{"id":70242,"date":"2024-05-20T22:41:56","date_gmt":"2024-05-20T22:41:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc381-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:41:56","modified_gmt":"2024-05-20T22:41:56","slug":"stc381-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc381-2023\/","title":{"rendered":"STC381 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC381-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC381-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2023-00035-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en Sesi\u00f3n de veinticinco de enero de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinticinco (25) de enero de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;desata la tutela que Luis Alberto Rojas Gait\u00e1n le instaur\u00f3 &nbsp;a &nbsp;la &nbsp;Sala Civil del Tribunal Superior y al Juzgado Treinta y Ocho Civil &nbsp;del Circuito, ambos del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, extensiva &nbsp;a Juan Felipe Uribe &nbsp;Londo\u00f1o, herederos determinados de Luis Alberto Rojas &nbsp;Casta\u00f1eda y dem\u00e1s intervinientes en el juicio n\u00b0 &nbsp;2019-00439. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El gestor reclam\u00f3 la protecci\u00f3n de los derechos al &nbsp;debido proceso, acceso a la administraci\u00f3n de justicia, &nbsp;igualdad y familia, para que se ordenara a los estrados accionados &nbsp;\u00abDejar &nbsp;sin efecto los autos emitidos (\u2026) que denegaron la solicitud &nbsp;de medidas cautelares en el presente asunto\u00bb &nbsp;y, &nbsp;en consecuencia, accedieran a ellas. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;compendi\u00f3 adujo que &nbsp;su padre Luis Alberto Rojas Casta\u00f1eda &nbsp;(q.e.p.d.), actuando como promitente vendedor en nombre propio y como &nbsp;mandatario de 10 de sus hijos (Diana &nbsp;Carolina, Doris Patricia, Gloria In\u00e9s, Jaime Bernardo, Jairo &nbsp;Alberto Sebasthian Marchyn Dhavyd, Juan Carlos, Mar\u00eda &nbsp;Consuelo, Marlene, Miryam y Nubia Rojas Acero), el 24 de marzo de &nbsp;2011, \u00abprometi\u00f3\u00bb &nbsp;a Juan &nbsp;Felipe Uribe Londo\u00f1o la trasferencia de 11 inmuebles que &nbsp;compon\u00edan la hacienda la \u201cYolanda\u201d, dentro del &nbsp;cual se encontraba una posesi\u00f3n \u201cla Cristalina\u201d, &nbsp;no especificada en el negocio; no obstante, falleci\u00f3 sin que &nbsp;se cumpliera lo estipulado. &nbsp;<\/p>\n<p>Inform\u00f3 &nbsp;que en la sucesi\u00f3n de \u00e9ste (n\u00ba 2015-00213) no se &nbsp;incluy\u00f3 el anterior contrato, pese a que algunos herederos &nbsp;participaron all\u00ed y celebraron actos posteriores; adem\u00e1s, &nbsp;\u00abhay &nbsp;herederos ajenos a la promesa de venta que no tenemos conocimiento &nbsp;del presente negocio y por ende no hemos participado en actuaciones &nbsp;posteriores, ni somos partidarios de las mismas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Precis\u00f3 &nbsp;que en el Juzgado Treinta &nbsp;y Ocho Civil del Circuito de Bogot\u00e1 se tramita demanda que &nbsp;Juan Felipe Uribe Londo\u00f1o present\u00f3 contra los 14 &nbsp;legatarios, donde el 22 de diciembre de 2021 se celebr\u00f3 &nbsp;\u00abcontrato &nbsp;transaccional\u00bb &nbsp;con 12 de ellos; sin embargo, el &nbsp;25 de julio de 2022 el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 lo improb\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que compareci\u00f3 al litigio y en reconvenci\u00f3n pidi\u00f3 &nbsp;la inscripci\u00f3n de la \u00abdemanda &nbsp;en los inmuebles contenidos en la promesa de compraventa de propiedad &nbsp;de LUIS ALBERTO ROJAS CASTA\u00d1EDA, es decir, LA PRADERA, LA &nbsp;BLANQUITA, VILLA DORIS, ACAPULCO y que pertenecen al activo sucesoral &nbsp;del causante. De igual manera, solicit\u00e9 el secuestro de la &nbsp;posesi\u00f3n denominada LA CRISTALINA, incluida tambi\u00e9n en &nbsp;el acervo herencial dentro del proceso de sucesi\u00f3n\u00bb, &nbsp;as\u00ed mismo, \u00abla &nbsp;inscripci\u00f3n de la demanda en bienes del demandante\u00bb; y &nbsp;luego, requiri\u00f3 la adici\u00f3n de las cautelas respecto de &nbsp;los predios \u00absan isidro\u00bb y \u00abla pista\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Indic\u00f3 &nbsp;que, el 4 de abril de 2022, el despacho accedi\u00f3 a sus &nbsp;pedimentos y fij\u00f3 cauci\u00f3n; empero, el 13 de junio &nbsp;revoc\u00f3 esa determinaci\u00f3n y las declar\u00f3 &nbsp;improcedentes, \u00abaunado &nbsp;a que no se refiri\u00f3 a las medidas cautelares de car\u00e1cter &nbsp;innominado, toda vez que: El abogado LUIS ALBERTO ROJAS GAITAN, &nbsp;demandante en reconvenci\u00f3n y quien act\u00faa en causa &nbsp;propia, solicit\u00f3 la inscripci\u00f3n de la demanda en nueve &nbsp;predios y el secuestro de las posesi\u00f3n de cuatro; sin embargo, &nbsp;conforme a la naturaleza del asunto \u2013 declaraci\u00f3n de &nbsp;nulidad del contrato de compraventa \u2013 las mismas no se abren &nbsp;paso conforme el principio de taxatividad de las medidas cautelares, &nbsp;si se repara que no se cumplen los presupuestos de los literales a y &nbsp;b del art\u00edculo 590, ni del art\u00edculo 592 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso (\u2026)\u00bb, resoluci\u00f3n &nbsp;que recurri\u00f3 en reposici\u00f3n y en subsidio apelaci\u00f3n, &nbsp;pero el juzgador la mantuvo inc\u00f3lume (16 ag.) y el superior la &nbsp;reafirm\u00f3 (10 oct.), providencia \u00faltima de la que &nbsp;implor\u00f3 aclaraci\u00f3n, adici\u00f3n y modificaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;La Sala Civil del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 alleg\u00f3 &nbsp;link &nbsp;de acceso al expediente objetado y dijo que \u00abel &nbsp;auto de 10 de octubre de 2022 con el que el Tribunal confirm\u00f3 &nbsp;el prove\u00eddo de 13 de junio anterior, proferido por el Juzgado &nbsp;38 Civil del Circuito de esta ciudad, mediante el cual neg\u00f3 el &nbsp;decreto de medidas cautelares de inscripci\u00f3n de la demanda y &nbsp;el secuestro de la posesi\u00f3n de unos inmuebles al interior del &nbsp;juicio confutado (n.\u00b0 20190043903), es producto de la aplicaci\u00f3n &nbsp;razonable de las normas que regulan la materia, en concordancia con &nbsp;la jurisprudencia, raz\u00f3n por la cual este accionado se atiene &nbsp;a las argumentaciones all\u00ed vertidas, en las que se explic\u00f3, &nbsp;en forma clara, los fundamentos normativos que tornan improcedente su &nbsp;decreto: (i) la demanda no versa sobre el bien inmueble objeto de &nbsp;cautela, (ii) no se persigue el pago de perjuicios, (iii) el asunto &nbsp;no corresponde a uno de pertenencia, deslinde y amojonamiento, &nbsp;servidumbres, expropiaciones o divisi\u00f3n de bienes, y (iv) en &nbsp;general lo pretendido no es compatible con la medida solicitada dada &nbsp;la naturaleza declarativa de la misma, que no demuestra la existencia &nbsp;de un derecho cierto\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Juzgado Treinta y Ocho Civil del Circuito de Bogot\u00e1, Carolina &nbsp;Ariza Zapata &#8211; en calidad de apoderada de Juan Felipe Uribe Londo\u00f1o-, &nbsp;Nicol\u00e1s Arturo Calder\u00f3n Garz\u00f3n en representaci\u00f3n &nbsp;de Gloria In\u00e9s, Mar\u00eda Consuelo, Jaime Bernardo, Miryam, &nbsp;Doris Patricia, Jairo Alberto Sebasthian Marchyn Dhavyd, Nubia Rojas &nbsp;Acero y de la sociedad Vma Ingenier\u00eda y Desarrollo de &nbsp;Proyectos SAS &#8211; Juan Carlos Rojas Acero, se opusieron al resguardo. &nbsp;<\/p>\n<p>Ruth &nbsp;Triana Mendoza coadyuv\u00f3 la s\u00faplica como procuradora &nbsp;judicial de la menor M.L.R.C. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Aunque &nbsp;el promotor atac\u00f3 tambi\u00e9n el pronunciamiento del &nbsp;Juzgado &nbsp;Treinta &nbsp;y Ocho Civil del Circuito de Bogot\u00e1 (13 jun. 2022), el &nbsp;an\u00e1lisis de esta Corporaci\u00f3n se circunscribir\u00e1 &nbsp;al emitido por la Sala Civil del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, &nbsp;al cerrar el debate suscitado &nbsp;(10 oct. 2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Aclarado &nbsp;lo anterior, de entrada, se observa el decaimiento del amparo, debido &nbsp;a que el interlocutorio que &nbsp;ratific\u00f3 la negativa del decreto de \u00abmedidas &nbsp;cautelares\u00bb, no &nbsp;luce antojadizo, ni caprichoso; &nbsp;por el contrario, obedece, en l\u00ednea de principio, a una &nbsp;leg\u00edtima ex\u00e9gesis de la normativa aplicable al caso y &nbsp;la jurisprudencia depurada sobre el tema, as\u00ed como a una &nbsp;congruente apreciaci\u00f3n del acervo, que no se muestra &nbsp;contraevidente con la realidad que fluye del plenario. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;el efecto, inicialmente trajo a colaci\u00f3n precedente de la &nbsp;Corte Constitucional, donde se esboz\u00f3 que &nbsp;<\/p>\n<p>(&#8230;) &nbsp;las medidas cautelares, son aquellos instrumentos con los cuales el &nbsp;ordenamiento protege, de manera provisional, y mientras dura el &nbsp;proceso, la integridad de un derecho que es controvertido en ese &nbsp;mismo proceso. De esa manera el ordenamiento protege preventivamente &nbsp;a quien acude a las autoridades judiciales a reclamar un derecho, con &nbsp;el fin de garantizar que la decisi\u00f3n adoptada sea &nbsp;materialmente ejecutada. Por ello, esta corporaci\u00f3n se\u00f1al\u00f3, &nbsp;en casos anteriores, que estas medidas buscan asegurar el &nbsp;cumplimiento de la decisi\u00f3n que se adopte, porque los fallos &nbsp;ser\u00edan ilusorios si la ley no estableciera mecanismos para &nbsp;asegurar sus resultados, impidiendo la destrucci\u00f3n o &nbsp;afectaci\u00f3n del derecho controvertido\u00bb (Sentencias C-054 &nbsp;de 1997, M.P. Antonio Barrera Carbonell; C-255 de 1998, M.P. Carmenza &nbsp;Isaza y Sentencia C-925 de 1999, M.P. Vladimiro Naranjo Mesa, citada &nbsp;por el Consejo de Estado en la Sentencia 2012-00835 de 6 de diciembre &nbsp;de 2012). &nbsp;<\/p>\n<p>Advirti\u00f3 &nbsp;que, en este caso, Luis Alberto Rojas Gait\u00e1n, a trav\u00e9s &nbsp;de &nbsp;<\/p>\n<p>demanda &nbsp;de reconvenci\u00f3n &nbsp;con el prop\u00f3sito principal que se &nbsp;declare la nulidad absoluta del contrato de la promesa de compraventa &nbsp;celebrado el 24 de marzo de 2011 entre el Se\u00f1or Juan Felipe &nbsp;Uribe Londo\u00f1o como mandante de la se\u00f1ora Marta Elena &nbsp;Agudelo Zapata y del se\u00f1or Andr\u00e9s G\u00f3mez Londo\u00f1o &nbsp;y los promitentes vendedores Luis Alberto Rojas Casta\u00f1eda, &nbsp;Gloria In\u00e9s Rojas Acero, Mar\u00eda Consuelo Rojas Acero, &nbsp;Miryam Rojas Acero, Marlene Rojas Acero, Nubia Rojas Acero, Jairo &nbsp;Sebasthian Marchyn Dhavyd Rojas Acero, Doris Patricia Rojas Acero, &nbsp;Jaime Bernardo Rojas Acero Juan Carlos Rojas Acero y, Diana Carolina &nbsp;Rojas Acero y, en consecuencia se retorne el negocio a su estado &nbsp;original y se proceda con la devoluci\u00f3n de dineros, inmuebles &nbsp;y el pago de frutos a su titular de dominio. Y con el prop\u00f3sito &nbsp;de que se garantice el cumplimiento de un posible fallo a su favor, &nbsp;solicit\u00f3 la inscripci\u00f3n de la demanda y el secuestro de &nbsp;la posesi\u00f3n de los inmuebles referidos en su escrito, que son &nbsp;materia del contrato de promesa de compraventa y de la forma de pago &nbsp;del referido convenio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego &nbsp;de analizar la actuaci\u00f3n desplegada por el a &nbsp;quo &nbsp;adver\u00f3 que el auto criticado deb\u00eda ser refrendado por &nbsp;las siguientes razones: &nbsp;<\/p>\n<p>i.- &nbsp;De conformidad con literal a del numeral 1\u00ba del art\u00edculo &nbsp;590 del C\u00f3digo General del Proceso &nbsp;\u00abla &nbsp;procedencia de la medida cautelar de inscripci\u00f3n de la demanda &nbsp;se encuentra circunscrita a que la misma verse sobre el dominio u &nbsp;otro derecho real principal; empero, la viabilidad de dicha cautela &nbsp;no se agota all\u00ed, pues el legislador tambi\u00e9n previ\u00f3 &nbsp;que en trat\u00e1ndose de procesos en los que se persiga el pago de &nbsp;perjuicios provenientes de responsabilidad civil contractual o &nbsp;extracontractual, resulta posible su decreto, respecto de \u201cbienes &nbsp;sujetos a registro que sean de propiedad del demandado\u201d, de &nbsp;conformidad con lo estipulado en el literal b) 4 del mismo precepto\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>ii.- &nbsp;En &nbsp;el sub &nbsp;lite &nbsp;lo perseguido es que se declare la nulidad de un contrato de promesa &nbsp;de compraventa, el cual no versa sobre la transmisi\u00f3n de &nbsp;\u00abderechos &nbsp;reales\u00bb, puesto &nbsp;que &nbsp;\u00abel &nbsp;pacto que se repudia nulo no se discute entonces el derecho de &nbsp;dominio sobre los bienes a que se refiere y, por consiguiente, no se &nbsp;hace viable el decreto de la inscripci\u00f3n de la demanda &nbsp;suplicada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>iii.- &nbsp;Tampoco &nbsp;se persigue el pago de perjuicios \u00abprovenientes &nbsp;de responsabilidad civil contractual o extracontractual, al que hace &nbsp;alusi\u00f3n el aludido literal b de la norma en comento, puesto &nbsp;que las pretensiones de la demanda de reconvenci\u00f3n son que se &nbsp;declare: i) &nbsp;la existencia de un contrato de mandato, ii) &nbsp;la &nbsp;nulidad del contrato de promesa de compraventa, iii) &nbsp;la &nbsp;nulidad del contrato de transacci\u00f3n del 22 de diciembre de &nbsp;2020 suscrito en virtud del contrato de promesa de compraventa, iv) &nbsp;que &nbsp;el se\u00f1or Alberto Rojas Casta\u00f1eda y sus mandantes en el &nbsp;a\u00f1o 2011 \u201chicieron entrega de los bienes prometidos como &nbsp;tambi\u00e9n de la posesi\u00f3n de la denominada la cristalina &nbsp;al se\u00f1or Juan Felipe Uribe Londo\u00f1o y sus mandantes\u201d, &nbsp;v) &nbsp;que &nbsp;\u201cel se\u00f1or Luis Alberto Rojas Casta\u00f1eda explot\u00f3 &nbsp;su cuota parte en los bienes \u201cSan Isidro\u201d y \u201cLa &nbsp;Pista\u201d desde la fecha de entrega de los inmuebles hasta el 8 de &nbsp;agosto de 2013,\u201d vi) &nbsp;que la sucesi\u00f3n de Luis Alberto Rojas Casta\u00f1eda no se &nbsp;encuentra explotando los bienes inmuebles prometidos y pertenecientes &nbsp;al causante, y vii) &nbsp;que &nbsp;los demandados contin\u00faan usufructuando de forma continua e &nbsp;ininterrumpidamente los bienes \u201cSan Isidro\u201d y \u201cLa &nbsp;Pista\u201d; pretensiones en las que no se observa que se persiga la &nbsp;compensaci\u00f3n de los aludidos da\u00f1os. &nbsp;<\/p>\n<p>iv.- &nbsp;Este &nbsp;caso no corresponde a uno de pertenencia, deslinde &nbsp;y amojonamiento, servidumbres, expropiaciones o divisi\u00f3n de &nbsp;bienes comunes, \u00abpara &nbsp;que seg\u00fan lo reglado en el canon el art\u00edculo 592 de &nbsp;CGP, proceda la medida cautelar de inscripci\u00f3n de la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>Record\u00f3 &nbsp;que las \u00abcautelas\u00bb &nbsp;innominadas &nbsp;\u00abson &nbsp;aquellas que no est\u00e1n previstas en la ley, dada la variedad de &nbsp;circunstancias que se pueden presentar y hacen dif\u00edcil que &nbsp;sean contempladas todas por el legislador, que pueden ser dictadas &nbsp;por el juez acorde con su prudente arbitrio, para \u2018prevenir que &nbsp;pudiera quedar ilusoria la ejecuci\u00f3n del fallo o cuando &nbsp;hubiera fundado temor de que una de las partes pueda causar lesiones &nbsp;graves o de dif\u00edcil reparaci\u00f3n al derecho de la otra\u2019\u00bb &nbsp;(Corte &nbsp;Constitucional. Sentencia C-835 de 2013). &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente &nbsp;concluy\u00f3 que la determinaci\u00f3n debatida deb\u00eda ser &nbsp;convalidada, \u00abno &nbsp;sin antes memorar que la motivaci\u00f3n de esta providencia no &nbsp;comprende razonamientos propios del fallo con el que se resolver\u00eda, &nbsp;en el fondo y, en definitiva, la suerte del libelo genitor, pues lo &nbsp;aqu\u00ed decidido encontr\u00f3 su raz\u00f3n de ser &nbsp;simplemente en lo que devel\u00f3 un examen apenas ab initio de los &nbsp;medios de convicci\u00f3n hasta este momento recaudados; no se &nbsp;impondr\u00e1 condena en costas por no aparecer causadas (art. 365. &nbsp;8, CGP)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;As\u00ed &nbsp;las cosas, independientemente que esta Sala avale o no las &nbsp;disertaciones transcritas, no emerge defecto alguno que estructure &nbsp;una \u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb &nbsp;como &nbsp;busca el querellante, quien aspira a imponer su propia visi\u00f3n &nbsp;acerca de la soluci\u00f3n que debi\u00f3 darse a la contienda, &nbsp;sin que tal prop\u00f3sito acompase con la finalidad de la v\u00eda &nbsp;superlativa, cuyo objetivo tuitivo no es servir de tercera instancia &nbsp;para rebatir los fundamentos de la &nbsp;autoridad &nbsp;judicial &nbsp;en &nbsp;el \u00e1mbito de sus competencias (STC, 6 may. 2011, Rad. &nbsp;00829-00; STC,9232-2018 y STC2544-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Son estas razones que llevan al fracaso del socorro instado. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por mandato de la Constituci\u00f3n, &nbsp;NIEGA &nbsp;la &nbsp;tutela promovida por Luis &nbsp;Alberto Rojas Gait\u00e1n. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo resuelto y, en caso de no ser impugnado este fallo, rem\u00edtase &nbsp;el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC381-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC381-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2023-00035-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en Sesi\u00f3n de veinticinco de enero de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinticinco (25) de enero de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp; Se &nbsp;desata la tutela que Luis Alberto Rojas Gait\u00e1n le instaur\u00f3 &nbsp;a &nbsp;la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[58],"tags":[],"class_list":["post-70242","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-enero-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70242","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70242"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70242\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}