{"id":72470,"date":"2024-05-20T22:41:00","date_gmt":"2024-05-20T22:41:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc3666-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:41:00","modified_gmt":"2024-05-20T22:41:00","slug":"stc3666-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc3666-2023\/","title":{"rendered":"STC3666 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC3666-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC3666-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-04-000-2022-02617-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veinte de abril de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinte (20) de abril de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n de la sentencia proferida por la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Penal el 17 de enero de 20231, &nbsp;en la acci\u00f3n de tutela promovida por Flor Elba Ru\u00edz &nbsp;G\u00f3mez contra la Sala de Descongesti\u00f3n n\u00b0 4 de la &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Laboral, la Sala Laboral del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga y Ecopetrol SA, tr\u00e1mite &nbsp;al cual fue vinculado el Juzgado Primero Laboral del Circuito de &nbsp;Barrancabermeja y, citados los dem\u00e1s intervinientes en el &nbsp;proceso ordinario con radicado n\u00b0 2015-00722. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Por conducto de apoderado judicial, la solicitante invoc\u00f3 la &nbsp;protecci\u00f3n de los derechos fundamentales al debido proceso, &nbsp;salud, vida, dignidad e igualdad, presuntamente vulnerados por la &nbsp;autoridad accionada, en el referido asunto. &nbsp;<\/p>\n<p>De la &nbsp;revisi\u00f3n del expediente y el escrito inicial se extrae que &nbsp;Flor Elba Ru\u00edz G\u00f3mez promovi\u00f3 juicio ordinario &nbsp;laboral contra la Empresa Colombiana de Petr\u00f3leos -Ecopetrol &nbsp;SA-, con el fin de obtener el reconocimiento y pago de la sustituci\u00f3n &nbsp;pensional, con ocasi\u00f3n del fallecimiento de su compa\u00f1ero &nbsp;permanente Arnulfo L\u00f3pez Ort\u00edz ocurrido el 6 de &nbsp;septiembre de 2012, as\u00ed como el pago del retroactivo, las &nbsp;mesadas causadas, intereses y la prestaci\u00f3n de servicios &nbsp;m\u00e9dicos. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Juzgado Primero Laboral del Circuito de Barrancabermeja en sentencia &nbsp;de 21 de junio de 2018 accedi\u00f3 a las pretensiones y declar\u00f3 &nbsp;que la sociedad demandada deb\u00eda restablecer el derecho a la &nbsp;sustituci\u00f3n pensional y servicios m\u00e9dicos de Flor Elba &nbsp;Ru\u00edz G\u00f3mez desde el 1\u00ba de enero de 2015, decisi\u00f3n &nbsp;que revoc\u00f3 la Sala Laboral del Tribunal Superior de &nbsp;Bucaramanga el 14 de mayo de 2020, para en su lugar, absolver a &nbsp;Ecopetrol SA, al considerar que no se acredit\u00f3 el tiempo de &nbsp;convivencia entre la demandante y el pensionado como lo exig\u00eda &nbsp;la Ley 71 de 1988. &nbsp;<\/p>\n<p>Inconforme &nbsp;con ese pronunciamiento, la accionante interpuso recurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n y, la Sala de Descongesti\u00f3n &nbsp;n\u00b0 4 de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral mediante sentencia &nbsp;SL2030-2022 de 14 de junio de 2022 dispuso &nbsp;no casar el fallo de segundo grado, decisi\u00f3n que tuvo un &nbsp;salvamento de voto. &nbsp;<\/p>\n<p>Explic\u00f3 &nbsp;que la Sala de Casaci\u00f3n accionada dej\u00f3 de aplicar los &nbsp;precedentes judiciales entre ellos, las sentencias &nbsp;SL6519-2017 &nbsp;reiterada en la SL1709-2021, SL1730-2020, SL4549-2019 y SL3861-2020, &nbsp;que hacen referencia al reconocimiento de la convivencia en el marco &nbsp;amplio de un concepto de familia, m\u00e1s all\u00e1 de \u00ablo &nbsp;econ\u00f3mico\u00bb, &nbsp;trascendente en la vida en pareja, en la entrega mutua que &nbsp;proporcione tranquilidad espiritual, todos evidenciados en la voz de &nbsp;los hijos del causante, de sus amigos y tambi\u00e9n de ella. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;refiri\u00f3 que desconoci\u00f3 la convivencia prolongada con su &nbsp;compa\u00f1ero permanente, reconocida de m\u00faltiples formas &nbsp;probatorias, entre ellas, la afiliaci\u00f3n a los servicios de &nbsp;salud de Ecopetrol, Seguros de vida tomados con Cavipetrol donde &nbsp;figuraba como beneficiaria, la Escritura P\u00fablica 488 de 24 de &nbsp;febrero de 2011 otorgada en la Notar\u00eda Segunda de &nbsp;Barrancabermeja a trav\u00e9s de la cual se declar\u00f3 la uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho y las declaraciones rendidas en el proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;hizo referencia al salvamento de voto efectuado por parte de uno de &nbsp;los Magistrados integrantes de la Sala de Casaci\u00f3n acusada, en &nbsp;el que indic\u00f3 que, al ser evidenciado el error por parte del &nbsp;Tribunal, se impon\u00eda en sede de instancia, analizar las &nbsp;pruebas obrantes en el expediente. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Con fundamento en lo narrado, solicit\u00f3 restituirle la pensi\u00f3n &nbsp;como sustituta de Arnulfo L\u00f3pez Ortiz y restablecer la &nbsp;atenci\u00f3n m\u00e9dica por parte de Ecopetrol SA. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El Juzgado Primero Laboral del Circuito de Barrancabermeja, rese\u00f1\u00f3 &nbsp;lo decidido en esa instancia y advirti\u00f3 su falta de &nbsp;legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva, teniendo en cuenta que el &nbsp;reclamo no est\u00e1 dirigido contra ese despacho. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Ecopetrol SA indic\u00f3 que no es posible el reconocimiento y pago &nbsp;de sustituciones pensionales y prestaci\u00f3n de servicios m\u00e9dicos &nbsp;que no fueron reconocidos en el proceso ordinario laboral &nbsp;cuestionado, en el cual existe cosa juzgada. Igualmente, resalt\u00f3 &nbsp;que las actuaciones de la sociedad han estado enmarcadas dentro de &nbsp;los principios de legalidad y buena fe, as\u00ed como en &nbsp;cumplimiento de las decisiones proferidas. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Silvia Fernanda Berm\u00fadez apoderada de Ecopetrol SA en el &nbsp;proceso ordinario laboral objeto de esta acci\u00f3n de tutela, se &nbsp;pronunci\u00f3 frente a los hechos expuestos por la actora y &nbsp;solicit\u00f3 decretar la improcedencia del amparo. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;De los documentos adjuntos, no se observ\u00f3 pronunciamiento de &nbsp;los dem\u00e1s convocados. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal, neg\u00f3 la solicitud de amparo al &nbsp;considerar que los razonamientos planteados en la decisi\u00f3n &nbsp;cuestionada se encontraban ajustados a derecho y fundamentados en las &nbsp;disposiciones legales y la jurisprudencia sobre la materia. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;igual forma se\u00f1al\u00f3 que, si bien el apoderado judicial &nbsp;de la accionante expuso las razones por las cuales, a su juicio, la &nbsp;Sala de Descongesti\u00f3n n\u00ba 4 de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral desconoci\u00f3 el precedente jurisprudencial, no consigui\u00f3 &nbsp;plantear un asunto de estricto contenido constitucional con la &nbsp;capacidad de derrumbar la doble presunci\u00f3n de legalidad y &nbsp;acierto que a tal decisi\u00f3n es inherente, pretendiendo &nbsp;continuar el debate en esta sede como si la acci\u00f3n de tutela &nbsp;fuera una instancia m\u00e1s del proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden, consider\u00f3 que la decisi\u00f3n reprochada se &nbsp;apreciaba razonable y debidamente motivada, sin que se estructurara &nbsp;ninguno de los defectos de procedencia de la acci\u00f3n de tutela &nbsp;contra decisiones judiciales, prevaleciendo el principio de autonom\u00eda &nbsp;judicial que le impide al juez de tutela inmiscuirse en decisiones &nbsp;como la controvertida, la cual hizo tr\u00e1nsito a cosa juzgada. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Fue &nbsp;formulada por la accionante, quien insisti\u00f3 en los argumentos &nbsp;iniciales. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; Recuerda la Sala que en l\u00ednea de principio, la acci\u00f3n &nbsp;de tutela no procede contra las providencias o actuaciones &nbsp;judiciales, pues significar\u00eda un desconocimiento de los &nbsp;principios contemplados en los art\u00edculos 228 y 230 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, no obstante, cuando los &nbsp;funcionarios judiciales incurran en un proceder abiertamente opuesto &nbsp;al ordenamiento legal, sin ninguna objetividad y, los interesados no &nbsp;cuenten con otro medio de defensa judicial, esta jurisdicci\u00f3n &nbsp;est\u00e1 llamada a intervenir en aras de evitar la vulneraci\u00f3n &nbsp;de las garant\u00edas fundamentales involucradas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; En el asunto que ocupa la atenci\u00f3n de la Sala, Flor Elba Ru\u00edz &nbsp;G\u00f3mez acude a este mecanismo excepcional en busca de la &nbsp;protecci\u00f3n de los derechos fundamentales que considera &nbsp;vulnerados con la sentencia SL2030-2022 proferida por la Sala de &nbsp;Descongesti\u00f3n n\u00ba 4 de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral &nbsp;el 14 de junio de 2022, a trav\u00e9s de la cual dispuso no casar &nbsp;la decisi\u00f3n del Tribunal Superior de Bucaramanga que revoc\u00f3 &nbsp;el fallo de primera instancia que &nbsp;hab\u00eda accedido a las pretensiones de la demanda que promovi\u00f3 &nbsp;contra Ecopetrol SA con el fin de obtener &nbsp;el reconocimiento de la sustituci\u00f3n pensional, con ocasi\u00f3n &nbsp;del fallecimiento de su compa\u00f1ero Arnulfo L\u00f3pez Ortiz. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Analizada &nbsp;la inconformidad de la peticionaria se anticipa la confirmaci\u00f3n &nbsp;de la providencia impugnada, teniendo en cuenta que una vez &nbsp;examinados los argumentos expuestos por la Sala de Descongesti\u00f3n &nbsp;n\u00b0 4 de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral, no se identific\u00f3 &nbsp;el ejercicio de una actividad judicial arbitraria susceptible de ser &nbsp;remediada a trav\u00e9s de esta v\u00eda extraordinaria, como &nbsp;pasa a exponerse. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1 &nbsp;En efecto, la Corporaci\u00f3n accionada procedi\u00f3 a estudiar &nbsp;el cargo \u00fanico formulado por Flor Elba Ru\u00edz G\u00f3mez, &nbsp;y se\u00f1al\u00f3 que no exist\u00eda controversia frente a &nbsp;los siguientes hechos, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(i) &nbsp;que Arnulfo L\u00f3pez Ortiz fue pensionado por Ecopetrol S.A. en &nbsp;1984; (ii) &nbsp;que contrajo nupcias con Waldina Rodr\u00edguez, con quien tuvo 9 &nbsp;hijos; (iii) &nbsp;que en octubre de 2010 ella muri\u00f3; (iv) &nbsp;que el 6 de septiembre de 2012 falleci\u00f3 el se\u00f1or L\u00f3pez &nbsp;Ortiz; (v) &nbsp;que la demandante y el causante declararon ante notario p\u00fablico &nbsp;el 24 de febrero de 2011 que ten\u00edan una uni\u00f3n marital &nbsp;de hecho y, (vi) &nbsp;que Flor Elba Ruiz G\u00f3mez present\u00f3 ante Ecopetrol S.A. &nbsp;solicitud de reconocimiento de la sustituci\u00f3n pensional en &nbsp;calidad de compa\u00f1era permanente, la cual fue negada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden, plante\u00f3 como problema jur\u00eddico determinar si &nbsp;el Tribunal Superior de Bucaramanga err\u00f3 al revocar la &nbsp;decisi\u00f3n de primera instancia, por considerar que la &nbsp;demandante no acredit\u00f3 la convivencia con el causante de &nbsp;conformidad con lo estipulado en el art\u00edculo 3 de la &nbsp;Ley 71 de 1988, en concordancia con el 6 del Decreto 1160 de 1989. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego &nbsp;de hacer un an\u00e1lisis del r\u00e9gimen exceptuado de los &nbsp;trabajadores y pensionados de Ecopetrol SA, el marco normativo y la &nbsp;jurisprudencia que ha desarrollado la materia, as\u00ed como lo &nbsp;estipulado en el Acto Legislativo 01 de 2005, en el que se se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que la vigencia de los r\u00e9gimenes pensionales especiales &nbsp;expirar\u00eda el 31 de julio de 2010, la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral accionada indico que el Tribunal Superior incurri\u00f3 en &nbsp;una infracci\u00f3n jur\u00eddica al no advertir que el r\u00e9gimen &nbsp;de los trabajadores de Ecopetrol SA dej\u00f3 de existir con &nbsp;antelaci\u00f3n al fallecimiento del causante, por lo cual los &nbsp;presupuestos legales en los que fundament\u00f3 el fallo no eran &nbsp;pertinentes para la definici\u00f3n del derecho pensional &nbsp;reclamado. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, se\u00f1al\u00f3 que aplic\u00f3 de manera indebida &nbsp;las normas, porque correspond\u00eda tener en consideraci\u00f3n &nbsp;la que se encontraba vigente al momento de la muerte del causante, &nbsp;esto es, el &nbsp;art\u00edculo 47 de la Ley 100 de 1993 modificado por el 13 de la &nbsp;Ley 797 de 2003 y no el art\u00edculo 6 de la Ley 71 de 1988, en &nbsp;atenci\u00f3n a lo estipulado en el Acto &nbsp;Legislativo 01 de 2005 que extingui\u00f3 el r\u00e9gimen &nbsp;exceptuado de los trabajadores y pensionados de Ecopetrol SA. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;todo, advirti\u00f3 que, pese a dicho error no casar\u00eda la &nbsp;sentencia de segunda instancia, porque la recurrente no acredit\u00f3 &nbsp;la convivencia con el causante en los t\u00e9rminos exigidos en el &nbsp;art\u00edculo 13 de la Ley 797 de 2003 y explic\u00f3 lo se\u00f1alado &nbsp;por la jurisprudencia al respecto, citando las sentencias SL1706-2021 &nbsp;y SL1730-2020, \u00e9sta \u00faltima a partir de la cual esa &nbsp;Corporaci\u00f3n sent\u00f3 una nueva doctrina frente a la &nbsp;correcta interpretaci\u00f3n del literal a) del art\u00edculo 13 &nbsp;de la Ley 797 de 2003, con &nbsp;el fin de armonizar esa disposici\u00f3n con los fines del Sistema &nbsp;Integral de Seguridad Social, sobre lo plasmado en la misma anot\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;para &nbsp;determinar qui\u00e9n ostenta la calidad de compa\u00f1ero o &nbsp;compa\u00f1era permanente de un afiliado, a efectos de lo dispuesto &nbsp;en el literal a) del art\u00edculo 13 de la Ley 797 de 2003, que &nbsp;modific\u00f3 el 47 de la Ley 100 de 1993, debe acudirse a la &nbsp;noci\u00f3n constitucional de familia, en la forma en la que ha &nbsp;sido ampliamente analizada por la Corte Constitucional. Y cuando &nbsp;quien muere es el pensionado, debe acreditarse una convivencia no &nbsp;inferior a cinco a\u00f1os antes del deceso. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el caso bajo estudio, como el fallecido gozaba del derecho pensional, &nbsp;no bastaba solo con demostrar la calidad compa\u00f1era permanente &nbsp;como lo pretende la recurrente a partir del documento que declara la &nbsp;uni\u00f3n marital de hecho, pues era necesario acreditar la vida &nbsp;en com\u00fan con Arnulfo L\u00f3pez Ortiz. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;aquella \u00ab[\u2026] efectiva comunidad de vida, construida &nbsp;sobre una real convivencia de la pareja, basada en lazos de afecto y &nbsp;el \u00e1nimo de brindarse sost\u00e9n y asistencia rec\u00edprocos\u00bb &nbsp;(sentencia CSJ SL, 29 noviembre 2011, radicaci\u00f3n 40055; &nbsp;reiterada en la CSJ SL4549-2019 y en la CSJ SL3861-2020). &nbsp;<\/p>\n<p>Incluso, &nbsp;bajo dicha perspectiva, el concepto analizado abarca circunstancias &nbsp;que van m\u00e1s all\u00e1 del meramente econ\u00f3mico, en la &nbsp;medida que protege el socorro en otras esferas, como se dijo, el &nbsp;familiar, vida en pareja, espiritual etc. Por tal raz\u00f3n, se ha &nbsp;defendido que, con independencia de la situaci\u00f3n formal &nbsp;existente entre la pareja, lo que determina una real convivencia son &nbsp;las caracter\u00edsticas anotadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;en eventos particulares como el que ahora ocupa la atenci\u00f3n de &nbsp;la Sala, resulta imprescindible evaluar las circunstancias que pueden &nbsp;darse en el seno de una familia y efectuar un estudio m\u00e1s &nbsp;riguroso de la convivencia, tal y como lo hizo el Tribunal, conforme &nbsp;al principio de la sana cr\u00edtica, en virtud de la facultad &nbsp;otorgada por el art\u00edculo 61 del C\u00f3digo Procesal del &nbsp;Trabajo y de la Seguridad Social, no la encontr\u00f3 probada, &nbsp;contrario a lo afirmado por la recurrente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;expuso que al estudiar las pruebas acusadas en casaci\u00f3n &nbsp;tampoco encontraba demostrada la convivencia de la pareja y, que, en &nbsp;contrario, lo que se lograba deducir era la existencia de una &nbsp;relaci\u00f3n sentimental, pero no una cohabitaci\u00f3n, y &nbsp;sostuvo, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;el caso del documento notarial de fecha 24 de febrero de 2011 en el &nbsp;que se indica una uni\u00f3n marital, lo cierto es que pese a lo &nbsp;manifestado el Tribunal no encontr\u00f3 una justificaci\u00f3n &nbsp;para que la pareja \u00ab[&#8230;] tuviera residencias separadas\u00bb &nbsp;y, si bien esta Corte ha reconocido la pensi\u00f3n de &nbsp;sobrevivientes en eventos donde los c\u00f3nyuges o compa\u00f1eros &nbsp;no habitan en el mismo sitio, esto obedece a \u00ab[&#8230;] &nbsp;circunstancias especiales de salud, trabajo, fuerza mayor o &nbsp;similares\u00bb, que no fueron acreditadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;mismo sucede con las diversas suscripciones -bancaria, peri\u00f3dicos, &nbsp;registros de datos y certificados- que ten\u00edan como direcci\u00f3n &nbsp;de domicilio el lugar de residencia de la impugnante, las &nbsp;fotograf\u00edas, y las comunicaciones acusadas en casaci\u00f3n, &nbsp;a partir de las cuales pretende derivar la real convivencia con el &nbsp;pensionado fallecido, pero contrario a lo afirmado, se demostr\u00f3 &nbsp;permanec\u00eda en su domicilio conyugal\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2 &nbsp;Con fundamento en esas consideraciones, determin\u00f3 que &nbsp;compart\u00eda la conclusi\u00f3n del ad &nbsp;quem al &nbsp;dar por demostrado una relaci\u00f3n sentimental entre Flor Elba &nbsp;Ru\u00edz G\u00f3mez y Arnulfo L\u00f3pez Ortiz, sin que por &nbsp;ello se entendiera acreditada su convivencia, al menos dentro de los &nbsp;cinco a\u00f1os anteriores al fallecimiento del pensionado. En ese &nbsp;orden, dispuso no casar la sentencia proferida por la Sala Laboral &nbsp;del Tribunal Superior de Bucaramanga el 14 de mayo de 2020. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp;De &nbsp;las anteriores consideraciones, y como se anunci\u00f3, la &nbsp;sentencia constitucional impugnada &nbsp;habr\u00e1 &nbsp;de ser confirmada, como &nbsp;quiera que no se evidenci\u00f3 desafuero o arbitrariedad &nbsp;manifiesta que revele los defectos alegados por Flor Elba Ru\u00edz &nbsp;G\u00f3mez y que imponga la intervenci\u00f3n de esta especial &nbsp;jurisdicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior teniendo en cuenta que, la Sala de Descongesti\u00f3n n\u00b0 &nbsp;4 fundament\u00f3 su decisi\u00f3n en el razonable entendimiento &nbsp;de las normas aplicables al caso concreto y la jurisprudencia de la &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Laboral permanente que rige la materia, &nbsp;determinando que el Tribunal Superior de Bucaramanga err\u00f3 al &nbsp;aplicar indebidamente la norma que reg\u00eda el estudio del &nbsp;derecho pensional reclamado, siendo el art\u00edculo 13 de la Ley &nbsp;797 de 2003 la aplicable y no el art\u00edculo 6 de la Ley 71 de &nbsp;1988, pese a lo cual, decidi\u00f3 no casar la sentencia recurrida, &nbsp;toda vez que no encontr\u00f3 acreditada la convivencia entre la &nbsp;demandante y el pensionado en los t\u00e9rminos exigidos por la &nbsp;ley, y se\u00f1al\u00f3 que si bien existe un documento notarial &nbsp;de 24 de febrero de 2011 en el que se indica una uni\u00f3n &nbsp;marital, lo cierto era que, el Tribunal no encontr\u00f3 una &nbsp;justificaci\u00f3n para que la pareja tuviera residencias separadas &nbsp;y tampoco se acredit\u00f3 una circunstancia especial frente a la &nbsp;no cohabitaci\u00f3n, de lo que &nbsp;concluy\u00f3 que se demostr\u00f3 &nbsp;la relaci\u00f3n sentimental entre los mismos, sin que de ella se &nbsp;entendiera acreditada la convivencia, sumado a que las suscripciones &nbsp;referidas por la demandante tampoco permitieron inferir lo pretendido &nbsp;por aqu\u00e9lla. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, las divergencias exteriorizadas por Flor Elba Ru\u00edz &nbsp;G\u00f3mez a trav\u00e9s del presente medio residual y &nbsp;subsidiario, frente a lo decidido en la sentencia objeto de su &nbsp;inconformidad, no resultan suficientes para que acuda al juez &nbsp;constitucional, con el fin de discutir los fundamentos de la &nbsp;autoridad judicial en el \u00e1mbito de sus competencias o para &nbsp;reabrir un debate ya definido por el juzgador correspondiente. (CSJ. &nbsp;STC 15 feb. 2011, exp. 01404, reiterada en la STC 1212-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese &nbsp;que los cuestionamientos de la actora no &nbsp;tienen la entidad suficiente para disponer la modificaci\u00f3n de &nbsp;la sentencia cuestionada, pues en estrictez, ante su expectativa de &nbsp;que en esta sede se efect\u00fae la valoraci\u00f3n de las &nbsp;pruebas allegadas en el tr\u00e1mite ordinario o se determine si &nbsp;las mismas fueron apreciadas correctamente, se destaca que la Sala ha &nbsp;reiterado en m\u00faltiples oportunidades, que es en este punto &nbsp;donde m\u00e1s se demuestra la autonom\u00eda e independencia del &nbsp;Juez, ya que es \u00e9l, quien puede apreciar y valorar el material &nbsp;probatorio de la forma m\u00e1s id\u00f3nea, fundament\u00e1ndose &nbsp;en el principio de la sana cr\u00edtica, a\u00fan m\u00e1s, &nbsp;cuando dicha valoraci\u00f3n est\u00e1 lejos de ser caprichosa o &nbsp;injusta. (CSJ. &nbsp;STC de 25 &nbsp;de enero de 2012, exp. 2011-02659-00, &nbsp;reiterada en STC8884-2020, &nbsp;STC 2462-2021, STC859-2022 &nbsp;y STC2622-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Por \u00faltimo, se destaca que esta &nbsp;Sala en pronunciamientos recientes se ha referido al respeto por las &nbsp;decisiones judiciales, m\u00e1xime cuando se trata de organismos de &nbsp;cierre, salvo cuando aparezcan visibles las causales de &nbsp;procedibilidad del amparo. &nbsp;Postura que se ha venido acogiendo con m\u00e1s firmeza a partir de &nbsp;los precedentes STC13814-2021, STC13815-2021, STC13816-2021, &nbsp;STC2310-2022 y, &nbsp;STC3514-2022 entre otros. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;De conformidad con lo expuesto, la &nbsp;sentencia impugnada ser\u00e1 confirmada. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil y Agraria, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica &nbsp;de Colombia y por autoridad de la Ley, CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia de fecha, naturaleza y procedencia conocida. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito y rem\u00edtase &nbsp;el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>(En &nbsp;comisi\u00f3n de servicios) &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Actuaci\u00f3n remitida a esta Sala mediante &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;oficio n\u00ba 2979 de 22 de marzo de 2023 y asignada con Acta de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reparto de 27 de marzo del a\u00f1o en curso. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC3666-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp; Magistrada &nbsp;Ponente &nbsp; STC3666-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-04-000-2022-02617-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veinte de abril de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinte (20) de abril de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n de la sentencia proferida por la Sala [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[61],"tags":[],"class_list":["post-72470","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abril-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72470","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72470"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72470\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72470"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72470"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72470"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}