{"id":68427,"date":"2024-05-20T21:00:28","date_gmt":"2024-05-20T21:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac5345-2022-2022-03770-00\/"},"modified":"2024-05-20T21:00:28","modified_gmt":"2024-05-20T21:00:28","slug":"ac5345-2022-2022-03770-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac5345-2022-2022-03770-00\/","title":{"rendered":"AC 5345 2022"},"content":{"rendered":"<p>AC5345-2022 (2022-03770-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AC5345-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2022-03770-00 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., veintid\u00f3s (22) de noviembre de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte el conflicto de competencia suscitado entre los Juzgados &nbsp;Primero Promiscuo Municipal de Guaduas y Tercero Promiscuo Municipal &nbsp;de Granada, para conocer de la demanda verbal de simulaci\u00f3n &nbsp;relativa promovida por Henry Hern\u00e1ndez Contreras y Maricela &nbsp;R\u00edos Moncada contra William Alfonso Contreras Fl\u00f3rez, &nbsp;Liceth Tatiana Contreras Llanos, Orlando D\u00edaz L\u00f3pez, &nbsp;Luis Fernando Murcia Ovalle y Carlos Fernando Mayorga Morales. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Ante el primero de los despachos en menci\u00f3n los promotores &nbsp;instauraron demanda pidiendo: I) declarar relativamente simulados los &nbsp;contratos de compraventa contenidos en las escrituras p\u00fablicas: &nbsp;n.\u00ba 205 de 25 de marzo de 2011, n.\u00ba 292 de 27 de abril de &nbsp;2012, otorgadas en la Notar\u00eda \u00danica del C\u00edrculo &nbsp;de Guaduas; n.\u00ba 3961 de 19 de agosto de 2014, otorgada en la &nbsp;Notar\u00eda Primera de Villavicencio; n.\u00ba 1688 de 20 de &nbsp;septiembre de 2018 y n.\u00ba 1732 de 6 de octubre de 2020, otorgadas &nbsp;en la Notar\u00eda \u00danica de Granada; II) oficiar a las &nbsp;Notar\u00edas y Oficinas de Registro de Instrumentos P\u00fablicos &nbsp;con el fin de cancelar las anotaciones respectivas en cada una de las &nbsp;correspondientes escrituras p\u00fablicas, sentadas en el folio de &nbsp;matr\u00edcula inmobiliaria n.\u00ba 162-3556, e inscribir como &nbsp;propietario del \u00ab62.5%\u00bb &nbsp;del bien rese\u00f1ado a Henry Hern\u00e1ndez Contreras y III) &nbsp;restituir el bien objeto de la simulaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En el &nbsp;libelo los convocantes invocaron que ese juzgado es el competente, &nbsp;por el lugar de ubicaci\u00f3n del bien inmueble objeto de los &nbsp;negocios impugnados y el \u00abdomicilio &nbsp;del demandado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Ese estrado judicial inadmiti\u00f3 el libelo para que la parte &nbsp;actora indicara, entre otros aspectos y ante la existencia de varios &nbsp;demandados con domicilios en diferentes ciudades, cu\u00e1l escog\u00eda &nbsp;para determinar la competencia, por lo cual los demandantes se\u00f1alaron &nbsp;el municipio de Guaduas, puesto que corresponde al domicilio &nbsp;principal de los demandados William Alfonso Contreras Fl\u00f3rez y &nbsp;Liceth Tatiana Contreras Llanos. &nbsp;<\/p>\n<p>Presentada &nbsp;la correcci\u00f3n, el despacho rechaz\u00f3 la demanda por falta &nbsp;de competencia territorial, en raz\u00f3n a que ninguno de los &nbsp;demandados tiene domicilio en el municipio de Guaduas, comoquiera que &nbsp;inicialmente los promotores adujeron que sus convocados estaban &nbsp;domicilios en el municipio de Granada, departamento del Meta, raz\u00f3n &nbsp;por la cual envi\u00f3 las diligencias a su hom\u00f3logo de &nbsp;dicha urbe. &nbsp;<\/p>\n<p>3. El &nbsp;juzgado receptor del expediente declin\u00f3 su conocimiento y &nbsp;plante\u00f3 la colisi\u00f3n negativa, habida cuenta que si bien &nbsp;en la demanda fue expresado que la mayor\u00eda de demandados &nbsp;ten\u00edan domicilio en Granada, Meta, cuando los promotores &nbsp;subsanaron el libelo indicaron que escog\u00edan el municipio de &nbsp;Guaduas por corresponder al domicilio principal de dos de los &nbsp;enjuiciados. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Habida &nbsp;cuenta que la presente colisi\u00f3n de atribuciones de la misma &nbsp;especialidad jurisdiccional enfrenta juzgados de diferentes distritos &nbsp;judiciales, incumbe a esta Sala de Casaci\u00f3n desatarla como &nbsp;superior funcional com\u00fan de ambos, de acuerdo con los &nbsp;art\u00edculos 139 del C\u00f3digo General del Proceso y 16 de la &nbsp;ley 270 de 1996 modificado por el 7\u00ba de la ley 1285 de 2009. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El numeral 1\u00b0 del art\u00edculo 28 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso consagra como regla general de competencia el domicilio &nbsp;del demandado, precisando que si \u00e9ste tiene varios domicilios, &nbsp;o son varios los enjuiciados, puede accionarse ante el juez de &nbsp;cualquiera de ellos, a elecci\u00f3n del accionante, adem\u00e1s &nbsp;de otras pautas para casos en que el convocado no tiene domicilio o &nbsp;residencia en el pa\u00eds. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto la Sala ha manifestado que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026 como &nbsp;al demandante es a quien la ley lo faculta para escoger, dentro de &nbsp;los distintos fueros del factor territorial, la autoridad judicial &nbsp;que debe pronunciarse sobre un asunto determinado, suficientemente se &nbsp;tiene dicho que una vez elegido por aqu\u00e9l su juez natural, la &nbsp;competencia se torna en privativa, sin que el funcionario judicial &nbsp;pueda a su iniciativa eliminarla o variarla, a menos que el demandado &nbsp;fundadamente la objete mediante los mecanismos legales que sean &nbsp;procedentes. (AC2738, &nbsp;5 may. 2016, rad. 2016-00873-00). &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;su vez, el numeral 3\u00b0 dispone que \u00ab[e]n &nbsp;los procesos originados en un negocio jur\u00eddico o que &nbsp;involucren t\u00edtulos ejecutivos es tambi\u00e9n competente el &nbsp;juez del lugar de cumplimiento de cualquiera de las obligaciones\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, para las demandas derivadas de un negocio jur\u00eddico o &nbsp;que involucran t\u00edtulos ejecutivos, en el factor territorial &nbsp;hay fueros concurrentes, pues al general basado en el domicilio del &nbsp;demandado (forum &nbsp;domiciliium reus), &nbsp;se suma la potestad del actor de tramitar el proceso ante el juez del &nbsp;lugar de cumplimiento de &nbsp;cualquiera de las obligaciones asumidas &nbsp;en el respectivo acto &nbsp;(forum &nbsp;contractui). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;eso doctrin\u00f3 la Sala que el demandante, con fundamento en &nbsp;actos jur\u00eddicos de \u00abalcance &nbsp;bilateral o en un t\u00edtulo ejecutivo tiene la opci\u00f3n de &nbsp;accionar, ad &nbsp;libitum, &nbsp;en uno u otro lugar, o sea, en el domicilio de la contraparte o donde &nbsp;el pacto objeto de discusi\u00f3n o t\u00edtulo de ejecuci\u00f3n &nbsp;deb\u00eda cumplirse; pero, ins\u00edstese, ello queda, en &nbsp;principio, a la determinaci\u00f3n expresa de su promotor\u00bb &nbsp;(AC4412, 13 jul. 2016, rad. 2016-01858-00). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Desde esa \u00f3ptica, carece de raz\u00f3n el Juzgado Primero &nbsp;Promiscuo Municipal de Guaduas &nbsp;para rehusar la competencia en el asunto que ahora ocupa la atenci\u00f3n &nbsp;de la Corte, por &nbsp;cuanto all\u00ed &nbsp;tienen su domicilio principal &nbsp;los convocados, William &nbsp;Alfonso Contreras Fl\u00f3rez y Liceth Tatiana Contreras Llanos, &nbsp;tal como se evidencia de la manifestaci\u00f3n realizada por los &nbsp;convocantes al subsanar ese preciso apartado del libelo, &nbsp;circunstancia &nbsp;que sin lugar a dudas otorga atribuci\u00f3n a ese estrado &nbsp;judicial, en raz\u00f3n al fuero general de competencia contemplado &nbsp;en el numeral 1\u00b0 del art\u00edculo 28 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Y si &nbsp;bien otros convocados est\u00e1n domiciliados en la localidad de &nbsp;Granada y en un primer momento los accionantes manifestaron que &nbsp;William Alfonso Contreras Fl\u00f3rez y Liceth Tatiana Contreras &nbsp;Llanos eran vecinos de ese municipio, tambi\u00e9n expresaron que &nbsp;su domicilio principal era el municipio de Guaduas, lo que configura &nbsp;el fuero general de competencia, rese\u00f1ado en el art\u00edculo &nbsp;28 del C\u00f3digo General del Proceso, en su numeral 1\u00ba, el &nbsp;cual establece que cuando existan varios demandados, ser\u00e1 &nbsp;competente el juez de cualquiera de sus domicilios, a elecci\u00f3n &nbsp;del demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Como consecuencia de lo anotado, se remitir\u00e1 el expediente al &nbsp;Juzgado Primero Promiscuo Municipal de Guaduas, por ser el competente &nbsp;para conocer de la mencionada demanda, y se informar\u00e1 de esta &nbsp;determinaci\u00f3n al otro funcionario involucrado en la colisi\u00f3n &nbsp;que aqu\u00ed queda dirimida. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;base en lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, declara &nbsp;que el competente para conocer de la demanda de la referencia es el &nbsp;Juzgado &nbsp;Primero Promiscuo Municipal de Guaduas, &nbsp;al &nbsp;que se le enviar\u00e1 de inmediato el expediente. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;esta decisi\u00f3n al otro estrado judicial involucrado en el &nbsp;conflicto, para lo cual se remitir\u00e1 una copia &nbsp;de esta providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese. &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC5345-2022 (2022-03770-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AC5345-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2022-03770-00 &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., veintid\u00f3s (22) de noviembre de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte el conflicto de competencia suscitado entre los Juzgados &nbsp;Primero Promiscuo Municipal de Guaduas y Tercero Promiscuo Municipal &nbsp;de Granada, para conocer de la demanda verbal de simulaci\u00f3n &nbsp;relativa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-68427","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noviembre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68427","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68427"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68427\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68427"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68427"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68427"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}