{"id":69226,"date":"2024-05-20T21:00:56","date_gmt":"2024-05-20T21:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc16084-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:00:56","modified_gmt":"2024-05-20T21:00:56","slug":"stc16084-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc16084-2022\/","title":{"rendered":"STC16084 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC16084-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC16084-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2022-03996-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de treinta de noviembre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., treinta (30) de noviembre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la acci\u00f3n de tutela promovida por Jhon Jairo Ord\u00f3\u00f1ez &nbsp;Guamanga contra la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Bogot\u00e1. Al tr\u00e1mite fueron vinculados los &nbsp;part\u00edcipes e interesados en el asunto objeto de la presente &nbsp;queja constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;promotor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;deprec\u00f3 por intermedio de apoderada judicial, la protecci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de sus prerrogativas fundamentales al debido proceso, al acceso a la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;administraci\u00f3n de justicia y a la igualdad, presuntamente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conculcadas por la dependencia jurisdiccional requerida, dentro del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;proceso verbal de responsabilidad civil extracontractual n.\u00b0 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab11001310300420170077902\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Solicit\u00f3 &nbsp;en concreto, se \u00abdejen &nbsp;sin valor y efecto los autos del 6 de octubre del a\u00f1o 2020 &nbsp;proferido por el Juzgado Cuarto Civil del Circuito, del 3 de &nbsp;septiembre de 2021, del 15 de julio de 2022 y del 21 de octubre de &nbsp;2022, proferidos por la Sala Civil del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 &nbsp;D.C.\u00bb &nbsp;y en consecuencia se ordene a la precitada Colegiatura \u00ab(i) &nbsp;decretar la prueba pericial, (ii) practicar audiencia de pruebas con &nbsp;el objeto de que se realice la contradicci\u00f3n al peritaje y &nbsp;(iii) fallar de fondo el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto &nbsp;contra la sentencia de primera instancia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sustento f\u00e1ctico, sostuvo que, del referido litigio, que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;junto con Virgilia Guamanga, Dar\u00edo Ord\u00f3\u00f1ez y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Adriana Guamanga, instauraron contra Transportes@L\u00ednea S.A.S. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y Otros, provino fallo desfavorable &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a sus intereses mediante audiencia de 21 de enero de 2021, emitido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por el Juzgado Cuarto Civil del Circuito de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>Adujo &nbsp;que la apelaci\u00f3n formulada por el extremo demandante frente a &nbsp;dicho veredicto fue concedida en primer grado, al haberse sustentado &nbsp;por escrito dentro del t\u00e9rmino legal; empero, el despacho &nbsp;judicial encartado la declar\u00f3 desierta con auto de 15 de julio &nbsp;del presente a\u00f1o, por aparente incumplimiento de lo dispuesto &nbsp;en el prove\u00eddo que la admiti\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>Relat\u00f3 &nbsp;que pese a haber rebatido el decaimiento de la alzada en reposici\u00f3n, &nbsp;lo cierto es que tal resoluci\u00f3n fue mantenida en &nbsp;pronunciamiento de 21 de octubre postrero. &nbsp;<\/p>\n<p>Critic\u00f3 &nbsp;lo as\u00ed decidido, pues se desconoci\u00f3 que ya hab\u00eda &nbsp;sustentado la alzada, por escrito dentro de los tres d\u00edas &nbsp;siguientes, acorde con lo exigido con los precedentes aplicables al &nbsp;particular. &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1adi\u00f3 &nbsp;que en prove\u00eddo de 6 de octubre de 2020 el juzgador de primera &nbsp;instancia le rechaz\u00f3 de plano un dictamen pericial, contentivo &nbsp;de la reconstrucci\u00f3n del accidente de tr\u00e1nsito que &nbsp;justifica las indemnizaciones reclamadas en la demanda, bajo el &nbsp;argumento que no hab\u00eda sido firmado por el profesional que lo &nbsp;elabor\u00f3, decisi\u00f3n que apel\u00f3 y fue confirmada el &nbsp;21 de septiembre de 2021 por la Sala Civil del Tribunal Superior de &nbsp;Bogot\u00e1, prove\u00eddo este respecto del cual se neg\u00f3 &nbsp;su aclaraci\u00f3n el 30 de junio de 2022. &nbsp;<\/p>\n<p>Asegur\u00f3 &nbsp;que el dictamen pericial s\u00ed estaba firmado por su autor, &nbsp;conforme consta en un certificado incluido dentro del mismo, por lo &nbsp;que negarlo constituye un exceso ritual manifiesto, que adem\u00e1s &nbsp;afect\u00f3 en forma ostensible el sentido del fallo, siendo que, &nbsp;adem\u00e1s, la rubrica no es un requisito para la validez de la &nbsp;prueba. Cuestion\u00f3 que se acept\u00f3 y valor\u00f3 el &nbsp;dictamen que aport\u00f3 su contraparte para discutir el suyo. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Esta &nbsp;Sala de la Corte dio inicio al pliego supra &nbsp;legal &nbsp;de marras y opt\u00f3 por librar las comunicaciones de rigor. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;INTERVENCI\u00d3N DE LOS CONVOCADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;Juzgado Cuarto Civil del Circuito de Bogot\u00e1 corrobor\u00f3 &nbsp;que conoce del proceso cuestionado, dentro del cual no ha sido &nbsp;informado a\u00fan de lo decidido frente a la apelaci\u00f3n de &nbsp;sentencia. De otro lado se\u00f1al\u00f3 que no se cumple con el &nbsp;requisito de la inmediatez respecto a la queja por el rechazo del &nbsp;dictamen pericial, cuya decisi\u00f3n fue confirmada el 2 de &nbsp;septiembre de 2021 por la Sala Civil del Tribunal Superior de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Luis &nbsp;Alexander Fonseca Vargas, quien dijo ser apoderado judicial de Diana &nbsp;Consuelo Guerra Forero, demandada dentro del decurso criticado, pidi\u00f3 &nbsp;que no se acceda a la protecci\u00f3n, porque la tutela no es &nbsp;instrumento para revivir el t\u00e9rmino que el accionante dej\u00f3 &nbsp;vencer para sustentar la apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al &nbsp;momento de someterse el presente asunto al conocimiento de la Sala, &nbsp;no se hab\u00edan recibido respuestas adicionales. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. Al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tenor del precepto 86 de la Carta Pol\u00edtica, la acci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de tutela es un mecanismo jur\u00eddico en respaldo de los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derechos fundamentales, susceptible de invocar cuandoquiera que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;estos resulten vulnerados o en peligro inminente por los actos u &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;omisiones de las autoridades p\u00fablicas y, en ciertos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;supuestos, de los particulares, que por su connotaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;residual no permite sustituir o desplazar a los canales comunes de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;defensa. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;de lineamiento jurisprudencial que, en lo tocante a las actuaciones &nbsp;de los jueces, el resguardo cabe de manera ins\u00f3lita y ce\u00f1ido &nbsp;a la presencia de una irrefutable anomal\u00eda, cuando \u00abel &nbsp;proceder ileg\u00edtimo no es dable removerlo a trav\u00e9s de &nbsp;los medios ordinarios previstos en la ley\u00bb &nbsp;(CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 00183-01); y por antonomasia, cada que &nbsp;acaezca el imperativo de la inmediatez. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ese trasegar, en los precisos casos en los cuales el funcionario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cognoscente incurra en actuaci\u00f3n claramente opuesta a la ley, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por arbitrariedad o antojo, puede intervenir el juez de amparo con &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el fin de restablecer el orden jur\u00eddico si el afectado no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuenta con otro medio de protecci\u00f3n judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien los falladores ordinarios tienen la libertad discreta y &nbsp;razonable para la interpretaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n del &nbsp;ordenamiento jur\u00eddico, los jueces constitucionales pueden &nbsp;inmiscuirse en su funci\u00f3n, cuando aquellos incurren en una &nbsp;flagrante desviaci\u00f3n del mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, en este nivel ha manifestado que &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026el &nbsp;Juez natural est\u00e1 dotado de discreta autonom\u00eda para &nbsp;interpretar las leyes, de modo que el amparo s\u00f3lo se abre paso &nbsp;si \u201cse detecta un error grosero o un yerro superlativo o &nbsp;may\u00fasculo que, abrupta y paladinamente cercene el ordenamiento &nbsp;positivo; cuando tenga lugar un ostensible e inadmisible &nbsp;resquebrajamiento de la funci\u00f3n judicial; en suma, cuando se &nbsp;presenta una v\u00eda de hecho, as\u00ed denominada por &nbsp;contraponerse en forma manifiesta al sistema jur\u00eddico, es &nbsp;posible reclamar el amparo del derecho fundamental constitucional &nbsp;vulnerado o amenazado&#8230;\u201d (CSJ &nbsp;STC, 11 may. 2001, rad. 00183-01; reiterada en STC4269, &nbsp;16 abr. 2015). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;pues, se ha reconocido que cuando el fallador natural se aparta de la &nbsp;jurisprudencia sin exponer argumentos valederos, o cuando se presenta &nbsp;un defecto sustantivo en el prove\u00eddo, entre otros, se &nbsp;estructura la denominada \u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Descendiendo &nbsp;al sub &nbsp;examine, &nbsp;anticipa &nbsp;la Corte que el resguardo deprecado se halla investido de vocaci\u00f3n &nbsp;de prosperidad, pues, en verdad, con la criticada determinaci\u00f3n &nbsp;tomada el 2 de septiembre de 2021 por el Tribunal accionado (la cual &nbsp;no fue aclarada el 30 de junio de los corrientes), que confirm\u00f3 &nbsp;la decisi\u00f3n de 6 de octubre de 2020 del Juzgado convocado, de &nbsp;rechazar de plano el dictamen pericial que el aqu\u00ed accionante &nbsp;ados\u00f3 al escrito de demanda, las autoridades cuestionadas &nbsp;incurrieron en claro defecto procedimental, por exceso ritual &nbsp;manifiesto, al fundar ese designio en la falta de firma del documento &nbsp;contentivo de dicha prueba. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Para &nbsp;fundamentar la precitada decisi\u00f3n de segunda instancia, \u00fanica &nbsp;sobre la que recaer\u00e1 el an\u00e1lisis porque cerr\u00f3 la &nbsp;discusi\u00f3n sobre la tem\u00e1tica aqu\u00ed planteada, la &nbsp;Colegiatura citada consider\u00f3 que, &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;lo que ata\u00f1e al decreto de las pruebas es obligaci\u00f3n &nbsp;del juez, no solamente atender los aspectos de orden legal y formal &nbsp;de los medios requeridos, sino tambi\u00e9n aquellos que dicen de &nbsp;la relaci\u00f3n entre \u00e9stos y los hechos debatidos en el &nbsp;proceso, a su turno estrechamente ligados con las pretensiones de la &nbsp;demanda y\/o los medios de defensa planteados, pues al fin de cuentas &nbsp;lo que se busca con la reclamaci\u00f3n de justicia impone la pauta &nbsp;de lo que hay que demostrar. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ello es que, a grandes rasgos, las pruebas tienen que cumplir con los &nbsp;criterios de pertinencia, conducencia y utilidad, atendiendo lo &nbsp;primero a \u201cla relaci\u00f3n que el hecho por probar puede &nbsp;tener con el litigio la materia del proceso\u201d, o \u201c la &nbsp;adecuaci\u00f3n entre los hechos que son tema de la prueba en &nbsp;\u00e9ste\u201d; lo segundo a \u201c la aptitud legal o jur\u00eddica &nbsp;de la prueba para convencer al juez sobre el hecho a que se refiere\u201d, &nbsp;o \u201cla idoneidad legal que tiene una prueba para demostrar &nbsp;determinado hecho\u201d; y lo tercero, por sabido se tiene, a que el &nbsp;hecho que se persigue acreditar con la prueba no est\u00e1 &nbsp;suficientemente demostrado con otra. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;all\u00ed que el juez pueda rechazar de plano las pruebas que &nbsp;versen sobre hechos notoriamente impertinentes, las inconducentes, o &nbsp;que se refieran a manifestaciones superfluas o in\u00fatiles. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el caso concreto es evidente que el dictamen que supuestamente fue &nbsp;elaborado por \u201cDaniel F. Labrador Guti\u00e9rrez\u201d no &nbsp;contiene ninguna firma y\/o signo distintivo del que se desprenda que &nbsp;en realidad dicho trabajo lo efectu\u00f3 la persona en menci\u00f3n; &nbsp;es decir, no se sabe a ciencia cierta si el an\u00e1lisis que all\u00ed &nbsp;se expone fue elaborado por los demandantes, por su apoderado, o por &nbsp;un experto que fuera contratado para elaborar tan compleja labor. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;como en la pr\u00e1ctica la prueba pericial se incorpora a un &nbsp;expediente mediante documentos, se tiene que para el caso no se puede &nbsp;determinar el autor de la experticia (art. 244 Cgp), y por ende, &nbsp;carece de idoneidad demostrar cualquier hecho en la actuaci\u00f3n, &nbsp;situaci\u00f3n que la torna en in\u00fatil u pasible de ser &nbsp;rechazada de plano, Al respecto, no debe olvidarse que la eficacia de &nbsp;un documento (dictamen) estriba, en principio, de la posibilidad de &nbsp;conocer con certeza qui\u00e9n es su autor y es a partir de esa &nbsp;convicci\u00f3n, que se abre la posibilidad de entrar a verificar &nbsp;su contenido. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, la jurisprudencia ha dicho que \u201cLa firma es, pues, &nbsp;requisito imprescindible para que un documento tenga valor &nbsp;probatorio, ya que, sin ella, salvo aceptaci\u00f3n expresa de la &nbsp;parte o de sus causahabientes \u2013 seg\u00fan el caso-, no podr\u00e1 &nbsp;establecerse con certeza qui\u00e9n es el autor, esto es, lisa y &nbsp;llanamente su autenticidad\u2026\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>Pero &nbsp;es que incluso, de la redacci\u00f3n del art\u00edculo 226 ib., &nbsp;se infiere, por sana l\u00f3gica, que esta clase de pruebas debe &nbsp;contener la r\u00fabrica del experto que tenga validez, al &nbsp;mencionar que \u201c[e]l perito deber\u00e1 manifestar bajo la &nbsp;gravedad de juramento que se entiende prestado con la firma\u2026\u201d &nbsp;y\/o [e]l dictamen suscrito por el perito deber\u00e1 contener\u2026\u201d &nbsp;As\u00ed, entonces, por obvio que parezca decirlo, para que un &nbsp;trabajo desplegado por un experto tenga relevancia es necesario &nbsp;individualizar a la persona que est\u00e1 conceptuando t\u00e9cnicamente &nbsp;sobre un arte en particular. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;otras palabras; si no hay firma del documento \u2013 dictamen-, se &nbsp;desconoce al autor, y ante tal indeterminaci\u00f3n cualquier &nbsp;concepto supuestamente elaborado por un especialista en cierta \u00e1rea &nbsp;del conocimiento se vuelve inconducente para probar cualquier &nbsp;supuesto de hecho. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a los reparos se tiene que la negativa en estudio no constituye un &nbsp;exceso ritual manifiesto, mas bien, la ausencia de la r\u00fabrica &nbsp;compone, como ya se dijo, un factor preponderante para que el &nbsp;contenido de cualquier elemento de juicio pueda ser incorporado a un &nbsp;proceso conforme a las normas del CGP. Al margen de que se afirme que &nbsp;el perito estuvo presente en la audiencia (que no consta en el acta &nbsp;ni ene la videograbaci\u00f3n), si as\u00ed hubiera sido, ello no &nbsp;le resta a la circunstancia de que el documento incorporado como &nbsp;dictamen no tiene firma, que es la cuesti\u00f3n que sustent\u00f3 &nbsp;el prove\u00eddo apelado, y a lo que se limita la presente &nbsp;decisi\u00f3n. Si el yerro del postulante de la prueba hubiera &nbsp;podido subsanarse o no, es una eventualidad que no qued\u00f3 &nbsp;zanjada ante el a-quo, y frente a esa falencia, el r\u00e9gimen &nbsp;procesal tiene previstas sus consecuencias, pues, entre otras, se &nbsp;reitera, la supuesta declaraci\u00f3n bajo juramento que se hace en &nbsp;el documento sin autor es inv\u00e1lida ya que se desconoce la &nbsp;persona que pudo haber realizado esa atestaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;es claro que la prueba pericial que acompa\u00f1\u00f3 la &nbsp;contraparte no tuvo como \u00fanico fin contradecir el dictamen que &nbsp;se rechaz\u00f3 de plano, por manera que aquella no puede ser &nbsp;excluida por la negativa del dictamen que motiv\u00f3 el recurso de &nbsp;apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se &nbsp;extrae de estas consideraciones que, a la omisi\u00f3n de r\u00fabrica &nbsp;en la prueba en comento, el Colegiado accionado le dio el alcance de &nbsp;impedir identificar la autor\u00eda de la misma, pasando por alto &nbsp;que el art\u00edculo 226 del C\u00f3digo General del Proceso no &nbsp;contempla ese elemento como necesario para la validez de la prueba, &nbsp;sino a lo sumo que informe sobre \u00abla &nbsp;identidad de quien rinde el dictamen y de quien particip\u00f3 en &nbsp;su elaboraci\u00f3n (\u2026) &nbsp;la direcci\u00f3n, el n\u00famero de tel\u00e9fono, n\u00famero &nbsp;de identificaci\u00f3n y los dem\u00e1s datos que faciliten la &nbsp;localizaci\u00f3n del perito\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Pero &nbsp;m\u00e1s relevante a\u00fan es, que obraban elementos en el &nbsp;expediente que permit\u00edan identificar al perito, e incluso, en &nbsp;caso de persistir alguna duda, la persona que resultaba &nbsp;individualizada con ese an\u00e1lisis, pod\u00eda ser citada a &nbsp;audiencia para controvertir el dictamen y establecer su idoneidad e &nbsp;imparcialidad, en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 228 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese &nbsp;que, en la parte final del dictamen, en el ac\u00e1pite de \u00ab6. &nbsp;Recurso humano\u00bb, &nbsp;est\u00e1 plasmada la antefirma \u00abDaniel &nbsp;F. Labrador Guti\u00e9rrez \u2013 Reconstructor de accidentes de &nbsp;tr\u00e1nsito\u00bb, &nbsp;misma persona que coincide con la identificada en el documento &nbsp;denominado \u00abhoja &nbsp;de vida \u2013 Lic Daniel Ferney Labrador Guti\u00e9rrez\u00bb, &nbsp;donde constan todos sus datos personales, los que coinciden con los &nbsp;indicados en el dictamen y en el documento denominado \u00abConstancia\u00bb, &nbsp;donde esa persona plasm\u00f3 que \u00abpor &nbsp;el presente el suscrito Lic. Daniel Ferney Labrador Guti\u00e9rrez &nbsp;se permite remitir constancia sobre elaboraci\u00f3n de dictamen de &nbsp;reconstrucci\u00f3n conforme a lo solicitado por la Ley 1564 de &nbsp;2012\u00bb, &nbsp;medio \u00e9ste que, valga se\u00f1alar, s\u00ed est\u00e1 &nbsp;firmado, luego es claro que si era posible determinar la autor\u00eda &nbsp;del dictamen pericial, sobre todo con el \u00faltimo documento, &nbsp;donde el perito afirm\u00f3 y respald\u00f3 con su r\u00fabrica, &nbsp;que elabor\u00f3 esa prueba. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunado &nbsp;a lo anterior, ya identificada la autor\u00eda de la prueba, si &nbsp;alguna duda persist\u00eda sobre las calidades de su autor, la &nbsp;manera en que procesalmente correspond\u00eda ventilarla era a &nbsp;trav\u00e9s de su contradicci\u00f3n en la forma se\u00f1alada &nbsp;en el art\u00edculo 228 del C\u00f3digo General del Proceso, que &nbsp;posibilita solicitar la comparecencia del perito a la audiencia, si &nbsp;lo pide la parte contra quien se aduce el medio suasorio, \u00abo &nbsp;si el juez lo considera necesario\u00bb, &nbsp;escenario en el cual pod\u00edan las partes y el juez interrogarlo &nbsp;\u00abacerca &nbsp;de su idoneidad e imparcialidad y sobre el contenido del dictamen\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;asuntos con cierta simetr\u00eda al presente, en cuanto tiene que &nbsp;ver con la procedencia de auscultar otros medios obrantes en el &nbsp;proceso para determinar la autor\u00eda de piezas carentes de &nbsp;firma, la Corte ha considerado que, &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;As\u00ed &nbsp;las cosas, esta Corporaci\u00f3n acoge el precedente contenido en &nbsp;el fallo T-268 de 9 de abril de 2010, expediente T-2483488 de la &nbsp;Corte Constitucional, por cuanto \u00e9ste se refiere a un caso &nbsp;similar al que ahora ocupa su atenci\u00f3n, el que en uno de sus &nbsp;pasajes dice: \u201clo expuesto permite sostener que, aun cuando la &nbsp;firma es uno de los medios o formas que conducen al reconocimiento de &nbsp;la certeza sobre la autor\u00eda de un documento e incluso a la &nbsp;presunci\u00f3n de su autenticidad, no es el \u00fanico, pues &nbsp;existen otros que tambi\u00e9n dan lugar a la certeza de su &nbsp;autenticidad cuando se trata de documentos elaborados o manuscritos, &nbsp;como las marcas, las improntas, o cualquier se\u00f1al f\u00edsica &nbsp;y\/o electr\u00f3nica. As\u00ed lo ha reconocido, por ejemplo, la &nbsp;propia Corte Suprema de Justicia en su Sala de Casaci\u00f3n Penal: &nbsp;(\u2026) &nbsp;si &nbsp;por un documento se entiende de modo general toda expresi\u00f3n de &nbsp;autor conocido o conocible y por documento aut\u00e9ntico en &nbsp;t\u00e9rminos del art\u00edculo 252 del C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Civil aqu\u00e9l en relaci\u00f3n con el cual &nbsp;existe certeza sobre la persona que lo ha elaborado, manuscrito o &nbsp;firmado, es evidente que el escrito presentado como demanda de &nbsp;casaci\u00f3n en nombre del acusado obedece a tales concepciones y &nbsp;en ese evento obligada se ve la Corte a su an\u00e1lisis no &nbsp;obstante la carencia de firma que lo avale (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEs &nbsp;que si bien es cierto la rese\u00f1ada demanda carece de signatura &nbsp;y por ello pudiera cuestionarse su autenticidad, no menos lo es que &nbsp;en presencia de otros elementos es posible establecerse que su &nbsp;elaboraci\u00f3n s\u00f3lo corresponde a quien se reconoci\u00f3 &nbsp;como defensor del encausado (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[C]ontradice &nbsp;abiertamente esa realidad objetiva demostrada en el expediente e &nbsp;incurre: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En un defecto procedimental por \u2018exceso ritual manifiesto\u2019, &nbsp;al aplicar con extremo rigor el \u00faltimo inciso del art\u00edculo &nbsp;252 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, que es una norma de &nbsp;rango legal, de naturaleza exclusivamente procesal, en la medida en &nbsp;que decidi\u00f3 tener por no aut\u00e9ntico el memorial sin &nbsp;firma presentado el 20 de mayo, omitiendo considerar todos los &nbsp;elementos mencionados que permit\u00edan identificar al apoderado &nbsp;(\u2026) &nbsp;como &nbsp;la persona que elabor\u00f3 ese escrito, en detrimento de los &nbsp;derechos fundamentales de la accionante al debido proceso y de acceso &nbsp;a la administraci\u00f3n de justicia, reconocidos en los art\u00edculos &nbsp;29 y 229 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica\u201d\u00bb (CSJ &nbsp;STC, 4 ab.2011, rad. 00244-01, reiterado en STC921-2015, 10. feb rad. &nbsp;00751-01) &nbsp;(\u2026)\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed, &nbsp;el proceder del estrado enjuiciado, consistente en rechazar de plano &nbsp;el dictamen pericial aportado por el aqu\u00ed accionante junto con &nbsp;su escrito de demanda, tras considerar que carec\u00eda de validez &nbsp;por no haber sido firmado, pese a que era posible determinar su &nbsp;autor\u00eda mediante el an\u00e1lisis integral de la &nbsp;documentaci\u00f3n que acompa\u00f1aba a ese medio de convicci\u00f3n, &nbsp;adem\u00e1s de que pod\u00eda procurarse cualquier informaci\u00f3n &nbsp;adicional mediante la citaci\u00f3n a audiencia del perito, deja &nbsp;en evidencia la vulneraci\u00f3n al derecho fundamental al debido &nbsp;proceso alegada por aquel, por configuraci\u00f3n del defecto &nbsp;procedimental por exceso ritual manifiesto, el cual, seg\u00fan ha &nbsp;indicado la Corte Constitucional &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026 puede &nbsp;ser (i) de tipo absoluto; o (ii) por exceso ritual manifiesto. Sobre &nbsp;el particular, la sentencia SU-770 de 2014 indic\u00f3 que el &nbsp;defecto procedimental absoluto se presenta \u201ccuando &nbsp;el procedimiento que adopta el juzgador no est\u00e1 sometido a los &nbsp;requisitos previstos en la ley, sino que obedece a su propia &nbsp;voluntad\u2026 porque (i) el juez se ci\u00f1e a un tr\u00e1mite &nbsp;ajeno al pertinente, o porque (ii) el juez omite etapas sustanciales &nbsp;del procedimiento con violaci\u00f3n de los derechos de defensa y &nbsp;de contradicci\u00f3n de una de las partes del proceso. Este &nbsp;defecto requiere, adem\u00e1s, que se trate de un error de &nbsp;procedimiento grave y trascendente, valga decir, que influya de &nbsp;manera cierta y directa en la decisi\u00f3n de fondo\u201d,&nbsp;mientras &nbsp;que el defecto procedimental por exceso ritual manifiesto \u201cocurre &nbsp;cuando el funcionario utiliza o concibe los procedimientos como un &nbsp;obst\u00e1culo para la eficacia del derecho sustancial, \u2026 &nbsp;(i) se deja de inaplicar normas procesales que se oponen a la &nbsp;vigencia de derechos constitucionales en un caso concreto; (ii) se &nbsp;exige cumplir requisitos formales de manera irreflexiva, aunque pueda &nbsp;tratarse de cargas imposibles de cumplir, siempre que esta &nbsp;circunstancia est\u00e9 comprobada; (iii) se incurre en un &nbsp;rigorismo procedimental en la apreciaci\u00f3n de las pruebas; (iv) &nbsp;o se omite el decreto oficioso de pruebas cuando a ello hay lugar\u201d &nbsp;(CC &nbsp;T-204\/18). &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;defecto advertido amerita la excepcional intervenci\u00f3n del juez &nbsp;constitucional, por tener plena trascendencia para la suerte del &nbsp;litigio cuestionado, habida cuenta que, con la prueba rechazada se &nbsp;busc\u00f3 sustentar las pretensiones de la demanda, y las mismas &nbsp;resultaron negadas en el fallo de instancia, de ah\u00ed la &nbsp;importancia de la eventual valoraci\u00f3n de la misma. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Total &nbsp;que, por el desafuero evidenciado a lo largo de esta considerativa, &nbsp;se dejar\u00e1 sin valor ni efecto el prove\u00eddo emitido el 2 &nbsp;de septiembre de 2021 por el Tribunal accionado (cuya aclaraci\u00f3n &nbsp;se neg\u00f3 el &nbsp;30 de junio del presente a\u00f1o) y toda &nbsp;decisi\u00f3n que dependa del mismo, para que en su lugar se decida &nbsp;nuevamente sobre el recurso de apelaci\u00f3n presentado contra el &nbsp;auto emitido en audiencia de 6 de octubre de 2020 por el Juzgado &nbsp;Cuarto Civil del Circuito de Bogot\u00e1, &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;consonancia con lo expuesto, se acceder\u00e1 a la protecci\u00f3n &nbsp;reclamada. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, concede &nbsp;el &nbsp;resguardo solicitado por Jhon &nbsp;Jairo Ord\u00f3\u00f1ez Guamanga. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, &nbsp;se ordena a &nbsp;la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1 &nbsp;que, dentro de los diez (10) d\u00edas siguientes al recibo del &nbsp;expediente contentivo del litigio fustigado, tras dejar sin valor ni &nbsp;efecto el pronunciamiento que profiri\u00f3 el 2 de septiembre de &nbsp;2021, y los que de \u00e9l dependan, adopte &nbsp;una nueva determinaci\u00f3n respecto al recurso de apelaci\u00f3n &nbsp;propuesto &nbsp;por el tutelante contra el &nbsp;auto emitido en audiencia de 6 de octubre de 2020 por el Juzgado &nbsp;Cuarto Civil del Circuito de Bogot\u00e1, &nbsp;atendiendo &nbsp;lo diserto en la parte motiva de la presente providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;su turno, el estrado &nbsp;Cuarto Civil del Circuito de Bogot\u00e1, deber\u00e1 &nbsp;enviar el descrito dossier &nbsp;al despacho accionado, en el lapso m\u00e1ximo de un (1) d\u00eda &nbsp;siguiente a aquel en el que resulte notificado, a fin de que se pueda &nbsp;impartir cumplimiento a lo aqu\u00ed mandado. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;por el conducto m\u00e1s expedito a los interesados &nbsp;y, en oportunidad, env\u00edense &nbsp;las diligencias a la Corte Constitucional, para la eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de septiembre de 2014, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;25000-22-13-000-2014-00269-01. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC16084-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC16084-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2022-03996-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de treinta de noviembre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., treinta (30) de noviembre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Se &nbsp;decide la acci\u00f3n de tutela promovida por Jhon Jairo Ord\u00f3\u00f1ez &nbsp;Guamanga [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-69226","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noviembre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69226","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=69226"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69226\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=69226"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=69226"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=69226"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}