{"id":70904,"date":"2024-05-20T22:42:14","date_gmt":"2024-05-20T22:42:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc580-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:42:14","modified_gmt":"2024-05-20T22:42:14","slug":"stc580-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc580-2023\/","title":{"rendered":"STC580 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC580-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC580-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-04-000-2022-02227-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de primero de febrero de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., primero (1) de febrero de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte decide la impugnaci\u00f3n interpuesta frente a la sentencia &nbsp;proferida por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de &nbsp;Justicia el 8 de noviembre de 2022, con la cual se neg\u00f3 la &nbsp;acci\u00f3n de tutela promovida por Eva Sandrid Orozco Bordillo -a &nbsp;trav\u00e9s de apoderado judicial, quien adem\u00e1s act\u00faa &nbsp;en nombre propio-, contra la Sala Penal del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Medell\u00edn y el Juzgado Tercero Penal del &nbsp;Circuito con Funci\u00f3n de Conocimiento de Bello (Antioquia). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Los promotores reclamaron &nbsp;la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales &nbsp;al debido proceso y acceso a la administraci\u00f3n de justicia, &nbsp;presuntamente vulnerados por las autoridades judiciales cuestionadas &nbsp;al interior del proceso penal de radicado 2021-15441. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El 23 de diciembre de 2021, el Juzgado Segundo Penal Municipal con &nbsp;Funci\u00f3n de Control de Garant\u00edas de Medell\u00edn &nbsp;adelant\u00f3 las audiencias preliminares en contra de Eva Sandrid &nbsp;Orozco Bordilo a quien se le formul\u00f3 imputaci\u00f3n por los &nbsp;delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas de fuego, &nbsp;cargos a los que no se allan\u00f3. En tal diligencia le fue &nbsp;impuesta medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva en &nbsp;establecimiento carcelario. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;La etapa de conocimiento le correspondi\u00f3 al Juzgado accionado, &nbsp;el cual adelant\u00f3 acusaci\u00f3n el 10 de febrero de 2022. &nbsp;Instalada la audiencia preparatoria, el 23 de marzo siguiente, la &nbsp;Fiscal\u00eda y la defensa enunciaron las pruebas y se interrog\u00f3 &nbsp;a la procesada sobre la aceptaci\u00f3n o no de los cargos. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Tal actuaci\u00f3n fue suspendida y reanudada el 7 de julio del &nbsp;mismo a\u00f1o. En dicha oportunidad, el apoderado de la procesada &nbsp;enunci\u00f3 las pruebas testimoniales y documentales que har\u00eda &nbsp;valer en el juicio, sin embargo, la diligencia nuevamente fue &nbsp;suspendida ante la oposici\u00f3n presentada por el ente acusador y &nbsp;el representante de v\u00edctimas. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;Posteriormente, el Juzgado encarado -con prove\u00eddo del 12 de &nbsp;julio de 2022-, tras argumentar una falta de defensa t\u00e9cnica, &nbsp;resolvi\u00f3 decretar la nulidad de la audiencia preparatoria. &nbsp;Decisi\u00f3n que fue confirmada por el Colegiado debatido -el 6 de &nbsp;septiembre de 2022-. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp;Por lo expuesto, los actores aducen que dichas determinaciones son &nbsp;irregulares, pues fueron proferidas con el \u00fanico prop\u00f3sito &nbsp;de remover al apoderado contractual. Sostienen que se incurri\u00f3 &nbsp;en los defectos org\u00e1nico, f\u00e1ctico, sustantivo, falta de &nbsp;motivaci\u00f3n, desconocimiento del precedente, violaci\u00f3n a &nbsp;la Constituci\u00f3n y error inducido, al confirmar las falacias &nbsp;del a quo quien indic\u00f3 que la defensa desconoc\u00eda las &nbsp;formalidades del sistema penal, lo que quebrant\u00f3 adem\u00e1s &nbsp;la dignidad profesional, personal y familiar del abogado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Demandaron que se deje sin valor y efectos \u00ab\u2026el &nbsp;auto por medio del cual, el d\u00eda 12 de julio de 2022, la &nbsp;accionada Juez 3\u00aa Penal del Circuito de Bello (Ant.) decret\u00f3 &nbsp;la nulidad de la indicada Audiencia Preparatoria, a partir de su &nbsp;primera sesi\u00f3n, inclusive, y, por lo tanto, o &nbsp;consiguientemente, el auto mediante el cual, el d\u00eda 06 de &nbsp;septiembre de la misma anualidad, la accionada Sala Penal del &nbsp;Honorable Tribunal Superior de Medell\u00edn (Ant.) \u2026 &nbsp;confirm\u00f3 tal decisi\u00f3n.\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>II. RESPUESTAS &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RECIBIDAS. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Medell\u00edn1, &nbsp;inform\u00f3 que conoci\u00f3 del recurso de apelaci\u00f3n &nbsp;frente al prove\u00eddo del 12 de julio de 2022, determinaci\u00f3n &nbsp;que confirm\u00f3 el 6 de septiembre de la presente anualidad, con &nbsp;fundamento en el art\u00edculo 457 del C.G.P, al evidenciar falta &nbsp;de defensa t\u00e9cnica. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Francisco Iv\u00e1n Rodr\u00edguez Zea2, &nbsp;apoderado de v\u00edctimas, afirm\u00f3 que \u00abla &nbsp;falta de t\u00e9cnica del Defensor al poner en peligro el debido &nbsp;proceso penal pone en riesgo los derechos de las v\u00edctimas. Y &nbsp;tan notorio fue ello; no solo para los intervinientes si no para el &nbsp;mismo Tribunal, que decretaron la Nulidad por falta de defensa &nbsp;t\u00e9cnica\u00bb. &nbsp;Pidi\u00f3 desestimar y negar la acci\u00f3n constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>III. LA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia neg\u00f3 &nbsp;el amparo. Consider\u00f3 que \u00ablas &nbsp;determinaciones cuestionadas no resultan caprichosas, ni &nbsp;constitutivas de v\u00edas de hecho por los defectos enunciados en &nbsp;la demanda, por el contrario, se trata de providencias debidamente &nbsp;fundamentadas, que consultan el criterio jurisprudencial de esta Sala &nbsp;sobre la materia, lo que descarta la procedencia del amparo &nbsp;pretendido\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>IV. LA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;formularon los promotores, insistiendo en los mismos argumentos &nbsp;esbozados en el escrito inicial. No comparten lo resuelto en primera &nbsp;instancia, pues a su juicio, el fallo impugnado incurre \u00abtambi\u00e9n &nbsp;en la vulneraci\u00f3n y amenaza de los derechos fundamentales &nbsp;sobre los cuales se est\u00e1 rogando su defensa y protecci\u00f3n &nbsp;constitucional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>V. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Corresponde a la Sala establecer si las autoridades cuestionadas &nbsp;vulneraron los derechos fundamentales de los gestores, con ocasi\u00f3n &nbsp;del prove\u00eddo dictado el 6 de septiembre de 2022, con el cual &nbsp;se confirm\u00f3 la determinaci\u00f3n del 12 de julio de la &nbsp;misma calenda, que declar\u00f3 la nulidad a partir de la audiencia &nbsp;preparatoria en la referida causa penal. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Sobre el particular, se observa que la &nbsp;Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn &nbsp;-con &nbsp;prove\u00eddo del 6 de septiembre de 20223- &nbsp;expres\u00f3 las razones que lo llevaron a confirmar la &nbsp;determinaci\u00f3n de primera instancia. Para ello, luego de &nbsp;invocar el art\u00edculo 457 de la Ley 906 de 2004 y la sentencia &nbsp;CSJ SP100 de 2018 proferida por esta Corporaci\u00f3n, analiz\u00f3 &nbsp;las solicitudes probatorias realizadas por el abogado defensor. De &nbsp;ello, destac\u00f3 que \u00abcarec\u00edan &nbsp;de objetividad, as\u00ed como evidenciaban el claro desconocimiento &nbsp;del objeto de la audiencia, misma en la que se solicitan pruebas &nbsp;documentales, testimoniales y periciales, entre otras, pero que el &nbsp;defensor no supo diferenciar entre lo que eran ordenes previas de &nbsp;investigaci\u00f3n y resultados obtenidos que pudieran hacerse &nbsp;valer como prueba\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Lo anterior, teniendo en cuenta que el accionante \u00abSolicit\u00f3 &nbsp;se ingresara como prueba documental las entrevistas tomadas a la &nbsp;procesada, su esposo, su hermano y su cu\u00f1ada siendo claro, en &nbsp;primer lugar, que esas entrevistas no son prueba documental, y &nbsp;segundo, lo que se ingresa es el testimonio de las personas que &nbsp;declararon previamente y esas entrevistas s\u00f3lo servir\u00e1n &nbsp;para refrescar memoria o impugnar credibilidad\u00bb. Aclar\u00f3 &nbsp;que &nbsp;\u00abExcepcionalmente podr\u00edan admitirse como prueba de &nbsp;referencia cuando se cumplieran los requisitos de. Art. 438 del &nbsp;C.P.P. lo que no ocurri\u00f3 en este evento, pues no hubo &nbsp;manifestaci\u00f3n alguna frente a ello\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Por lo anterior, enfatiz\u00f3 que en el presente asunto no se &nbsp;trata de una estrategia defensiva, \u00absino &nbsp;que las solicitudes probatorias que pretend\u00eda elevar la &nbsp;defensa, no ten\u00edan ese car\u00e1cter de prueba, pues en caso &nbsp;de haberse tomado la decisi\u00f3n por la juez de primera &nbsp;instancia, es claro que ninguna de las solicitadas hubiese sido &nbsp;decretada\u00bb. Toda &nbsp;vez que, &nbsp;\u00ablas entrevistas eran prueba de referencia inadmisible, y las &nbsp;ordenes de trabajo dadas a los investigadores de la defensa, eran &nbsp;actos investigativos que tienen como fin obtener un resultado que s\u00ed &nbsp;podr\u00eda solicitarse como prueba, pero nada de ello se dijo al &nbsp;respecto, como que obtuvo informaci\u00f3n de alguna &nbsp;entidad, &nbsp;tampoco habl\u00f3 de testigos del hecho que pudieran controvertir &nbsp;la prueba de la Fiscal\u00eda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;consiguiente, trajo a colaci\u00f3n pronunciamientos de esta &nbsp;Corporaci\u00f3n respecto a la defensa t\u00e9cnica, &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cuanto hace a la defensa t\u00e9cnica, jur\u00eddica o &nbsp;cualificada, durante las fases de investigaci\u00f3n y juzgamiento &nbsp;en que se divide el proceso penal, la cual puede ser escogida &nbsp;libremente por el procesado mediante la designaci\u00f3n de un &nbsp;defensor de confianza o provista por el Estado de oficio o a trav\u00e9s &nbsp;del servicio de Defensor\u00eda P\u00fablica, la Corte5 ha &nbsp;precisado que se trata de una garant\u00eda de rango superior, de &nbsp;car\u00e1cter aut\u00f3nomo e independiente, cuya eficacia no &nbsp;depende del libre albedr\u00edo de quien de manera oficiosa ha sido &nbsp;designado por el funcionario para atender los intereses del acusado, &nbsp;o del defensor p\u00fablico o contractual que le asista, ni se &nbsp;reduce a su designaci\u00f3n supletoria y nominal cuando el &nbsp;procesado carece de un abogado de confianza, sino que se prolonga en &nbsp;el tiempo y a lo largo de la actuaci\u00f3n, hasta la vigilancia de &nbsp;la gesti\u00f3n por parte del funcionario judicial, a fin que la &nbsp;oposici\u00f3n a la pretensi\u00f3n punitiva del Estado se ajuste &nbsp;a la voluntad del constituyente, y se enmarque en los par\u00e1metros &nbsp;de diligencia debida, en defensa de los intereses del sujeto pasivo &nbsp;de la acci\u00f3n penal estatal4. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido la Jurisprudencia de esta Corte ha precisado que la &nbsp;garant\u00eda constitucional de la defensa t\u00e9cnica debe ser &nbsp;controlada por el funcionario judicial encargado de dirigir el &nbsp;proceso, a fin de que no se reduzca a una actuaci\u00f3n meramente &nbsp;formal, sino que se concrete en verdaderos actos de controversia &nbsp;jur\u00eddica y probatoria, ya que s\u00f3lo de esa manera se &nbsp;puede afirmar de manera cierta e indiscutible el cumplimiento de las &nbsp;previsiones sobre dicho particular5 &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;Posteriormente, lleg\u00f3 a las siguientes conclusiones: &nbsp;\u00ab i) &nbsp;la procesada estaba conforme con la actividad de su defensor de &nbsp;confianza, porque no se opuso a ella al pregunt\u00e1rsele; ii) el &nbsp;abogado consider\u00f3 que con su experiencia en la defensor\u00eda &nbsp;p\u00fablica, en la rama judicial y como funcionario, manejaba la &nbsp;t\u00e9cnica del sistema penal acusatorio; iii) qued\u00f3 claro &nbsp;que el defensor desconoce la t\u00e9cnica del sistema penal &nbsp;acusatorio y c\u00f3mo debe realizarse correctamente la solicitud &nbsp;probatoria, as\u00ed como que no diferencia la prueba documental de &nbsp;testimonial y que las entrevistas no son prueba documental, como &nbsp;tampoco las \u00f3rdenes de trabajo dadas a sus investigadores iv) &nbsp;que si bien desde la audiencia de acusaci\u00f3n hubo presencia &nbsp;procesal y se asumi\u00f3 una postura que permite deducir una &nbsp;m\u00ednima actividad vigilante de la defensa, la misma no alcanza &nbsp;a superar el examen de una debida defensa t\u00e9cnica que de &nbsp;manera responsable pueda representar los intereses de la se\u00f1ora &nbsp;Eva Sandrid Orozco Bordillo. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp;Finalmente, hizo alusi\u00f3n a que el mismo defensor corrobor\u00f3 &nbsp;el desconocimiento del sistema penal acusatorio, al manifestar que &nbsp;\u00abde &nbsp;confirmarse la nulidad, la misma deb\u00eda hacerse desde la &nbsp;formulaci\u00f3n de la acusaci\u00f3n, lo que no es viable en &nbsp;tanto en la audiencia de acusaci\u00f3n solo se controla el escrito &nbsp;de acusaci\u00f3n que no presenta reparo alguno, y s\u00f3lo all\u00ed &nbsp;se hace el descubrimiento probatorio de la Fiscal\u00eda a la &nbsp;Defensa t\u00e9cnica, por manera que al no requerir mayor &nbsp;intervenci\u00f3n en esta audiencia de la defensa, la nulidad solo &nbsp;debe operar desde la audiencia preparatoria como efectivamente se &nbsp;hizo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;De &nbsp;lo transcrito, esta &nbsp;Sala -en su calidad de juez constitucional- advierte que la acci\u00f3n &nbsp;no tiene vocaci\u00f3n de prosperidad. Y, por lo tanto, la &nbsp;providencia impugnada habr\u00e1 de ser confirmada. En efecto, con &nbsp;independencia de que se compartan o no todas las conclusiones del &nbsp;juez ordinario, para esta Sala, la decisi\u00f3n cuestionada no &nbsp;podr\u00eda ser recibida como irrazonable.6 &nbsp;Ello &nbsp;pues, fue proferida por el juez natural, sirvi\u00e9ndose de un &nbsp;an\u00e1lisis normativo, probatorio y jurisprudencial del tema &nbsp;debatido. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Por supuesto, para esta Sala Civil, el juez constitucional no es el &nbsp;llamado a intervenir a manera de autoridad de instancia para &nbsp;establecer cu\u00e1les de los planteamientos expuestos resultan ser &nbsp;los m\u00e1s acertados. Y, tampoco, para ordenar una determinada &nbsp;apreciaci\u00f3n o valoraci\u00f3n de los elementos demostrativos &nbsp;obrantes en el expediente. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;Sumado &nbsp;a lo anterior, importa recordar que la tutela no es una herramienta &nbsp;superior de revisi\u00f3n de &nbsp;los criterios interpretativos de los jueces ordinarios, los cuales &nbsp;-en desarrollo de sus facultades y amparados en los principios de &nbsp;autonom\u00eda e independencia judicial- gozan se autonom\u00eda &nbsp;en la toma de sus decisiones. Y, por tanto, el juez constitucional no &nbsp;es el llamado a definir la controversia a modo de autoridad de &nbsp;instancia. Sobre &nbsp;el particular, la Sala ha sostenido, de un lado, que: &nbsp;<\/p>\n<p>el &nbsp;juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro &nbsp;para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y &nbsp;hermen\u00e9uticas del juzgador, o de las partes, resultan ser los &nbsp;m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo &nbsp;pretende la parte actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, &nbsp;como si fuese uno de instancia\u00bb &nbsp;(CSJ STC.7 mar. 2008, Rad. 2007-00514-01 Reiterada en CSJ STC 4454. &nbsp;15 de jul. 2020); y, de otro, que \u00abla &nbsp;adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento &nbsp;que le allane el camino al vencido para perseverar en sus &nbsp;discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb &nbsp;(CSJ STC 28 mar. 2012, Rad. 00022-01, CSJ STC 3446- 2020, reiterada &nbsp;en STC &nbsp;2462-2021, 12 de marzo). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Por &nbsp;estas razones, se ratificar\u00e1 el fallo impugnado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>VI. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la &nbsp;Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por mandato de la ley, CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia impugnada. Comun\u00edquese lo resuelto a los &nbsp;interesados, en la forma prevista por el art\u00edculo 30 del &nbsp;decreto 2591 de 1991. Oportunamente, rem\u00edtase el expediente a &nbsp;la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1-18. Anexo 0008Memorial.pdf &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1-13. Anexo 0009Memorial.pdf &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 1-15. Anexo PRUEBA_24_10_2022, 10_21_57.pdf &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ-SP574-2018, 49552 &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SP abr. 28 de 2010 Rad. 32966 &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aquello que se recibe como \u201crazonable\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tambi\u00e9n puede recibirse como \u201cracional\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Atienza, M. Para &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;una razonable definici\u00f3n de razonable, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Doxa, 1987, p\u00e1g. 197 y ss.). Y como \u201cv\u00e1lido\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;puesto que \u201csatisface &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los requisitos afincados en las reglas de reconocimiento\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Hart, H. The &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;concept of law, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Oxford University Press, 1961, p\u00e1g. 128). &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC580-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; STC580-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-04-000-2022-02227-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de primero de febrero de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., primero (1) de febrero de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp; La &nbsp;Corte decide la impugnaci\u00f3n interpuesta frente a la sentencia &nbsp;proferida por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59],"tags":[],"class_list":["post-70904","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-febrero-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70904","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70904"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70904\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70904"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70904"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70904"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}