuntos abordados, y, &nbsp;luego de encarar tal panorama en el contexto en que fue presentado, &nbsp;coligi\u00f3 que no eran atendibles las explicaciones brindadas por &nbsp;la encargada de brindar ese servicio, relacionadas con la &nbsp;\u00abimplementaci\u00f3n &nbsp;paulatina de las pol\u00edticas y programas de atenci\u00f3n a la &nbsp;poblaci\u00f3n discapacitada de que trata la Ley 982 de 2005\u00bb, &nbsp;con ocasi\u00f3n al lapso transcurrido desde que esa regulaci\u00f3n &nbsp;entr\u00f3 en rigor\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>Y, &nbsp;en consecuencia, se concluy\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>las &nbsp;\u00f3rdenes impuestas en el memorado fallo no lucen &nbsp;desproporcionadas o arbitrarias, pues a voces del art. 335 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, la actividad financiera es de &nbsp;inter\u00e9s p\u00fablico, siendo de la misma naturaleza el &nbsp;servicio prestado por el banco reclamante, seg\u00fan lo ha &nbsp;ense\u00f1ado la Corte Constitucional, entre otras, en las &nbsp;sentencias SU-167 de 1999, C-224 de 2009 y SU-157 de 1999, lo cual &nbsp;significa que la tutelante forma parte del grupo de entidades &nbsp;obligadas a implementar las comentadas medidas de accesibilidad&#8230; &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;En ese orden, &nbsp;revisada &nbsp;la determinaci\u00f3n cuestionada, se evidencia que el Tribunal &nbsp;desestim\u00f3, motivadamente, cada uno de los reproches que el &nbsp;aqu\u00ed censor plante\u00f3 y las conclusiones a las cuales &nbsp;arrib\u00f3, independientemente de que sean o no compartidas, no se &nbsp;muestran abiertamente arbitrarias, carentes de sustento o alejadas &nbsp;del ordenamiento jur\u00eddico, por cuanto estuvieron precedidas de &nbsp;una valoraci\u00f3n razonable de las actuaciones surtidas, de las &nbsp;pruebas allegadas a la tramitaci\u00f3n y de la normatividad &nbsp;pertinente y aplicable, lo cual torna inviable la tutela impetrada. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;observa, pues, una &nbsp;disparidad de criterios, entre lo considerado por el colegiado &nbsp;accionado -en el desarrollo del ejercicio normal de las facultades y &nbsp;amparada en los principios de autonom\u00eda e independencia &nbsp;judicial- y lo planteado por el solicitante. Por lo expuesto, el juez &nbsp;constitucional no es el llamado a dirimir la controversia, a modo de &nbsp;juez de instancia, arrog\u00e1ndose competencias que no le &nbsp;corresponden. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, esta Sala, en sentencia CSJ STC, 7 mar. 2008, rad. &nbsp;2007-00514-01, precis\u00f3 que el juez de tutela no es el llamado &nbsp;a \u00abintervenir a manera de \u00e1rbitro para determinar cu\u00e1les &nbsp;de los planteamientos valorativos y hermen\u00e9uticas del &nbsp;juzgador, o de las partes, resultan ser los m\u00e1s acertados\u00bb &nbsp;y tampoco est\u00e1 facultado para realizar, bajo ese pretexto, una &nbsp;\u00abrevisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si fuese uno de &nbsp;instancia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente, &nbsp;en providencia CSJ STC, 28 mar. 2012, rad. 00022-01, resalt\u00f3 &nbsp;que \u00abla adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed &nbsp;misma fundamento que le allane el camino al vencido para perseverar &nbsp;en sus discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb5. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;Por su parte, sobre la valoraci\u00f3n probatoria, la Corte tiene &nbsp;sentado que este mecanismo constitucional no es el indicado para &nbsp;obtener un nuevo estudio de las pruebas recaudadas en el proceso, &nbsp;pues &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;resulta infructuoso en esta sede recriminar la apreciaci\u00f3n de &nbsp;los medios de acreditaci\u00f3n hecha por los juzgadores naturales, &nbsp;dado que ese es el espacio en el que con especial \u00e9nfasis &nbsp;emerge el principio constitucional de la independencia judicial; en &nbsp;efecto, en m\u00faltiples sentencias, entre ellas, la de 29 de &nbsp;junio de 2011, exp. 2011-01252-00, la Corte ha decantado que: \u2018(\u2026) &nbsp;el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es &nbsp;en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) (CSJ. &nbsp;STC de 25 de enero de 2012, exp. 2011-02659-00 reiterado en &nbsp;STC7213-2020). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;De acuerdo con lo discurrido, se impone desestimar el ruego exigido, &nbsp;en tanto la procedencia de la tutela presupone la existencia de &nbsp;decisiones alejadas de manera absoluta del ordenamiento y carentes de &nbsp;fundamento objetivo y racional, circunstancias que no se evidencian &nbsp;en el caso que se analiza. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la &nbsp;Corte Suprema de Justicia, administrando justicia, en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por mandato de la ley, NIEGA &nbsp;la salvaguarda constitucional invocada. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;esta providencia a los interesados en la forma prevista por el &nbsp;art\u00edculo 30 del Decreto 2591 de 1991. En caso de no ser &nbsp;impugnada, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional, &nbsp;para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;Justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;Justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Carpeta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;01PrimeraInstancia, archivo 41Sentencia.Pdf del expediente digital. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Carpeta02SegundaInstancia, Archivo14Sentencia.Pdf del expediente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;digital. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CC T-933 de 2013. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Haciendo referencia al fallo CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC. 4 de julio de 2018, rad. 01671-00, reiterado en fallo de CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC. 12 de julio de 2018, rad. 01827-00. Postura similar adoptada en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC6926-2019. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Postura reiterada, entre otras, en las sentencias CSJ STC9955-2022, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ STC7600-2022, CSJ STC7607-2021. &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC13988-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; STC13988-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0. &nbsp;11001-02-03-000-2022-03437-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de diecinueve de octubre dos mil veintid\u00f3s). &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecinueve (19) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; La &nbsp;Corte decide la acci\u00f3n de tutela promovida por el &nbsp;Banco Mundo Mujer [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[54],"tags":[],"class_list":["post-68082","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-octubre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68082","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68082"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68082\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68082"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68082"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68082"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}