{"id":71708,"date":"2024-05-20T22:43:16","date_gmt":"2024-05-20T22:43:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc2139-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:43:16","modified_gmt":"2024-05-20T22:43:16","slug":"stc2139-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc2139-2023\/","title":{"rendered":"STC2139 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC2139-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC2139-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-04-000-2022-02628-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de ocho de marzo de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., ocho (8) de marzo de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el &nbsp;17 de enero de 2023 por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte &nbsp;Suprema de Justicia, en la acci\u00f3n de tutela instaurada por &nbsp;Nelly Alcira Ospina de Romero contra la Sala de Descongesti\u00f3n &nbsp;No. 2 de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de la misma Corporaci\u00f3n, &nbsp;a cuyo tr\u00e1mite fueron vinculadas las partes e intervinientes &nbsp;en el proceso objeto de la queja constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;accionante reclama por intermedio de apoderado judicial, la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;protecci\u00f3n de sus derechos fundamentales al debido proceso, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al m\u00ednimo vital y al acceso a la administraci\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;justicia, presuntamente conculcados por la sede judicial acusada, en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el marco del proceso ordinario laboral que promovi\u00f3 contra la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Administradora de Fondos de Pensiones y Cesant\u00edas Protecci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;S.A. &nbsp;<\/p>\n<p>Solicita &nbsp;en consecuencia se ordene \u00abrevoc[ar] &nbsp;el prove\u00eddo del 24 de octubre de 2022, fundamentado en una ley &nbsp;declarada inconstitucional (Art. 13 Ley 797 de 2003)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Son &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hechos relevantes para la definici\u00f3n del presente asunto, los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;siguientes: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Expone &nbsp;la gestora que inici\u00f3 el referido juicio para reclamar la &nbsp;pensi\u00f3n como sobreviviente de su hijo Cesar Mauricio Romero &nbsp;Ospina, pero el 23 de julio de 2018 el Juzgado Octavo Laboral del &nbsp;Circuito de Bogot\u00e1 no accedi\u00f3 a sus pretensiones, &nbsp;decisi\u00f3n que apel\u00f3 y fue revocada el 28 de febrero de &nbsp;2019 por la Sala Laboral del Tribunal Superior de la misma ciudad, &nbsp;para reconocerle el beneficio desde el 14 de abril de 2013; &nbsp;Protecci\u00f3n S.A. atac\u00f3 la precitada sentencia y fue &nbsp;casada el 24 de octubre de 2022 por la Sala de Descongesti\u00f3n &nbsp;No. 4 de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de la Corte, para en su &nbsp;lugar confirmar lo fallado en primera instancia, &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Asegura &nbsp;la accionante que lo as\u00ed definido no tuvo en cuenta que el &nbsp;art\u00edculo 13 de la Ley 797 de 1993 fue declarado inexequible &nbsp;mediante sentencia C-111 de 2006, y en cambio consider\u00f3 que &nbsp;ella no depend\u00eda econ\u00f3micamente del causante, pese a &nbsp;que su hijo le aportaba casi el 50% de los ingresos de su hogar, pues &nbsp;de los $4\u00b4600.000 destinados para tal prop\u00f3sito, le daba &nbsp;$2\u00b4000.000, de ah\u00ed que, al dejar de recibir esa suma &nbsp;tuvo que acudir a pr\u00e9stamos para poder garantizar su congrua &nbsp;subsistencia. &nbsp;<\/p>\n<p>LAS RESPUESTA &nbsp;DE LOS CONVOCADOS &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Administradora de Fondos de Pensiones y Cesant\u00edas Protecci\u00f3n &nbsp;S.A. pidi\u00f3 que no se acceda al amparo, porque dentro del &nbsp;proceso criticado no se vulner\u00f3 ninguna de las garant\u00edas &nbsp;superiores invocadas. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte neg\u00f3 la protecci\u00f3n, &nbsp;tras explicar que la sentencia C-111 de 2006 de la Corte &nbsp;Constitucional, si bien declar\u00f3 inexequible la expresi\u00f3n &nbsp;\u00abde &nbsp;forma total y absoluta\u00bb &nbsp;que establec\u00eda el literal D del art\u00edculo 13 de la Ley &nbsp;797 de 2003, dej\u00f3 en cabeza de los jueces determinar en el &nbsp;caso concreto, si los padres eran o no autosuficientes econ\u00f3micamente &nbsp;de su fallecido descendiente, de manera que el reconocimiento de la &nbsp;pensi\u00f3n quedaba supeditado a que el aporte del fallecido &nbsp;tuviera la connotaci\u00f3n de necesario. &nbsp;<\/p>\n<p>Hecha &nbsp;esta precisi\u00f3n, la observ\u00f3 respetada en lo decidido por &nbsp;la Sala de Descongesti\u00f3n No. 2 de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral, donde se expuso que la sentencia del Tribunal ameritaba ser &nbsp;casada, porque no valor\u00f3 la confesi\u00f3n de la aqu\u00ed &nbsp;accionante, donde refiri\u00f3 que al momento del fallecimiento de &nbsp;su hijo ten\u00eda unos ingresos adicionales por $2\u00b4600.000, &nbsp;por lo que no estaba afectada su congrua subsistencia y m\u00ednimo &nbsp;vital, ya que el dinero que recib\u00eda no era significativo, lo &nbsp;que imped\u00eda reconocerle la pensi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;present\u00f3 la accionante insistiendo en los mismos argumentos &nbsp;del escrito inicial, con \u00e9nfasis en que el aporte que recib\u00eda &nbsp;la accionante del causante no era \u00ednfimo, de ah\u00ed que la &nbsp;falta del mismo dej\u00f3 a aquella sin los medios suficientes para &nbsp;su congrua subsistencia. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conforme &nbsp;al art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, la &nbsp;acci\u00f3n de tutela es un mecanismo jur\u00eddico concebido &nbsp;para proteger los derechos fundamentales, cuando son vulnerados o &nbsp;amenazados por los actos u omisiones de las autoridades p\u00fablicas &nbsp;y, en determinadas hip\u00f3tesis, de los particulares, cuya &nbsp;naturaleza subsidiaria y residual no permite sustituir o desplazar a &nbsp;los jueces funcionalmente competentes, ni los medios comunes de &nbsp;defensa judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lineamiento jurisprudencial, en trat\u00e1ndose de actuaciones y &nbsp;providencias judiciales, el resguardo se abre paso de manera &nbsp;excepcional y limitado a la presencia de una irrefutable v\u00eda &nbsp;de hecho, cuando \u00abel &nbsp;proceder ileg\u00edtimo no es dable removerlo a trav\u00e9s de &nbsp;los medios ordinarios previstos en la ley\u00bb &nbsp;(CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 2001-00183-01); y por supuesto, se &nbsp;cumpla el requisito de la inmediatez. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;examen de la demanda de amparo se establece que, a trav\u00e9s de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ella, Nelly Alcira Ospina de Romero se duele de la sentencia de 24 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de octubre de 2022 de la Sala de Descongesti\u00f3n No. 4 de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(SL3967-2022) que CAS\u00d3 el fallo de 28 de febrero de 2019 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Bogot\u00e1, que a su vez revoc\u00f3 lo decidido el 23 de julio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de ese mismo a\u00f1o por el Juzgado Octavo Laboral del Circuito &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Bogot\u00e1, para en \u00faltimas no acceder a las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pretensiones y negarle la pensi\u00f3n como sobreviviente de su &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hijo, dentro del proceso ordinario laboral que aquella promovi\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;contra la Administradora de Fondos de Pensiones y Cesant\u00edas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Protecci\u00f3n S.A., pues, en sentir de la actora, lo decidido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;desconoci\u00f3 las pruebas y que el literal D del art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;13 de la Ley 797 de 2003 fue declarado inexequible por la sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C-111 de 2006. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Advierte &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la Corte que el amparo no tiene vocaci\u00f3n de prosperidad, y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por ende corresponde confirmar la decisi\u00f3n constitucional de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;primer grado, toda vez que la mencionada determinaci\u00f3n, no se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;torna arbitraria. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la providencia, la Sala de Descongesti\u00f3n accionada estableci\u00f3 &nbsp;que, &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>I. no existe discusi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sobre que: i) el se\u00f1or Cesar Mauricio Romero Ospina falleci\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el 22 de febrero de 2003 (f.\u00b0 27, cuaderno principal); ii) la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demandante es madre de aqu\u00e9l (f.\u00b0 28, ibidem) y, iii) la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;disposici\u00f3n que regula el caso, atendiendo la fecha de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;deceso, es el art\u00edculo 13 de la Ley 797 de 2003, que modific\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el 46 de la Ley 100 de 1993.<\/p>\n<p>II.&nbsp;<\/p>\n<p>III. En cuanto al fondo del asunto, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;compete resolver a la Sala si el Tribunal aplic\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;indebidamente el literal d) del art\u00edculo 13 de la Ley 797 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2003, por la no apreciaci\u00f3n del documento titulado &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abdeclaraci\u00f3n para acreditar derecho a pensi\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sobrevivencia pensi\u00f3n obligatoria\u00bb (f.\u00b0 155 a 156, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ibidem) y de la historial de aportes en Protecci\u00f3n S. A. (f.\u00b0 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;16 a 18, cuaderno principal), elementos h\u00e1biles en esta sede, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;as\u00ed como del indebido an\u00e1lisis del testigo William de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Jes\u00fas Carmona Guti\u00e9rrez (f.\u00b0 176 CD, ibidem), &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;medios que s\u00f3lo tendr\u00e1n la connotaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;requerida si se certifica yerro con los primeros, que lo llev\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a encontrar acreditada la dependencia econ\u00f3mica que exige &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dicho mandato. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;seguida emprendi\u00f3 el an\u00e1lisis de dichos medios de &nbsp;convicci\u00f3n y de cara a los mismos precis\u00f3 que, &nbsp;<\/p>\n<p>conforme &nbsp;lo ha definido la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n, entre &nbsp;muchas otras, en las sentencias CSJ SL816-2013, CSJ SL12185-2016 y &nbsp;CSJ SL18517-2017, la existencia de dependencia econ\u00f3mica del &nbsp;progenitor en relaci\u00f3n con su descendiente, es un asunto que &nbsp;debe establecerse en perspectiva de las particularidades de cada &nbsp;caso, por lo que importa determinar, primero, si el reclamante cuenta &nbsp;con ingresos adicionales; segundo, si estos son suficientes para &nbsp;satisfacer &nbsp;las necesidades relativas a su sostenimiento y necesidades b\u00e1sicas &nbsp;y, tercero, si de ser precarios, el apoyo o ayuda econ\u00f3mica, &nbsp;aunque fuere parcial, era determinante para llevar una vida en &nbsp;condiciones dignas, con el objeto de establecer si la sujeci\u00f3n &nbsp;del beneficiario, respecto del causante, es fundamental. &nbsp;<\/p>\n<p>Dentro &nbsp;de esos par\u00e1metros, analiz\u00f3 de las pruebas y encontr\u00f3 &nbsp;que, &nbsp;<\/p>\n<p>el &nbsp;colegiado err\u00f3 al omitir por completo su valoraci\u00f3n, &nbsp;comoquiera que evidencian una confesi\u00f3n sobre la existencia de &nbsp;unos ingresos adicionales para el momento del deceso del afiliado por &nbsp;la suma de $2.600.000, que lo obligaban a inmiscuirse en el acervo &nbsp;probatorio para establecer si eran plenas para colmar sus necesidades &nbsp;y tener una digna subsistencia, lo que el operador judicial no &nbsp;efectu\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;concreto, la demandante manifest\u00f3 en tal documento, que la &nbsp;contribuci\u00f3n que recib\u00eda del de cujus de $2.000.000 la &nbsp;destinada a \u00abarriendo, &nbsp;mercado y tarjetas de cr\u00e9dito\u00bb, &nbsp;pero a su vez cuando se le pregunt\u00f3 \u00abde &nbsp;qui\u00e9n derivaba su sustento\u00bb &nbsp;acept\u00f3 que de su c\u00f3nyuge e hijo menor, por un total de &nbsp;$2.600.000, sin aludir al apoyo dado por el causante, ni siquiera lo &nbsp;mencion\u00f3 como miembro del hogar que aportara para los gastos &nbsp;de la casa \u00abal &nbsp;momento del fallecimiento del afiliado\u00bb, &nbsp;ya que exclusivamente se refiri\u00f3 a los se\u00f1ores Juvenal &nbsp;Romero y Javier Ernesto Romero O, debiendo ser incluido como &nbsp;aportante, ya que, siguiendo su propio dicho, la gabela de aqu\u00e9l &nbsp;se destinaba, por lo menos, al arriendo y mercado. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;an\u00e1lisis adquiere mayor relevancia cuando se estudia en &nbsp;conjunto con el historial de aportes en Protecci\u00f3n S. A. (f.\u00b0 &nbsp;16 a 18, cuaderno principal), que refleja que el ingreso del se\u00f1or &nbsp;Cesar &nbsp;Mauricio Romero Ospina, a lo sumo, durante las \u00faltimas dos &nbsp;anualidades rond\u00f3 entre $910.692 y $1.972.163; percibiendo &nbsp;este \u00faltimo monto solo en la mensualidad de diciembre de 2002. &nbsp;<\/p>\n<p>Sea &nbsp;de precisar que de este elemento de convicci\u00f3n no se pretende &nbsp;derivar, per se, la dependencia econ\u00f3mica, sino su &nbsp;significancia, importancia o relevancia, como elemento que sin duda &nbsp;es imprescindible para considerar que se est\u00e1 en sujeci\u00f3n &nbsp;econ\u00f3mica respecto del afiliado, como se adoctrin\u00f3 en &nbsp;sentencia CSJ SL1469-2021, al se\u00f1alar que lo transcendental &nbsp;\u00abpara el legislador [\u2026] es la prueba de que el hijo &nbsp;prove\u00eda en un porcentaje m\u00e1s &nbsp;o menos importante &nbsp;para el sostenimiento de sus padres\u00bb y en la &nbsp;CSJ SL1218-2021, &nbsp;que \u00ab[&#8230;] basta con demostrar la &nbsp;relevancia del aporte &nbsp;en el escenario de la sostenibilidad econ\u00f3mica del grupo &nbsp;familiar para ser merecedores del derecho\u00bb (subrayado a\u00f1adido). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, de una interpretaci\u00f3n arm\u00f3nica de los medios &nbsp;aludidos, se extrae sin dificultad que, en realidad, la colaboraci\u00f3n &nbsp;que brindaba el de cujus a su progenitora no fue, de forma constante, &nbsp;en la suma que aquella alegaba, sino inferior y, adem\u00e1s, en &nbsp;comparaci\u00f3n con sus otros ingresos, resultaba \u00ednfimo y &nbsp;no, como lo ha exigido esta jurisprudencia, representativo y &nbsp;preponderante, por lo que existi\u00f3 error del ad quem al &nbsp;soslayar su evaluaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;supuesto, con el estudio referido no se est\u00e1 exigiendo a la &nbsp;demandante que deba acreditar con exactitud la cuant\u00eda que el &nbsp;afiliado fallecido le suministraba, los ingresos que percib\u00eda &nbsp;el afiliado o los gastos de su madre, ya que no es un requisito &nbsp;legalmente previsto, comoquiera que la contribuci\u00f3n no siempre &nbsp;se traduce en una suma concreta de dinero, sino en el suministro de &nbsp;otro tipo de bienes igualmente esenciales y necesarios para la &nbsp;subsistencia en condiciones dignas de los beneficiarios. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, no se puede desconocer que s\u00ed debe demostrar la &nbsp;relevancia del aporte y que este era &nbsp;de tal importancia que, ante su ausencia, se encontraba en riesgo las &nbsp;condiciones de vida digna de la beneficiaria y afectaba su m\u00ednimo &nbsp;vital de manera relevante, en tanto no cuenta con el grado suficiente &nbsp;de autonom\u00eda econ\u00f3mica a partir de recursos propios o &nbsp;de terceros, como se ha dicho en sentencia CSJ &nbsp;SL529-2020, reiterada en CSJ SL1882-2021. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden, al examinar lo que las pruebas no valoradas certifican, &nbsp;as\u00ed como el equivocado estudio del testimonio, junto con las &nbsp;precisiones doctrinarias realizadas, la Sala encuentra el desatino &nbsp;del juzgador de segundo grado al dar por demostrado, sin estarlo, que &nbsp;estaba comprobado el aporte en \u00abuna &nbsp;cuant\u00eda con la significancia suficiente para constituirse en &nbsp;determinante del m\u00ednimo vital de su madre\u00bb &nbsp;y, por tanto, &nbsp;al asegurar que la demandante acredit\u00f3 sin lugar a dudas haber &nbsp;sido dependiente econ\u00f3mica del causante. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed &nbsp;las cosas, la Sala concluye que la decisi\u00f3n controvertida &nbsp;no luce antojadiza, caprichosa o subjetiva, con independencia de que &nbsp;se comparta, descart\u00e1ndose la presencia de una v\u00eda de &nbsp;hecho, de manera que el reclamo de la peticionaria no halla recibo en &nbsp;esta sede excepcional; y es que, en rigor, lo aqu\u00ed expuesto es &nbsp;una diferencia con el criterio de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral &nbsp;en Descongesti\u00f3n accionada, por haber considerado que seg\u00fan &nbsp;el an\u00e1lisis de las pruebas, al tamiz de las normas y la &nbsp;jurisprudencia que rige el caso particular, en vida el causante no &nbsp;aportaba a la aqu\u00ed accionante el monto que \u00e9sta afirm\u00f3, &nbsp;ni el que efectivamente entregaba era significativo para el global de &nbsp;ingresos de \u00e9sta, como para poner en entredicho su congrua &nbsp;subsistencia, con lo cual se incumpl\u00eda uno de los requisitos &nbsp;para la procedencia de la pensi\u00f3n de sobreviviente reclamada. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;la sentencia C-111 de 2006 declar\u00f3 exequible los literales D &nbsp;de los art\u00edculos 47 y 74 de la Ley 100 de 1993, modificados &nbsp;por el art\u00edculo 13 de la Ley 797 de 2003, salvo en la &nbsp;expresi\u00f3n \u00abde &nbsp;forma total y absoluta\u00bb, &nbsp;por lo que no es precisa la afirmaci\u00f3n de la gestora, de que &nbsp;se aplic\u00f3 al caso una norma declarada inexequible, pues salvo &nbsp;el anotado fragmento, conserv\u00f3 plena vigencia, para que \u00absean &nbsp;los jueces de la Rep\u00fablica quienes en cada caso concreto &nbsp;determinen si los padres son o no autosuficientes econ\u00f3micamente, &nbsp;para lo cual se deber\u00e1 demostrar la subordinaci\u00f3n &nbsp;material que da fundamento a la pensi\u00f3n de sobrevivientes &nbsp;prevista en la norma legal demandada\u00bb, &nbsp;determinaci\u00f3n \u00e9sta lograda en el fallo cuestionado, &nbsp;cuyas consideraciones, como se analiz\u00f3, no son susceptibles de &nbsp;intervenci\u00f3n tutelar. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Entonces, &nbsp;tales deducciones no pueden ser desaprobadas de plano o calificadas &nbsp;de absurdas o arbitrarias, \u00abm\u00e1xime &nbsp;si la que ha hecho no resulta contraria a la raz\u00f3n, es decir &nbsp;si no est\u00e1 demostrado el defecto apuntado en la demanda, ya &nbsp;que con ello desconocer\u00edan normas de orden p\u00fablico &#8230; &nbsp;y entrar\u00eda a la relaci\u00f3n procesal a usurpar las &nbsp;funciones asignadas v\u00e1lidamente al \u00faltimo para definir &nbsp;el conflicto de intereses\u00bb. &nbsp;(CSJ STC, 11 ene. 2005, rad. 1451, reiterada en STC7135, 2 jun. 2016, &nbsp;rad. 2016-01050). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, tambi\u00e9n se ha dicho de forma reiterada que &nbsp;\u00abno &nbsp;se puede recurrir a la acci\u00f3n tutelar para imponer al fallador &nbsp;una determinada interpretaci\u00f3n de las normas procesales &nbsp;aplicables al asunto sometido a su estudio o una espec\u00edfica &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria, a efectos de que su raciocinio coincida &nbsp;con el de las partes\u00bb. &nbsp;(CSJ STC, 18 abr. 2012, rad. 2012-0009-01; STC, 27 jun. 2012, rad. &nbsp;2012-00088-01; y STC, 12 ago. 2013, rad. 2013-00125-01). &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corolario &nbsp;de lo discurrido en precedencia, se advierte que la procedencia de la &nbsp;tutela depende de la existencia de decisiones alejadas de manera &nbsp;absoluta del ordenamiento y carentes de fundamento objetivo, &nbsp;circunstancias que no se evidencian en el asunto presente, a pesar de &nbsp;que pudiera eventualmente esta Sala o cualquier observador discrepar &nbsp;de lo sostenido por el \u00f3rgano de cierre de la justicia laboral &nbsp;pero que no por ello merecen necesariamente ser pasibles de la acci\u00f3n &nbsp;de tutela. Por lo tanto, se impone mantener el fallo refutado, &nbsp;advirtiendo que para la Sala es procedente el respeto por las &nbsp;decisiones judiciales, m\u00e1xime cuando se trata de organismos de &nbsp;cierre, salvo cuando aparezcan visibles las causales de &nbsp;procedibilidad del amparo, comp\u00e1rtase o no lo decidido por el &nbsp;juez natural. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Lo &nbsp;consignado impone respaldar la decisi\u00f3n de primer grado. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;fundamento en lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando Justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, confirma &nbsp;el fallo impugnado. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes y, en &nbsp;oportunidad, rem\u00edtanse las diligencias a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>5 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC2139-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC2139-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-04-000-2022-02628-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de ocho de marzo de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., ocho (8) de marzo de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el &nbsp;17 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[],"class_list":["post-71708","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-marzo-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71708","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=71708"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71708\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=71708"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=71708"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=71708"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}