{"id":68430,"date":"2024-05-20T21:00:28","date_gmt":"2024-05-20T21:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac5348-2022-2019-00271-01\/"},"modified":"2024-05-20T21:00:28","modified_gmt":"2024-05-20T21:00:28","slug":"ac5348-2022-2019-00271-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac5348-2022-2019-00271-01\/","title":{"rendered":"AC 5348 2022"},"content":{"rendered":"<p>AC5348-2022 (2019-00271-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON QUIROZ &nbsp;MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC5348-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-31-99-002-2019-00271-01 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., veintid\u00f3s (22) de noviembre de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;resuelve el \u00abrecurso &nbsp;de reposici\u00f3n y en subsidio s\u00faplica\u00bb &nbsp;de Fresner Bock Inversiones S.A.S. contra el auto admisorio del &nbsp;recurso de casaci\u00f3n interpuesto por Hoteles SJ S.A.S. frente a &nbsp;la sentencia de 4 de noviembre de 2020 del &nbsp;Tribunal Superior &nbsp;del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, Sala Civil, &nbsp;dentro del proceso promovido por la primera contra la recurrente &nbsp;extraordinaria, Nassmo S.A.S., Inversiones Bock S.A.S., Pombock &nbsp;S.A.S. y AML Bock S.A.S. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Mediante AC 23 sep. 2022 se admiti\u00f3 el mecanismo &nbsp;extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Contra ese prove\u00eddo, Fresner Bock Inversiones S.A.S. formul\u00f3 &nbsp;\u00abrecurso de &nbsp;reposici\u00f3n y en subsidio s\u00faplica\u00bb &nbsp;con los siguientes argumentos: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Las declaraciones de los representantes legales (principal y &nbsp;suplente) y el revisor fiscal de Hoteles SJ S.A.S. prueban que el &nbsp;\u00abinter\u00e9s &nbsp;econ\u00f3mico \u201cafectado\u201d con la sentencia\u2026 es\u2026 &nbsp;del orden de\u2026 $17.000.000\u2026\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;El dictamen pericial aportado al interponerse la casaci\u00f3n es, &nbsp;en realidad, un aval\u00fao, y equivale a \u00abuna &nbsp;prueba il\u00edcita\u00bb &nbsp;que deb\u00eda rechazarse \u2013 en vez de tenerse en cuenta- pues &nbsp;su autora no figura en el Registro Abierto de Avaluadores, requisito &nbsp;\u00absine qua non &nbsp;para la licitud de la prueba\u00bb &nbsp;de acuerdo con los art\u00edculos 22 y 23 de la ley 1673 de 2013. &nbsp;Adem\u00e1s, padece de \u00abimpertinencia, &nbsp;inconducencia e inutilidad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;Era imperativo aplicar \u00abla &nbsp;doctrina probable de la CSJ sobre inadmisi\u00f3n del recurso de &nbsp;casaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;para lo cual cit\u00f3 varias decisiones y, posteriormente, sent\u00f3 &nbsp;que no se cumpl\u00eda con el valor del inter\u00e9s para &nbsp;recurrir. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El auto impugnado se confirmar\u00e1 porque las razones de la &nbsp;reposici\u00f3n no demuestran que proceda revocarlo, como a &nbsp;continuaci\u00f3n se sustenta. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Si las pretensiones de la demanda son \u00abesencialmente &nbsp;econ\u00f3micas\u00bb, &nbsp;el recurso extraordinario de casaci\u00f3n procede solamente cuando &nbsp;el valor del agravio causado al recurrente equivalga, al menos, 1.000 &nbsp;SMLMV al momento de la sentencia impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el presente asunto, adem\u00e1s de que el fracaso o \u00e9xito de &nbsp;las pretensiones posee consecuencias econ\u00f3micas para alguna de &nbsp;las partes y, por tanto, tienen indiscutible sentido pecuniario, su &nbsp;car\u00e1cter esencialmente cremat\u00edstico es pac\u00edfico &nbsp;porque ellas no lo han disputado. El recurrente ordinario no discrepa &nbsp;que la afectaci\u00f3n causada al recurrente es econ\u00f3mica, &nbsp;sino que argumenta que su valor es inferior al monto m\u00ednimo &nbsp;exigido, aspecto que ser\u00e1 el epicentro de la decisi\u00f3n y &nbsp;que procede a resolverse en el mismo orden planteado en la &nbsp;reposici\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;En cuanto al primer planteamiento del recurso debe afirmarse que las &nbsp;declaraciones de Christian Bock Pombo, Camilo Nassar Moor y H\u00e9ctor &nbsp;Castellanos sobre el &nbsp;pago de las acciones &nbsp;readquiridas ($17.000.000, aproximadamente) son insuficientes para &nbsp;probar que ese precio corresponda al inter\u00e9s afectado por la &nbsp;sentencia objeto del recurso de casaci\u00f3n. Sus dichos s\u00f3lo &nbsp;demuestran que los declarantes afirmaron que se sufrag\u00f3 esa &nbsp;cantidad por la operaci\u00f3n que, a la postre, se declar\u00f3 &nbsp;ineficaz, pero no prueban que eso valga el agravio causado por el &nbsp;fallo. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;como se\u00f1al\u00f3 el Tribunal en el ac\u00e1pite del fallo &nbsp;tra\u00eddo a colaci\u00f3n por la reposici\u00f3n, pudo &nbsp;haberse readquirido las \u00abacciones &nbsp;a un valor inferior al que pudieron tener sus activos individualmente &nbsp;considerados\u00bb, &nbsp;lo que justifica que el precio pagado por ellas no se tenga como &nbsp;valor del inter\u00e9s para recurrir en casaci\u00f3n y que las &nbsp;referidas declaraciones no sean elementos de juicio convincentes para &nbsp;probarlo, sobre todo cuando se contrastan con otras piezas suasorias, &nbsp;como la pericial que se aludir\u00e1 de inmediato. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Con el recurso de casaci\u00f3n fue allegado al Tribunal un &nbsp;dictamen elaborado por la contadora p\u00fablica Isabel Cristina &nbsp;Salazar Duque con el expreso objeto de calcular el \u00abvalor &nbsp;contable del inter\u00e9s econ\u00f3mico afectado con la &nbsp;sentencia de segunda instancia\u2026 con el fin de acreditar la &nbsp;cuant\u00eda del inter\u00e9s para recurrir\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;perita conceptu\u00f3 que la compraventa celebrada por Hoteles SJ &nbsp;SAS recay\u00f3 sobre 15.718 acciones que eran propiedad de Reduit &nbsp;Etablissement Pour Fiances y 2.873 de Nassmo SAS; se\u00f1al\u00f3 &nbsp;con base en \u00ablos &nbsp;estados financieros auditados de Hoteles SJ SAS a 31 de diciembre de &nbsp;2018, comparativos con el 31 de diciembre de 2017\u00bb, &nbsp;los activos, pasivos y patrimonio de la compa\u00f1\u00eda; &nbsp;calcul\u00f3 el \u00abvalor &nbsp;intr\u00ednseco de [esas] acciones\u00bb &nbsp;en $1.625.167.795; sostuvo que seg\u00fan \u00abel &nbsp;\u00faltimo corte contable \u2026 del 31 diciembre de 2019, esas &nbsp;acciones tiene[n] valor intr\u00ednseco de $1.681.244.980\u00bb; &nbsp;destac\u00f3 que, como consecuencia de la ineficacia reconocida en &nbsp;la decisi\u00f3n impugnada mediante casaci\u00f3n, \u00abHoteles &nbsp;SJ SAS deber\u00e1 restituir a Reduit Etablissement Pour Fiances y &nbsp;Nassmo SAS sus acciones\u00bb; &nbsp;finalmente, concluy\u00f3 que el inter\u00e9s afectado por el &nbsp;fallo es el mencionado valor intr\u00ednseco de los t\u00edtulos. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.1. &nbsp;A diferencia de lo argumentado por el recurrente en reposici\u00f3n, &nbsp;la experticia es \u00fatil porque versa sobre el valor del inter\u00e9s &nbsp;afectado por el fallo, es decir, un hecho susceptible de demostraci\u00f3n &nbsp;con ese mecanismo; tambi\u00e9n es conducente porque el mismo &nbsp;art\u00edculo 339 del C\u00f3digo General del Proceso admite &nbsp;probar el inter\u00e9s afectado con ese medio de convicci\u00f3n; &nbsp;finalmente, es pertinente porque recae sobre el inter\u00e9s &nbsp;afectado, y no sobre otro tema diferente que carezca de relaci\u00f3n &nbsp;con el objeto de prueba. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.2. &nbsp;El trabajo pericial tambi\u00e9n es una prueba l\u00edcita, a &nbsp;diferencia de lo que pretendi\u00f3 sostener el recurrente &nbsp;extraordinario cuando aludi\u00f3 a que su autora no hace parte del &nbsp;Registro Nacional de Avaluadores. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;jurisprudencia de la Sala ha se\u00f1alado que la ausencia de &nbsp;algunos requisitos de la experticia posiblemente relacionados con &nbsp;aspectos como la imparcialidad o idoneidad del perito, como sucede &nbsp;con los exigidos \u00abcomo &nbsp;m\u00ednimo\u00bb &nbsp;por el art\u00edculo 226 del C\u00f3digo General del Proceso, no &nbsp;afecta el medio probatorio, ni justifica su rechazo, porque resulta &nbsp;imperativo apreciarlo al resolver: &nbsp;<\/p>\n<p>[E]l &nbsp;administrador de justicia no puede rehusarse a recibir la informaci\u00f3n &nbsp;probatoria que los extremos procesales suministren dentro de las &nbsp;oportunidades previstas en el ordenamiento, salvo cuando expresamente &nbsp;alguna norma se lo permita, como quiera que lo contrario significar\u00eda &nbsp;violar el derecho fundamental a la prueba. &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>[E]l &nbsp;fallador apreciar\u00e1 el dictamen en su sentencia; labor que &nbsp;emprender\u00e1 de acuerdo con las reglas de la sana cr\u00edtica &nbsp;y en la que evaluar\u00e1 la solidez, claridad, exhaustividad, &nbsp;precisi\u00f3n y calidad de sus fundamentos, la idoneidad del &nbsp;perito y su comportamiento en la audiencia, as\u00ed como las dem\u00e1s &nbsp;pruebas que obren en el proceso (art. 232). Es este el momento, &nbsp;entonces, en el que se deber\u00e1 examinar con rigor el trabajo &nbsp;pericial en todas sus dimensiones a efectos de asignarle fuerza &nbsp;demostrativa. Dicho de otra manera, \u2026 aqu\u00ed &nbsp;\u2026se escudri\u00f1a la imparcialidad e idoneidad del experto, &nbsp;as\u00ed como la fundamentaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n y &nbsp;sus conclusiones. No antes. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;modo que el &nbsp;an\u00e1lisis acerca del cumplimiento o no de los requisitos &nbsp;enlistados en el citado precepto 226 corresponde a una actividad &nbsp;propia del momento en que se dirime la controversia, raz\u00f3n por &nbsp;la cual la ausencia de los mismos no da lugar al rechazo autom\u00e1tico &nbsp;de dicho medio de convicci\u00f3n. &nbsp;Esto es, a que &nbsp;se impida su ingreso al proceso, puesto que los \u00fanicos motivos &nbsp;que llevan a esa determinaci\u00f3n son los referidos en el &nbsp;art\u00edculo 168 \u00eddem,\u2026 &nbsp;Y no existe disposici\u00f3n especial en materia de experticia que &nbsp;autorice excluir la prueba por esa raz\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;definitiva, a pesar de que la credibilidad de la pericia depende de &nbsp;la solidez de sus conclusiones, de la imparcialidad e idoneidad del &nbsp;perito, el juez no est\u00e1 facultado para sacar autom\u00e1ticamente &nbsp;del acervo el informe arrimado con defectos en tales presupuestos &nbsp;porque las falencias o carencias del dictamen no son motivos &nbsp;suficientes para impedir su recaudo, pues ese an\u00e1lisis est\u00e1 &nbsp;reservado para la sentencia, donde deber\u00e1 motivarse de qu\u00e9 &nbsp;manera esas omisiones disminuyeron la verosimilitud del informe &nbsp;(STC2066, 3 &nbsp;mar. 2021, rad. n.\u00ba 2020-00402 \u2013 se destaca-). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;posici\u00f3n jurisprudencial de la Sala est\u00e1 orientada a &nbsp;que solamente podr\u00e1n rechazarse (sin apreciarse) aquellas &nbsp;pruebas sobre las que se configure alg\u00fan motivo expresamente &nbsp;autorizado legalmente para hacerlas a un lado, como ocurre con las &nbsp;\u00abnotoriamente &nbsp;impertinentes, las inconducentes y las manifiestamente superfluas o &nbsp;in\u00fatiles\u00bb, &nbsp;seg\u00fan el precepto 168 ibidem &nbsp;&#8211; destac\u00e1ndose &nbsp;los vocablos notoria y manifiestamente, para se\u00f1alar que tales &nbsp;deficiencias deben refulgir (o sea, no ser discutibles)- o como &nbsp;sucede con las il\u00edcitas. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;licitud de las pruebas est\u00e1 relacionada con la cl\u00e1usula &nbsp;de nulidad \u00abde &nbsp;pleno derecho\u00bb &nbsp;prevista en el art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica &nbsp;respecto de aquellas que se obtengan con violaci\u00f3n del debido &nbsp;proceso o de cualquier otro derecho o garant\u00eda fundamental1. &nbsp;Esto quiere decir que es il\u00edcita la prueba que vulnera &nbsp;prerrogativas fundamentales y, por tanto, debe ser excluida del &nbsp;proceso sin tenerse en cuenta; por el contrario, esta noci\u00f3n &nbsp;es inaplicable a las probanzas hu\u00e9rfanas de requisitos que, &nbsp;aunque est\u00e1n previstos legamente, no transgreden derechos o &nbsp;garant\u00edas fundamentales, pues la relevancia de tal exigencia &nbsp;debe ser apreciada al momento de su valoraci\u00f3n, pues de lo &nbsp;contrario arriesgar\u00eda el derecho subjetivo a probar. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;art\u00edculos 22 y 23 de la ley 1673 de 2013 establecen que cuando &nbsp;el dictamen comprenda cuestiones t\u00e9cnicas de valuaci\u00f3n, &nbsp;se encomendar\u00e1 a un perito inscrito en el Registro Abierto de &nbsp;Avaluadores y que quienes desarrollen esa actividad tienen el deber &nbsp;de inscribirse en ese listado, so pena de aplicar las sanciones &nbsp;respectivas. Sin embargo, tales disposiciones no autorizan a rechazar &nbsp;la experticia elaborada por alg\u00fan auxiliar de la justicia que &nbsp;no haga parte del mencionado registro. Esto se traduce en que el juez &nbsp;carece de benepl\u00e1cito legal para desechar la prueba que &nbsp;adolece de tal requisito. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;integrar una lista o registro carece de efectos sobre la licitud de &nbsp;la prueba porque no se trata de un requisito dirigido a proteger &nbsp;derechos fundamentales. Considerar lo contrario resultar\u00eda &nbsp;contradictorio con el rumbo que pretendi\u00f3 tomar el C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso al eliminar, precisamente, los listados &nbsp;periciales que carec\u00edan de eficacia sobre la idoneidad de los &nbsp;peritos, permitiendo tanto al juez como a las partes acudir &nbsp;libremente a instituciones o personas que consideren capacitados para &nbsp;que rindan conceptos sobre materias t\u00e9cnicas, cient\u00edficas &nbsp;o art\u00edsticas (art. 48 # 2 CGP). &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;lo expuesto debe agregarse que concluir que solo son admisibles &nbsp;aquellos dict\u00e1menes que hagan parte de un listado en &nbsp;particular equivaldr\u00eda a consagrar una regla objetiva e &nbsp;injustificada sobre la credibilidad del perito, a pesar de que la ley &nbsp;solamente autoriza negarle efectos a la prueba en presencia de &nbsp;\u00abcircunstancias &nbsp;que afecten gravemente su credibilidad\u00bb, &nbsp;las cuales debe apreciar ampliamente el fallador y dentro de las que &nbsp;no se encuentra el conformar un listado o registro (art. 235 CGP). &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;art\u00edculos 22 y 23 de la ley 1673 de 2013 no pueden &nbsp;interpretarse en el sentido que consagran un requisito de licitud del &nbsp;dictamen cuya omisi\u00f3n impone rechazar la prueba pericial, &nbsp;porque esa hermen\u00e9utica transgrede el mandato previsto en la &nbsp;parte final del art\u00edculo 11 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, consistente en que \u00abEl &nbsp;juez se abstendr\u00e1 de exigir y de cumplir formalidades &nbsp;innecesarias\u00bb. &nbsp;En efecto, comoquiera que el juez debe apreciar la \u00absolidez, &nbsp;claridad, exhaustividad, precisi\u00f3n y calidad de sus &nbsp;fundamentos, la idoneidad del perito y su comportamiento en la &nbsp;audiencia\u00bb, la &nbsp;integraci\u00f3n de una lista es una formalidad innecesaria que no &nbsp;tiene que ver con la idoneidad del perito. En todo caso, el &nbsp;recurrente no apunt\u00f3 un solo argumento dirigido a sostener que &nbsp;la falta de pertenencia del perito al registro de avaluadores afect\u00f3 &nbsp;su idoneidad o le rest\u00f3 credibilidad al medio de prueba. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.3. &nbsp;Por otro lado, resulta improcedente aplicar la jurisprudencia de esta &nbsp;Sala sobre la concesi\u00f3n prematura del recurso de casaci\u00f3n, &nbsp;como pidi\u00f3 el recurrente en reposici\u00f3n, porque esa &nbsp;noci\u00f3n es viable cuando el Tribunal deja de evaluar aspectos &nbsp;que, de haberse tenido en cuenta, lo hubieran llevado a negar la &nbsp;concesi\u00f3n del recurso de casaci\u00f3n por improcedente, &nbsp;aspecto que no se present\u00f3 en el caso de la radicaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Finalmente, comoquiera que la s\u00faplica contra el auto que &nbsp;admite el recurso de casaci\u00f3n es improcedente, habr\u00e1 de &nbsp;negarse su concesi\u00f3n, puesto que fue confirmado el auto &nbsp;impugnado. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;base en lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, resuelve: &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Confirmar el auto recurrido. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Negar la s\u00faplica interpuesta de manera subsidiaria. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Por secretar\u00eda de la Sala, controlar el t\u00e9rmino &nbsp;concedido en la providencia impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese. &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON QUIROZ &nbsp;MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;MIRANDA ESTRAMPES, Manuel. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;concepto de prueba il\u00edcita y su tratamiento en el proceso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;penal, Editorial Ubijus, M\u00e9xico, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2013, p. 73 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC5348-2022 (2019-00271-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO WILSON QUIROZ &nbsp;MONSALVO &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; AC5348-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-31-99-002-2019-00271-01 &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., veintid\u00f3s (22) de noviembre de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp; Se &nbsp;resuelve el \u00abrecurso &nbsp;de reposici\u00f3n y en subsidio s\u00faplica\u00bb &nbsp;de Fresner Bock Inversiones S.A.S. contra el auto admisorio del &nbsp;recurso de casaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-68430","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noviembre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68430","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68430"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68430\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68430"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68430"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68430"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}