{"id":71613,"date":"2024-05-20T22:43:12","date_gmt":"2024-05-20T22:43:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc1885-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:43:12","modified_gmt":"2024-05-20T22:43:12","slug":"stc1885-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc1885-2023\/","title":{"rendered":"STC1885 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC1885-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC1885-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-04-000-2022-02500-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de primero de marzo de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., primero (1\u00b0) de marzo de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n de la sentencia proferida por la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Penal el 13 de diciembre de 2022, en la acci\u00f3n &nbsp;de tutela promovida por Ceneli Esther Romero Barbosa contra la Sala &nbsp;de Descongesti\u00f3n n\u00b0 2 de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral y la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial &nbsp;de Bogot\u00e1, tr\u00e1mite al cual fueron vinculados Romualda &nbsp;de la Concepci\u00f3n Saumet Su\u00e1rez, Yolanda Remedios Pinz\u00f3n &nbsp;de Cantillo, la Corte Constitucional, la Sala de Tutelas n\u00ba. 2 &nbsp;de la Sala de Casaci\u00f3n Penal, la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, el Fondo de Previsi\u00f3n Social del Congreso de la &nbsp;Rep\u00fablica y, citados los dem\u00e1s intervinientes en el &nbsp;proceso ordinario con radicado n\u00b0 2007-00978. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La actora invoc\u00f3 la &nbsp;protecci\u00f3n de los derechos fundamentales al debido proceso, &nbsp;familia, igualdad y seguridad social, presuntamente vulnerados por &nbsp;las autoridades judiciales accionadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;sustento de su queja, relat\u00f3 que Yolanda Remedios Pinz\u00f3n &nbsp;promovi\u00f3 juicio ordinario laboral contra Romualda de la &nbsp;Concepci\u00f3n Saumet Su\u00e1rez y, el Fondo de Previsi\u00f3n &nbsp;Social del Congreso de la Rep\u00fablica como litis &nbsp;consorte facultativo, &nbsp;con &nbsp;el fin de obtener el reconocimiento del 50% de la pensi\u00f3n de &nbsp;sobrevivientes, en calidad de c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite de &nbsp;Milciades L\u00e1zaro Cantillo Costa quien falleci\u00f3 el 5 de &nbsp;abril de 1995, asunto al que fue vinculada como interviniente ad &nbsp;exludendum. &nbsp;<\/p>\n<p>Sostuvo &nbsp;que el Juzgado Doce Laboral del Circuito de Bogot\u00e1 en &nbsp;sentencia de 2 de septiembre de 2011, accedi\u00f3 a las &nbsp;pretensiones y conden\u00f3 al mencionado Fondo de Previsi\u00f3n &nbsp;al reconocimiento y pago del 50% de la sustituci\u00f3n pensional &nbsp;de sobrevinientes a Yolanda Remedios Pinz\u00f3n de Cantillo, y del &nbsp;100% a partir de la fecha en la que los menores hijos del causante &nbsp;perdieran su derecho a recibir la aludida prestaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;anterior determinaci\u00f3n fue confirmada por la Sala Laboral del &nbsp;Tribunal Superior de la misma ciudad el 14 de diciembre de 2012, al &nbsp;desatar los recursos de apelaci\u00f3n formulados por Romualda de &nbsp;la Concepci\u00f3n Saumet Suarez y Ceneli &nbsp;Esther Romero Barbosa. &nbsp;<\/p>\n<p>Inconformes &nbsp;con ese pronunciamiento, interpusieron recurso extraordinario de &nbsp;casaci\u00f3n y, la Sala de Descongesti\u00f3n n\u00b0 2 de la &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Laboral mediante sentencia SL3597-2019 de 3 &nbsp;de septiembre de 2019, dispuso &nbsp;no casar el fallo de segunda instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>Romualda &nbsp;de la Concepci\u00f3n Saumet Su\u00e1rez promovi\u00f3 acci\u00f3n &nbsp;de tutela contra esa decisi\u00f3n, conocida en primera instancia &nbsp;por la Sala de Casaci\u00f3n Penal, la cual en fallo de 29 de &nbsp;octubre de 2019 neg\u00f3 la solicitud de amparo; pronunciamiento &nbsp;confirmado por la Sala de Casaci\u00f3n Civil el 6 de diciembre de &nbsp;2019. &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente &nbsp;la tutela fue seleccionada en sede de revisi\u00f3n por la Corte &nbsp;Constitucional, autoridad que mediante sentencia SU-297 de 2021, &nbsp;revoc\u00f3 las aludidas decisiones y, dispuso amparar los derechos &nbsp;fundamentales al debido proceso, igualdad y seguridad social de &nbsp;Romualda de la Concepci\u00f3n Saumet Su\u00e1rez y de Ceneli &nbsp;Esther Romero Barbosa. Asimismo, dej\u00f3 sin efectos la &nbsp;providencia SL3597-2019 de 3 de septiembre de 2019 y orden\u00f3 a &nbsp;la Sala de Descongesti\u00f3n n\u00ba 2 de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral adoptar una nueva determinaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cumplimiento, la accionada emiti\u00f3 la sentencia SL3301-2022 de &nbsp;16 de agosto de 2022, en la que &nbsp;resolvi\u00f3 los recursos de &nbsp;casaci\u00f3n interpuestos por Romualda de la Concepci\u00f3n &nbsp;Saumet Su\u00e1rez y de Ceneli Esther Romero Barbosa en calidad de &nbsp;demandada y tercera ad &nbsp;exludendum, &nbsp;respectivamente, y dispuso casar la decisi\u00f3n del Tribunal &nbsp;Superior de Bogot\u00e1. En sede de instancia orden\u00f3 &nbsp;modificar y adicionar la sentencia de primer grado, en el sentido de &nbsp;declarar que Yolanda Remedios Pinz\u00f3n y Romualda de la &nbsp;Concepci\u00f3n Saumet Su\u00e1rez ten\u00edan derecho al &nbsp;reconocimiento y pago de la pensi\u00f3n de sobrevivientes, de &nbsp;forma proporcional al tiempo de convivencia con el pensionado. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, adujo la aqu\u00ed accionante que la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;convocada, incurri\u00f3 en defecto sustantivo por aplicaci\u00f3n &nbsp;indebida del art\u00edculo 47 de la Ley 100 de 1993 y &nbsp;desconocimiento del precedente judicial [SU461-2020], &nbsp;al desestimar que \u00abla &nbsp;procreaci\u00f3n &nbsp;de uno o m\u00e1s hijos durante los dos a\u00f1os anteriores a la &nbsp;muerte del causante, es tambi\u00e9n un elemento que permite &nbsp;inferir la existencia de lazos afectivos y de convivencia efectiva y &nbsp;en consecuencia, suple el requisito de la convivencia (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, agreg\u00f3 que al reconocer la pensi\u00f3n de &nbsp;sobrevivientes \u00fanicamente a Yolanda Remedios Pinz\u00f3n y &nbsp;Romualda de la Concepci\u00f3n Saumet Su\u00e1rez, la autoridad &nbsp;accionada vulner\u00f3 sus derechos fundamentales, puesto que se &nbsp;encontraba acreditada su convivencia con Milciades Cantillo Costa &nbsp;desde 1991 hasta su fallecimiento, momento desde el cual ella sola &nbsp;tuvo que hacerse responsable de su hija de 9 meses de nacida. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Con &nbsp;fundamento en lo narrado, solicit\u00f3 modificar &nbsp;la &nbsp;sentencia SL3301-2022, as\u00ed como los fallos de primera y &nbsp;segunda instancia proferidos en el proceso ordinario laboral &nbsp;cuestionado, en el sentido de declarar que le asiste derecho al &nbsp;reconocimiento y pago de la pensi\u00f3n de sobrevivientes exigida, &nbsp;de forma proporcional al tiempo de convivencia con el causante. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La Sala de Descongesti\u00f3n n\u00b0 2 de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral inform\u00f3 que la sentencia reprochada se ajust\u00f3 a &nbsp;los precedentes de las Altas Cortes y los principios &nbsp;constitucionales. Destac\u00f3 que en respeto a los mandatos dados &nbsp;por el \u00f3rgano Constitucional en la sentencia SU297-2021, lo &nbsp;primero que precis\u00f3 al abordar la demanda de casaci\u00f3n &nbsp;de Ceneli Esther Romero Barbosa, fue la orden dada por dicha Corte, &nbsp;incluso acudiendo a sus mismas palabras; sin embargo, pese a que se &nbsp;evidenci\u00f3 el error jur\u00eddico del Tribunal, ello no &nbsp;result\u00f3 suficiente para casar la sentencia respecto a esa &nbsp;recurrente, ya que deb\u00eda derruirse el otro pilar de la &nbsp;decisi\u00f3n, en cuanto a que no se logr\u00f3 acreditar la &nbsp;convivencia con el pensionado, lo cual no ocurri\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El Juzgado Doce Laboral del Circuito de Bogot\u00e1 requiri\u00f3 &nbsp;negar la protecci\u00f3n reclamada, argumentando que la sentencia &nbsp;proferida por ese despacho el 2 de septiembre de 2011 no constituye &nbsp;una violaci\u00f3n a los derechos fundamentales de la actora, en la &nbsp;medida que es producto de una interpretaci\u00f3n jur\u00eddica &nbsp;razonable, con apego a las normas que gobiernan el asunto que se &nbsp;someti\u00f3 a consideraci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;El Fondo de Previsi\u00f3n Social del Congreso de la Rep\u00fablica &nbsp;indic\u00f3 que se est\u00e1 haciendo un uso irracional de la &nbsp;acci\u00f3n de tutela al ser empleada como una cuarta instancia en &nbsp;un proceso judicial que ya finaliz\u00f3; adem\u00e1s, precis\u00f3 &nbsp;que no se evidencia que la reclamante se encuentre en situaci\u00f3n &nbsp;de vulnerabilidad. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;La Presidente de la Corte Constitucional relat\u00f3 las gestiones &nbsp;adelantadas por esa Corporaci\u00f3n en sede de revisi\u00f3n y &nbsp;solicit\u00f3 su desvinculaci\u00f3n del presente tr\u00e1mite &nbsp;por falta de legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva. En el mismo &nbsp;sentido elev\u00f3 petici\u00f3n la Sala de Tutelas n\u00ba 2 de &nbsp;la Sala de Casaci\u00f3n Penal. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Yolanda Remedios Pinz\u00f3n de Cantillo se opuso a la prosperidad &nbsp;de la protecci\u00f3n, argumentando que no existi\u00f3 &nbsp;vulneraci\u00f3n a los derechos de la peticionaria. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;La Presidente de la Sala de Casaci\u00f3n Civil alleg\u00f3 copia &nbsp;de la providencia emitida en la acci\u00f3n de tutela inicial n\u00ba &nbsp;2019-02005-01. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal neg\u00f3 la solicitud de amparo, &nbsp;tras considerar que los argumentos expuestos por la peticionaria no &nbsp;configuraban un requisito de procedencia de la acci\u00f3n de &nbsp;tutela contra providencias judiciales, adem\u00e1s, porque no &nbsp;existi\u00f3 una vulneraci\u00f3n a los derechos fundamentales de &nbsp;aqu\u00e9lla, &nbsp;que pudiese endilg\u00e1rsele a las autoridades convocadas. Al &nbsp;respecto destac\u00f3 que lo pretendido por la actora es que &nbsp;por &nbsp;v\u00eda de tutela, se sustituya la apreciaci\u00f3n del an\u00e1lisis &nbsp;que al efecto hizo el juez designado por el legislador para tomar la &nbsp;decisi\u00f3n correspondiente. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Fue &nbsp;formulada por la accionante, aduciendo que contrario a lo indicado &nbsp;por el a &nbsp;quo &nbsp;constitucional, la acci\u00f3n de tutela formulada cumple los &nbsp;requisitos generales y especiales de procedencia contra &nbsp;determinaciones judiciales, los cuales explic\u00f3. Agreg\u00f3 &nbsp;que el fallador debi\u00f3 identificar las particularidades del &nbsp;proceso ordinario en el marco que fue expedida la sentencia y referir &nbsp;los fundamentos de la decisi\u00f3n acusada, as\u00ed como &nbsp;abordar uno a uno los defectos referidos en el escrito de cara a las &nbsp;particularidades de este asunto, sin embargo, no hubo motivaci\u00f3n &nbsp;adecuada y razonable al respecto. &nbsp;<\/p>\n<p>Efectu\u00f3 &nbsp;una comparaci\u00f3n de la jurisprudencia de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral citada por la autoridad accionada, indicando que, en el &nbsp;precedente aplicado, las circunstancias f\u00e1cticas son distintas &nbsp;a las de su caso. Por lo dem\u00e1s, insisti\u00f3 en los &nbsp;argumentos iniciales. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; Recuerda la Sala que en l\u00ednea de principio, la acci\u00f3n &nbsp;de tutela no procede contra las providencias o actuaciones &nbsp;judiciales, pues ello significar\u00eda un desconocimiento de los &nbsp;principios contemplados en los art\u00edculos 228 y 230 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Pol\u00edtica; no obstante, cuando los &nbsp;funcionarios judiciales incurran en un proceder abiertamente opuesto &nbsp;al ordenamiento legal, sin ninguna objetividad y, los interesados no &nbsp;cuenten con otro medio de defensa judicial, esta jurisdicci\u00f3n &nbsp;est\u00e1 llamada a intervenir en aras de conjurar o evitar la &nbsp;vulneraci\u00f3n de las garant\u00edas fundamentales &nbsp;involucradas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; En el asunto que ocupa la atenci\u00f3n de la Sala, Ceneli Esther &nbsp;Romero Barbosa acude a este mecanismo excepcional en busca de la &nbsp;protecci\u00f3n de los derechos fundamentales que considera &nbsp;vulnerados con la sentencia SL3301-2022 proferida por la Sala de &nbsp;Descongesti\u00f3n n\u00ba 2 de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral &nbsp;el 16 de agosto de 2022, a trav\u00e9s de la cual cas\u00f3 &nbsp;parcialmente la decisi\u00f3n del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 &nbsp;y, en sede de instancia, orden\u00f3 &nbsp;modificar y adicionar el fallo de primer grado, en el sentido de &nbsp;declarar que Yolanda Remedios Pinz\u00f3n y Romualda Saumet Su\u00e1rez &nbsp;ten\u00edan derecho al reconocimiento y pago de la pensi\u00f3n &nbsp;de sobrevivientes de forma proporcional al tiempo de convivencia con &nbsp;el causante. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Analizados los &nbsp;aspectos que fundamentan la inconformidad de la peticionaria se &nbsp;anticipa la confirmaci\u00f3n de la sentencia constitucional &nbsp;impugnada, teniendo en cuenta que una vez estudiados los argumentos &nbsp;expuestos por la Sala de Descongesti\u00f3n n\u00b0 2 de la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Laboral, no se identific\u00f3 el ejercicio de una &nbsp;actividad judicial arbitraria susceptible de ser remediada a trav\u00e9s &nbsp;de esta v\u00eda extraordinaria, como pasa a exponerse. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;En efecto, la Sala accionada procedi\u00f3 a emitir una nueva &nbsp;decisi\u00f3n conforme &nbsp;a la orden impartida por &nbsp;la Corte Constitucional &nbsp;en la &nbsp;sentencia SU297-2021 de 3 de septiembre de 2021, frente &nbsp;a los recursos de casaci\u00f3n interpuestos por Romualda &nbsp;de la Concepci\u00f3n Saumet Su\u00e1rez y Ceneli Esther Romero &nbsp;Barbosa en calidad de demandada y tercera ad &nbsp;exludendum, &nbsp;respectivamente, en el juicio ordinario laboral promovido por Yolanda &nbsp;Remedios Pinz\u00f3n de Cantillo, con el fin de obtener el &nbsp;reconocimiento y pago de la pensi\u00f3n de sobrevivientes con &nbsp;ocasi\u00f3n del fallecimiento de Milciades &nbsp;L\u00e1zaro Cantillo Costa. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;lo que interesa en este asunto, se evidenci\u00f3 que la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n accionada al estudiar el primer cargo formulado por &nbsp;Ceneli Esther Romero Barbosa, en el que plante\u00f3 &nbsp;la err\u00f3nea interpretaci\u00f3n por parte del Tribunal al &nbsp;art\u00edculo 47 de la Ley 100 de 1993 original, comoquiera que no &nbsp;se justificaba un trato desigual de la c\u00f3nyuge frente a la &nbsp;compa\u00f1era permanente, se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;[L]a Corte &nbsp;Constitucional sostuvo en su providencia que el quebranto de esta &nbsp;Sala frente a los derechos fundamentales de la se\u00f1ora Ceneli &nbsp;Esther Romero Barbosa fue &nbsp;\u00abno analizar los argumentos que aquella expuso en su demanda de &nbsp;casaci\u00f3n fundada simplemente en la existencia de un v\u00ednculo &nbsp;conyugal anterior del pensionado fallecido\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Incluso, &nbsp;consider\u00f3 que \u00ablos efectos del amparo deb[\u00eda]n &nbsp;extenderse a Ceneli Esther Romero Barbosa\u00bb, ya que \u00abel &nbsp;razonamiento empleado por \u00e9sta es el mismo que se invoc\u00f3 &nbsp;en el caso de Romualda de la Concepci\u00f3n Saumet Su\u00e1rez\u00bb, &nbsp;lo que significa que \u00abse &nbsp;descart\u00f3 cualquier an\u00e1lisis al partir del supuesto de &nbsp;que la versi\u00f3n original del art\u00edculo 47 de la Ley de &nbsp;1993 consagra como beneficiara exclusiva a la c\u00f3nyuge en caso &nbsp;de convivencias simult\u00e1neas\u00bb, motivo por el que imparti\u00f3 &nbsp;como orden adoptar \u00abuna nueva sentencia, en la que deber\u00e1 &nbsp;tener en cuenta lo establecido en la parte motiva de este &nbsp;pronunciamiento\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;que, en aras de atender el requerimiento del juez constitucional, &nbsp;esta Corporaci\u00f3n proceder\u00e1 a examinar los fundamentos &nbsp;de la demanda extraordinaria de la se\u00f1ora Romero Barbosa, &nbsp;tanto jur\u00eddicos como f\u00e1cticos, sin que ello implique &nbsp;soslayar las exigencias propias del recurso extraordinario y entrar &nbsp;ipso facto a actuar, por fuera de la competencia propia de esta &nbsp;Corte, para determinar s\u00ed se acredit\u00f3 la convivencia &nbsp;aludida, pues, en aras de respetar derechos fundamentales como el &nbsp;debido proceso de las partes del proceso, se debe primero establecer &nbsp;si existi\u00f3 un yerro de tal magnitud que lleve al quiebre de la &nbsp;decisi\u00f3n y permita a esta Sala actuar como colegiado &nbsp;ordinario, para establecer aspectos que son propios del tr\u00e1mite &nbsp;ordinario\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;dirimir el ataque, la Sala de Casaci\u00f3n accionada precis\u00f3 &nbsp;que bastaba con acudir a los argumentos expuestos por la Corte &nbsp;Constitucional en la sentencia SU297-2021, para considerar que se &nbsp;acreditaba el error jur\u00eddico endilgado al fallador de segundo &nbsp;grado, dado que seg\u00fan esa Corporaci\u00f3n, el art\u00edculo &nbsp;47 de la Ley 100 de 1993 original, \u00ab[\u2026] &nbsp;no regula lo atinente a la convivencia simult\u00e1nea entre el &nbsp;c\u00f3nyuge y el compa\u00f1ero o la compa\u00f1era permanente &nbsp;y, deber\u00e1 interpretarse en armon\u00eda con el principio de &nbsp;igualdad y los derechos fundamentales a la familia y a la seguridad &nbsp;social, y, en consecuencia, deber\u00e1 reconocerse y repartirse &nbsp;proporcionalmente la pensi\u00f3n de sobrevivientes, a fin de &nbsp;evitar un trato discriminatorio mediante el reconocimiento exclusivo &nbsp;a una pareja\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, destac\u00f3 que, a pesar de que el cargo era fundado, no &nbsp;habr\u00eda lugar a casar la decisi\u00f3n, teniendo en cuenta &nbsp;que en sede de instancia se llegar\u00eda a la misma conclusi\u00f3n, &nbsp;pues el sustento f\u00e1ctico del Tribunal para afirmar que Ceneli &nbsp;Esther Romero no logr\u00f3 acreditar una convivencia efectiva con &nbsp;el causante, no fue derruido por la acusaci\u00f3n correspondiente, &nbsp;por lo que se mantendr\u00eda inc\u00f3lume. &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente, &nbsp;al examinar el cargo segundo sostuvo que, si bien se podr\u00eda &nbsp;prescindir de los fundamentos &nbsp;jur\u00eddicos indebidamente introducidos y realizar su funci\u00f3n &nbsp;en &nbsp;perspectiva del conflicto de legalidad que reflejaba la censura, &nbsp;tampoco podr\u00eda ejecutarse el estudio de fondo del reparo, por &nbsp;evidenciarse otros yerros de mayor amplitud que imped\u00edan el &nbsp;actuar de esa Sala. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, refiri\u00f3 que lo manifestado por la demandante &nbsp;Yolanda Remedios Pinz\u00f3n respecto a que &nbsp; \u00abMilciades &nbsp;L\u00e1zaro Cantillo Costa tambi\u00e9n tuvo relaciones &nbsp;extramatrimoniales con Ceneli Esther Romero Barbosa, en Valledupar, &nbsp;con quien tuvo una hija de nombre Yendhy Luz Cantillo Romero nacida &nbsp;el 3 de agosto de 1994, seg\u00fan registro de nacimiento\u00bb, &nbsp;no &nbsp;constitu\u00eda una confesi\u00f3n, conforme al art\u00edculo &nbsp;191 del C\u00f3digo General del Proceso aplicable por analog\u00eda, &nbsp;toda vez que no evidenciaba que se aludiera a una convivencia en los &nbsp;t\u00e9rminos exigidos por esa Sala, entendida como la &nbsp;comunidad de vida, lazos de amor, ayuda mutua, solidaridad, apoyo &nbsp;econ\u00f3mico, asistencia solidaria, acompa\u00f1amiento &nbsp;espiritual, f\u00edsico con vocaci\u00f3n de consolidaci\u00f3n &nbsp;de vida en pareja, es decir, \u00abque &nbsp;refleje el prop\u00f3sito de realizar un proyecto de vida de pareja &nbsp;responsable y estable\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Enseguida, &nbsp;acot\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abPor &nbsp;tanto, no ser\u00eda viable derivar la aludida confesi\u00f3n, &nbsp;exclusivamente de que en el supuesto 16 se sostuvo que el finado &nbsp;\u00abconviv\u00eda simult\u00e1neamente con su esposa, Yolanda &nbsp;Remedios Pinz\u00f3n y con Ceneli Esther Romero Barbosa\u00bb, &nbsp;pues ello ser\u00eda desconocer: i) la importancia de toda las &nbsp;particularidades que en aquella deben concurrir para entender que en &nbsp;efecto se dio y, ii) que de forma continua se explic\u00f3 de d\u00f3nde &nbsp;proven\u00eda el conocimiento de los hechos, esto es, cuando aludi\u00f3 &nbsp;que la mentada convivencia la infer\u00eda \u00abdel nacimiento de &nbsp;la ni\u00f1a Yendhy Luz Cantillo Romero por un lapso de (tres) &nbsp;a\u00f1os\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;decir, con este \u00faltimo est\u00e1 aclarando que la &nbsp;convivencia referida al momento del deceso, la \u00abinfiere\u00bb, &nbsp;m\u00e1s no tiene certeza de esta, \u00fanicamente porque la &nbsp;pareja procre\u00f3 una descendiente; evento que, por s\u00ed &nbsp;solo, no puede llevar a argumentar que se tipific\u00f3 la &nbsp;comunidad de vida en los t\u00e9rminos requeridos por esta Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;m\u00e1s, mem\u00f3rese que cuando se ataca el registro civil de &nbsp;nacimiento de los hijos, como elemento de prueba de la convivencia, &nbsp;se ha instruido, verbigracia, en prove\u00eddo CSJ SL1706-2021, que &nbsp;no acreditan \u00abinformaci\u00f3n extra\u00f1a al suceso que &nbsp;all\u00ed se registra\u00bb, pues solo dan fe de las fechas de &nbsp;nacimiento, as\u00ed como la calidad de madre o padre de quien &nbsp;corresponda, \u00abpor lo que no podr\u00eda atribuirse a un error &nbsp;del Tribunal al endosarle una indebida apreciaci\u00f3n de estos &nbsp;documentos\u00bb, dado que all\u00ed \u00abno se registra una &nbsp;convivencia simult\u00e1nea entre el causante con la actora, como &nbsp;tampoco la inexistencia de convivencia en el \u00faltimo lustro de &nbsp;la vida del causante, que es lo que pretende la censura\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Incluso, &nbsp;no se puede derivar de la demanda se\u00f1alada la uni\u00f3n &nbsp;familiar conforme las particularidades ya expuestas, bajo la &nbsp;\u00abinferencia\u00bb (apelando al t\u00e9rmino que se us\u00f3 &nbsp;en el supuesto f\u00e1ctico 16) de la procreaci\u00f3n de &nbsp;v\u00e1stagos, si se conmemora que esta Corporaci\u00f3n, en &nbsp;suma, al estudiar el art\u00edculo 47 de la Ley 100 de 1993 &nbsp;original indic\u00f3 que el nacimiento de un sucesor en los dos &nbsp;a\u00f1os previos al deceso, \u00abno suple el requisito de la &nbsp;convivencia efectiva en el momento de la muerte, sino que excusa el &nbsp;t\u00e9rmino m\u00ednimo de dos a\u00f1os continuos con &nbsp;anterioridad a ese suceso, si se da dentro del mismo lapso y no en &nbsp;cualquier tiempo\u00bb (subrayado a\u00f1adido) (CSJ SL4099-2017, &nbsp;reiterado en CSJ SL3666-2020). &nbsp;<\/p>\n<p>Del &nbsp;mismo modo, se\u00f1al\u00f3 que, seg\u00fan lo expuesto por &nbsp;esa Corporaci\u00f3n, la procreaci\u00f3n de hijos en ese &nbsp;interregno lleva a que el requisito de temporalidad pueda ser &nbsp;inferior al exigido, pero no era viable entender que el nacimiento de &nbsp;un descendiente, per &nbsp;se, &nbsp;demostrara la uni\u00f3n con apoyo econ\u00f3mico, ayuda &nbsp;solidaria, espiritual y con vocaci\u00f3n de permanencia; argumento &nbsp;aplicable al caso estudiado. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otra parte, indic\u00f3 que los testimonios de Adys &nbsp;Esther G\u00e1mez Otero, Pedro Manuel Monta\u00f1o Rincones y &nbsp;Luis Rafael S\u00e1nchez Torres atacados &nbsp;por la recurrente, no eran prueba h\u00e1bil &nbsp;en casaci\u00f3n; con todo, se refiri\u00f3 de manera detallada a &nbsp;cada uno y resalt\u00f3 que no &nbsp;pod\u00eda la petente, a trav\u00e9s del recurso extraordinario, &nbsp;refutar las conclusiones del ad &nbsp;quem, &nbsp;sin evidenciar en realidad un yerro f\u00e1ctico en la evaluaci\u00f3n &nbsp;de las pruebas denunciadas o que la ausencia de ello incidiera en la &nbsp;determinaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;\u00faltimo, se\u00f1al\u00f3 que la censura planteaba una &nbsp;tesis en defensa de sus pretensiones, como si fuese una nueva &nbsp;oportunidad del tr\u00e1mite ordinario, m\u00e1s que en la &nbsp;sustentaci\u00f3n de un recurso de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;fundamento en esas premisas coligi\u00f3 que, &nbsp;a pesar de que el primer cargo result\u00f3 fundando, puesto que el &nbsp;Tribunal incurri\u00f3 en el yerro jur\u00eddico endilgado, tal &nbsp;error no resultaba suficiente para derruir la sentencia respecto de &nbsp;Ceneli Esther Romero Barbosa, en tanto que, el pilar f\u00e1ctico &nbsp;del fallador de segundo grado, que se busc\u00f3 desestimar con el &nbsp;reproche secundario, segu\u00eda en firme. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo anterior y luego de estudiar los cargos formulados por la otra &nbsp;recurrente &#8211; Romualda &nbsp;de la Concepci\u00f3n Saumet Su\u00e1rez-, &nbsp;resolvi\u00f3 casar parcialmente la sentencia de 14 de diciembre de &nbsp;2012 proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, &nbsp;que hab\u00eda negado el derecho pensional reclamado por aquella. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;En sede de instancia, dispuso modificar &nbsp;y adicionar el fallo de primer grado, en el sentido de declarar que &nbsp;Yolanda Remedios Pinz\u00f3n y Romualda de la Concepci\u00f3n &nbsp;Saumet Su\u00e1rez ten\u00edan derecho al reconocimiento y pago &nbsp;de la pensi\u00f3n de sobrevivientes reclamada, de forma &nbsp;proporcional al tiempo de convivencia con el causante, ordenando al &nbsp;Fondo &nbsp;de Previsi\u00f3n Social del Congreso de la Rep\u00fablica &nbsp;cancelar &nbsp;las mesadas adeudadas debidamente indexadas. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp;De &nbsp;las anteriores consideraciones, estima la Sala que tal y como se &nbsp;anunci\u00f3, la sentencia constitucional impugnada &nbsp;habr\u00e1 &nbsp;de ser confirmada, comoquiera &nbsp;que no se evidenci\u00f3 desafuero o arbitrariedad manifiesta que &nbsp;revele el defecto sustantivo alegado por Ceneli Esther Romero Barbosa &nbsp;y que imponga la intervenci\u00f3n de esta especial jurisdicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior teniendo en cuenta que, la Sala de Descongesti\u00f3n n\u00b0 &nbsp;2 fundament\u00f3 su decisi\u00f3n en el razonable entendimiento &nbsp;de las normas aplicables al caso concreto y la jurisprudencia que &nbsp;rige la materia, determinando que, si bien el primer cargo prosperaba &nbsp;teniendo en cuenta el error jur\u00eddico del Tribunal al &nbsp;interpretar el art\u00edculo 47 de la Ley 100 de 1993, no ocurr\u00eda &nbsp;lo mismo con el segundo, pues no se logr\u00f3 acreditar el yerro &nbsp;f\u00e1ctico endilgado al ad &nbsp;quem &nbsp;que permitiera el quiebre de la sentencia recurrida, puesto que &nbsp;incurri\u00f3 en distintas falencias que llevaron a desestimar ese &nbsp;ataque, de manera que, para casarla la decisi\u00f3n era necesario &nbsp;derribar todos los pilares atacados. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, las divergencias exteriorizadas por Ceneli Esther Romero &nbsp;Barbosa a trav\u00e9s del presente medio residual y subsidiario, &nbsp;frente a lo decidido en la sentencia objeto de su inconformidad, no &nbsp;resultan suficientes para que acuda al juez constitucional, con el &nbsp;fin de discutir los fundamentos de la autoridad judicial en el \u00e1mbito &nbsp;de sus competencias o para reabrir un debate ya definido por el &nbsp;juzgador correspondiente. (CSJ. &nbsp;STC 15 feb. 2011, exp. 01404, reiterada en la STC 1212-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Por \u00faltimo, se destaca que esta &nbsp;Sala en pronunciamientos recientes se ha referido al respeto por las &nbsp;decisiones judiciales, m\u00e1xime cuando se trata de organismos de &nbsp;cierre, salvo cuando aparezcan visibles las causales de &nbsp;procedibilidad del amparo. &nbsp;Postura que se ha venido acogiendo con m\u00e1s firmeza a partir de &nbsp;los precedentes STC13814-2021, STC13815-2021, STC13816-2021, &nbsp;STC2310-2022 y, &nbsp;STC3514-2022 entre otros. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;En consecuencia, &nbsp;la sentencia impugnada ser\u00e1 confirmada, pero por las razones &nbsp;aqu\u00ed expuestas. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica de &nbsp;Colombia y por autoridad de la Ley, CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia de fecha, naturaleza y procedencia conocida. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito y rem\u00edtase &nbsp;el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC1885-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp; Magistrada &nbsp;Ponente &nbsp; STC1885-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-04-000-2022-02500-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de primero de marzo de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., primero (1\u00b0) de marzo de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n de la sentencia proferida por la Sala [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[],"class_list":["post-71613","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-marzo-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=71613"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71613\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=71613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=71613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=71613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}