{"id":74364,"date":"2024-05-20T22:42:22","date_gmt":"2024-05-20T22:42:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac1704-2023-2019-00070-01\/"},"modified":"2024-05-20T22:42:22","modified_gmt":"2024-05-20T22:42:22","slug":"ac1704-2023-2019-00070-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac1704-2023-2019-00070-01\/","title":{"rendered":"AC 1704 2023"},"content":{"rendered":"<p>AC1704-2023 (2019-00070-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC1704-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 19698-31-84-002-2019-00070-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n de dieciocho &nbsp;de mayo de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D. C., veintiocho (28) de julio de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte sobre la admisibilidad de la demanda con la cual Irma &nbsp;Arias Restrepo &nbsp;pretende sustentar el recurso de casaci\u00f3n que interpuso contra &nbsp;la sentencia del 10 de febrero de 2022, proferida por la Sala &nbsp;Civil-Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popay\u00e1n, &nbsp;en el proceso verbal que instaur\u00f3 respecto de los herederos &nbsp;determinados (Leyton Baz\u00e1n Riascos) e indeterminados de &nbsp;Abelardo Baz\u00e1n Granja. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;pretensi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>Irma &nbsp;Arias Restrepo pide que se declare que entre ella y Abelardo &nbsp;Baz\u00e1n Granja existi\u00f3 una uni\u00f3n marital de hecho &nbsp;con su correspondiente sociedad patrimonial desde el 6 de febrero de &nbsp;2004 hasta el 23 de junio de 2018, fecha en que falleci\u00f3 el &nbsp;demandado. En consecuencia, inst\u00f3 a que se declare disuelta y &nbsp;en estado de liquidaci\u00f3n la aludida comunidad de bienes. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fundamentos &nbsp;de hecho &nbsp;<\/p>\n<p>Aduce &nbsp;que entre ella y el causante se estableci\u00f3 una convivencia &nbsp;permanente y estable bajo el mismo techo y lecho. Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que compartieron todos los gastos del hogar y se brindaron ayuda &nbsp;econ\u00f3mica y espiritual permanente, \u00abal &nbsp;extremo de comportarse socialmente como marido y mujer\u00bb. &nbsp;Relaci\u00f3n &nbsp;que tuvo su g\u00e9nesis el 06 de febrero del 2004 y perdur\u00f3 &nbsp;hasta el 23 de junio de 2018, \u00abfecha &nbsp;en la cual el se\u00f1or Abelardo Baz\u00e1n Granja fallece\u00bb. &nbsp;Afirm\u00f3 que la vida en pareja fue p\u00fablica, ante la &nbsp;familia de ambos y de la comunidad del barrio. &nbsp;<\/p>\n<p>Asever\u00f3 &nbsp;que depend\u00eda econ\u00f3micamente del salario percibido por &nbsp;el se\u00f1or Baz\u00e1n, y que el \u00faltimo domicilio de la &nbsp;pareja fue en el barrio El Dorado II, del municipio de Santander de &nbsp;Quilichao \u2013 Cauca. Por \u00faltimo, inform\u00f3 que el &nbsp;\u00fanico bien que conforma el haber social corresponde a \u00ablas &nbsp;prestaciones sociales finales del extinto ABELARDO BAZAN GRANJA como &nbsp;exdocente vinculado con la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n y &nbsp;Cultura del Departamento del Cauca y el derecho pensional de &nbsp;sobrevivencia que hubiere lugar\u00bb1. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Posici\u00f3n &nbsp;del demandado &nbsp;<\/p>\n<p>Leyton &nbsp;Baz\u00e1n Riascos se opuso a todas las pretensiones de la demanda, &nbsp;concretamente, frente a la solicitud de liquidaci\u00f3n de la &nbsp;sociedad patrimonial, \u00abpor &nbsp;no ser procedente tal declaraci\u00f3n en raz\u00f3n de que el &nbsp;t\u00e9rmino legal de la respectiva acci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s &nbsp;que prescrito al tenor del art\u00edculo 8\u00b0 de la Ley 54 de &nbsp;1.990, modificado por el art\u00edculo 1\u00b0 de la ley 979 de &nbsp;2005\u00bb. &nbsp;Propuso las excepciones que denomin\u00f3 \u00abFalta &nbsp;de Jurisdicci\u00f3n o Competencia Art. 16 del C.G. del P.\u00bb; &nbsp;\u00abPrescripci\u00f3n &nbsp;de la acci\u00f3n\u00bb; &nbsp;\u00abImposibilidad &nbsp;de disolver y liquidar la sociedad patrimonial de hecho\u00bb2. &nbsp;En el mismo sentido se pronunciaron Olivia Germania Riascos3 &nbsp;y Yoli Olivia Baz\u00e1n Riascos4. &nbsp;La curadora ad &nbsp;litem &nbsp;de los herederos indeterminados manifest\u00f3 no oponerse \u00absiempre &nbsp;y cuando se prueben los hechos enunciados en la demanda\u00bb5. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Primera &nbsp;instancia &nbsp;<\/p>\n<p>5.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Segunda &nbsp;instancia &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;recurso de apelaci\u00f3n formulado por la demandante contra el &nbsp;fallo de primera instancia fue desatado por la Sala Civil-Familia del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popay\u00e1n, con &nbsp;sentencia del 10 de febrero de 2022. All\u00ed, confirm\u00f3 en &nbsp;su totalidad el fallo apelado. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;LA &nbsp;SENTENCIA DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>El ad &nbsp;quem &nbsp;se propuso establecer si se encuentran acreditados los elementos &nbsp;axiol\u00f3gicos de la uni\u00f3n marital de hecho deprecada por &nbsp;la parte actora. Problema jur\u00eddico que, de entrada, respondi\u00f3 &nbsp;negativamente, \u00abtoda &nbsp;vez que las pruebas aportadas y practicadas en el proceso, permiten &nbsp;determinar que la relaci\u00f3n que existi\u00f3 entre Irma Arias &nbsp;Restrepo y Abelardo Baz\u00e1n Granja (q.e.p.d.), no alcanz\u00f3 &nbsp;los elementos necesarios para constituirse en una uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho durante el lapso comprendido entre el 06 de febrero &nbsp;de 2004, hasta el 23 de junio de 2018\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Dicho &nbsp;esto, y efectuadas ciertas precisiones conceptuales y normativas en &nbsp;torno a la acci\u00f3n instaurada, dictamin\u00f3 que \u00abefectuada &nbsp;la correspondiente valoraci\u00f3n probatoria, advierte la Sala que &nbsp;aun cuando la demandante insiste en la conformaci\u00f3n de una &nbsp;comunidad de vida permanente, singular y continua, con el Causante &nbsp;Abelardo Baz\u00e1n Granja, no existen elementos de juicio que as\u00ed &nbsp;lo respalden\u00bb. &nbsp;En efecto, subray\u00f3 que la demandante trajo al proceso la &nbsp;prueba testimonial de Natanael Rodr\u00edguez Cardona y Mar\u00eda &nbsp;Stella Chaca Mu\u00f1oz, la declaraci\u00f3n extra-juicio rendida &nbsp;por la actora y el causante el 05 de agosto del 2009, una &nbsp;certificaci\u00f3n expedida por el Fondo Nacional de Prestaciones &nbsp;Sociales del Magisterio y un registro fotogr\u00e1fico. No &nbsp;obstante, consider\u00f3 que tales medios suasorios no son &nbsp;reveladores de una uni\u00f3n marital, \u00absino &nbsp;m\u00e1s bien, de vivencias experimentadas en otro tipo de &nbsp;relaciones dis\u00edmiles a los v\u00ednculos de facto\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;lo que concierne a los testigos, resalt\u00f3 que estos no &nbsp;mencionan comportamientos de la pareja que revelasen una comunidad de &nbsp;vida y que permitiesen inferir que actuaron en la direcci\u00f3n de &nbsp;conformar una familia. Tambi\u00e9n omitieron informar las &nbsp;circunstancias de tiempo, modo y lugar en que presuntamente se &nbsp;desarroll\u00f3 la relaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;destac\u00f3 la contradicci\u00f3n en que \u00abIrma &nbsp;Arias Restrepo expresara en su interrogatorio de parte que el &nbsp;Causante jam\u00e1s le inform\u00f3 que ten\u00eda esposa y que &nbsp;ten\u00edan planes de \u201ccasarse\u201d, &nbsp;y, que su padrastro expresara que fue esta quien le cont\u00f3 que &nbsp;Baz\u00e1n Granja ten\u00eda c\u00f3nyuge y viv\u00eda en un &nbsp;pueblo del Cauca llamado Guatapi (sic)\u00bb. &nbsp;En ese orden de ideas, pese a que no se niega que la se\u00f1ora &nbsp;Arias y el se\u00f1or Baz\u00e1n s\u00ed sostuvieron una &nbsp;relaci\u00f3n amorosa y que aqu\u00e9l le prohij\u00f3 ayuda &nbsp;econ\u00f3mica, lo cierto es que esta relaci\u00f3n no tiene la &nbsp;virtualidad de corresponder a un proyecto de vida permanente y &nbsp;singular. M\u00e1xime cuando aquel no abandon\u00f3 el hogar que &nbsp;conform\u00f3 con su c\u00f3nyuge y sus hijos matrimoniales. En &nbsp;ese sentido, puso de presente brevemente las declaraciones de &nbsp;Natanael Romero, Leonardo Leal Rodr\u00edguez, Duber Rodr\u00edguez &nbsp;Cardona y Mar\u00eda Stella Chaca Mu\u00f1oz. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otro lado, al ponderar las pruebas de la parte demandante con las &nbsp;arrimadas por la demandada, evidenci\u00f3 que \u00abel &nbsp;valor persuasivo de las primeras se encuentra demeritado por la ayuda &nbsp;y socorro mutuos, la permanencia, la unidad y la convivencia que sin &nbsp;interrupciones mantuvo el Causante con quien fuera su esposa desde el &nbsp;19 de diciembre de 1981\u00bb. &nbsp;Ciertamente, aludi\u00f3 a la prueba documental, en la cual &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;se &nbsp;lee que el Causante registraba ante las empresas de servicios &nbsp;p\u00fablicos domiciliarios como su direcci\u00f3n de residencia &nbsp;la ubicada en la carrera 20 No. 13-100, del barrio Guayaquil en la &nbsp;ciudad de Cali (residencia de la pareja Baz\u00e1n Riascos), que su &nbsp;m\u00e9dico tratante Dr. Victor Erney Quilindo Salazar certific\u00f3 &nbsp;ante requerimiento realizado por el Juzgado, que atendi\u00f3 en &nbsp;diversas ocasiones al Causante y \u201crecuerda &nbsp;como su esposa y acompa\u00f1ante a la se\u00f1ora Oliva &nbsp;Riascos\u201d, &nbsp;lo que coincide con la copia de la historia cl\u00ednica enviada &nbsp;por Cosmitet en 164 folios, y, en la que se lee, v.g. a folio 232, &nbsp;que el Causante concurr\u00eda a servicios de urgencias en compa\u00f1\u00eda &nbsp;de Oliva Riascos (fecha de ingreso 08 de febrero de 2018), sin que &nbsp;registre en ninguna de sus citas m\u00e9dicas o solicitud de &nbsp;atenci\u00f3n, como acompa\u00f1ante a la demandante\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunado &nbsp;a lo anterior, las declaraciones de Rosa Mar\u00eda &nbsp;Granja Baz\u00e1n, Claudio Baz\u00e1n Granja, Edilma Mosquera &nbsp;Larrahondo, Carmen Elena Baz\u00e1n Garc\u00eda y Yubilma Narv\u00e1ez &nbsp;Carabal\u00ed indican de manera precisa y coincidente los aspectos &nbsp;cotidianos de la vida en pareja de los se\u00f1ores Baz\u00e1n &nbsp;Riascos. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;LA &nbsp;DEMANDA DE CASACI\u00d3N: CARGO \u00daNICO &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;formul\u00f3 un \u00fanico cargo contra la sentencia del &nbsp;Tribunal, que la Corte resumir\u00e1. Y, a continuaci\u00f3n, &nbsp;determinar\u00e1 las razones t\u00e9cnicas que impiden su estudio &nbsp;de fondo y conducen a su inadmisibilidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;estribo en la causal segunda de casaci\u00f3n, el recurrente &nbsp;censur\u00f3 la sentencia de ser violatoria de los art\u00edculos &nbsp;1\u00b0 de la Ley 54 de 1990 y 13, 167, 170, 173, 176, 203 y 244 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Dicho &nbsp;esto y tras explicar brevemente el r\u00e9gimen de la uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho a la luz de la Ley 54 de 1990 y de la jurisprudencia &nbsp;de la Sala de Casaci\u00f3n Civil, afirm\u00f3 que \u00abla &nbsp;prueba documental debidamente aportada, consistente &nbsp;en la &nbsp;declaraci\u00f3n extra juicio rendida por mi mandante y el Causante &nbsp;Abelardo Baz\u00e1n Granja, del 05 de agosto de 2009, ante la &nbsp;Notar\u00eda \u00danica de Santander de Quilichao, Cauca, y la &nbsp;certificaci\u00f3n expedida por el Fondo Nacional de Prestaciones &nbsp;Sociales del Magisterio \u201cFOMAG\u201d\u00bb &nbsp;no fue apreciada singularmente ni en conjunto. Por el contrario, los &nbsp;juzgadores \u00fanicamente se limitaron a aducir, sin ning\u00fan &nbsp;fundamento, que son medios suasorios que no revelaban la uni\u00f3n &nbsp;marital, \u00absino &nbsp;m\u00e1s bien, de vivencias experimentadas en otro tipo de &nbsp;relaciones dis\u00edmiles a los v\u00ednculos de facto\u00bb. &nbsp;En tal sentido, critic\u00f3 que no se le hubiera dado ning\u00fan &nbsp;valor al certificado de afiliaci\u00f3n del demandado a Cosmitet &nbsp;Ltda., bajo el argumento de que tal documento no prueba nada por s\u00ed &nbsp;mismo. En tal sentido, asegur\u00f3 que \u00abdentro &nbsp;de una apreciaci\u00f3n objetiva, ese no es motivo suficiente para &nbsp;no tenerlo en cuenta, toda vez que su valor demostrativo radica en &nbsp;ser un hecho que permite elaborar una inferencia indiciaria, &nbsp;que, valorada en conjunto con las dem\u00e1s pruebas, de acuerdo &nbsp;con las reglas de la sana cr\u00edtica, corrobora la circunstancia &nbsp;temporal que fue materia de litigio, situaci\u00f3n que igualmente, &nbsp;se presenta con la declaraci\u00f3n rendida por los excompa\u00f1eros &nbsp;permanentes Baz\u00e1n-Arias\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;relaci\u00f3n con los testimonios recaudados, reproch\u00f3 que &nbsp;el ad &nbsp;quem &nbsp;\u00fanicamente hubiera afirmado que \u00abel &nbsp;testimonio no hace menci\u00f3n a comportamientos de la pareja que &nbsp;revelen una comunidad de vida\u00bb. &nbsp;No obstante, soslay\u00f3 el sentenciador indicar las razones por &nbsp;las cuales no atribuy\u00f3 ning\u00fan m\u00e9rito a tal &nbsp;declaraci\u00f3n, \u00abpues &nbsp;con violaci\u00f3n del art\u00edculo 221 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, omiti\u00f3 analizar la individualidad de la &nbsp;prueba que se dej\u00f3 a su consideraci\u00f3n, al o hacer la &nbsp;m\u00e1s m\u00ednima alusi\u00f3n a su contenido; de manera que &nbsp;su conclusi\u00f3n respecto de ese testimonio fue absolutamente &nbsp;infundada\u00bb. &nbsp;Por el contrario, el dicho del se\u00f1or Leonardo Leal Rodr\u00edguez &nbsp;es consistente, espont\u00e1neo y coherente. Ciertamente, \u00abninguna &nbsp;contradicci\u00f3n o incoherencia se present\u00f3 entre los &nbsp;diversos medios por los que la deponente afirm\u00f3 haberse &nbsp;enterado de los hechos. En efecto, es natural que una persona que fue &nbsp;cercana y conoci\u00f3 a la pareja por m\u00e1s de 13 a\u00f1os &nbsp;haya tenido conocimiento de las circunstancias en que se dio la uni\u00f3n &nbsp;por diversos medios. En tal sentido, no es necesario elaborar reglas &nbsp;de experiencia demasiado complejas para saber que fueron vecinos, &nbsp;toda vez, que la pareja Baz\u00f3n-Arias vivi\u00f3 justo al lado &nbsp;del domicilio del testigo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cuanto al testigo Duber Rodr\u00edguez Cardona, resalt\u00f3 que &nbsp;su declaraci\u00f3n fue consistente y categ\u00f3rica y demuestra &nbsp;que la pareja compart\u00eda su cotidianeidad, pues sus integrantes &nbsp;ten\u00edan un hogar compartido y se trataban como consortes. &nbsp;Adem\u00e1s, s\u00ed expuso la raz\u00f3n de su dicho al &nbsp;indicar que \u00abes &nbsp;el padrastro de la se\u00f1ora Irma Arias Restrepo; que la pareja &nbsp;Baz\u00e1n-Arias los visitaba con regularidad en su lugar de &nbsp;domicilio y que muchas ocasiones charlaban y tomaban tinto\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otro lado, increp\u00f3 que el fallador de segundo grado no hubiera &nbsp;advertido las m\u00faltiples contradicciones en que incurri\u00f3 &nbsp;el apoderado de la demandada al contestar la demanda y en sus &nbsp;afirmaciones posteriores. &nbsp;<\/p>\n<p>A su &nbsp;turno, en relaci\u00f3n con el certificado de afiliaci\u00f3n al &nbsp;FOMAG, estim\u00f3 que el error probatorio consisti\u00f3 en no &nbsp;haberle otorgado el m\u00e9rito de un indicio. Y es que, a su &nbsp;juicio, en lo que \u00abdicta &nbsp;la experiencia com\u00fan, seg\u00fan la cual, una de las &nbsp;primeras cosas que hacen las parejas cuando conforman una uni\u00f3n &nbsp;de hecho es asegurar a su compa\u00f1ero brind\u00e1ndole &nbsp;seguridad social para no dejarlo desprotegido y que esta pueda tener &nbsp;acceso a los servicios de salud\u00bb. &nbsp;Adem\u00e1s, insisti\u00f3 en que la declaraci\u00f3n extra &nbsp;juicio rendida por la se\u00f1ora Arias y el causante \u00abdenota &nbsp;la existencia de un v\u00ednculo entre dos personas, que &nbsp;manifestaron convivir compartiendo cama, lecho y techo, por m\u00e1s &nbsp;de 5 a\u00f1os aproximadamente\u00bb. &nbsp;Por ende, adujo que debe d\u00e1rsele \u00abvalor &nbsp;probatorio\u00bb &nbsp;al siguiente razonamiento: \u00abque &nbsp;luego de ser contrastado con las dem\u00e1s pruebas que se han &nbsp;analizado, arroja un grado de probabilidad suficiente para tener por &nbsp;verdadero el hecho de que existi\u00f3 una uni\u00f3n marital de &nbsp;hecho entre mi poderdante con el causante, que inici\u00f3 el d\u00eda &nbsp;06 de febrero del a\u00f1o 2004 y finaliz\u00f3 el d\u00eda 23 &nbsp;de junio del a\u00f1o 2018, en raz\u00f3n al fallecimiento de &nbsp;causas naturales del se\u00f1or Baz\u00e1n Granja\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Cuando se formulan acusaciones por las causales primera y segunda, &nbsp;previstas en el art\u00edculo 336 CGP, es imperativo el &nbsp;se\u00f1alamiento de al menos una norma de car\u00e1cter &nbsp;sustancial -344 ejusdem-. &nbsp;Dicho precepto debe constituir la base esencial del fallo impugnado o &nbsp;haberlo sido. El censor ha de invocar tal disposici\u00f3n como &nbsp;quebrantada. Se destaca que tal exigencia es cardinal, porque a &nbsp;partir de ella se despliega la funci\u00f3n nomofil\u00e1ctica y &nbsp;de tutela del derecho objetivo que la ley asigna en sede casacional a &nbsp;la Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;La disidente, a lo largo de su escrito de sustentaci\u00f3n, &nbsp;desarrollado a la manera de un alegato de instancia, mencion\u00f3 &nbsp;la violaci\u00f3n de los &nbsp;art\u00edculos 1\u00b0 de la Ley 54 de 1990 y 13, 167, 170, 173, &nbsp;176, 203 y 244 del C\u00f3digo General del Proceso. Sin embargo, &nbsp;ninguno de tales preceptos &nbsp;ostenta la calidad de sustancial. Esto es, no son reguladores de una &nbsp;situaci\u00f3n f\u00e1ctica concreta en cuanto crean, modifican o &nbsp;extinguen derechos entre los implicados en la relaci\u00f3n. Tal &nbsp;como se explica a continuaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;El art\u00edculo 1\u00b0 de la Ley 54 de &nbsp;1990 alude a la definici\u00f3n de la uni\u00f3n marital de &nbsp;hecho. A su tenor literal contempla lo siguiente: \u00ab[a] &nbsp;partir de la vigencia &nbsp;de la presente Ley y para todos los efectos civiles, se denomina &nbsp;Uni\u00f3n Marital de Hecho, la formada entre un hombre y una &nbsp;mujer, que sin estar casados, hacen una comunidad de vida permanente &nbsp;y singular. Igualmente, y para todos los efectos civiles, se &nbsp;denominan compa\u00f1ero y compa\u00f1era permanente, al hombre y &nbsp;la mujer que forman parte de la uni\u00f3n marital de hecho\u00bb. &nbsp;De la simple lectura de la norma, se desprende que ella \u00fanicamente &nbsp;define una instituci\u00f3n jur\u00eddica y las partes que la &nbsp;componen. Al &nbsp;respecto, esta Corte ha determinado que tal canon no es sustancial: &nbsp;\u00ab[e]se &nbsp;precepto, como la Corte ha tenido la oportunidad de precisar, no &nbsp;declara, crea, modifica o extingue una relaci\u00f3n jur\u00eddica &nbsp;concreta, pues es \u201cmeramente definitorio del fen\u00f3meno &nbsp;jur\u00eddico all\u00ed previsto y de los sujetos que lo &nbsp;estructuran\u201d\u00bb (CSJ\uff0eAC\uff0e28 &nbsp;Feb 2005\uff0crad &nbsp;2001 &nbsp;<\/p>\n<p>670\uff0c &nbsp;reiterado &nbsp;en AC 22\uff0eSep\uff0e2014\uff0eRad\uff0e2010 &nbsp;<\/p>\n<p>00551 &nbsp;<\/p>\n<p>01 y &nbsp;AC 2534-2017, Rad. 2013-0481-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Los c\u00e1nones 13, 167, 170, 173, 176, 203 y 244 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso son normas de estirpe netamente probatoria. En &nbsp;efecto, el canon 13 alude a la obligatoriedad de las normas &nbsp;procesales6; &nbsp;el 167, a la atribuci\u00f3n de la carga de la prueba7; &nbsp;el 170, al decreto y pr\u00e1ctica de pruebas de oficio8; &nbsp;el 173, a las oportunidades probatorias9; &nbsp;el 176, al deber de los jueces de apreciar los medios convictivos en &nbsp;conjunto y de acuerdo con las reglas de la sana cr\u00edtica10; &nbsp;el 203, a las reglas de la pr\u00e1ctica del interrogatorio de &nbsp;parte11; &nbsp;y el 244, a la autenticidad de los documentos12. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;De manera que, con tal yerro, el cargo qued\u00f3 ac\u00e9falo, &nbsp;lo que impide absolutamente a la Corte abordar el tema en estudio &nbsp;pues \u00abes &nbsp;necesario incluir la disposici\u00f3n legal que, constituyendo base &nbsp;esencial del fallo impugnado o habiendo debido serlo, haya sido &nbsp;infringida\u00bb. &nbsp;En &nbsp;una palabra, tal &nbsp;deficiencia &nbsp;deja el ataque del todo incompleto. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Adem\u00e1s, el cargo adolece de falta de claridad y precisi\u00f3n, &nbsp;comoquiera que omiti\u00f3 determinar la clase de error en que &nbsp;presuntamente incurri\u00f3 el ad &nbsp;quem &nbsp;al efectuar la valoraci\u00f3n f\u00e1ctica. Es decir, si se &nbsp;trat\u00f3 de hecho o de derecho. Como se ha reconocido en la &nbsp;jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n, &nbsp;<\/p>\n<p>4. Y &nbsp;a\u00fan si se entendiera que lo censurado es un defecto de derecho &nbsp;-por la falta de valoraci\u00f3n en conjunto y bajo las reglas de &nbsp;la experiencia de las pruebas documentales y testimoniales que &nbsp;se\u00f1ala-, lo cierto es que el embate no es completo. Y ello es &nbsp;as\u00ed, porque omiti\u00f3 combatir los pilares del fallo &nbsp;impugnado, comoquiera que no se pronunci\u00f3 en absoluto sobre la &nbsp;apreciaci\u00f3n efectuada por el ad &nbsp;quem &nbsp;respecto de los dem\u00e1s medios suasorios. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, v\u00e9ase que la labor probatoria del juez de segundo &nbsp;grado no se agot\u00f3 en la apreciaci\u00f3n de los testimonios &nbsp;de Duber Rodr\u00edguez Cardona y Leonardo Leal Rodr\u00edguez o &nbsp;la declaraci\u00f3n extra-juicio rendida por los presuntos &nbsp;compa\u00f1eros y el certificado del Fomag. Por el contrario, &nbsp;contrast\u00f3 tales probanzas con las dem\u00e1s obrantes en el &nbsp;plenario, a saber, la \u00abprueba &nbsp;documental en la cual se lee que el Causante registraba ante las &nbsp;empresas de servicios p\u00fablicos domiciliarios como su direcci\u00f3n &nbsp;de residencia la ubicada en la carrera 20 No. 13-100, del barrio &nbsp;Guayaquil en la ciudad de Cali (residencia de la pareja Bazan &nbsp;Riascos)\u00bb; &nbsp;el dicho del doctor V\u00edctor Erney Quilindo, la historia cl\u00ednica &nbsp;del causante y las declaraciones de Rosa Mari Granja Baz\u00e1n, &nbsp;Claudio Baz\u00e1n Granja, Edilma Mosquera Larrahondo, Carmen Elena &nbsp;Baz\u00e1n Garc\u00eda y Yubilma Narv\u00e1ez Carabal\u00ed. &nbsp;De manera que, a juicio del Colegiado, \u00ab[p]onderadas &nbsp;las pruebas de la parte demandante con las arrimadas por la parte &nbsp;demandada, el valor persuasivo de las primeras se encuentra &nbsp;demeritado por la ayuda y socorro mutuos, la permanencia, la unidad y &nbsp;la convivencia que sin interrupciones mantuvo el Causante con quien &nbsp;fuera su esposa desde el 19 de diciembre de 1981\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, sobre tales consideraciones nada se dijo. Por el contrario, &nbsp;el censor se esforz\u00f3 en exponer su particular visi\u00f3n &nbsp;sobre ciertos medios de prueba, dejando inc\u00f3lume el raciocinio &nbsp;del ad &nbsp;quem &nbsp;sobre la totalidad de los elementos suasorios practicados. De forma &nbsp;tal que de ninguna manera se desvirtu\u00f3 la presunci\u00f3n de &nbsp;legalidad y acierto en que est\u00e1 investida la sentencia de &nbsp;segunda instancia. Por ende, no es admisible el cargo esbozado. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;la completitud del ataque, esta Sala de Casaci\u00f3n Civil ha &nbsp;sostenido que: \u00abla &nbsp;demanda de casaci\u00f3n debe desandar los pasos del tribunal para &nbsp;derruir todos y cada uno de los pilares que sirven de apoyo a su &nbsp;sentencia, porque en la medida en que sus argumentos basilares se &nbsp;mantengan inc\u00f3lumes, la presunci\u00f3n de legalidad y &nbsp;acierto que ampara la labor del ad &nbsp;quem deviene &nbsp;inquebrantable\u00bb &nbsp;(CSJ SC4901, 13 nov. 2019, rad. n.\u00ba 2007-00181-01). &nbsp;Dicho en otras palabras, la \u00abactividad &nbsp;impugnaticia tiene que estar dirigida a derruir la totalidad de &nbsp; [los] argumentos &nbsp;esenciales de la sentencia, pues si el labor\u00edo del acusador no &nbsp;los comprende a cabalidad, al margen de que el juzgador de instancia &nbsp;hubiere podido incurrir en las falencias denunciadas, su sentencia no &nbsp;podr\u00eda quebrarse en virtud del recurso extraordinario\u2026; &nbsp;el cargo\u2026 debe ser completo o, lo que es lo mismo, debe &nbsp;controvertir directamente la totalidad de los aut\u00e9nticos &nbsp;argumentos que respaldan la decisi\u00f3n combatida\u00bb &nbsp;(CSJ SC5674, 18 dic. 2018, rad. n.\u00ba 2009-00190-01, reitera AC, &nbsp;19 dic. 2012, rad. n.\u00ba 2001-00038-01). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Por tales razones, se inadmitir\u00e1 la demanda de casaci\u00f3n &nbsp;presentada. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil y Agraria, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;INADMITIR &nbsp;el cargo \u00fanico formulado contra la &nbsp;sentencia 10 de febrero de 2022, proferida por la Sala Civil-Familia &nbsp;del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popay\u00e1n en el &nbsp;asunto indicado en el ep\u00edgrafe de esta providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;En &nbsp;su oportunidad, devu\u00e9lvase el expediente al tribunal de &nbsp;origen. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PDF &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab03Demanda.pdf\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PDF &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab14ContestacionDemanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PDF &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab24ContestacionDemanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PDF &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab30ContestacionDemanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PDF &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab37ContestacionDemanda\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La se\u00f1ora Leydi Zuleima Baz\u00e1n Hermann tambi\u00e9n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;contest\u00f3 la demanda y dijo no oponerse a las pretensiones: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PDF \u00ab23ContestacionDemanda\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin embargo, tal litigante fue excluida en auto del 21 de julio del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2020. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;AC2268-2022. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;AC2861-2022. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;AC4491-2022. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;AC5162-2018. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;AC2268-2022. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;AC4491-2022. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;AC2117-2020. &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC1704-2023 (2019-00070-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; AC1704-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 19698-31-84-002-2019-00070-01 &nbsp; (Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n de dieciocho &nbsp;de mayo de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D. 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