{"id":74114,"date":"2024-05-20T22:42:54","date_gmt":"2024-05-20T22:42:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc5753-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:42:54","modified_gmt":"2024-05-20T22:42:54","slug":"stc5753-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc5753-2023\/","title":{"rendered":"STC5753 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC5753-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC5753-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 05000-22-13-000-2023-00091-01&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de catorce de junio de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., catorce (14) de junio de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la impugnaci\u00f3n que se interpuso contra el fallo &nbsp;proferido el 23 de mayo de 2023 por la Sala Civil-Familia del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Antioquia, dentro de la &nbsp;acci\u00f3n de tutela que promovi\u00f3 Milley &nbsp;Carolina Echeverri Agudelo contra &nbsp;el Juzgado &nbsp;Primero Civil del Circuito de Rionegro; &nbsp;tr\u00e1mite al que se vincul\u00f3 a las partes e intervinientes &nbsp;en el asunto cuestionado. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;promotora del amparo reclam\u00f3 protecci\u00f3n de su garant\u00eda &nbsp;al debido &nbsp;proceso, &nbsp;que dice vulnerada por la autoridad judicial acusada, por lo que &nbsp;pidi\u00f3 dejar sin efecto el prove\u00eddo de tres de mayo &nbsp;pasado. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Son hechos relevantes para la definici\u00f3n del presente asunto &nbsp;los siguientes: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Milley Carolina Echeverri Agudelo promovi\u00f3 acci\u00f3n &nbsp;ejecutiva hipotecaria contra \u00c1lvaro &nbsp;Amed Urquijo Arboleda, tr\u00e1mite en el que, tras librarse &nbsp;mandamiento de pago, se orden\u00f3 continuar con la ejecuci\u00f3n, &nbsp;a trav\u00e9s de prove\u00eddo del 22 de enero de 2018. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Embargado, secuestrado y avaluado el bien objeto de la garant\u00eda &nbsp;hipotecaria, el primero de junio de 2021, se adelant\u00f3 su &nbsp;subasta, siendo adjudicado a la demandante, almoneda aprobada con &nbsp;auto del primero de julio siguiente. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;Mediante providencia de 7 de marzo de 2022, se dispuso la terminaci\u00f3n &nbsp;del proceso \u00abpor &nbsp;pago total de la obligaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;decisi\u00f3n en la que, adem\u00e1s, se comision\u00f3 \u00abal &nbsp;Alcalde Municipal de El Carmen de Viboral para efectos de proceder a &nbsp;la entrega del bien rematado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. &nbsp;En s\u00edntesis, expres\u00f3 la gestora del resguardo que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026 &nbsp;fue &nbsp;acertada legalmente la decisi\u00f3n emitida\u2026, el 12 de &nbsp;octubre de 2022, [que] rechaz\u00f3 de plano la nulidad impetrada &nbsp;en consonancia con lo reglado en el Art. 455 C.G.P., ya que no era &nbsp;posible atender las nulidades imploradas, cuyos supuestos anulativos &nbsp;vienen arraigados en presuntas irregularidades procesales que habr\u00edan &nbsp;tenido ocurrencia antes del remate y que no fueron alegadas antes de &nbsp;la adjudicaci\u00f3n en remate, por lo que no fue oportuno &nbsp;atendiendo la literalidad del art\u00edculo 455 del C.G.P. &nbsp;<\/p>\n<p>2.6. &nbsp;Agreg\u00f3 que la ejecuci\u00f3n criticada \u00abc\u00f3mo &nbsp;se decret\u00f3 por el [a quo], mediante auto\u2026 de 7 marzo de &nbsp;2022, est\u00e1 terminada de manera definitiva, por tanto, le es &nbsp;aplicable, adem\u00e1s todo lo anterior expuesto alrededor del art. &nbsp;455, el contenido de este tercer inciso del articulo 134\u00bb; &nbsp;y que el a &nbsp;quo \u00abse &nbsp;equivoc\u00f3 al conceder el recurso de apelaci\u00f3n, en su &nbsp;lugar debi\u00f3 denegar y\/o rechazar de plano el mismo, teniendo &nbsp;en cuenta que el argumento presentado por el Despacho mismo para el &nbsp;rechazo de la nulidad fue la aplicaci\u00f3n literal de lo &nbsp;establecido en el Art. 455 del CGP\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTAS &nbsp;DEL ACCIONADO Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El Juzgado Primero Civil del Circuito de Rionegro precis\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026 el &nbsp;abordaje jur\u00eddico del a quo fue equivocado por cuanto \u00e9ste &nbsp;rechaz\u00f3 la nulidad con base en normas que no eran las llamadas &nbsp;a operar, pues el demandado no estaba alegando ninguna irregularidad &nbsp;que pudiera afectar la validez del remate (arts. 452 y 455 CGP), sino &nbsp;una nulidad del proceso por indebida notificaci\u00f3n (art. 133 # &nbsp;8 C.G.P), frente a la cual deb\u00eda entonces seguirse los &nbsp;lineamientos del art\u00edculo 134 del CGP. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Marta Luc\u00eda Murillo Ortega, a trav\u00e9s de apoderado &nbsp;judicial, resalt\u00f3 que \u00abla &nbsp;decisi\u00f3n tomada por el Juzgado [Primero] Civil del Circuito de &nbsp;Rionegro no puede ser objeto de reproche constitucional, porque\u2026 &nbsp;la entidad accionada est\u00e1 siendo garante del debido proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;\u00c1lvaro Amed Urquijo Arboleda, mediante mandatario judicial, &nbsp;defendi\u00f3 la legalidad de la providencia criticada. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;El Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de El Carmen de Viboral, tras &nbsp;rendir informe sobre las actuaciones adelantadas en el juicio &nbsp;censurado, esgrimi\u00f3 que \u00abel &nbsp;tr\u00e1mite del proceso [atacado]\u2026 ha sido\u2026 &nbsp;oportun[o], hasta el punto de contar con remate de bien, adjudicaci\u00f3n &nbsp;del mismo e incluso con la terminaci\u00f3n del proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;La Alcald\u00eda de esa municipalidad solicit\u00f3 su &nbsp;desvinculaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;a &nbsp;quo neg\u00f3 &nbsp;el resguardo, comoquiera que el juzgado accionado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026 obr\u00f3 &nbsp;de forma acertada al aplicar los numerales 2 y 3 del art\u00edculo &nbsp;134 del estatuto procesal civil, a la solicitud de nulidad propuesta &nbsp;\u201cpor indebida notificaci\u00f3n\u201d pues de forma &nbsp;particular y expresa se refiere a esta causal, y se\u00f1ala el &nbsp;tr\u00e1mite que debe d\u00e1rsele, siendo entonces l\u00f3gico &nbsp;acudir a una norma que regula de forma precisa esta circunstancia y &nbsp;no al art\u00edculo 455 ibidem relativa al \u201csaneamiento de &nbsp;nulidades y aprobaci\u00f3n del remate\u201d, que nada en &nbsp;particular dec\u00eda sobre la nulidad propuesta. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;promotora reiter\u00f3 sus alegaciones iniciales. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Conforme al art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, &nbsp;la acci\u00f3n de tutela es un mecanismo jur\u00eddico concebido &nbsp;para proteger los derechos fundamentales, cuando son vulnerados o &nbsp;amenazados por los actos u omisiones de las autoridades, en &nbsp;determinadas hip\u00f3tesis, de los particulares, cuya naturaleza &nbsp;subsidiaria y residual no permite sustituir o desplazar a los jueces &nbsp;funcionalmente competentes, ni los medios comunes de defensa &nbsp;judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lineamiento jurisprudencial, en trat\u00e1ndose de actuaciones y &nbsp;providencias judiciales, el resguardo procede de manera excepcional y &nbsp;limitado a la presencia de una irrefutable v\u00eda de hecho, &nbsp;cuando \u00abel &nbsp;proceder ileg\u00edtimo no es dable removerlo a trav\u00e9s de &nbsp;los medios ordinarios previstos en la ley\u00bb &nbsp;(CSJ STC 11 may. 2001, rad. n\u00ba 11001-22-03-000-2001-00183-01); &nbsp;y, por supuesto, se cumpla el requisito de la inmediatez. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Examinada la demanda de tutela, se verifica que la actora cuestion\u00f3: &nbsp;(i) &nbsp;el prove\u00eddo de 12 de diciembre de 2022, que concedi\u00f3 la &nbsp;apelaci\u00f3n que formul\u00f3 su antagonista en el juicio &nbsp;criticado, frente al auto de 12 de octubre de esas mismas calendas, &nbsp;al considerar que dicho medio de impugnaci\u00f3n resultaba &nbsp;improcedente; y (ii) &nbsp;la &nbsp;providencia de 3 de mayo de 2023, que revoc\u00f3 la citada &nbsp;decisi\u00f3n de 12 de octubre de 2022, por cuanto, en su concepto, &nbsp;no debi\u00f3 darse curso a la petici\u00f3n de nulidad que &nbsp;formul\u00f3 el ejecutado. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;ese modo el reclamo actual resulta improcedente, toda vez que el &nbsp;descuido en el empleo de los medios de protecci\u00f3n que existen &nbsp;hacia el interior de las actuaciones judiciales impide al juez de &nbsp;tutela interferir los tr\u00e1mites respectivos, pues la justicia &nbsp;constitucional no es remedio de \u00faltimo momento para rescatar &nbsp;oportunidades precluidas o t\u00e9rminos fenecidos, lo que &nbsp;significa que cuando no se utilizan los mecanismos de protecci\u00f3n &nbsp;previstos en el orden jur\u00eddico, las partes quedan vinculadas a &nbsp;las consecuencias de las decisiones que le sean adversas, en tanto el &nbsp;resultado ser\u00eda el fruto de su propia incuria. &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;si &nbsp;la gestora del amparo desperdici\u00f3 \u00ablas &nbsp;diferentes oportunidades procesales\u00bb: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;es inadmisible la pretensi\u00f3n de recurrir tal actuaci\u00f3n &nbsp;por esta v\u00eda extraordinaria o de tratar de recuperar mediante &nbsp;ese instrumento tal posibilidad, puesto que no ha sido dise\u00f1ado &nbsp;para rescatar t\u00e9rminos derrochados, &#8211; pues los mismos son &nbsp;perentorios e improrrogables, tal y como lo prev\u00e9 el art\u00edculo &nbsp;118 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil -, ni para establecer &nbsp;una paralela forma de control de las actuaciones judiciales, &nbsp;circunstancia que, acorde con reiterada jurisprudencia, impide la &nbsp;intervenci\u00f3n del Juez constitucional en tanto no est\u00e1 &nbsp;dentro de la \u00f3rbita de su competencia suplir la incuria, los &nbsp;desaciertos o descuidos de las partes en el ejercicio de sus &nbsp;facultades, cargas, o deberes procesales, pues esa no es la finalidad &nbsp;para la cual se instituy\u00f3 la tutela. &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, &nbsp;6 jul. 2010, rad. 00241-01, criterio reiterado, entre muchas otras, &nbsp;en STC, 5 abr. 2011, rad. 00015-01). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Respecto al otro de los reclamos de la quejosa, se concluye que la &nbsp;solicitud de resguardo est\u00e1 llamada al fracaso, por &nbsp;cuanto la providencia de 3 de mayo pasado no luce arbitraria, &nbsp;comoquiera que la sede judicial criticada explic\u00f3 las razones &nbsp;por las que consideraba inviable el rechazo de plano de la petici\u00f3n &nbsp;invalidatoria que formul\u00f3 el demandado en la ejecuci\u00f3n &nbsp;cuestionada, aspecto sobre el cual precis\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026 la &nbsp;norma prev\u00e9 en su art\u00edculo 134 del C.G.P., la &nbsp;oportunidad y tr\u00e1mite de las nulidades, estableciendo que el &nbsp;Juez resolver\u00e1 la solicitud de nulidad previo traslado, &nbsp;decreto y pr\u00e1ctica de pruebas que fueren necesarias. &nbsp;<\/p>\n<p>Indicado &nbsp;lo anterior, en el expediente se inobserva el agotamiento de &nbsp;desarrollo del tr\u00e1mite de anulaci\u00f3n como lo establece &nbsp;la norma, luego cobra eficacia el argumento que destaca el apelante\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;lo indicado, y aunque se aclara que bajo las actuales reglas del &nbsp;C.G.P., el &nbsp;tr\u00e1mite de las nulidades no constituye un &nbsp;incidente, se puede concluir que asiste raz\u00f3n al apelante m\u00e1s &nbsp;all\u00e1 del an\u00e1lisis del fondo de la problem\u00e1tica &nbsp;que se ha planteado a trav\u00e9s del tr\u00e1mite de anulaci\u00f3n, &nbsp;resultando evidente y equivocada la forma en que el a quo decidi\u00f3 &nbsp;impartir a la solicitud de nulidad que fue presentada en el proceso, &nbsp;siendo lo correcto darle el tr\u00e1mite correspondiente. Lo &nbsp;anteriormente indicado responde al an\u00e1lisis de los argumentos &nbsp;que ha expuesto en la providencia de rechazo el Juez de instancia, &nbsp;sino por el contrario es un an\u00e1lisis de constataci\u00f3n &nbsp;normativa para establecer si en efecto la senda procesal utilizada &nbsp;para la resoluci\u00f3n de la prenombrada nulidad result\u00f3 &nbsp;ajustada a la norma. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;\u00fanico cierto, es que la nulidad por indebida notificaci\u00f3n- &nbsp;seg\u00fan los lineamientos establecidos en el C.G.P., NO puede &nbsp;equipararse a la instrucci\u00f3n contenida en el art\u00edculo &nbsp;452 Inc. 3 Ibidem, al establecer que los interesados podr\u00e1n &nbsp;alegar las irregularidades que pueden afectar la validez del remate &nbsp;hasta antes de la adjudicaci\u00f3n de los bienes. &nbsp;<\/p>\n<p>Cumple &nbsp;preguntarse entonces si la indebida notificaci\u00f3n puede &nbsp;equipararse a lo que el legislador establece como dem\u00e1s &nbsp;irregularidades que puedan afectar la validez del remate- y la &nbsp;respuesta es que no, por cuanto a voces de la jurisprudencia y la &nbsp;doctrina lo que se entiende por dem\u00e1s irregularidades, lo son &nbsp;entre otros: falta de citaci\u00f3n a los acreedores hipotecarios, &nbsp;no contener el aviso del remate los requisitos establecidos en el &nbsp;art. 450 C.G.P., no haberse publicado el aviso en peri\u00f3dico de &nbsp;amplia circulaci\u00f3n, que se admita como postor a quien no ha &nbsp;realizado la consignaci\u00f3n del &nbsp;40% para poder hacer postura, &nbsp;que la diligencia no guarda correspondencia con el t\u00e9rmino de &nbsp;duraci\u00f3n indicado en la providencia que programo la &nbsp;licitaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese &nbsp;que los ejemplos rese\u00f1ados en manera alguna incluyen por asomo &nbsp;la nulidad por indebida notificaci\u00f3n, que como tal debe ser &nbsp;analizada y decidida por el juez de Instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, si la argumentaci\u00f3n apunta a la posibilidad contenida en &nbsp;el art\u00edculo 135 del C.G.P., cuando establece que el Juez &nbsp;rechazar\u00e1 de plano la solicitud de nulidad que se funde en &nbsp;causal distinta de las determinadas en este cap\u00edtulo o en &nbsp;hechos que pudieron alegarse como excepciones previas, o la que se &nbsp;proponga &nbsp;<\/p>\n<p>despu\u00e9s &nbsp;de saneada o por quien carezca de legitimaci\u00f3n. Tampoco es de &nbsp;recibo, pues si bien\u2026 \u00c1lvaro Amed Urquijo Arboleda, se &nbsp;notific\u00f3 seg\u00fan se observa a folio (42) expediente &nbsp;hibrido 53 archivo 002, en forma personal el pasado 07 de noviembre &nbsp;de 2017, verificadas las dem\u00e1s actuaciones que desde ese &nbsp;momento cumbre se han surtido, \u00fanicamente se evidencia la &nbsp;actuaci\u00f3n de la &nbsp;<\/p>\n<p>parte &nbsp;actora y solamente hasta el 20 de mayo de 2022, es decir, pasados m\u00e1s &nbsp;de cuatro (4) a\u00f1os, vuelve a intervenir y esta vez con la &nbsp;interposici\u00f3n de la nulidad que en la actualidad nos ocupa. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden de ideas, refulge imperioso dar tr\u00e1mite a la nulidad &nbsp;propuesta al margen de la configuraci\u00f3n o no de la misma, pues &nbsp;ser\u00e1 en dicho debate probatorio en donde el juez de primer &nbsp;grado determinar\u00e1 su configuraci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, se concluye que la decisi\u00f3n controvertida &nbsp;no luce antojadiza, caprichosa o subjetiva, al margen de que se &nbsp;comparta, descart\u00e1ndose la presencia de una v\u00eda de &nbsp;hecho, de manera que la queja de la gestora no encuentra recibo en &nbsp;esta sede excepcional. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;es que, en rigor, lo que aqu\u00ed se plante\u00f3 es una &nbsp;diferencia de criterio acerca de la forma en la que la sede judicial &nbsp;acusada interpret\u00f3 las normas que regulan las nulidades &nbsp;procesales y concluy\u00f3 que no era procedente el rechazo de &nbsp;plano de la petici\u00f3n invalidatoria que plante\u00f3 el &nbsp;demandado en el litigio cuestionado, con fundamento en lo previsto en &nbsp;el art\u00edculo 455 del C\u00f3digo General del Proceso, toda &nbsp;vez que lo cuestionado no era la legalidad del remate, sino del &nbsp;proceso, por lo que deb\u00eda darse curso a la solicitud, con &nbsp;miras a constatar la existencia de las irregularidades denunciadas y &nbsp;si aquellas ten\u00edan en el efecto de retrotraer la actuaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;fundamento en tal \u00f3ptica, se estima que las deducciones del &nbsp;despacho judicial acusado no pueden ser desaprobadas de plano o &nbsp;calificadas de absurdas o arbitrarias, \u00abm\u00e1xime &nbsp;si la que ha hecho no resulta contraria a la raz\u00f3n, es decir &nbsp;si no est\u00e1 demostrado el defecto apuntado en la demanda, ya &nbsp;que con ello desconocer\u00edan normas de orden p\u00fablico&#8230; y &nbsp;entrar\u00eda a la relaci\u00f3n procesal a usurpar las funciones &nbsp;asignadas v\u00e1lidamente al \u00faltimo para definir el &nbsp;conflicto de intereses\u00bb. &nbsp;(CSJ STC, 11 ene. 2005, rad. 1451, reiterada en STC7135, 2 jun. 2016, &nbsp;rad. 2016-01050). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, tambi\u00e9n se ha dicho de forma reiterada que &nbsp;\u00abno &nbsp;se puede recurrir a la acci\u00f3n tutelar para imponer al fallador &nbsp;una determinada interpretaci\u00f3n de las normas procesales &nbsp;aplicables al asunto sometido a su estudio o una espec\u00edfica &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria, a efectos de que su raciocinio coincida &nbsp;con el de las partes\u00bb. &nbsp;(CSJ STC, 18 abr. 2012, rad. 2012-0009-01; STC, 27 jun. 2012, rad. &nbsp;2012-00088-01; y STC, 12 ago. 2013, rad. 2013-00125-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;la sola divergencia conceptual no puede ser venero para demandar el &nbsp;auxilio, porque la tutela no es instrumento para definir cu\u00e1l &nbsp;planteamiento hermen\u00e9utico en las hip\u00f3tesis de &nbsp;subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni cu\u00e1l de las &nbsp;inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos es la m\u00e1s &nbsp;acertada o correcta para dar lugar a la injerencia del juez &nbsp;constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil y Agraria, administrando justicia en nombre &nbsp;de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, confirma &nbsp;el fallo impugnado. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;mediante telegrama a los interesados y rem\u00edtase el expediente &nbsp;a la Corte Constitucional para la eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC5753-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC5753-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 05000-22-13-000-2023-00091-01&nbsp; &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de catorce de junio de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., catorce (14) de junio de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp; Se &nbsp;decide la impugnaci\u00f3n que se interpuso contra el fallo &nbsp;proferido el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[63],"tags":[],"class_list":["post-74114","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74114","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74114"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74114\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74114"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74114"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74114"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}