{"id":72658,"date":"2024-05-20T22:41:06","date_gmt":"2024-05-20T22:41:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc4001-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:41:06","modified_gmt":"2024-05-20T22:41:06","slug":"stc4001-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc4001-2023\/","title":{"rendered":"STC4001 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC4001-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC4001-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 08001-22-13-000-2023-00107-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n del veintis\u00e9is de abril de dos mil &nbsp;veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., veintis\u00e9is (26) de abril de dos mil veintitr\u00e9s &nbsp;(2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;resuelve la impugnaci\u00f3n del fallo de 13 de marzo de 2023 &nbsp;dictado por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Barranquilla, en la tutela que interpuso Astrid Gonz\u00e1lez &nbsp;Cera contra los Juzgados 1\u00ba Civil del Circuito de Soledad y 2\u00ba &nbsp;Promiscuo Municipal de Malambo, extensiva a las autoridades, partes e &nbsp;intervinientes en el proceso de pertenencia con radicado n\u00b0 &nbsp;2013-00486-01. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La accionante pidi\u00f3 que se ordene al juzgado revocar la &nbsp;sentencia que confirm\u00f3 la desestimaci\u00f3n de sus &nbsp;pretensiones (22 ago. 2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Del &nbsp;veredicto del juez de segunda instancia deriv\u00f3 la lesi\u00f3n &nbsp;a sus derechos fundamentales, pues consider\u00f3 que no se &nbsp;apreciaron adecuadamente las pruebas practicadas en el litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El &nbsp;juzgado 1\u00ba &nbsp;Civil del Circuito de Soledad defendi\u00f3 la legalidad de sus &nbsp;actuaciones y resalt\u00f3 que, entre la fecha en que se profiri\u00f3 &nbsp;la sentencia que se cuestiona y la radicaci\u00f3n de la tutela &nbsp;trascurrieron m\u00e1s de seis meses, raz\u00f3n por la cual &nbsp;solicit\u00f3 que se niegue el resguardo por improcedente. El &nbsp;juzgado 2\u00ba &nbsp;Promiscuo Municipal de Malambo hizo un relato de sus actuaciones, &nbsp;defendi\u00f3 la legalidad de las mismas y solicit\u00f3 la &nbsp;negaci\u00f3n del amparo. &nbsp;Lacides Mengual Camargo en calidad de vinculado se pronunci\u00f3 &nbsp;en lo referente a su testimonio dentro del proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;La &nbsp;primera instancia deneg\u00f3 el resguardo tras considerar que no &nbsp;se cumpli\u00f3 con el requisito de inmediatez. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;La &nbsp;accionante impugn\u00f3 sin hacer manifestaciones en su escrito &nbsp;adicional. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;denegaci\u00f3n del amparo ser\u00e1 confirmada, aunque por &nbsp;razones diferentes a las planteadas por el tribunal de primer grado, &nbsp;esto es, porque la decisi\u00f3n cuestionada, al margen de que se &nbsp;comparta, no luce antojadiza o irracional en relaci\u00f3n con la &nbsp;situaci\u00f3n f\u00e1ctica y probatoria conocida por la &nbsp;autoridad accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, el a &nbsp;quo &nbsp;constitucional consider\u00f3 que el amparo resultaba improcedente &nbsp;por no cumplirse con el requisito de inmediatez que impera en este &nbsp;tipo de acciones constitucionales; sin embargo, del expediente pudo &nbsp;constatarse que esta salvaguarda se radic\u00f3 el d\u00eda 24 de &nbsp;febrero de 2023, esto es, dentro de los 6 meses que la jurisprudencia &nbsp;ha considerado razonables para intentar este auxilio, lo anterior, &nbsp;toda vez que la providencia acusada se notific\u00f3 en el estado &nbsp;de fecha 23 de agosto de 2022 y, por tanto, el t\u00e9rmino &nbsp;rese\u00f1ado comenz\u00f3 a correr al d\u00eda siguiente de la &nbsp;publicaci\u00f3n de ese estado. &nbsp;<\/p>\n<p>Precisado &nbsp;lo anterior, se advierte del expediente cuestionado que, para &nbsp;confirmar el fracaso de la pertenencia, el juzgador de segunda &nbsp;instancia inici\u00f3 por referirse a los art\u00edculos 322 y &nbsp;328 del C\u00f3digo General del Proceso, y conforme a ellos realiz\u00f3 &nbsp;el an\u00e1lisis de cada uno de los reproches se\u00f1alados por &nbsp;la apelante. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el cuestionamiento de no haber desplegado un an\u00e1lisis &nbsp;detallado del caso, el juzgador resalt\u00f3 que se hizo un estudio &nbsp;de cada una de las pruebas presentadas y as\u00ed mismo se les &nbsp;asign\u00f3 m\u00e9rito. En concreto se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abPues &nbsp;bien, este primer aspecto de la apelaci\u00f3n, para esta segunda &nbsp;instancia no resulta de recibo, por cuanto el apelante, hace una &nbsp;manifestaci\u00f3n general, sin se\u00f1alar en concreto, a qu\u00e9 &nbsp;se refiere, cuando se\u00f1ala que: sin muchos argumentos jur\u00eddicos &nbsp;desecha unos testimonios y acoge otros; pues no expone cuales son &nbsp;aquellos \u201cargumentos jur\u00eddicos\u201d que echa de menos. &nbsp;Una &nbsp;revisi\u00f3n de la sentencia censurada, permite concluir que el a &nbsp;quo, hizo un pormenorizado estudio de las probanzas recaudadas, se &nbsp;refiri\u00f3 a cada una de ellas, les asign\u00f3 valor &nbsp;probatorio, haciendo un an\u00e1lisis cr\u00edtico de las mismas, &nbsp;y argument\u00f3 porqu\u00e9 se inclinaba para darle mayor &nbsp;cr\u00e9dito a unas que a otras, y que su an\u00e1lisis en &nbsp;conjunto lo conllev\u00f3 a la conclusi\u00f3n arribada en la &nbsp;sentencia, &nbsp;por lo que, la afirmaci\u00f3n en ese sentido carece de sustento. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;relaci\u00f3n con el segundo reproche impugnaticio relativo a la &nbsp;valoraci\u00f3n desplegada sobre el testimonio del se\u00f1or &nbsp;Laucides Mengual, quien aport\u00f3 un documento durante su &nbsp;declaraci\u00f3n, se advirti\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abRespecto &nbsp;de lo anterior, indic\u00f3 que, en el testimonio de Mengual &nbsp;Camargo, aport\u00f3 con su versi\u00f3n un contrato de &nbsp;arrendamiento de vivienda urbana, que fuera celebrado entre el &nbsp;demandado PEDRO ANTONIO MONTA\u00d1O BARBOSA y EUGENIO AVILA &nbsp;MERLANO, firmado \u00fanicamente por este \u00faltimo. Pues bien, &nbsp;para efectos de resolver este punto, hay que mencionar que de &nbsp;conformidad con lo reglado por el numeral 6\u00ba del art\u00edculo &nbsp;221 del CGP, se autoriza la aportaci\u00f3n de documentos &nbsp;relacionadas con la declaraci\u00f3n del testigo, en efecto, la &nbsp;referida norma precisa: \u201cAs\u00ed mismo el testigo podr\u00e1 &nbsp;aportar y reconocer documentos relacionados con su declaraci\u00f3n.\u201d(\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>Este &nbsp;documento, se aport\u00f3 como sustento de la afirmaci\u00f3n &nbsp;realizada en desarrollo de su testimonio. No se puede perder de &nbsp;vista, que la prueba en cuesti\u00f3n no es documental, sino &nbsp;testimonial, as\u00ed que no es el documento el aqu\u00ed &nbsp;cuestionado ni objeto de valoraci\u00f3n, si no el testimonio, &nbsp;frente al cual, el apoderado demandante, am\u00e9n de tacharlo como &nbsp;sospechoso, hizo menciones de elogio y se abstuvo de preguntarle, &nbsp;pues, dado el medio de prueba utilizado, debi\u00f3 ahondar en \u00e9l, &nbsp;si de desacreditarlo se trataba. &nbsp;Es del caso mencionar que lo afirmado por este testigo, tal como lo &nbsp;se\u00f1al\u00f3 el a quo, no se desecha, por el solo hecho de &nbsp;ser abogado, ni de haber sido asesor jur\u00eddico del demandado, &nbsp;pues, ratific\u00f3 en su declaraci\u00f3n, ser testigo vivencial &nbsp;de sus afirmaciones, que a \u00e9l le consta todo lo &nbsp;expresado(\u2026)Por \u00faltimo, no resulta de recibo la &nbsp;afirmaci\u00f3n del apoderado de la parte demandante en cuento a &nbsp;que la duda que le surg\u00eda sobre la veracidad del documento que &nbsp;contiene el contrato de arrendamiento, se convirti\u00f3 en certeza &nbsp;de ser documento falso por la certificaci\u00f3n emitida por la &nbsp;Notar\u00eda S\u00e9ptima de Barranquilla, ello por cuanto del &nbsp;an\u00e1lisis de la misma, no se llega a dicha conclusi\u00f3n, &nbsp;en atenci\u00f3n a que esta no es contundente en esa l\u00f3gica &nbsp;conclusiva.(\u2026).\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto &nbsp;al tercer reproche, seg\u00fan el cual de ejerci\u00f3 una &nbsp;apreciaci\u00f3n indebida a los testimonios solicitados por la &nbsp;demandante, resalt\u00f3 el juzgador que en el estudio de esas &nbsp;declaraciones se otorgaba veracidad a aquellos que ofrecieron mayor &nbsp;grado de certeza, en concreto se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;este aspecto hay que referir lo siguiente, en el presente caso, las &nbsp;dos partes aportaron pruebas testimoniales. Dos testimonios casa una. &nbsp;Las de la parte actora, en apoyo de las pretensiones y las de la &nbsp;parte demandada, desde la postura de la contestaci\u00f3n y en &nbsp;contra de aquellas. Pues &nbsp;bien, cuando un grupo de testigos declaran y se contradicen entre s\u00ed, &nbsp;corresponde al fallador inclinarse por el que mayor certeza y fuerza &nbsp;demostrativa le ofrezca, lo cual ocurre cuando se soporta de otros &nbsp;medios de pruebas. &nbsp;En el presente caso, el juez a quo, le otorg\u00f3 mayor &nbsp;credibilidad al dicho de los testigos tra\u00eddos por la parte &nbsp;demandada, lo cual, resulta acertado como pasa a explicarse (\u2026) &nbsp;Est\u00e1 demostrado entonces que la prueba testimonial, no ayuda a &nbsp;darle soporte a las pretensiones, por el contrario, las derrumban, al &nbsp;igual que ocurre con las pruebas documentales a que hizo menci\u00f3n &nbsp;la primera instancia y que no fue objeto de apelaci\u00f3n.\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;lo anterior concluy\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEstas &nbsp;dos declaraciones, tra\u00eddas por la parte demandante, analizadas &nbsp;con rigor y al amparo de la ley sustancial a aplicar, van en &nbsp;contrav\u00eda de la pretensi\u00f3n, en tanto, que desconocen &nbsp;aspectos relevantes para el \u00e9xito de las suplicas, es m\u00e1s, &nbsp;su declaraci\u00f3n en lugar de favorecer sus intereses la &nbsp;desmienten y la &nbsp;descalifican como poseedora plena, no alcanzando la demandante la &nbsp;calidad de poseedora que alega &nbsp;(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Analizados &nbsp;como se encuentran los argumentos de reproche a la sentencia atacada &nbsp;y que ninguno de ellos tiene la virtualidad para dar al traste con la &nbsp;misma, pues, no resultan con la entidad suficiente para enervar los &nbsp;efectos de la misma (\u2026)\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>F\u00edjese &nbsp;entonces que la decisi\u00f3n de confirmar la sentencia que neg\u00f3 &nbsp;las pretensiones no obedeci\u00f3 al capricho del juzgador, sino a &nbsp;la interpretaci\u00f3n razonable que esa autoridad despleg\u00f3 &nbsp;sobre las circunstancias f\u00e1cticas, probatorias y jur\u00eddicas &nbsp;que rodearon el caso concreto, en particular, porque la demandante no &nbsp;logr\u00f3 demostrar la calidad de poseedora invocada sobre el &nbsp;predio objeto de la litis; raciocinios que, independientemente de que &nbsp;se compartan, no lucen irracionales o antojadizos. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;expuesto, pone en evidencia que lo que en realidad existe en el &nbsp;presente asunto es una disparidad de criterios en torno a la &nbsp;apreciaci\u00f3n de las circunstancias que rodearon el caso &nbsp;concreto y la hermen\u00e9utica judicial desplegada, lo que torna &nbsp;inviable el ruego en tanto no se puede \u00abimponer &nbsp;al fallador una determinada interpretaci\u00f3n de las normas &nbsp;procesales aplicables al asunto sometido a su estudio o &nbsp;una espec\u00edfica valoraci\u00f3n probatoria, a efectos de que &nbsp;su raciocinio coincida con el de las partes\u00bb &nbsp;(STC10939-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;definitiva, dado que la decisi\u00f3n cuestionada descansa sobre un &nbsp;discernimiento razonable de la situaci\u00f3n conocida por la &nbsp;autoridad accionada, no queda alternativa distinta a confirmar la &nbsp;denegaci\u00f3n el resguardo, pero por las razones aqu\u00ed &nbsp;expuestas. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil y Agraria, administrando justicia en nombre &nbsp;de la Rep\u00fablica y por autoridad de la Constituci\u00f3n y la &nbsp;Ley CONFIRMA &nbsp;la sentencia de fecha, naturaleza y procedencia conocida. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;a las partes e intervinientes por el medio m\u00e1s expedito y &nbsp;rem\u00edtase el expediente &nbsp;a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC4001-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC4001-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 08001-22-13-000-2023-00107-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n del veintis\u00e9is de abril de dos mil &nbsp;veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., veintis\u00e9is (26) de abril de dos mil veintitr\u00e9s &nbsp;(2023). &nbsp; Se &nbsp;resuelve la impugnaci\u00f3n del fallo de 13 de marzo de 2023 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[61],"tags":[],"class_list":["post-72658","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abril-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72658","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72658"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72658\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72658"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72658"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72658"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}