{"id":69682,"date":"2024-05-20T20:57:44","date_gmt":"2024-05-20T20:57:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc16574-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:57:44","modified_gmt":"2024-05-20T20:57:44","slug":"stc16574-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc16574-2022\/","title":{"rendered":"STC16574 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC16574-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC16574-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2022-04192-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en sesi\u00f3n de &nbsp;catorce de diciembre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., catorce (14) de diciembre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La promotora del amparo reclam\u00f3 la protecci\u00f3n &nbsp;constitucional de los derechos fundamentales de su agenciado al &nbsp;debido proceso, al acceso a la administraci\u00f3n de justicia a &nbsp;\u00abla &nbsp;presunci\u00f3n de inocencia\u00bb &nbsp;y a la libertad, que dice vulnerados por las autoridades judiciales &nbsp;acusadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Solicit\u00f3, &nbsp;en consecuencia \u00abrevocar &nbsp;las sentencias del 23 de enero de 2020 proferida por el Juzgado &nbsp;Cincuenta y Cinco Penal del Circuito con Funci\u00f3n de &nbsp;Conocimiento de Bogot\u00e1, proferida dentro del radicado &nbsp;110016000013200807802 y la sentencia de segunda instancia de fecha 27 &nbsp;de mayo de 2020 proferida por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 \u2013 &nbsp;Sala Penal\u00bb &nbsp;en consecuencia \u00abdejar &nbsp;sin efecto alguno los fallos judiciales antes aludidos y el &nbsp;restablecimiento al derecho a la libertad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Son hechos relevantes para la definici\u00f3n de este asunto los &nbsp;siguientes: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;La accionante afirma que el proceso penal antes individualizado &nbsp;comenz\u00f3 por una falsa denuncia por \u00ababuso &nbsp;sexual\u00bb, &nbsp;que Luz Nelly Pardo Pe\u00f1aloza present\u00f3 en contra de su &nbsp;hermano \u00c1lvaro Antonio D\u00edaz Saavedra el 23 de &nbsp;septiembre de 2008; la imputaci\u00f3n de cargos a \u00e9ste se &nbsp;dio transcurridos 5 a\u00f1os desde la recepci\u00f3n de la &nbsp;noticia criminal, cuando dicho lapso no pod\u00eda ser superior a 3 &nbsp;a\u00f1os; dentro del juico se tuvo por v\u00e1lido el testimonio &nbsp;del hijo de la supuesta v\u00edctima, pese que el joven no &nbsp;presenci\u00f3 tales hechos, ni pudo hacerlo porque al momento de &nbsp;la supuesta ocurrencia de los mismos deb\u00eda estar en el &nbsp;colegio; existe una minuta que demuestra que para la fecha de los &nbsp;hechos denunciados su hermano se encontraba desarrollando sus labores &nbsp;como agente de la Polic\u00eda Nacional. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Agreg\u00f3 que se malinterpret\u00f3 el testimonio de Wilmer &nbsp;Lucum\u00ed Castillo; que lo que respondi\u00f3 la v\u00edctima &nbsp;al interrogatorio que le hizo la representante del ministerio p\u00fablico &nbsp;da a entender que el hecho delictivo no ocurri\u00f3 en varias &nbsp;ocasiones; el dictamen de medicinal legal no fue contundente en &nbsp;demostrar que se hubiera dado el acto sexual; en suma, la denuncia &nbsp;contra su hermano fue presentada por Luz Nelly Pardo Pe\u00f1alosa &nbsp;como represalia contra aquel por haberle solicitado el divorcio luego &nbsp;de que \u00e9l la descubriera cometiendo un acto de infidelidad, &nbsp;situaciones que no fueron sopesadas por la Sala Penal del Tribunal &nbsp;Superior de Bogot\u00e1 al resolver la apelaci\u00f3n contra la &nbsp;sentencia condenatoria emitida en primera instancia, ni por la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, cuando en &nbsp;prove\u00eddo AP3298-2021 inadmiti\u00f3 el recurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto contra el precitado &nbsp;fallo. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;La Corte admiti\u00f3 la demanda de amparo, orden\u00f3 librar &nbsp;las comunicaciones de rigor y pidi\u00f3 rendir los informes a que &nbsp;alude el art\u00edculo 19 del Decreto 2591 de 1991. &nbsp;<\/p>\n<p>LAS &nbsp;RESPUESTAS DE LOS CONVOCADOS &nbsp;<\/p>\n<p>A la fecha de &nbsp;registro del proyecto no se hab\u00edan recibido intervenciones. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Conforme al art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, &nbsp;la acci\u00f3n de tutela es un mecanismo jur\u00eddico concebido &nbsp;para proteger los derechos fundamentales, cuando son vulnerados o &nbsp;amenazados por los actos u omisiones de las autoridades p\u00fablicas, &nbsp;en determinadas hip\u00f3tesis, de los particulares, cuya &nbsp;naturaleza subsidiaria y residual no permite sustituir o desplazar a &nbsp;los jueces funcionalmente competentes, ni los medios comunes de &nbsp;defensa judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Por lineamiento &nbsp;jurisprudencial, en trat\u00e1ndose de actuaciones y providencias &nbsp;judiciales, el resguardo se abre paso de manera excepcional y &nbsp;limitado a la presencia de una irrefutable v\u00eda de hecho, &nbsp;cuando \u00abel &nbsp;proceder ileg\u00edtimo no es dable removerlo a trav\u00e9s de &nbsp;los medios ordinarios previstos en la ley\u00bb &nbsp;(CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 2001-00183-01); y por supuesto, se &nbsp;cumpla el requisito de la inmediatez. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. La Corte anticipa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la improcedencia del resguardo impetrado a favor de \u00c1lvaro &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Antonio D\u00edaz Saavedra, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comoquiera que Sara &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Janeth D\u00edaz Saavedra carece de legitimaci\u00f3n para &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;controvertir por esta v\u00eda las actuaciones surtidas en el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;proceso penal objeto de censura, por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no ser parte de esa contienda, no aportar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;poder especial para actuar en esta tutela, ni demostrar los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;supuestos que validaran su proceder como agente oficiosa de aquel, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;toda vez que, los argumentos presentados en el escrito subsanatorio, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no satisfacen los elementos necesarios para que opere dicha figura. &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto a la &nbsp;legitimaci\u00f3n para instaurar este mecanismo excepcional, &nbsp;partiendo del alcance del art\u00edculo 10 del decreto 2591 de &nbsp;1991, la jurisprudencia constitucional ha considerado que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026la &nbsp;legitimaci\u00f3n por activa en la acci\u00f3n de tutela se &nbsp;refiere al titular de los derechos fundamentales presuntamente &nbsp;vulnerados o amenazados. Sin embargo, tanto las normas como la &nbsp;jurisprudencia, consideran v\u00e1lidas tres v\u00edas procesales &nbsp;adicionales para la interposici\u00f3n de la acci\u00f3n de &nbsp;tutela: (i) a trav\u00e9s del representante legal del titular de &nbsp;los derechos fundamentales presuntamente conculcados (menores de &nbsp;edad, incapaces absolutos, interdictos y personas jur\u00eddicas); &nbsp;(ii) &nbsp;por &nbsp;intermedio de apoderado judicial (abogado titulado con poder o &nbsp;mandato expreso); y, (iii) por medio de agente oficioso. &nbsp;(C.C. &nbsp;T-878 de 2007). &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;la &nbsp;Corte Constitucional ha recordado los elementos necesarios para que &nbsp;opere la figura de agencia oficiosa, especialmente, de las personas &nbsp;privadas de la libertad, precisando que: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;jurisprudencia\u2026 ha fundamentado la agencia oficiosa en tres &nbsp;principios constitucionales \u201c(i) el principio de eficacia de &nbsp;los derechos fundamentales, que como mandato vinculante tanto para &nbsp;las autoridades p\u00fablicas como para los particulares, impone la &nbsp;ampliaci\u00f3n de los mecanismos institucionales para la &nbsp;realizaci\u00f3n efectiva de los contenidos propios de los derechos &nbsp;fundamentales; (ii) el principio de prevalencia del derecho &nbsp;sustancial sobre las formas, principio que se encuentra en estrecha &nbsp;relaci\u00f3n con el anterior y est\u00e1 dirigido a evitar que &nbsp;por razones de formalidad procesal se impida la protecci\u00f3n &nbsp;efectiva de los derechos sustanciales; y (iii) el principio de &nbsp;solidaridad, el cual impone a los miembros de la sociedad velar por &nbsp;la defensa no s\u00f3lo de los derechos fundamentales propios, sino &nbsp;tambi\u00e9n por la defensa de los derechos ajenos cuando sus &nbsp;titulares se encuentran en imposibilidad de promover su defensa\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3.5. Como &nbsp;requisitos normativos para la procedencia de la agencia oficiosa, la &nbsp;Corte ha establecido que: (i) el agente oficioso manifieste que act\u00faa &nbsp;como tal; (ii) del escrito de tutela se infiera que el titular del &nbsp;derecho est\u00e1 imposibilitado para ejercer dicha acci\u00f3n, &nbsp;ya sea por circunstancia f\u00edsicas o mentales; (iii) el titular &nbsp;del derecho debe ratificar lo actuado dentro del proceso y (iv) la &nbsp;informalidad de la agencia, es decir, no requiere que exista relaci\u00f3n &nbsp;formal entre el agente y el agenciado. \u201cEsta figura se &nbsp;encuentra limitada por la prueba del estado de vulnerabilidad del &nbsp;agenciado. Esto garantiza &nbsp;la &nbsp;autonom\u00eda de la voluntad de la persona que tiene la capacidad &nbsp;legal para ejercicio sus derechos fundamentales por s\u00ed misma\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Revisada la &nbsp;actuaci\u00f3n cumplida en esta acci\u00f3n de tutela, de &nbsp;entrada, advierte la Corte que la se\u00f1ora\u2026 Rodr\u00edguez &nbsp;Tovar no se encuentra legitimada por activa para solicitar el amparo &nbsp;de los derechos fundamentales al debido proceso, la libertad y de &nbsp;petici\u00f3n, del se\u00f1or\u2026 Torres, por las siguientes &nbsp;razones: &nbsp;<\/p>\n<p>3.13.1. La &nbsp;se\u00f1ora Rodr\u00edguez Tovar no fue parte dentro de los &nbsp;procesos penales que, por el delito de fabricaci\u00f3n, tr\u00e1fico &nbsp;o porte de estupefacientes\u2026Esas investigaciones s\u00f3lo &nbsp;tuvieron como acusados a (i)\u2026 Duarte Prada\u2026 y a (ii) \u2026 &nbsp;Torres\u2026-. En ese orden, la accionante, por no ser parte dentro &nbsp;de los citados expedientes, no tiene legitimidad para emprender una &nbsp;acci\u00f3n que, conforme al art\u00edculo 86 de la Carta, s\u00f3lo &nbsp;puede hacerlo directamente el afectado. &nbsp;<\/p>\n<p>3.13.2. No &nbsp;obstante lo anterior, de acuerdo con la normatividad y la &nbsp;jurisprudencia que al respecto se ha rese\u00f1ado, la se\u00f1ora\u2026 &nbsp;Rodr\u00edguez Tovar puede actuar como agente oficiosa de otras &nbsp;personas, siempre que cumpla con los requisitos de esta figura, es &nbsp;decir, que (i) manifieste que opera como tal; (ii) que de la demanda &nbsp;se infiera que el titular del derecho se encuentra imposibilitado &nbsp;para interponer la acci\u00f3n de tutela; y (iii) que el presunto &nbsp;afectado ratifique lo actuado dentro del proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>En el caso &nbsp;concreto, no se advierte ninguna de las exigencias mencionadas, ya &nbsp;que en el escrito de tutela no se indic\u00f3 que la accionante &nbsp;actuaba como agente oficiosa de su compa\u00f1ero permanente. &nbsp;Aspecto que si bien puede inferirse de la misma demanda, moderando un &nbsp;poco la exigencia procesal, seg\u00fan lo ha ense\u00f1ado la &nbsp;Corte para algunos casos excepcionales y con el fin de garantizar los &nbsp;principios del acceso a la administraci\u00f3n de justicia y la &nbsp;prevalencia del derecho sustancial, no ocurre lo mismo con la &nbsp;exigencia probatoria relativa a que el se\u00f1or Torres se &nbsp;encuentra en imposibilidad para interponer, de manera aut\u00f3noma &nbsp;y directa, la tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>Del an\u00e1lisis &nbsp;de las circunstancias f\u00e1cticas del caso no se infiere la &nbsp;dificultad o imposibilidad del condenado para solicitar el amparo de &nbsp;sus derechos fundamentales presuntamente vulnerados. Por el &nbsp;contrario, las acciones ejecutadas de manera directa por el se\u00f1or &nbsp;Torres dan cuenta que, a pesar de estar recluido en la C\u00e1rcel &nbsp;La Picota de Bogot\u00e1, se le ha facilitado desplegar las &nbsp;gestiones necesarias para su defensa. Ejemplo de ello es que dos (2) &nbsp;meses antes, esto es, el 30 de agosto de 2016, interpuso la primera &nbsp;acci\u00f3n de tutela ante el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 &nbsp;contra el Juzgado Octavo Penal del Circuito con funci\u00f3n de &nbsp;conocimiento de la misma ciudad, invocando la protecci\u00f3n de &nbsp;sus derechos fundamentales al debido proceso y la libertad (CC &nbsp;T-406\/17). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed las &nbsp;cosas, como se advierte que Sara Janeth D\u00edaz Saavedra no es &nbsp;parte ni interviniente en el tr\u00e1mite penal atacado, &nbsp;no alleg\u00f3 poder especial a la salvaguarda para actuar en &nbsp;representaci\u00f3n del condenado, ni demostr\u00f3 los supuestos &nbsp;que validaran la condici\u00f3n de agente oficiosa que se irrog\u00f3, &nbsp;es evidente que no &nbsp;puede promover el resguardo para atacar las determinaciones all\u00ed &nbsp;adoptadas, destacando que a pesar de que \u00c1lvaro Antonio D\u00edaz &nbsp;Saavedra est\u00e1 &nbsp;privado de la libertad por la pena principal de reclusi\u00f3n aqu\u00ed &nbsp;cuestionada, ello por s\u00ed mismo no es \u00f3bice para que &nbsp;aqu\u00e9l pueda acudir directamente a la solicitud de amparo, pues &nbsp;dispone de los servicios establecidos para la recepci\u00f3n de &nbsp;tutelas y cualquier tipo de documentaci\u00f3n al interior del &nbsp;centro carcelario, de conformidad con lo preceptuado en el art\u00edculo &nbsp;58 de la Ley 65 de 19931. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Basta lo dicho &nbsp;en precedencia para denegar la protecci\u00f3n pedida. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;fundamento en lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando Justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, deniega &nbsp;el &nbsp;amparo solicitado. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito a los interesados y, si la decisi\u00f3n &nbsp;no es impugnada, rem\u00edtase el expediente a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA PATRICIA &nbsp;GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Ausencia &nbsp;justificada &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;58. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Derecho de petici\u00f3n, informaci\u00f3n y queja. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Todo interno recibir\u00e1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a su ingreso, informaci\u00f3n apropiada sobre el r\u00e9gimen &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del establecimiento de reclusi\u00f3n, sus derechos y deberes, las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;normas disciplinarias y los procedimientos para formular peticiones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y quejas. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC16574-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC16574-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2022-04192-00 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de &nbsp;catorce de diciembre de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., catorce (14) de diciembre de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; ANTECEDENTES &nbsp; 1. &nbsp;La promotora del amparo reclam\u00f3 la protecci\u00f3n &nbsp;constitucional [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[56],"tags":[],"class_list":["post-69682","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diciembre-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69682","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=69682"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69682\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=69682"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=69682"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=69682"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}