{"id":74488,"date":"2024-05-20T22:42:26","date_gmt":"2024-05-20T22:42:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac2148-2023-2023-02649-00\/"},"modified":"2024-05-20T22:42:26","modified_gmt":"2024-05-20T22:42:26","slug":"ac2148-2023-2023-02649-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac2148-2023-2023-02649-00\/","title":{"rendered":"AC 2148 2023"},"content":{"rendered":"<p>AC2148-2023 (2023-02649-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AC2148-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n. 11001-02-03-000-2023-02649-00 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., treinta y uno (31) de julio de dos mil veintitr\u00e9s &nbsp;(2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Se resuelve el &nbsp;conflicto de competencia suscitado entre los Juzgados Promiscuo de &nbsp;Familia de Santa Rosa de Osos (Antioquia) &nbsp;y Primero de Familia de Zipaquir\u00e1 (Cundinamarca), &nbsp;dentro del proceso ejecutivo de alimentos promovido por Mar\u00eda, &nbsp;quien act\u00faa en representaci\u00f3n de su hija Juanita en &nbsp;contra de Jos\u00e91. &nbsp;<\/p>\n<p>I. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;La parte actora solicit\u00f3 librar mandamiento de pago contra el &nbsp;progenitor, con fundamento en el incumplimiento de las cuotas &nbsp;pactadas en el acta de conciliaci\u00f3n de 26 de mayo de 2016, &nbsp;celebrada ante la Comisaria de Familia de Santa Rosa de Osos. &nbsp;<\/p>\n<p>En el ac\u00e1pite &nbsp;de competencia, la parte actora indic\u00f3 que la atribu\u00eda &nbsp;a los juzgados promiscuos municipales de Santa Rosa de Osos \u00ab[d]e &nbsp;acuerdo a lo estipulado en el Art. 21 del C\u00d3DIGO GENERAL DEL &nbsp;PROCESO (LEY 1564 DE 2012) y la vecindad del demandante, es Ud., &nbsp;Se\u00f1or juez, competente para conocer de este proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;El asunto fue asignado al Juzgado Promiscuo de Familia de Santa Rosa &nbsp;de Osos, quien mediante auto de 19 de mayo de 2023, rechaz\u00f3 la &nbsp;demanda por falta de competencia territorial, tras argumentar que, de &nbsp;conformidad con la documental aportada, la menor se encuentra &nbsp;estudiando en el Colegio Campestre Artes y Letras en el municipio de &nbsp;Zipaquir\u00e1, por lo que al parecer, all\u00ed se encuentra su &nbsp;domicilio y, de conformidad con el numeral 2\u00b0 del art\u00edculo &nbsp;28 del C\u00f3digo General del Proceso, en ese territorio debe &nbsp;llevarse a cabo el desarrollo del asunto. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cumplidos &nbsp;los tr\u00e1mites pertinentes, el expediente se remiti\u00f3 al &nbsp;Juzgado Primero de Familia de Zipaquir\u00e1, el cual, en &nbsp;providencia del pasado 6 de junio, inadmiti\u00f3 la demanda para &nbsp;que, entre otras, se indicara \u00abcu\u00e1l &nbsp;es el domicilio de la alimentaria, expresando claramente su direcci\u00f3n &nbsp;y ciudad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Posterior a la &nbsp;subsanaci\u00f3n, el 21 de junio siguiente, resolvi\u00f3 no &nbsp;avocar conocimiento y, en consecuencia, promovi\u00f3 el conflicto &nbsp;negativo. &nbsp;<\/p>\n<p>Explic\u00f3 &nbsp;que, de conformidad con lo enunciado por la demandante, en la &nbsp;actualidad la ni\u00f1a no se encuentra estudiando en el colegio &nbsp;ubicado en su jurisdicci\u00f3n, por lo que se infiere que la menor &nbsp;se encuentra viviendo con su madre en Santa Rosa de Osos y, &nbsp;deben ser los jueces de esa municipalidad los que conozcan del asunto &nbsp;de la referencia. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- Como &nbsp;el conflicto planteado involucra dos juzgados de diferente distrito &nbsp;judicial, el superior funcional com\u00fan a ambos es esta Sala de &nbsp;la Corte, quien es la competente para resolverlo, de conformidad con &nbsp;lo estipulado en los art\u00edculos 139 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso y 16 de la Ley 270 de 1996, modificado por el art\u00edculo &nbsp;7\u00b0 de la Ley 1285 de 2009. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;las pautas de competencia territorial consagradas por el art\u00edculo &nbsp;28 del C\u00f3digo General del Proceso, el numeral 1\u00ba &nbsp;constituye la regla general, cual es que \u00ab[e]n &nbsp;los procesos contenciosos, salvo disposici\u00f3n legal en &nbsp;contrario, es &nbsp;competente el juez del domicilio del demandado &nbsp;(\u2026)\u00bb &nbsp;(se subraya). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;concordancia con lo anterior, el art\u00edculo 97 del C\u00f3digo &nbsp;de Infancia y Adolescencia contempla: \u00abSer\u00e1 &nbsp;competente la autoridad del lugar donde se encuentre el ni\u00f1o, &nbsp;la ni\u00f1a o el adolescente; pero cuando se encuentre fuera del &nbsp;pa\u00eds, ser\u00e1 competente la autoridad del lugar en donde &nbsp;haya tenido su \u00faltima residencia dentro del territorio &nbsp;nacional\u00bb, &nbsp;regla que no se restringe a las autoridades administrativas, sino &nbsp;tambi\u00e9n judiciales, tal como lo ha se\u00f1alado esta &nbsp;Corporaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>[E]n &nbsp;orden a dirimir el conflicto ha de tenerse en cuenta lo previsto en &nbsp;el art\u00edculo 97 de la ley 1098 de 2006 en el sentido de que es &nbsp;competente \u2018la autoridad del lugar donde se encuentre el ni\u00f1o, &nbsp;la ni\u00f1a o el adolescente\u2019, pues aunque esta norma se &nbsp;refiere a los funcionarios administrativos que deben conocer del &nbsp;restablecimiento de los derechos del menor afectado, es indudable que &nbsp;como al perder \u00e9stos la atribuci\u00f3n por no decidir &nbsp;dentro de los plazos se\u00f1alados en el par\u00e1grafo 2\u00b0, &nbsp;art\u00edculo 100 de dicha ley, corresponde a los funcionarios &nbsp;judiciales, a partir de ah\u00ed, asumir la competencia con base en &nbsp;el mismo expediente, resulta apenas natural que aquella regla se &nbsp;aplique a los \u00faltimos, mayormente si ese es el entendimiento &nbsp;que mejor garantiza la satisfacci\u00f3n de la obligaci\u00f3n a &nbsp;cargo del Estado de \u2018[a]segurar la presencia del ni\u00f1o, &nbsp;ni\u00f1a o adolescente en todas las actuaciones que sean de su &nbsp;inter\u00e9s y que los involucren\u2026\u2019 as\u00ed como &nbsp;\u2018[p]rocurar &nbsp;la presencia en dichas actuaciones de sus padres, de las personas &nbsp;responsables o de su representante legal\u2019, tal y como lo &nbsp;establece el ordinal 34, art\u00edculo 41 de la aludida ley\u201d &nbsp;(CSJ &nbsp;AC, 19 jun. 2008, rad. 2008-00679-00, reiterado, entre otros, en &nbsp;AC1493-2021, AC3631-2022, AC387-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Para &nbsp;el caso en concreto, se tiene que, la parte actora acudi\u00f3 ab &nbsp;initio &nbsp;ante los jueces de Santa &nbsp;Rosa de Osos, &nbsp;bajo la consideraci\u00f3n de ser all\u00ed el domicilio de la &nbsp;demandante, refiri\u00e9ndose al de la se\u00f1ora Mar\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Juzgado de dicha municipalidad al estudiar el expediente, decidi\u00f3 &nbsp;remitirlo a los jueces de familia de Zipaquir\u00e1, con el &nbsp;argumento de que la menor se encontraba estudiando en el Colegio &nbsp;Campestre Artes y Letras ubicado en esa jurisdicci\u00f3n, para lo &nbsp;cual, tuvo en cuenta los recibos de pago de enero a marzo de 2023 &nbsp;allegados por la parte actora como prueba documental. &nbsp;<\/p>\n<p>Una &nbsp;vez recibido el expediente por el Juzgado Primero de Familia de &nbsp;Zipaquir\u00e1, dicha autoridad inadmiti\u00f3 la demanda con el &nbsp;fin de que, entre otras, precisara \u00abel &nbsp;domicilio de la alimentaria\u00bb, refiri\u00e9ndose &nbsp;al de la menor Juanita. &nbsp;<\/p>\n<p>Dentro &nbsp;del t\u00e9rmino concedido, la parte actora present\u00f3 escrito &nbsp;de subsanaci\u00f3n; sin embargo, de la lectura del mismo se &nbsp;evidencia que no se aclar\u00f3 lo solicitado por el juez de dicha &nbsp;localidad, pues, nuevamente dentro de todo el documento solo se hace &nbsp;referencia al domicilio y residencia de la se\u00f1ora Mar\u00eda &nbsp;y, en ning\u00fan momento se habla sobre la ubicaci\u00f3n de la &nbsp;menor. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, como la interesada omiti\u00f3 se\u00f1alar la &nbsp;residencia actual de la ni\u00f1a, &nbsp;no &nbsp;es posible concluir o inferir que la menor se encuentra viviendo con &nbsp;su madre, pues, para efectos de determinar la competencia territorial &nbsp;en este tipo de asuntos donde se encuentra involucrado un menor de &nbsp;edad, es imperante tener certeza de la ubicaci\u00f3n de la ni\u00f1a, &nbsp;pues dicha situaci\u00f3n de hecho es la que fija la competencia, &nbsp;de conformidad con el numeral 2\u00b0 del art\u00edculo 28 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ende, el Juzgado Primero &nbsp;de Familia de Zipaquir\u00e1 al &nbsp;ser el que inadmiti\u00f3 la demanda, es quien debe desplegar las &nbsp;acciones tendientes a que la demandante aclare lo solicitado en el &nbsp;numeral 1\u00b0 del auto inadmisorio, &nbsp;\u00abpues &nbsp;no debe perderse de vista que el examen preliminar de la demanda &nbsp;tiene por finalidad, justamente, la correcci\u00f3n de las &nbsp;imprecisiones de esa especie, con miras a evitar dilaciones &nbsp;injustificadas en el tr\u00e1mite del proceso y el &nbsp;desaprovechamiento de la actividad jurisdiccional\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC 17 mar. 1998, rad. 7041, citado en AC5991-2015 y AC216-2018).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Lo anterior por &nbsp;cuanto la demanda y los anexos resultan insuficientes para corroborar &nbsp;cu\u00e1l es la ubicaci\u00f3n actual de la menor. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;ese orden, se &nbsp;dispondr\u00e1 la devoluci\u00f3n del asunto al Juzgado Primero &nbsp;de Familia de Zipaquir\u00e1, &nbsp;para &nbsp;que adopte las medidas que estime pertinentes, toda vez que no era &nbsp;viable remitir el expediente &nbsp;a Santa Rosa de Osos bajo inferencias, cuando resulta evidente que la &nbsp;actora &nbsp;no &nbsp;cumpli\u00f3 con la carga impuesta en el numeral 1\u00b0 del auto de &nbsp;6 de junio de 2023. &nbsp;<\/p>\n<p>III.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil y Agraria, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;Declarar &nbsp;prematuro el planteamiento del presente conflicto de competencia. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Remitir &nbsp;el expediente al Juzgado Primero &nbsp;de Familia de Zipaquir\u00e1 (Cundinamarca), &nbsp;para &nbsp;que proceda de conformidad con lo expuesto en esta providencia.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp;Comunicar &nbsp;esta providencia al Juzgado &nbsp;Promiscuo de Familia de Santa Rosa de Osos (Antioquia), &nbsp;y &nbsp;a la &nbsp;parte demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;y C\u00famplase, &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA PATRICIA &nbsp;GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En virtud del Acuerdo No. 034 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 16 de diciembre de 2020, proferido por la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil de la Corte Suprema de Justicia se profieren dos (2) versiones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de esta providencia con id\u00e9ntico tenor, una reemplazando los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;nombres y datos e informaciones (familiares) para efectos de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;publicaci\u00f3n y otra con la informaci\u00f3n real y completa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de las partes para notificaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC2148-2023 (2023-02649-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AC2148-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n. 11001-02-03-000-2023-02649-00 &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., treinta y uno (31) de julio de dos mil veintitr\u00e9s &nbsp;(2023). &nbsp; Se resuelve el &nbsp;conflicto de competencia suscitado entre los Juzgados Promiscuo de &nbsp;Familia de Santa Rosa de Osos (Antioquia) &nbsp;y Primero de Familia de Zipaquir\u00e1 (Cundinamarca), &nbsp;dentro del proceso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[64],"tags":[],"class_list":["post-74488","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-julio-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74488","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74488"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74488\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74488"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74488"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74488"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}