{"id":70252,"date":"2024-05-20T22:41:56","date_gmt":"2024-05-20T22:41:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc397-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:41:56","modified_gmt":"2024-05-20T22:41:56","slug":"stc397-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc397-2023\/","title":{"rendered":"STC397 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC397-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC397-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b011001-02-04-000-2022-02021-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n del veinticinco de enero de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinticinco (25) de enero de dos mil veintitr\u00e9s &nbsp;(2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Desata &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 22 de noviembre &nbsp;de 2022, &nbsp;por &nbsp;la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, en &nbsp;la tutela que Alicia Rubio Cruz le instaur\u00f3 a la Sala de &nbsp;Descongesti\u00f3n n\u00b0 3 de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral &nbsp;de esta Corporaci\u00f3n, extensiva a la Sala Laboral del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial y el Juzgado Tercero Laboral del &nbsp;Circuito, ambos de Cali, la Administradora Colombiana de Pensiones \u2013 &nbsp;Colpensiones, Mar\u00eda Deyse Rengifo, parte, autoridades y dem\u00e1s &nbsp;intervinientes en el juicio n\u00b0 76001310501220040069500 (Rad. &nbsp;Corte 47414). &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La gestora reclam\u00f3, aunque no de manera &nbsp;expresa, se deje sin efectos la sentencia CSJ SL940-2018 (14 mar.) y, &nbsp;en consecuencia, se declare que es beneficiaria de la sustituci\u00f3n &nbsp;pensional de Enio Rivera Ocampo y se ordena a Colpensiones &nbsp;\u00abingresar[la]a n\u00f3mina y hacer[le] &nbsp;el pago de las mesadas pensionales en forma retroactiva\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;sustento de sus anhelos sostuvo que Mar\u00eda Deyse Rengifo &nbsp;instaur\u00f3 demanda ordinaria laboral contra Colpensiones, para &nbsp;que se le reconociera y pagara la pensi\u00f3n de sobrevivientes &nbsp;con ocasi\u00f3n del deceso de su compa\u00f1ero permanente Enio &nbsp;Rivera Ocampo (16 sep. 2001), tr\u00e1mite al que fue llamada &nbsp;Alicia Rubio de Rivera en calidad de esposa. Correspondi\u00f3 el &nbsp;asunto al Juzgado Tercero Laboral de Descongesti\u00f3n de Cali &nbsp;quien declar\u00f3 que la prestaci\u00f3n le correspond\u00eda &nbsp;a Mar\u00eda Deyse Rengifo y absolvi\u00f3 de las pretensiones de &nbsp;Alicia Rubio Cruz (29 may. 2009), apel\u00f3 la accionante. El &nbsp;Tribunal al desatar la alzada adicion\u00f3 la decisi\u00f3n de &nbsp;primer grado en el sentido de \u00abdeclara[r] &nbsp;que la c\u00f3nyuge Alicia Rubio de Rivera, tiene derecho de manera &nbsp;vitalicia a la sustituci\u00f3n pensional en un 88.67% y la &nbsp;compa\u00f1era Mar\u00eda Deyse Rengifo, en un 11.33%, en el 100% &nbsp;de la mesada dejada por el causante Enio Rivera Ocampo, con derecho a &nbsp;acrecer, y a cargo del instituto de seguros sociales (\u2026)\u00bb &nbsp;(24 mar. 2010), postul\u00f3 casaci\u00f3n la compa\u00f1era y &nbsp;la Corte cas\u00f3 el veredicto de segundo grado y en sede de &nbsp;instancia confirm\u00f3 la del juzgado &nbsp;(CSJ SL940-2018, 14 mar.). &nbsp;<\/p>\n<p>Se doli\u00f3 de &nbsp;que en las resoluciones cuestionadas se incurri\u00f3 en indebida &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria al &nbsp;no tener en cuenta que la seguridad social es un derecho &nbsp;constitucional y su condici\u00f3n de adulto mayor sin ingresos &nbsp;econ\u00f3micos. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La magistratura acusada defendi\u00f3 la legalidad su &nbsp;pronunciamiento \u00aben &nbsp;tanto corrigi\u00f3 el error jur\u00eddico del Tribunal, &nbsp;proveniente de la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 13 de la Ley &nbsp;797 de 2003, inexistente para la \u00e9poca del fallecimiento del &nbsp;pensionado\u00bb. &nbsp;El Juzgado Tercero Laboral del Circuito de Cali dijo atenerse a lo &nbsp;que se probara. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;El a &nbsp;quo desestim\u00f3 &nbsp;el auxilio por incumplimiento del presupuesto tempestivo y aunque se &nbsp;superara dicha falencia estableci\u00f3 la razonabilidad en la &nbsp;decisi\u00f3n de cierre. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Recurri\u00f3 la promotora afincada en que en su caso no se debi\u00f3 &nbsp;aplicar la inmediatez porque, tal y como lo afirm\u00f3 la &nbsp;conculcaci\u00f3n es actual e inminente. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>Acarado &nbsp;lo anterior, analizada la providencia de casaci\u00f3n reprochada, &nbsp;sobre la que se circunscribir\u00e1 el an\u00e1lisis, al ser la &nbsp;determinaci\u00f3n que finiquit\u00f3 cualquier discusi\u00f3n &nbsp;sobre el litigio, no emerge desatino con entidad suficiente como para &nbsp;permitir la injerencia de esta herramienta. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, &nbsp;para declarar la prosperidad de los cargos 1, 2 y 5 que en esa sede &nbsp;elev\u00f3 Mar\u00eda Deyse Rengifo Obando Rayo la magistratura &nbsp;encartada bajo las premisas se\u00f1aladas en el art\u00edculo &nbsp;47 de la Ley 100 de 1993, en su versi\u00f3n original resalt\u00f3 &nbsp;que, &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;la &nbsp;ley aplicable es la vigente a la fecha del fallecimiento del &nbsp;pensionado. As\u00ed lo ha asentado, entre muchas otras, en las &nbsp;sentencias CSJ SL, 8 mar. 2006, rad. 25649, CSJ SL, 2 jul. 2008, rad. &nbsp;31890, SL358-2014, rad. 46780, CSL SL7134-2015 y SL4650-2017, rad. &nbsp;45262. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;el ad quem, inexplicablemente, no convoc\u00f3 a producir efectos a &nbsp;la norma legal que estaba llamada a servir como instrumento jur\u00eddico &nbsp;para dilucidar la discusi\u00f3n suscitada, que no es otra que la &nbsp;Ley 100 de 1993, en su texto original, en la medida en que la &nbsp;ocurrencia del deceso del pensionado fue el 16 de septiembre de 2001 &nbsp;y, en cambio, se apoy\u00f3 en una disposici\u00f3n inexistente &nbsp;para esa calenda, cometi\u00f3 el dislate jur\u00eddico garrafal &nbsp;que le imputa la censura, lo cual torna fundadas y pr\u00f3speras &nbsp;las acusaciones, por lo cual se hace innecesario el estudio de los &nbsp;restantes cargos e impone la no causaci\u00f3n de costas en esta &nbsp;sede. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese escenario y constituido en juez de instancia se ocup\u00f3 de &nbsp;los reparos que frente a la sentencia de primer grado esgrimi\u00f3 &nbsp;Alicia Rubio de Rivera enfilados a cuestionar la convivencia de Mar\u00eda &nbsp;Deyse Rengifo con el causante, por ello se adentr\u00f3 en el &nbsp;an\u00e1lisis de las pruebas tanto testimoniales como documentales &nbsp;y en ese t\u00f3pico estableci\u00f3 que, &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;el &nbsp;causante convivi\u00f3 de manera continua e ininterrumpida en los 2 &nbsp;a\u00f1os anteriores a su muerte con Mar\u00eda Deyse Rengifo, &nbsp;quien le dio compa\u00f1\u00eda, le profes\u00f3 ayuda, &nbsp;solidaridad, y lo asisti\u00f3 en sus penosas enfermedades. De ello &nbsp;dan cuenta los padres del fallecido y su propia hermana; esta \u00faltima &nbsp;asever\u00f3 que conoci\u00f3 a su cu\u00f1ada desde que su &nbsp;hija Paola Rivera Rengifo, de 27 a\u00f1os, ten\u00eda 3 a\u00f1os. &nbsp;Los deponentes hicieron hincapi\u00e9 en que fue ella quien lo &nbsp;cuid\u00f3 en sus hospitalizaciones y le reclamaba las medicinas, a &nbsp;las versiones anteriores se a\u00fana la de Cielo Posada, quien &nbsp;sostuvo que conoci\u00f3 a la pareja en 1996 o 1997, por una de las &nbsp;bajas de az\u00facar de Enio Rivera, a donde acudi\u00f3 su &nbsp;compa\u00f1era, pues la declarante aplicaba inyecciones; que m\u00e1s &nbsp;tarde se hicieron amigas y supo directamente por Paola Rivera del &nbsp;fallecimiento de su padre. &nbsp;<\/p>\n<p>Fue &nbsp;el propio Leonardo Felipe Rivera quien expuso que su progenitor se &nbsp;traslad\u00f3 por cuestiones de trabajo a Tulu\u00e1, desde el 31 &nbsp;de enero de 2000, es decir, 1 a\u00f1o y 8 meses antes de su &nbsp;deceso, lo que revela que no estuvo f\u00edsicamente en Cali con &nbsp;Alicia Rubio su esposa, y aunque sus vecinos aseguraron que los &nbsp;consortes siempre estuvieron juntos, lo cierto es que las versiones &nbsp;de H\u00e9ctor Morales y Nubia Mayor, no fueron soportadas m\u00e1s &nbsp;que con la menci\u00f3n de que Enio Rivera llevaba los fines de &nbsp;semana el mercado a su casa. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;lo anterior, debe agregarse que, sin excepci\u00f3n, todos los &nbsp;testigos hicieron menci\u00f3n de los viajes que realizaba desde &nbsp;1999 Alicia Rubio a Estados Unidos; incluso, H\u00e9ctor Morales, &nbsp;quien expres\u00f3 ser muy amigo del causante, dijo que permanec\u00eda &nbsp;6 meses en cada salida al extranjero; Frades Alicia Usma aclar\u00f3 &nbsp;que duraba 3 o 4 meses, mientras que Nubia Mayor, detall\u00f3 cada &nbsp;uno de los viajes y sus fechas, lo que le consta porque vio el &nbsp;pasaporte de su amiga. De esta declarante, llama la atenci\u00f3n &nbsp;que a pesar de proclamarse como cercana a la familia Rivera Rubio, &nbsp;cay\u00f3 en confusi\u00f3n al se\u00f1alar la fecha en que &nbsp;Enio Rivera se traslad\u00f3 a Tulu\u00e1; empero, mayor &nbsp;extra\u00f1eza genera que ni siquiera hubiera asistido a las &nbsp;exequias del pensionado, de lo cual no entreg\u00f3 explicaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;pasa por alto la Sala, la ausencia de Alicia Rubio de Rivera en el &nbsp;funeral de su c\u00f3nyuge, y aunque tanto ella como algunos &nbsp;testigos dijeran que se encontraba en Nueva York visitando a su hija &nbsp;en donde la sorprendi\u00f3 la fat\u00eddica tragedia del 11 de &nbsp;septiembre, lo cual gener\u00f3 que se cancelaran todos los vuelos, &nbsp;no hay un solo elemento persuasivo que permita ratificar que por lo &nbsp;menos intent\u00f3 viajar. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;en esa l\u00ednea de pensamiento explic\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;no &nbsp;es la separaci\u00f3n f\u00edsica de Enio Rivera y Alicia Rubio, &nbsp;o los viajes de la c\u00f3nyuge, lo \u00fanico que conduce a &nbsp;afirmar que entre ellos no existi\u00f3 convivencia en los dos a\u00f1os &nbsp;anteriores a la muerte, pues bien es sabido que la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral ha admitido ese apartamiento corporal por circunstancias &nbsp;especiales de salud o trabajo, siempre y cuando luzca irrefutable que &nbsp;la pareja continu\u00f3 prest\u00e1ndose apoyo mutuo, econ\u00f3mico &nbsp;y espiritual, de forma que se advierta que su uni\u00f3n permanece &nbsp;indemne; no obstante, no es ese el panorama que se avizora en el caso &nbsp;analizado, pues pese a que H\u00e9ctor Morales, Nubia Mayor e, &nbsp;incluso, Leonardo Felipe Rivera manifestaron que en el \u00faltimo &nbsp;a\u00f1o y medio, el pensionado retornaba de Tulu\u00e1 a Cali &nbsp;los fines de semana a llevar mercado a la casa de su esposa, dicho &nbsp;gesto se exhibe m\u00e1s como una muestra de generosidad de parte &nbsp;de Rivera Ocampo, que no como un acto rec\u00edproco de ayuda y &nbsp;atenci\u00f3n con su esposa. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;qued\u00f3 establecido con el acopio probatorio, que el pensionado &nbsp;padec\u00eda de diabetes e hipertensi\u00f3n, lo cual gener\u00f3 &nbsp;en los \u00faltimos a\u00f1os hospitalizaciones y permanente &nbsp;medicaci\u00f3n. Al observar las respuestas entregadas por Alicia &nbsp;Rubio en la entrevista de 29 de agosto de 2002 (fl. 223,) realizada &nbsp;por la Gerencia de Pensiones, se colige que no exist\u00eda &nbsp;cercan\u00eda con el pensionado, pues ni siquiera conoci\u00f3 el &nbsp;lugar donde \u00e9l resid\u00eda en Tulu\u00e1, a pesar de todo &nbsp;el tiempo que vivi\u00f3 all\u00ed, menos estuvo atenta o era &nbsp;conocedora de su verdadero estado de salud, pues al indag\u00e1rsele &nbsp;si estuvo hospitalizado, respondi\u00f3 que s\u00ed, \u00abla &nbsp;hija Jackeline es la que sabe porque ella es la que hac\u00eda &nbsp;todas las vueltas (\u2026). Se suma a lo dicho, que no entreg\u00f3 &nbsp;detalles de la convivencia con el esposo. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;el contario(sic), en entrevista de 21 de noviembre de 2002 (fls. 290 &nbsp;a 292), la se\u00f1ora Rengifo dio a conocer el salario que &nbsp;devengaba su compa\u00f1ero y la forma como se lo cancelaban, y en &nbsp;cuanto a la salud de Enio Rivera, explic\u00f3 que estuvo &nbsp;hospitalizado 9 d\u00edas \u00aben la Uribe\u00bb; en cuanto a la &nbsp;duda del entrevistador, de si el causante ten\u00eda una &nbsp;alimentaci\u00f3n especial, apunt\u00f3 que no pod\u00eda &nbsp;consumir m\u00e1s de 800 cent\u00edmetros c\u00fabicos de &nbsp;l\u00edquido al d\u00eda, e inform\u00f3 sobre otras &nbsp;restricciones, as\u00ed como que ten\u00eda control cada dos &nbsp;meses, que le suministraba 35 unidades de insulina al d\u00eda y &nbsp;detall\u00f3 cada uno de los medicamentos que deb\u00eda tomar, &nbsp;dosis y horarios. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;en esa l\u00ednea argumentativa concluir que el veredicto del &nbsp;juzgado deb\u00eda ratificarse porque, &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien reposan en el expediente, el carn\u00e9 de salud del jubilado &nbsp;en el que figura como beneficiaria su esposa y la declaraci\u00f3n &nbsp;extraproceso rendida en 1998 por el pensionado sobre dependencia y &nbsp;convivencia con Alicia Rubio, el primero no es apto para demostrar &nbsp;convivencia, mientras que la segunda, teniendo en cuenta su fecha de &nbsp;elaboraci\u00f3n, no acredita que la pareja convivi\u00f3 los 2 &nbsp;a\u00f1os inmediatamente anteriores a la desaparici\u00f3n de &nbsp;Enio Rivera Ocampo. &nbsp;<\/p>\n<p>Del &nbsp;anterior recuento se infiere que, contrario &nbsp;al parecer de la inconforme, no est\u00e1 a su arbitrio acudir a la &nbsp;acci\u00f3n constitucional para exponer su tesis y obtener un &nbsp;resultado favorable, de ah\u00ed que se torna superflua la &nbsp;pretensi\u00f3n de invocar la vulneraci\u00f3n de derechos &nbsp;fundamentales, aspirando con ello a imponer sus razones frente a la &nbsp;interpretaci\u00f3n efectuada por las autoridades judiciales &nbsp;accionadas al asunto puesto a su consideraci\u00f3n, en donde con &nbsp;argumentos claros y ajustados al marco normativo que reg\u00eda el &nbsp;asunto al momento del deceso del causante, se emitieron las &nbsp;decisiones que en este caso favorecieron a la compa\u00f1era &nbsp;permanente sobre las aspiraciones de la c\u00f3nyuge, quien como se &nbsp;vio, muy a su pesar, no logr\u00f3 acreditar los presupuestos &nbsp;necesarios para la obtenci\u00f3n de la prestaci\u00f3n a la que &nbsp;aspira. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;expuesto, pone en evidencia que lo que en realidad existe en el &nbsp;presente asunto es una disparidad de criterios en torno a la &nbsp;apreciaci\u00f3n de las circunstancias que rodearon el caso &nbsp;concreto y la hermen\u00e9utica judicial desplegada, lo que torna &nbsp;inviable el ruego en tanto no se puede \u00abimponer &nbsp;al fallador una determinada interpretaci\u00f3n de las normas &nbsp;procesales aplicables al asunto sometido a su estudio o una &nbsp;espec\u00edfica valoraci\u00f3n probatoria, a efectos de que su &nbsp;raciocinio coincida con el de las partes\u00bb &nbsp;(CSJ STC10939-2021, memorada en STC6349-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;suma, la protecci\u00f3n invocada debe negarse porque no &nbsp;encuentra esta Sala configurada la conculcaci\u00f3n aducida por la &nbsp;promotora, toda vez que las consideraciones expuestas en la sentencia &nbsp;que resolvi\u00f3 el recurso extraordinario no resultan &nbsp;irrazonables, sin que devenga propio que por esta v\u00eda &nbsp;subsidiaria se realice un pronunciamiento alterno. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por &nbsp;autoridad de la ley, resuelve: CONFIRMAR &nbsp;el &nbsp;pronunciamiento de naturaleza, procedencia y fecha conocidas. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese a &nbsp;las partes e intervinientes por el medio m\u00e1s expedito y &nbsp;rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA PATRICIA &nbsp;GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC397-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp; Magistrado Ponente &nbsp; STC397-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b011001-02-04-000-2022-02021-01 &nbsp; (Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n del veinticinco de enero de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinticinco (25) de enero de dos mil veintitr\u00e9s &nbsp;(2023). &nbsp; Desata &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 22 de noviembre &nbsp;de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[58],"tags":[],"class_list":["post-70252","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-enero-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70252","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70252"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70252\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70252"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70252"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70252"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}