{"id":69269,"date":"2024-05-20T20:57:30","date_gmt":"2024-05-20T20:57:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac5531-2022-2022-03888-00\/"},"modified":"2024-05-20T20:57:30","modified_gmt":"2024-05-20T20:57:30","slug":"ac5531-2022-2022-03888-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac5531-2022-2022-03888-00\/","title":{"rendered":"AC 5531 2022"},"content":{"rendered":"<p>AC5531-2022 (2022-03888-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AC5531-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2022-03888-00 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., primero (1\u00b0) de diciembre de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;resuelve el &nbsp;recurso de queja interpuesto por &nbsp;Martha &nbsp;Helena y Mar\u00eda Claudia Matallana \u00c1ngel &nbsp;frente al auto de &nbsp;01 de septiembre de 2022, por medio del cual el Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Bogot\u00e1, Sala Civil, neg\u00f3 conceder &nbsp;el recurso de casaci\u00f3n. Tal remedio se instaur\u00f3 contra &nbsp;la sentencia de 17 de agosto del 2022, dictada por el la misma &nbsp;Magistratura, dentro del proceso de pertenencia instaurado por &nbsp;Adriana &nbsp;Licinia, Beatriz, Mar\u00eda Ang\u00e9lica, Gloria In\u00e9s, &nbsp;Mar\u00eda del Pilar, Martha Isabel y Samuel Serrano contra &nbsp;las recurrentes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La demanda principal: &nbsp;Los &nbsp;demandantes reclamaron contra los Martha Helena y Mar\u00eda &nbsp;Claudia Matallana \u00c1ngel, &nbsp;la declaraci\u00f3n de pertenencia a trav\u00e9s del modo de &nbsp;prescripci\u00f3n adquisitiva del inmueble ubicado en la calle 53 A &nbsp;bis No. 22-10 de la ciudad de Bogot\u00e1, e identificado &nbsp;con &nbsp; Matricula &nbsp;Inmobiliaria &nbsp;No. &nbsp;50C-337865. En &nbsp;consecuencia, de tal mandato, solicit\u00f3 inscribir la &nbsp;providencia en la oficina de instrumentos p\u00fablicos de esa &nbsp;ciudad1. &nbsp;<\/p>\n<p>Asegura &nbsp;el representante judicial que sus mandantes son poseedores con \u00e1nimo &nbsp;de se\u00f1or y due\u00f1o del bien determinado anteriormente, &nbsp;desde hace m\u00e1s de 10 a\u00f1os -aproximadamente desde el &nbsp;2004-. Asever\u00f3 que los hermanos Serrano Vargas delegaron en &nbsp;Adriana Licina la administraci\u00f3n y explotaci\u00f3n &nbsp;econ\u00f3mica del inmueble, en el cual funciona un parqueadero. &nbsp;Destacaron que en una parte del fundo existe una construcci\u00f3n, &nbsp;la cual fue levantada por los poseedores. Indican que all\u00ed &nbsp;vive la se\u00f1ora Adriana en compa\u00f1\u00eda de su hija, &nbsp;\u00abpor &nbsp;estar todos los poseedores de acuerdo con ello\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Demanda &nbsp;de reconvenci\u00f3n. Las &nbsp;demandadas, a su turno, interpusieron demanda de reconvenci\u00f3n &nbsp;con la que pretendieron la reivindicaci\u00f3n del derecho de &nbsp;dominio y posesi\u00f3n que ejercen sobre el inmueble identificado &nbsp;con F.M.I. 50C-337865. En consecuencia, instaron a su restituci\u00f3n &nbsp;material2. &nbsp;<\/p>\n<p>Aseveraron &nbsp;que los hermanos Serrano Vargas son poseedores de mala fe pues han &nbsp;pose\u00eddo el bien clandestinamente \u00abteniendo &nbsp;como velo el hecho que su se\u00f1or padre FRANSCISCO SERRANO &nbsp;TAPIAS ingres\u00f3 al inmueble como tenedor bajo un contrato de &nbsp;arrendamiento\u00bb. &nbsp;Indicaron que han ejercido actos de se\u00f1or y due\u00f1o sobre &nbsp;el fundo. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Sentencia &nbsp;de primera instancia: &nbsp;El &nbsp;28 &nbsp;de marzo &nbsp;de &nbsp;2022, &nbsp;el Juez &nbsp;Octavo Civil del Circuito de Bogot\u00e1 accedi\u00f3 &nbsp;a las pretensiones de la demanda principal. En contraposici\u00f3n, &nbsp;neg\u00f3 las de la reivindicatoria. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Fallo &nbsp;de segundo grado: &nbsp;El &nbsp;17 de agosto de 2022, el &nbsp;superior, al &nbsp;resolver la apelaci\u00f3n formulada por la parte procesal pasiva, &nbsp;confirm\u00f3 la de primer grado. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Recurso &nbsp;de casaci\u00f3n: &nbsp;Lo formul\u00f3 el extremo pasivo. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Decisi\u00f3n &nbsp;sobre &nbsp;la concesi\u00f3n: &nbsp;El Tribunal, mediante prove\u00eddo de 1 &nbsp;de septiembre de 2022, no accedi\u00f3 a tramitarlo. Ello puesto &nbsp;que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;el caso concreto, para acreditar el mentado requisito, las &nbsp;recurrentes acompa\u00f1aron a su escrito de impugnaci\u00f3n un &nbsp;certificado catastral del predio en disputa que, incrementado en un &nbsp;50%, \u201cde conformidad con el art\u00edculo 444.4 del CGP\u201d, &nbsp;arroja un valor de $1.242.465.000. &nbsp;<\/p>\n<p>Pues &nbsp;bien, lo primero que debe decirse es que, al margen de ser una prueba &nbsp;distinta a aquella que estableci\u00f3 el legislador para estos &nbsp;casos, valorado el contenido del susodicho aval\u00fao catastral &nbsp;(a\u00f1o gravable 2022), el valor que all\u00ed se le atribuye &nbsp;al inmueble para la mencionada anualidad es de $828.310.000, el que &nbsp;se torna insuficiente a efectos de acreditar el inter\u00e9s que &nbsp;asiste a las actoras para formular el recurso extraordinario de &nbsp;casaci\u00f3n, por cuanto dicha cifra es inferior a los 1000 smmlv &nbsp;que exige el art\u00edculo 338 del estatuto procesal civil &nbsp;($1.000.000.000) &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, no es viable, para efectos de calcular la cuant\u00eda del &nbsp;inter\u00e9s para recurrir en casaci\u00f3n, aumentar el valor &nbsp;del aval\u00fao catastral en un 50%, en aplicaci\u00f3n de la &nbsp;regla prevista en el inciso 4\u00b0 del art\u00edculo 444 del CGP, &nbsp;\u201cpues esa pauta normativa no fue dispuesta propiamente para &nbsp;estimar la cuant\u00eda del inter\u00e9s para recurrir en &nbsp;casaci\u00f3n, sino, puntualmente, para el aval\u00fao de &nbsp;inmuebles en &nbsp;procesos ejecutivos\u201d &nbsp;(CSJ. AC409-2020, 12 feb.; negrita y subraya original)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunado &nbsp;a lo anterior, asever\u00f3 que no es posible acceder a la petici\u00f3n &nbsp;del apoderado de decretar de oficio el aval\u00fao del predio en &nbsp;disputa comoquiera que \u00abla &nbsp;aportaci\u00f3n del justiprecio a que alude el art\u00edculo 339 &nbsp;del CGP, seg\u00fan lo ha precisado la Corte, es una \u201ccarga &nbsp;del recurrente\u201d\u00bb. &nbsp;Adicionalmente, &nbsp;\u00abaunque el apoderado alude que no le permiten el acceso al &nbsp;inmueble, esa es una circunstancia que solo aleg\u00f3 pero no &nbsp;demostr\u00f3, sin que se encuentre acreditado, por ejemplo, que se &nbsp;puso de acuerdo con su colega, representante de los usucapientes, &nbsp;para efectos de procurar el acceso al predio a fin de practicar el &nbsp;dictamen pericial con fines de casaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;Reposici\u00f3n &nbsp;y recurso de queja: &nbsp;Lo interpuso la pasiva. &nbsp;Plasmando sus premisas impugnatorias, as\u00ed &nbsp;\u00abEl &nbsp;sentido com\u00fan y el ejercicio de la profesi\u00f3n por varios &nbsp;a\u00f1os, ense\u00f1an que la contraparte no va a facilitarnos &nbsp;practicar y conseguir en forma unilateral el aval\u00fao comercial &nbsp;del inmueble, porque a ellos no les conviene. Les implica mantener la &nbsp;expectativa de las resultas del recurso en casaci\u00f3n, cuando ya &nbsp;tienen la certeza de la sentencia favorable de segunda instancia\u00bb. &nbsp;Indic\u00f3 &nbsp;que en el proceso est\u00e1 probado que \u00abla &nbsp;vez que entre al predio en enero de 2019, terminamos en un problema &nbsp;entre las partes en el cual intervino la Polic\u00eda\u00bb. &nbsp;Aunado a que el principio de buena fe ampara lo manifestado en el &nbsp;escrito de interposici\u00f3n del recurso de casaci\u00f3n en &nbsp;cuanto al hecho de no poder ingresar al predio para realizar el &nbsp;aval\u00fao. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otra parte, \u00abrespecto &nbsp;a que no aplica para establecer la cuant\u00eda en casaci\u00f3n &nbsp;lo dispuesto por el art\u00edculo444.4 del C.G.P., es cuestionable &nbsp;porque dentro de las facultades que concede el art\u00edculo 228 &nbsp;C.N., est\u00e1 la de la autonom\u00eda y libre apreciaci\u00f3n &nbsp;que tiene el operador judicial en el caso en estudio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>8. &nbsp;Determinaci\u00f3n &nbsp;frente al remedio horizontal: &nbsp;Se neg\u00f3 el 16 de septiembre de 2022. El cuerpo colegiado &nbsp;destac\u00f3 que los argumentos esgrimidos por el recurrente no &nbsp;tienen vocaci\u00f3n de prosperidad pues: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;m\u00e1s &nbsp;all\u00e1 de su reiterativa alegaci\u00f3n en ese sentido, no &nbsp;existe prueba id\u00f3nea del inter\u00e9s para recurrir, pues la &nbsp;aportada junto con el memorial de interposici\u00f3n del recurso de &nbsp;casaci\u00f3n (certificaci\u00f3n catastral del predio en &nbsp;disputa) no reviste la naturaleza de dictamen pericial que exige la &nbsp;ley \u2013no cumple con ning\u00fan requisito para serlo-, lo que &nbsp;permite concluir que ning\u00fan memorial o pieza de evidencia &nbsp;permite afirmar que el agravio patrimonial que el fallo del tribunal &nbsp;les irrog\u00f3 sea superior al m\u00ednimo fijado como inter\u00e9s &nbsp;para recurrir en casaci\u00f3n previsto en el art\u00edculo 338 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso (1000 SMLMV). Y siendo carga de &nbsp;las recurrentes despejar dicha inc\u00f3gnita, su persistencia &nbsp;frustra la procedencia del remedio extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s &nbsp;elocuente a\u00fan fue la manifestaci\u00f3n del representante &nbsp;judicial de los convocantes al descorrer el traslado del presente &nbsp;recurso, seg\u00fan la cual \u201c[e]l abogado recurrente en &nbsp;ning\u00fan momento hizo gesti\u00f3n alguna para entrar [a]l &nbsp;bien inmueble con el fin de practicar el aval\u00fao comercial del &nbsp;mismo. Nunca solicit\u00f3 dicho ingreso a trav\u00e9s de &nbsp;memorial dirigido a los demandantes o a su apoderado judicial\u201d; &nbsp;lo que de por s\u00ed descarta la manifestaci\u00f3n de las &nbsp;recurrentes, en el sentido de que sus oponentes no les permitieron el &nbsp;ingreso al predio, pues lo que se advierte es que ni siquiera &nbsp;procuraron el recaudo de la prueba, sino que la dejaron, ab initio, &nbsp;en manos del tribunal para que la decretara en forma oficiosa. &nbsp;(\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;De conformidad con lo estipulado en el art\u00edculo 352 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, \u00abcuando &nbsp;el juez de primera instancia deniegue el recurso de apelaci\u00f3n, &nbsp;el recurrente podr\u00e1 interponer el de queja para que el &nbsp;superior lo conceda si fuere procedente. El &nbsp;mismo recurso procede cuando se deniegue el de casaci\u00f3n\u00bb &nbsp;(Se subraya). &nbsp;<\/p>\n<p>Trat\u00e1ndose &nbsp;de la no concesi\u00f3n del recurso de casaci\u00f3n &nbsp;espec\u00edficamente, el fin primordial de la queja es que el &nbsp;superior examine si aquel medio de impugnaci\u00f3n estuvo bien o &nbsp;mal denegado. En consecuencia, la competencia funcional de la Corte &nbsp;se circunscribe a: i) precisar si el recurso extraordinario es &nbsp;procedente de conformidad con los lineamientos del art\u00edculo &nbsp;334 de la ley adjetiva; ii) si se propuso en la forma y t\u00e9rminos &nbsp;establecidos en el art\u00edculo 337 ejusdem; &nbsp;y, iii) si la parte que lo formul\u00f3 se encuentra legitimada &nbsp;para ello, seg\u00fan las previsiones de ese mismo precepto. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Dentro de los requisitos de procedibilidad, para conceder el recurso &nbsp;de casaci\u00f3n, se encuentra \u00abel &nbsp;valor actual de la resoluci\u00f3n desfavorable al recurrente\u00bb. &nbsp;Por supuesto, esto en trat\u00e1ndose de pretensiones esencialmente &nbsp;econ\u00f3micas, como en presente asunto, tal como lo exige el &nbsp;art\u00edculo 338 del estatuto procesal. De ah\u00ed que el &nbsp;recurso de casaci\u00f3n es viable \u00abcuando &nbsp;el valor actual de la resoluci\u00f3n desfavorable al recurrente &nbsp;sea superior a mil salarios m\u00ednimos legales mensuales &nbsp;vigentes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Dicho &nbsp;inter\u00e9s, por tanto, est\u00e1 supeditado a la tasaci\u00f3n &nbsp;econ\u00f3mica de la relaci\u00f3n jur\u00eddico sustancial que &nbsp;se conceda o niegue en la sentencia, es decir, a la cuant\u00eda de &nbsp;la desventaja patrimonial que sufre el recurrente con la resoluci\u00f3n &nbsp;que le resulta desfavorable, evaluaci\u00f3n que debe efectuarse &nbsp;para el d\u00eda del fallo3. &nbsp;No obstante, valga decirlo, cuando la \u00absentencia &nbsp;es \u00edntegramente desestimatoria, se determina a partir de lo &nbsp;pretendido en el libelo genitor o su reforma\u00bb4. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;dem\u00e1s, en los pleitos meramente patrimoniales, el art\u00edculo &nbsp;339 ib\u00eddem impone que, cuando \u00absea &nbsp;necesario fijar el inter\u00e9s econ\u00f3mico afectado con la &nbsp;sentencia, su cuant\u00eda deber\u00e1 establecerse con los &nbsp;elementos de juicio que obren en el expediente. Con todo, el &nbsp;recurrente podr\u00e1 aportar un dictamen pericial si lo considera &nbsp;necesario, y el magistrado decidir\u00e1 de plano sobre la &nbsp;concesi\u00f3n\u00bb; &nbsp;disposici\u00f3n que consagra una carga para aqu\u00e9l de &nbsp;demostrar el quantum &nbsp;del detrimento que le ocasiona la providencia, simult\u00e1neamente &nbsp;con la radicaci\u00f3n del embate, o a m\u00e1s tardar antes de &nbsp;que le venza el lapso para esa finalidad, salvo que lo estime &nbsp;identificable con los instrumentos obrantes en el legajo. En tal &nbsp;caso, ser\u00e1 tarea del funcionario constatarlo, sin que le est\u00e9 &nbsp;autorizado decretar pruebas adicionales a los existentes, ya que el &nbsp;censor asume los efectos adversos de su desidia. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;cualquier forma, la fijaci\u00f3n del malogro debe cristalizarse al &nbsp;tiempo en que surge la legitimaci\u00f3n para disentir, esto es, la &nbsp;fecha de la decisi\u00f3n cuestionada, y contar con bases &nbsp;susceptibles de verificaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, el art\u00edculo 339 precept\u00faa que cuando sea &nbsp;necesario para la procedencia de dicha impugnaci\u00f3n determinar &nbsp;el inter\u00e9s para recurrir \u00absu &nbsp;cuant\u00eda debe establecerse con los elementos de juicio que &nbsp;obren en el expediente. Con todo el recurrente podr\u00e1 aportar &nbsp;dictamen pericial si lo considera necesario, y el magistrado decidir\u00e1 &nbsp;de plano sobre su concesi\u00f3n\u00bb. &nbsp; De manera que a la interposici\u00f3n del recurso de casaci\u00f3n &nbsp;puede acompa\u00f1arse un dictamen pericial con el objeto de &nbsp;justipreciar el inter\u00e9s econ\u00f3mico. Sin embargo, en el &nbsp;caso en que la parte recurrente no considere la anterior &nbsp;circunstancia, es necesario que el juzgador acuda a los elementos de &nbsp;convicci\u00f3n obrantes en el expediente, para determinar la &nbsp;cuant\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;En lo que concierne a los procesos de pertenencia, &nbsp;la acci\u00f3n est\u00e1 encaminada consolidar el patrimonio del &nbsp;poseedor-demandante, mediante el afianzamiento completo del derecho &nbsp;real de dominio a trav\u00e9s del uso, el goce y la disposici\u00f3n &nbsp;plena del bien, objeto a usucapir. De all\u00ed puede deducirse que &nbsp;el petitum de &nbsp;pertenencia reviste un cariz substancialmente econ\u00f3mico. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;La &nbsp;queja que hoy desata la Corte encuentra fundamentaci\u00f3n en las &nbsp;consideraciones del censor seg\u00fan las cuales, a la casaci\u00f3n &nbsp;que invoc\u00f3 frente a la sentencia de segunda instancia, le son &nbsp;aplicables las disposiciones del C\u00f3digo de Procedimiento &nbsp;Civil, escenario normativo en el que aduce: \u00abse &nbsp;atend\u00eda era la naturaleza del asunto y no su cuant\u00eda\u00bb, &nbsp;agregando que la pretensi\u00f3n \u00abdeclaratoria &nbsp;de prescripci\u00f3n adquisitiva de dominio\u00bb &nbsp;escapa de las calificadas como esencialmente econ\u00f3micas. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;rese\u00f1ada argumentaci\u00f3n no es de recibo y por ende &nbsp;corresponde avalar el criterio del Tribunal, en tanto: (i) &nbsp;el recurso extraordinario que aqu\u00ed interesa est\u00e1 regido &nbsp;por las pautas del C\u00f3digo General del Proceso; (ii) &nbsp;es incorrecto sostener que en el r\u00e9gimen anterior la &nbsp;procedencia de la casaci\u00f3n s\u00f3lo estaba determinada por &nbsp;la naturaleza del asunto y; (iii) &nbsp;la aspiraci\u00f3n de pertenencia por usucapi\u00f3n es &nbsp;n\u00edtidamente patrimonial\u00bb &nbsp;(CSJ AC011-2017). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;En el sub-ex\u00e1mine, &nbsp;anticipa la Corte que, como lo estableci\u00f3 el ad-quem, &nbsp;los elementos de juicio adosados al plenario para el momento en que &nbsp;el medio de impugnaci\u00f3n fue formulado no acreditaban el &nbsp;quantum &nbsp;necesario para recurrir en casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;el prop\u00f3sito de fijar el inter\u00e9s, el Tribunal acudi\u00f3 &nbsp;a los elementos probatorios obrantes en expediente, en particular, a &nbsp;la constancia de declaraci\u00f3n y\/o pago del impuesto predial del &nbsp;bien, aportado por las demandadas al momento de interponer el remedio &nbsp;extraordinario. &nbsp;En tal documento se se\u00f1ala que el avalu\u00f3 del inmueble, &nbsp;para el 2022, asciende a $828.310.000. &nbsp;De manera que no se avizora que la cuant\u00eda de 1000 SMLV se &nbsp;encuentre satisfecha. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; Aduce la impugnante que dicho valor se debe aumentar en un 50%, &nbsp;conforme a lo indicado en el art\u00edculo 444 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso. Sin embargo, tal proceder no es posible asumirlo &nbsp;al momento de conceder el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, &nbsp;pues aquella es una previsi\u00f3n aplicable \u00fanica y &nbsp;exclusivamente para el aval\u00fao de inmuebles en procesos &nbsp;ejecutivos. &nbsp;Al respecto, reiteradamente esta Corte ha sostenido que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abY &nbsp;no sobra insistir en que, para resolver sobre la concesi\u00f3n del &nbsp;pluricitado remedio extraordinario tampoco era factible \u00abincrementar\u00bb &nbsp;el susodicho aval\u00fao catastral en una mitad, en la forma que &nbsp;contempla el art\u00edculo 444-4 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, pues esa pauta no fue dispuesta propiamente para estimar la &nbsp;cuant\u00eda del inter\u00e9s para recurrir en casaci\u00f3n, &nbsp;sino, puntualmente, para el aval\u00fao de inmuebles en &nbsp;procesos ejecutivos. &nbsp;En relaci\u00f3n con dicho aspecto, esta Sala puntualiz\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEl &nbsp;\u00fanico medio de convicci\u00f3n que puede aportar el &nbsp;recurrente, con posterioridad al proferimiento del fallo que pretenda &nbsp;censurar, es un dictamen pericial, connotaci\u00f3n que, &nbsp;ciertamente, no ostenta la \u201ccertificaci\u00f3n catastral\u201d &nbsp;que aport\u00f3 el quejoso, pues se trata de un elemento de juicio &nbsp;distinto al que de manera particular contempl\u00f3 la ley para ese &nbsp;caso espec\u00edfico, como es la cuantificaci\u00f3n del inter\u00e9s &nbsp;para recurrir en casaci\u00f3n, que no es una tasaci\u00f3n &nbsp;cualquiera, sino una determinaci\u00f3n jur\u00eddica sobre el &nbsp;monto en t\u00e9rminos econ\u00f3micos del desmedro alegado por &nbsp;el quejoso frente a la sentencia cuestionada. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;eso mismo, deben descartarse aplicaciones de normas propias de otro &nbsp;tipo de actuaciones, como las del aval\u00fao de bienes en procesos &nbsp;ejecutivos, que pretende invocar el censor, en la medida en que se &nbsp;refieren a situaciones totalmente distintas. &nbsp;Adem\u00e1s, bien se sabe que la aplicaci\u00f3n anal\u00f3gica &nbsp;tiene lugar cuando &nbsp;no hay norma que regule el caso concreto, &nbsp;carencia que no se advierte en este asunto, comoquiera que el &nbsp;legislador estableci\u00f3, con claridad, el procedimiento a seguir &nbsp;para determinar el prenotado inter\u00e9s para recurrir en &nbsp;casaci\u00f3n\u00bb &nbsp;(CSJ AC4423-2017)\u00bb &nbsp;(Subrayado del &nbsp;Despacho, AC5697-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Tampoco se le &nbsp;halla raz\u00f3n a las impugnantes cuando alegaron que el Colegiado &nbsp;de segundo grado debi\u00f3 decretar una prueba de oficio. En &nbsp;efecto, v\u00e9ase que la norma impuso en los impugnantes la carga &nbsp;de acreditar el inter\u00e9s para recurrir en casaci\u00f3n, a &nbsp;trav\u00e9s de un dictamen pericial. Sin embargo, se observa que, &nbsp;en el caso en concreto, la parte demandada se abstuvo de ejecutar tal &nbsp;actuaci\u00f3n al momento de interponer el remedio extraordinario. &nbsp;Ello bajo la creencia, pues no aport\u00f3 pruebas al respecto, de &nbsp;que \u00abel &nbsp;sentido com\u00fan y el ejercicio de la profesi\u00f3n por varios &nbsp;a\u00f1os, ense\u00f1an que la contraparte no va a facilitarnos &nbsp;practicar y conseguir en forma unilateral el aval\u00fao comercial &nbsp;del inmueble, porque a ellos no les conviene\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto la Corte ha indicado, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[p]ara &nbsp;la determinaci\u00f3n del mencionado inter\u00e9s, la nueva &nbsp;regulaci\u00f3n procesal prev\u00e9\u0301 que \u201c&#8230;su &nbsp;cuant\u00eda &nbsp;deber\u00e1\u0301 establecerse con los elementos de juicio que &nbsp;obren en el expediente. &nbsp;Con todo, el &nbsp;recurrente podr\u00e1\u0301 aportar un dictamen pericial si lo &nbsp;considera necesario, y el magistrado decidir\u00e1\u0301 de plano &nbsp;sobre la concesi\u00f3n\u201d &nbsp;(art\u00edculo 339). Se trata pues de dos maneras para determinar &nbsp;el justiprecio del inter\u00e9s para recurrir, o bien se establece &nbsp;con los elementos de juicio que obren en el expediente; o bien, el &nbsp;recurrente tiene la facultad de aportar un dictamen pericial. No de &nbsp;otra manera puede entenderse los vocablos \u201cpodr\u00e1\u0301\u201d &nbsp;y \u201csi lo considera necesario\u201d que tiene la norma &nbsp;transcrita. Por lo que la carga ya no recae en el Tribunal quien, en &nbsp;principio, no estar\u00eda convocado a decretar una prueba de tal &nbsp;linaje para esos fines. Ahora, de optar el recurrente por no aportar &nbsp;un dictamen pericial que determine el inter\u00e9s para recurrir, &nbsp;se somete entonces al escrutinio que sobre el particular pueda hacer &nbsp;el ad quem con los elementos de juicio que obren en el expediente. &nbsp;Pero, de elegir hacer uso de tal prerrogativa, habr\u00e1\u0301 de &nbsp;ce\u00f1irse en su aportaci\u00f3n a las normas probatorias que &nbsp;regulan la aducci\u00f3n de este tipo de prueba, pues aunque al &nbsp;dictamen allegado por la parte no se le someta a contradicci\u00f3n, &nbsp;ello no le resta rigurosidad en su materialidad probatoria. De manera &nbsp;que, ese dictamen pericial aportado por el recurrente, no es &nbsp;cualquier documento. Por el contrario, bien claro dispuso el &nbsp;legislador que la carga consiste en aportar un \u201cdictamen &nbsp;pericial\u201d, luego debe cumplir con los requisitos contemplados &nbsp;en el art\u00edculo 226 de la misma codificaci\u00f3n\u00bb &nbsp;(CSJ AC1923-2018, 16 mayo). &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;en la actual ley de enjuiciamiento civil, el Cuerpo Colegiado de &nbsp;Jueces, no est\u00e1 compelido para suplir la deficiencia &nbsp;probatoria del recurrente en casaci\u00f3n. Al respecto, \u00abel &nbsp;recurrente es quien debe satisfacer la carga de demostrar los &nbsp;supuestos necesarios para que el asunto pueda ser objeto de ese &nbsp;control extraordinario, entre ellos la cuant\u00eda requerida para &nbsp;poder acceder a esa v\u00eda\u00bb. &nbsp;(CSJ AC 1146-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;De acuerdo con lo discurrido, no prospera la queja, sin que haya &nbsp;lugar a condenar en costas al impugnante, por cuanto no se erogaron &nbsp;gastos en esta sede. &nbsp;<\/p>\n<p>III. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;base en lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;Declarar bien denegado el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por &nbsp;la parte demandante contra la sentencia proferida el &nbsp;17 de agosto del &nbsp;2022 &nbsp;por el Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, Sala Civil, dentro &nbsp;del proceso ya referenciado. Sin &nbsp;lugar a condena en costas. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Ordenar devolver lo actuado al Tribunal de origen para que forme &nbsp;parte del expediente. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gina &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;126, archivo \u00ab001 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ExpedienteDigitalizado- 11001310300820180016800_C001.pdf\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Expediente digital. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gina &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;7, archivo \u00ab01CuadernoReconvencion.pdf\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Expediente digital. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Auto de 30 de junio de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2006. Exp.: 2002-00467 reiterado AC 5214 de 2016. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Auto de 28 de agosto de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2012. Exp.: 2012-01238-00. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC5531-2022 (2022-03888-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AC5531-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2022-03888-00 &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., primero (1\u00b0) de diciembre de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp; Se &nbsp;resuelve el &nbsp;recurso de queja interpuesto por &nbsp;Martha &nbsp;Helena y Mar\u00eda Claudia Matallana \u00c1ngel &nbsp;frente al auto de &nbsp;01 de septiembre de 2022, por medio del cual el Tribunal Superior [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[56],"tags":[],"class_list":["post-69269","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diciembre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69269","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=69269"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69269\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=69269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=69269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=69269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}