{"id":73882,"date":"2024-05-20T22:42:48","date_gmt":"2024-05-20T22:42:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/sc176-2023-2022-00254-00\/"},"modified":"2024-05-20T22:42:48","modified_gmt":"2024-05-20T22:42:48","slug":"sc176-2023-2022-00254-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/sc176-2023-2022-00254-00\/","title":{"rendered":"SC176 2023"},"content":{"rendered":"<p>SC176-2023 (2022-00254-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC176-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2022-00254-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobada &nbsp;en sesi\u00f3n de dieciocho de mayo de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., veintiocho (28) de junio de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte decide la solicitud de exequ\u00e1tur presentada por &nbsp;Margarita Mar\u00eda Mart\u00ednez Mora, respecto de la sentencia &nbsp;proferida el 11 de abril de 2012 por el Tribunal de Primera Instancia &nbsp;de Uppsala, Reino de Suecia, que decret\u00f3 el divorcio del &nbsp;matrimonio que la peticionaria contrajo con Curt Johan David &nbsp;Abrahamsson. &nbsp;<\/p>\n<p>I.-ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. La &nbsp;promotora pide homologar la precitada providencia, para que surta &nbsp;efectos en Colombia. &nbsp;<\/p>\n<p>En sustento &nbsp;expuso que el 14 de noviembre de 2003 se cas\u00f3 civilmente con &nbsp;Curt Johan David Abrahamsson, quien es &nbsp;ciudadano sueco y que ese acto fue registrado en el Consulado &nbsp;Colombiano de Berna, Suiza el 17 de noviembre de 2003, seg\u00fan &nbsp;consta en el registro civil de matrimonio con indicativo serial n.\u00ba &nbsp;03893001, con la advertencia que dentro de ese &nbsp;v\u00ednculo nupcial no procrearon hijos y que concluy\u00f3 con &nbsp;la sentencia de divorcio proferida el 11 de abril de 2012 por &nbsp;el Tribunal de Primera Instancia de Uppsala, Reino de Suecia, la cual &nbsp;est\u00e1 ejecutoriada, no versa sobre derechos reales, ni se opone &nbsp;a normas de orden p\u00fablico, aunado a que el asunto tampoco es &nbsp;del resorte exclusivo de los jueces colombianos, la solicitud se hizo &nbsp;de mutuo acuerdo, y en este pa\u00eds tampoco hay proceso o fallo &nbsp;en firme sobre tal materia. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al admitir la petici\u00f3n, se orden\u00f3 correr traslado a la &nbsp;Procuradur\u00eda Delegada para la Defensa de los Derechos de la &nbsp;Infancia, la Adolescencia, la Familia y las Mujeres (16 feb. 2022), &nbsp;quien se refiri\u00f3 a los requisitos de la legislaci\u00f3n &nbsp;patria en esta clase de tr\u00e1mites, que estim\u00f3 &nbsp;satisfechos y pidi\u00f3 conceder la homologaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;virtud de lo dispuesto en sesi\u00f3n de 22 de febrero de 2023, por &nbsp;la Sala de Casaci\u00f3n Civil y Agraria, el asunto fue reasignado, &nbsp;por lo que en auto de 22 de marzo de 2023 el Magistrado a quien le &nbsp;correspondi\u00f3 asumi\u00f3 su conocimiento en aras de &nbsp;continuar con el tr\u00e1mite pertinente. &nbsp;<\/p>\n<p>II.-CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La sentencia que se va a &nbsp;dictar es anticipada, de conformidad con el art\u00edculo 278 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, toda vez que no hay pruebas que &nbsp;practicar por la Sala, pues las pedidas fueron aportadas en la &nbsp;oportunidad legalmente establecida para ello, sin que tal modo de &nbsp;proceder desconozca el debido proceso, ni alguna otra garant\u00eda &nbsp;superlativa o legal de los intervinientes en ese asunto, dado que el &nbsp;actual sistema procesal civil es d\u00factil. &nbsp;<\/p>\n<p>Ello porque las formalidades propias &nbsp;de cada juicio est\u00e1n al servicio del derecho material, de ah\u00ed &nbsp;que deban ser puestas en contexto con los postulados de celeridad y &nbsp;econom\u00eda procesal que reclaman decisiones prontas, cumplidas &nbsp;con el menor n\u00famero de actuaciones posibles y sin incurrir en &nbsp;dilaciones o actuaciones injustificadas, tanto as\u00ed que estas &nbsp;pueden omitirse si se advierte su futilidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Al respecto, en CSJ SC12137-2017 se &nbsp;precis\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;supuesto que la esencia del car\u00e1cter anticipado de una &nbsp;resoluci\u00f3n definitiva supone la pretermisi\u00f3n de fases &nbsp;procesales previas que de ordinario deber\u00edan cumplirse; no &nbsp;obstante, dicha situaci\u00f3n est\u00e1 justificada en la &nbsp;realizaci\u00f3n de los principios de celeridad y econom\u00eda &nbsp;que informan el fallo por adelantado en las excepcionales hip\u00f3tesis &nbsp;que el legislador habilita dicha forma de definici\u00f3n de la &nbsp;litis. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;igual manera, cabe destacar que, aunque la esquem\u00e1tica &nbsp;preponderantemente oral del nuevo ordenamiento procesal civil, supone &nbsp;por regla general una sentencia dictada de viva voz, es evidente que &nbsp;tal pauta admite numerosas excepciones, de la que es buen ejemplo la &nbsp;presente, donde la causal para proveer de fondo por anticipado se &nbsp;configur\u00f3 cuando la serie no ha superado su fase escritural y &nbsp;la convocatoria a audiencia resulta inane &nbsp;<\/p>\n<p>2.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El auge del &nbsp;comercio internacional de bienes y servicios, as\u00ed como el &nbsp;desplazamiento voluntario y forzado de la poblaci\u00f3n mundial, &nbsp;ya sea para desarrollar un proyecto de vida profesional y familiar o &nbsp;buscando una salida a problemas de orden pol\u00edtico y econ\u00f3mico, &nbsp;han conllevado que se establezcan medidas a nivel global para que las &nbsp;providencias judiciales que se tomen en un pa\u00eds sean &nbsp;reconocidas en otro donde generan repercusiones. &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan &nbsp;la doctrina especializada1 &nbsp;\u00ab[m]ateria &nbsp;del exequatur es la sentencia extranjera\u00bb, &nbsp;ya que ese proveimiento \u00abcomo &nbsp;producto de la jurisdicci\u00f3n, emana de la soberan\u00eda, y &nbsp;por eso sus efectos jur\u00eddicos quedan limitados dentro del &nbsp;territorio en que la soberan\u00eda se ejerce\u00bb. &nbsp;Se trata, entonces, de un instrumento jur\u00eddico establecido &nbsp;para lograr el reconocimiento de los fallos for\u00e1neos en suelo &nbsp;extranjero, por virtud de la cooperaci\u00f3n y reciprocidad entre &nbsp;los Estados, previo cumplimiento de los requisitos legales. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;Colombia, de conformidad con el art\u00edculo 605 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, se aceptan con fuerza vinculante aquellas &nbsp;sentencias o laudos pronunciados por autoridades extranjeras en &nbsp;procesos contenciosos o de jurisdicci\u00f3n voluntaria, por &nbsp;\u00abreciprocidad &nbsp;diplom\u00e1tica\u00bb, &nbsp;esto es, cuando cumplan con los requisitos establecidos en los &nbsp;tratados existentes con \u00e9l o, en su defecto, acudiendo a la &nbsp;\u00abreciprocidad &nbsp;legislativa\u00bb, &nbsp;basada en la aceptaci\u00f3n que all\u00ed se reconozca a las ac\u00e1 &nbsp;proferidas, en cuyo caso podr\u00e1 estar basada en textos legales &nbsp;escritos o en la pr\u00e1ctica jurisprudencial imperante en el pa\u00eds &nbsp;de origen del fallo que se busca homologar2. &nbsp;<\/p>\n<p>Precisamente, &nbsp;en SC5431-2021 la Corte reiter\u00f3 que &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;en primer lugar se atiende a las estipulaciones de los tratados que &nbsp;tenga celebrados Colombia con el Estado de cuyos tribunales emane la &nbsp;sentencia que se pretende ejecutar en el pa\u00eds. Y en segundo &nbsp;lugar, a falta de derecho convencional, se acogen las normas de la &nbsp;respectiva ley extranjera para darle a la sentencia la misma fuerza &nbsp;concedida por esa ley a las proferidas en Colombia (G. 3. t. LXXX, &nbsp;p\u00e1g. 464; CLI, p\u00e1g. 69; CLVIII, p\u00e1g. 78 y &nbsp;CLXXVI, p\u00e1g. 309; citada en SC15751-2014). &nbsp;<\/p>\n<p>3. En el sub judice, &nbsp;el Ministerio de Relaciones Exteriores certific\u00f3 la &nbsp;inexistencia de alg\u00fan tratado bilateral entre Colombia y el &nbsp;Reino de Suecia, o multilateral del cual ambas sean parte, que verse &nbsp;sobre el reconocimiento rec\u00edproco de valor a las sentencias &nbsp;pronunciadas por las autoridades encargadas de tratar temas de &nbsp;familia o relacionados con el estado civil en cada uno de esos &nbsp;pa\u00edses, luego, no hay \u00abreciprocidad diplom\u00e1tica\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En vista de lo anterior, se da paso &nbsp;al estudio de la \u00abreciprocidad legislativa\u00bb sobre &nbsp;el tema, y se constata que la solicitante no aport\u00f3 la prueba &nbsp;de las leyes suecas que permitan convalidar sentencias extranjeras en &nbsp;materia de divorcio, lo que traduce un rotundo incumplimiento de la &nbsp;carga probatoria establecida en el art\u00edculo 167 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo anterior porque ese estatuto &nbsp;procedimental exige acreditar la reciprocidad, seg\u00fan desgaja &nbsp;de su art\u00edculo 605, a cuyo tenor: \u00ab[l]as sentencias y &nbsp;otras providencias que revistan tal car\u00e1cter, pronunciadas por &nbsp;autoridades extranjeras, en procesos contenciosos o de jurisdicci\u00f3n &nbsp;voluntaria, tendr\u00e1n en Colombia la fuerza que les concedan los &nbsp;tratados existentes con ese pa\u00eds, y en su defecto la que all\u00ed &nbsp;se reconozca a las proferidas en Colombia\u00bb, norma que pone &nbsp;en los hombros de la parte solicitante la necesidad de acreditar la &nbsp;correspondencia diplom\u00e1tica o legislativa, ya que, de lo &nbsp;contrario, su aspiraci\u00f3n quedar\u00e1 hu\u00e9rfana de un &nbsp;ingrediente necesario para que la respectiva decisi\u00f3n &nbsp;jurisdiccional sea pasible de ser homologada. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;manera que no habi\u00e9ndose arrimado al plenario ninguna de esas &nbsp;pruebas sobre la reciprocidad, cuya aportaci\u00f3n, se reitera, &nbsp;era carga del convocante, la consecuencia necesaria ser\u00e1 negar &nbsp;la solicitud de homologaci\u00f3n, aspecto en relaci\u00f3n con &nbsp;el cual, la Corte ha sentado que \u201c(\u2026) &nbsp;en ausencia, d\u00e9 reciprocidad diplom\u00e1tica, incumb\u00eda &nbsp;a la solicitante del exequatur la carga de probar la vigencia de la &nbsp;ley extranjera sobre el &#8216;particular para establecer as\u00ed si se &nbsp;le reconocen en (\u2026) a las sentencias pronunciadas en asuntos &nbsp;como este por los jueces civiles colombianos, carga procesal que no &nbsp;se encuentra satisfecha y que, por ende, impone despachar &nbsp;negativamente la solicitud de exequatur impetrada en la demanda\u201d &nbsp;(Sentencia, 12 dic. 1988, citada a su vez en &nbsp;SC1695-2017). &nbsp;<\/p>\n<p>En ese orden de ideas, al no haberse &nbsp;arrimado ninguna prueba sobre la reciprocidad, cuya aportaci\u00f3n, &nbsp;se insiste, era una carga procesal de la solicitante y de nadie m\u00e1s &nbsp;que de ella, la consecuencia necesaria que de all\u00ed se sigue &nbsp;ser\u00e1 negar la solicitud de exequatur. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por consiguiente, la Corte &nbsp;no homologar\u00e1 la sentencia proferida el 11 de abril de 2012 &nbsp;por el Tribunal de Primera Instancia de Uppsala, Reino de Suecia. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No &nbsp;se impondr\u00e1 condena en costas, por no estar comprobadas (n\u00fam. &nbsp;8, art. 365 C.G.P.). &nbsp;<\/p>\n<p>III.-DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil y Agraria, administrando justicia en nombre &nbsp;de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>Primero: &nbsp;DENEGAR el exequ\u00e1tur a la sentencia proferida el 11 de &nbsp;abril de 2012 por el Tribunal de Primera Instancia de Uppsala, Reino &nbsp;de Suecia, dentro del proceso de divorcio del matrimonio de Margarita &nbsp;Mar\u00eda Mart\u00ednez Mora con Curt Johan David Abrahamsson. &nbsp;<\/p>\n<p>Segundo: &nbsp;Sin condena en costas. &nbsp;<\/p>\n<p>Tercero: &nbsp;Arch\u00edvese oportunamente el expediente. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sent\u00eds Melendo. Santiago. La sentencia extranjera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Exequatur). Ediciones jur\u00eddicas Europa Am\u00e9rica. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Buenos Aires, 1958, p\u00e1g. 39. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC 055 de 1999, rad. 6640. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC176-2023 (2022-00254-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; SC176-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2022-00254-00 &nbsp; (Aprobada &nbsp;en sesi\u00f3n de dieciocho de mayo de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., veintiocho (28) de junio de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp; La &nbsp;Corte decide la solicitud de exequ\u00e1tur presentada por &nbsp;Margarita Mar\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[63],"tags":[],"class_list":["post-73882","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73882","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73882"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73882\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73882"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73882"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73882"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}