{"id":68309,"date":"2024-05-20T21:00:24","date_gmt":"2024-05-20T21:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac4702-2022-2014-00549-01\/"},"modified":"2024-05-20T21:00:24","modified_gmt":"2024-05-20T21:00:24","slug":"ac4702-2022-2014-00549-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac4702-2022-2014-00549-01\/","title":{"rendered":"AC 4702 2022"},"content":{"rendered":"<p>AC4702-2022 (2014-00549-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC4702-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-31-03-021-2014-00549-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n de trece de octubre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., nueve (9) de noviembre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;pronuncia la Corte sobre la admisibilidad de la demanda presentada &nbsp;por &nbsp;Agencia de Aduanas Aladuana &nbsp;S.A. Nivel 1 &nbsp;para &nbsp;sustentar el recurso de casaci\u00f3n interpuesto frente a la &nbsp;sentencia de 2 de junio de 2022, proferida por la Sala Civil del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, dentro del &nbsp;proceso declarativo iniciado por la recurrente en contra de &nbsp;ADM Nova S.A. en &nbsp;Liquidaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>I. EL LITIGIO &nbsp;<\/p>\n<p>A. La &nbsp;pretensi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la demanda que dio paso al referido proceso, se solicit\u00f3 &nbsp;declarar la existencia de los contratos de mandato celebrados por los &nbsp;contendientes \u00abentre &nbsp;los a\u00f1os 2001 a 2003\u00bb, &nbsp;as\u00ed como el incumplimiento de la compa\u00f1\u00eda &nbsp;demandada respecto de las estipulaciones de dichos acuerdos. En &nbsp;consecuencia, pidi\u00f3 se le condenara a desembolsar los &nbsp;perjuicios materiales por concepto de \u00abpago &nbsp;o causaci\u00f3n de aranceles, multas, gastos e intereses\u00bb &nbsp;en &nbsp;que incurri\u00f3 la convocante en las \u00abimportaciones &nbsp;de productos ordenadas por ADM\u00bb, &nbsp;m\u00e1s los r\u00e9ditos moratorios; sumas que deber\u00e1n &nbsp;\u00abcorregirse &nbsp;monetariamente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;subsidio, deprec\u00f3 que se declarara el \u00abenriquecimiento &nbsp;sin causa\u00bb &nbsp;de &nbsp;la interpelada y el \u00abempobrecimiento &nbsp;correlativo\u00bb &nbsp;de &nbsp;la actora, \u00abal &nbsp;realizar la importaci\u00f3n de tres mil novecientos noventa y &nbsp;cuatro punto novecientas catorce toneladas (3.994,914 t) del producto &nbsp;Cookie-Meal entre los a\u00f1os 2001 y 2002, sin pagar arancel &nbsp;aduanero correcto y sus correspondientes multas e intereses\u00bb. &nbsp;Por consiguiente, reclam\u00f3 el reintegro de esos montos con sus &nbsp;respectivos \u00abintereses &nbsp;compensatorios y moratorios\u00bb, &nbsp;as\u00ed como la \u00abcorrecci\u00f3n &nbsp;monetaria\u00bb. &nbsp;[Fls. &nbsp;334 a 350, archivo digital 06CuadernoPrincipal]. &nbsp;<\/p>\n<p>B. Los hechos &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;hechos que sustentan los anhelos pueden ser as\u00ed condensados: &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;La &nbsp;actora es una compa\u00f1\u00eda cuyo objeto social es la &nbsp;realizaci\u00f3n de \u00abactividades &nbsp;de intermediaci\u00f3n y agenciamiento aduanero\u00bb, &nbsp;en los t\u00e9rminos del Estatuto Aduanero -Decreto 2685 de 1999- y &nbsp;en tal virtud, desde 1995, se encuentra autorizada por la Direcci\u00f3n &nbsp;de Impuestos y Aduanas Nacionales -DIAN- para ejercer esas funciones. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;En desarrollo de aquellos compromisos, \u00abdesde &nbsp;octubre de 2001 hasta febrero de 2002\u00bb, &nbsp;la reclamante recibi\u00f3 la \u00abdocumentaci\u00f3n\u00bb &nbsp;completa &nbsp;de manos de su \u00abmandante\u00bb &nbsp;para la \u00abimportaci\u00f3n &nbsp;de aproximadamente cuatro mil trescientas siete toneladas (4.307 t)\u00bb &nbsp;del &nbsp;producto denominado \u201cCookie Meal\u201d de \u00abpropiedad &nbsp;de ADM\u00bb. &nbsp;Seg\u00fan &nbsp;las instrucciones de la \u00abmandante\u00bb, &nbsp;\u00ablos &nbsp;Registros de importaci\u00f3n, los Certificados de Producci\u00f3n &nbsp;Nacional expedidos por el entonces Ministerio de Comercio Exterior y &nbsp;los certificados fitosanitarios\u00bb, &nbsp;la \u00abimportaci\u00f3n\u00bb &nbsp;del &nbsp;art\u00edculo aludido deb\u00eda llevarse a cabo bajo la &nbsp;\u201csubpartida arancelaria\u201d \u00abNo. &nbsp;19.05.90.00.00\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;En cumplimiento de los pactos demandados, la precursora reclam\u00f3 &nbsp;los \u00abdocumentos\u00bb &nbsp;de &nbsp;embarque de la carga y con base en el \u00abprecio &nbsp;CIF de la mercanc\u00eda\u00bb, &nbsp;present\u00f3 ante la administraci\u00f3n de impuestos las &nbsp;correspondientes declaraciones de \u00abimportaci\u00f3n\u00bb1 &nbsp;incluyendo en ellas la mencionada \u201csubpartida arancelaria\u201d &nbsp;y en nombre de la comitente desembols\u00f3 los \u00abtributos &nbsp;aduaneros causados\u00bb, &nbsp;los cuales ascend\u00edan a la cifra de \u00ab$254\u2019117.566.oo\u00bb, &nbsp;obteniendo el \u00ablevante &nbsp;aduanero de la mercanc\u00eda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5.- &nbsp;Por la gesti\u00f3n memorada, la \u00abmandante\u00bb &nbsp;retorn\u00f3 &nbsp;a la \u00abmandataria\u00bb &nbsp;los &nbsp;costes del servicio de agenciamiento prestado, los \u00abfondos &nbsp;pagados por los tributos aduaneros\u00bb &nbsp;y dem\u00e1s gastos portuarios. &nbsp;<\/p>\n<p>6.- &nbsp;Sin embargo, el 28 de abril de 2003, la DIAN profiri\u00f3 sendos &nbsp;\u201crequerimientos &nbsp;especiales aduaneros\u201d &nbsp;en contra de la empresa gestora con el fin de que corrigiera las &nbsp;\u201cDeclaraciones &nbsp;de Importaci\u00f3n\u201d &nbsp;radicadas en representaci\u00f3n de la enjuiciada, con sustento en &nbsp;que la \u00abmercanc\u00eda &nbsp;materia de importaci\u00f3n\u00bb &nbsp;hab\u00eda &nbsp;sido clasificada en una \u201csubpartida arancelaria\u201d &nbsp;equivocada, pues debi\u00f3 encasillarse con el consecutivo \u00abNo. &nbsp;2309.90.90.00\u00bb, &nbsp;concerniente a \u201cinsumo &nbsp;en la formulaci\u00f3n de alimentos para animales\u201d; &nbsp;situaci\u00f3n que comunic\u00f3 a la interpelada en ep\u00edstola &nbsp;de \u00ab7 &nbsp;de mayo de 2003\u00bb, &nbsp;sin obtener respuesta alguna. &nbsp;<\/p>\n<p>7.- &nbsp;La promotora respondi\u00f3 oportunamente \u00aben &nbsp;nombre de su mandante\u00bb &nbsp;los &nbsp;\u201crequerimientos\u201d referidos, para lo cual adujo que su &nbsp;actuaci\u00f3n se ci\u00f1\u00f3 a los convenios de \u00abmandato\u00bb &nbsp;conferidos &nbsp;por ADM Nova S.A., ac\u00e1 enjuiciados; que esta \u00faltima, en &nbsp;su condici\u00f3n de \u00abimportador &nbsp;y mandante\u00bb, &nbsp;era &nbsp;la responsable por los \u00abtributos &nbsp;aduaneros en cuesti\u00f3n\u00bb; &nbsp;y que, en todo caso, la Administraci\u00f3n hizo incurrir en &nbsp;\u201cerror\u201d al \u00abimportador\u00bb, &nbsp;ya que en el pasado otorg\u00f3 el \u00ablevante &nbsp;aduanero\u00bb &nbsp;del &nbsp;flete sin miramiento alguno, con la categorizaci\u00f3n \u00abaduanera\u00bb &nbsp;avalada por varios entes gubernamentales. &nbsp;<\/p>\n<p>8.- &nbsp;No obstante lo alegado, la Direcci\u00f3n de Impuestos emiti\u00f3 &nbsp;\u201cLiquidaciones Oficiales de Correcci\u00f3n\u201d imponiendo &nbsp;a la sociedad peticionaria una sanci\u00f3n pecuniaria por cada &nbsp;\u00abdeclaraci\u00f3n\u00bb, &nbsp;actos frente a los cuales formul\u00f3 infructuosamente los &nbsp;recursos de reconsideraci\u00f3n, pues se mantuvieron inc\u00f3lumes, &nbsp;as\u00ed que acudi\u00f3 en \u00abacci\u00f3n &nbsp;de nulidad y restablecimiento del derecho\u00bb &nbsp;ante &nbsp;la Jurisdicci\u00f3n Contencioso Administrativa y luego de agotar &nbsp;el tr\u00e1mite respectivo, en sentencias de 15 de abril de 2010 y &nbsp;6 de septiembre de 2012, la Secci\u00f3n Cuarta de la Sala de lo &nbsp;Contencioso Administrativo del Consejo de Estado dej\u00f3 a salvo &nbsp;las resoluciones citadas. &nbsp;<\/p>\n<p>9.- &nbsp;En el curso de las antedichas actuaciones, la empresa impetradora &nbsp;intent\u00f3 acogerse a la \u201cconciliaci\u00f3n\u201d &nbsp;prevista en el art\u00edculo 147 de la ley 1607 de 2012, para lo &nbsp;cual abon\u00f3 el ciento por ciento (100%) del \u00abtributo &nbsp;aduanero\u00bb &nbsp;y &nbsp;las \u00absanciones\u00bb, &nbsp;por valor de \u00ab$303\u2019571.817.oo\u00bb, &nbsp;pese a ello, ese tr\u00e1mite fue denegado. &nbsp;<\/p>\n<p>10.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las &nbsp;\u201ccargas impositivas\u201d por \u201cLiquidaciones Oficiales &nbsp;de Correcci\u00f3n\u201d ascienden a \u00ab$1.192\u2019146.971.oo\u00bb, &nbsp;de los que se adeudan \u00ab$888\u2019575.154.oo\u00bb. &nbsp;Adem\u00e1s, la precursora tuvo que remunerar honorarios por &nbsp;\u00ab97\u2019400.000.oo\u00bb &nbsp;a &nbsp;favor de los abogados que la representaron en los procedimientos &nbsp;\u00abadministrativos &nbsp;y judiciales\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>11.- &nbsp;ADM Nova S.A. incumpli\u00f3 con los \u00abcontratos &nbsp;de mandato\u00bb &nbsp;y, &nbsp;en virtud de estos, debe asumir \u00abtodas &nbsp;estas cargas y sanciones tributarias\u00bb, &nbsp;ya que por orden de aquella las \u00abdeclaraciones &nbsp;de importaci\u00f3n\u00bb &nbsp;del &nbsp;insumo \u201cCookie Meal\u201d se diligenciaron con la \u201csubpartida &nbsp;arancelaria\u201d imprecisa y aun cuando la Agencia de Aduanas &nbsp;Aladuana S.A. la ha requerido para que sufrague esos rubros, se ha &nbsp;rehusado a hacerlo. &nbsp;<\/p>\n<p>12.- &nbsp;Es m\u00e1s, la &nbsp;compelida &nbsp;se enriqueci\u00f3 injustificadamente, porque pudo obtener provecho &nbsp;econ\u00f3mico con la comercializaci\u00f3n de la manufactura, al &nbsp;paso que, la activante se vio afectada patrimonialmente, dado que se &nbsp;adjudic\u00f3 el pasivo \u00aba &nbsp;cargo de ADM por las correcciones aduaneras y la defensa de sus &nbsp;intereses\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>13.- &nbsp;Aunque la interesada procur\u00f3 arreglar sus diferencias con la &nbsp;adversaria, eso fue in\u00fatil, inclusive incurri\u00f3 en un &nbsp;gasto adicional, pues desembols\u00f3 el precio de \u00ab$13\u2019076.448.oo\u00bb &nbsp;a &nbsp;t\u00edtulo de \u00abderechos &nbsp;y honorarios del Centro de Conciliaci\u00f3n de la C\u00e1mara de &nbsp;Comercio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>C. El tr\u00e1mite &nbsp;de las instancias &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tras &nbsp;subsanarse, la postulaci\u00f3n inicial fue admitida por el Juzgado &nbsp;Veintiuno Civil del Circuito de esta capital, el 13 de febrero de &nbsp;2015. &nbsp;[Fl. 356, Ib\u00eddem]. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;la oposici\u00f3n la sociedad constre\u00f1ida respondi\u00f3 &nbsp;la causa &nbsp;petendi, &nbsp;neg\u00f3 algunos hechos, acept\u00f3 otros y formul\u00f3 como &nbsp;defensas \u00abprescripci\u00f3n; &nbsp;ausencia de responsabilidad de ADM Nova; e inexistencia de &nbsp;enriquecimiento sin causa\u00bb; &nbsp;fundados, principalmente, en que: &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp;Satisfizo \u00abtodas &nbsp;las obligaciones\u00bb frente &nbsp;a la impetradora, puesto que sald\u00f3 el servicio prestado por la &nbsp;\u00abintermediaci\u00f3n &nbsp;aduanera\u00bb &nbsp;y subvencion\u00f3 \u00abla &nbsp;totalidad de los aranceles por la importaci\u00f3n de la &nbsp;mercanc\u00eda\u00bb; &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp;No existi\u00f3 ninguna \u00abinstrucci\u00f3n\u00bb &nbsp;dirigida &nbsp;a la protagonista en lo relacionado con la \u201csubpartida &nbsp;arancelaria\u201d, m\u00e1s bien, \u00e9sta desatendi\u00f3 el &nbsp;deber de \u00abverificar &nbsp;que la informaci\u00f3n contenida en los documentos soporte de las &nbsp;declaraciones de importaci\u00f3n fuera correcta\u00bb; &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp;El reproche de la compa\u00f1\u00eda actora tiene su fuente en la &nbsp;equivocada clasificaci\u00f3n arancelaria cuando present\u00f3 &nbsp;las \u00abDeclaraciones &nbsp;de Importaci\u00f3n\u00bb &nbsp;ante &nbsp;la autoridad tributaria, coyuntura inesperada en atenci\u00f3n a &nbsp;\u00absu &nbsp;alto profesionalismo e idoneidad\u00bb, &nbsp;de ah\u00ed que, las \u00absobretasas &nbsp;arancelarias y sanciones impuestas, &nbsp;no &nbsp;sean \u00abgastos &nbsp;razonables\u00bb, &nbsp;tampoco \u00abp\u00e9rdidas &nbsp;sin culpa del mandatario\u00bb, &nbsp;al tenor de lo dispuesto en el art\u00edculo 2184 del C\u00f3digo &nbsp;Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>(v) &nbsp;Las \u00abp\u00e9rdidas &nbsp;que reclama la demandante fueron ocasionadas por su propia culpa y, &nbsp;por ende, ADM Nova no est\u00e1 llamada a responder por ellas\u00bb; &nbsp;y &nbsp;<\/p>\n<p>(vi) &nbsp;Los &nbsp;guarismos pretendidos no fueron retribuidos en su \u00abtotalidad\u00bb, &nbsp;por manera que el da\u00f1o demandado es \u00abinexistente\u00bb. &nbsp; &nbsp;[Fls. 415 a 453, Ib\u00eddem]. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;escrito separado, plante\u00f3 la excepci\u00f3n previa de &nbsp;\u00abprescripci\u00f3n &nbsp;de la acci\u00f3n\u00bb, &nbsp;empero, en providencia de 14 de abril de 2016 el a &nbsp;quo &nbsp;la desestim\u00f3. &nbsp;[Fls. 79 y vto., archivo digital: 02ExcepcionesPrevias]. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- Finaliz\u00f3 &nbsp;la primera instancia en fallo de 2 de marzo de 2020, en el que &nbsp;\u00fanicamente se accedi\u00f3 a \u00abdeclarar &nbsp;la existencia del contrato de mandato conferido por la sociedad ADM &nbsp;NOVA S.A. a favor de AGENCIA DE ADUANAS ALADUANA S.A. NIVEL 1 a &nbsp;partir del a\u00f1o 2001 y 2002\u00bb. &nbsp;Las dem\u00e1s aspiraciones fueron denegadas. &nbsp;[Fls. &nbsp;930 y vto., archivo digital: 08CuadernoPrincipal]. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- Apelada &nbsp;esta decisi\u00f3n por la querellante, el Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de esta ciudad, mediante veredicto de 2 de junio de &nbsp;2022, confirm\u00f3 el pronunciamiento de primer grado. &nbsp;<\/p>\n<p>D. La sentencia &nbsp;impugnada &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;refiri\u00f3 el ad &nbsp;quem sobre &nbsp;la suficiencia de los presupuestos procesales, afirm\u00f3 la &nbsp;ausencia de nulidad y dedujo la necesidad de que hubiera un &nbsp;pronunciamiento de fondo sobre las pretensiones, lo cual acometi\u00f3 &nbsp;valido de los siguientes argumentos: &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Advirti\u00f3 delanteramente que no estaba en discusi\u00f3n la &nbsp;\u00abexistencia\u00bb &nbsp;del &nbsp;\u00abmandato\u00bb &nbsp;pactado &nbsp;por los contendientes, tampoco si la \u00abclasificaci\u00f3n &nbsp;arancelaria efectuada en la partida 19.05.90.00.00 fue equivocada, y &nbsp;que la correcta era la 23.09.90.90.00\u00bb, &nbsp;porque ese \u00edtem qued\u00f3 pac\u00edfico a partir de las &nbsp;resoluciones de la \u00abDirecci\u00f3n &nbsp;de Impuestos y Aduanas Nacionales, y confirmado &nbsp;[por] &nbsp;el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, en primera instancia, y &nbsp;el Consejo de Estado, en segunda, dentro de la acci\u00f3n de &nbsp;nulidad y restablecimiento del derecho que promovi\u00f3 la aqu\u00ed &nbsp;demandante\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde con esto, &nbsp;centr\u00f3 el problema jur\u00eddico en determinar si las &nbsp;\u00abconsecuencias &nbsp;derivadas de la errada clasificaci\u00f3n arancelaria del producto &nbsp;cookie meal, traducidas en sanciones y multas impuestas a la &nbsp;declarante de las mercanc\u00edas\u00bb, &nbsp;componen un \u00abgasto &nbsp;razonable\u00bb &nbsp;que deb\u00eda asumir la accionada en calidad de \u00abmandante\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;Una vez ubicada la problem\u00e1tica en ese escenario, hizo &nbsp;reminiscencia de las caracter\u00edsticas del \u00abcontrato &nbsp;de mandato\u00bb &nbsp;a la luz de los art\u00edculos 2142 y siguientes del C\u00f3digo &nbsp;Civil y de los c\u00e1nones 1262 a 1266 del estatuto mercantil, &nbsp;luego, trajo a colaci\u00f3n el v\u00ednculo que uni\u00f3 a &nbsp;las partes para destacar que el objeto de este versaba sobre &nbsp;\u00aboperaciones &nbsp;aduaneras\u00bb que &nbsp;deb\u00eda ejercer la convocante en \u00abnombre &nbsp;y representaci\u00f3n\u00bb &nbsp;de la convocada ante la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura &nbsp;S.A. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Hecha esa precisi\u00f3n, el Tribunal indic\u00f3 que para el &nbsp;momento en que se llevaron a cabo las \u00aboperaciones &nbsp;aduaneras\u00bb motivo &nbsp;del \u00abmandato\u00bb, &nbsp;estaban vigentes los art\u00edculos 12 y 13 del Decreto 2685 de &nbsp;1999, de cuya interpretaci\u00f3n se infer\u00eda que esa &nbsp;actividad intermediadora tiene por finalidad, \u00abcolaborar &nbsp;con las autoridades aduaneras en la recta y cumplida aplicaci\u00f3n &nbsp;de las normas legales relacionadas con el comercio exterior, para el &nbsp;adecuado desarrollo de los reg\u00edmenes aduaneros y los dem\u00e1s &nbsp;procedimientos conexos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;ah\u00ed coligi\u00f3, que esa delicada tarea estba reservada a &nbsp;\u00absujetos &nbsp;calificados\u00bb, &nbsp;por eso el legislador estableci\u00f3 que solamente pod\u00edan &nbsp;ejercerla las \u00absociedades &nbsp;de intermediaci\u00f3n aduanera\u00bb, &nbsp;previa &nbsp;autorizaci\u00f3n de la Direcci\u00f3n de Impuestos y Aduanas &nbsp;Nacionales -DIAN-, por manera que, no cualquier persona ten\u00eda &nbsp;habilitaci\u00f3n para \u00abactuar &nbsp;como intermediaria aduanera\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;entonces, estim\u00f3 patente que \u00ablas &nbsp;sociedades de intermediaci\u00f3n aduanera, al obrar en tal &nbsp;condici\u00f3n, est\u00e1n forzadas a acatar la normatividad &nbsp;imperante, de lo contrario, asumen las consecuencias administrativas &nbsp;que ello apareja\u00bb. &nbsp;Adicional a ello, el \u00ablegislador\u00bb &nbsp;deslind\u00f3 &nbsp;la \u00abresponsabilidad &nbsp;del importador de la del agente intermediario\u00bb, &nbsp;premisa que apoy\u00f3 el Tribunal al hacer suyas las &nbsp;consideraciones plasmadas en la sentencia de 19 de julio de 2007 &nbsp;(Exp. 25000-23-24-000-2002-00967-01) del Consejo de Estado, que al &nbsp;tenor se\u00f1ala: &nbsp;<\/p>\n<p>(&#8230;) &nbsp;si &nbsp;la actividad de los intermediarios aduaneros se ejerce a trav\u00e9s &nbsp;de una sociedad de intermediaci\u00f3n aduanera, especialmente &nbsp;reglamentada por la ley no puede pretenderse que este\u0301 exenta de &nbsp;toda su responsabilidad por los tributos que por su gesti\u00f3n &nbsp;dejaron de pagarse o por las sanciones correspondientes. &nbsp;<\/p>\n<p>Responsabilidad &nbsp;que no es nueva, tiene sus antecedentes en el art\u00edculo 2155 &nbsp;del C\u00f3digo Civil que dispone: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl &nbsp;mandatario responde hasta de la culpa leve en el cumplimiento de su &nbsp;encargo&#8230;\u201d. (&#8230;) &nbsp;<\/p>\n<p>Responsabilidad &nbsp;que se torna m\u00e1s exigente cuando se trata de la intermediaci\u00f3n &nbsp;aduanera que por definici\u00f3n legal constituye una actividad &nbsp;auxiliar de la funci\u00f3n p\u00fablica aduanera, cuyo fin &nbsp;principal es el de colaborar con las autoridades aduaneras en la &nbsp;recta y cumplida aplicaci\u00f3n de las normas relacionadas con el &nbsp;comercio exterior, para el adecuado desarrollo de los reg\u00edmenes &nbsp;aduaneros y dem\u00e1s procedimientos o actividades derivadas de la &nbsp;misma &nbsp;(\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>Ya en lo tocante &nbsp;con la \u00abresponsabilidad &nbsp;de las Sociedades de Intermediaci\u00f3n Aduanera, frente a la &nbsp;clasificaci\u00f3n arancelaria\u00bb, &nbsp;el ad &nbsp;quem &nbsp;trajo al debate el pronunciamiento de la Secci\u00f3n Cuarta de la &nbsp;Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado, de 6 de &nbsp;septiembre de 2012, dentro de la \u00abacci\u00f3n &nbsp;de nulidad y restablecimiento del derecho\u00bb &nbsp;promovida &nbsp;por la demandante frente a la DIAN y, nuevamente, se adhiri\u00f3 a &nbsp;sus conclusiones, seg\u00fan las cuales, las \u00absociedades &nbsp;de intermediaci\u00f3n aduanera deben responder por la exactitud y &nbsp;veracidad de la informaci\u00f3n que consignen en las declaraciones &nbsp;de importaci\u00f3n, incluyendo la derivada de la err\u00f3nea &nbsp;clasificaci\u00f3n arancelaria que, a su vez, conlleva errores en &nbsp;la liquidaci\u00f3n de los tributos aduaneros; independientemente &nbsp;de que el beneficiado con esa liquidaci\u00f3n sea el importador\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5.- &nbsp;A vuelta de lo dicho, se fij\u00f3 en los extremos del litigio y al &nbsp;respecto dijo que la sociedad impulsora acept\u00f3 el encargo de &nbsp;ADM Nova S.A., oblig\u00e1ndose, \u00abde &nbsp;forma t\u00e1cita\u00bb, &nbsp;entre otros par\u00e1metros, a \u00absuscribir &nbsp;y presentar las declaraciones de importaci\u00f3n de conformidad &nbsp;con el ordenamiento legal, as\u00ed\u0301 como a responder por la &nbsp;veracidad y exactitud de los datos (art. 26 Decreto 2685 de 1999)\u00bb, &nbsp;de ah\u00ed que, \u00abal &nbsp;actuar ante la autoridad aduanera, la demandante, era responsable &nbsp;administrativamente por la correcta clasificaci\u00f3n arancelaria &nbsp;de las mercanc\u00edas y de responder \u201cdirectamente por los &nbsp;grav\u00e1menes, tasas, sobretasas, multas o sanciones pecuniarias &nbsp;que se deriven de las actuaciones que realicen como declarantes &nbsp;autorizados\u201d (art. 22 ibidem)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En el pasado, &nbsp;prosigue la Colegiatura, el Estatuto Aduanero (Decreto &nbsp;2685 de 1999) &nbsp;contemplaba en cabeza de la \u00absociedad &nbsp;de intermediaci\u00f3n aduanera\u00bb &nbsp;la labor de establecer \u00abde &nbsp;conformidad con la normatividad vigente\u00bb &nbsp;(lit. &nbsp;b, art. 26 i\u0301dem) &nbsp;la \u00abtaxonom\u00eda &nbsp;arancelaria\u00bb &nbsp;del cargamento, adem\u00e1s, la carga de asumir las consecuencias &nbsp;derivadas por el incorrecto ejercicio de esa tarea. &nbsp;<\/p>\n<p>Es as\u00ed que, &nbsp;la accionante, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abal &nbsp;haberse equivocado en la declaraci\u00f3n de la mercanc\u00eda &nbsp;\u201ccookie meal\u201d, acorde a la reglamentaci\u00f3n, los &nbsp;efectos sancionatorios solamente reca\u00edan sobre ella, de modo &nbsp;que no pod\u00edan ser atribuidos a la aqu\u00ed encausada, quien &nbsp;no ten\u00eda injerencia en el proceso declarativo, m\u00e1s all\u00e1 &nbsp;de suministrar la informaci\u00f3n que tuviere a su alcance sobre &nbsp;el producto, la que estaba en condiciones de analizar, verificar, &nbsp;ajustar o corregir la agencia de intermediaci\u00f3n, por ser esa, &nbsp;precisamente, su actividad profesional. Se colige, entonces, que el &nbsp;valor de las sanciones y multas que surgieron por la incorrecta &nbsp;nomenclatura del producto, no son intr\u00ednsecos a su &nbsp;importaci\u00f3n, como alego\u0301 en esta instancia la accionante, &nbsp;sino resultado del incumplimiento de sus cargas, por lo que no hay &nbsp;motivo para que la mandante asuma tales secuelas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>E insisti\u00f3 &nbsp;en que, \u00abADM &nbsp;Nova S.A. no ten\u00eda como obligaci\u00f3n contractual &nbsp;clasificar la partida arancelaria del producto importado, sino que &nbsp;esta carga la deb\u00eda satisfacer la agencia de intermediaci\u00f3n &nbsp;aduanera, por lo que no puede endilgarse un incumplimiento del &nbsp;convenio en este sentido a la primera\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>6.- Dicho esto, &nbsp;el juez plural descart\u00f3 el alegato de la apelante atinente a &nbsp;la supuesta \u00abinterpretaci\u00f3n &nbsp;err\u00f3nea\u00bb &nbsp;de &nbsp;los art\u00edculos 63 y 2155 del C\u00f3digo Civil, los cuales &nbsp;precept\u00faan que el mandatario responde hasta por culpa leve en &nbsp;el cumplimiento de su encargo, pues, \u00abla &nbsp;sociedad de intermediaci\u00f3n aduanera fue sancionada con ocasi\u00f3n &nbsp;de la sustracci\u00f3n de deberes que pod\u00edan estar ligados &nbsp;al cumplimiento del contrato de mandato, pero que, en estricto &nbsp;sentido, estaban supeditados al acatamiento de disposiciones &nbsp;legales\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco hall\u00f3 &nbsp;desv\u00edo alguno en la hermen\u00e9utica que hizo el a &nbsp;quo &nbsp;del canon 2184 Ib\u00eddem, en la medida que \u00abel &nbsp;pago de las liquidaciones oficiales corregidas y las multas, no &nbsp;suponen gastos razonables del contrato de mandato, al ser, como se &nbsp;indic\u00f3, efectos de un proceder err\u00e1tico de la agente &nbsp;aduanera\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>7.- En cuanto a la &nbsp;cr\u00edtica sobre que \u00abAladuana &nbsp;no fue contratada para realizar estudios o conceptos que determinaran &nbsp;la partida arancelaria\u00bb, &nbsp;estim\u00f3 el sentenciador que no ten\u00eda eco, pues, como ya &nbsp;se dijo, la codificaci\u00f3n aduanera \u00abal &nbsp;reglar que las declaraciones habr\u00edan de ajustarse a la &nbsp;normatividad vigente, llevaba inmersa tal tarea, que se encomienda a &nbsp;las personas jur\u00eddicas que sirven de intermediarias en esas &nbsp;lides, lo que exige la capacidad t\u00e9cnica para su desempe\u00f1o\u00bb, &nbsp;de modo que, \u00abno &nbsp;se trata de una suposici\u00f3n del a quo en torno a la diligencia &nbsp;de la agencia, sino que en tal calidad es una imposici\u00f3n &nbsp;normativa\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>8.- En lo &nbsp;concerniente a que el juzgado de conocimiento desatendi\u00f3 las &nbsp;pruebas alusivas a las instrucciones dadas por ADM Nova S.A. a la &nbsp;Agencia de Aduanas Aladuana S.A. Nivel 1 para que respetara la &nbsp;ordenaci\u00f3n \u00abarancelaria\u00bb &nbsp;de &nbsp;la mercanc\u00eda pese a estar errada, el Tribunal estim\u00f3 &nbsp;que \u00abdada &nbsp;la naturaleza del acuerdo de voluntades, la mandante estaba forzada a &nbsp;suministrar toda la informaci\u00f3n relevante a la mandataria, &nbsp;pero era a esta a quien le compet\u00eda determinar la &nbsp;clasificaci\u00f3n ajustada a las normas, sin que afecte si la &nbsp;mandante era experta en la importaci\u00f3n del producto, &nbsp;disertaci\u00f3n que tambi\u00e9n fenece\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Premisa que &nbsp;-determin\u00f3- no se ve alterada con lo atestiguado por Carolina &nbsp;Herrera y Alberto Augusto Jim\u00e9nez, ni siquiera por la &nbsp;declaraci\u00f3n del representante legal de la accionada, ya que &nbsp;si, \u00aben &nbsp;gracia de discusi\u00f3n, se admitiera que las mentadas directrices &nbsp;existieron, lo cierto es, tal como lo se\u00f1al\u00f3 el a quo, &nbsp;que el deber legal estaba en cabeza del intermediario aduanero, por &nbsp;lo que a\u00fan de haber existido instrucciones relacionadas, ello &nbsp;no lo relevaba de honrar lo establecido en la ley\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>9.- Frente a la &nbsp;falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 1270 del C\u00f3digo &nbsp;de Comercio, el Juez plural expuso que ese precepto hace alusi\u00f3n &nbsp;a las \u00abobligaciones &nbsp;del mandatario de informar al mandante sobre la ejecuci\u00f3n &nbsp;completa del mandato, o de las circunstancias sobrevinientes que &nbsp;puedan determinar la revocaci\u00f3n o la modificaci\u00f3n del &nbsp;mismo, a que se refiere el art\u00edculo 1269 del Estatuto &nbsp;Mercantil, y no a los eventos, como el presente, en el que por &nbsp;infracci\u00f3n de deberes legales la agencia de intermediaci\u00f3n &nbsp;es sancionada, por lo que no prospera el reparo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>10.- Finalmente, &nbsp;en cuanto a eso de que el a &nbsp;quo &nbsp;desatendi\u00f3 la \u00abjurisprudencia &nbsp;del Consejo de Estado\u00bb, &nbsp;en relaci\u00f3n con la posibilidad de que el agente aduanero que &nbsp;\u00abincurri\u00f3 &nbsp;en responsabilidad administrativa por la correcta &nbsp;(sic) &nbsp;clasificaci\u00f3n arancelaria\u00bb &nbsp;pueda \u00abrepetir &nbsp;contra la mandante\u00bb, &nbsp;ha de tenerse en cuenta que el libelo no estaba encaminado a entablar &nbsp;una \u00abacci\u00f3n &nbsp;de repetici\u00f3n, sino de responsabilidad contractual de la &nbsp;pasiva, que no se configuro\u0301, dado que la labor clasificatoria &nbsp;pend\u00eda de la voluntad de Aladuana, por ende, no pod\u00eda &nbsp;incurrir en omisi\u00f3n el a quo al no aplicar raseros &nbsp;establecidos en acciones diversas a la ahora desatada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>II. LA DEMANDA &nbsp;DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Dos &nbsp;(2) cargos formul\u00f3 la empresa recurrente; el primero por &nbsp;la v\u00eda de la \u00abviolaci\u00f3n &nbsp;directa de una norma jur\u00eddica sustancial\u00bb &nbsp;(n\u00fam. &nbsp;1\u00ba art. 336 C.G.P.); y &nbsp;el segundo por &nbsp;la senda de la infracci\u00f3n indirecta de la \u00abley &nbsp;sustancial\u00bb &nbsp;(n\u00fam. 2\u00ba Ib\u00eddem); los cuales por adolecer de &nbsp;fallas t\u00e9cnicas que imponen su inadmisi\u00f3n ser\u00e1n &nbsp;examinados conjuntamente en el orden propuesto, seg\u00fan &nbsp;se notar\u00e1 cuando sea ocasi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMER CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;censor denunci\u00f3 la presencia de tres (3) errores que denomin\u00f3 &nbsp;\u00abjuris &nbsp;in judicando\u00bb &nbsp;en &nbsp;la sentencia de segundo grado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;primer lugar, la acus\u00f3 de infringir de manera \u00abdirecta\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los art\u00edculos 1269 y 1270 del estatuto mercantil, por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abinterpretaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;err\u00f3nea\u00bb; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los c\u00e1nones 822, 871 Ib\u00eddem, 1602, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1603 y 2184 del C\u00f3digo Civil, \u00abpor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;falta de aplicaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Inici\u00f3 &nbsp;su pr\u00e9dica manifestando que el Tribunal se pifi\u00f3 al &nbsp;deducir que el silencio del \u00abmandante\u00bb &nbsp;solamente \u00abconfigura &nbsp;una aceptaci\u00f3n cuando se trata de comunicaciones del &nbsp;mandatario en el marco de su deber de rendir informes en los t\u00e9rminos &nbsp;del art\u00edculo 1269 del C\u00f3digo de Comercio\u00bb, &nbsp;toda vez que las consecuencias de ese mutismo tambi\u00e9n &nbsp;comprende \u00abcualquier &nbsp;comunicaci\u00f3n del mandatario al mandante\u00bb, &nbsp;pues si ese hubiese sido el querer del legislador, este habr\u00eda &nbsp;limitado expresamente el alcance del canon 1270 \u00cddem a dichos &nbsp;eventos, empero no lo hizo. &nbsp;<\/p>\n<p>A regl\u00f3n &nbsp;seguido invoc\u00f3 un pronunciamiento de esta Sala (CSJ &nbsp;SC130-2018, &nbsp;12 feb.), para sustentar que en este \u00faltimo precepto \u00abjam\u00e1s &nbsp;se hace referencia al deber del mandante de responder informes o &nbsp;comunicaciones sobre hechos sobrevinientes al mandatario, sino a &nbsp;requerimientos de este \u00faltimo\u00bb, &nbsp;por lo tanto, las consecuencias del sigilo del \u00abmandante\u00bb &nbsp;se &nbsp;extienden a toda informaci\u00f3n remitida por el \u00abmandatario\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, de haber &nbsp;\u00abinterpretado &nbsp;correctamente\u00bb &nbsp;el &nbsp;\u00abart\u00edculo &nbsp;1270 del C\u00f3digo de Comercio\u00bb, &nbsp;el &nbsp;superior habr\u00eda concluido que la discreci\u00f3n de la &nbsp;demandada frente a la \u00abcomunicaci\u00f3n &nbsp;del 27 de mayo de 2004\u00bb &nbsp;remitida &nbsp;por la actora, &nbsp;en &nbsp;donde se le responsabiliz\u00f3 por el pago de los \u00abtributos &nbsp;y sanciones generados por la incorrecta clasificaci\u00f3n &nbsp;arancelaria del producto importado\u00bb &nbsp;y la &nbsp;asunci\u00f3n de las \u00abconsecuencias &nbsp;de los fallos que llegaren &nbsp;a proferirse en los procesos de nulidad y restablecimiento del &nbsp;derecho iniciados por Aladuana contra las resoluciones de la DIAN\u00bb, &nbsp;fue una se\u00f1al de \u00abaprobaci\u00f3n\u00bb &nbsp;de &nbsp;la \u00abmandante\u00bb &nbsp;y, &nbsp;por ende, \u00aben &nbsp;virtud del contrato de mandato, estaba obligad[a] a reembol[sar]\u00bb &nbsp;aquellos rublos. &nbsp;<\/p>\n<p>En esas &nbsp;condiciones, en opini\u00f3n del impugnante, el sentido desacertado &nbsp;de los mandatos mercantiles referidos por parte del juzgador, tambi\u00e9n &nbsp;conllev\u00f3 al desconocimiento de los art\u00edculos 822, 871 &nbsp;\u00cddem, 1602, 1603 del C\u00f3digo Civil, incluso, los &nbsp;numerales 2 y 5 del canon 2184 de la misma obra. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;Luego, atribuy\u00f3 al veredicto de segundo grado una infracci\u00f3n &nbsp;recta de los art\u00edculos 22 y 26 del Decreto 2685 de 1999, \u00abpor &nbsp;aplicaci\u00f3n indebida\u00bb &nbsp;y &nbsp;de las pautas 63, 1602, 1603, 2141, 2142, 2143, 2155, 2184 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, 822, 871 y 1262 del C\u00f3digo de Comercio, \u00abpor &nbsp;falta de aplicaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Tras &nbsp;reproducir literalmente los preceptos 22 y 26 del Decreto 2685 de &nbsp;1999 y trascribir un fragmento de un pronunciamiento del Consejo de &nbsp;Estado, indic\u00f3 que esos mandatos regulan la \u00abresponsabilidad &nbsp;administrativa\u00bb &nbsp;de &nbsp;las sociedades de intermediaci\u00f3n aduanera frente a la &nbsp;autoridad tributaria, mas no la &nbsp;\u00abresponsabilidad\u00bb &nbsp;que &nbsp;surge con ocasi\u00f3n del \u00abcontrato &nbsp;de mandato aduanero\u00bb. &nbsp;Es as\u00ed que, en sentir del opugnante, \u00abno &nbsp;son aplicables a la relaci\u00f3n contractual entre Aladuana y &nbsp;ADM\u00bb, &nbsp;por tanto, debi\u00f3 el sentenciador orientar su an\u00e1lisis &nbsp;con base en los c\u00e1nones 63 y 2155 del estatuto civil, los &nbsp;cuales definen la \u00abculpa &nbsp;leve\u00bb &nbsp;y &nbsp;gobiernan la \u00abresponsabilidad\u00bb &nbsp;del &nbsp;mandatario en el desarrollo del encargo, respectivamente. &nbsp;<\/p>\n<p>Por ese mismo &nbsp;sendero, ignor\u00f3 los art\u00edculos 871 de la codificaci\u00f3n &nbsp;comercial, 1602 y 1603 del C\u00f3digo Civil, sobre la la \u00abbuena &nbsp;fe\u00bb en &nbsp;la celebraci\u00f3n de los pactos privados y la \u00abresponsabilidad &nbsp;contractual\u00bb; &nbsp;el art\u00edculo 2142 \u00cddem y 1262 de la legislaci\u00f3n &nbsp;mercantil, que delimita el concepto del \u00abcontrato &nbsp;de mandato\u00bb; &nbsp;el 2184 del C\u00f3digo Civil, seg\u00fan el cual, \u00abes &nbsp;obligaci\u00f3n del mandante reembolsar al mandatario los gastos en &nbsp;los que hubiese incurrido sin culpa o con ocasi\u00f3n del &nbsp;mandato\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;que, si en la contienda la Magistratura hubiese fundamentado su &nbsp;estudio en las precitadas normas, seguramente no hubiera determinado &nbsp;que la desatenci\u00f3n de la \u00abmandataria\u00bb &nbsp;de &nbsp;las cargas ante la Administraci\u00f3n de Impuestos \u00abequival\u00eda &nbsp;a un incumplimiento frente al mandante y, por lo tanto, el pago de &nbsp;las liquidaciones oficiales no era un gasto reembolsable en el marco &nbsp;del contrato de mandato\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Por \u00faltimo, imput\u00f3 al Tribunal porque \u00abviol\u00f3 &nbsp;directamente las siguientes normas sustanciales: art\u00edculo 38 &nbsp;de la Ley 153 de 1887 y art\u00edculos 3 y 118 del Decreto 2685 de &nbsp;1999, por falta de aplicaci\u00f3n. Asimismo, como consecuencia de &nbsp;este error, la Sentencia Impugnada viol\u00f3 los art\u00edculos &nbsp;86, 87 y 117 ib. y los art\u00edculos 1602, 2142, 2155 y 2184 del &nbsp;C\u00f3digo Civil; y 871 y 1262 del C\u00f3digo de Comercio, &nbsp;tambi\u00e9n por falta de aplicaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Asegur\u00f3 &nbsp;que el ad &nbsp;quem &nbsp;omiti\u00f3 emplear los apartados legales 3 y 118 del Decreto 2685 &nbsp;de 1999 y con apoyo en un segmento de un fallo del Consejo de Estado, &nbsp;asegur\u00f3 que \u00abtanto &nbsp;el declarante como el importador son responsables por la obligaci\u00f3n &nbsp;aduanera\u00bb, &nbsp;de este modo, la antagonista deb\u00eda responsabilizarse del \u00abpago &nbsp;o reembolso de los tributos y sanciones finalmente cancelados\u00bb &nbsp;y por \u00ablos &nbsp;errores en la declaraci\u00f3n de importaci\u00f3n, el arancel &nbsp;que debi\u00f3 pagarse por la liquidaci\u00f3n oficial de &nbsp;correcci\u00f3n y las multas\u00bb, &nbsp;a tono con lo dispuesto en los art\u00edculos 86, 87 y 117 Ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>Al remate, asever\u00f3 &nbsp;que \u00aba &nbsp;ra\u00edz de la falta de aplicaci\u00f3n de las normas antes &nbsp;se\u00f1aladas, el Tribunal determino\u0301 que la responsabilidad &nbsp;por el pago de las liquidaciones oficiales de correcci\u00f3n &nbsp;reca\u00eda exclusivamente en cabeza de Aladuana y, por lo tanto, &nbsp;no hab\u00eda lugar al reembolso por parte de ADM de estos pagos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;fundamento en el segundo motivo de casaci\u00f3n, se inculp\u00f3 &nbsp;a la Corporaci\u00f3n la violaci\u00f3n indirecta de la ley &nbsp;sustancial de los art\u00edculos 63, &nbsp;1602, 1603, 1613, 1614, 2142, 2155 y 2184 del C\u00f3digo Civil; &nbsp;822, 871, 1262, 1269 y 1270 del C\u00f3digo de Comercio; art\u00edculo &nbsp;38 de la Ley 153 de 1887; art\u00edculos 1, 3, 22, 26 (literales b &nbsp;y c), 86, 87, 117 y 118 del Decreto 2685 de 1999; &nbsp;por haber incurrido en \u00aberrores &nbsp;de hecho en la apreciaci\u00f3n probatoria y en la interpretaci\u00f3n &nbsp;de la demanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.1.- &nbsp;Los &nbsp;\u201cRegistros de Importaci\u00f3n\u201d emitidos por el &nbsp;Ministerio de Comercio Exterior anunciaban que la \u00abmercanc\u00eda &nbsp;importada\u00bb &nbsp;por &nbsp;la conminada estaba asignada con la \u201csubpartida arancelaria\u201d &nbsp;n\u00ba \u00ab19.05.90.00\u00bb, &nbsp;precisamente, &nbsp;esos documentos sirvieron de soporte para la elaboraci\u00f3n de &nbsp;las \u201cDeclaraciones de Importaci\u00f3n\u201d presentadas por &nbsp;la compa\u00f1\u00eda reclamante. No obstante, fueron &nbsp;\u00abtergiversados\u00bb &nbsp;por &nbsp;el ad &nbsp;quem &nbsp;al ultimar que esas piezas hab\u00edan sido expedidas \u00aben &nbsp;el marco de importaciones previas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp;pas\u00f3 por alto que esos folios los expidi\u00f3 la Cartera &nbsp;aludida, por lo tanto, la partida arancelaria contenida en las &nbsp;\u201cDeclaraciones de Importaci\u00f3n\u201d se encontraba &nbsp;avalada por aquella, adem\u00e1s, se\u00f1alaban a la antagonista &nbsp;como la \u00abresponsable &nbsp;de la obligaci\u00f3n aduanera\u00bb &nbsp;y el \u00absujeto &nbsp;pasivo de la obligaci\u00f3n arancelaria\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Al ignorar la &nbsp;condici\u00f3n de \u00abimportador\u00bb &nbsp;de &nbsp;ADM Nova S.A. y, por ende, establecer que \u00abno &nbsp;era responsable por el pago de los aranceles y sanciones impuestas &nbsp;por la DIAN\u00bb, &nbsp;el Tribunal desatendi\u00f3 que, en tal calidad, estaba obligada a &nbsp;sufragar la \u00abtotalidad &nbsp;del arancel, que corresponder\u00eda &nbsp;al que determino\u0301 la autoridad administrativa en las &nbsp;liquidaciones oficiales de correcci\u00f3n\u00bb. &nbsp;Adicionalmente, estim\u00f3 de forma inexacta que el \u00abpago\u00bb &nbsp;de &nbsp;esas \u00abmultas\u00bb &nbsp;se &nbsp;caus\u00f3 exclusivamente \u00abpor &nbsp;la indebida clasificaci\u00f3n arancelaria y no como consecuencia &nbsp;de la importaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Ese descuido del &nbsp;iudex &nbsp;plural, &nbsp;prosigue el impugnante, ocasion\u00f3 que se le atribuyera una &nbsp;\u00abculpa &nbsp;leve\u00bb &nbsp;a la &nbsp;pleiteante, siendo que, el obrar de \u00e9sta se ci\u00f1\u00f3 &nbsp;a la informaci\u00f3n de los \u00abregistros &nbsp;de importaci\u00f3n expedidos por el Ministerio de Comercio\u00bb, &nbsp;por consiguiente, la \u00abculpa\u00bb &nbsp;en &nbsp;que hubiera podido incurrir sea \u00ablev\u00edsima\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Al igual que los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cRegistros &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Importaci\u00f3n\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los \u201cCertificados de Importaci\u00f3n\u201d fueron &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;emanados del Ministerio de Comercio Exterior y tambi\u00e9n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;indicaban que la \u201csubpartida arancelaria\u201d del producto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cCookie Meal\u201d correspond\u00eda a la n\u00ba &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab19.05.90.00\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sin embargo, el ad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;quem &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los \u00abdistorsion\u00f3\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;considerar que \u00abse &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;trataba de documentos expedidos para importaciones anteriores que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conten\u00edan errores en los que no se pod\u00eda incurrir &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;nuevamente\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pese a que, se obtuvieron para &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el \u00abdesarrollo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del mandato conferido a Aladuana y no para importaciones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;antecedentes\u00bb. &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, el &nbsp;\u00abhecho &nbsp;de que se tratara de documentos que sirvieron a Aladuana como soporte &nbsp;para realizar las declaraciones, que conten\u00edan informaci\u00f3n &nbsp;sobre la partida arancelaria a utilizar que coincida con la de los &nbsp;registros de importaci\u00f3n y que fueron expedidos por la &nbsp;autoridad competente, pone en evidencia que no hubo una actuaci\u00f3n &nbsp;negligente por parte del mandatario Aladuana\u00bb, &nbsp;por tal raz\u00f3n, \u00ablos &nbsp;pagos adicionales que realizo\u0301 por aranceles y por sanciones &nbsp;corresponden a gastos razonables que deb\u00edan ser reembolsados &nbsp;por el mandante ADM\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3.- Despu\u00e9s &nbsp;de trascribir un trozo del testimonio de Carolina Herrera, el &nbsp;opositor le achac\u00f3 al Tribunal haberlo pretermitido, ya que, &nbsp;seg\u00fan su dicho, la querellante no pod\u00eda diligenciar las &nbsp;\u201cDeclaraciones de Importaci\u00f3n\u201d con una \u201cpartida &nbsp;arancelaria\u201d distinta a la plasmada en la documentaci\u00f3n &nbsp;remitida por la accionada, puesto que, \u00abesto &nbsp;hubiera impedido el levantamiento de la mercanc\u00eda importada &nbsp;por ADM. Es decir, que Aladuana habr\u00eda incumplido con el &nbsp;objeto del mandato\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, &nbsp;realizar un cambio en ese \u00edtem implicaba contradecir al &nbsp;Ministerio de Comercio Exterior y conllevaba desconocer, a voces de &nbsp;lo establecido por el precepto 121 del Estatuto Aduanero, uno de los &nbsp;\u00abdocumentos &nbsp;soporte para la declaraci\u00f3n\u00bb, &nbsp;valga decir, el \u00abregistro &nbsp;de importaci\u00f3n\u00bb &nbsp;emitido &nbsp;por esa Cartera. &nbsp;<\/p>\n<p>Para el &nbsp;recurrente, ese yerro acarre\u00f3 que el sentenciador estableciera &nbsp;en cabeza de la impulsora la carga de \u00abverificar, &nbsp;corregir o ajustar la informaci\u00f3n que le fue suministrada\u00bb &nbsp;por su mandante, atribuyendo de esta manera un \u00abgrado &nbsp;superior de diligencia a la que legalmente se reclama de cualquier &nbsp;mandatario\u00bb, &nbsp;incluso por encima del \u00abest\u00e1ndar &nbsp;de la culpa leve\u00bb. &nbsp;Ese dislate es trascendente, seg\u00fan el censor, porque \u00abal &nbsp;pretender que Aladuana ignorara o modificara el contenido los &nbsp;documentos provenientes del Ministerio de Comercio Exterior en las &nbsp;declaraciones de importaci\u00f3n, se consider\u00f3 que actu\u00f3 &nbsp;en contrav\u00eda de sus cargas y, por lo tanto, los gastos en los &nbsp;que incurri\u00f3 por la indebida clasificaci\u00f3n arancelaria &nbsp;del producto Cookie Meal no eran reembolsables\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.4.- Tampoco &nbsp;tuvo en cuenta el ad &nbsp;quem &nbsp;que los \u00abcertificados &nbsp;fitosanitarios expedidos por el ICA\u00bb &nbsp;se\u00f1alaban &nbsp;a la convocada como \u00abimportador &nbsp;de la mercanc\u00eda\u00bb, &nbsp;por ende, de haberse apreciado esa pieza, \u00abse &nbsp;habr\u00eda determinado que el hecho generador del pago del arancel &nbsp;liquidado por la DIAN fue la importaci\u00f3n que hizo ADM y no el &nbsp;error en la clasificaci\u00f3n arancelaria\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.5.- Por ese &nbsp;mismo sendero, aleg\u00f3 el opugnante, el superior \u00abdejo\u0301 &nbsp;de valorar las Declaraciones Andinas de Importaci\u00f3n\u00bb &nbsp;y las &nbsp;\u201cDeclaraciones Iniciales de Importaci\u00f3n\u201d, la &nbsp;cuales, hacen saber que el \u00abresponsable &nbsp;por la obligaci\u00f3n aduanera es el importador\u00bb, &nbsp;de ah\u00ed que sea este quien deba asumir \u00ablos &nbsp;pagos del arancel liquidado por la DIAN y de las sanciones &nbsp;impuestas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En opini\u00f3n &nbsp;del casacionista, con aquellos folios la sentencia combatida habr\u00eda &nbsp;concluido que la interpelada \u00abera &nbsp;responsable, al menos, de pagar a Aladuana la diferencia entre el &nbsp;arancel declarado y el arancel determinado en las liquidaciones &nbsp;oficiales de importaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.6.- Encima, el &nbsp;Colegiado incurri\u00f3 en \u00abpreterici\u00f3n\u00bb &nbsp;al &nbsp;omitir examinar las \u201cLiquidaciones Oficiales de Correcci\u00f3n\u201d &nbsp;expedidas por la Administraci\u00f3n de Impuestos. Seg\u00fan el &nbsp;inconforme, en ese acto administrativo \u00abno &nbsp;solamente se imponen multas, sino que tambi\u00e9n se determina el &nbsp;arancel o tributo que debe pagar el obligado\u00bb, &nbsp;que en este caso, ser\u00eda la enjuiciada. &nbsp;<\/p>\n<p>No obstante, el &nbsp;juzgador \u00abdetermino\u0301 &nbsp;que el pago de las liquidaciones oficiales de correcci\u00f3n \u201cno &nbsp;es intr\u00ednseco\u201d a la importaci\u00f3n del producto, &nbsp;sino al incumplimiento de Aladuana de sus cargas o a su proceder &nbsp;err\u00e1tico\u00bb. &nbsp;Por tanto, \u00abla &nbsp;trascendencia del error recae en una inadecuada identificaci\u00f3n &nbsp;del nexo de causalidad entre la importaci\u00f3n y el pago que &nbsp;finalmente tuvo que hacer Aladuana\u00bb, &nbsp;porque de haber previsto que el \u00abimportador\u00bb &nbsp;es &nbsp;quien tiene a su cargo la cancelaci\u00f3n de todos los tributos y &nbsp;castigos pecuniarios, el extremo pasivo debi\u00f3 ser condenado a &nbsp;\u00abpagar &nbsp;a Aladuana los perjuicios que sufri\u00f3 como consecuencia de su &nbsp;incumplimiento de reembolsar los gastos razonables en los que &nbsp;incurri\u00f3 el mandatario en ejecuci\u00f3n del mandato\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.7.- Al igual, &nbsp;la Corporaci\u00f3n prescindi\u00f3 de evaluar la \u00abconfesi\u00f3n\u00bb &nbsp;del &nbsp;representante legal de la conminada. Luego de citar textualmente un &nbsp;pedazo del interrogatorio de parte practicado a \u00e9ste, el &nbsp;censor aleg\u00f3 que all\u00ed se asegur\u00f3 que la &nbsp;\u00abmandante\u00bb &nbsp;pagar\u00eda &nbsp;cualquier \u00abarancel\u00bb &nbsp;desembolsado &nbsp;por la \u00abmandataria\u00bb, &nbsp;por ende, cual fuere la \u00abobligaci\u00f3n &nbsp;tributaria\u00bb, &nbsp;los rubros pagados con ocasi\u00f3n de ello, deb\u00edan ser &nbsp;cancelados por la encausada. &nbsp;<\/p>\n<p>1.8.- M\u00e1s &nbsp;a\u00fan, en comunicaci\u00f3n de 28 de abril de 2004 ADM Nova &nbsp;S.A.S. le solicit\u00f3 a la Agencia de Aduanas Aladuana S.A. Nivel &nbsp;1, informaci\u00f3n acerca de la \u00abreclasificaci\u00f3n &nbsp;arancelaria realizada por la DIAN y sobre las actuaciones que hab\u00eda &nbsp;adelantado hasta el momento Aladuana\u00bb, &nbsp;lo cual, en opini\u00f3n del impugnante, refleja que \u00abel &nbsp;mandante pretend\u00eda que el mandatario le brindara informaci\u00f3n &nbsp;sobre la ejecuci\u00f3n del mandato\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En sentir del &nbsp;censor, de no pasarse por alto dicha probanza, el Tribunal \u00abhubiera &nbsp;determinado que la respuesta que Aladuana dio a esa comunicaci\u00f3n &nbsp;era efectivamente un informe a la luz del art\u00edculo 1269 del &nbsp;C\u00f3digo de Comercio y que el silencio de ADM frente a la misma &nbsp;configuraba una aceptaci\u00f3n de las afirmaciones de ese informe &nbsp;de conformidad con el art\u00edculo 1270 ib\u00bb &nbsp;y, por consiguiente, la convocada acept\u00f3 la responsabilidad de &nbsp;\u00abpagar &nbsp;los aranceles y sanciones determinados por la DIAN. En ese sentido, &nbsp;las pretensiones de Aladuana hubieran prosperado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.9.- &nbsp;Paralelamente, advirti\u00f3 el impugnante, el superior &nbsp;\u00abtergivers\u00f3\u00bb &nbsp;la &nbsp;misiva de 27 de mayo de 2004, pues de la misma se arguye que la &nbsp;promotora inform\u00f3 a la accionada respecto de la \u00abejecuci\u00f3n &nbsp;del mandato se\u00f1alando las actuaciones que hab\u00eda &nbsp;realizado frente a la DIAN y sobre las demandas de nulidad formuladas &nbsp;contra las liquidaciones oficiales de correcci\u00f3n de dicha &nbsp;entidad\u00bb, &nbsp;pero, &nbsp;adicionalmente, se le inform\u00f3 que se present\u00f3 una &nbsp;\u00absituaci\u00f3n &nbsp;sobreviniente que modificar\u00eda los t\u00e9rminos del &nbsp;mandato\u00bb, &nbsp;esto &nbsp;es, que la DIAN hab\u00eda ratificado \u00abla &nbsp;posici\u00f3n arancelaria determinada\u00bb, &nbsp;en esa medida, a diferencia de lo sostenido por la sentencia &nbsp;combatida, esa carta \u00abcorresponde &nbsp;a un informe que deb\u00eda rendir Aladuana a ADM en los t\u00e9rminos &nbsp;del art\u00edculo 1269 del C\u00f3digo de Comercio\u00bb, &nbsp;inclusive, all\u00ed se le indic\u00f3 a la \u00abmandante\u00bb &nbsp;que &nbsp;era la \u00ab\u00fanica &nbsp;responsable por los tributos determinados en las liquidaciones &nbsp;oficiales y que adem\u00e1s deber\u00eda asumir el resultado &nbsp;final de lo que se determine en los procesos de nulidad y &nbsp;restablecimiento del derecho iniciado por Aladuana contra las &nbsp;resoluciones de la DIAN\u00bb &nbsp;y ante el silencio de aquella, \u00aba &nbsp;la luz del art\u00edculo 1270 del C\u00f3digo de Comercio, (\u2026) &nbsp;acepto\u0301 con todas sus consecuencias estas afirmaciones\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Es as\u00ed &nbsp;que, \u00ab[d]e &nbsp;no haber cometido este error, la Sentencia del Tribunal habr\u00eda &nbsp;determinado que ADM no contesto\u0301 al informe rendido por Aladuana &nbsp;el 27 de mayo de 2004 y, por lo tanto, acepto\u0301 las afirmaciones &nbsp;contenidas en este. Es decir, que ADM como importador era el &nbsp;responsable por los aranceles que causara la importaci\u00f3n y que &nbsp;fueron determinados por la DIAN\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.10.- Por &nbsp;\u00faltimo, tras enunciar con sus palabras los razonamientos del &nbsp;fallo confutado, el recurrente acus\u00f3 al Tribunal de errar en &nbsp;la \u00abapreciaci\u00f3n &nbsp;de la demanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A ese respecto, &nbsp;sostuvo que tanto en los fundamentos f\u00e1cticos como en las &nbsp;pretensiones del libelo inaugural la accionante reclam\u00f3 el &nbsp;desembolso de los \u00abtributos &nbsp;y (\u2026) las sanciones que pago\u0301 en nombre de ADM y que &nbsp;fueron establecidos en las liquidaciones oficiales de correcci\u00f3n\u00bb, &nbsp;las cuales se resumieron en un \u00abcuadro\u00bb &nbsp;elaborado &nbsp;en el numeral 21 del ac\u00e1pite denominado \u00abHechos\u00bb. &nbsp;Sin embargo, el ad &nbsp;quem &nbsp;s\u00f3lo hizo alusi\u00f3n a las \u00absanciones\u00bb &nbsp;por &nbsp;la incorrecta presentaci\u00f3n de las \u201cDeclaraciones de &nbsp;Importaci\u00f3n\u201d, dejando de lado el reintegro suplicado por &nbsp;concepto de \u00abaranceles\u00bb &nbsp;que &nbsp;efectu\u00f3 ante la Administraci\u00f3n de Impuestos, cuyo valor &nbsp;es, incluso, mayor al castigo pecuniario. &nbsp;<\/p>\n<p>De otro lado, el &nbsp;censor tambi\u00e9n denunci\u00f3 que el sentenciador estudi\u00f3 &nbsp;equivocadamente el escrito genitor al concluir que la demandante &nbsp;debi\u00f3 ejercer una \u00abacci\u00f3n &nbsp;de repetici\u00f3n\u00bb contra &nbsp;la adversaria, pues, ciertamente, en el juicio de \u00abresponsabilidad &nbsp;contractual\u00bb &nbsp;promovido &nbsp;se persigue, justamente, \u00abel &nbsp;reembolso de las sumas de dinero que pago\u0301 en desarrollo del &nbsp;contrato de mandato\u00bb, &nbsp;por lo tanto, \u00abAladuana &nbsp;efectivamente estaba repitiendo en contra de su mandante\u00bb, &nbsp;premisa que apoy\u00f3 en un segmento de un pronunciamiento del &nbsp;Consejo de Estado y en la definici\u00f3n del t\u00e9rmino &nbsp;\u00abrepetici\u00f3n\u00bb, &nbsp;que &nbsp;seg\u00fan dijo, proviene del Diccionario de la Real Academia &nbsp;Espa\u00f1ola. &nbsp;<\/p>\n<p>Es que, si el &nbsp;\u00abTribunal &nbsp;no hubiera incurrido en este yerro, hubiera determinado que entre los &nbsp;gastos en los que incurri\u00f3 Aladuana por cuenta de ADM se &nbsp;encontraba el pago de aranceles a la DIAN, concepto que configura un &nbsp;gasto razonable en desarrollo del contrato de mandato y que deb\u00eda &nbsp;ser reembolsado por la demandada. En ese sentido, hubiera concluido &nbsp;que ADM incumpli\u00f3 el contrato y hubiera accedido parcialmente &nbsp;a la pretensi\u00f3n de indemnizaci\u00f3n de perjuicios de &nbsp;Aladuana. Asimismo, como consecuencia del error en comento, la &nbsp;Sentencia Impugnada no tuvo en cuenta que la responsabilidad &nbsp;administrativa difiere de la responsabilidad contractual que surge &nbsp;del contrato del mandato, como lo ha explicado la jurisprudencia del &nbsp;Consejo de Estado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como bien se &nbsp;sabe, es caracter\u00edstica esencial de este mecanismo de defensa &nbsp;su condici\u00f3n extraordinaria, por lo cual no todo desacuerdo &nbsp;con lo dictaminado permite adentrarse en su examen de fondo, sino que &nbsp;debe asentarse en las causales taxativamente previstas y atender los &nbsp;par\u00e1metros que para su concesi\u00f3n y tr\u00e1mite se &nbsp;imponen, como es acreditar el descontento \u00abmediante &nbsp;la introducci\u00f3n adecuada del correspondiente escrito, respecto &nbsp;del cual, la parte afectada con el fallo que se aspira aniquilar, no &nbsp;tiene plena libertad de configuraci\u00f3n\u00bb &nbsp;(CSJ AC, 1\u00b0 nov 2013, rad. 2009-00700; reiterado en CSJ &nbsp;AC998-2022, &nbsp;31 mar.). &nbsp;<\/p>\n<p>Para ese cometido &nbsp;ha sido enf\u00e1tica esta Colegiatura al se\u00f1alar, que \u00abpor &nbsp;la naturaleza misma del recurso extraordinario, no es dable que el &nbsp;recurrente deambule por los diversos aspectos que en las instancias &nbsp;fueron debatidos, pues lo suyo es la sentencia, es decir, los &nbsp;fundamentos de hecho y de derecho invocados por el Tribunal, para lo &nbsp;cual deber\u00e1 desplegar su carga argumentativa en la &nbsp;demostraci\u00f3n de la infracci\u00f3n, puntualmente en el &nbsp;aspecto medular de que discrepa, que no propiamente de las falencias &nbsp;probatorias achacadas al ad quem -cosa que por supuesto debe cumplir &nbsp;tambi\u00e9n si de violaci\u00f3n indirecta se trata- sino la &nbsp;incidencia de esas equivocaciones en la infracci\u00f3n normativa\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC8255-2017 de 7 de dic. Rad. 2011-00024-02; reiterado en CSJ &nbsp;AC998-2022, &nbsp;31 mar.). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, que la &nbsp;admisi\u00f3n de la s\u00faplica casacional depende del &nbsp;acatamiento cabal de los requisitos del art\u00edculo 344 C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, entre otros, la formulaci\u00f3n de los cargos &nbsp;con la exposici\u00f3n de sus fundamentos, en forma separada, &nbsp;clara, precisa y completa, y no basados en meras generalidades, o de &nbsp;cualquier manera como si de un alegato de instancia se tratara, por &nbsp;cuanto el opugnante asume el duro labor\u00edo de enervar la &nbsp;presunci\u00f3n de legalidad y acierto con que viene precedida la &nbsp;providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>En tal sentido, la &nbsp;Corte tiene adoctrinado que: \u00ab\u2026 &nbsp;toda acusaci\u00f3n o cargo debe trascender de la simple &nbsp;enunciaci\u00f3n, al campo de la demostraci\u00f3n, haci\u00e9ndose &nbsp;patentes los desaciertos, no como contraste de pareceres, o de &nbsp;interpretaciones, ni de meras disputas conceptuales o procesales, &nbsp;sino de la verificaci\u00f3n concluyente de lo contrario y absurdo, &nbsp;de modo que haga rodar al piso la resoluci\u00f3n combatida\u00bb &nbsp;(CSJ, &nbsp;AC1262-2016, 12 ene., rad. 1995-00229-01, criterio reiterado en CSJ &nbsp;AC998-2022, &nbsp;31 mar.). &nbsp;<\/p>\n<p>2.- Las sentencias &nbsp;pueden ser controvertidas por errores in &nbsp;iudicando &nbsp;o in &nbsp;procedendo. &nbsp;Entre los primeros la violaci\u00f3n de normas sustanciales, &nbsp;producto de desv\u00edos &nbsp;de interpretaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n normativa (directa), o &nbsp;\u00abde &nbsp;error de derecho derivado del desconocimiento de una norma &nbsp;probatoria, o por error de hecho manifiesto y trascendente en la &nbsp;apreciaci\u00f3n de la demanda, de su contestaci\u00f3n, o de una &nbsp;determinada prueba\u00bb2 &nbsp;(indirecta). Mientras que los segundos hacen referencia &nbsp;a la indebida construcci\u00f3n del proceso, por infracci\u00f3n &nbsp;de las normas que los regulan. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.- &nbsp;La &nbsp;causal primera, ocurre &nbsp;\u00abcuando &nbsp;el sentenciador se equivoca en la aplicaci\u00f3n del derecho &nbsp;material que concierne al asunto objeto del litigio, no obstante &nbsp;haber constatado correctamente la realidad f\u00e1ctica &nbsp;(CSJ SC de 25 de feb. de 2002 Rad. 5925), esto es, corresponde a &nbsp;pifias &nbsp;de laya estrictamente de derecho (iuris &nbsp;in iudicando), &nbsp;suponen la absoluta prescindencia de cualquier reflexi\u00f3n &nbsp;relativa a la demostraci\u00f3n de los supuestos de facto invocados &nbsp;como causa &nbsp;petendi &nbsp;de la acci\u00f3n. Esta Corte ha puntualizado, que cuando &nbsp;la acusaci\u00f3n se apoye en este motivo de censura, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abrequiere &nbsp;de la aceptaci\u00f3n de todos los hechos que en ella se tuvieron &nbsp;por probados y sin que se pueda exteriorizar inconformidad con los &nbsp;medios de convicci\u00f3n obrantes en el plenario, toda vez que la &nbsp;labor argumentativa del censor s\u00f3lo puede estar orientada a &nbsp;descubrir los falsos juicios sobre las normas materiales que regulan &nbsp;el caso, ya sea por falta de aplicaci\u00f3n, al no haberlas tenido &nbsp;en cuenta; por aplicaci\u00f3n indebida, al incurrir en un error de &nbsp;selecci\u00f3n que deriva en darles efectos respecto de situaciones &nbsp;no contempladas; o cuando se acierta en su escogencia pero se le da &nbsp;un alcance que no tienen, present\u00e1ndose una interpretaci\u00f3n &nbsp;err\u00f3nea. (\u2026) Corresponde, por ende, a una causal de &nbsp;pleno derecho, encaminada a develar una lesi\u00f3n &nbsp;producida durante el proceso intelectivo que realiza el fallador, por &nbsp;acci\u00f3n u omisi\u00f3n, en la labor de escogencia y ex\u00e9gesis &nbsp;de la regulaci\u00f3n que considera aplicable, con un resultado &nbsp;ajeno al querer del legislador\u00bb. &nbsp;(CSJ SC de 15 de nov. de 2012, exp.2008-00322-01, reiterada el 4 de &nbsp;abril de 2013, Exp. 2004-00457-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.- Si &nbsp;la acusaci\u00f3n se encamina por la v\u00eda indirecta, esto es, &nbsp;por errores en la valoraci\u00f3n f\u00e1ctica, se deber\u00e1 &nbsp;indicar la forma como se hizo patente el desconocimiento de leyes de &nbsp;esa naturaleza o de los elementos materiales, es decir, en qu\u00e9 &nbsp;consisti\u00f3 el yerro y la incidencia del supuesto desatino en la &nbsp;decisi\u00f3n cuestionada, carga de demostraci\u00f3n que, recae &nbsp;exclusivamente en el censor. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.1.- El error &nbsp;de hecho en la valoraci\u00f3n de las pruebas tiene ocurrencia, &nbsp;seg\u00fan se ha decantado por la jurisprudencia, \u00aba) &nbsp;cuando se da por existente en el proceso una prueba que en \u00e9l &nbsp;no existe realmente; b) cuando se omite analizar o apreciar la que en &nbsp;verdad&nbsp;si existe&nbsp;en los autos; y, c) cuando se valora la &nbsp;prueba que si existe, pero se altera sin embargo su &nbsp;contenido&nbsp;atribuy\u00e9ndole una inteligencia contraria por &nbsp;entero a la real, bien sea por adici\u00f3n o por cercenamiento\u2026\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC, 10 ago. 1999, Rad. 4979; CSJ SC; reiterado en CSJ &nbsp;AC756-2022, 17 mar.). &nbsp;<\/p>\n<p>Puntualmente &nbsp;la Corte ha expresado que en los eventos en que se critique el &nbsp;ejercicio valorativo del juzgador deviene imperativo que: &nbsp;\u00ab&#8230; &nbsp;el &nbsp;recurrente lo demuestre, actividad que debe cumplirse mediante una &nbsp;labor de contraste entre lo que extrajo el sentenciador de las &nbsp;pruebas que se tildan de err\u00f3neamente apreciadas y lo que &nbsp;tales pruebas dicen o dejan de decir, para establecer el real efecto &nbsp;que dimana de la preterici\u00f3n o desfiguraci\u00f3n de la &nbsp;prueba, siempre en el bien entendido que no basta relacionarla ni con &nbsp;ofrecer la visi\u00f3n del recurrente a la manera de un alegato de &nbsp;instancia, sino se confronta en sus t\u00e9rminos con la sentencia &nbsp;acusada. &nbsp;(CSJ &nbsp;SC de 14 de mayo de 2001, reiterada en CSJ SC de 19 de dic. de 2012, &nbsp;Rad. 2006-00164-01, AC. de 21 de agosto de 2014, Rad. 2010-227-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.2.- &nbsp;En cuanto al error de derecho presupone, &nbsp;que el sentenciador no se equivoc\u00f3 en la constataci\u00f3n &nbsp;material de la existencia de la prueba y fijar su contenido, pero las &nbsp;aprecia \u00absin &nbsp;la observancia de los requisitos legalmente necesarios para su &nbsp;producci\u00f3n; o cuando, vi\u00e9ndolas en la realidad que &nbsp;ellas demuestran, no las eval\u00faa por estimar erradamente que &nbsp;fueron ilegalmente rituadas; o cuando le da valor persuasivo a un &nbsp;medio que la ley expresamente proh\u00edbe para el caso; o cuando, &nbsp;requiri\u00e9ndose por la ley una prueba espec\u00edfica para &nbsp;demostrar determinado hecho o acto jur\u00eddico, no le atribuye a &nbsp;dicho medio el m\u00e9rito probatorio por ella se\u00f1alado, o &nbsp;lo da por demostrado con otra prueba distinta; o cuando el &nbsp;sentenciador exige para la justificaci\u00f3n de un hecho o de un &nbsp;acto una prueba especial que la ley no requiere. &nbsp;(CXLVII, p\u00e1g. &nbsp;61, citada en CSJ SC 13 abr. 2005, rad. n\u00b0 1998-0056-02, &nbsp;reiterada en CSJ SC1929-2021, 26 may., rad. 2007-00128-01; reiterado &nbsp;en CSJ AC756-2022, 17 mar.). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este evento, el casacionista, a m\u00e1s de indicar las normas &nbsp;sustanciales quebrantadas a consecuencia de los dislates, tendr\u00e1 &nbsp;la carga adicional de se\u00f1alar la disposici\u00f3n probatoria &nbsp;infringida, \u00abhaciendo &nbsp;una explicaci\u00f3n sucinta de la manera en que ellas fueron &nbsp;infringidas\u00bb, &nbsp;esto es, c\u00f3mo a la luz de \u00e9sta el juzgador err\u00f3 &nbsp;en su solicitud, decreto, pr\u00e1ctica o el m\u00e9rito que le &nbsp;otorg\u00f3 en su valoraci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3.- &nbsp;Sea que se aduzca error de hecho o de derecho compete al recurrente &nbsp;indicar las normas de derecho sustancial que siendo o debiendo ser &nbsp;base esencial de la decisi\u00f3n confutada resultaron infringidas, &nbsp;teniendo &nbsp;esa calidad aquellas que \u00ab\u2026\u201cen &nbsp;raz\u00f3n de una situaci\u00f3n f\u00e1ctica concreta, &nbsp;declaran, crean, modifican o extinguen relaciones jur\u00eddicas &nbsp;tambi\u00e9n concretas entre las personas implicadas en tal &nbsp;situaci\u00f3n\u2026\u201d, de manera que no son de esa &nbsp;naturaleza aquellas que se \u201climitan a definir fen\u00f3menos &nbsp;jur\u00eddicos o a descubrir los elementos de \u00e9stos o a &nbsp;hacer enumeraciones o enunciaciones, como tampoco las tienen las &nbsp;disposiciones ordenativas o reguladoras de la actividad in &nbsp;procedendo\u201d\u00bb. &nbsp;(CSJ &nbsp;AC, del 5 de may. 2000; criterio reiterado en CSJ &nbsp;AC756-2022, 17 mar.). &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;atenci\u00f3n a las anteriores premisas, los reproches contenidos &nbsp;en los cargos formulados no re\u00fanen los requisitos previstos el &nbsp;en art\u00edculo 344 del C\u00f3digo General del Proceso, raz\u00f3n &nbsp;por la que la Sala los inadmitir\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.- Planteada &nbsp;as\u00ed la acusaci\u00f3n, pronto se advierte la presencia de &nbsp;varios defectos t\u00e9cnicos que echan al traste el reclamo &nbsp;extraordinario, por las siguientes razones: &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.1.- &nbsp;Primeramente, el censor elev\u00f3 una cr\u00edtica al &nbsp;entendimiento efectuado por el sentenciador a los c\u00e1nones 1269 &nbsp;y 1270 de la codificaci\u00f3n mercantil, pues, en su opini\u00f3n, &nbsp;el silencio del \u00abmandante\u00bb &nbsp;comprende \u00abcualquier &nbsp;comunicaci\u00f3n del mandatario al mandante\u00bb &nbsp;y no &nbsp;como lo consider\u00f3 la sentencia confutada, solamente frente a &nbsp;los casos regulados en el primero de esos mandatos. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, tal y &nbsp;como est\u00e1 planteada la censura, se observa que la molestia del &nbsp;impugnante es porque la hermen\u00e9utica que \u00e9ste realiza &nbsp;de los preceptos se\u00f1alados no concuerda con la del &nbsp;sentenciador. Toda su diatriba est\u00e1 construida desde el punto &nbsp;de vista personal del casacionista, sobre la forma en que ha debido &nbsp;el juzgador interpretar aquellas pautas. Pero, en la labor de achacar &nbsp;un yerro de esa magnitud, no se preocup\u00f3 por ense\u00f1ar, &nbsp;verbigracia, la visi\u00f3n doctrinal y jurisprudencial, si la &nbsp;hab\u00eda, respecto de cu\u00e1les situaciones o eventos se &nbsp;derivan las consecuencias que apareja el mutismo del \u00abmandante\u00bb, &nbsp;si \u00fanicamente de los contemplados en el art\u00edculo 1269 &nbsp;ib\u00eddem &nbsp;o de otros m\u00e1s. &nbsp;<\/p>\n<p>Y aunque para &nbsp;apoyar su parecer invoc\u00f3 un pronunciamiento de esta Sala -CSJ &nbsp;SC130-2018, &nbsp;12 feb.- el mismo no guarda directa relaci\u00f3n con lo debatido &nbsp;en el proceso, pues si bien all\u00ed la Corte hizo menci\u00f3n &nbsp;del art\u00edculo 1270 \u00eddem, &nbsp;fue para referirse, de manera panor\u00e1mica, a los escenarios en &nbsp;que excepcionalmente tiene efectos jur\u00eddicos la conducta &nbsp;silente de las personas, sin hacer expresa referencia al sentido o a &nbsp;la comprensi\u00f3n que debiera brind\u00e1rsele a dicho &nbsp;precepto, comoquiera que esa no era materia de aquel asunto. &nbsp;<\/p>\n<p>Pero &nbsp;a\u00fan m\u00e1s. En ese reparo, el recurrente trae a colaci\u00f3n &nbsp;que si el Tribunal hubiera \u00abinterpretado &nbsp;correctamente\u00bb &nbsp;los &nbsp;c\u00e1nones citados, habr\u00eda ultimado que el silencio de la &nbsp;\u00abmandante\u00bb &nbsp;frente &nbsp;a la misiva de 27 de mayo de 2004 tuvo el desenlace de aprobaci\u00f3n &nbsp;y, por lo tanto, acept\u00f3 el \u00abpago\u00bb &nbsp;de &nbsp;los \u00abtributos &nbsp;y sanciones generados por la incorrecta clasificaci\u00f3n &nbsp;arancelaria del producto importado\u00bb &nbsp;y la &nbsp;asunci\u00f3n de las \u00abconsecuencias &nbsp;de los fallos que llegaren &nbsp;a proferirse en los procesos de nulidad y restablecimiento del &nbsp;derecho iniciados por Aladuana contra las resoluciones de la DIAN\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Con solo atisbar &nbsp;ese reclamo, se insin\u00faa la incursi\u00f3n indebida de &nbsp;terrenos propios de la v\u00eda indirecta, de &nbsp;donde surge indubitable que el opugnante entremezcl\u00f3 las &nbsp;causales primera y segunda del &nbsp;art\u00edculo 336 de la ley adjetiva, puesto que aun cuando anuncia &nbsp;que no se ocupar\u00e1 de lo f\u00e1ctico, s\u00ed se aparta de &nbsp;las conclusiones probatorias del juzgador en punto al alcance que dio &nbsp;al silencio de la enjuiciada frente a la comunicaci\u00f3n del &nbsp;27 de mayo de 2004, &nbsp;esto es, enfil\u00f3 su reproche sobre cuestiones de ponderaci\u00f3n &nbsp;probatoria, vali\u00e9ndose de la transgresi\u00f3n recta de la &nbsp;ley sustancial, con lo cual, se desconoci\u00f3 la regla prevista &nbsp;el literal a) del numeral 2\u00ba del canon 344 \u00eddem, esto es, &nbsp;\u00abTrat\u00e1ndose &nbsp;de violaci\u00f3n directa, el cargo se circunscribir\u00e1 a la &nbsp;cuesti\u00f3n jur\u00eddica sin comprender ni extenderse a la &nbsp;materia probatoria\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.2.- En cuanto &nbsp;al segundo dislate que el casacionista le enrostra al Colegiado en el &nbsp;primer &nbsp;reparo, &nbsp;valga decir, no haber encaminado el estudio de la controversia hacia &nbsp;la \u00abculpa &nbsp;leve\u00bb &nbsp;y la &nbsp;\u00abresponsabilidad\u00bb &nbsp;del \u00abmandatario\u00bb, &nbsp;al &nbsp;rompe salta a la vista lo impreciso de esa inconformidad. &nbsp;<\/p>\n<p>No m\u00e1s con &nbsp;detallar la parte considerativa de la determinaci\u00f3n combatida, &nbsp;pronto se advierte que en la fase intelectiva de la soluci\u00f3n &nbsp;del problema planteado, el ad &nbsp;quem encauz\u00f3 &nbsp;su an\u00e1lisis desde la arista de la \u00abresponsabilidad &nbsp;civil\u00bb &nbsp;y con apego a lo establecido en los art\u00edculos 63 y 2155 del &nbsp;C\u00f3digo Civil, descart\u00f3 la supuesta \u00abinterpretaci\u00f3n &nbsp;err\u00f3nea\u00bb &nbsp;que &nbsp;denunci\u00f3 el apelante, concibiendo que el \u00abmandatario\u00bb &nbsp;es &nbsp;\u00abresponsable\u00bb &nbsp;hasta &nbsp;por culpa leve en el desempe\u00f1o del encargo, para concluir que, &nbsp;en efecto, en el sub &nbsp;examine &nbsp;\u00abla &nbsp;sociedad de intermediaci\u00f3n aduanera fue sancionada con ocasi\u00f3n &nbsp;de la sustracci\u00f3n de deberes que pod\u00edan estar ligados &nbsp;al cumplimiento del contrato de mandato, pero que, en estricto &nbsp;sentido, estaban supeditados al acatamiento de disposiciones &nbsp;legales\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la &nbsp;Corporaci\u00f3n tambi\u00e9n consider\u00f3 que el &nbsp;razonamiento del a &nbsp;quo, &nbsp;en lo tocante con el canon 2184 ib\u00eddem, &nbsp;no fue equivocado, ya que, \u00abel &nbsp;pago de las liquidaciones oficiales corregidas y las multas, no &nbsp;suponen gastos razonables del contrato de mandato, al ser, como se &nbsp;indic\u00f3, efectos de un proceder err\u00e1tico de la agente &nbsp;aduanera\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;manera que, desenfocado anduvo el casacionista al denunciar la \u00abfalta &nbsp;de aplicaci\u00f3n\u00bb &nbsp;de &nbsp;aquellos preceptos normativos, cuando la realidad revela que, en el &nbsp;desenlace de la trama, precisamente, se ech\u00f3 mano de estos &nbsp;para definir la contienda. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;aunque el iudex &nbsp;plural &nbsp;tambi\u00e9n acudi\u00f3 a lo dispuesto en los art\u00edculos &nbsp;22 y 26 del Decreto 2685 de 1999, con el prop\u00f3sito de &nbsp;determinar que la &nbsp;\u00absociedad &nbsp;de intermediaci\u00f3n aduanera\u00bb &nbsp;ten\u00eda la labor de establecer \u00abde &nbsp;conformidad con la normatividad vigente\u00bb &nbsp;la &nbsp;taxonom\u00eda arancelaria de las manufacturas y la carga de asumir &nbsp;las consecuencias derivadas por el incorrecto ejercicio de esa tarea, &nbsp;esa inferencia la hizo para hallar por demostrado la negligencia de &nbsp;la demandante y, por ende, su responsabilidad en el campo civil, de &nbsp;ah\u00ed que, queda descartada la incursi\u00f3n de la \u00abindebida &nbsp;aplicaci\u00f3n\u00bb &nbsp;de esas normas imputada por el censor. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.3.- En &nbsp;lo ata\u00f1edero a &nbsp;la \u00abfalta &nbsp;de aplicaci\u00f3n\u00bb &nbsp;de &nbsp;las pautas 3 &nbsp;y 118 del Decreto 2685 de 1999 y que seg\u00fan el casacionista, &nbsp;prev\u00e9n la \u00abobligaci\u00f3n &nbsp;aduanera\u00bb &nbsp;en &nbsp;cabeza de la \u00abimportadora\u00bb &nbsp;y &nbsp;de la \u00absociedad &nbsp;de intermediaci\u00f3n aduanera\u00bb &nbsp;y, &nbsp;por ende, &nbsp;la &nbsp;responsabilidad de aquellas en \u00ablos &nbsp;errores en la declaraci\u00f3n de importaci\u00f3n, el arancel &nbsp;que debi\u00f3 pagarse por la liquidaci\u00f3n oficial de &nbsp;correcci\u00f3n y las multas\u00bb, &nbsp;encuentra &nbsp;la Sala que m\u00e1s parece un alegato de instancia que un embate &nbsp;capaz de derruir los fundamentos de la decisi\u00f3n confutada. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, el censor no hizo el menor esfuerzo por evidenciar si de las &nbsp;normas legales aludidas, se derivaba la consecuencia o el deber legal &nbsp;del \u00abimportador\u00bb &nbsp;de &nbsp;responder por las inexactitudes en la \u201cDeclaraci\u00f3n de &nbsp;Importaci\u00f3n\u201d presentada por la \u00absociedad &nbsp;de intermediaci\u00f3n aduanera\u00bb. &nbsp;En otras palabras, debi\u00f3 el casacionista apuntar toda su &nbsp;argumentaci\u00f3n hacia un s\u00f3lo prop\u00f3sito: demostrar &nbsp;que a voces de las pautas se\u00f1aladas, ADM &nbsp;Nova S.A. en Liquidaci\u00f3n &nbsp;estaba &nbsp;llamada a asumir el desembolso de los \u00abaranceles\u00bb &nbsp;y &nbsp;las \u00absanciones\u00bb &nbsp;por &nbsp;la equivocaci\u00f3n en la clasificaci\u00f3n de la \u201csub &nbsp;partida arancelaria\u201d, contenida en los documentos presentados &nbsp;ante la Administraci\u00f3n Tributaria. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, la Corte echa de menos ese labor\u00edo, porque si el &nbsp;objetivo de la acusaci\u00f3n era patentizar la inaplicaci\u00f3n &nbsp;de aquellos mandatos, lo m\u00ednimo que debi\u00f3 hacer el &nbsp;denunciante fue acreditar, bien en la jurisprudencia, ora en la &nbsp;doctrina o de la aut\u00e9ntica y genuina interpretaci\u00f3n, &nbsp;que esas estipulaciones legales eran los apropiados para regular la &nbsp;controversia &nbsp;y no los art\u00edculos 12, &nbsp;13, 22 y 26 (literales b) y c)) del Decreto 2685 de 1999, de donde, &nbsp;el juzgador pudo colegir que la accionante era la responsable frente &nbsp;a las incoherencias en las \u201cDeclaraciones de Importaci\u00f3n\u201d. &nbsp;Lo que realmente se observa es un paralelismo entre las normas &nbsp;utilizadas por el Tribunal para dirimir la disputa y las que, en &nbsp;opini\u00f3n del recurrente, eran las apropiadas para ese fin, no &nbsp;m\u00e1s. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;tales casos, la disconformidad del opugnante no va m\u00e1s all\u00e1 &nbsp;de un simple disentimiento con las conclusiones del ad &nbsp;quem, &nbsp;insuficiente, por dem\u00e1s, para quebrar la doble presunci\u00f3n &nbsp;de legalidad y de acierto de la providencia confutada. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;queja segunda &nbsp;no corre mejor suerte que la anterior como pasa a verse. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3.1.- Como se &nbsp;recuerda, el suplicante en casaci\u00f3n denunci\u00f3 la &nbsp;trasgresi\u00f3n indirecta de &nbsp;la ley sustancial de los art\u00edculos 63, &nbsp;1602, 1603, 1613, 1614, 2142, 2155 y 2184 del C\u00f3digo Civil; &nbsp;822, 871, 1262, 1269 y 1270 del C\u00f3digo de Comercio; art\u00edculo &nbsp;38 de la Ley 153 de 1887; art\u00edculos 1, 3, 22, 26 (literales b &nbsp;y c), 86, 87, 117 y 118 del Decreto 2685 de 1999; &nbsp;por haber incurrido en \u00aberrores &nbsp;de hecho en la apreciaci\u00f3n probatoria y en la interpretaci\u00f3n &nbsp;de la demanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>El embate est\u00e1 &nbsp;soportado en dos pilares fundamentales, a saber: i) &nbsp;De un lado, en desaciertos f\u00e1cticos en la apreciaci\u00f3n &nbsp;de los \u201cRegistros de Importaci\u00f3n\u201d, los &nbsp;\u201cCertificados de Importaci\u00f3n\u201d, ambos emitidos por &nbsp;el Ministerio de Comercio Exterior, el testimonio de Carolina &nbsp;Herrera, las \u201cDeclaraciones Iniciales de Importaci\u00f3n\u201d, &nbsp;las \u201cLiquidaciones Oficiales de Correcci\u00f3n\u201d &nbsp;expedidas por la DIAN, la \u00abconfesi\u00f3n\u00bb &nbsp;del representante legal de la &nbsp;compa\u00f1\u00eda accionada y las ep\u00edstolas de 28 de &nbsp;abril y 27 de mayo de 2004; y ii) &nbsp;De otra parte, en error de hecho en la \u00abapreciaci\u00f3n &nbsp;de la demanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.2.- A &nbsp;simple vista, se vislumbra que el ad &nbsp;quem &nbsp;ratific\u00f3 el pronunciamiento de primer grado, tras considerar &nbsp;que seg\u00fan lo dispuesto en los art\u00edculos 12, 13, 22 y 26 &nbsp;(literales b) y c)) del Decreto 2685 de 1999, las sociedades de &nbsp;intermediaci\u00f3n aduanera ejercen \u00aboperaciones\u00bb &nbsp;de ese talante bajo est\u00e1ndares de profesionalidad, por lo &nbsp;tanto, son \u00abresponsables\u00bb &nbsp;por la \u00abexactitud &nbsp;y veracidad de la informaci\u00f3n contenida en los documentos que &nbsp;suscriban sus representantes\u00bb &nbsp;y &nbsp;en tal virtud, asumen, entre otras obligaciones, las de (i) &nbsp;\u00abSuscribir &nbsp;y presentar las declaraciones y documentos relativos a los reg\u00edmenes &nbsp;de importaci\u00f3n, exportaci\u00f3n y tr\u00e1nsito aduanero, &nbsp;en la forma, oportunidad y medios se\u00f1alados por la Direcci\u00f3n &nbsp;de Impuestos y Aduanas Nacionales, de conformidad con la normatividad &nbsp;vigente\u00bb; &nbsp;y &nbsp;(ii) &nbsp;\u00abResponder &nbsp;por la veracidad y exactitud de los datos consignados en las &nbsp;declaraciones de importaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A partir de esa &nbsp;delimitaci\u00f3n normativa y haciendo suyas las motivaciones &nbsp;plasmadas en las sentencias de 19 de julio de 2007 (Exp. &nbsp;25000-23-24-000-2002-00967-01) y 6 de septiembre de 2012, ambas del &nbsp;Consejo de Estado, dedujo que, por la delicada tarea de la &nbsp;intermediaci\u00f3n, ese tipo de compa\u00f1\u00edas &nbsp;\u00abresponden\u00bb &nbsp;por los \u00abtributos\u00bb &nbsp;que &nbsp;dejaron de cancelarse y las \u00absanciones\u00bb &nbsp;impuestas &nbsp;por esa omisi\u00f3n, lo cual se acompasa con el art\u00edculo &nbsp;2155 del C\u00f3digo Civil, que prev\u00e9 \u00abEl &nbsp;mandatario responde hasta de la culpa leve en el cumplimiento de su &nbsp;encargo\u00bb, &nbsp;de &nbsp;ah\u00ed que, la Agencia de Aduanas Aladuana S.A. \u00abal &nbsp;haberse equivocado en la declaraci\u00f3n de la mercanc\u00eda &nbsp;\u201ccookie meal\u201d, acorde a la reglamentaci\u00f3n, los &nbsp;efectos sancionatorios solamente reca\u00edan sobre ella, de modo &nbsp;que no pod\u00edan ser atribuidos a la aqu\u00ed encausada, quien &nbsp;no ten\u00eda injerencia en el proceso declarativo, m\u00e1s all\u00e1 &nbsp;de suministrar la informaci\u00f3n que tuviere a su alcance sobre &nbsp;el producto, la que estaba en condiciones de analizar, verificar, &nbsp;ajustar o corregir la agencia de intermediaci\u00f3n, por ser esa, &nbsp;precisamente, su actividad profesional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese que &nbsp;la labor intelectiva del Tribunal estuvo fincada en la normatividad &nbsp;civil y aduanera respecto de la \u00abresponsabilidad\u00bb &nbsp;de &nbsp;las personas que ejercen la \u00abintermediaci\u00f3n &nbsp;aduanera\u00bb, &nbsp;para de all\u00ed establecer que los \u00abaranceles &nbsp;y las multas\u00bb &nbsp;impuestas &nbsp;por la incorrecta nomenclatura de la \u201csubpartida arancelaria\u201d &nbsp;de la mercanc\u00eda, en la \u201cDeclaraci\u00f3n de &nbsp;Importaci\u00f3n\u00bb, era atribuible solamente a la demandante, &nbsp;en calidad de \u00abagente &nbsp;de intermediaci\u00f3n aduanera\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por lo tanto, el &nbsp;debate, principalmente, se circunscribi\u00f3 a un punto &nbsp;esencialmente de derecho, se reitera, sobre la \u00abresponsabilidad\u00bb &nbsp;civil &nbsp;y administrativa de las \u00absociedades &nbsp;de intermediaci\u00f3n aduanera\u00bb &nbsp;en &nbsp;el ejercicio de sus funciones como agentes \u00abaduaneros\u00bb, &nbsp;por eso es que la denuncia planteada por el casacionista cimentada en &nbsp;un yerro de linaje f\u00e1ctico en la contemplaci\u00f3n de los &nbsp;medios suasorios, resulta intrascendente. &nbsp;<\/p>\n<p>Es que, en el sub &nbsp;judice, &nbsp;incriminarle al iudex &nbsp;plural &nbsp;pifias de aquella estirpe y entrar la estudiar de fondo cada uno de &nbsp;los yerros en el examen probatorio en que supuestamente incurri\u00f3, &nbsp;carecer\u00eda de toda relevancia, si es que la controversia se &nbsp;defini\u00f3, no a partir del material probatorio, sino, desde la &nbsp;hermen\u00e9utica efectuada de las disposiciones legales sobre &nbsp;responsabilidad en la actividad de \u00abintermediaci\u00f3n &nbsp;aduanera\u00bb &nbsp;y los mandamientos civiles en torno al contrato de mandato conferido &nbsp;en el marco de una actividad claramente regulada que impone al &nbsp;mandatario un conocimiento especifico de la normativa aduanera, e &nbsp;idoneidad en su aplicaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.3.- &nbsp;Finalmente, el &nbsp;censor imputa al sentenciador el desconocimiento indirecto &nbsp;del ordenamiento debido a errores en la \u00abapreciaci\u00f3n &nbsp;de la demanda\u00bb; &nbsp;en primer lugar, porque el Tribunal solamente se refiri\u00f3 a las &nbsp;multas por la incorrecta &nbsp;presentaci\u00f3n de las \u201cDeclaraciones de Importaci\u00f3n\u201d, &nbsp;dejando lado el reembolso pretendido por los \u00abaranceles\u00bb &nbsp;que &nbsp;cancel\u00f3 ante la DIAN; y en segundo t\u00e9rmino, porque &nbsp;concluy\u00f3 que la reclamante \u00abno &nbsp;ejerci\u00f3 una acci\u00f3n de repetici\u00f3n contra ADM, por &nbsp;lo cual no hay lugar al reembolso de las sumas pagadas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Al respecto, es &nbsp;preciso memorar que los cuestionamientos por la causal segunda de &nbsp;casaci\u00f3n frente al ejercicio apreciativo del escrito &nbsp;inaugural, hacen referencia, puntualmente, al entendimiento que el &nbsp;juzgador realiza de \u00e9ste como elemento de convicci\u00f3n, &nbsp;tergiversando de modo evidente su texto haci\u00e9ndolo decir lo &nbsp;que no expresa o cercenando su real contenido \u00aba &nbsp;ra\u00edz de lo cual fija los hechos y peticiones de la misma que &nbsp;en su sentir estructuran la disputa judicial de que conoce, y como &nbsp;consecuencia de ese ejercicio cae en la equivocaci\u00f3n &nbsp;consistente en considerar uno o varios hechos ajenos a la causa o en &nbsp;definir una petici\u00f3n que no le ha sido formulada\u00bb (CSJ &nbsp;SC de 8 de abr. de 2003 Exp. 7844, reiterada SC de 6 de mayo. de &nbsp;2009, Exp. 2002-00083, SC1905-2019 de 4 jun. Exp. 2011-00271-01). &nbsp;<\/p>\n<p>En tanto que, si &nbsp;lo disputado es que el juzgador hubiera omitido pronunciarse respecto &nbsp;de algunas de las pretensiones, o fallado m\u00e1s all\u00e1 de &nbsp;lo pedido, es asunto que tiene que perfilarse por la causal tercera &nbsp;de casaci\u00f3n, habida cuenta que tal proceder constituye un &nbsp;vicio de procedimiento al transgredir el axioma de consonancia, en &nbsp;raz\u00f3n a que, en l\u00ednea de principio, ser\u00e1n la &nbsp;demanda y su contestaci\u00f3n las piezas procesales que fijan el &nbsp;marco decisorio en el cual deber\u00e1 moverse el juzgador, salvo &nbsp;aquellos eventos en que el propio legislador autoriza fallar extra, o &nbsp;ultra petita. &nbsp;<\/p>\n<p>En ese orden, la &nbsp;cr\u00edtica &nbsp;atinente a que el sentenciador \u00abpas\u00f3 &nbsp;por &nbsp;alto &nbsp;que &nbsp;el &nbsp;perjuicio &nbsp;reclamado &nbsp;por &nbsp;Aladuana &nbsp;no &nbsp;solo &nbsp;est\u00e1 &nbsp;compuesto &nbsp;por &nbsp;las &nbsp;sanciones &nbsp;y &nbsp;multas &nbsp;que &nbsp;tuvo &nbsp;que &nbsp;pagar &nbsp;a &nbsp;la &nbsp;DIAN, &nbsp;sino &nbsp;tambi\u00e9n &nbsp;por &nbsp;la &nbsp;diferencia &nbsp;entre &nbsp;el &nbsp;valor &nbsp;del &nbsp;arancel &nbsp;declarado &nbsp;inicialmente &nbsp;y &nbsp;el &nbsp;determinado &nbsp;por &nbsp;dicha &nbsp;entidad &nbsp;en &nbsp;las &nbsp;liquidaciones &nbsp;oficiales &nbsp;de &nbsp;correcci\u00f3n\u00bb, &nbsp;no constituye un yerro interpretativo de la demanda, al tergiversar &nbsp;su real contenido, sino la presunta omisi\u00f3n en la definici\u00f3n &nbsp;de una de las aspiraciones en \u00e9l plasmadas, aspecto que como &nbsp;se vio debe reclamarse a trav\u00e9s del tercer motivo del art\u00edculo &nbsp;336 de la ley adjetiva. &nbsp;<\/p>\n<p>S\u00famese a lo &nbsp;indicado que, bien mirado ese reproche, se percibe, a primera mano, &nbsp;el desenfoque en su planteamiento. De un lado, el opugnante culpa al &nbsp;sentenciador por valuar defectuosamente el libelo inicial, en tanto &nbsp;que no se percat\u00f3 que tambi\u00e9n pretendi\u00f3 el &nbsp;reintegro de los \u00abaranceles\u00bb &nbsp;pagados &nbsp;con ocasi\u00f3n de la correcci\u00f3n de las \u201cDeclaraciones &nbsp;de Importaci\u00f3n\u201d, sin embargo, aunque no expresamente, en &nbsp;las motivaciones del fallo confutado y haciendo propios los &nbsp;razonamientos plasmados en un pronunciamiento del Consejo de Estado &nbsp;(Sent. 9 jul. 2007, Exp. &nbsp;25000-23-24-000-2002-00967-01), &nbsp;la Magistratura dej\u00f3 entrever que las sociedades de &nbsp;intermediaci\u00f3n aduanera asumen los &nbsp;\u00abtributos\u00bb &nbsp;dejados &nbsp;de costear y las multas impuestas por la Administraci\u00f3n con &nbsp;motivo de su equivocada gesti\u00f3n, por manera que, no es cierto &nbsp;como lo asegura el casacionista, que se prescindi\u00f3 del estudio &nbsp;de ese aspecto. &nbsp;<\/p>\n<p>Por el mismo &nbsp;sendero, el impugnante acus\u00f3 el prove\u00eddo de segundo &nbsp;grado de malentender el pliego inicial, al ultimar que, como la &nbsp;interesada \u00abno &nbsp;ejerci\u00f3 una acci\u00f3n de repetici\u00f3n contra ADM\u00bb, &nbsp;no &nbsp;hab\u00eda lugar al \u00abreembolso &nbsp;de las sumas pagadas\u00bb &nbsp;por &nbsp;concepto de \u00abaranceles &nbsp;y multas\u00bb &nbsp;acarreadas &nbsp;por la inexactitudes en las \u201cDeclaraciones de Importaci\u00f3n\u201d &nbsp;radicadas ante la DIAN, empero, el juzgador de segundo grado nunca &nbsp;hizo tal aseveraci\u00f3n, pues recu\u00e9rdese que si se refiri\u00f3 &nbsp;a la \u00abacci\u00f3n &nbsp;de repetici\u00f3n\u00bb &nbsp;fue &nbsp;para dilucidar que en este caso la suplicante no hizo uso de esa v\u00eda &nbsp;administrativa, sino que encamin\u00f3 sus ruegos por la senda de &nbsp;la \u00abresponsabilidad &nbsp;civil contractual\u00bb, &nbsp;pero examinados sus fundamentos no se hallaban presentes los &nbsp;presupuestos para su \u00e9xito. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;doquiera, este cargo tampoco satisface los requisitos para ser &nbsp;admitido. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Deviene &nbsp;de lo dicho, que el inconforme no satisfizo las previsiones del &nbsp;art\u00edculo 344 del C\u00f3digo General del Proceso, pues los &nbsp;argumentos desarrollados no poseen la aptitud para patentizar los &nbsp;yerros atribuidos al juzgador, &nbsp;por &nbsp;ende, es claro que la argumentaci\u00f3n del impugnante no fue m\u00e1s &nbsp;all\u00e1 de un alegato de instancia, que de ninguna manera es &nbsp;suficiente para sustentar las causales de casaci\u00f3n ac\u00e1 &nbsp;planteadas; por el contrario, desconoce el car\u00e1cter &nbsp;extraordinario de este recurso. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tampoco &nbsp;concurren los requisitos que consagra la legislaci\u00f3n para la &nbsp;selecci\u00f3n oficiosa, porque no es ostensible que lo dispuesto &nbsp;en la instancia comprometa el orden o el patrimonio p\u00fablico, &nbsp;atente contra los derechos y garant\u00edas constitucionales, ni se &nbsp;requiera unificar la jurisprudencia de la Corte. De otra parte, el &nbsp;tr\u00e1mite se ajust\u00f3 a las pautas legales; el prove\u00eddo &nbsp;fue el producto de una valoraci\u00f3n reflexiva del marco &nbsp;decisorio fijado por las partes y las probanzas arrimadas al juicio, &nbsp;y se apoy\u00f3 en la regulaci\u00f3n aplicable al caso, sin que &nbsp;se avizoren desatinos evidentes y trascendentes que ameriten su &nbsp;admisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las anteriores &nbsp;razones imponen, por lo tanto, la inadmisi\u00f3n de las &nbsp;acusaciones planteadas y, consecuentemente, de la s\u00faplica en &nbsp;casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;INADMITIR &nbsp;la demanda presentada para sustentar la impugnaci\u00f3n &nbsp;extraordinaria interpuesta contra la sentencia descrita en el &nbsp;encabezamiento de esta providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: En &nbsp;su oportunidad devu\u00e9lvase el expediente a la Corporaci\u00f3n &nbsp;de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE, &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA PATRICIA &nbsp;GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>AUSENCIA &nbsp;JUSTIFICADA &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;D1-01118602119032-5 de 1\u00ba de noviembre de 2001; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;D2-01118606051787-0 de 16 de noviembre de 2001; D3-01118601121271-5 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 12 de enero de 2002; y D4-0118606052195-5 de 11 de marzo de 2002. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Numeral 2\u00b0 de art\u00edculo 366 del C\u00f3digo General del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC4702-2022 (2014-00549-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; AC4702-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-31-03-021-2014-00549-01 &nbsp; (Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n de trece de octubre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., nueve (9) de noviembre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Se &nbsp;pronuncia la Corte sobre la admisibilidad de la demanda presentada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-68309","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noviembre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68309","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68309"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68309\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}