{"id":72884,"date":"2024-05-20T22:43:34","date_gmt":"2024-05-20T22:43:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac938-2023-2022-02358-00\/"},"modified":"2024-05-20T22:43:34","modified_gmt":"2024-05-20T22:43:34","slug":"ac938-2023-2022-02358-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac938-2023-2022-02358-00\/","title":{"rendered":"AC 938 2023"},"content":{"rendered":"<p>AC938-2023 (2022-02358-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC938-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2022-02358-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de treinta de marzo de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., dos (2) de mayo de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide el recurso de s\u00faplica interpuesto por el apoderado de &nbsp;Cristina Astrid Espitia M\u00e9ndez y Jorge Yecitt Torres Mu\u00f1oz, &nbsp;contra el auto de 5 de agosto de 2022, a &nbsp;trav\u00e9s del cual se rechaz\u00f3 la demanda de revisi\u00f3n &nbsp;que presentaron frente a la sentencia de 30 de septiembre de 2021, &nbsp;dictada por la Sala Civil Familia Laboral del Tribunal Superior de &nbsp;Distrito Judicial de Villavicencio, dentro del proceso &nbsp;reivindicatorio promovido por Martha Luc\u00eda Ni\u00f1o Galvis &nbsp;contra Cristina Astrid Espitia M\u00e9ndez. &nbsp;<\/p>\n<p>I. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Martha Luc\u00eda Ni\u00f1o Galvis acudi\u00f3 a la &nbsp;jurisdicci\u00f3n para que se declarara que le \u00abpertenece &nbsp;[el] dominio pleno y absoluto [del] predio siguiente: bien inmueble &nbsp;de propiedad horizontal localizado en la Calle 34 No. 40-39 y Calle &nbsp;34 No. 40-49 Apto 201 Edificio Balcones del Barzal (\u2026)\u00bb &nbsp;y, &nbsp;como consecuencia, se condenara a Cristina Astrid Espitia M\u00e9ndez &nbsp;a restituir el predio y pagar el valor de los frutos civiles; &nbsp;asimismo se ordenara la cancelaci\u00f3n de los grav\u00e1menes &nbsp;existentes y la inscripci\u00f3n de la sentencia en \u00abel &nbsp;folio de matr\u00edcula inmobiliaria No. 230-87119 en la oficina de &nbsp;registro de instrumentos p\u00fablicos de Villavicencio\u00bb &nbsp;[folio &nbsp;4, archivo digital 11001020300020220235800-0002Demanda.pdf]. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;El Juzgado Tercero Civil del Circuito Adjunto de Villavicencio, a &nbsp;quien correspondi\u00f3 el asunto, en sentencia de 13 de marzo de &nbsp;2012 accedi\u00f3 a la declaraci\u00f3n pretendida, pero se &nbsp;abstuvo de condenar a la convocada al pago de los frutos. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Al desatar la alzada propuesta por el extremo pasivo, la Sala Civil &nbsp;Familia Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de esa &nbsp;ciudad, en fallo de 30 de septiembre de 2021, la infirm\u00f3 y &nbsp;\u00ab[declar\u00f3] &nbsp;probada oficiosamente la excepci\u00f3n de posesi\u00f3n &nbsp;contractual en favor de la parte demandada\u00bb, &nbsp;por consiguiente, dispuso \u00ab(\u2026) &nbsp;la nulidad absoluta del contrato de promesa de compraventa no escrito &nbsp;celebrado entre las partes respecto del apartamento 201 del Edificio &nbsp;-Balcones del Barzal (P.H.), ubicado en la calle 34 No 40-39 y calle &nbsp;34 No 40-49, radicado en el folio de matr\u00edcula No. 230-87119, &nbsp;seg\u00fan la motivaci\u00f3n\u00bb &nbsp;y conmin\u00f3 a \u00abCristina &nbsp;Espitia que en el plazo de tres (3) meses contados a partir de la &nbsp;ejecutoria de esta providencia, restituya a la demandante Martha &nbsp;Luc\u00eda Ni\u00f1o Galvis el inmueble objeto del proceso, &nbsp;precisando que a partir del plazo l\u00edmite se generar\u00e1n a &nbsp;favor de la accionante frutos civiles mensuales tasados en un mill\u00f3n &nbsp;doscientos once mil novecientos cuarenta y nueve pesos ($1.211.949,oo &nbsp;M\/Cte.)\u00bb &nbsp;[Folio 5, archivo digital 11001020300020220235800-0002Demanda.pdf]. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;Cristina Astrid Espitia M\u00e9ndez y Jorge Yecitt Torres Mu\u00f1oz &nbsp;demandaron la revisi\u00f3n de la providencia proferida por el &nbsp;ad-quem, &nbsp;con fundamento en las causales s\u00e9ptima y octava del art\u00edculo &nbsp;355 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;los recurrentes, existi\u00f3 \u00abindebida &nbsp;representaci\u00f3n o falta de notificaci\u00f3n o emplazamiento\u00bb &nbsp;y \u00abnulidad &nbsp;originada en la sentencia que puso fin al proceso y que no era &nbsp;susceptible de recurso\u00bb, &nbsp;dado &nbsp;que, \u00abse &nbsp;les priv\u00f3 de cualquier posibilidad a otros sujetos procesales &nbsp;y al se\u00f1or JORGE YECITT TORRES MU\u00d1OZ de hacer parte del &nbsp;proceso (\u2026), ya que la presente causal es una concurrencia de &nbsp;culpas y omisiones tanto de la parte demandante como del A-Quo\u00bb, &nbsp;en &nbsp;tanto, la primera &nbsp;\u00abomiti\u00f3 deliberadamente demandar al se\u00f1or JORGE &nbsp;YECITT TORRES MU\u00d1OZ, quien adem\u00e1s de ser poseedor, &nbsp;tambi\u00e9n era amigo personal de la se\u00f1ora MARTHA LUCIA &nbsp;NI\u00d1O GALVIS\u00bb y, &nbsp;el juzgador de primer grado &nbsp;\u00abDEBI\u00d3 VINCULAR COMO LITISCONSORTE al se\u00f1or JORGE &nbsp;YECITT TORRES MU\u00d1OZ, por cuanto de los hechos y las pruebas se &nbsp;desprende sin temor al m\u00e1s m\u00ednimo dubitamento (sic) que &nbsp;el se\u00f1or JORGE YECITT TORRES MU\u00d1OZ, hizo parte del &nbsp;asunto jur\u00eddico encaminado a la compraventa del predio objeto &nbsp;de reivindicaci\u00f3n\u00bb pese &nbsp;a que, para la fecha de radicaci\u00f3n o presentaci\u00f3n del &nbsp;l\u00edbelo, se encontraba privado de la libertad en M\u00e9xico &nbsp;hasta marzo de 2011 y, \u00abvolvi\u00f3 &nbsp;al pa\u00eds y continu\u00f3 ejerciendo la posesi\u00f3n\u00bb &nbsp;sobre &nbsp;el fundo objetado. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;sostuvieron que la falta de \u00abintegraci\u00f3n &nbsp;del litisconsorcio\u00bb &nbsp;acarrea un vicio \u00abinsanable &nbsp;(sic) &nbsp;de pleno derecho\u00bb, &nbsp;por omisi\u00f3n del a &nbsp;quo &nbsp;\u00abque &nbsp;hasta cerr\u00f3 la posibilidad que cualquier tercero indeterminado &nbsp;compareciera, expresamente en un auto de fecha 16 de noviembre de &nbsp;2007, el Juzgado Tercero Civil Circuito de Villavicencio, determin\u00f3 &nbsp;que era innecesario demandar a las personas indeterminadas\u00bb e &nbsp;inobservancia del ad &nbsp;quem, &nbsp;quien \u00abpudo &nbsp;declarar la vinculaci\u00f3n de oficio del se\u00f1or JORGE &nbsp;YECITT TORRES MU\u00d1OZ y no lo hizo, sino que al contrario nada &nbsp;dijo del yerro en cuanto al litis consorcio (sic) &nbsp;y &nbsp;profiri\u00f3 la sentencia de segunda instancia sin ning\u00fan &nbsp;reparo frente al tema (\u2026)\u00bb; &nbsp;causal de anulaci\u00f3n &nbsp;sustentada &nbsp;en el numeral 8\u00ba del art\u00edculo 133 de la Ley 1564 de 2012 &nbsp;-\u00abantes &nbsp;numeral 9\u00ba del art\u00edculo 140 del C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Civil, &nbsp;vigente &nbsp;para esa \u00e9poca-\u00bb, al no practicar en legal forma la &nbsp;notificaci\u00f3n del \u00abauto &nbsp;admisorio de la demanda\u00bb &nbsp;a todas las personas que deb\u00edan ser citados como parte en ese &nbsp;litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>5.- &nbsp;En prove\u00eddo de 5 de agosto de 2022 &nbsp;[AC3477], &nbsp;el magistrado sustanciador1 &nbsp;rechaz\u00f3 el reclamo, con soporte en la falta de legitimaci\u00f3n &nbsp;de los replicantes, en forma individual o conjunta, respecto de la &nbsp;\u00abindebida &nbsp;representaci\u00f3n o falta de notificaci\u00f3n o emplazamiento\u00bb &nbsp;que les permitiera discutir la sentencia impugnada. Respecto de &nbsp;Cristina &nbsp;Astrid Espitia M\u00e9ndez &nbsp;\u00abporque intervino en el proceso como demandada y contest\u00f3 &nbsp;el libelo &nbsp;[\u201c]mediante su apoderado de confianza[\u201d]\u00bb &nbsp;sin &nbsp;que se avizoren falencias en el tr\u00e1mite de su notificaci\u00f3n &nbsp;que justifiquen su postulaci\u00f3n en esta sede y frente a Jorge &nbsp;Yecitt Torres Mu\u00f1oz por cuanto \u00abno &nbsp;acredit\u00f3 la calidad de \u00ablitisconsorte &nbsp;necesario\u00bb &nbsp;que dijo ostentar y que &nbsp;justificara &nbsp;su vinculaci\u00f3n a esa litis\u00bb &nbsp;al ponerse en entredicho el estatus de \u00abposeedor\u00bb &nbsp;que ahora esgrime. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otra parte, tild\u00f3 de impertinentes los fundamentos de la &nbsp;causal octava del art\u00edculo 355 del estatuto procesal, porque &nbsp;\u00abtal &nbsp;circunstancia &nbsp;es &nbsp;ajena a este particular motivo de revisi\u00f3n que se &nbsp;materializa &nbsp;en presencia de una nulidad \u00aboriginada\u00bb en la &nbsp;sentencia &nbsp;y excluye la posibilidad de invocar vicios anteriores &nbsp;a &nbsp;ese acto procesal, menos a\u00fan aquellos atinentes a la &nbsp;\u00abindebida &nbsp;representaci\u00f3n o falta de notificaci\u00f3n o &nbsp;emplazamiento\u00bb, &nbsp;regulados, de manera aut\u00f3noma, en la &nbsp;causal &nbsp;s\u00e9ptima del art\u00edculo 355 adjetivo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>6.- &nbsp;Inconformes, los censores presentaron recurso de s\u00faplica, &nbsp;esgrimiendo que \u00ab[l]as &nbsp;manifestaciones del auto recurrido, imponen una carga a [ese] extremo &nbsp;de presentar un recurso infalible ante la jurisdicci\u00f3n, ya que &nbsp;de no ser as\u00ed no ser\u00e1 admitido, seg\u00fan lo &nbsp;expuesto por el despacho ponente; es as\u00ed, que esa carga &nbsp;procesal es inaceptable para este extremo, que de forma organizada y &nbsp;con la t\u00e9cnica correcta se present\u00f3 el recurso de la &nbsp;referencia, cumpliendo con cada uno de los requisitos formales en la &nbsp;interposici\u00f3n del recurso\u00bb; &nbsp;de ah\u00ed que, se traduce en \u00abla &nbsp;denegaci\u00f3n del acceso a la administraci\u00f3n de justicia &nbsp;por parte del Honorable Magistrado Ponente, ya que al revisar el auto &nbsp;recurrido se puede afirmar sin ning\u00fan temor, que dicho auto &nbsp;hizo un examen del fondo del asunto, cuando en la etapa de admisi\u00f3n &nbsp;se revisan son aspectos formales &nbsp;de &nbsp;dicho recurso extraordinario de revisi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;relievaron que no est\u00e1n de acuerdo con la falta de legitimidad &nbsp;de Torres Mu\u00f1oz \u00abcuando &nbsp;precisamente ese es el punto que se alega a [su] favor y ciertamente &nbsp;causal de revisi\u00f3n invocada, argumentos que por respeto al &nbsp;debido proceso deben ser estudiados de fondo por la sala de decisi\u00f3n &nbsp;y no por solo el ponente en el auto recurrido\u00bb, &nbsp;por ende, citando fragmentos de la providencia AC2680-2019, &nbsp;enunciaron que \u00abni &nbsp;siquiera se surti\u00f3 la inadmisi\u00f3n del recurso, siendo &nbsp;esta la etapa procesal por excelencia para censurar los defectos &nbsp;formales del aqu\u00ed recurso de revisi\u00f3n\u00bb &nbsp;[Archivo &nbsp;Digital:0007Memorial.pdf]. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;La Sala es competente para definir el presente asunto, de conformidad &nbsp;con lo dispuesto en el inciso 2\u00ba del art\u00edculo 332 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso. Y comoquiera &nbsp;que el interlocutorio suplicado es aquel que rechaza la demanda &nbsp;contentiva del recurso extraordinario de revisi\u00f3n deviene &nbsp;procedente resolver la impugnaci\u00f3n examinada, seg\u00fan el &nbsp;numeral 1\u00ba de la regla 331 eiusdem. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- Los libelistas disienten del &nbsp;proveimiento confutado, que estim\u00f3 su falta de legitimaci\u00f3n &nbsp;para enarbolar tal remedio extraordinario, en punto de la s\u00e9ptima &nbsp;causal de revisi\u00f3n y, la impertinencia de fundamentos en la &nbsp;octava alegada. &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. De acuerdo con el &nbsp;inciso 3\u00ba del art\u00edculo 358 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso \u00ab(\u2026) [s]in m\u00e1s tr\u00e1mite, la &nbsp;demanda ser\u00e1 rechazada cuando no &nbsp;se presente en el t\u00e9rmino legal, o haya sido formulada por &nbsp;quien carece de legitimaci\u00f3n para hacerlo (\u2026)\u00bb &nbsp;(\u00e9nfasis intencional). &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Tal disposici\u00f3n tiene &nbsp;fundamento, como lo ha decantado la jurisprudencia de esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, en la naturaleza especial\u00edsima de este &nbsp;medio de censura, cuya aptitud para remover los efectos de cosa &nbsp;juzgada de una providencia ejecutoriada, impide dar v\u00eda libre &nbsp;a cualquier reproche, debiendo este: i) enmarcarse dentro de &nbsp;las precisas causales consagradas por el legislador (art. 355 del &nbsp;C.G.P.); ii) presentarse dentro del t\u00e9rmino de &nbsp;caducidad establecido, y iii) ser elevado por quien ostente un &nbsp;inter\u00e9s leg\u00edtimo para controvertir la respectiva &nbsp;sentencia (art. 358, ibidem). &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre la finalidad y el car\u00e1cter &nbsp;excepcional del aludido medio defensivo, se tiene dicho que: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;Las sentencias judiciales proferidas en procesos contenciosos, una &nbsp;vez ejecutoriadas, es regla general, adquieren el &nbsp;sello y fuerza de cosa juzgada, raz\u00f3n por la cual, en &nbsp;salvaguarda de los principios de certeza, seguridad jur\u00eddica y &nbsp;paz social, se tornan inmodificables e inimpugnables, y como &nbsp;consecuencia, coercibles. En ese contexto, y por excepci\u00f3n a &nbsp;tan importante garant\u00eda, seg\u00fan &nbsp;el art\u00edculo 354 del C.G.P., el \u201crecurso extraordinario &nbsp;de revisi\u00f3n procede contra las sentencias ejecutoriadas\u201d &nbsp;y por los motivos instituidos en el precepto 355 ej\u00fasdem. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;objeto de ese medio de impugnaci\u00f3n, hacer &nbsp;imperar la justicia, restablecer el derecho de defensa cuando ha sido &nbsp;conculcado y asegurar la certeza judicial, esto \u00faltimo, &nbsp;cerrando ataques ulteriores a la pretensi\u00f3n reconocida o &nbsp;impidiendo reclamarla de nuevo si ha sido negada (\u2026) &nbsp;(CSJ SC7665-2017, 20 nov., rad. 2017-03071-00). &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;relaci\u00f3n a la \u00faltima de las exigencias comentadas, esta &nbsp;Sala ha entendido que la legitimaci\u00f3n para cuestionar un &nbsp;veredicto que ha cobrado firmeza por esta senda, viene dada por el &nbsp;perjuicio que la misma le cause al impugnante. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;torno a ello la Corte viene recabando que tal facultad \u00abse &nbsp;atribuye, en &nbsp;l\u00ednea de principio, a quien &nbsp;hubiera sido parte perjudicada por la sentencia en firme atacada, &nbsp;o haya intervenido en el proceso en el cual \u00e9sta se dict\u00f3. &nbsp;Mas se dice que principalmente, porque, cuando se alega la causal &nbsp;s\u00e9ptima de revisi\u00f3n, como ocurre en el sub lite, est\u00e1n &nbsp;tambi\u00e9n legitimados todos aquellos que por estar interesados &nbsp;directamente en la relaci\u00f3n objeto del litigio debieron ser &nbsp;llamados al proceso y no lo fueron, vi\u00e9ndose, &nbsp;luego, afectados por el resultado del mismo\u00bb &nbsp;(se &nbsp;resalta) &nbsp;(CSJ &nbsp;AC2134-2021, 2 jun., rad. 2019-04007-00, reiterando CSJ &nbsp;AC639-2020, &nbsp;27 feb., rad. 2019-02899-00). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esa oportunidad, tambi\u00e9n se precis\u00f3 que \u00ab(\u2026) &nbsp;la &nbsp;legitimaci\u00f3n como presupuesto para interponer el recurso de &nbsp;revisi\u00f3n supone, grosso modo, que \u201cel accionante haya &nbsp;sido parte o interviniente en el proceso en el que se dict\u00f3 el &nbsp;fallo censurado, o &nbsp;tercero perjudicado con lo resuelto; &nbsp;de manera que el rechazo sobre el que versa el inciso tercero del &nbsp;art\u00edculo 358 del C\u00f3digo General del Proceso, cuando de &nbsp;falta de legitimaci\u00f3n se trata, \u00fanicamente puede &nbsp;obedecer a los supuestos en los que quien presenta el recurso &nbsp;extraordinario de revisi\u00f3n no haya sido uno de tales sujetos &nbsp;en el proceso (\u2026)\u00bb &nbsp;(la negrilla es para destacar) (CSJ &nbsp;AC2134-2021, &nbsp;reiterando CSJ AC2892-2020, 3 nov., rad. 2019-00929-00). &nbsp;<\/p>\n<p>Y, &nbsp;de manera m\u00e1s detallada, la Sala ha establecido que el inter\u00e9s &nbsp;del revisionista \u00ab(\u2026) no &nbsp;se limita al concepto gen\u00e9rico que de legitimaci\u00f3n se &nbsp;tiene en punto al derecho de impugnaci\u00f3n, sino que, como habr\u00e1 &nbsp;de verse, tiene un contenido a\u00fan m\u00e1s amplio y peculiar. &nbsp;Efectivamente, dentro de la teor\u00eda general de los recursos hay &nbsp;un postulado que inspira la filosof\u00eda de entregar a las partes &nbsp;la posibilidad de enjuiciar las decisiones jurisdiccionales, que es &nbsp;el de la legitimaci\u00f3n, uno de cuyos perfiles es el llamado &nbsp;inter\u00e9s para recurrir, que en trasunto se circunscribe al &nbsp;perjuicio, agravio o desmedro que la providencia criticada le irroga &nbsp;al impugnador. Traduce, m\u00e1s el\u00edpticamente, que sin &nbsp;perjuicio no hay recurso, desde luego que \u00e9ste no est\u00e1 &nbsp;instituido con un criterio antojadizo sino como remedio porque se &nbsp;propende obtener la enmienda de decisiones que han sido producidas &nbsp;con desviaci\u00f3n jur\u00eddica. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;legitimaci\u00f3n que ahora se analiza, en cambio, no detiene su &nbsp;examen en auscultar el posible perjuicio que la sentencia apareje al &nbsp;litigante recurrente, sino que, yendo m\u00e1s lejos, hace &nbsp;imperioso que el juzgador entre a examinar si el recurrente puede o &nbsp;no incoar la causal que aduce, de donde se infiere que es &nbsp;perfectamente probable que el censor est\u00e9 agraviado por la &nbsp;sentencia, pero no est\u00e1 legitimado para formular el recurso de &nbsp;revisi\u00f3n por la causal que &nbsp;alega\u00bb (CSJ &nbsp;AC3695-2021, 25 ag., rad. 2021-00075-00 que reiter\u00f3 CSJ &nbsp;AC103-1990, 7 nov., G.J. CCIV-62, segundo semestre). &nbsp;<\/p>\n<p>Ergo, &nbsp;quien pretenda derruir un fallo judicial que ha hecho tr\u00e1nsito &nbsp;a cosa juzgada, espec\u00edficamente, por estar \u00ab(\u2026) &nbsp;en &nbsp;alguno de los casos de indebida representaci\u00f3n o falta de &nbsp;notificaci\u00f3n o emplazamiento &nbsp;(\u2026)\u00bb, debe &nbsp;demostrar que ha sufrido una lesi\u00f3n como consecuencia de esa &nbsp;decisi\u00f3n, lo cual explica que, a\u00fan al interior de la &nbsp;correspondiente contienda, solo \u201cla &nbsp;persona afectada\u201d &nbsp;pueda alegar tal motivo de invalidez (inc. 3\u00ba, art. 135 y num. &nbsp;4\u00ba y 8\u00ba, art. 133 del CGP), pues, admitir que todo aquel &nbsp;que pretenda refutar una providencia, acceda al mecanismo que se &nbsp;analiza, conllevar\u00eda el desconocimiento de los axiomas de &nbsp;trascendencia, seguridad jur\u00eddica e inmutabilidad de las &nbsp;sentencias. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;En el tr\u00e1mite del recurso de revisi\u00f3n el legislador &nbsp;estableci\u00f3 como deber del fallador analizar la concurrencia &nbsp;del memorado requisito desde el momento de la calificaci\u00f3n de &nbsp;escrito con que se promueva, conforme lo establece el inciso 3\u00ba &nbsp;del art\u00edculo 358 adjetivo y as\u00ed lo ha entendido esta &nbsp;Corporaci\u00f3n al sostener que \u00ab(\u2026) &nbsp;el &nbsp;juzgador ha de indagar, de entrada, por dicha legitimaci\u00f3n, la &nbsp;cual, sea de adelantarse, no se limita al concepto gen\u00e9rico &nbsp;que de legitimaci\u00f3n se tiene en punto al derecho de &nbsp;impugnaci\u00f3n &nbsp;(\u2026)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC6984-2017, 24 oct., rad. 2017-02288-00) y &nbsp;ello es as\u00ed, por cuanto \u00ab(\u2026) &nbsp;frente &nbsp;a la ausencia de agravio, el recurso resultar\u00eda inicuo; y si &nbsp;existe el perjuicio, pero sin direcci\u00f3n a provocar el remedio, &nbsp;como invocar una nulidad procesal por quien no perjudica o alcanza, o &nbsp;interpelar un hecho que tampoco beneficia a quien lo esgrime, verbi &nbsp;gratia, por impertinente o sin relaci\u00f3n de causa a efecto con &nbsp;lo sentenciado, inclusive con la causal de revisi\u00f3n invocada, &nbsp;cualquier decisi\u00f3n de fondo se relevar\u00eda. Por esto, en &nbsp;cualquier evento, como es natural entenderlo, el rechazo de plano de &nbsp;la demanda de revisi\u00f3n queda justificado (CSJ &nbsp;AC3695-2021, 25 ag., rad. 2021-00075-00). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;En el asunto que ocupa la atenci\u00f3n de la Sala, los suplicantes &nbsp;argumentan que la determinaci\u00f3n combatida es una \u00abdenegaci\u00f3n &nbsp;del acceso a la administraci\u00f3n de justicia\u00bb por &nbsp;cuanto &nbsp;\u00abdicho auto hizo un examen del fondo del asunto, cuando en la &nbsp;etapa de admisi\u00f3n se revisan son aspectos formales (\u2026)\u00bb, &nbsp;cuyas aseveraciones en torno a la falta de legitimidad de Torres &nbsp;Mu\u00f1oz &nbsp;\u00abimponen una carga a [ese] extremo de presentar un recurso &nbsp;infalible ante la jurisdicci\u00f3n, ya que de no ser as\u00ed no &nbsp;ser\u00e1 admitido (\u2026)\u00bb y &nbsp;no est\u00e1n de acuerdo con ello, &nbsp;\u00abcuando precisamente ese es el punto que se alega a [su] favor &nbsp;y ciertamente causal de revisi\u00f3n invocada, argumentos que por &nbsp;respeto al debido proceso deben ser estudiados de fondo por la sala &nbsp;de decisi\u00f3n y no por solo el ponente en el auto recurrido\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Sin &nbsp;embargo, dichos argumentos no tienen la fuerza suficiente para &nbsp;derruir la decisi\u00f3n rebatida, porque no se desconoce que uno &nbsp;de los aspectos liminares que deben analizarse en el umbral de &nbsp;calificaci\u00f3n de la demanda de revisi\u00f3n, es el relativo &nbsp;a los aspectos formales que debe reunir \u00e9sta (art. 357 &nbsp;C.G.P.); s\u00f3lo que, en el tr\u00e1mite de ese ejercicio de &nbsp;discernimiento del escrito genitor, el legislador facult\u00f3 su &nbsp;rechazo in &nbsp;limine &nbsp;cuando \u00abhaya &nbsp;sido formulada por quien carece de legitimaci\u00f3n para hacerlo\u00bb &nbsp;(inc. 3\u00ba, art. 358 ib\u00eddem). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, acertadamente concluy\u00f3 el magistrado sustanciador que &nbsp;los impugnantes no est\u00e1n legitimados para acudir a este &nbsp;remedio excepcional en torno a la causal 7\u00aa del precepto 355 del &nbsp;ordenamiento adjetivo, comoquiera que el examen de las piezas &nbsp;documentales allegadas &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;devela la falta de legitimaci\u00f3n de la recurrente Cristina &nbsp;Astrid Espitia M\u00e9ndez para incoarla, pues, en su condici\u00f3n &nbsp;de poseedora del inmueble en disputa, contra ella se dirigieron las &nbsp;pretensiones de la reivindicante, que repeli\u00f3 invocando, a &nbsp;t\u00edtulo personal, la calidad de \u00abverdadera propietaria\u00bb, &nbsp;de \u00abposeedora de buena fe\u00bb y \u00abse\u00f1ora y &nbsp;due\u00f1a\u00bb (Cfr. p\u00e1gs. 32 a 33 Archivo PDF &nbsp;\u201c110010203000 20220235800-0002Demanda\u201d), sin que se &nbsp;avizoren falencias en el tr\u00e1mite de su notificaci\u00f3n que &nbsp;justifiquen su postulaci\u00f3n en esta sede. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otro lado, esas afirmaciones que de manera categ\u00f3rica realiz\u00f3 &nbsp;la demandada al contestar ese l\u00edbelo, as\u00ed como los &nbsp;argumentos que soportaron la apelaci\u00f3n de la sentencia de &nbsp;primera instancia (Cfr. p\u00e1gs. 32 a 33 y 54 a 56, ibid.), ponen &nbsp;en entredicho el estatus de \u00abposeedor\u00bb que ahora esgrime &nbsp;Jorge Yesid Torres Mu\u00f1oz y de igual manera su inter\u00e9s &nbsp;en el litigio que defini\u00f3 la suerte de la comentada acci\u00f3n &nbsp;dominical, que a voces del art\u00edculo 952 del C\u00f3digo &nbsp;Civil \u00abse dirige contra el actual poseedor\u00bb del bien &nbsp;objeto de reivindicaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Aqu\u00ed &nbsp;es preciso se\u00f1alar que la simple manifestaci\u00f3n sobre la &nbsp;relaci\u00f3n marital que sostuvieron los opugnadores, la aparente &nbsp;entrega de bienes y dinero en efectivo para cubrir el precio del &nbsp;disputado inmueble, los descuentos realizados de las cuentas &nbsp;bancarias pertenecientes a Jorge Yecitt Torres Mu\u00f1oz, la &nbsp;intervenci\u00f3n de este \u00faltimo en las tratativas de esa &nbsp;negociaci\u00f3n o su situaci\u00f3n de privaci\u00f3n de la &nbsp;libertad no tienen el m\u00e9rito suficiente para demostrar el nexo &nbsp;inescindible que permitiera catalogarlo como \u00ablitisconsorte &nbsp;necesario\u00bb de la convocada Cristina Astrid Espitia M\u00e9ndez, &nbsp;m\u00e1xime cuando ella se atribuy\u00f3 esos actos e incluso &nbsp;reclam\u00f3 para s\u00ed el t\u00edtulo de poseedora, con &nbsp;exclusi\u00f3n de cualquier otra persona. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;esas premisas, se tiene, en primer lugar, que Cristina Astrid Espitia &nbsp;M\u00e9ndez deb\u00eda demostrar que sufri\u00f3 una lesi\u00f3n &nbsp;en el tr\u00e1mite del acto notificatorio que justificara su &nbsp;postulaci\u00f3n en la causal s\u00e9ptima deprecada como &nbsp;consecuencia del fallo proferido en la segunda instancia del juicio &nbsp;declarativo, lo cual no acaeci\u00f3 en el sub &nbsp;examine, &nbsp;porque efectivamente se le garantiz\u00f3 y ejerci\u00f3 su &nbsp;derecho de defensa dentro de la lid &nbsp;reivindicatoria, &nbsp;en la cual fungi\u00f3 como extremo pasivo, a trav\u00e9s de un &nbsp;profesional del derecho; por contera, al no existir agravio que &nbsp;endilgar al ad &nbsp;quem &nbsp;en ese t\u00f3pico, el recurso resultar\u00eda inocuo en torno a &nbsp;esa parte. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;segundo lugar, en lo atinente a la postura de Jorge Yecitt Torres &nbsp;Mu\u00f1oz, apropiadamente se descart\u00f3 su \u00ablegitimatio\u00bb &nbsp;en este escenario extraordinario, porque el Magistrado Sustanciador &nbsp;encontr\u00f3 no acreditado su inter\u00e9s en la acci\u00f3n &nbsp;dominical, al ponerse en duda, por las declaraciones de la convocada &nbsp;al pleito, la calidad de \u00abposeedor\u00bb &nbsp;aducida por aqu\u00e9l (art. 952 C.C.), lo &nbsp;cual, no conformaba &nbsp;el litisconsorcio necesario por pasiva, circunstancia que, sin m\u00e1s, &nbsp;traduce la falta de imperatividad de su vinculaci\u00f3n al decurso &nbsp;como sujeto procesal. &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Dicha tesis ha sido &nbsp;acogida por esta Corte, que en cuanto ata\u00f1e a la \u00ablegitimaci\u00f3n &nbsp;en la causa por pasiva\u00bb en procesos &nbsp;reivindicatorios, ha esbozado que aquel atributo \u00ab(\u2026) &nbsp;recae en \u201cel actual poseedor\u201d de la cosa, como &nbsp;lo &nbsp;declara el art\u00edculo 952 del C\u00f3digo Civil\u00bb &nbsp;(SC2551-2015, 9 mar., rad. 1998-00607-01), por &nbsp;ende, la demanda fue dirigida contra Espitia M\u00e9ndez como la &nbsp;\u00abactual poseedora\u00bb para el momento de su formulaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Al ser las cosas de esa &nbsp;manera, ning\u00fan perjuicio actual o inminente pueden alegar los &nbsp;revisionistas como resultado directo del fallo del juez plural que &nbsp;pretenden rebatir, pues no les asiste inter\u00e9s en que esa &nbsp;determinaci\u00f3n sea derrumbada por medio de esta senda &nbsp;extraordinaria, circunstancia que configura la causal de rechazo &nbsp;prevista en el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 358 tantas veces &nbsp;citado. &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;Finalmente, en punto del segundo aspecto que &nbsp;motiv\u00f3 el rechazo del libelo, esto es, la alegaci\u00f3n de &nbsp;la causal octava del canon 355 del C\u00f3digo General del Proceso, &nbsp;tal como &nbsp;se consider\u00f3 en el prove\u00eddo suplicado, los hechos que &nbsp;se invocaron para sustentarla no eran suficientes para dar curso a la &nbsp;demanda de revisi\u00f3n, toda vez que no se manifestaron supuestos &nbsp;de hecho referentes a la \u00abnulidad &nbsp;originada en la sentencia que puso fin al proceso\u00bb, &nbsp;sino, por el contrario, unos tendientes a demostrar la presunta &nbsp;causal nulitativa en el tr\u00e1mite del juicio por falta de &nbsp;integraci\u00f3n del contradictorio. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden, surge palmario el acierto del funcionario calificador al &nbsp;encontrar impertinentes los fundamentos de la alegaci\u00f3n ante &nbsp;esta sede en cuanto a la referida causal, por cuanto no ser\u00edan &nbsp;susceptibles de solventar a trav\u00e9s de la censura &nbsp;extraordinaria incoada. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Lo antelado, impone confirmar el proveimiento objeto de cr\u00edtica, &nbsp;por encontrarlo ajustado a derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil y Agraria, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;CONFIRMAR &nbsp;en todas sus partes el auto suplicado. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;NO &nbsp;CONDENAR &nbsp;en costas por no aparecer causadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;primer momento, el Magistrado Sustanciador fue el Doctor Octavio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Augusto Tejeiro Duque, quien posteriormente se declar\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;impedido (13 sep. 2022), manifestaci\u00f3n que fue aceptada por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el Magistrado Francisco Ternera Barrios (AC4711-2022, 18 oct), que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;asumi\u00f3 como nuevo Ponente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC938-2023 (2022-02358-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;Ponente &nbsp; AC938-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2022-02358-00 &nbsp; (aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de treinta de marzo de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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