{"id":68889,"date":"2024-05-20T21:00:42","date_gmt":"2024-05-20T21:00:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc15415-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:00:42","modified_gmt":"2024-05-20T21:00:42","slug":"stc15415-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc15415-2022\/","title":{"rendered":"STC15415 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC15415-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC15415-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2022-03810-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en sesi\u00f3n de &nbsp;diecis\u00e9is de noviembre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecis\u00e9is (16) de noviembre de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;resuelve la tutela que Juan Andr\u00e9s Romero Calder\u00f3n &nbsp;instaur\u00f3 &nbsp;contra &nbsp;la &nbsp;Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, &nbsp;extensiva al Juzgado D\u00e9cimo Civil del Circuito de la misma &nbsp;ciudad, a las partes e intervinientes del proceso ejecutivo con &nbsp;radicado No. &nbsp;2019-00501-01. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;libelista pretende a trav\u00e9s del presente mecanismo que se deje &nbsp;sin valor ni efecto el prove\u00eddo que orden\u00f3 seguir &nbsp;adelante el cobro compulsivo (22 jul. 2022) y que como consecuencia &nbsp;de ello se profiera una nueva decisi\u00f3n acogiendo sus reparos. &nbsp;<\/p>\n<p>En apoyo de tal &nbsp;pretensi\u00f3n, adujo que Luis Ernesto Orjuela D\u00edaz &nbsp;promovi\u00f3 en su contra el juicio objeto de escrutinio &nbsp;persiguiendo el cobro de $151.430.000,oo; tr\u00e1mite en el cual &nbsp;pese a que acredit\u00f3 que el negocio que dio origen al t\u00edtulo &nbsp;b\u00e1culo de la acci\u00f3n -letra de cambio- fue el contrato &nbsp;de \u00abCESI\u00d3N &nbsp;DE DERECHOS\u00bb &nbsp;celebrado &nbsp;con el ejecutante el 24 de septiembre de 2018 respecto de la promesa &nbsp;de enajenaci\u00f3n de un inmueble calendada 16 de enero de 2014 &nbsp;que estaba \u00abafectad[a] &nbsp;de nulidad absoluta\u00bb &nbsp;en los t\u00e9rminos de los arts. 1611 y siguientes del C.C., y as\u00ed &nbsp;mismo que se alter\u00f3 el documento cambiario, el Tribunal &nbsp;convocado, por una parte, confirm\u00f3 la decisi\u00f3n de &nbsp;primer grado que declar\u00f3 probada la excepci\u00f3n de &nbsp;alteraci\u00f3n del t\u00edtulo en punto a los intereses &nbsp;perseguidos, y por la otra, la revoc\u00f3 en lo dem\u00e1s para &nbsp;ordenar seguir adelante con la ejecuci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que, en la anterior determinaci\u00f3n, de un lado, no se tuvo en &nbsp;cuenta el pago consignado en la primera de las convenciones, y por el &nbsp;otra, a m\u00e1s que no se declar\u00f3 la nulidad de dichas &nbsp;tratativas, acogi\u00f3 como negocio causal un contrato de &nbsp;corretaje suscrito por el ejecutante con Gonzalo Caucali, quien era &nbsp;el propietario de los bienes prometidos en venta, que asegura, no le &nbsp;era oponible. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sea &nbsp;lo primero se\u00f1alar que el examen constitucional recae &nbsp;exclusivamente en la providencia del Tribunal (22 jul. 2022), en &nbsp;tanto es aquella la que finiquit\u00f3 definitivamente el litigio; &nbsp;y estudiados &nbsp;los reclamos tutelares pronto se avizora el tropiezo del resguardo &nbsp;porque la decisi\u00f3n criticada, se percibe adoptada bajo &nbsp;criterios de interpretaci\u00f3n que no lucen descabellados o &nbsp;absurdos; en ese sentido no se vislumbra una actividad caprichosa o &nbsp;arbitraria que amerite la intervenci\u00f3n constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, &nbsp;la Corporaci\u00f3n aludida, en lo que interesa para la soluci\u00f3n &nbsp;del presente asunto, en \u00faltimas, revocar la sentencia de &nbsp;primer grado, para disponer seguir adelante con la ejecuci\u00f3n, &nbsp;en punto del negocio causal, destac\u00f3 que si bien podr\u00eda &nbsp;considerarse que la convenci\u00f3n que dio origen al t\u00edtulo &nbsp;valor fue el contrato de \u00abcesi\u00f3n &nbsp;de derechos\u00bb &nbsp;suscrito entre las partes en el 2014 por la suma de $280.000.000,oo, &nbsp;lo cierto era que, tambi\u00e9n obraban pruebas de tratativas &nbsp;anteriores entre estos, que corroboran el dicho del ejecutante, en &nbsp;cuanto que la obligaci\u00f3n perseguida naci\u00f3 como &nbsp;consecuencia de los honorarios pactados con el se\u00f1or Gonzalo &nbsp;Caucali frente a la enajenaci\u00f3n de los inmuebles de su &nbsp;propiedad -15% del valor comercial-, que, seg\u00fan el dicho del &nbsp;acreedor: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;se cumpli\u00f3 ya que gracias a su gesti\u00f3n se logr\u00f3 &nbsp;contactar a los se\u00f1ores Juan Andr\u00e9s Romero Calder\u00f3n, &nbsp;Jorge Armando Castillo y Juan Adelmo Montenegro Carranza, quienes, &nbsp;para la aludida data, prometieron la compra de los predios; sin &nbsp;embargo, no se llev\u00f3 a cabo su protocolizaci\u00f3n, porque &nbsp;Gonzalo otorg\u00f3 un poder general al aqu\u00ed demanda[do] &nbsp;quien qued\u00f3 a cargo de su patrimonio. Dijo que en el convenio &nbsp;celebrado con el se\u00f1or Caucali, qued\u00f3 plasmado en la &nbsp;cl\u00e1usula d\u00e9cima que en el evento de que el cedente &nbsp;suscriba y protocolice escritura p\u00fablica otorgando mandato &nbsp;general sobre la administraci\u00f3n de los bienes objeto del &nbsp;presente contrato, el apoderado quedaba obligado en un todo a lo &nbsp;dispuesto en este acto. &nbsp;<\/p>\n<p>Siguiendo &nbsp;esa l\u00ednea, precis\u00f3 que por un lado, el ejecutado en su &nbsp;interrogatorio \u00abconfes\u00f3\u00bb &nbsp;que en efecto deb\u00eda al ejecutante \u00abuna &nbsp;parte del dinero respaldado en la letra de cambio\u00bb, &nbsp;y por la otra, en alusi\u00f3n a los documentos calendados 13 de &nbsp;noviembre de 2015 y 16 de septiembre de 2017, destac\u00f3 que no &nbsp;solo, se le reconoc\u00eda al acreedor el 15% de la cuota parte de &nbsp;los bienes objeto de enajenaci\u00f3n, sino adem\u00e1s, que por &nbsp;cuenta de ese negocio se le adeudaban $270.000.000,oo equivalentes al &nbsp;citado porcentaje, circunstancias que corroboraron los testigos y &nbsp;participantes en las tratativas. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;mismo hizo referencia, por una parte, a la promesa de venta celebrada &nbsp;el 14 de enero de 2014 entre se\u00f1or Caucali como promitente &nbsp;vendedor y el aqu\u00ed inconforme y otros como promitentes &nbsp;compradores, y por la otra, a la escritura p\u00fablica del 16 del &nbsp;mismo mes y a\u00f1o en la que Caucali otorg\u00f3 poder general &nbsp;al aqu\u00ed inconforme, para indicar entonces, que el deudor no &nbsp;cumpli\u00f3 con la carga probatoria en punto de demostrar que el &nbsp;negocio causal ya estaba satisfecho y por el contrario seg\u00fan &nbsp;\u00abel &nbsp;an\u00e1lisis cronol\u00f3gico y en conjunto de estos medios de &nbsp;prueba, (\u2026) &nbsp;[se &nbsp;pod\u00eda] concluir &nbsp;que existi\u00f3 entre el actor y Gonzalo Caucali un acuerdo de &nbsp;intermediaci\u00f3n en el cual \u00e9ste \u00faltimo se oblig\u00f3 &nbsp;a pagar por su gesti\u00f3n un porcentaje del 15%, ya fuera en &nbsp;terreno o, en dinero en caso de que se vendiera el inmueble\u00bb, &nbsp;acuerdo que no pod\u00eda ser ajeno al ejecutado porque \u00abcomo &nbsp;se evidencia de los escritos a mano que suscribi\u00f3, all\u00ed &nbsp;se reconocieron los porcentajes que hab\u00eda pactado el &nbsp;demandante con Gonzalo y, que adem\u00e1s en virtud del poder &nbsp;general que le fue otorgado deb\u00eda cancelar acorde con la &nbsp;cl\u00e1usula tercera de dicho mandato y por la gesti\u00f3n &nbsp;realizada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que adem\u00e1s estaba demostrado que \u00abcancel\u00f3 &nbsp;parte de la suma adeudada al ejecutante, con el fin de saldar dicha &nbsp;obligaci\u00f3n, sin ser l\u00f3gico que alguien pague una &nbsp;cantidad de dinero considerable, sabiendo que no se ha dado &nbsp;cumplimiento a lo pactado (\u2026), &nbsp;lo cual para \u00e9l no era ajeno, como se extrae de las citadas &nbsp;pruebas\u00bb; &nbsp;luego destac\u00f3 que no se acredit\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>el &nbsp;documento suscrito bajo el r\u00f3tulo de cesi\u00f3n que se &nbsp;aport\u00f3 al plenario, fuera por s\u00ed solo el convenio que &nbsp;dio origen a la obligaci\u00f3n y, por el contrario, la realidad &nbsp;que muestran los medios suasorios en el asunto, es que ello deviene &nbsp;del acuerdo celebrado en primer lugar entre el ejecutante y Gonzalo &nbsp;Caucali y, consecuentemente los realizados entre las partes y quienes &nbsp;comparecieron como testigos, en los cuales se hab\u00eda pactado &nbsp;para el actor, una retribuci\u00f3n ya fuera econ\u00f3mica o en &nbsp;dinero por su gesti\u00f3n; entonces, como la segunda no se dio, &nbsp;acorde con el poder general que ostentaba Juan Andr\u00e9s Romero, &nbsp;antes del fallecimiento de Gonzalo Caucali y los pactos ya se\u00f1alados, &nbsp;se gener\u00f3 la letra de cambio, aportada para el cobro. (\u2026) &nbsp;[y] &nbsp;menos a\u00fan se configura la alegada nulidad del citado documento &nbsp;por no cumplir con los requisitos del art\u00edculo 1502 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, (\u2026), &nbsp;porque como ya se dijo no se demostr\u00f3 que ese fuera el negocio &nbsp;causal que dio origen al t\u00edtulo valor que se presenta para el &nbsp;cobro y, adem\u00e1s porque no se configuran los requisitos de los &nbsp;art\u00edculos 1740 y 1741 de la ley sustantiva. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otra parte, en relaci\u00f3n a las excepciones de cobro de lo no &nbsp;debido, pago parcial y compensaci\u00f3n, puntualiz\u00f3 que &nbsp;estaban llamadas al fracaso, en la medida que no se demostraron los &nbsp;desembolsos aludidos, en primer, lugar porque no constaban en el &nbsp;documento cambiario, tal como s\u00ed ocurri\u00f3 con otros &nbsp;rubros reconocidos, y en segunda medida, no solo, los pretendidos &nbsp;dineros no ingresaron al patrimonio del acreedor, como fue el pago de &nbsp;$20.000.000,oo con la entrega de un veh\u00edculo, sino adem\u00e1s &nbsp;con la suma de $30.000.000,oo que no guarda relaci\u00f3n con el &nbsp;citado negocio. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;lo anterior, puede afirmarse que el prove\u00eddo refutado est\u00e1 &nbsp;soportado en una interpretaci\u00f3n razonable que la autoridad &nbsp;convocada &nbsp;desarroll\u00f3 sobre la situaci\u00f3n f\u00e1ctica sometida a &nbsp;su consideraci\u00f3n, &nbsp;donde aun cuando la Corte proh\u00edje o no los motivos expuestos, &nbsp;se advierte, analiz\u00f3 en conjunto los medios de prueba &nbsp;recaudados que permitieron concluir, que contrario a lo sostenido por &nbsp;el aqu\u00ed actor, el negocio jur\u00eddico g\u00e9nesis del &nbsp;t\u00edtulo b\u00e1culo de la acci\u00f3n no era precisamente &nbsp;el tan mentado contrato de \u00abcesi\u00f3n &nbsp;de derechos\u00bb &nbsp;del que tambi\u00e9n se descart\u00f3 su nulidad, sino las &nbsp;convenciones anteriores en las que tambi\u00e9n particip\u00f3 el &nbsp;ejecutado, sin contar que existi\u00f3 una confesi\u00f3n &nbsp;mediante la cual reconoci\u00f3 la obligaci\u00f3n perseguida; en &nbsp;ese orden de ideas, se advierte que el actor incumpli\u00f3 el &nbsp;deber consagrado en el art. 167 del C.G. del P., en cuanto a las &nbsp;cargas probatorias que le correspond\u00edan para la demostraci\u00f3n &nbsp;de las excepciones enarboladas. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;manera que, se concluye &nbsp;que lo que en realidad existe en el presente asunto es una disparidad &nbsp;de criterios en torno a la apreciaci\u00f3n de las circunstancias &nbsp;que rodearon el caso concreto y la hermen\u00e9utica judicial &nbsp;desplegada, lo que torna inviable el ruego en tanto no se puede &nbsp;\u00abimponer &nbsp;al fallador una determinada interpretaci\u00f3n de las normas &nbsp;procesales aplicables al asunto sometido a su estudio o una &nbsp;espec\u00edfica valoraci\u00f3n probatoria, a efectos de que su &nbsp;raciocinio coincida con el de las partes\u00bb &nbsp;(STC10939-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, se desestimar\u00e1 el resguardo reclamado &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la Constituci\u00f3n, &nbsp;NIEGA la &nbsp;tutela instada por Juan &nbsp;Andr\u00e9s Romero Calder\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;a los participantes por el medio m\u00e1s expedito y rem\u00edtase &nbsp;el paginario a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n, &nbsp;de no impugnarse esta resoluci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Ausencia &nbsp;justificada &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC15415-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC15415-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2022-03810-00 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de &nbsp;diecis\u00e9is de noviembre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecis\u00e9is (16) de noviembre de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp; Se &nbsp;resuelve la tutela que Juan Andr\u00e9s Romero Calder\u00f3n &nbsp;instaur\u00f3 &nbsp;contra &nbsp;la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-68889","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noviembre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68889","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68889"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68889\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68889"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68889"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68889"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}