{"id":68991,"date":"2024-05-20T21:00:46","date_gmt":"2024-05-20T21:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc15568-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:00:46","modified_gmt":"2024-05-20T21:00:46","slug":"stc15568-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc15568-2022\/","title":{"rendered":"STC15568 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC15568-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC15568-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;05001-22-03-000-2022-00574-01 &nbsp;(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de diecis\u00e9is de noviembre de dos mil &nbsp;veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecis\u00e9is (16) de noviembre de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la impugnaci\u00f3n interpuesta por el &nbsp;Juzgado Sexto Civil del Circuito de Medell\u00edn frente &nbsp;a la sentencia mayoritaria del pasado 12 de octubre, emitida por el &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de la misma ciudad, Sala &nbsp;Civil, en la acci\u00f3n de tutela impulsada por &nbsp;Liliana Aid\u00e9 Duque G\u00f3mez1 &nbsp;contra el despacho impugnante y el Cuarto Civil Municipal \u00eddem. &nbsp;Al tr\u00e1mite fue vinculada Mar\u00eda Bel\u00e9n Amariles &nbsp;Atehort\u00faa. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;promotora del amparo de marras deprec\u00f3, a trav\u00e9s de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mandatario, el respeto de su prerrogativa esencial al debido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;proceso, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;presuntamente conculcada por las dependencias jurisdiccionales &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;repelidas. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;en concreto, se ordene dejar sin valor lo &nbsp;dirimido, en segunda instancia, dentro del expediente ejecutivo n.\u00b0 &nbsp;\u00ab2021-00306\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;soporte adujo haber rebatido en apelaci\u00f3n contra la sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;oral adversa de 19 de julio de los corrientes, proferida por el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Juzgado Cuarto Civil Municipal de Medell\u00edn en el litigio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;arriba descrito; paginario por ella instaurado contra Mar\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Bel\u00e9n Amariles Atehort\u00faa. &nbsp;<\/p>\n<p>Relat\u00f3 &nbsp;que el estrado Sexto Civil del Circuito de la misma urbe, al que fue &nbsp;repartido el asunto en segundo grado, dispuso declarar desierto el &nbsp;remedio de alzada en cuesti\u00f3n, con auto de 25 de agosto &nbsp;siguiente. &nbsp;<\/p>\n<p>Sostuvo &nbsp;que pese a enviar un memorial a ambas c\u00e9lulas judiciales, el &nbsp;d\u00eda 29 posterior, en el que puso de relieve \u00abel &nbsp;evidente error [a &nbsp;la hora de decretarse la deserci\u00f3n] &nbsp;y aport[\u00f3] &nbsp;las &nbsp;pruebas de que el recurso [vertical] &nbsp;se &nbsp;sustent\u00f3 oportunamente\u00bb &nbsp;ante el a-quo, &nbsp;ese texto no recibi\u00f3 pronunciamiento alguno. &nbsp;<\/p>\n<p>Critic\u00f3, &nbsp;entonces, el decaimiento de la apelaci\u00f3n en cita, pues lo &nbsp;cierto es que la r\u00e9plica ya estaba sustentada desde la primera &nbsp;instancia, cuando \u00aben &nbsp;t\u00e9rminos\u00bb &nbsp;allegara por escrito los puntos de inconformidad frente a lo all\u00ed &nbsp;sentenciado. Sugiri\u00f3 &nbsp;que deber\u00eda proveerse a fondo en torno a la alzada. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;INTERVENCI\u00d3N DE LOS CONVOCADOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Juzgado Sexto Civil del Circuito se opuso al \u00e9xito de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;clama por ausencia de vulneraci\u00f3n y pertinencia de su &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;resoluci\u00f3n, a lo que agreg\u00f3 que mediante determinaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 5 de septiembre (no recurrida) dio respuesta al memorial de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;gestora contra la deserci\u00f3n de la apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Comparti\u00f3 &nbsp;copia magn\u00e9tica del dossier &nbsp;disentido. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cuarto Civil Municipal ib\u00eddem &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dijo estarse a lo que aqu\u00ed se llegare a zanjar y tambi\u00e9n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;brind\u00f3 enlace del referido plenario. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3. Mar\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Bel\u00e9n Amariles Atehort\u00faa guard\u00f3 silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>Accedi\u00f3 &nbsp;a la salvaguarda por mayor\u00eda, comoquiera que &nbsp;la deserci\u00f3n de la apelaci\u00f3n de fallo de la ac\u00e1 &nbsp;censora \u2013por cuenta del despacho del circuito\u2013 hubo de &nbsp;perpetrar un \u00abdefecto &nbsp;procedimental, por exceso ritual manifiesto, al exigirle (\u2026) &nbsp;allegar (\u2026) escrito de sustentaci\u00f3n en segundo grado\u00bb, &nbsp;sin &nbsp;miramiento de la honra de dicha carga &nbsp;\u00abante &nbsp;el a-quo, de forma oral, en la audiencia del 19 de julio de 2022, y &nbsp;posteriormente[,] &nbsp;por escrito dentro de los 3 d\u00edas siguientes\u00bb &nbsp;al proferimiento de la correspondiente decisi\u00f3n de fondo. &nbsp;Providencia con la que devino una trasgresi\u00f3n de las pautas &nbsp;del recurso de apelaci\u00f3n a la luz del decreto 806 de 2020 &nbsp;(aplicable a la ley 2213 de 2022), en los planteamientos de la &nbsp;doctrina de esta Sala de la Corte al respecto, m\u00e1xime si con &nbsp;relaci\u00f3n a la declaratoria de desierta de la r\u00e9plica &nbsp;vertical aquella propuso escrito de desavenencia, cuyas \u00abexpresiones &nbsp;[denotan] &nbsp;un verdadero recurso\u00bb &nbsp;en contra. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;consecuencia de la concesi\u00f3n del ruego, el Tribunal orden\u00f3 &nbsp;al estrado ya aludido volver a referirse sobre la apelaci\u00f3n de &nbsp;fallo de la ahora impulsora, luego de \u00abdejar &nbsp;sin efecto el auto del 25 de agosto (\u2026) y los que de [\u00e9l] &nbsp;pendan\u00bb, &nbsp;en un lapso perentorio a partir de que recepcione la foliatura de &nbsp;ejecuci\u00f3n, acorde a las motivaciones venidas de decantar. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Fue &nbsp;intentada por el encartado Juzgado Sexto Civil del Circuito de &nbsp;Medell\u00edn, quien al discrepar de la orden impartida por el &nbsp;Tribunal de primer nivel persisti\u00f3 en aseverar que la &nbsp;deserci\u00f3n de la alzada no fue trasgresora de las premisas de &nbsp;la querellante y, en cambio, s\u00ed est\u00e1 ajustada a la &nbsp;normativa y doctrina vigentes (SU-418\/19). &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tenor del canon 86 de la Carta Pol\u00edtica, la tutela es un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mecanismo jur\u00eddico en respaldo de los derechos esenciales, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;susceptible de activar siempre que estos resulten vulnerados o en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;peligro inminente por los actos u omisiones de las autoridades &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p\u00fablicas y, en ciertos supuestos, de los particulares, que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por su connotaci\u00f3n subsidiaria y residual no permite &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sustituir o desplazar a los canales comunes de auxilio. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lineamiento jurisprudencial, en lo que concierne a las actuaciones &nbsp;judiciales, el resguardo cabe de manera excepcional y ce\u00f1ido a &nbsp;la consumaci\u00f3n de un irrefutable desafuero, &nbsp;si \u00abel &nbsp;proceder ileg\u00edtimo no es dable removerlo a trav\u00e9s de &nbsp;los medios ordinarios previstos en la ley\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 11 may. 2001, rad. 00183-01) y, por antonomasia, de aparecer el &nbsp;imperativo de la inmediatez. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ese trasegar, en los precisos casos en los cuales el funcionario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cognoscente incurra en desempe\u00f1o claramente desviado, por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;arbitrariedad o antojo, puede intervenir el juez constitucional con &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el fin de restablecer el orden jur\u00eddico si el afectado no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuenta con otro medio de protecci\u00f3n judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien los falladores ordinarios tienen la libertad discreta y &nbsp;razonable para la interpretaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n del &nbsp;ordenamiento jur\u00eddico, los jueces de tutela pueden inmiscuirse &nbsp;en su funci\u00f3n, cuando aquellos incurren en una flagrante &nbsp;contraposici\u00f3n del mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026el &nbsp;Juez natural est\u00e1 dotado de discreta autonom\u00eda para &nbsp;interpretar las leyes, de modo que el amparo s\u00f3lo se abre paso &nbsp;si \u201cse detecta un error grosero o un yerro superlativo o &nbsp;may\u00fasculo que, abrupta y paladinamente cercene el ordenamiento &nbsp;positivo; cuando tenga lugar un ostensible e inadmisible &nbsp;resquebrajamiento de la funci\u00f3n judicial; en suma, cuando se &nbsp;presenta una v\u00eda de hecho, as\u00ed denominada por &nbsp;contraponerse en forma manifiesta al sistema jur\u00eddico, es &nbsp;posible reclamar el amparo del derecho fundamental constitucional &nbsp;vulnerado o amenazado&#8230;\u201d (CSJ &nbsp;STC, 11 may. 2001, rad. 00183-01; reiterada en STC4269, &nbsp;16 abr. 2015). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;pues, se ha reconocido que cuando el fallador natural se aparta de la &nbsp;jurisprudencia sin exponer argumentos valederos, o cuando se presenta &nbsp;un defecto sustantivo en el prove\u00eddo, entre otros, se &nbsp;estructura la denominada \u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Descendiendo &nbsp;al sub &nbsp;examine &nbsp;y circunscrito a los reparos impugnatorios, previene &nbsp;la Corte \u2013al igual que el Tribunal\u2013 que el resguardo &nbsp;deprecado se halla investido de vocaci\u00f3n de prosperidad, pues, &nbsp;en verdad, con la determinaci\u00f3n de dar por desierta la &nbsp;apelaci\u00f3n formulada por la ac\u00e1 quejosa, la autoridad &nbsp;del circuito cuestionada incurri\u00f3 en claro defecto &nbsp;procedimental, por exceso ritual manifiesto, al exigirle allegar un &nbsp;nuevo escrito de sustentaci\u00f3n a pesar de que ella ya hab\u00eda &nbsp;atendido tal carga ante el juzgado de primer rango. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Lo &nbsp;primero a se\u00f1alar es que el tr\u00e1mite de la alzada en &nbsp;cuesti\u00f3n, desde el mismo momento en que fue propuesta en la &nbsp;audiencia de 19 de julio de los corrientes, en la cual el ente &nbsp;dispensador a-quo &nbsp;dict\u00f3 &nbsp;su sentencia, estuvo gobernada de forma integral por las reglas &nbsp;establecidas en la ley 2213 de 2022 (la cual convirti\u00f3 dio &nbsp;vigencia permanente al decreto 806 de 2020), norma que en su canon &nbsp;12, claramente consagra que \u00ab[e]jecutoriado &nbsp;el auto que admite el recurso o el que niega la solicitud de pruebas, &nbsp;el apelante deber\u00e1 sustentar el recurso a &nbsp;m\u00e1s tardar &nbsp;dentro de los cinco (5) d\u00edas siguientes\u2026 Si no se &nbsp;sustenta oportunamente el recurso, se declarar\u00e1 desierto\u00bb &nbsp;(se destac\u00f3). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ese rumbo, oportuno es anotar que con el decreto 806 referido a &nbsp;espacio \u2013y con la nueva ley 2213\u2013 se busc\u00f3 hacer &nbsp;frente a las m\u00faltiples dificultades que para la tramitaci\u00f3n &nbsp;de asuntos a cargo de la administraci\u00f3n de justicia trajo la &nbsp;Covid-19, variando lo consignado en el actual estatuto adjetivo civil &nbsp;con el fin de, seg\u00fan las consideraciones all\u00ed vertidas, &nbsp;regular \u00abla &nbsp;segunda instancia en materia civil y familia para que esta se pueda &nbsp;tramitar(\u2026) sin &nbsp;que tenga que adelantarse la audiencia para la sustentaci\u00f3n &nbsp;del recurso, &nbsp;y por el contrario la sustentaci\u00f3n, su traslado y sentencia se &nbsp;har\u00e1 a trav\u00e9s de documentos aportados por medios &nbsp;electr\u00f3nicos\u00bb &nbsp;(negrillas ajenas al texto). &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;ello, sin duda, se retom\u00f3 la sustentaci\u00f3n de la alzada &nbsp;por escrito, de la que trataba el precepto 352 del derogado C\u00f3digo &nbsp;de Procedimiento Civil, el cual, en lo que aqu\u00ed interesa, en &nbsp;casi los mismos t\u00e9rminos del mentado art\u00edculo 14 del &nbsp;decreto 806 (hoy, ley 2213 de 2022, canon 12), ense\u00f1aba que &nbsp;\u00ab[e]l &nbsp;apelante deber\u00e1 sustentar el recurso ante el juez o tribunal &nbsp;que deba resolverlo, a &nbsp;m\u00e1s tardar &nbsp;dentro de la oportunidad establecida en los art\u00edculos&nbsp;359&nbsp;y&nbsp;360, &nbsp;so pena de que se declare desierto\u00bb &nbsp;(se resalt\u00f3). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consonancia, precisamente reconociendo tal regreso a lo escritural, &nbsp;la Corte Constitucional para declarar exequible el mentado precepto &nbsp;14 del citado decreto 806 de 2020, expuso que este modific\u00f3 &nbsp;\u00ablos &nbsp;actos procesales de la segunda instancia\u2026, privilegiando&nbsp;lo &nbsp;escrito sobre lo oral en esta etapa del proceso\u00bb; &nbsp;luego, dijo que algunos de los intervinientes en ese tr\u00e1mite &nbsp;de control de constitucionalidad solicitaron &nbsp;su inexequibilidad aduciendo afectaci\u00f3n de los principios de &nbsp;oralidad e inmediaci\u00f3n; y despu\u00e9s consign\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>325. &nbsp;Para resolver el problema jur\u00eddico, primero, se definir\u00e1 &nbsp;el alcance del principio de oralidad en materia procesal; y a partir &nbsp;de estas consideraciones se determinar\u00e1 si las disposiciones &nbsp;estudiadas afectan el derecho al debido proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>326. &nbsp;El &nbsp;principio de oralidad en la administraci\u00f3n de justicia. &nbsp;La LEAJ introdujo la oralidad como principio de la administraci\u00f3n &nbsp;de justicia. La Corte Constitucional ha se\u00f1alado que \u201c[l]a &nbsp;implementaci\u00f3n de la oralidad constituye un mecanismo &nbsp;razonablemente encaminado al logro de la pretendida celeridad en la &nbsp;administraci\u00f3n de justicia, favoreciendo la inmediaci\u00f3n, &nbsp;acercando el juez a las partes y generando condiciones que propicien &nbsp;la simplificaci\u00f3n de los procedimientos\u201d.&nbsp;No &nbsp;obstante, dada&nbsp;su naturaleza de principio, la misma LEAJ admite &nbsp;que la ley prevea excepciones a la aplicaci\u00f3n de la oralidad &nbsp;en cada proceso judicial.&nbsp;En tal sentido, la Corte &nbsp;Constitucional ha indicado que la oralidad&nbsp;es un principio &nbsp;procesal cuyo alcance puede ser definido por el legislador atendiendo &nbsp;a razones de conveniencia o necesidad. &nbsp;<\/p>\n<p>327\u2026 &nbsp;Por lo dem\u00e1s, la Sala advierte que la afectaci\u00f3n del &nbsp;principio de inmediaci\u00f3n de la prueba que reprochan algunos &nbsp;intervinientes&nbsp;es apenas aparente, toda vez que los art\u00edculos &nbsp;14\u00ba y 15\u00ba&nbsp;sub &nbsp;judice&nbsp;prescriben &nbsp;que las audiencias en segunda instancia en las que se deba practicar &nbsp;pruebas ser\u00e1n celebradas de acuerdo con las normas &nbsp;procedimentales ordinarias, de manera que esta medida no sacrifica, &nbsp;ni siquiera en grado leve, ninguna garant\u00eda inherente al &nbsp;derecho de contradicci\u00f3n y defensa.&nbsp;En este escenario, &nbsp;resulta innecesario aplicar el test de proporcionalidad a las medidas &nbsp;estudiadas. &nbsp;<\/p>\n<p>328. &nbsp;As\u00ed las cosas, la Sala concluye que las disposiciones &nbsp;examinadas no vulneran los derechos al debido proceso o al acceso a &nbsp;la administraci\u00f3n de justicia, en tanto&nbsp;(i)&nbsp;limitan &nbsp;la aplicaci\u00f3n de un principio de rango legal que no constituye &nbsp;un par\u00e1metro de constitucionalidad, y&nbsp;(ii)&nbsp;no &nbsp;afectan en manera alguna la inmediaci\u00f3n de la prueba en tanto &nbsp;aplican a los tr\u00e1mites de segunda instancia en los que no &nbsp;procede la pr\u00e1ctica de pruebas\u2026 &nbsp;(CC &nbsp;C-420\/20). &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Teniendo &nbsp;ello de presente, conveniente es recordar que la sustentaci\u00f3n &nbsp;por escrito de la apelaci\u00f3n, efectuada de forma anticipada &nbsp;ante el juzgador a-quo, &nbsp;como ocurri\u00f3 en el caso auscultado, fue una tem\u00e1tica &nbsp;zanjada de manera pac\u00edfica por esta Corte en favor de lo &nbsp;sustancial sobre las formas en vigencia del C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Civil, dando por sentado que la interpretaci\u00f3n &nbsp;m\u00e1s benigna para el ordenamiento jur\u00eddico, respecto a &nbsp;la expresi\u00f3n que tal motivaci\u00f3n de la censura deb\u00eda &nbsp;exteriorizarse, \u00aba &nbsp;m\u00e1s tardar\u00bb, &nbsp;antes de fenecer el traslado de segunda instancia para tal prop\u00f3sito, &nbsp;correspond\u00eda a aquella que aceptaba que pod\u00eda darse en &nbsp;cualquier tiempo despu\u00e9s de proferida la sentencia de primer &nbsp;grado y con antelaci\u00f3n al referido l\u00edmite; es decir, &nbsp;entend\u00eda como v\u00e1lidas y vinculantes todas las &nbsp;atestaciones efectuadas con dicho fin antes de finalizar el mentado &nbsp;traslado, incluso con antelaci\u00f3n a su inicio. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, en pasada ocasi\u00f3n, de cara a un asunto en el &nbsp;cual, bajo la vigencia del anterior estatuto procesal civil, la &nbsp;apelaci\u00f3n se sustent\u00f3 \u00abprematuramente\u00bb &nbsp;ante el a-quo &nbsp;al &nbsp;momento de interponerla, esta Sala dijo: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;un caso similar, esta Corporaci\u00f3n consider\u00f3: &nbsp;\u201cRelativamente &nbsp;al cuestionamiento de la actora en torno a la \u2018extemporaneidad\u2019 &nbsp;de la sustentaci\u00f3n del recurso de apelaci\u00f3n, basta &nbsp;se\u00f1alar que la reforma introducida por la Ley 794 de 2003 al &nbsp;art\u00edculo 352 del estatuto procesal civil, no indica que deba &nbsp;sustentarse, como lo entendi\u00f3 la peticionaria, dentro de los &nbsp;\u2018tres d\u00edas siguientes a la admisi\u00f3n del recurso\u2019, &nbsp;sino que debe hacerse \u2018a m\u00e1s tardar\u2019 dentro de la &nbsp;oportunidad establecida en los art\u00edculos 359 y 360 ib\u00eddem; &nbsp;es decir, que en trat\u00e1ndose de apelaci\u00f3n de sentencia, &nbsp;en aplicaci\u00f3n de la \u00faltima norma citada, el t\u00e9rmino &nbsp;vencer\u00eda concluidos los cinco d\u00edas para alegar en &nbsp;segunda instancia, sin que, por lo dem\u00e1s, sea necesario que el &nbsp;juzgador de segundo grado \u2018ponga en conocimiento\u2019 de la &nbsp;parte contraria las alegaciones del impugnante, pues el escrito se &nbsp;agrega al expediente y queda a disposici\u00f3n \u2018de la parte &nbsp;contraria por tres d\u00edas\u2019 (art\u00edculo 359 ib\u00eddem)\u201d &nbsp;(sentencia de 12 de junio de 2008, expediente 00095-01, ratificada el &nbsp;21 de agosto de 2012, exp. 01621-00) &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 5 dic. 2012, rad. 2012-00819-01). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;mismo, m\u00e1s recientemente, en un asunto en el que se disert\u00f3, &nbsp;espec\u00edficamente, respecto a las diferencias latentes en el &nbsp;tr\u00e1mite de la alzada en la escrituralidad validada por el &nbsp;C\u00f3digo de Procedimiento Civil en contraposici\u00f3n con la &nbsp;oralidad que gobierna el C\u00f3digo General del Proceso, que &nbsp;mutatis &nbsp;mutandis resulta &nbsp;aplicable al presente caso, en tanto que, como qued\u00f3 dicho, lo &nbsp;dispuesto en el decreto 806 de 2020 y en la ley 2213 de 2022, por lo &nbsp;menos en cuanto al decurso y definici\u00f3n de la apelaci\u00f3n &nbsp;en materias civil y de familia, es el retorno al mentado sistema &nbsp;escritural; esta Corte sostuvo que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026En &nbsp;ambas legislaciones (C\u00f3digo de Procedimiento Civil y C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso) se tipifica la \u201cdeserci\u00f3n del &nbsp;recurso de apelaci\u00f3n\u201d, s\u00f3lo que no necesariamente &nbsp;los supuestos que dan lugar a ella en una y otra reglamentaci\u00f3n &nbsp;son concordantes. En lo que ahora capta la atenci\u00f3n, es &nbsp;preciso advertir que el par\u00e1grafo 1\u00ba del art\u00edculo &nbsp;352 del Decreto 1400 de 1970 indicaba que el &nbsp;<\/p>\n<p>\u201capelante &nbsp;deber\u00e1 sustentar el recurso ante el Juez o Tribunal que deba &nbsp;resolverlo, a m\u00e1s tardar dentro de la oportunidad establecida &nbsp;en los art\u00edculos 359 y 360, so pena de que se declare &nbsp;desierto. Para la sustentaci\u00f3n del recurso, ser\u00e1 &nbsp;suficiente que el recurrente exprese, en forma concreta, las razones &nbsp;de su inconformidad con la providencia\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cambio, el art\u00edculo 327 de la Ley 1564 de 2012 dispone que &nbsp;ejecutoriado \u201cel auto que admite la apelaci\u00f3n, el Juez &nbsp;convocar\u00e1 a la audiencia de sustentaci\u00f3n y fallo (\u2026) &nbsp;El apelante deber\u00e1 sujetar su alegaci\u00f3n a desarrollar &nbsp;los argumentos expuestos ante el Juez de primera instancia\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Una &nbsp;de las notables divergencias que de all\u00ed brotan estriba en &nbsp;que, en &nbsp;el pasado r\u00e9gimen la \u201csustentaci\u00f3n\u201d no &nbsp;constaba de un \u00fanico momento para desarrollarse, sino que el &nbsp;inconforme pod\u00eda hacerlo en cualquiera de las instancias desde &nbsp;que interpon\u00eda la opugnaci\u00f3n hasta que transcurrieran &nbsp;los 5 d\u00edas que ordenaba el canon 360 ej\u00fasdem, &nbsp;lo que constitu\u00eda el l\u00edmite. &nbsp;Mientras que en la hora actual esa fase es de obligado agotamiento en &nbsp;la diligencia del art. 327 del C\u00f3digo General del Proceso, &nbsp;esto es, ni antes ni despu\u00e9s, eso s\u00ed, previa precisi\u00f3n &nbsp;de los reparos concretos que se le hacen a la decisi\u00f3n, ante &nbsp;el a quo. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;modo que, en resumen, la &nbsp;\u201cdeserci\u00f3n\u201d en vigencia del C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Civil estaba permitida cuando el discrepante &nbsp;desaprovechaba las varias oportunidades en que ha debido exponer los &nbsp;motivos de oposici\u00f3n, y en el C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso lo est\u00e1 siempre que no concurra al \u201cacto\u201d &nbsp;concebido para ese designio, o asiste pero no \u201cdesarrolla los &nbsp;argumentos expuestos ante el Juez de primera instancia\u201d. &nbsp;Luego, aunque aparentemente puedan evidenciar algunas similitudes, &nbsp;los tratamientos en ambos sistemas no son iguales. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;predominancia de la escrituralidad que hasta hace poco imper\u00f3, &nbsp;y la de oralidad que empieza a hacerlo, es pieza toral cuando de &nbsp;averiguar el funcionamiento del \u201ctr\u00e1mite de apelaci\u00f3n &nbsp;de sentencias\u201d se trata. Y no es para menos, porque como antes &nbsp;ten\u00eda mayor valor lo documentado, ese era el canal que &nbsp;utilizaban los \u201crecurrentes\u201d para comunicar la r\u00e9plica &nbsp;frente a una providencia que les desfavorec\u00eda y, por ello, &nbsp;estaban autorizados para hacerlo en alguno de &nbsp;los varios instantes &nbsp;prenotados, y la cuesti\u00f3n no ten\u00eda mayores &nbsp;implicaciones (daba igual sustentar ante el a quo o ante el ad quem), &nbsp;lo que en los tiempos que corren no se mira con la misma lupa porque &nbsp;claramente la incursi\u00f3n de la prevalencia de la palabra &nbsp;hablada supone que sea \u00e9ste nuevo m\u00e9todo el que deba &nbsp;emplearse para el referido fin (sustentar), labor\u00edo que &nbsp;implica concentrar todas las intervenciones (apelante, no apelante y &nbsp;fallador) en un solo \u201cacto\u201d; de all\u00ed que la &nbsp;mentada \u201cdiligencia\u201d de \u201csustentaci\u00f3n y &nbsp;fallo\u201d sea la \u00fanica oportunidad para lograrlo, tal como &nbsp;mayoritariamente lo ha sostenido esta Corporaci\u00f3n2\u2026 &nbsp;(destacado &nbsp;adrede. CSJ STC3969-2018, 21 mar., rad. 00668-00). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden, de lo evidenciado claramente se desprende que el soporte &nbsp;para, en vigencia del C\u00f3digo General del Proceso, declarar &nbsp;desierta la apelaci\u00f3n cuando la parte recurrente deja de &nbsp;asistir ante el ad &nbsp;quem a &nbsp;sustentarla, tiene fundamento exclusivo en el sistema de oralidad que &nbsp;gobierna el comentado estatuto (criterio respaldado por la Corte &nbsp;Constitucional en SU-418\/19), al devenir improbable la sustituci\u00f3n &nbsp;de las intervenciones orales por escritas; sin que, por obvios &nbsp;motivos, y como lo pretende el despacho judicial impugnante, tal &nbsp;razonamiento tenga cabida cuando en el rito respectivo prevalece lo &nbsp;escritural, como sucede con la vigencia del decreto 806 de 2020 y hoy &nbsp;de la ley 2213 de 2022, al estarse aqu\u00ed frente a una &nbsp;formalidad innecesaria en caso de haberse sustentado desde la primera &nbsp;instancia, merced a que esta \u00faltima norma, ins\u00edstase, &nbsp;no busca velar por la oralidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Precisamente, &nbsp;la parte final del art\u00edculo 11 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso impone a los falladores abstenerse de exigir y cumplir &nbsp;formalidades innecesarias, pues el norte del derecho procesal est\u00e1 &nbsp;en servir de instrumento para lograr la eficacia de las prerrogativas &nbsp;sustanciales. Esto se traduce en que en vigencia de la descrita &nbsp;codificaci\u00f3n adjetiva la segunda instancia deb\u00eda ser &nbsp;oral y, por tanto, se justificaba que la alzada tuviera que &nbsp;sustentarse necesariamente durante la audiencia que para tal efecto &nbsp;se convoca; por el contrario, como el decreto 806 de 2020 y ahora la &nbsp;ley 2213 de 2022 fijaron la escrituralidad del segundo grado, deviene &nbsp;procedente que se tenga como v\u00e1lida la sustentaci\u00f3n que &nbsp;de esa manera se haga ante el juez a-quo. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Siguiendo, &nbsp;en lo relativo al &nbsp;defecto procedimental por exceso ritual manifiesto la jurisprudencia &nbsp;constitucional ha indicado que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026puede &nbsp;estructurarse\u2026 cuando&nbsp;\u201c\u2026un &nbsp;funcionario utiliza o concibe los procedimientos como un obst\u00e1culo &nbsp;para la eficacia del derecho sustancial y por esta v\u00eda, sus &nbsp;actuaciones devienen en una denegaci\u00f3n de justicia\u201d;&nbsp;es &nbsp;decir: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cel &nbsp;funcionario judicial incurre en un defecto procedimental por exceso &nbsp;ritual manifiesto cuando (i) no tiene presente que el derecho &nbsp;procesal es un medio para la realizaci\u00f3n efectiva de los &nbsp;derechos de los ciudadanos, (ii) renuncia conscientemente a la verdad &nbsp;jur\u00eddica objetiva pese a los hechos probados en el caso &nbsp;concreto, (iii) por la aplicaci\u00f3n en exceso rigurosa del &nbsp;derecho procesal, (iv) pese a que dicha actuaci\u00f3n devenga en &nbsp;el desconocimiento de derechos fundamentales\u201d &nbsp;(subrayas &nbsp;propias. CC T-352\/12). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>4. Ahora, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en este particular asunto, como qued\u00f3 visto, con auto de 25 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de agosto de la anualidad en curso el impugnante Juzgado Sexto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil del Circuito de Medell\u00edn declar\u00f3 desierta la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;apelaci\u00f3n que propusiera la tutelante, al concluir el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;desperdicio del \u00abt\u00e9rmino &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del que dispon\u00eda (\u2026) para sustentar el recurso\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en segunda instancia, acorde a la nueva ley 2213 de 2022. Decisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;frente a la cual aquella propuso escrito de inconformidad dentro de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la ejecutoria de dicho auto, el d\u00eda 29 siguiente, que como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lo dijera el Tribunal al conceder el amparo de marras denotaba la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;interposici\u00f3n de un verdadero recurso de reposici\u00f3n3; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;empero, el descrito despacho judicial opt\u00f3 por incorporarlo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al expediente sin tr\u00e1mite alguno a trav\u00e9s de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;providencia de 5 de septiembre \u00faltimo, bajo un argumento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pasible de reproche, en la medida en que all\u00ed fue puesto de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;presente el cumplimiento de la carga sustentatoria de la alzada, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ante el juez a-quo. &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3.5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed &nbsp;las cosas, basta confrontar la gesti\u00f3n de la agencia del &nbsp;circuito repelida \u2013al proveer la deserci\u00f3n de la &nbsp;apelaci\u00f3n de fallo\u2013 con los derroteros expuestos en &nbsp;precedencia, para establecer la incursi\u00f3n en el defecto &nbsp;procedimental aludido, pues al margen de que la impulsora del amparo &nbsp;sustentara o no su alzada dentro del traslado corrido en segunda &nbsp;instancia para tal efecto, lo cierto es que la declaraci\u00f3n de &nbsp;desierta en cita se mostraba inviable porque, en \u00faltimas, ella &nbsp;cumpli\u00f3 la carga sustentatoria ante el juzgado de primer &nbsp;grado, mediante escrito radicado dentro del t\u00e9rmino legal, el &nbsp;25 de julio de los cursantes (tres d\u00edas ulteriores a la &nbsp;finalizaci\u00f3n de la audiencia de juzgamiento); memorial en el &nbsp;que no s\u00f3lo exterioriz\u00f3 los reparos concretos, sino que &nbsp;pregon\u00f3 las razones de disenso, desarroll\u00e1ndolas. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;all\u00ed que el proceder reprochado a la c\u00e9lula &nbsp;dispensadora del circuito encausada impidi\u00f3 que la tutelante &nbsp;obtuviera la definici\u00f3n de fondo de su alzada, &nbsp;bajo una apreciaci\u00f3n literal y en extremo formal de la norma &nbsp;adjetiva, espec\u00edficamente del precepto 12 de la ley 2213 de &nbsp;2022 -en &nbsp;cuyo imperio se produjo la actuaci\u00f3n reprochada-. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;esta manera, no dar curso a la apelaci\u00f3n en comento, como lo &nbsp;resolvi\u00f3 el juzgador ad-quem &nbsp;atacado, bajo una apreciaci\u00f3n de la norma procedimental que &nbsp;desatiende el deber de abstenerse de cumplir y exigir formalidades &nbsp;innecesarias impuesto por el art\u00edculo 11 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, pasando por alto que en el caso concreto la &nbsp;sustentaci\u00f3n deb\u00eda producirse de forma escrita (no &nbsp;oral), como qued\u00f3 visto, es un proceder que comporta un exceso &nbsp;ritual manifiesto, toda vez que tal determinaci\u00f3n implica una &nbsp;clara y desproporcionada afectaci\u00f3n de las garant\u00edas &nbsp;procesales de la accionante, impidi\u00e9ndole el acceso a la &nbsp;administraci\u00f3n de justicia para demostrar la concurrencia del &nbsp;derecho sustancial que considera ostentar, por lo que esa situaci\u00f3n &nbsp;excepcional se torna inadmisible y exig\u00eda la intervenci\u00f3n &nbsp;del juez constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>4. Lo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;consignado conlleva, entonces, a ratificar el dictamen del Tribunal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;confirma la &nbsp;sentencia impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>Oportunamente &nbsp;env\u00edense &nbsp;las diligencias a la Corte Constitucional, para la eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;y c\u00famplase. &nbsp;<\/p>\n<p>Salvamento &nbsp;de voto &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de la Sala &nbsp;<\/p>\n<p>Ausencia &nbsp;justificada &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>SALVAMENTO &nbsp;DE VOTO &nbsp;<\/p>\n<p>MAGISTRADA &nbsp;HILDA GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 05001-22-03-000-2022-00574-01 &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;el mayor respeto hacia los Magistrados que profirieron la sentencia &nbsp;de la cual tomo distancia, me permito expresar los motivos de &nbsp;discrepancia con la soluci\u00f3n adoptada. &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;La Sala mayoritaria confirm\u00f3 el fallo proferido el 12 de &nbsp;octubre de 2022 por la Sala &nbsp;Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn &nbsp;en la tutela que Liliana &nbsp;Aid\u00e9 Duque G\u00f3mez instaur\u00f3 contra &nbsp;el Juzgado Sexto &nbsp;Civil del Circuito de &nbsp;esa misma ciudad, con ocasi\u00f3n del proceso ejecutivo &nbsp;n.\u00b0 2021-00306, &nbsp;que le orden\u00f3 &nbsp;a este \u00abvolver &nbsp;a referirse sobre la apelaci\u00f3n de fallo de la ahora impulsora, &nbsp;luego de dejar &nbsp;sin efecto el auto del 25 de agosto (\u2026) y los que de [\u00e9l] &nbsp;pendan\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;ello, &nbsp;ab initio &nbsp;previno que \u00ab(\u2026) &nbsp;el resguardo deprecado se halla investido de vocaci\u00f3n de &nbsp;prosperidad, pues, en verdad, con la determinaci\u00f3n de dar por &nbsp;desierta la apelaci\u00f3n formulada por la ac\u00e1 quejosa, la &nbsp;autoridad del circuito cuestionada incurri\u00f3 en claro defecto &nbsp;procedimental, por exceso ritual manifiesto, al exigirle allegar un &nbsp;nuevo escrito de sustentaci\u00f3n a pesar de que ella ya hab\u00eda &nbsp;atendido tal carga ante el juzgado de primer rango\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan &nbsp;explic\u00f3, porque con el Decreto &nbsp;806 de 2020 y la nueva ley 2213 de 2022 (que lo convirti\u00f3 en &nbsp;legislaci\u00f3n permanente), &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;se busc\u00f3 hacer frente a las m\u00faltiples dificultades que &nbsp;para la tramitaci\u00f3n de asuntos a cargo de la administraci\u00f3n &nbsp;de justicia trajo la Covid-19, variando lo consignado en el actual &nbsp;estatuto adjetivo civil con el fin de, seg\u00fan las &nbsp;consideraciones all\u00ed vertidas, regular \u00abla segunda &nbsp;instancia en materia civil y familia para que esta se pueda &nbsp;tramitar(\u2026) sin &nbsp;que tenga que adelantarse la audiencia para la sustentaci\u00f3n &nbsp;del recurso, &nbsp;y por el contrario la sustentaci\u00f3n, su traslado y sentencia se &nbsp;har\u00e1 a trav\u00e9s de documentos aportados por medios &nbsp;electr\u00f3nicos\u00bb (negrillas ajenas al texto). &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.- &nbsp;Teniendo ello de presente, conveniente es recordar que la &nbsp;sustentaci\u00f3n por escrito de la apelaci\u00f3n, efectuada de &nbsp;forma anticipada ante el juzgador a-quo, como ocurri\u00f3 en el &nbsp;caso auscultado, fue una tem\u00e1tica zanjada de manera pac\u00edfica &nbsp;por esta Corte en favor de lo sustancial sobre las formas en vigencia &nbsp;del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, dando por sentado que la &nbsp;interpretaci\u00f3n m\u00e1s benigna para el ordenamiento &nbsp;jur\u00eddico, respecto a la expresi\u00f3n que tal motivaci\u00f3n &nbsp;de la censura deb\u00eda exteriorizarse, \u00aba m\u00e1s &nbsp;tardar\u00bb, antes de fenecer el traslado de segunda instancia para &nbsp;tal prop\u00f3sito, correspond\u00eda a aquella que aceptaba que &nbsp;pod\u00eda darse en cualquier tiempo despu\u00e9s de proferida la &nbsp;sentencia de primer grado y con antelaci\u00f3n al referido l\u00edmite; &nbsp;es decir, entend\u00eda como v\u00e1lidas y vinculantes todas las &nbsp;atestaciones efectuadas con dicho fin antes de finalizar el mentado &nbsp;traslado, incluso con antelaci\u00f3n a su inicio (\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden, de lo evidenciado claramente se desprende que el soporte &nbsp;para, en vigencia del C\u00f3digo General del Proceso, declarar &nbsp;desierta la apelaci\u00f3n cuando la parte recurrente deja de &nbsp;asistir ante el ad quem a sustentarla, tiene fundamento exclusivo en &nbsp;el sistema de oralidad que gobierna el comentado estatuto (criterio &nbsp;respaldado por la Corte Constitucional en SU-418\/19), al devenir &nbsp;improbable la sustituci\u00f3n de las intervenciones orales por &nbsp;escritas; sin que, por obvios motivos, y como lo pretende el despacho &nbsp;judicial impugnante, tal razonamiento tenga cabida cuando en el rito &nbsp;respectivo prevalece lo escritural, como sucede con la vigencia del &nbsp;decreto 806 de 2020 y hoy de la ley 2213 de 2022, al estarse aqu\u00ed &nbsp;frente a una formalidad innecesaria en caso de haberse sustentado &nbsp;desde la primera instancia, merced a que esta \u00faltima norma, &nbsp;ins\u00edstase, no busca velar por la oralidad (\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;esta manera, no dar curso a la apelaci\u00f3n en comento, como lo &nbsp;resolvi\u00f3 el juzgador ad-quem &nbsp;atacado, bajo una apreciaci\u00f3n de la norma procedimental que &nbsp;desatiende el deber de abstenerse de cumplir y exigir formalidades &nbsp;innecesarias impuesto por el art\u00edculo 11 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, pasando por alto que en el caso concreto la &nbsp;sustentaci\u00f3n deb\u00eda producirse de forma escrita (no &nbsp;oral), como qued\u00f3 visto, es un proceder que comporta un exceso &nbsp;ritual manifiesto, toda vez que tal determinaci\u00f3n implica una &nbsp;clara y desproporcionada afectaci\u00f3n de las garant\u00edas &nbsp;procesales de la accionante, impidi\u00e9ndole el acceso a la &nbsp;administraci\u00f3n de justicia para demostrar la concurrencia del &nbsp;derecho sustancial que considera ostentar, por lo que esa situaci\u00f3n &nbsp;excepcional se torna inadmisible y exig\u00eda la intervenci\u00f3n &nbsp;del juez constitucional (\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;No comparto la providencia, principalmente, porque el Juzgado Sexto &nbsp;Civil del Circuito de Medell\u00edn no incurri\u00f3 en excesivo &nbsp;ritual manifiesto que vulnerara los derechos fundamentales invocados &nbsp;por la precursora. Son mis razones las siguientes: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.- &nbsp;El art\u00edculo 14 del Decreto 806 de 2020 y la Ley 2213 de 2022 &nbsp;que estableci\u00f3 su vigencia permanente, modificaron la segunda &nbsp;etapa en la que, de conformidad con los art\u00edculos 322 y 327 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso, debe tramitarse el recurso de &nbsp;apelaci\u00f3n de decisiones judiciales, esto es, ante el de juez &nbsp;de segunda instancia: admisi\u00f3n, &nbsp;sustentaci\u00f3n y decisi\u00f3n &nbsp;-. Modificaci\u00f3n que consiste en la forma de presentar al ad &nbsp;quem &nbsp;los argumentos que soportan los reparos expresados ante el a &nbsp;quo, &nbsp;ya no oralmente en audiencia sino por escrito, pero en todo caso, una &nbsp;vez \u201cejecutoriado &nbsp;el auto que admite el recurso\u201d, &nbsp;actuaci\u00f3n cuya competencia est\u00e1 adscrita al ad &nbsp;quem &nbsp;y no al juez de primer nivel. &nbsp;<\/p>\n<p>Ello &nbsp;permite sostener que &nbsp;la &nbsp;estructura de las cargas que impone el legislador como presupuestos &nbsp;para que el superior funcional examine la decisi\u00f3n apelada y, &nbsp;las consecuencias de su desatenci\u00f3n adem\u00e1s que no han &nbsp;variado, &nbsp;no se extendieron a &nbsp;la obligaci\u00f3n misma de \u00absustentar &nbsp;la apelaci\u00f3n\u00bb &nbsp;ante &nbsp;el juez competente, que lo es el de segunda instancia, sino que, como &nbsp;excepci\u00f3n al principio de oralidad en la administraci\u00f3n &nbsp;de justicia, &nbsp;admiti\u00f3 que, para dicho prop\u00f3sito, &nbsp;el apelante pueda hacerlo por escrito, sin necesidad de acudir &nbsp;personalmente a la sede del funcionario. &nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco &nbsp;exoner\u00f3 del deber &nbsp;de \u00absustentar\u00bb &nbsp;dentro del t\u00e9rmino all\u00ed previsto, esto es, a m\u00e1s &nbsp;tardar dentro de los cinco (5) d\u00edas siguientes a la ejecutoria &nbsp;del auto que admite la alzada, que de no atenderlo acarrea la &nbsp;declaratoria de deserci\u00f3n y, por ende, por su propia omisi\u00f3n, &nbsp;la imposibilidad de acceder a la segunda instancia lo que aleja &nbsp;irreflexividad en la interpretaci\u00f3n, o exceso manifiesto en el &nbsp;rito o, desproporcionalidad en la decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.- &nbsp;Mucho menos, se trata &nbsp;del cumplimiento &nbsp;anticipado de la carga de sustentaci\u00f3n si atendemos que el &nbsp;legislador previ\u00f3 la oportunidad y el juez competente para &nbsp;verificar su cumplimiento y efecto de su desatenci\u00f3n. Por lo &nbsp;tanto, podr\u00eda aceptarse que se anticipa cuando el acto se &nbsp;realiza ante el juez competente antes del momento previsto legalmente &nbsp;para su realizaci\u00f3n, esto es, durante el tr\u00e1mite de &nbsp;segunda instancia, pero no, cuando se realiza en la primera. &nbsp;<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n: &nbsp;Estoy convencida que el resguardo rogado no debi\u00f3 ser &nbsp;concedido en tanto que la declaratoria de desierto respecto del &nbsp;recurso de apelaci\u00f3n en este asunto, corresponde a la &nbsp;desatenci\u00f3n de la recurrente de la carga de sustentaci\u00f3n &nbsp;ante el juez competente y, en la oportunidad se\u00f1alada por el &nbsp;legislador, lo que evidencia la razonabilidad de la determinaci\u00f3n &nbsp;del juez plural confutado. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;el debido respeto, dejo as\u00ed consignada mi discrepancia. &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que en el curso del debate constitucional confiri\u00f3 poder &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;especial al abogado que inicialmente impetrara el pedido. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abVer &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC2423-2018 y sus salvamentos de votos, seg\u00fan los cuales &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;puede resultar atendible la sustentaci\u00f3n realizada ante el a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;quo, en algunos supuestos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;M\u00e1xime &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;si con ese escrito de inconformidad, presentado ante ambos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;juzgadores de la ejecuci\u00f3n, la pretensora del pedido de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;amparo pregon\u00f3 que \u00abestando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dentro de los t\u00e9rminos procesales, el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recurso de apelaci\u00f3n se sustent[\u00f3] en debida forma &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;[ante el] despacho [a-quo], &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conforme lo versa el inciso 2\u00ba del numeral 1\u00ba (sic) del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;art\u00edculo 322 del CGP\u2026\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Subrayas impropias). &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC15568-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC15568-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;05001-22-03-000-2022-00574-01 &nbsp;(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de diecis\u00e9is de noviembre de dos mil &nbsp;veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecis\u00e9is (16) de noviembre de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp; Se &nbsp;decide la impugnaci\u00f3n interpuesta por el &nbsp;Juzgado Sexto Civil del Circuito de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-68991","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noviembre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68991","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68991"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68991\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68991"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68991"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68991"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}