{"id":69247,"date":"2024-05-20T20:57:30","date_gmt":"2024-05-20T20:57:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac5335-2022-2013-00283-01\/"},"modified":"2024-05-20T20:57:30","modified_gmt":"2024-05-20T20:57:30","slug":"ac5335-2022-2013-00283-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac5335-2022-2013-00283-01\/","title":{"rendered":"AC 5335 2022"},"content":{"rendered":"<p>AC5335-2022 (2013-00283-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA PATRICIA &nbsp;GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC5335-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 76001-31-03-004-2013-00283-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de diez de noviembre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., catorce (14) de diciembre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte sobre &nbsp;la admisibilidad de la demanda presentada &nbsp;por &nbsp;la Comercializadora Avante Ltda., para &nbsp;sustentar el recurso &nbsp;extraordinario &nbsp;de casaci\u00f3n interpuesto frente &nbsp;a la sentencia de &nbsp;5 de abril de 2022, &nbsp;proferida por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Cali, dentro del proceso ordinario que promovi\u00f3 &nbsp;junto con Juan Felipe Gonz\u00e1lez Ram\u00edrez en contra de &nbsp;Jorge Eli\u00e9cer Parrado Bola\u00f1os y la sociedad Met\u00e1licas &nbsp;JEP S.A. &nbsp;<\/p>\n<p>I. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ANTECEDENTES DEL LITIGIO &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;la demanda principal se solicit\u00f31: &nbsp;<\/p>\n<p>1.1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Declarar &nbsp;que los convocados son civil y contractualmente responsables por las &nbsp;acciones y omisiones en que incurrieron, con ocasi\u00f3n del &nbsp;contrato de mandato conferido mediante escritura p\u00fablica n.\u00b0 &nbsp;2566 de 17 de agosto de 2007, protocolizada en la Notar\u00eda &nbsp;Octava del C\u00edrculo de Cali, cuya gesti\u00f3n llev\u00f3 &nbsp;al detrimento patrimonial y consecuente \u00abbancarrota\u00bb &nbsp;de los actores. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.- &nbsp;Condenar a los demandados al pago de perjuicios materiales &nbsp;(da\u00f1o emergente y lucro cesante) &nbsp;y morales. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;sustento de tales pedimentos, se plantearon los hechos que pasan a &nbsp;sintetizarse2: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;1997, Juan Felipe Gonz\u00e1lez Ram\u00edrez constituy\u00f3 la &nbsp;Comercializadora con el objeto de distribuir y comercializar &nbsp;diferentes bienes y servicios relacionados con el sector mobiliario, &nbsp;motivo por el cual, durante los a\u00f1os siguientes, tanto la &nbsp;persona natural como la jur\u00eddica implementaron diversas &nbsp;estrategias de mercadeo, dise\u00f1aron marcas propias y &nbsp;adquirieron un amplio reconocimiento en el mercado nacional e &nbsp;internacional, lo que llev\u00f3 al posicionamiento de ambos &nbsp;nombres en su entorno econ\u00f3mico; de ello dan cuenta m\u00faltiples &nbsp;revistas y publicaciones especializadas en la materia. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Entre &nbsp;los productos innovadores que la comercializadora introdujo al &nbsp;mercado mobiliario, destacan las marcas \u00abAvante &nbsp;Modular\u00bb &nbsp;y &nbsp;\u00abMurano\u00bb, &nbsp;registradas &nbsp;mediante Resoluciones n.\u00b0 16265 de 12 de julio de 2005 y 10203 de &nbsp;26 de abril de 2006, expedidas por la Superintendencia de Industria y &nbsp;Comercio, respectivamente. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Debido &nbsp;a su gran reputaci\u00f3n en el mercado, expansi\u00f3n y &nbsp;crecimiento, la sociedad demandante contaba con m\u00e1s de 100 &nbsp;clientes institucionales y 250 particulares. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;el mes de mayo de 2007, una firma especializada en valoraciones &nbsp;econ\u00f3micas certific\u00f3 que, para el a\u00f1o 2005, la &nbsp;comercializadora era la \u00abempresa &nbsp;con crecimiento en venta m\u00e1s importante del Valle del Cauca\u00bb &nbsp;al &nbsp;tener \u00ablos &nbsp;m\u00e1s altos niveles de productividad del capital de trabajo, lo &nbsp;que la perfila como la m\u00e1s eficiente dentro de las empresas &nbsp;analizadas\u00bb, &nbsp;por lo que concluy\u00f3 que su valor financiero era de &nbsp;$2.698\u00b4000.000.oo. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aunque &nbsp;desde la constituci\u00f3n de la sociedad mantuvo relaciones &nbsp;comerciales con los aqu\u00ed demandados, se intensificaron durante &nbsp;el per\u00edodo comprendido entre 2003 y 2007, dada la cercan\u00eda &nbsp;personal que exist\u00eda entre Juan Felipe Gonz\u00e1lez Ram\u00edrez &nbsp;y Jorge Eli\u00e9cer Parrado Bola\u00f1os. &nbsp;<\/p>\n<p>Siendo &nbsp;as\u00ed, cuando aqu\u00e9l sufri\u00f3 una &nbsp;\u00abcrisis &nbsp;psiqui\u00e1trica\u00bb &nbsp;por el c\u00famulo de trabajo, el se\u00f1or Parrado se ofreci\u00f3 &nbsp;a administrar la comercializadora; por tal motivo, se otorg\u00f3 &nbsp;un poder general mediante escritura p\u00fablica n.\u00b0 2566 de 17 &nbsp;de agosto de 2007, protocolizada en la Notar\u00eda Octava del &nbsp;C\u00edrculo de Cali. &nbsp;<\/p>\n<p>2.6.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dentro &nbsp;de los tres meses siguientes al otorgamiento del mandato, el &nbsp;apoderado llev\u00f3 al cierre definitivo de las operaciones &nbsp;comerciales de la empresa y a su quiebra total, al apropiarse &nbsp;ilegalmente de la cartera, del capital de trabajo y de la mercanc\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>2.7.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Incluso, &nbsp;a pesar de que renunci\u00f3 al poder mediante escritura n.\u00b0 &nbsp;3956 de 14 de diciembre de 2007, elevada ante la misma Notar\u00eda, &nbsp;contin\u00faa \u00abusufructuando &nbsp;fraudulenta e ilegalmente\u00bb &nbsp;la marca &nbsp;\u00abMurano\u00bb &nbsp;a &nbsp;trav\u00e9s de la sociedad Met\u00e1licas &nbsp;JEP S.A. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;intermedio de apoderado judicial, los demandados contestaron &nbsp;oportunamente, se pronunciaron individualmente acerca de los &nbsp;fundamentos f\u00e1cticos y plantearon tanto excepciones previas3 &nbsp;como de m\u00e9rito4, &nbsp;las primeras tituladas: &nbsp;\u00abPrescripci\u00f3n &nbsp;extintiva de la acci\u00f3n contractual comercial\u00bb, &nbsp;\u00abIncapacidad o indebida representaci\u00f3n del demandante\u00bb, &nbsp;\u00abFalta de legitimaci\u00f3n en la causa por activa\u00bb, &nbsp;\u00abFalta de legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva\u00bb e &nbsp;\u00abInepta demanda por falta de los requisitos formales\u00bb, &nbsp;y las segundas denominadas: \u00abFalta &nbsp;de legitimaci\u00f3n en la causa por activa\u00bb, \u00abFalta de &nbsp;legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva\u00bb, \u00abAusencia de &nbsp;los requisitos y presupuestos formales de la demanda Nos. 1, 2 y 3\u00bb, &nbsp;\u00abInexistencia de los supuestos para que haya lugar a la &nbsp;declaraci\u00f3n judicial de responsabilidad civil contractual\u00bb, &nbsp;\u00abCobro de lo no debido\u00bb y \u00abGen\u00e9rica e &nbsp;innominada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mediante &nbsp;providencia de 8 de junio de 20185, &nbsp;se declararon probadas las excepciones previas de falta de &nbsp;legitimidad en la causa por activa y pasiva, respecto de Juan &nbsp;Felipe Gonz\u00e1lez Ram\u00edrez y Met\u00e1licas JEP S.A., al &nbsp;tratarse de una acci\u00f3n de responsabilidad civil derivada de un &nbsp;contrato de mandato; &nbsp;por ende, el proceso continu\u00f3 \u00fanicamente frente a Jorge &nbsp;Eli\u00e9cer Parrado Bola\u00f1os &nbsp;y la Comercializadora &nbsp;Avante Ltda. &nbsp;<\/p>\n<p>5.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;sentencia calendada el 4 de noviembre de 2020, el Juzgado Once Civil &nbsp;del Circuito de Cali, neg\u00f3 las pretensiones de la demanda y &nbsp;conden\u00f3 en costas6. &nbsp;<\/p>\n<p>Contra &nbsp;tal determinaci\u00f3n se mostr\u00f3 inconforme la parte actora &nbsp;quien interpuso recurso de apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>6.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mediante fallo de 5 de abril de 2022, el Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Cali \u2013 Sala Civil confirm\u00f3 la &nbsp;decisi\u00f3n de primer grado7. &nbsp;<\/p>\n<p>6.1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Para &nbsp;arribar a tal conclusi\u00f3n, aclar\u00f3 de entrada que la &nbsp;acci\u00f3n de la referencia se enmarca dentro de la \u00f3rbita &nbsp;de la responsabilidad civil contractual, derivada del mandato &nbsp;comercial celebrado entre la Comercializadora Avante Ltda., y Jorge &nbsp;Eli\u00e9cer Parrado Bola\u00f1os, contenido en el poder general &nbsp;otorgado en la escritura p\u00fablica n.\u00b0 &nbsp;2566 del 17 de agosto de 2007, protocolizada en la Notar\u00eda &nbsp;Octava del C\u00edrculo de Cali. &nbsp;<\/p>\n<p>6.2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tras &nbsp;efectuar una revisi\u00f3n de las pruebas recaudadas en el &nbsp;diligenciamiento, el &nbsp;ad quem &nbsp;tuvo como probados los siguientes hechos: i) &nbsp;A trav\u00e9s de la citada escritura n.\u00b0 &nbsp;2566, se confiri\u00f3 al se\u00f1or Jorge Eli\u00e9cer Parrado &nbsp;Bola\u00f1os un poder general, amplio y suficiente, \u00abCON &nbsp;LAS IRRESTRICTIVAS FACULTADES DISPOSITIVAS Y ADMINISTRATIVAS\u00bb, &nbsp;a &nbsp;t\u00edtulo gratuito, para que, entre otras cosas, administrara &nbsp;bienes, celebrara toda clase de contratos y recaudara cualquier &nbsp;acreencia [en dinero o en especie] adeudada a la comercializadora. &nbsp;ii) &nbsp;Dicho &nbsp;contrato termin\u00f3 con la renuncia materializada en la escritura &nbsp;p\u00fablica n.\u00b0 3956 del 14 de diciembre de 2007. iii) &nbsp;Entre la comercializadora y Emcali EICE E.S.P., se celebr\u00f3 el &nbsp;contrato de suministro n.\u00b0 180-GA-CS-0011-2007 de 30 de enero de &nbsp;2007, por la suma $89\u00b4701. 910.oo, al que se adicion\u00f3 &nbsp;otro por $64\u00b4000.000.oo. iv) &nbsp;La &nbsp;marca mixta \u00abMurano\u00bb &nbsp;se encuentra registrada a nombre de Comercializadora Avante Ltda., &nbsp;mediante Resoluci\u00f3n No. 15379 de la Superintendencia de &nbsp;Industria y Comercio. &nbsp;v) &nbsp;El proceso penal adelantado contra el convocado por la presunta &nbsp;comisi\u00f3n de los delitos de abuso de confianza, administraci\u00f3n &nbsp;desleal agravada, abuso de condiciones de inferioridad, uso ileg\u00edtimo &nbsp;de patentes y fraude procesal, termin\u00f3 por extinci\u00f3n de &nbsp;la acci\u00f3n penal. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;ese panorama, no encontr\u00f3 configurados los elementos &nbsp;axiol\u00f3gicos de la responsabilidad civil contractual, puesto &nbsp;que, de un lado, en la especialidad penal no se emiti\u00f3 un &nbsp;fallo que confirmara comisi\u00f3n de los delitos por los que se &nbsp;acus\u00f3 al se\u00f1or Parrado, y del otro, no se allegaron &nbsp;pruebas que demostraran que el detrimento patrimonial de la empresa &nbsp;deriv\u00f3 de las gestiones encomendadas al mandatario. &nbsp;<\/p>\n<p>6.3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Del &nbsp;interrogatorio absuelto por el demandado, destac\u00f3 que la &nbsp;empresa de su propiedad se encargaba de distribuir productos a la &nbsp;comercializadora; sin embargo, ante el impago de algunos, se rehus\u00f3 &nbsp;a suministrarle m\u00e1s mercanc\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, como hab\u00eda celebrado un contrato con EMCALI, el cual &nbsp;requer\u00eda para su cumplimiento de varios productos de Met\u00e1licas &nbsp;JEP, Juan Felipe Gonz\u00e1lez propuso otorgarle un poder general &nbsp;para que &nbsp;recaudara los dineros de esa negociaci\u00f3n y, al mismo tiempo, &nbsp;cubriera otras acreencias pendientes a favor de su empresa. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;tal declaraci\u00f3n el Tribunal concluy\u00f3 \u00abque &nbsp;el contrato de mandato existi\u00f3, que observando la literalidad &nbsp;del poder a \u00e9l otorgado se tiene que el demandado si bien &nbsp;abon\u00f3 a la deuda que ten\u00eda con la empresa MET\u00c1LICAS &nbsp;JEP se encontraba plenamente facultado para hacerlo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>6.4.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al &nbsp;analizar individualmente los testimonios rendidos dentro del juicio, &nbsp;se pronunci\u00f3 en el siguiente sentido: &nbsp;<\/p>\n<p>6.4.1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Jorge &nbsp;Arleth Henao P\u00e9rez, Andr\u00e9s Felipe Calder\u00f3n &nbsp;Ceballos y Alexander Jaramillo, quienes trabajaron para la &nbsp;comercializadora durante la \u00e9poca en que se ejecut\u00f3 el &nbsp;mandato, coincidieron en manifestar que el traslado de la mercanc\u00eda &nbsp;a la bodega de Met\u00e1licas JEP devino de una orden directa del &nbsp;representante legal de la sociedad demandante, m\u00e1s no de una &nbsp;actuaci\u00f3n arbitraria del se\u00f1or Parrado Bola\u00f1os. &nbsp;<\/p>\n<p>6.4.2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00edctor &nbsp;Hugo Salazar Vidarte, dio cuenta de que fue el convocado quien &nbsp;cumpli\u00f3 la entrega de los muebles que hab\u00eda encargado a &nbsp;la comercializadora. &nbsp;<\/p>\n<p>6.4.3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Leonardo &nbsp;Manrique, quien manifest\u00f3 haber asesorado administrativa y &nbsp;financieramente a la sociedad demandante entre 2006 y 2007, en ning\u00fan &nbsp;momento se refiri\u00f3 al presunto incumplimiento que constituye &nbsp;la base de esta acci\u00f3n, menos aun cuando ni siquiera estaba &nbsp;vinculado a la empresa cuando se suscribi\u00f3 el poder. &nbsp;<\/p>\n<p>6.4.4.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Alan &nbsp;Vargas, asesor jur\u00eddico de Met\u00e1licas JEP resalt\u00f3 &nbsp;que, a pesar de haberse otorgado un mandato general, no se hizo uso &nbsp;de algunas de las atribuciones conferidas, entre esas, la de &nbsp;administrar la comercializadora. &nbsp;<\/p>\n<p>6.4.5.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dos &nbsp;trabajadores del \u00e1rea financiera y contable de Met\u00e1licas &nbsp;JEP, coincidieron en que el poder que recibi\u00f3 el convocado, &nbsp;tuvo como finalidad el cumplimiento del contrato con EMCALI, para que &nbsp;de all\u00ed se recaudaran [o por lo menos abonaran] los dineros &nbsp;que la sociedad actora adeudaba para ese momento. &nbsp;<\/p>\n<p>6.4.6.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;otro lado, el testimonio rendido por el psiquiatra que atendi\u00f3 &nbsp;a Juan Felipe Gonz\u00e1lez Ram\u00edrez tampoco comport\u00f3 &nbsp;utilidad para lo que se buscaba probar en este proceso, al limitarse &nbsp;a analizar la historia cl\u00ednica del paciente durante el a\u00f1o &nbsp;2007. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;mismo se predica de la prima del se\u00f1or Gonz\u00e1lez, quien &nbsp;adem\u00e1s de referirse a su estado de salud, asegur\u00f3 que &nbsp;conoci\u00f3 de la existencia del poder general en el mes de &nbsp;diciembre de 2007, cuando se dio por finalizado. &nbsp;<\/p>\n<p>6.5.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;definitiva, el ad &nbsp;quem no &nbsp;encontr\u00f3 demostradas las conductas reprochadas por la parte &nbsp;impugnante, puesto que, \u00abadem\u00e1s &nbsp;que las declaraciones por si solas no acreditan dicho incumplimiento, &nbsp;tampoco hay prueba de que el desfalco al que se hizo alusi\u00f3n &nbsp;en la demanda haya sido producto de las malas gestiones de parte del &nbsp;se\u00f1or Jorge Eli\u00e9cer Parrado, pues no hay prueba que &nbsp;determine el estado real de la empresa al momento de suscribir el &nbsp;mandato y luego de su terminaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>6.6.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tambi\u00e9n &nbsp;destac\u00f3 que en la apelaci\u00f3n se incluy\u00f3 como tema &nbsp;novedoso el proceso penal adelantado contra el hermano del demandado. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo tanto, record\u00f3 que, si la discusi\u00f3n primigenia se &nbsp;circunscribi\u00f3 a la responsabilidad civil derivada de un &nbsp;contrato de mandato, ante las presuntas conductas defraudatorias en &nbsp;que incurri\u00f3 Jorge &nbsp;Eli\u00e9cer Parrado Bola\u00f1os, junto con el uso no autorizado &nbsp;de la marca &nbsp;\u00abMurano\u00bb, &nbsp;no pod\u00eda fundarse la alzada en el supuesto incumplimiento de &nbsp;otras cl\u00e1usulas plasmadas en el mencionado contrato, al no &nbsp;haberse ventilado durante el curso de la primera instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>6.7.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;lo atinente a que el demandado incumpli\u00f3 sus deberes como &nbsp;administrador bajo los apremios de la Ley 222 de 1995, el Tribunal &nbsp;se\u00f1al\u00f3 que esa normativa se aplica a los representantes &nbsp;legales, liquidadores, factor y miembros de juntas o consejos &nbsp;directivos, por lo que no puede predicarse del convocado, \u00abpues &nbsp;su actuar es proveniente del contrato de mandato comercial a t\u00edtulo &nbsp;gratuito celebrado con la empresa demandante, a fin de cumplir una &nbsp;generalidad de gestiones\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>6.8.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;\u00faltimo, frente al argumento de que el asunto debi\u00f3 &nbsp;analizarse bajo la \u00f3ptica de la responsabilidad civil &nbsp;extracontractual, m\u00e1s no de la contractual, enfatiz\u00f3 en &nbsp;que las pretensiones se enfilaron por esta \u00faltima senda; am\u00e9n &nbsp;de que tal controversia se dilucid\u00f3 al momento de resolver las &nbsp;excepciones previas mediante providencia de 8 de julio de 2018, al &nbsp;determinar que por tratarse de una responsabilidad civil contractual, &nbsp;derivada de un contrato de mandato, los extremos litigiosos solo &nbsp;estar\u00edan integrados por quienes intervinieron en su &nbsp;celebraci\u00f3n; es decir, la comercializadora Avante Limitada y &nbsp;Jorge Eli\u00e9cer Parra Bola\u00f1os. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;sociedad actora, por intermedio de apoderado judicial, formul\u00f3 &nbsp;cuatro acusaciones contra la sentencia proferida el 5 &nbsp;de abril de 2022. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con &nbsp;fundamento en el numeral &nbsp;1\u00ba del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, &nbsp;la sociedad recurrente denunci\u00f3 en el primer cargo la &nbsp;violaci\u00f3n directa de los art\u00edculos 83 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Pol\u00edtica; 66, 1603 del C\u00f3digo &nbsp;Civil; 1\u00ba, 200, 871, 1271 del C\u00f3digo de Comercio, 23 de &nbsp;la Ley 222 de 1995; 27 de la Ley 1258 de 2008; 42 &nbsp;(numeral 5\u00ba), 132, &nbsp;166, 372 (numeral &nbsp;8\u00ba) &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;referencia a los art\u00edculos 83 del Constituci\u00f3n &nbsp;Pol\u00edtica, 1603 del C\u00f3digo Civil y 871 del C\u00f3digo &nbsp;de Comercio, se\u00f1al\u00f3 que el Tribunal no tuvo en cuenta &nbsp;los postulados de la buena fe que rigen todas las actividades &nbsp;comerciales, por lo que no analiz\u00f3 la conducta del se\u00f1or &nbsp;Parrado desde esa perspectiva. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;no haberse efectuado dicho estudio, no repar\u00f3 en el proceso &nbsp;penal que se adelant\u00f3 contra aqu\u00e9l, en el que se &nbsp;denunci\u00f3 la comisi\u00f3n de los delitos de abuso de &nbsp;confianza, administraci\u00f3n desleal, abuso de condiciones de &nbsp;inferioridad, uso ileg\u00edtimo de patentes y fraude procesal, sin &nbsp;importar que dicho tr\u00e1mite terminara por la extinci\u00f3n &nbsp;de la acci\u00f3n penal. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otro lado, dicha conducta tambi\u00e9n debi\u00f3 predicarse del &nbsp;hermano del demandado, contra quien se sigue una causa penal por el &nbsp;delito de destrucci\u00f3n, supresi\u00f3n y ocultamiento de &nbsp;documento privado. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Frente &nbsp;al art\u00edculo 23 de la Ley 222 de 1995, el ad &nbsp;quem &nbsp;consider\u00f3 err\u00f3neamente que no existi\u00f3 infracci\u00f3n &nbsp;alguna a los deberes de administraci\u00f3n de la sociedad, aun &nbsp;cuando qued\u00f3 demostrado que fueron varias las transgresiones &nbsp;cometidas por el se\u00f1or Parrado Bola\u00f1os como, por &nbsp;ejemplo, i) no realizar las gestiones inherentes al encargo de forma &nbsp;diligente; ii) actuar en contravenci\u00f3n a los l\u00edmites &nbsp;del mandato, al apropiarse, dilapidar y acabar con el capital de la &nbsp;comercializadora; iii) omitir la salvaguarda de la reserva comercial &nbsp;industrial de la sociedad; iv) utilizar indebidamente informaci\u00f3n &nbsp;privilegiada para favorecer la empresa de su propiedad y; v) haber &nbsp;ejecutado actos de competencia desleal en detrimento de la parte &nbsp;actora para beneficiar exclusivamente a Met\u00e1licas JEP S.A. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;lo que respecta a los art\u00edculos 27 de la Ley 1258 de 2008, 1\u00ba &nbsp;y 200 del C\u00f3digo de Comercio, 66 del C\u00f3digo Civil, y &nbsp;166 del C\u00f3digo General del Proceso, el impugnante manifest\u00f3 &nbsp;que el Tribunal omiti\u00f3 aplicar la figura de la responsabilidad &nbsp;de los administradores de hecho de las sociedades mercantiles, al ser &nbsp;una analog\u00eda forzada para casos como el presente. En tal &nbsp;sentido, indic\u00f3 que \u00abcontrariamente &nbsp;a lo que apreci\u00f3 [dicha Corporaci\u00f3n], que Jorge Parrado &nbsp;se constituy\u00f3 como representante legal de la mercantil &nbsp;demandada, como administrador de hecho, sujeto a r\u00e9gimen de &nbsp;responsabilidad, que es considerada como especial (\u2026) y a &nbsp;partir de la presunci\u00f3n de culpa del administrador, y no &nbsp;invertir, contra legem, la carga de la prueba para desvirtuar esa &nbsp;presunci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;ese panorama, debi\u00f3 tenerse probada la administraci\u00f3n &nbsp;de hecho que ejerci\u00f3 el convocado entre el 17 de agosto y el &nbsp;14 de diciembre de 2007 y, por ende, la presunci\u00f3n de culpa &nbsp;que oper\u00f3 en este caso y que nunca desvirtu\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;su parte, aunque el art\u00edculo 1271 del C\u00f3digo de &nbsp;Comercio proh\u00edbe la libre disposici\u00f3n de los fondos &nbsp;sociales, en el asunto sub &nbsp;examine &nbsp;qued\u00f3 acreditado que el demandado incumpli\u00f3 dicha &nbsp;limitante y, en su lugar, utiliz\u00f3 los recursos de la &nbsp;comercializadora para lucrarse en beneficio propio y de la empresa a &nbsp;su nombre. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;referencia a los art\u00edculos 42 (numeral &nbsp;5\u00ba), &nbsp;132 y 372 (numeral &nbsp;8\u00ba) &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso, asegur\u00f3 que este &nbsp;proceso no debi\u00f3 seguir la senda de la responsabilidad civil &nbsp;contractual ni extracontractual, al corresponder a un tipo de &nbsp;responsabilidad especial por la administraci\u00f3n de una sociedad &nbsp;comercial. De suerte que, en aras de propender por la efectividad de &nbsp;la administraci\u00f3n de justicia, \u00abdeb\u00eda &nbsp;el Tribunal sentenciar que era obligaci\u00f3n del Juzgado 11 Civil &nbsp;del Circuito haber adoptado las medidas necesarias para interpretar &nbsp;la demanda para poder decidir de fondo el asunto\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;el segundo cargo, la sociedad impugnante anunci\u00f3 la violaci\u00f3n &nbsp;indirecta de la ley sustancial, de conformidad con lo previsto en el &nbsp;numeral 2\u00ba del art\u00edculo 336 \u00eddem, &nbsp;como consecuencia de un error de hecho manifiesto y trascendente en &nbsp;la apreciaci\u00f3n de la contestaci\u00f3n de la demanda; en &nbsp;particular, \u00abal &nbsp;entender equivocadamente que est\u00e1bamos en presencia de un &nbsp;contrato de mandato comercial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;el tercer cargo, el casacionista aludi\u00f3 a la violaci\u00f3n &nbsp;indirecta de la ley sustancial con sustento en la misma norma de la &nbsp;acusaci\u00f3n precedente, como consecuencia de errores de hecho y &nbsp;de derecho en la valoraci\u00f3n del acopio probatorio. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego &nbsp;de citar las pruebas documentales y testimoniales practicadas durante &nbsp;el juicio, consider\u00f3 que su estudio permit\u00eda arribar a &nbsp;unas conclusiones muy diferentes a las que soportan la sentencia &nbsp;atacada, al quedar plenamente demostrado que el demandado durante su &nbsp;etapa como administrador cometi\u00f3 en su integridad las &nbsp;conductas reprochadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp;resalt\u00f3 que, bajo el precepto del art\u00edculo 176 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, de haberse apreciado el haz &nbsp;probatorio en debida forma, se habr\u00eda colegido que \u00abel &nbsp;demandado falt\u00f3 a los deberes impuestos por la ley, la &nbsp;costumbre, y por el propio poder en el ejercicio de la administraci\u00f3n &nbsp;desempe\u00f1ada, incurriendo en la responsabilidad endilgada, al &nbsp;menos por culpa o negligencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;el cuarto cargo, el recurrente solicit\u00f3 aplicar lo previsto en &nbsp;el \u00faltimo inciso del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, con la finalidad de que la Corte case la &nbsp;sentencia oficiosamente. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;El car\u00e1cter extraordinario del recurso de casaci\u00f3n, &nbsp;supone que es el legislador quien determina los espec\u00edficos &nbsp;motivos de procedencia, los cuales deben ser validados al momento de &nbsp;decidir acerca de la admisibilidad de la demanda, labor\u00edo que &nbsp;debe estar orientado por las reglas del estatuto procesal de acuerdo &nbsp;a las limitaciones que le son propias y que definen los contornos de &nbsp;la actividad jurisdiccional en tanto el tribunal de casaci\u00f3n, &nbsp;debe ce\u00f1irse al linde definido tanto en las causales &nbsp;invocadas, como en los aspectos jur\u00eddicos alegados por el &nbsp;recurrente en su demanda para sustentarlas, \u00absin &nbsp;que le sea permisible, sin rebasar sus poderes jurisdiccionales, &nbsp;examinar de oficio los dem\u00e1s aspectos que, no obstante &nbsp;contenerlos la sentencia, no han sido denunciados como motivo de &nbsp;ataque\u00bb8. &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;esa perspectiva, el art\u00edculo 344 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso al referir los requisitos de la demanda de casaci\u00f3n, &nbsp;incluye que esta debe contener: &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La formulaci\u00f3n, por separado, de los cargos contra la &nbsp;sentencia recurrida, con la exposici\u00f3n de los fundamentos de &nbsp;cada acusaci\u00f3n, en forma clara, precisa y completa y con &nbsp;sujeci\u00f3n a las siguientes reglas: &nbsp;<\/p>\n<p>a) &nbsp;Trat\u00e1ndose de violaci\u00f3n directa, el cargo se &nbsp;circunscribir\u00e1 a la cuesti\u00f3n jur\u00eddica sin &nbsp;comprender ni extenderse a la materia probatoria. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;caso de que la acusaci\u00f3n se haga por violaci\u00f3n &nbsp;indirecta, no podr\u00e1n plantearse aspectos f\u00e1cticos que &nbsp;no fueron debatidos en las instancias. &nbsp;<\/p>\n<p>Cuando &nbsp;se trate de error de derecho, se indicar\u00e1n las normas &nbsp;probatorias que se consideren violadas, haciendo una explicaci\u00f3n &nbsp;sucinta de la manera en que ellas fueron infringidas. Si se invoca un &nbsp;error de hecho manifiesto, se singularizar\u00e1 con precisi\u00f3n &nbsp;y claridad, indic\u00e1ndose en qu\u00e9 consiste y cu\u00e1les &nbsp;son en concreto las pruebas sobre las que recae. En todo caso, el &nbsp;recurrente deber\u00e1 demostrar el error y se\u00f1alar su &nbsp;trascendencia en el sentido de la sentencia; &nbsp;<\/p>\n<p>b) &nbsp;Los cargos por las causales tercera y cuarta, no podr\u00e1n recaer &nbsp;sobre apreciaciones probatorias. (\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>Las &nbsp;distintas causales de casaci\u00f3n se caracterizan por su &nbsp;autonom\u00eda e independencia, toda vez que corresponden a &nbsp;circunstancias dis\u00edmiles y por lo tanto tienen identidad &nbsp;propia, de donde se desprende que el recurrente no puede combinarlas, &nbsp;sino que debe formularlas de manera separada tal y como lo exige la &nbsp;norma en comentario y lo ha decantado la Corte en profusa &nbsp;jurisprudencia, sin perjuicio de lo dispuesto en el par\u00e1grafo &nbsp;segundo del art\u00edculo 344 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En el asunto sub &nbsp;lite, &nbsp;se advierte que el recurso se fund\u00f3 en cuatro cargos, los &nbsp;cuales pasar\u00e1n a calificarse para verificar, con rigorismo, si &nbsp;la demanda de casaci\u00f3n debe admitirse o, por el contrario, &nbsp;declararse inadmisible. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Respecto al primer cargo, teniendo en cuenta que el numeral 1\u00ba &nbsp;del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del Proceso ata\u00f1e &nbsp;a la violaci\u00f3n directa de normas sustanciales, el inconforme &nbsp;debe se\u00f1alar por lo menos una de ese linaje, \u00absin &nbsp;que sea necesario incorporar una proposici\u00f3n jur\u00eddica &nbsp;completa\u00bb, &nbsp;ni &nbsp;tampoco \u00abcomprender &nbsp;ni extenderse a la materia probatoria\u00bb &nbsp;(art. 344 Ib). &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior supone que el recurrente acepta las conclusiones f\u00e1cticas &nbsp;y probatorias del Tribunal, pero est\u00e1 en desacuerdo con la &nbsp;manera en que aplic\u00f3 o dej\u00f3 de aplicar determinada &nbsp;disposici\u00f3n de orden sustancial, irrumpiendo as\u00ed de &nbsp;manera abrupta el ordenamiento jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Las &nbsp;normas de esa categor\u00eda, como inveteradamente se ha dicho, son &nbsp;aquellas que declaran, crean, modifican o extinguen relaciones &nbsp;jur\u00eddicas concretas; por lo tanto, no pueden confundirse con &nbsp;\u00ablos &nbsp;preceptos materiales que se limitan a definir fen\u00f3menos &nbsp;jur\u00eddicos, o a precisar los elementos estructurales de los &nbsp;mismos, o los puramente enunciativos o enumerativos, o los &nbsp;procesales, entre ellos, los de disciplina probatoria\u201d (auto 5 &nbsp;de agosto de 2009, exp. 1999 00453 01; reiterado el 12 de abril de &nbsp;2011, exp. 11001-3103-026-2000-24058-01)\u00bb (Reiterada &nbsp;en CSJ AC4591-2018). &nbsp;<\/p>\n<p>Cuando &nbsp;se invoca \u00fanicamente la transgresi\u00f3n de las normas &nbsp;sustanciales por v\u00eda directa, la labor de la Corte no gravita &nbsp;sobre el an\u00e1lisis de los hechos presentados por la parte &nbsp;quejosa, ni sobre las pruebas recaudadas, sino en el estudio &nbsp;pormenorizado de las violaciones endilgadas y su impacto en la &nbsp;sentencia; de suerte que el trabajo de esta Corporaci\u00f3n se &nbsp;limita al examen de las normas acusadas y no al desarrollo del &nbsp;litigio, pues se recuerda que el estudio debe ce\u00f1irse a los &nbsp;\u00abtextos &nbsp;legales sustantivos \u00fanicamente, y ante ellos enjuicia el caso; &nbsp;ya sabe si los hechos est\u00e1n probados o no est\u00e1n &nbsp;probados, parte de la base de una u otra cosa, y s\u00f3lo le falta &nbsp;aplicar la ley a los hechos establecidos\u00bb ( CSJ, &nbsp;SC040-2000; &nbsp;SC 20 ago. 2014, rad. 00307; SC2342-2018; CSJ AC5875-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Descendiendo &nbsp;a la acusaci\u00f3n planteada, se advierte que el impugnante aludi\u00f3 &nbsp;a tres tem\u00e1ticas distintas para sustentarla, frente a cada una &nbsp;de las cuales rese\u00f1\u00f3 las normas que presuntamente &nbsp;transgredi\u00f3 el Tribunal; dichos \u00edtems corresponden a: &nbsp;i) &nbsp;la buena fe que debe regir todas las actividades comerciales; ii) &nbsp;los deberes, responsabilidades y sanciones de los administradores &nbsp;durante el ejercicio de sus funciones y; iii) &nbsp;las &nbsp;prohibiciones de los mandatarios en desarrollo de su gesti\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con &nbsp;ese panorama, lo primero que se advierte es que el recurrente se\u00f1al\u00f3 &nbsp;indistintamente varias normas de la codificaci\u00f3n civil, &nbsp;comercial y constitucional como soporte de su queja, sin detenerse &nbsp;siquiera a estudiar cu\u00e1les de ellas se califican en realidad &nbsp;como sustanciales; es decir, enunci\u00f3 varios c\u00e1nones que &nbsp;se ajustan a los reparos que enfil\u00f3 contra la sentencia del &nbsp;Tribunal, sin tener en cuenta que el numeral 1\u00ba del art\u00edculo &nbsp;336 del C\u00f3digo General del Proceso exige que las disposiciones &nbsp;que fundamenten la demanda de casaci\u00f3n sean de estirpe &nbsp;sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;as\u00ed que, por ejemplo, los art\u00edculos 83 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, 1603 del C\u00f3digo Civil y &nbsp;871 del C\u00f3digo de Comercio, atinentes al principio de la buena &nbsp;fe, calificados como sustanciales por el impugnante, no pertenecen a &nbsp;esa categor\u00eda, como en recientes pronunciamientos lo aclar\u00f3 &nbsp;la Sala en eventos de similares connotaciones: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;en &nbsp;lo que respecta al art\u00edculo 83 de entrada se advierte que, &nbsp;siguiendo los derroteros expuestos en precedencia, carece de la &nbsp;calificaci\u00f3n de sustancial, &nbsp;pues se trata de una presunci\u00f3n y se limita a consagrar el &nbsp;principio de la buena fe in genere, m\u00e1s no a definir una &nbsp;situaci\u00f3n jur\u00eddica concreta (\u2026)\u00bb (CSJ &nbsp;AC2438\u20132022). &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Entre &nbsp;las disposiciones invocadas en el cargo, destaca el art\u00edculo &nbsp;200 del C\u00f3digo de Comercio, reconocido como sustancial por &nbsp;esta Sala (CSJ &nbsp;AC4117\u20132022). &nbsp;<\/p>\n<p>Siendo &nbsp;as\u00ed, como uno de los aspectos torales de la impugnaci\u00f3n &nbsp;busca atacar el argumento del Tribunal que descart\u00f3 la calidad &nbsp;de administrador del se\u00f1or Jorge Eli\u00e9cer Parrado, en &nbsp;principio resultar\u00eda viable inmiscuirse en su an\u00e1lisis, &nbsp;de no ser porque se avizora la falta de t\u00e9cnica en su &nbsp;formulaci\u00f3n, ya que, al tratarse de la violaci\u00f3n &nbsp;directa de la ley sustancial, al recurrente le est\u00e1 vedado &nbsp;plantear discusiones de orden factual o probatorio, como en efecto lo &nbsp;hizo. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, la Corporaci\u00f3n ha se\u00f1alado: &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;ha explicado con suficiencia que cuando &nbsp;la acusaci\u00f3n se dirige por la v\u00eda directa, no &nbsp;es v\u00e1lido al impugnante hacer reproche alguno a la apreciaci\u00f3n &nbsp;de las pruebas, pues se presenta \u00abdirectamente, en l\u00ednea &nbsp;recta, sin rodeos, sin el medio o veh\u00edculo de los errores en &nbsp;el campo probatorio\u00bb &nbsp;(CSJ, GJ. LXXXVIII, 657). Pero, al margen de lo anterior, tambi\u00e9n &nbsp;constituye un requisito formal imprescindible, el precisar la forma &nbsp;de transgresi\u00f3n denunciada en tanto que el recurrente debe &nbsp;exponer el fundamento de cada acusaci\u00f3n, el cual se echa de &nbsp;menos en el desarrollo del cargo primero (CSJ &nbsp;AC2898-2018) &nbsp;(negrilla &nbsp;intencional). &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese &nbsp;que al abordar en este cargo la tem\u00e1tica de la administraci\u00f3n, &nbsp;el censurante insisti\u00f3 en que no se tuvo en cuenta que durante &nbsp;el juicio se demostr\u00f3 que el se\u00f1or Parrado Bola\u00f1os &nbsp;fungi\u00f3 como administrador de la comercializadora y, en esa &nbsp;condici\u00f3n, se apropi\u00f3, dilapid\u00f3 y acab\u00f3 &nbsp;con su capital, utiliz\u00f3 &nbsp;en beneficio propio la informaci\u00f3n contable, el listado de &nbsp;clientes, de proveedores, de infraestructura y de propiedad &nbsp;intelectual y, adem\u00e1s, &nbsp;utiliz\u00f3 sin autorizaci\u00f3n y en beneficio propio la marca &nbsp;\u00abMurano\u00bb. &nbsp;Por lo &nbsp;tanto, al tener la calidad de administrador de hecho, debi\u00f3 &nbsp;sujetarse al r\u00e9gimen de responsabilidades que rigen la materia &nbsp;y, por consiguiente, hacerse acreedor a las sanciones &nbsp;correspondientes ante la presunci\u00f3n de culpa consagrada en el &nbsp;art\u00edculo 200 del C\u00f3digo de Comercio. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden, resulta palmario que el recurrente no enfil\u00f3 su &nbsp;ataque a controvertir la norma sustancial, sino que descendi\u00f3 &nbsp;a la plataforma f\u00e1ctica y de valoraci\u00f3n probatoria. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;se relat\u00f3 en la demanda de casaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;Jorge &nbsp;Eliecer Parrado Bola\u00f1os se apropi\u00f3 de planos y dise\u00f1os &nbsp;de los productos de Comercializadora Avante Ltda., muy especialmente &nbsp;de los relativos a la marca \u201cMurano\u201d, hasta el punto de &nbsp;que incluso tuvo la desfachatez de imprimir volantes con esta marca, &nbsp;y tenerla en su cat\u00e1logo (\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Resulta &nbsp;evidente la ejecuci\u00f3n de actos de competencia, en primer lugar &nbsp;debido a la id\u00e9ntica actividad que Comercializadora Avante y &nbsp;Met\u00e1licas JEP S.A. desempe\u00f1aban, por lo que el &nbsp;demandado no debi\u00f3 haber aceptado (mucho menos exigido) el &nbsp;poder al existir incompatibilidad manifiesta, y al hecho de que Jorge &nbsp;Parrado \u00fanicamente se limit\u00f3 en su gesti\u00f3n a &nbsp;atender los pedidos existentes de mi prohijada, a cobrar el precio de &nbsp;tales comandas, y a destinar para s\u00ed y para su empresa los &nbsp;emolumentos percibidos, sin atender ni a nuevos y potenciales &nbsp;clientes (\u2026) ni al pago de sus proveedores y acreedores, ni al &nbsp;cumplimiento de obligaciones fiscales y tributarias (\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;m\u00e1s que probado est\u00e1 que Jorge Parrado no solo actu\u00f3 &nbsp;bajo las premisas de la presunci\u00f3n de culpa, sino que incurri\u00f3 &nbsp;flagrantemente en ella, puesto que, en resumidas cuentas, se apropi\u00f3 &nbsp;de la sociedad, de su patrimonio, y la llev\u00f3 a una bancarrota &nbsp;tan grave que en apenas 5 meses que duro su mandato la misma &nbsp;desapareci\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;suerte que, si lo pretendido por el censor era cotejar el material &nbsp;probatorio o los f\u00e1cticos con la aplicaci\u00f3n de las &nbsp;normas que en materia de administraci\u00f3n tuvo en cuenta el &nbsp;Tribunal para sustentar su fallo, el sendero que sigui\u00f3 &nbsp;result\u00f3 completamente equivocado, puesto que, se insiste, esta &nbsp;clase de reproches debe incursionar en la \u00f3rbita de lo &nbsp;estrictamente normativo y, por lo tanto, no se permite deambular &nbsp;entre los hechos ventilados ni entre las pruebas recaudadas durante &nbsp;el juicio. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mismo yerro se predica del art\u00edculo 1271 del C\u00f3digo de &nbsp;Comercio que contempla: \u00abEl &nbsp;mandatario no podr\u00e1 emplear en sus propios negocios los fondos &nbsp;que le suministre el mandante y, si lo hace, abonar\u00e1 a \u00e9ste &nbsp;el inter\u00e9s legal desde el d\u00eda en que infrinja la &nbsp;prohibici\u00f3n y le indemnizar\u00e1 los da\u00f1os que le &nbsp;cause, sin perjuicio de las sanciones penales correspondientes al &nbsp;abuso de confianza. La misma regla se aplicar\u00e1 cuando el &nbsp;mandatario d\u00e9 a los dineros suministrados un destino distinto &nbsp;del expresamente indicado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese &nbsp;que, a pesar de aludir a la transgresi\u00f3n de la norma por la &nbsp;v\u00eda directa, en su desarrollo el censor no plante\u00f3 &nbsp;ning\u00fan reparo frontal contra tal disposici\u00f3n; de hecho, &nbsp;lo \u00fanico que hizo fue limitarse a describir las actuaciones &nbsp;desplegadas por el se\u00f1or Parrado Bola\u00f1os durante su &nbsp;gesti\u00f3n, en una franca referencia al acervo probatorio &nbsp;recaudado durante el juicio, as\u00ed: \u00ab[el &nbsp;demandado] dispuso de los fondos de mi poderdante para beneficio &nbsp;propio, en concreto de productos y muebles acabados, materia prima y &nbsp;manufactura, de la camioneta (\u2026) conforme corroboraron los &nbsp;testigos (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior permite concluir que, a pesar de haber aludido a la &nbsp;violaci\u00f3n directa, el casacionista no solo omiti\u00f3 &nbsp;explicar por qu\u00e9 se inaplic\u00f3 o aplic\u00f3 &nbsp;incorrectamente &nbsp;la norma, sino que adem\u00e1s descendi\u00f3 a la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria para sustentar su acusaci\u00f3n, lo que resulta &nbsp;inadmisible si se tiene en cuenta que para atacar las inconformidades &nbsp;frente a los medios de convicci\u00f3n, el legislador consagr\u00f3 &nbsp;una causal espec\u00edfica en el numeral 2\u00ba del art\u00edculo &nbsp;336 del C\u00f3digo General del Proceso, que ata\u00f1e a la &nbsp;transgresi\u00f3n indirecta de la norma sustancial, como &nbsp;consecuencia de errores de hecho o de derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden, si la controversia gravitaba sobre las conclusiones a las &nbsp;que arrib\u00f3 el Tribunal tras analizar los testimonios rendidos &nbsp;en el curso del proceso, el ataque no debi\u00f3 enfilarse por la &nbsp;v\u00eda directa sino la indirecta; m\u00e1xime cuando en ning\u00fan &nbsp;momento se indic\u00f3 que dicha autoridad hubiera aplicado o &nbsp;inaplicado el precepto normativo 1271 del C\u00f3digo de Comercio. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;segunda acusaci\u00f3n literalmente se anunci\u00f3 en el &nbsp;siguiente sentido: \u00abInvoco &nbsp;como otra causal de casaci\u00f3n la segunda se\u00f1alada en el &nbsp;numeral segundo del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, por considerar la sentencia acusada como violatoria &nbsp;indirectamente de la [l]ey sustancial, como consecuencia de error de &nbsp;hecho manifiesto y trascendente en la apreciaci\u00f3n de la &nbsp;contestaci\u00f3n, en particular en su excepci\u00f3n 6, al &nbsp;entender equivocadamente que est\u00e1bamos en presencia de un &nbsp;contrato de mandato comercial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Siendo &nbsp;as\u00ed, brilla por su ausencia la individualizaci\u00f3n de la &nbsp;norma sustancial que soporte la queja, pues no se aludi\u00f3 a &nbsp;ninguna en particular, lo que impide ahondar en el estudio del cargo, &nbsp;ya que, se recuerda, conforme el par\u00e1grafo 1\u00ba del &nbsp;art\u00edculo 344 del C\u00f3digo General del Proceso, \u00ab[c]uando &nbsp;se invoque la infracci\u00f3n de normas de derecho sustancial, ser\u00e1 &nbsp;suficiente se\u00f1alar cualquiera disposici\u00f3n de esa &nbsp;naturaleza que, constituyendo base esencial del fallo impugnado o &nbsp;habiendo debido serlo, a juicio del recurrente haya sido violada, sin &nbsp;que sea necesario integrar una proposici\u00f3n jur\u00eddica &nbsp;completa\u00bb; entonces, &nbsp;cuando se trata de la violaci\u00f3n indirecta, es necesario &nbsp;mencionar siquiera un canon de estirpe sustancial, lo que aqu\u00ed &nbsp;no ocurri\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;este asunto, se ha dicho: &nbsp;<\/p>\n<p>[C]uando &nbsp;el recurso se soporta en la infracci\u00f3n, &nbsp;directa o indirecta, &nbsp;de normas de derecho sustancial, como es el caso de las causales &nbsp;primera &nbsp;y segunda &nbsp;consagradas en el art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, se &nbsp;torna indispensable que el disidente \u00ab\u2026se\u00f1ale &nbsp;cualquiera disposici\u00f3n de esa naturaleza &nbsp;que, constituyendo base esencial del fallo impugnado o habiendo &nbsp;debido serlo, a juicio del recurrente haya sido violada &nbsp;(CSJ AC749\u20132020). &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;como en el cuerpo de la acusaci\u00f3n no se cit\u00f3 ninguna &nbsp;norma que revista esa naturaleza, el presente ataque no reviste el &nbsp;requisito m\u00ednimo de t\u00e9cnica de la causal invocada. &nbsp;<\/p>\n<p>5.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;tercera acusaci\u00f3n contiene el mismo defecto descrito, por no &nbsp;estar sustentado en ning\u00fan canon de linaje sustancial, veamos: &nbsp;\u00abLa &nbsp;siguiente causal de casaci\u00f3n propuesta es la se\u00f1alada &nbsp;en el numeral segundo del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, por considerar la sentencia acusada como &nbsp;violatoria &nbsp;indirectamente de la [l]ey sustancial, como consecuencia de error de &nbsp;hecho y [d]erecho &nbsp;manifiesto y trascendente en la apreciaci\u00f3n de la prueba\u00bb &nbsp;(negrilla intencional). &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese &nbsp;que esa mixtura de errores en el encabezado de la acusaci\u00f3n &nbsp;trascendi\u00f3 en su desarrollo, pues el censor se dedic\u00f3 a &nbsp;recapitular cada una de las pruebas documentales allegadas al &nbsp;expediente (poder &nbsp;general de mandato, informaci\u00f3n contable de la &nbsp;comercializadora y cuadro auxiliar contable), &nbsp;junto con los testimonios rendidos por Alan Vargas, Francia Elena &nbsp;Parra Trivi\u00f1o, Leonardo Manrique, Andr\u00e9s Felipe &nbsp;Calder\u00f3n, Jorge Arleth Henao P\u00e9rez, Alexander Jaramillo &nbsp;y Claudia Patricia Z\u00fa\u00f1iga Mazuera, se\u00f1alando &nbsp;frente a cada uno cu\u00e1l debi\u00f3 ser la conclusi\u00f3n &nbsp;del Tribunal en su an\u00e1lisis individual y por qu\u00e9 se &nbsp;tergivers\u00f3 su contenido. Por ende, aunque, en principio, se &nbsp;estar\u00eda en presencia de una formulaci\u00f3n de errores de &nbsp;hecho, inmediatamente se confundi\u00f3 la acusaci\u00f3n con &nbsp;errores de derecho, al manifestar que el ad &nbsp;quem omiti\u00f3 &nbsp;realizar una apreciaci\u00f3n conjunta de tales pruebas, en &nbsp;contravenci\u00f3n de lo dispuesto en el art\u00edculo 176 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso &nbsp;\u00abdesde la perspectiva de la sana cr\u00edtica\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;este punto, la Corte ha reiterado que el principio de la apreciaci\u00f3n &nbsp;conjunta de las pruebas, dentro de un marco arm\u00f3nico que &nbsp;permita interconectarlas entre s\u00ed, ata\u00f1e a un error de &nbsp;derecho que no puede confundirse con el estudio discriminado de &nbsp;algunos elementos probatorios, cuyo significado legal deviene de &nbsp;explicar si se trat\u00f3 de una pretermisi\u00f3n, suposici\u00f3n &nbsp;o alteraci\u00f3n material de su contenido. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;dicotom\u00eda resulta inaceptable toda vez que, \u00ab[l]as &nbsp;dos especies de error en la apreciaci\u00f3n de la prueba, de hecho &nbsp;y de derecho, son de naturaleza distinta &nbsp;y, por lo mismo, no se puede aducir en un mismo cargo la concurrencia &nbsp;de ambos respecto de id\u00e9nticos medios de prueba, ni &nbsp;resulta id\u00f3neo invocar el uno sustentado en elementos propios &nbsp;del otro, pues si se denuncia como de hecho y se fundamenta como de &nbsp;derecho, o viceversa, am\u00e9n de que el cargo se torna oscuro e &nbsp;impreciso, implica que en el fondo el vicio que se quiso delatar &nbsp;carece de fundamentaci\u00f3n &nbsp;(CSJ, SC de 10 de agosto de 2001, Rad. 6898. Reiterada en &nbsp;AC999-2022)\u00bb (subrayado ajeno). &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;haber incluido errores dis\u00edmiles dentro de una misma &nbsp;acusaci\u00f3n, con la intenci\u00f3n de que se estudiaran desde &nbsp;diferentes \u00f3pticas, el casacionista desatendi\u00f3 uno de &nbsp;los requisitos formales contemplados en el art\u00edculo 344 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, seg\u00fan el cual, deben &nbsp;proponerse \u00abpor &nbsp;separado\u00bb; &nbsp;es &nbsp;decir, debidamente individualizadas, no solo en su enunciaci\u00f3n &nbsp;sino tambi\u00e9n en su desarrollo. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;este punto, en pret\u00e9rita oportunidad la Corte se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>[L]os &nbsp;argumentos que componen el ataque formulado no deben venir &nbsp;mixturados; los motivos que dieren lugar a una u otra acusaci\u00f3n, &nbsp;una vez identificados, no &nbsp;se pueden agrupar indistintamente en una misma causal; cada &nbsp;fundamento debe exponerse por separado y respetando la &nbsp;correspondencia con el dislate esgrimido. &nbsp;Cuando as\u00ed ocurre, no s\u00f3lo se peca contra esa autonom\u00eda &nbsp;e individualidad, sino que, por esa v\u00eda, se desacata la &nbsp;exigencia atinente a que los fundamentos de las acusaciones sean &nbsp;claros, precisos y completos (numeral 2\u00b0 del art\u00edculo 344 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso)\u00bb (CSJ AC4048-2017) &nbsp;(resaltado ajeno al texto). &nbsp;<\/p>\n<p>[C]uando &nbsp;se denuncia el quebranto de normas de derecho sustancial, derivado de &nbsp;la apreciaci\u00f3n de los elementos de convicci\u00f3n, resulta &nbsp;atentatorio de la t\u00e9cnica del recurso, la alegaci\u00f3n &nbsp;indistinta de errores de hecho y de derecho, pues entre unos y otros &nbsp;existen sustanciales diferencias y por lo mismo, a la censura no le &nbsp;es permitido confundirlos, ni mezclarlos &nbsp;(CSJ &nbsp;AC586-2017) (resaltado por la Sala). &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;suerte que, al haber aludido dentro del mismo cargo a dos tipos de &nbsp;errores, aunque por la misma v\u00eda indirecta, se desatendi\u00f3 &nbsp;la individualizaci\u00f3n del ataque y, en consecuencia, no se &nbsp;ahondar\u00e1 en su an\u00e1lisis. &nbsp;<\/p>\n<p>6.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Teniendo &nbsp;en cuenta que en la cuarta acusaci\u00f3n el recurrente solicita &nbsp;que se case de oficio la sentencia del Tribunal, resulta imperioso &nbsp;advertir que dicha petici\u00f3n no encuadra dentro de ninguna de &nbsp;las causales contempladas en el art\u00edculo 336 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo tanto, de la manera en que estructur\u00f3 el cargo, contravino &nbsp;abiertamente el principio de taxatividad sobre &nbsp;el que se erige la posibilidad de cuestionar el fallo de segundo &nbsp;grado a trav\u00e9s de esta senda extraordinaria. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;que, dadas las limitantes impuestas por el mencionado art\u00edculo, &nbsp;no es viable extender sus alcances a hip\u00f3tesis diferentes a &nbsp;las cinco all\u00ed planteadas, ni siquiera so pretexto de aplicar &nbsp;la analog\u00eda; de suerte que, por la causal de casaci\u00f3n, &nbsp;\u00abdebemos &nbsp;entender las diferentes circunstancias o motivos previamente &nbsp;establecidos por el legislador para la pertinencia de este recurso &nbsp;extraordinario (\u2026) que por su car\u00e1cter taxativo son de &nbsp;interpretaci\u00f3n restricta\u00bb9 &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;este aspecto, en AC 112-2016, la Corte memor\u00f3, que, \u00ab[e]l &nbsp;car\u00e1cter extraordinario y limitado del recurso de casaci\u00f3n &nbsp;se proyecta, en la pr\u00e1ctica, en las precisas limitaciones &nbsp;dentro de las cuales la ley lo regula, y referentes &nbsp;no s\u00f3lo a los motivos o causales para su procedencia, &nbsp;sino tambi\u00e9n a la clase de providencias susceptibles de &nbsp;impugnarse con \u00e9l (\u2026) (CSJ SC. Sentencia de 29 de &nbsp;agosto de 1985, G. J., t. CLXXX, p\u00e1gina 344)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;hecho, como la facultad de casar de oficio le est\u00e1 reservada a &nbsp;la Corte motu &nbsp;proprio en &nbsp;los eventos en que considere que se encuentra gravemente comprometido &nbsp;el orden o el patrimonio p\u00fablico, o se vulneren derechos o &nbsp;garant\u00edas constitucionales, no puede invocarse a instancia de &nbsp;parte como si de una hip\u00f3tesis del art\u00edculo 336 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso se tratara. &nbsp;<\/p>\n<p>Siendo &nbsp;as\u00ed, no se observa que en este caso confluya alguna de las &nbsp;circunstancias excepcionales que permiten a la Corte intervenir de &nbsp;oficio para casar el fallo de segundo grado, mucho menos cuando el &nbsp;interesado omiti\u00f3 explicar de qu\u00e9 manera podr\u00eda &nbsp;estar comprometido el orden o el patrimonio p\u00fablico, por &nbsp;tratarse de un litigio de naturaleza econ\u00f3mica entre &nbsp;particulares; as\u00ed como tampoco se\u00f1al\u00f3 de qu\u00e9 &nbsp;manera pudieron transgredirse las garant\u00edas y derechos &nbsp;fundamentales de cualquiera de las partes. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular se ha indicado: &nbsp;<\/p>\n<p>[En] &nbsp;la actualidad la &nbsp;Corte se encuentra investida de tres facultades oficiosas &nbsp;complementarias, &nbsp;relacionadas con el recurso de casaci\u00f3n: (i) la selecci\u00f3n &nbsp;negativa, o posibilidad de desprenderse del conocimiento de una &nbsp;demanda de sustentaci\u00f3n formalmente adecuada, pero que no &nbsp;sirva a los prop\u00f3sitos del remedio extraordinario (art\u00edculo &nbsp;347, C\u00f3digo General del Proceso); (ii) la selecci\u00f3n &nbsp;positiva, o potestad de estudiar de fondo un caso, pese a la &nbsp;ineptitud formal de la demanda (art\u00edculo 16, Ley 270 de 1996); &nbsp;y (iii) la &nbsp;posibilidad de casar de oficio la sentencia del tribunal, que se &nbsp;ejerce ante la incuestionable configuraci\u00f3n de una de las &nbsp;hip\u00f3tesis que prev\u00e9 el inciso final del art\u00edculo &nbsp;336 del estatuto procesal civil vigente, esto es \u201ccuando sea &nbsp;ostensible que la [sentencia impugnada] compromete gravemente el &nbsp;orden o el patrimonio p\u00fablico, o atenta contra los derechos y &nbsp;garant\u00edas constitucionales\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;En ese sentido, la &nbsp;instituci\u00f3n que consagra el precepto 336 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso no puede convertirse en un reclamo gen\u00e9rico &nbsp;de parte, que \u2013ante el fracaso de sus acusaciones\u2013 &nbsp;constri\u00f1a a la Corte a analizar sin limitaciones formales &nbsp;todos y cada uno de los aspectos de la controversia sometida a su &nbsp;escrutinio; &nbsp;menos a\u00fan ensayar soluciones totalmente diversas a las que se &nbsp;debatieron durante la primera y segunda instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>7.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;suma, como la demanda no satisfizo los requisitos formales y t\u00e9cnicos &nbsp;que le son propios, habr\u00e1 de inadmitirse, en los t\u00e9rminos &nbsp;del numeral 1\u00ba del art\u00edculo 346 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>V. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>Primero: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;INADMITIR &nbsp;la demanda presentada para sustentar el recurso de casaci\u00f3n &nbsp;que la Comercializadora Avante Ltda., interpuso frente a la sentencia &nbsp;de 5 &nbsp;de abril de 2022, &nbsp;proferida por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Cali, dentro del proceso en referencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Segundo: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;y, en oportunidad, devu\u00e9lvase el expediente al Tribunal de &nbsp;origen. &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZALEZ NEIRA&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>(Comisi\u00f3n &nbsp;de servicios) &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>(Presidente &nbsp;E) &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Expediente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;digital. Carpeta (Primera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;instancia). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Archivo (2013-00283 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CUADERNO 1.pdf). Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;611 a 613. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Expediente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;digital. Carpeta (Primera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;instancia). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Archivo (2013-00283 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CUADERNO 1.pdf). Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;600 a 611. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Expediente digital. Carpeta (Primera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;instancia). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Archivo (2013-00283 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CUADERNO 2.pdf). Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1 a 24. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Expediente digital. Carpeta (Primera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;instancia). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Archivo (2013-00283 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CUADERNO 1-2.pdf). Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;826 a 857. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Expediente digital. Carpeta (Primera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;instancia). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Archivo (2013-00283 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CUADERNO 2.pdf). Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;71 a 77. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Expediente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;digital. Carpeta (Primera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;instancia). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Archivo (2013-00283 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CUADERNO 1-3.pdf). Folio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1524. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Expediente digital. Carpeta (Segunda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;instancia). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Archivo (060 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sentencia.pdf). &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Murcia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ball\u00e9n, Humberto. Recurso de Casaci\u00f3n Civil. 4\u00b0 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ed. Ediciones Jur\u00eddicas Ib\u00e1nez. Bogot\u00e1. 1996. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1g. 53. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;MURCIA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;BALLEN, Humberto. La Casaci\u00f3n Civil en Colombia. 4\u00b0 ed. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1996. Ediciones Jur\u00eddicas Gustavo Ib\u00e1\u00f1ez, p\u00e1g. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;273. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC5335-2022 (2013-00283-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; MARTHA PATRICIA &nbsp;GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp; Magistrada Ponente &nbsp; AC5335-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 76001-31-03-004-2013-00283-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de diez de noviembre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., catorce (14) de diciembre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte sobre &nbsp;la admisibilidad de la demanda presentada &nbsp;por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[56],"tags":[],"class_list":["post-69247","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diciembre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69247","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=69247"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69247\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=69247"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=69247"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=69247"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}