{"id":69510,"date":"2024-05-20T20:57:38","date_gmt":"2024-05-20T20:57:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc16249-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:57:38","modified_gmt":"2024-05-20T20:57:38","slug":"stc16249-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc16249-2022\/","title":{"rendered":"STC16249 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC16249-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC16249-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 05001-22-10-000-2022-00349-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de siete de diciembre dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., siete (7) de diciembre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;conformidad con el Acuerdo n\u00b0 034 de 16 de diciembre de 2020 de &nbsp;esta Corporaci\u00f3n y en aras de cumplir los mandatos destinados &nbsp;a proteger la intimidad y bienestar de los ni\u00f1os, ni\u00f1as &nbsp;y adolescentes, en providencia paralela a esta los nombres de las &nbsp;partes involucradas en el presente asunto ser\u00e1n reemplazados &nbsp;por otros ficticios a fin de evitar la divulgaci\u00f3n real de sus &nbsp;datos. &nbsp;<\/p>\n<p>Dirime &nbsp;la Corte las impugnaciones que formularon el Juez 2\u00ba de Familia &nbsp;de Itag\u00fc\u00ed y Antonio Jos\u00e9 Gil D\u00edaz frente a &nbsp;la sentencia de 1\u00ba de noviembre de 2022, proferida por la Sala &nbsp;Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn, &nbsp;en la acci\u00f3n de tutela que el se\u00f1or Gil D\u00edaz &nbsp;promovi\u00f3 contra el Juzgado 2\u00ba de Familia de Itag\u00fc\u00ed, &nbsp;extensiva a las autoridades, partes e intervinientes en el proceso de &nbsp;fijaci\u00f3n de cuota alimentaria No. &nbsp;05360311000220190000400. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;gestor pretende que se declare la nulidad de lo actuado en el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;proceso en comento y que se ordene el levantamiento de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;restricci\u00f3n de salida del pa\u00eds que le fue impuesta. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;fundamento de su pedimento adujo que Mar\u00eda Consuelo Mart\u00ednez &nbsp;Ru\u00edz en favor de la menor Carolina Gil Mart\u00ednez, inici\u00f3 &nbsp;en su contra el proceso de fijaci\u00f3n de cuota alimentaria en &nbsp;comento. El asunto le correspondi\u00f3 al Juzgado 2\u00ba de &nbsp;Familia de Itag\u00fc\u00ed, quien fij\u00f3 la cuota alimentaria &nbsp;en audiencia realizada el&nbsp;16 de julio de 2019. &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan &nbsp;el interesado en dicha audiencia manifest\u00f3 que padec\u00eda &nbsp;una enfermedad mental y estaba tomando el medicamento Xanax; sin &nbsp;embargo, el Juez continu\u00f3 con la diligencia sin tener en &nbsp;cuenta su incapacidad mental para continuar con el proceso la cual &nbsp;fue acreditada con la respectiva historia cl\u00ednica. Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que, incluso, el Juez le indic\u00f3 que \u00e9l tambi\u00e9n &nbsp;usaba el referido f\u00e1rmaco. Posteriormente le fue notificado &nbsp;que la audiencia deb\u00eda ser repetida debido a que la practicada &nbsp;se hab\u00eda borrado. En la nueva diligencia reiter\u00f3 lo &nbsp;referente a su enfermedad, pero el fallador hizo caso omiso y solo &nbsp;tuvo en cuenta las declaraciones de la demandante, fij\u00f3 una &nbsp;exorbitante cuota alimentaria mensual correspondiente a $4.201.000, &nbsp;sin consideraci\u00f3n a su capacidad econ\u00f3mica y a su &nbsp;estado de salud mental; adem\u00e1s, le impuso la medida de &nbsp;restricci\u00f3n para salir del pa\u00eds, que hasta el d\u00eda &nbsp;de hoy contin\u00faa vigente, con graves perjuicios econ\u00f3micos &nbsp;y morales para \u00e9l. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;su juicio,&nbsp;el juzgador de primera instancia debi\u00f3 &nbsp;suspender la audiencia e indagar por su situaci\u00f3n mental, lo &nbsp;que le hubiera permitido advertir que no estaba en capacidad de &nbsp;ejercer su derecho de defensa en el proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El Juzgado 2\u00ba de Familia de Itag\u00fc\u00ed inform\u00f3 &nbsp;que el accionante ya hab\u00eda presentado otra acci\u00f3n de &nbsp;esta naturaleza por los mismos hechos, la cual fue resuelta por la &nbsp;Sala de Familia del Tribunal Superior de Medell\u00edn, bajo el &nbsp;radicado 2019-175, por lo que solicit\u00f3 que se le impusiera al &nbsp;actor la sanci\u00f3n por temeridad y falso testimonio. Precis\u00f3 &nbsp;que la supuesta enfermedad mental aducida por el actor s\u00ed fue &nbsp;tenida en cuenta por \u00e9l; sin embargo, la misma no fue \u00f3bice &nbsp;para imponerle la asignaci\u00f3n alimentaria que requer\u00eda &nbsp;la menor. Tambi\u00e9n relat\u00f3 que el actor acudi\u00f3 a &nbsp;una denuncia disciplinaria en su contra, la cual no fue pr\u00f3spera. &nbsp;<\/p>\n<p>Mar\u00eda &nbsp;Consuelo Mart\u00ednez Ru\u00edz adujo que la actuaci\u00f3n &nbsp;del Juzgado 2\u00ba de Familia de Itag\u00fc\u00ed se ci\u00f1\u00f3 &nbsp;a la ley, por lo que peticion\u00f3 que se declare improcedente la &nbsp;acci\u00f3n de tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Personera Delegada en lo Penal y Familia manifest\u00f3 que el &nbsp;amparo invocado es improcedente, toda vez que el accionante cuenta &nbsp;con otras herramientas para controvertir las decisiones de la &nbsp;autoridad judicial accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;La &nbsp;Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Medell\u00edn declar\u00f3 improcedente el resguardo por &nbsp;considerar que est\u00e1 configurada la cosa juzgada &nbsp;constitucional. Precis\u00f3 que aunque el actor ya hab\u00eda &nbsp;promovido otra acci\u00f3n constitucional por los mismos hechos, lo &nbsp;que dar\u00eda lugar a la configuraci\u00f3n de la temeridad, la &nbsp;misma no puede predicarse \u00abteniendo &nbsp;presente el estado de salud mental del se\u00f1or Antonio Jos\u00e9 &nbsp;Gil D\u00edaz, referido a la depresi\u00f3n severa que acredit\u00f3 &nbsp;por medio de su historia cl\u00ednica15 y la posible ignorancia &nbsp;suya sobre las consecuencias jur\u00eddicas que entra\u00f1a su &nbsp;insistente actuar de hace ya m\u00e1s de 3 a\u00f1os, frente a un &nbsp;accionar que cobr\u00f3 firmeza constitucional\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Joselito &nbsp;Guti\u00e9rrez Mora, en calidad de Juez 2\u00ba de Familia de &nbsp;Itag\u00fc\u00ed, impugn\u00f3 la decisi\u00f3n de primera &nbsp;instancia por considerar que la temeridad s\u00ed est\u00e1 &nbsp;configurada, toda vez que el actuar del solicitante fue malicioso y &nbsp;solo ha tenido como fin evadir la obligaci\u00f3n alimentaria que &nbsp;tiene con su menor hija. Tambi\u00e9n manifest\u00f3 que el &nbsp;gestor del amparo lo \u00abha &nbsp;expuesto al escarnio de las autoridades judiciales, Comisi\u00f3n &nbsp;Seccional de Disciplina Judicial y Fiscal\u00eda General de la &nbsp;Naci\u00f3n, tratando de desdecir de la decisi\u00f3n que &nbsp;impart\u00ed, la que aparece amparada de legalidad y que solo puede &nbsp;ser modificada mediante los canales dispuestos para ello; actuar &nbsp;desesperado, temerario y doloso que ha implicado tener que acudir a &nbsp;la asesor\u00eda de profesionales para atender las quejas que &nbsp;eleva, lo que me ha conllevado desgate emocional, de tiempo y &nbsp;econ\u00f3mico\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;accionante tambi\u00e9n impugn\u00f3, para tal fin reiter\u00f3 &nbsp;los argumentos expuestos en el escrito introductorio. Insisti\u00f3 &nbsp;en que el Juzgado accionado no valor\u00f3 la historia cl\u00ednica &nbsp;que daba cuenta de la afectaci\u00f3n mental que ten\u00eda para &nbsp;esa \u00e9poca; tambi\u00e9n aludi\u00f3 que se desconoci\u00f3 &nbsp;que pertenece a la tercera edad. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;decisi\u00f3n de primer grado ser\u00e1 confirmada, por estar &nbsp;acreditada la configuraci\u00f3n del fen\u00f3meno de la cosa &nbsp;juzgada constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>Analizada &nbsp;la situaci\u00f3n f\u00e1ctica y probatoria del caso en concreto &nbsp;se encuentra que, adem\u00e1s de este auxilio, el &nbsp;actor present\u00f3 &nbsp;otro ruego con id\u00e9nticos hechos y pretensiones. 2019-0175). &nbsp;Ese tr\u00e1mite fue &nbsp;conocido en segunda instancia por esta Sala, que confirm\u00f3 la &nbsp;decisi\u00f3n en la que se dispuso negar el amparo (STC15175-2019). &nbsp;Bajo ese marco y frente a la impugnaci\u00f3n presentada por el &nbsp;promotor del amparo es preciso se\u00f1alar que la existencia del &nbsp;anterior patrocinio trunca su reclamo actual, comoquiera que es &nbsp;id\u00e9ntico a este y, por ende, ya fue dirimido por la &nbsp;administraci\u00f3n de justicia. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otro lado, en lo que respecta a la alzada presentada por el Juez 2\u00ba &nbsp;de Familia de Itag\u00fc\u00ed es preciso se\u00f1alar que el &nbsp;fen\u00f3meno de la temeridad, previsto en el art\u00edculo &nbsp;38 del Decreto 2591 de 1991, surge: \u00ab[c]uando &nbsp;sin motivo expresamente justificado, la misma acci\u00f3n de tutela &nbsp;sea presentada contra la misma persona o su representante ante varios &nbsp;jueces o tribunales, se despachar\u00e1n o decidir\u00e1n &nbsp;desfavorablemente todas las solicitudes\u00bb. Sobre &nbsp;este tipo de conductas la Sala ha precisado que: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;la acci\u00f3n de tutela est\u00e1 sujeta al principio de la &nbsp;unicidad de su promoci\u00f3n, que proh\u00edbe que la id\u00e9ntica &nbsp;queja constitucional sea presentada en varias oportunidades y por la &nbsp;misma persona o su representante, o que su reiterada invocaci\u00f3n &nbsp;se realice sin motivo expresamente justificado; precepto que tipifica &nbsp;una forma de temeridad en esta materia y que conlleva a examinar si &nbsp;la nueva protecci\u00f3n es igual a la anterior, vale decir, si &nbsp;entre ambas existe identidad de hechos y derechos, as\u00ed como de &nbsp;las partes, sin importar que tengan algunas diferencias incidentales; &nbsp;y por \u00faltimo, si la repetici\u00f3n del amparo obedece a &nbsp;motivo justificado, como ser\u00eda, por ejemplo, la ocurrencia de &nbsp;sucesos nuevos o distintos que comporten una verdadera variaci\u00f3n &nbsp;de la situaci\u00f3n f\u00e1ctica inicial (STC-01841-00, &nbsp;21 oct. 2009, STC6467-2018, reiteradas en STC8587-2020). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, de otro lado, hay lugar a predicar la existencia de la cosa &nbsp;juzgada constitucional cuando existe &nbsp;identidad de partes, causa y objeto entre las controversias de que se &nbsp;trate, sin que se evidencie; adem\u00e1s, la jurisprudencia &nbsp;constitucional ha establecido que la diferencia de esta figura con la &nbsp;temeridad radica en que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abLa &nbsp;temeridad consiste en la interposici\u00f3n injustificada de &nbsp;tutelas id\u00e9nticas respecto de las mismas (i) partes, (ii) &nbsp;hechos y (iii) objeto, haciendo un uso abusivo e indebido de esa &nbsp;herramienta constitucional. Su prohibici\u00f3n busca garantizar el &nbsp;principio constitucional de buena fe y, a su vez, la eficiencia y &nbsp;prontitud en el funcionamiento del Estado y de la administraci\u00f3n &nbsp;de justicia. Sin embargo, \u201cla &nbsp;conducta temeraria debe encontrarse plenamente acreditada y no puede &nbsp;ser inferida de la simple improcedencia de la tutela o revisando &nbsp;circunstancias meramente formales. Tal conducta requiere de un examen &nbsp;minucioso de la pretensi\u00f3n de amparo, de los hechos en que se &nbsp;funda y del acervo probatorio que repose en el proceso\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;virtud de lo anterior, esta Corte ha se\u00f1alado que, el juez &nbsp;constitucional deber\u00e1 analizar cada caso desde lo material y &nbsp;no solo ce\u00f1irse a lo formal, toda vez que en el detalle de las &nbsp;circunstancias f\u00e1cticas puede estar la raz\u00f3n por la que &nbsp;el accionante se encuentre presentando una nueva acci\u00f3n de &nbsp;tutela. De manera que la autoridad judicial podr\u00e1 pronunciarse &nbsp;nuevamente cuando se evidencie alguna de las siguientes hip\u00f3tesis: &nbsp;\u201c(i) &nbsp;la persistencia de la vulneraci\u00f3n de derechos que se solicitan &nbsp;sean amparados; (ii) &nbsp;el asesoramiento errado de los abogados para la presentaci\u00f3n &nbsp;de varias demandas; (iii) &nbsp;el &nbsp;surgimiento de nuevas circunstancias f\u00e1cticas o\/y jur\u00eddicas; &nbsp;o &nbsp;(iv) &nbsp;la &nbsp;inexistencia de una decisi\u00f3n de fondo en el proceso &nbsp;anterior\u201d2. &nbsp;(Negrilla fuera de texto) &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, la cosa juzgada se configura cuando &nbsp;existe la triple identidad mencionada, es decir, de partes, hechos y &nbsp;pretensiones, sin que se evidencie la configuraci\u00f3n del &nbsp;elemento subjetivo que es la intenci\u00f3n de buscar enga\u00f1ar &nbsp;a las autoridades judiciales y abusar del ejercicio de la acci\u00f3n &nbsp;de tutela. Al respecto, la &nbsp;Corte Constitucional ha precisado que un fallo de tutela hace &nbsp;tr\u00e1nsito a cosa juzgada, en el evento en que esta Corporaci\u00f3n &nbsp;se pronuncia sobre una determinada acci\u00f3n de tutela ya sea &nbsp;mediante fallo o a trav\u00e9s del auto de selecci\u00f3n que &nbsp;notifica la no selecci\u00f3n de la misma. Lo anterior, de &nbsp;conformidad con el art\u00edculo 243 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Pol\u00edtica de Colombia3. &nbsp;La figura de cosa juzgada constitucional proh\u00edbe\u201c(\u2026) &nbsp;que se profiera un nuevo pronunciamiento sobre el mismo asunto, pues &nbsp;ello desconocer\u00eda la seguridad jur\u00eddica que brinda este &nbsp;principio de cierre del sistema jur\u00eddico\u201d4. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, aun cuando estos tres supuestos se evidencien, el juez &nbsp;constitucional deber\u00e1 hacer un an\u00e1lisis material entre &nbsp;las acciones de tutela presentadas, con el fin de identificar si &nbsp;existen nuevos elementos que llevaron al actor a presentar la &nbsp;solicitud de amparo y que habiliten al juez para realizar un nuevo &nbsp;pronunciamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo que, la cosa juzgada no es otra cosa que \u201clos efectos &nbsp;jur\u00eddicos de las sentencias, en virtud de los cuales \u00e9stas &nbsp;adquieren car\u00e1cter de inmutables, definitivas, vinculantes y &nbsp;coercitivas, de tal manera que, sobre aquellos asuntos tratados y &nbsp;decididos en ellas, no resulta admisible plantear litigio alguno ni &nbsp;emitir un nuevo pronunciamiento\u00bb (C-622 2017 citada en &nbsp;STP9513-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;el marco descrito y analizado el caso concreto, se encuentra que, &nbsp;aunque el actor no adujo raz\u00f3n alguna para justificar la doble &nbsp;interposici\u00f3n de la acci\u00f3n constitucional, tal como se &nbsp;se\u00f1al\u00f3 primera instancia, los medios suasorios dan &nbsp;cuenta que el gestor padece depresi\u00f3n severa, que ha estado &nbsp;bajo tratamiento psiqui\u00e1trico y adem\u00e1s, refiri\u00f3 &nbsp;que no recordaba que hubiera promovido otra acci\u00f3n &nbsp;constitucional por los mismos hechos, lo que permite colegir que en &nbsp;el presente asunto no est\u00e1 acreditada plenamente \u00abla &nbsp;configuraci\u00f3n del elemento subjetivo que es la intenci\u00f3n &nbsp;de buscar enga\u00f1ar a las autoridades judiciales\u00bb, &nbsp;es decir que no est\u00e1 probada su intenci\u00f3n de ardid a la &nbsp;administraci\u00f3n de justicia, sino que su actuar fue justificado &nbsp;en un olvido derivado de su condici\u00f3n de salud, raz\u00f3n &nbsp;por la cual la impugnaci\u00f3n presentada por el Juez 2\u00ba de &nbsp;Familia de Itag\u00fc\u00ed tampoco est\u00e1 llamada a &nbsp;prosperar. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo expuesto, se confirmar\u00e1 el veredicto opugnado. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por &nbsp;autoridad de la Constituci\u00f3n y la Ley CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia de fecha, naturaleza y procedencia conocida. &nbsp;Inf\u00f3rmese &nbsp;a las partes e intervinientes por el medio m\u00e1s expedito y &nbsp;rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZMAN ALVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sentencia T-1215 de 2003. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;T-726 de 2017. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Art\u00edculo 243 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Colombia: \u201cLos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fallos que la Corte dicte en ejercicio del control jurisdiccional &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hacen tr\u00e1nsito a cosa juzgada constitucional\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;T-001 de 2016. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC16249-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC16249-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 05001-22-10-000-2022-00349-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de siete de diciembre dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., siete (7) de diciembre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; De &nbsp;conformidad con el Acuerdo n\u00b0 034 de 16 de diciembre de 2020 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[56],"tags":[],"class_list":["post-69510","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diciembre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69510","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=69510"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69510\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=69510"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=69510"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=69510"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}