{"id":68094,"date":"2024-05-20T21:01:14","date_gmt":"2024-05-20T21:01:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc14006-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:01:14","modified_gmt":"2024-05-20T21:01:14","slug":"stc14006-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc14006-2022\/","title":{"rendered":"STC14006 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC14006-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC14006-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba11001-02-03-000-2022-03197-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de diecinueve de octubre dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinte (20) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;resuelve la acci\u00f3n de tutela que interpuso Jos\u00e9 &nbsp;Vicente Rodr\u00edguez Garc\u00eda contra &nbsp;el Tribunal Superior de C\u00facuta Sala Civil Familia; extensiva a &nbsp;todas las autoridades, &nbsp;partes &nbsp;e intervinientes en el proceso de responsabilidad civil &nbsp;extracontractual n\u00b054001-3153-004-2019-00116-00. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El accionante pidi\u00f3 &nbsp;que se deje &nbsp;sin efectos la providencia &nbsp;que decidi\u00f3 la apelaci\u00f3n en el caso referido y que, en &nbsp;consecuencia, se ordene al ad &nbsp;quem &nbsp;mantener inc\u00f3lume la sentencia de primera instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sustento, adujo que en su contra se adelant\u00f3 proceso de &nbsp;responsabilidad civil extracontractual por accidente de tr\u00e1nsito, &nbsp;en el cual, si bien en principio se acogi\u00f3 la excepci\u00f3n &nbsp;que propuso de \u00abexoneraci\u00f3n &nbsp;de responsabilidad civil por culpa exclusiva de la v\u00edctima\u00bb, &nbsp;el Tribunal revoc\u00f3 el fallo al determinar que existi\u00f3 &nbsp;\u00abconcurrencia &nbsp;de culpas\u00bb, en &nbsp;atenci\u00f3n a que el demandado y actor conduc\u00eda en exceso &nbsp;de velocidad; &nbsp;decisi\u00f3n de la que deriv\u00f3 la lesi\u00f3n a sus &nbsp;prerrogativas, pues a su juicio se incurri\u00f3 en un defecto &nbsp;procedimental absoluto por indebida valoraci\u00f3n probatoria, &nbsp;adujo que se introdujo una prueba nueva &nbsp;\u00absupliendo la carga de la prueba del demandante y sin dar &nbsp;traslado a la parte que le afectaba\u00bb; &nbsp;puesto que la &nbsp;\u00abTABLA DE VELOCIDAD SEG\u00daN HUELLA DE FRENADO publicada en &nbsp;el blog de Oscar Alejandro Montoya Tabares\u00bb, &nbsp;en la que se fund\u00f3 el fallador, no fue decretada ni &nbsp;controvertida por las partes. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La &nbsp;magistratura endilgada hizo un recuento de los hechos y defendi\u00f3 &nbsp;la legalidad de estos. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el presente asunto habr\u00e1 de concederse el amparo porque la &nbsp;colegiatura accionada incurri\u00f3 en un defecto &nbsp;f\u00e1ctico, &nbsp;pues la &nbsp;decisi\u00f3n que revoc\u00f3 la sentencia de primera instancia &nbsp;no fue fundada en las pruebas que se aportaron al plenario. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;principio &nbsp;de necesidad de la prueba &nbsp;impone a los jueces tomar sus decisiones soportados en los elementos &nbsp;de convicci\u00f3n legalmente aportados al proceso \u00absin &nbsp;que dicho funcionario pueda suplirlas con el conocimiento personal o &nbsp;privado que tenga sobre ellos, porque ser\u00eda desconocer la &nbsp;publicidad y la contradicci\u00f3n indispensable para la validez de &nbsp;todo medio probatorio\u00bb.1 &nbsp;Sobre este mismo aspecto dispone Micheli2 &nbsp;que el conocimiento personal del juez puede ser usado para decretar &nbsp;pruebas de oficio, pero no para suplir una prueba. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;principio de necesidad de la prueba entra\u00f1a, &nbsp;entonces, dos l\u00edmites para para &nbsp;la libertad probatoria que tiene el juzgador: &nbsp;\u00abel primero (positivo) que lo grava con el deber de ajustar su &nbsp;juicio cr\u00edtico-valorativo solamente al conjunto de las &nbsp;probanzas incorporadas al proceso en forma legal, regular y oportuna; &nbsp;el segundo (negativo) que &nbsp;le impide fundar su decisi\u00f3n en soporte distinto a ese caudal &nbsp;probatorio\u00bb &nbsp;(SC1819-2019, SC2976-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, si bien goza de independencia para valorar las pruebas, &nbsp;el &nbsp;juez no es libre de razonar arbitrariamente, pues seg\u00fan &nbsp;Couture3 &nbsp;\u00abesta manera de actuar no ser\u00eda sana cr\u00edtica, &nbsp;sino libre convicci\u00f3n. La sana cr\u00edtica es la uni\u00f3n &nbsp;de la l\u00f3gica y de la experiencia, sin &nbsp;excesivas abstracciones de orden intelectual, &nbsp;pero tambi\u00e9n sin olvidar esos preceptos que los fil\u00f3sofos &nbsp;llaman de higiene mental, tendientes a asegurar el m\u00e1s certero &nbsp;y eficaz razonamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>La sana cr\u00edtica &nbsp;impone &nbsp;el uso de \u201clos &nbsp;dictados de la l\u00f3gica, de la ciencia y de las reglas de la &nbsp;experiencia o sentido com\u00fan\u00bb (SC5568-2019, &nbsp;SC2976-2021); &nbsp;no obstante, estas \u00abreglas &nbsp;del correcto entendimiento humano\u00bb, &nbsp;como las denomin\u00f3 Couture,4 &nbsp;exigen al juez \u00abrealizar &nbsp;juicios valorativos con fundamentos que deben resistir an\u00e1lisis. &nbsp;Cuando ello no ocurre, hay simple asunci\u00f3n caprichosa del &nbsp;medio probatorio.\u00bb (SC1819-2019, &nbsp;SC2976-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;lo que respecta a Latinoam\u00e9rica, la figura de la sana &nbsp;cr\u00edtica &nbsp;ha sido ampliamente aceptada, vale la pena resaltar el caso del &nbsp;C\u00f3digo Procesal y Comercial de la Naci\u00f3n Argentino5, &nbsp;que en su canon 386 dispone: &nbsp;<\/p>\n<p>Salvo &nbsp;disposici\u00f3n legal en contrario, los jueces formar\u00e1n su &nbsp;convicci\u00f3n respecto de la prueba, de conformidad con las &nbsp;reglas de la sana cr\u00edtica. No tendr\u00e1n el deber de &nbsp;expresar en la sentencia la valoraci\u00f3n de todas las pruebas &nbsp;producidas, sino \u00fanicamente de las que fueren esenciales y &nbsp;decisivas para el fallo de la causa &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;Bolivia, el art\u00edculo 145 del C\u00f3digo Procesal Civil6 &nbsp;establece: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;Las pruebas se apreciar\u00e1n en conjunto tomando en cuenta la &nbsp;individualidad de cada una de las producidas y de acuerdo con las &nbsp;reglas de la sana cr\u00edtica o prudente criterio, salvo que la &nbsp;Ley disponga expresamente una regla de apreciaci\u00f3n distinta &nbsp;(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp;en Paraguay, el C\u00f3digo Procesal Civil7 &nbsp;en su art\u00edculo 269 reza: &nbsp;<\/p>\n<p>Salvo &nbsp;disposici\u00f3n legal en contrario, los jueces formar\u00e1n &nbsp;convicci\u00f3n de conformidad con las reglas de la sana cr\u00edtica. &nbsp;Deber\u00e1n examinar y valorar en la sentencia todas las pruebas &nbsp;producidas, que sean esenciales y decisivas para el fallo en la causa &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;espec\u00edficamente respecto al conocimiento cient\u00edfico, &nbsp;esta Corte &nbsp;ha entendido que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abel &nbsp;conocimiento cient\u00edfico afianzado, como parte de las reglas de &nbsp;la sana cr\u00edtica, tiene la misma implicaci\u00f3n que &nbsp;consultar una enciclopedia, un libro de texto especializado, o un &nbsp;diccionario con el fin de desentra\u00f1ar el significado de los &nbsp;conceptos generales que permiten comprender y valorar la informaci\u00f3n &nbsp;suministrada por los medios de prueba. De hecho, si la t\u00e9cnica &nbsp;probatoria permite y exige valorar las pruebas de acuerdo con las &nbsp;m\u00e1ximas de la experiencia com\u00fan, con mucha m\u00e1s &nbsp;raz\u00f3n es posible analizar las probanzas seg\u00fan los &nbsp;dictados del conocimiento cient\u00edfico afianzado, sin el cual &nbsp;muchas veces no ser\u00e1 posible saber si el \u00f3rgano de &nbsp;prueba brinda o no una informaci\u00f3n que corresponde a la &nbsp;realidad\u00bb. (SC9193-2017, &nbsp;SC562-2020, &nbsp;SC042-2022) &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;para Michele Taruffo la ciencia tiene finalidades epistemol\u00f3gicas &nbsp;y sirve de gu\u00eda en la valoraci\u00f3n probatoria:8 &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, tambi\u00e9n de la ciencia se hace un uso epist\u00e9mico, &nbsp;en el sentido de que las pruebas cient\u00edficas est\u00e1n &nbsp;dirigidas a aportar al juez elementos de conocimiento de los hechos &nbsp;que se sustraen a la ciencia com\u00fan de que dispone. Por &nbsp;lo que se refiere a la valoraci\u00f3n de las pruebas, la adopci\u00f3n &nbsp;de la perspectiva racionalista que aqu\u00ed se sigue no implica la &nbsp;negaci\u00f3n de la libertad y de la discrecionalidad en la &nbsp;valoraci\u00f3n del juez, que representa el n\u00facleo del &nbsp;principio de la libre convicci\u00f3n, pero implica que el juez &nbsp;efect\u00fae sus valoraciones seg\u00fan una discrecionalidad &nbsp;guiada por las reglas de la ciencia, &nbsp;de la l\u00f3gica y de la argumentaci\u00f3n racional. Por decir &nbsp;lo as\u00ed, el principio de la libre convicci\u00f3n ha liberado &nbsp;al juez de las reglas de la prueba legal, pero no lo ha desvinculado &nbsp;de las reglas de la raz\u00f3n. Por lo dem\u00e1s, en la mayor &nbsp;parte de los sistemas procesales modernos el juez est\u00e1 &nbsp;obligado a justificar racionalmente sus propias valoraciones, y &nbsp;elabora argumentos l\u00f3gicamente v\u00e1lidos para sostener su &nbsp;decisi\u00f3n en hechos. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;se ha reiterado que el juez no puede ser \u00abun&nbsp;convidado &nbsp;de piedra&nbsp;del &nbsp;litigio, sino que, en cambio, antes que otra cosa, tiene que erigirse &nbsp;dentro del juicio en un defensor del bien superior de la impartici\u00f3n &nbsp;de justicia material.\u00bb9 &nbsp;pues bien se ha determinado que \u00abfrente &nbsp;a la ciencia, el juez no es \u201cperitus peritorum\u201d. Su rol &nbsp;es guardi\u00e1n del conocimiento experto. Abandona su estatus de &nbsp;simple espectador o de omnisciente. Eval\u00faa a trav\u00e9s de &nbsp;criterios racionales la correspondencia &nbsp;veros\u00edmil entre el conocimiento vertido en el litigio por el &nbsp;perito y lo establecido por la comunidad especializada a la cual \u00e9ste &nbsp;pertenece\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, dicha labor investigativa del juzgador no puede reemplazar &nbsp;los medios de prueba, pues ello quebrantar\u00eda el mencionado &nbsp;\u00abprincipio &nbsp;de &nbsp;necesidad de la prueba\u00bb &nbsp;y el derecho a la defensa de las partes. En este sentido esta Sala &nbsp;determin\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;conocimiento cient\u00edfico admitido por la comunidad de expertos &nbsp;(afianzado) cumple la funci\u00f3n de contextualizar la informaci\u00f3n &nbsp;suministrada por los medios de prueba y permite valorar la veracidad &nbsp;o falsedad del contenido material de los \u00f3rganos de prueba; &nbsp;pero &nbsp;jam\u00e1s podr\u00eda ser considerado como una suplantaci\u00f3n &nbsp;de las pruebas. &nbsp;(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;sana cr\u00edtica no es ni puede ser medio de prueba, pues su &nbsp;funci\u00f3n radica en servir de marco de referencia (hermen\u00e9utico) &nbsp;para la valoraci\u00f3n razonada de las pruebas, es decir que &nbsp;contribuye a la conformaci\u00f3n del contexto de significado que &nbsp;permite al juez interpretar la informaci\u00f3n contenida en los &nbsp;medios de prueba legal y oportunamente allegados al proceso. &nbsp;Por ello no se producen, practican, valoran o controvierten como se &nbsp;hace con los medios de prueba; aunque las partes tienen la &nbsp;posibilidad de aportar todos los elementos de prueba legalmente &nbsp;admisibles para aclararlas, explicarlas, ampliarlas o limitar su &nbsp;aplicaci\u00f3n. (SC9193-2017). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;suma, la sentencia proferida por un juez deber\u00e1 ser adoptada &nbsp;bajo el convencimiento racional que aqu\u00e9l obtenga sobre los &nbsp;hechos, producto del an\u00e1lisis individual y en conjunto de las &nbsp;pruebas solicitadas, decretadas, practicadas y controvertidas. Lo &nbsp;contrario violar\u00eda el derecho al debido proceso de las partes &nbsp;en tanto la informaci\u00f3n obtenida ser\u00eda representada en &nbsp;el imaginario de la autoridad judicial con ausencia de la actividad &nbsp;de los litigantes, quienes, por obvias razones, no podr\u00e1n &nbsp;apoyar la labor de depuraci\u00f3n de las pesquisas. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el presente caso, revisadas las documentales remitidas a este sumario &nbsp;se observa que, al resolver la alzada, el Tribunal accionado &nbsp;adujo: &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otra parte, contrario a lo aseverado por las testigos Laura Catalina &nbsp;Mendoza Pineda, Nancy Yolima Vel\u00e1squez Silva y Yeimy Alejandra &nbsp;Contreras Ruiz e incluso por el se\u00f1or Isidro Ordo\u00f1ez &nbsp;Becerra, y lo afirmado por el propio demandado, se\u00f1or Jos\u00e9 &nbsp;Vicente Rodr\u00edguez Garc\u00eda, conductor del veh\u00edculo &nbsp;Chevrolet Spark, al absolver el interrogatorio, &nbsp;\u00e9ste no respet\u00f3 la velocidad reglamentaria prevista en &nbsp;el lugar del accidente, ya que, conforme qued\u00f3 consignado en &nbsp;el croquis, cuando accion\u00f3 el freno en el instante en que &nbsp;advirti\u00f3 al peat\u00f3n, registr\u00f3 una huella de &nbsp;frenado con su llanta delantera derecha de 13 metros con 63 &nbsp;cent\u00edmetros, lo cual significa, de acuerdo con la \u201cTABLA &nbsp;DE VELOCIDAD SEG\u00daN HUELLA DE FRENADO\u201d publicada en el &nbsp;blog de Oscar Alejandro Montoya Tabares19, que aqu\u00e9l se &nbsp;desplazaba aproximadamente a 52 kil\u00f3metros por hora. Luego, &nbsp;como la se\u00f1al de tr\u00e1nsito que all\u00ed existe manda &nbsp;a que los veh\u00edculos se desplacen a un m\u00e1ximo de 40 &nbsp;kil\u00f3metros por hora, emerge claro, ins\u00edstase, que el &nbsp;conductor sobrepas\u00f3 dicho l\u00edmite. &nbsp;(negrillas de ahora) &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente, &nbsp;concluy\u00f3 que el actor \u00abse &nbsp;desplazaba a aproximadamente a 52 kil\u00f3metros por hora\u00bb &nbsp;y que \u00abcontribuy\u00f3 &nbsp;en la generaci\u00f3n del da\u00f1o en un 30%, habiendo &nbsp;siendo[sic] &nbsp;el irreflexivo y precipitado proceder del peat\u00f3n determinante &nbsp;en un 70%\u00bb; &nbsp;por lo que determin\u00f3 que proced\u00eda una \u00abreducci\u00f3n &nbsp;de la indemnizaci\u00f3n a cargo del demandado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;Al &nbsp;respecto, se observa que &nbsp;entre &nbsp;las pruebas decretadas10 &nbsp;no se encuentra la \u00abTABLA &nbsp;DE VELOCIDAD SEG\u00daN HUELLA DE FRENADO publicada en el blog de &nbsp;Oscar Alejandro Montoya Tabares\u00bb, &nbsp;con la cual el Tribunal determin\u00f3 la velocidad a la que se &nbsp;desplazaba el demandado y el porcentaje de responsabilidad en el &nbsp;accidente de este y de la v\u00edctima. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior permite colegir que la autoridad judicial incurri\u00f3 &nbsp;en v\u00eda &nbsp;de hecho por suposici\u00f3n de existencia de uno de los medios &nbsp;probatorios obrantes en el plenario, &nbsp;porque atribuy\u00f3 car\u00e1cter y valor probatorio a &nbsp;informaci\u00f3n contenida en una p\u00e1gina de internet, que no &nbsp;fue solicitada, decretada, practicada y controvertida. De modo que &nbsp;las conclusiones a las que se lleg\u00f3 respecto de la &nbsp;responsabilidad de las partes en el accidente de tr\u00e1nsito no &nbsp;fue producto del raciocinio desplegado respecto de los elementos de &nbsp;convicci\u00f3n tra\u00eddos por los litigantes, sino del &nbsp;conocimiento privado del juez. Sobre &nbsp;la procedencia del resguardo trat\u00e1ndose de falencias en la &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria, ha dicho la Corporaci\u00f3n que: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;ha explicado la Sala que \u201c[u]no de los supuestos que estructura &nbsp;aquella [v\u00eda de hecho] es el defecto f\u00e1ctico, en el que &nbsp;incurre el juzgador cuando sin raz\u00f3n justificada niega el &nbsp;decreto o la pr\u00e1ctica de una prueba, omite su valoraci\u00f3n &nbsp;o la hace en forma incompleta o distorsionando su contenido objetivo; &nbsp;incluso, cuando olvida apreciar el material probativo en conjunto o &nbsp;le confiere m\u00e9rito probativo a un elemento de juicio que fue &nbsp;indebidamente recaudado. &nbsp;Esto, porque si bien los jueces tienen un amplio margen para valorar &nbsp;el acervo probatorio en el cual deben fundar su decisi\u00f3n y &nbsp;formar libremente su convicci\u00f3n, inspir\u00e1ndose en los &nbsp;principios cient\u00edficos de la sana cr\u00edtica (art\u00edculo &nbsp;187 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil), tambi\u00e9n es &nbsp;cierto que jam\u00e1s pueden ejercer dicho poder de manera &nbsp;arbitraria, irracional o caprichosa. Y es que la ponderaci\u00f3n &nbsp;de los medios de persuasi\u00f3n implica la adopci\u00f3n de &nbsp;criterios objetivos, no simplemente supuestos por el fallador; &nbsp;racionales, es decir, que sopesen la magnitud y el impacto de cada &nbsp;elemento de juicio; y riguroso, esto es, que materialicen la funci\u00f3n &nbsp;de administraci\u00f3n de justicia que se le encomienda a los &nbsp;funcionarios judiciales sobre la base de pruebas debidamente &nbsp;incorporadas al proceso\u201d &nbsp;(CSJ STC, 10 oct. 2012, rad. 2012-02231-00, reiterada en STC, 7 mar. &nbsp;2013, rad. 2012-00522-01; STC, 9 dic. 2014, rad. 2014-00210-01, &nbsp;STC-9780-2021). &nbsp;(negrillas de ahora). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo expuesto, se conceder\u00e1 la protecci\u00f3n reclamada, se &nbsp;dejar\u00e1 sin valor y efecto la providencia por medio de la cual &nbsp;se resolvi\u00f3 la alzada (15 jun. 2022) y, en consecuencia, se le &nbsp;ordenar\u00e1 a la Sala Civil Familia del Tribunal Superior de &nbsp;C\u00facuta que proceda a emitir la decisi\u00f3n que en derecho &nbsp;corresponda conforme a los lineamientos se\u00f1alados en esta &nbsp;sentencia. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por &nbsp;autoridad de la ley &nbsp;CONCEDE &nbsp;la &nbsp;tutela instada por Jos\u00e9 &nbsp;Vicente Rodr\u00edguez Garc\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, se deja sin efecto la sentencia emitida el 15 &nbsp;de junio de 2022 emitida en el proceso de &nbsp;responsabilidad &nbsp;civil extracontractual n\u00b054001-3153-004-2019-00116-00 &nbsp;y &nbsp;se ordena &nbsp;a la Sala Civil Familia del Tribunal Superior de C\u00facuta que, &nbsp;en &nbsp;el t\u00e9rmino de quince (15) d\u00edas, contados a partir de la &nbsp;notificaci\u00f3n de este fallo, resuelva &nbsp;nuevamente el asunto como en derecho corresponda, con atenci\u00f3n &nbsp;de las consideraciones precedentes. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo aqu\u00ed resuelto a las partes y, en caso de no ser impugnado, &nbsp;rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para que &nbsp;asuma lo de su cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Ausencia &nbsp;justificada &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIO &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Echand\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Devis. Teoria General de la Prueba Judicial. Pag 107-108. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Carga de la Prueba &#8211; Micheli, Gian Antonio. Pag 162-174. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Eduardo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;J. Couture, Fundamentos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Del Derecho Procesal Civil, Buenos Aires, 1958. Pag 270 1. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ibidem, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pag 270 &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ley &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;17.454 de 1981, modificada por la Ley 25.488 de 2001. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ley 439 de 2014 &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ley N\u00ba 1337 de 1988 &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Taruffo, Michele. Conocimiento cient\u00edfico y est\u00e1ndares &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de prueba judicial. Bolet\u00edn Mexicano de Derecho Comparado [en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;linea]. 2005, XXXVIII(114), 1285-1312[fecha de Consulta 3 de Octubre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2022]. ISSN: 0041-8633. Disponible en: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<A HRef=\"https:\/\/www.redalyc.org\/articulo.oa?id=42711413  \">https:\/\/www.redalyc.org\/articulo.oa?id=42711413  <\/A><\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(STC4808-2017 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reiterada en STC4053-2018 y STC720-2021, entre otras) &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC14006-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC14006-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba11001-02-03-000-2022-03197-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de diecinueve de octubre dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinte (20) de octubre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Se &nbsp;resuelve la acci\u00f3n de tutela que interpuso Jos\u00e9 &nbsp;Vicente Rodr\u00edguez Garc\u00eda contra &nbsp;el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[54],"tags":[],"class_list":["post-68094","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-octubre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68094","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68094"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68094\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68094"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68094"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68094"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}