{"id":69457,"date":"2024-05-20T20:57:36","date_gmt":"2024-05-20T20:57:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/sc3955-2022-2022-00772-00\/"},"modified":"2024-05-20T20:57:36","modified_gmt":"2024-05-20T20:57:36","slug":"sc3955-2022-2022-00772-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/sc3955-2022-2022-00772-00\/","title":{"rendered":"SC3955 2022"},"content":{"rendered":"<p>SC3955-2022 (2022-00772-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC3955-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2022-00772-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintisiete de octubre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., nueve (9) de diciembre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;amparo de lo dispuesto en el art\u00edculo 278-2 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, se decide mediante sentencia anticipada la &nbsp;solicitud de exequatur &nbsp;presentada por Omar Rodolfo Rodr\u00edguez Colorado. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;se\u00f1or Rodr\u00edguez &nbsp;Colorado &nbsp;solicit\u00f3 &nbsp;la homologaci\u00f3n del fallo proferido el 20 de marzo de 2012 por &nbsp;el Tribunal &nbsp;Superior del Condado de Gwinnet, Estado de Georgia, Estados Unidos de &nbsp;Am\u00e9rica, mediante el cual decret\u00f3 el divorcio del &nbsp;matrimonio civil celebrado entre Claudia Paola Torres Castro y el &nbsp;demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A &nbsp;trav\u00e9s de dicho procedimiento se dispuso la disoluci\u00f3n &nbsp;del v\u00ednculo matrimonial y se otorg\u00f3 a la madre la &nbsp;custodia de los hijos comunes, reconociendo el derecho de visitas &nbsp;razonables que le asiste al progenitor. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mediante &nbsp;providencia del 7 de abril de 2022 se admiti\u00f3 la solicitud &nbsp;inicial, de la cual se &nbsp;orden\u00f3 correr traslado a la Procuradora delegada para la &nbsp;Defensa de los Derechos de la Infancia, la Adolescencia, la Familia y &nbsp;las Mujeres, quien conceptu\u00f3 que en el caso bajo estudio &nbsp;estaban cumplidos los requisitos del exequatur. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;la misma providencia se dispuso la convocatoria &nbsp;de la se\u00f1ora Claudia Paola Torres Castro al tr\u00e1mite, &nbsp;quien, pese a designar apoderada judicial para que representara sus &nbsp;intereses, no realiz\u00f3 manifestaci\u00f3n alguna respecto a &nbsp;las peticiones de la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Procedencia &nbsp;del pronunciamiento anticipado. &nbsp;<\/p>\n<p>De acuerdo con el &nbsp;precedente de esta Corporaci\u00f3n, cuando no existen pruebas &nbsp;pendientes de pr\u00e1ctica, como ocurre en este caso, resulta &nbsp;preciso definir el litigio anticipadamente1, &nbsp;prescindiendo de las etapas procesales que prev\u00e9 el art\u00edculo &nbsp;607-4 del C\u00f3digo General del Proceso para el juicio de &nbsp;exequatur. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre el &nbsp;particular, la Sala ha sostenido lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;aunque el numeral 4 del art\u00edculo 607 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso prescribe para el tr\u00e1mite del exequatur que &nbsp;\u201cVencido el &nbsp;traslado se decretar\u00e1n las pruebas y &nbsp;se fijar\u00e1 audiencia para practicarlas, o\u00edr los alegatos &nbsp;de las partes y dictar la sentencia\u201d, &nbsp;el presente fallo anticipado, escrito y por fuera de audiencia, se &nbsp;torna procedente por cuanto se ha configurado con claridad causal de &nbsp;sentencia anticipada, que dada su etapa de configuraci\u00f3n, la &nbsp;naturaleza de la actuaci\u00f3n y la clase de pruebas requeridas &nbsp;para la resoluci\u00f3n del asunto, imponen un pronunciamiento con &nbsp;las caracter\u00edsticas rese\u00f1adas. &nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, de conformidad &nbsp;con el art\u00edculo 278 del Estatuto General de Procedimiento, el &nbsp;Juez deber\u00e1 dictar sentencia anticipada, total o parcial \u201cen &nbsp;cualquier estado del proceso\u201d, &nbsp;entre otros eventos, \u201cCuando &nbsp;no hubiere pruebas por practicar\u201d, &nbsp;siendo este el supuesto que como se hab\u00eda antelado se edific\u00f3 &nbsp;en el caso que hoy ocupa a la Sala, situ\u00e1ndola en posici\u00f3n &nbsp;de resolver de fondo y abstenerse de adelantar proceder diverso. &nbsp;<\/p>\n<p>Por supuesto que la esencia &nbsp;del car\u00e1cter anticipado de una resoluci\u00f3n definitiva &nbsp;supone la pretermisi\u00f3n de fases procesales previas que de &nbsp;ordinario deber\u00edan cumplirse; no obstante, dicha situaci\u00f3n &nbsp;est\u00e1 justificada en la realizaci\u00f3n de los principios de &nbsp;celeridad y econom\u00eda que informan el fallo por adelantado en &nbsp;las excepcionales hip\u00f3tesis que el legislador habilita dicha &nbsp;forma de definici\u00f3n de la litis. &nbsp;<\/p>\n<p>De igual manera, cabe &nbsp;destacar que aunque la esquem\u00e1tica preponderantemente oral del &nbsp;nuevo ordenamiento procesal civil, supone por regla general una &nbsp;sentencia dictada de viva voz, es evidente que tal pauta admite &nbsp;numerosas excepciones, de la que es buen ejemplo la presente, donde &nbsp;la causal para proveer de fondo por anticipado se configur\u00f3 &nbsp;cuando la serie no ha superado su fase escritural y la convocatoria a &nbsp;audiencia resulta inane\u00bb &nbsp;(CSJ SC12137-2017, 15 ago.; reiterada en CSJ SC3107-2019, 12 ago., &nbsp;entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;exequatur &nbsp;de &nbsp;sentencias extranjeras. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Comoquiera &nbsp;que el poder de expedir normas jur\u00eddicas y velar por su &nbsp;cumplimiento constituye una &nbsp;expresi\u00f3n de la soberan\u00eda &nbsp;del Estado dentro de su territorio, la funci\u00f3n jurisdiccional, &nbsp;entendida como la potestad de aplicar esas normas con el prop\u00f3sito &nbsp;de resolver de manera definitiva \u2013con &nbsp;fuerza de cosa juzgada\u2013 &nbsp;conflictos intersubjetivos, asegurando el cumplimiento de lo decidido &nbsp;incluso a trav\u00e9s del uso leg\u00edtimo de la fuerza, tambi\u00e9n &nbsp;ha de entenderse circunscrita al espacio territorial de cada Estado. &nbsp;<\/p>\n<p>Ello conllevar\u00eda, &nbsp;prima &nbsp;facie, &nbsp;la imposibilidad de ejecutar decisiones adoptadas por las autoridades &nbsp;jurisdiccionales fuera del espacio nacional en el que fueron &nbsp;proferidas2. &nbsp;Sin embargo, esa soluci\u00f3n, aunque coherente con el concepto de &nbsp;soberan\u00eda y autonom\u00eda estatal, no parece adecuarse a &nbsp;los requerimientos de una sociedad globalizada, en la que surgen &nbsp;constantes v\u00ednculos jur\u00eddicos de toda \u00edndole &nbsp;\u2013familiares, comerciales, etc.\u2013 entre personas que &nbsp;habitan en pa\u00edses diferentes. &nbsp;<\/p>\n<p>Ante ese panorama, &nbsp;los Estados han ideado mecanismos para homologar, de manera &nbsp;excepcional, decisiones judiciales definitivas proferidas por &nbsp;autoridades extranjeras. De entre ellos, el legislador patrio se &nbsp;decant\u00f3 por conferir \u00aba &nbsp;las sentencias y &nbsp;otras providencias que revistan tal car\u00e1cter, pronunciadas por &nbsp;autoridades extranjeras, en procesos contenciosos o de jurisdicci\u00f3n &nbsp;voluntaria (&#8230;) la &nbsp;fuerza que les concedan los tratados existentes con ese pa\u00eds, &nbsp;y en su defecto la que all\u00ed se reconozca a las proferidas en &nbsp;Colombia\u00bb &nbsp;(art\u00edculo &nbsp;605 del C\u00f3digo General del Proceso), a condici\u00f3n de que &nbsp;se cumplan ciertos requisitos previstos en las leyes procedimentales. &nbsp;Es decir, como punto de partida, supedit\u00f3 la posibilidad de &nbsp;homologar una decisi\u00f3n for\u00e1nea a la reciprocidad del &nbsp;trato que reciban en dicho territorio extranjero los fallos dictados &nbsp;por autoridades judiciales nacionales. &nbsp;<\/p>\n<p>En palabras de la &nbsp;Sala, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;la facultad de &nbsp;administrar justicia dentro del territorio de la Rep\u00fablica es &nbsp;una funci\u00f3n reservada privativamente a los funcionarios &nbsp;investidos \u2013en forma permanente o transitoria\u2013 de &nbsp;jurisdicci\u00f3n, y por tal raz\u00f3n, en l\u00ednea de &nbsp;principio rector, las sentencias dictadas en otros pa\u00edses no &nbsp;producen efectos directos en Colombia. En forma excepcional, tales &nbsp;fallos pueden tener eficacia a condici\u00f3n de que exista con el &nbsp;pa\u00eds cuyo juez o Tribunal ha dictado la decisi\u00f3n &nbsp;judicial, un tratado que as\u00ed lo permita \u2013reciprocidad &nbsp;diplom\u00e1tica\u2013 y a falta de tal pacto internacional, que &nbsp;exista en tal pa\u00eds una Ley que le confiera valor, en su &nbsp;territorio, a las sentencias proferidas por jueces colombianos &nbsp;\u2013reciprocidad legislativa\u2013\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC, 8 oct. 2004, rad. 2002-00197-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2.2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora bien, &nbsp;adem\u00e1s de la reciprocidad \u2013que puede ser legislativa o &nbsp;diplom\u00e1tica, seg\u00fan el reconocimiento de los fallos &nbsp;nacionales en el extranjero provenga de la aplicaci\u00f3n de la &nbsp;ley, o de un acuerdo entre naciones\u2013, para conceder efectos de &nbsp;una decisi\u00f3n judicial extranjera en Colombia es necesaria la &nbsp;concurrencia de cuatro supuestos adicionales, cuya verificaci\u00f3n &nbsp;fue encomendada a la Corte Suprema de Justicia, a trav\u00e9s del &nbsp;tr\u00e1mite de exequatur: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que &nbsp;el fallo for\u00e1neo no verse sobre derechos reales constituidos &nbsp;sobre bienes que se encontraban en territorio colombiano al momento &nbsp;de iniciarse el proceso en que se profiri\u00f3 la sentencia a &nbsp;homologar; &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que &nbsp;lo decidido no se oponga a leyes u otras disposiciones internas de &nbsp;orden p\u00fablico, \u00abexceptuadas &nbsp;las de procedimiento\u00bb; &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que &nbsp;el conflicto sobre el cual recae la resoluci\u00f3n extranjera no &nbsp;sea de competencia exclusiva de los jueces colombianos; y &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que &nbsp;en Colombia no exista proceso en curso sobre el mismo asunto, ni &nbsp;sentencia ejecutoriada previa, dictada por los jueces nacionales. &nbsp;<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, &nbsp;y con el prop\u00f3sito de garantizar el car\u00e1cter definitivo &nbsp;de la decisi\u00f3n a homologar, la Corte debe verificar que esta &nbsp;se haya presentado en copia debidamente legalizada; que se encuentre &nbsp;ejecutoriada, de conformidad con las leyes del pa\u00eds de origen, &nbsp;y que se hubiera realizado la debida citaci\u00f3n del convocado, &nbsp;si es que el juicio donde se profiri\u00f3 la providencia fuere de &nbsp;naturaleza contenciosa. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Caso &nbsp;Concreto &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reciprocidad &nbsp;(diplom\u00e1tica o legislativa). &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;se ha se\u00f1alado, el art\u00edculo 605 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso establece que las sentencias extranjeras tendr\u00e1n &nbsp;en Colombia la fuerza que les concedan los tratados internacionales o &nbsp;en su defecto, la que en el pa\u00eds de origen se le reconozca a &nbsp;las proferidas en Colombia. Este canon alude concretamente a la &nbsp;reciprocidad, elemento indispensable para homologar un fallo dictado &nbsp;por autoridades judiciales for\u00e1neas y reconocer, en &nbsp;consecuencia, sus efectos. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular ha precisado esta Corporaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abprioritariamente &nbsp;debe atenderse a las estipulaciones de los tratados que haya &nbsp;celebrado Colombia con el Estado de cuyos jueces provenga la &nbsp;sentencia que se pretenda ejecutar en nuestro territorio nacional; a &nbsp;falta de derecho convencional se impone, entonces, acoger las normas &nbsp;de la respectiva ley extranjera para darle al fallo la misma fuerza &nbsp;concedida por esa ley a las sentencias proferidas en Colombia por sus &nbsp;jueces\u2019 (G.J. &nbsp;CLXXVI, No. 2415, 1984, p\u00e1g. 309), motivo por el cual, en este &nbsp;\u00faltimo caso, le corresponde a la parte interesada probar la &nbsp;existencia de aquella, para que la Corte pueda conceder, de reunirse &nbsp;los dem\u00e1s requisitos se\u00f1alados en el art\u00edculo &nbsp;694 ib\u00eddem, la autorizaci\u00f3n solicitada\u00bb &nbsp;(CSJ SC, 14 oct. 2011, rad. n\u00b0 2007-01235-00, reiterada en &nbsp;SC17721-2016, 7 dic.). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, cuando el fallo cuyo exequatur &nbsp;se persigue ha sido dictado en un pa\u00eds perteneciente a la &nbsp;tradici\u00f3n de Derecho Anglosaj\u00f3n3, &nbsp;es posible que no exista ley escrita que permita apuntalar la &nbsp;reciprocidad legislativa, pero podr\u00eda hallarse precedente &nbsp;jurisprudencial que d\u00e9 cuenta de una reciprocidad &nbsp;de hecho, &nbsp;entendida como aqu\u00e9lla que &nbsp;emerge de la jurisprudencia4 &nbsp;y que ha sido reconocida por la Corte como una forma de &nbsp;correspondencia v\u00e1lida para la homologaci\u00f3n de &nbsp;sentencias extranjeras y que debe ser plenamente acreditada por la &nbsp;parte interesada. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular ha dicho la Corte: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abPara &nbsp;que los fallos extranjeros produzcan efectos en el territorio &nbsp;colombiano, necesariamente deber\u00e1 acreditarse la existencia de &nbsp;un tratado suscrito entre Colombia y el pa\u00eds que dict\u00f3 &nbsp;la sentencia, es decir lo que es conocido como la reciprocidad &nbsp;diplom\u00e1tica; o, en su defecto, lo que a ese respecto prevea la &nbsp;ley for\u00e1nea o la pr\u00e1ctica jurisprudencial imperante, en &nbsp;orden a reconocerle tambi\u00e9n efectividad a las sentencias &nbsp;dictadas en Colombia, fen\u00f3menos denominados en su orden &nbsp;reciprocidad legislativa y reciprocidad de hecho\u00bb (CSJ &nbsp;SC,17 jul. 2001, rad. 0012, reiterada en SC21053-2017, 13 dic.). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, en el caso que ocupa la atenci\u00f3n de la Sala debe &nbsp;verificarse si existe reciprocidad diplom\u00e1tica (en virtud de &nbsp;tratado existente entre Colombia y los Estados Unidos de Am\u00e9rica), &nbsp;reciprocidad legal (basada en la ley escrita del Estado de Georgia) o &nbsp;reciprocidad de hecho (que emerge de la jurisprudencia de sus Cortes &nbsp;estatales)5, &nbsp;pues solo con la comprobaci\u00f3n de alguna de ellas podr\u00e1 &nbsp;entenderse cumplido el requisito exigido por el canon 605 del &nbsp;estatuto adjetivo para la prosperidad de este tr\u00e1mite de &nbsp;exequatur. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ausencia &nbsp;de prueba de la reciprocidad en el caso concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;trat\u00e1ndose de los Estados Unidos de Am\u00e9rica, el &nbsp;Ministerio de Relaciones Exteriores ha informado a la Corte en &nbsp;m\u00faltiples oportunidades que no existen tratados o convenios &nbsp;bilaterales o multilaterales vigentes entre la Rep\u00fablica de &nbsp;Colombia y dicho pa\u00eds sobre el reconocimiento rec\u00edproco &nbsp;de sentencias6, &nbsp;lo cual permite sostener la ausencia de reciprocidad &nbsp;diplom\u00e1tica entre ambos Estados en asuntos como el que ahora &nbsp;se estudia. &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto &nbsp;a la reciprocidad legislativa con los Estados Unidos de Am\u00e9rica, &nbsp;en los asuntos tramitados ante esta Corporaci\u00f3n se ha &nbsp;constatado la ausencia de ley escrita a nivel federal sobre el &nbsp;reconocimiento de sentencias extranjeras que permita afirmar la &nbsp;existencia de dicha correspondencia de manera uniforme en todos los &nbsp;estados de la Uni\u00f3n7. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, la regulaci\u00f3n del asunto es competencia del &nbsp;derecho de cada uno de los estados confederados, lo que implica una &nbsp;reglamentaci\u00f3n aut\u00f3noma que se traduce en ley escrita o &nbsp;en el sistema de precedentes derivado de la elaborada jurisprudencia &nbsp;de las Cortes estatales. En tal virtud, esta Corporaci\u00f3n ha &nbsp;admitido que la reciprocidad indispensable en el tr\u00e1mite del &nbsp;exequatur &nbsp;se acredite con base en la jurisprudencia de tales Cortes, cuando no &nbsp;existe ley escrita, a trav\u00e9s de los distintos mecanismos &nbsp;consagrados en el estatuto procesal para probar la ley extranjera &nbsp;(art\u00edculo 177 del C\u00f3digo General del Proceso). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;asunto de similares caracter\u00edsticas, consider\u00f3 la Sala: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abse &nbsp;ha admitido que se acredite la reciprocidad fundada en la &nbsp;jurisprudencia de las cortes estaduales de los Estados Unidos de &nbsp;Am\u00e9rica, de acuerdo con el inciso final del art\u00edculo &nbsp;188 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, que autoriza probar la &nbsp;ley extranjera no escrita, con el testimonio de dos o m\u00e1s &nbsp;abogados del pa\u00eds de origen del fallo materia de la &nbsp;homologaci\u00f3n, y en la actualidad, seg\u00fan lo previsto en &nbsp;los incisos 3\u00ba y 4\u00ba del art\u00edculo 177 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, adem\u00e1s de los se\u00f1alados elementos &nbsp;de juicio, tambi\u00e9n se autoriza su demostraci\u00f3n, con &nbsp;dictamen pericial emitido por persona o instituci\u00f3n experta en &nbsp;raz\u00f3n de su conocimiento o experiencia en cuanto a la ley de &nbsp;un pa\u00eds o territorio fuera de Colombia, con independencia de &nbsp;si est\u00e1 habilitado para actuar como abogado all\u00ed\u00bb &nbsp;(Sentencia &nbsp;CSJ SC, 7 dic. 2016, rad. n\u00b0 2014-00211-00, reiterada en &nbsp;SC2538-2018, 26 sep.). &nbsp;<\/p>\n<p>Desde la demanda &nbsp;misma el solicitante resalt\u00f3 la inexistencia de tratado &nbsp;bilateral o multilateral entre Colombia y Estados Unidos sobre el &nbsp;reconocimiento de fallos proferidos en el extranjero; sin embargo, &nbsp;ninguna referencia hizo respecto a una posible ley escrita del Estado &nbsp;de Georgia que permita acreditar la reciprocidad legislativa. Pese a &nbsp;lo anterior, pretendi\u00f3 cumplir con el mentado requisito a &nbsp;trav\u00e9s del traslado de los testimonios juramentados de los &nbsp;abogados Rishma D. Eckert y Kathy Riano-L\u00f3pez, obrantes a &nbsp;folios 42 a 59 del expediente 11001-02-03-000-2015-00389-00. &nbsp;<\/p>\n<p>Una vez allegados &nbsp;al proceso los testimonios objeto de la solicitud de prueba &nbsp;trasladada, se encuentra que aquellos hacen referencia espec\u00edfica &nbsp;a la ley del Estado de la Florida sobre la ejecuci\u00f3n de &nbsp;sentencias extranjeras, sin que hagan alusi\u00f3n, en modo alguno, &nbsp;a la reciprocidad legal o de hecho en el Estado de Georgia, donde se &nbsp;profiri\u00f3 la sentencia cuya homologaci\u00f3n se pretende en &nbsp;esta oportunidad. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed las &nbsp;cosas, como quiera que la \u00fanica prueba solicitada para &nbsp;acreditar el requisito de la reciprocidad no hace referencia a las &nbsp;leyes o jurisprudencia del Estado de Georgia, y siendo carga de la &nbsp;parte interesada demostrar suficientemente la aludida reciprocidad, &nbsp;se concluye que en este caso no se prob\u00f3 que en dicho estado &nbsp;exista ley escrita o precedente jurisprudencial que le reconozca &nbsp;efectos a las sentencias proferidas en Colombia, por lo que se impone &nbsp;negar la solicitud de homologaci\u00f3n elevada, sin que sea &nbsp;necesario adentrarse en el an\u00e1lisis de cualquier otra &nbsp;circunstancia. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre la carga del &nbsp;interesado de acreditar \u00edntegramente los requisitos del &nbsp;exequatur, ha se\u00f1alado la Corte: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abLos requisitos sustanciales y formales que deben concurrir &nbsp;para que se conceda la autorizaci\u00f3n objeto de la demanda, &nbsp;corresponde a la parte interesada satisfacerlos a plenitud, punto en &nbsp;el cual, entonces, se hace imperioso el cumplimiento de la carga &nbsp;probatoria que corre contra quien alega en su favor unos hechos. (\u2026) &nbsp;En otras palabras, en materia de exequatur, quien propugna por &nbsp;obtenerlo debe demostrar que se cumplen todas y cada una de las &nbsp;condiciones requeridas para el efecto, y, por consiguiente, una &nbsp;actitud pasiva o una actividad deficiente en ese sentido genera, sin &nbsp;m\u00e1s, la negaci\u00f3n de la solicitud, sin perjuicio, claro &nbsp;est\u00e1, de que se pueda acudir mediante nueva demanda que sea &nbsp;plenamente satisfactoria a provocar el reconocimiento de la sentencia &nbsp;extranjera. (\u2026)\u00bb. (CSJ SC10647-2015, &nbsp;11 ago., reiterada en SC6094-2017, 5 may.) &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la &nbsp;Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;NEGAR &nbsp;el &nbsp;exequatur &nbsp;de &nbsp;la sentencia que el &nbsp;20 de marzo de 2012 dict\u00f3 el Tribunal &nbsp;Superior del Condado de Gwinnet, Estado de Georgia, Estados Unidos de &nbsp;Am\u00e9rica, que decret\u00f3 el divorcio del matrimonio civil &nbsp;entre Claudia Paola Torres Castro y Omar Rodolfo Rodr\u00edguez &nbsp;Colorado. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin costas, por no aparecer causadas (art\u00edculo &nbsp;365-8, C\u00f3digo General del Proceso). &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;y c\u00famplase. &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ SC4683-2019, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5 nov.; CSJ SC3453-2019, 27 ago.; y CSJ SC4200-2018, 28 sep., entre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;otras. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre el particular, la doctrina patria ha reconocido que \u00absiendo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la jurisdicci\u00f3n una emanaci\u00f3n de la soberan\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del pueblo aplicada a la funci\u00f3n de administrar justicia, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;podemos decir que los l\u00edmites de aquella son los mismos de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esta; es decir, l\u00edmites en cuanto al territorio y l\u00edmites &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en cuanto a las personas\u00bb. DEVIS, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hernando. Teor\u00eda General del Proceso. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ed. Temis, Bogot\u00e1. 2017, p. 88. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre los sistemas de Derecho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Anglosaj\u00f3n, ha dicho la Corte: \u201cConviene &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al respecto se\u00f1alar que las decisiones judiciales en el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sistema de derecho anglosaj\u00f3n tienen por objeto no solo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;definir la controversia planteada sino tambi\u00e9n descubrir la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ley natural aplicable a los hechos presentados, creando un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;precedente que puede ser utilizado por otros tribunales enfrentados &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a casos similares. Este principio de la autoridad del precedente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;legal, llamado tambi\u00e9n stare decisis (estarse a lo decidido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sin perturbar puntos ya fijados) no se encuentra escrito ni siquiera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en la Constituci\u00f3n de los Estados Unidos, pero su respeto ha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;permitido el desarrollo jur\u00eddico estable, equitativo y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;predecible de los pa\u00edses que lo han acogido. El holding o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;regla que se derive de la decisi\u00f3n de un juez es entonces &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;seguido respetuosamente por las dem\u00e1s cortes en casos donde &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los hechos se asimilen al supuesto que origin\u00f3 la decisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;anterior. Sin embargo, cuando al aplicar el holding el juez observa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que puede producir en el caso particular una injusticia, o, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;simplemente, las condiciones han cambiado y hacen de ese holding una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;decisi\u00f3n inapropiada para la \u00e9poca, la corte puede &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;alejarse del precedente (overruled) y fallar como considere &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acertado. A pesar de ser los jueces quienes desarrollan la ley en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;este sistema de derecho, ellos no deben expresar reglas para casos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que no les han sido presentados. Si lo hacen, lo as\u00ed dicho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ser\u00e1 considerado dictum y se le respetar\u00e1, pero no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tendr\u00e1 autoridad como precedente y no tendr\u00e1 que ser &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;seguido por las otras cortes cuando se presente un asunto en el que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la controversia radique precisamente sobre el tema que se analiz\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como dictum en otro proceso. Con lo dicho anteriormente se quiere &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dejar en claro que la \u00abley\u00bb en el sistema anglosaj\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;salvo en determinadas materias, no se encuentra escrita en t\u00e9rminos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;generales. Que es tarea del juez y del abogado examinar si existen o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no, de acuerdo con los casos que se han presentado, reglas definidas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aplicables al caso que se litiga y si concurre alg\u00fan hecho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que haga diferente la situaci\u00f3n como para no aplicar el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;precedente ya desarrollado por los jueces. Por estas razones, la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;certeza total sobre la aplicaci\u00f3n de una decisi\u00f3n a un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;caso espec\u00edfico no puede encontrarse en este sistema de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho referido\u201d (CSJ, SC 19 de julio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1994, exp. 3894). &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC2538-2018, 26 sep., SC21053-2017, 13 dic., SC17721-2016, 7 dic., &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;entre otras. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC, 19 jul. 1994, rad. n\u00b0 3894. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. SC17721-2016, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC6094-2017, SC2777-2018, entre otras. &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC3955-2022 (2022-00772-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; SC3955-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2022-00772-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintisiete de octubre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., nueve (9) de diciembre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Al &nbsp;amparo de lo dispuesto en el art\u00edculo 278-2 del C\u00f3digo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[56],"tags":[],"class_list":["post-69457","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diciembre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69457","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=69457"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69457\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=69457"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=69457"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=69457"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}