{"id":74559,"date":"2024-05-20T22:42:28","date_gmt":"2024-05-20T22:42:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/sc172-2023-2014-00050-01\/"},"modified":"2024-05-20T22:42:28","modified_gmt":"2024-05-20T22:42:28","slug":"sc172-2023-2014-00050-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/sc172-2023-2014-00050-01\/","title":{"rendered":"SC172 2023"},"content":{"rendered":"<p>SC172-2023 (2014-00050-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC172-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 25899-31-03-001-2014-00050-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n del dieciocho de mayo de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., diez (10) de julio de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por el accionado &nbsp;Carlos &nbsp;Enrique Pi\u00f1eros C\u00e1rdenas, &nbsp;contra &nbsp;la sentencia de 18 de junio de 2020 proferida por la Sala Civil &nbsp;Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, &nbsp;dentro del juicio verbal formulado en su contra por Emigdio &nbsp;Pi\u00f1eros C\u00e1rdenas. &nbsp;<\/p>\n<p>I.- &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Emigdio &nbsp;Pi\u00f1eros C\u00e1rdenas reclam\u00f3 de la jurisdicci\u00f3n &nbsp;declarar la rescisi\u00f3n por lesi\u00f3n enorme del contrato de &nbsp;compraventa contenido en la escritura p\u00fablica N.\u00ba 3376 &nbsp;del 31 de diciembre de 2010 otorgada en la Notar\u00eda 44 del &nbsp;C\u00edrculo de Bogot\u00e1, en la que figura que \u00e9l &nbsp;vendi\u00f3 a su hermano Carlos Enrique Pi\u00f1eros C\u00e1rdenas, &nbsp;el predio rural \u201cCiralonga\u201d &nbsp;situado en la vereda Barandillas &#8211; La Granja &#8211; San Miguel municipio &nbsp;de Zipaquir\u00e1, con folio de matr\u00edcula inmobiliaria &nbsp;n\u00famero 176-43553 y una extensi\u00f3n aproximada de &nbsp;135.174,90 mts2; en consecuencia, condenar al llamado a pleito a &nbsp;restituirle el fundo \u00abPURIFICADO &nbsp;DE LOS DERECHOS U OBLIGACIONES, que sobre el citado bien inmueble &nbsp;hubieren sido constituidas, por el Demandado, o se constituyan, a &nbsp;partir de la fecha de admisi\u00f3n de la presente demanda\u00bb, &nbsp;junto con los frutos civiles y naturales derivados de \u00e9ste, &nbsp;as\u00ed como las costas del proceso [fl. &nbsp;20-27 Cd. 1]. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;En respaldo narr\u00f3 los hechos relevantes que admiten el &nbsp;siguiente compendio: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.- &nbsp;Adujo que padeci\u00f3 de severos quebrantos de salud, al grado que &nbsp;\u00able &nbsp;impidieron ejercer normalmente sus funciones sacerdotales, cuidar, &nbsp;administrar y continuar explotando econ\u00f3micamente sus &nbsp;propiedades rurales, especialmente, el predio la \u2018Ciralonga\u2019\u00bb, &nbsp;por &nbsp;lo que, ante la imposibilidad de &nbsp;\u00abtrasladarse &nbsp;a las zonas rurales, se vio obligado a recurrir a la ayuda, &nbsp;colaboraci\u00f3n y experiencia agraria de su hermano\u00bb, &nbsp;para &nbsp;que se encargara de la \u00abtenencia, &nbsp;administraci\u00f3n y comercializaci\u00f3n\u00bb &nbsp;de &nbsp;la heredad en menci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.- &nbsp;Refiri\u00f3 que con el demandado acord\u00f3 verbalmente poner &nbsp;en venta la propiedad para que pudiera \u00abcumplir &nbsp;con algunas obligaciones pecuniarias comerciales, ya que presentaba &nbsp;deudas que cubrir con urgencia\u00bb, &nbsp;de ah\u00ed que, lo facult\u00f3 para \u00abofrecerla &nbsp;en el mercado inmobiliario\u00bb, &nbsp;diligencias que jam\u00e1s emprendi\u00f3, lo que coloc\u00f3 &nbsp;el promotor en \u00absituaci\u00f3n &nbsp;de emergencia\u00bb &nbsp;por la premura de sus acreencias y tras varios meses sin lograr ese &nbsp;cometido ambos se reunieron con el otro hermano Luis Alejandro &nbsp;Pi\u00f1eros C\u00e1rdenas para agilizar la venta o ver la &nbsp;posibilidad de que el actor otorgara un testamento donde los &nbsp;designaba como herederos, lo que tampoco se logr\u00f3 \u00abal &nbsp;no ponerse de acuerdo los mencionados hermanos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3.- &nbsp;Sostuvo que Carlos Enrique Pi\u00f1eros \u00ablogr\u00f3 &nbsp;trasladarlo a la Notar\u00eda 44 de Bogot\u00e1\u00bb, &nbsp;para otorgar la escritura p\u00fablica N.\u00ba 3376 de 31 de &nbsp;diciembre de 2010, en la cual \u00absuscribieron &nbsp;en venta por la suma de $421.000.000,oo\u00bb, &nbsp;precio que \u00abjam\u00e1s &nbsp;fue pagado en su totalidad y por una valor o precio por debajo del &nbsp;catastral vigente para el a\u00f1o 2010 y desde luego varias veces &nbsp;inferior al precio comercial\u00bb. &nbsp;Sin &nbsp;embargo, le advirti\u00f3 a aqu\u00e9l que, en los 3 primeros &nbsp;meses del a\u00f1o 2011 \u00abdeber\u00eda &nbsp;entregarle el saldo del precio convenido en la escritura\u00bb, &nbsp;o &nbsp;venderle a un tercero que \u00abpagara &nbsp;el precio justo\u00bb, &nbsp;sucesos &nbsp;que no acaecieron, pese a los m\u00faltiples requerimientos &nbsp;realizados a su hermano, quien se ha negado contundentemente. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4.- &nbsp;Asever\u00f3 que el valor de $421.000.000,oo no es el precio &nbsp;comercial verdadero y justo del bien, ya que para la fecha de &nbsp;escrituraci\u00f3n \u00e9ste se encontraba en $1.500.000.000. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;El 10 de abril de 2014 el Juzgado Primero Civil del Circuito de &nbsp;Zipaquir\u00e1 admiti\u00f3 la demanda disponiendo la &nbsp;notificaci\u00f3n del extremo pasivo [fl. &nbsp;31 Cd 1]. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;Enterado el enjuiciado se opuso a las pretensiones del pliego genitor &nbsp;y en su defensa aleg\u00f3 las excepciones de m\u00e9rito que &nbsp;titul\u00f3: \u00abinexistencia &nbsp;de lesi\u00f3n enorme\u00bb, &nbsp;\u00abcapacidad &nbsp;mental del actor\u00bb, &nbsp;\u00abbuena &nbsp;fe en las actuaciones de las partes\u00bb, &nbsp;y \u00abprescripci\u00f3n &nbsp;adquisitiva del derecho de dominio\u00bb &nbsp;[fl. &nbsp;46-60 Cd 1]. &nbsp;<\/p>\n<p>5.- &nbsp;El Juzgado de primer nivel finiquit\u00f3 la instancia en audiencia &nbsp;celebrada el 12 de septiembre de 2019, en la que desestim\u00f3 las &nbsp;excepciones de fondo formuladas por el convocado Carlos Enrique &nbsp;Pi\u00f1eros C\u00e1rdenas, declar\u00f3 la rescisi\u00f3n &nbsp;del contrato de compraventa celebrado entre las partes, contenido en &nbsp;la Escritura P\u00fablica No. 3376 del 31 de diciembre de 2010 de &nbsp;la Notar\u00eda 44 de Bogot\u00e1, \u00abcuyo &nbsp;valor fuera pactado por $421.000.000,oo, siendo avaluado &nbsp;pericialmente para esa \u00e9poca en la suma de $1.737.644.611,oo\u00bb, &nbsp;orden\u00f3 las restituciones mutuas correspondientes y desestim\u00f3 &nbsp;las restantes pretensiones de la demanda, adem\u00e1s, orden\u00f3 &nbsp;oficiar a la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos y a &nbsp;la Notar\u00eda correspondiente, para que se dispongan las &nbsp;anotaciones del caso, cancel\u00e1ndose la anotaci\u00f3n No. 10 &nbsp;de la matr\u00edcula inmobiliaria 176-43553 [fl. &nbsp;402 Cd 1]. &nbsp;<\/p>\n<p>6.- &nbsp;Apelada la decisi\u00f3n por el accionado, el Tribunal la modific\u00f3, &nbsp;con fallo de 18 de junio de 2020, as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abPRIMERO: &nbsp;MODIFICAR &nbsp;la sentencia proferida en septiembre 12 de 2019 por el Juzgado &nbsp;Primero Civil del Circuito de Zipaquir\u00e1, que para mayor &nbsp;claridad en su parte resolutiva quedar\u00e1 as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>Primero: &nbsp;Declarar rescindido por lesi\u00f3n enorme sufrida por el vendedor, &nbsp;el contrato de compraventa que sobre el inmueble Ciralonga, ubicado &nbsp;en la Vereda Barandillas \u2013 Las Granjas- &nbsp;San Miguel del &nbsp;municipio de Zipaquir\u00e1, con una extensi\u00f3n de 13 &nbsp;hect\u00e1reas y 5.174.90 mts2 identificado con folio de matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria n\u00famero 176-43553 y cuyos linderos aparecen &nbsp;indicados en la escritura de compraventa, que suscribieron Emigdio &nbsp;Pi\u00f1eros C\u00e1rdenas como vendedor y Carlos Enrique Pi\u00f1eros &nbsp;C\u00e1rdenas como comprador, en la escritura p\u00fablica N\u00ba &nbsp;3376 del 31 de diciembre de 2010 de la Notar\u00eda 44 de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>Segundo: &nbsp;Condenar al demandado Carlos Enrique Pi\u00f1eros C\u00e1rdenas a &nbsp;restituir al extremo demandante, en el t\u00e9rmino de 10 d\u00edas &nbsp;siguientes al vencimiento del t\u00e9rmino que le ser\u00e1 &nbsp;otorgado para completar el justo precio de la venta del inmueble &nbsp;Ciralonga. &nbsp;<\/p>\n<p>Tercero: &nbsp;Ordenar al extremo demandante restituir al demandado Carlos Enrique &nbsp;Pi\u00f1eros C\u00e1rdenas la suma de $537.139.696,05,oo por &nbsp;concepto del precio de venta indexado que hab\u00eda aquel cubierto &nbsp;por el contrato de venta que se declara rescindido, con los intereses &nbsp;civiles causados del 6% anual, desde el d\u00eda 21 de febrero de &nbsp;2014, hasta la fecha en que se haga efectivo el pago ordenado. &nbsp;<\/p>\n<p>Cuarto: &nbsp;Conceder al demandado Carlos Enrique Pi\u00f1eros C\u00e1rdenas &nbsp;la posibilidad de mantener el contrato de compraventa y con ello &nbsp;dejar sin efecto la rescisi\u00f3n declarada en el numeral primero &nbsp;de este fallo, cancelando dentro de los 10 d\u00edas siguientes al &nbsp;de notificaci\u00f3n del auto que ordene obedecer y cumplir lo ac\u00e1 &nbsp;resuelto, la suma de $1.692.549.650.64 correspondiente al saldo &nbsp;indexado o suma restante para completar el pago del justo precio que &nbsp;ten\u00eda el inmueble Ciralonga, para el d\u00eda de su venta 31 &nbsp;de diciembre de 2010, con los intereses civiles causados, del 6% &nbsp;anual, desde el d\u00eda 21 de febrero de 2014, hasta la fecha en &nbsp;que debe hacerse el pago. &nbsp;<\/p>\n<p>Quinto. &nbsp;Disponer que no hacer uso el demandado del derecho concedido en el &nbsp;numeral Cuarto de esta sentencia, quedar\u00e1 en firme la &nbsp;rescisi\u00f3n del contrato dispuesta en el numeral primero y las &nbsp;prestaciones se\u00f1aladas en los numerales segundo y tercero de &nbsp;esta decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Sexto. &nbsp;Condenar en costas de primera instancia al extremo demandado, &nbsp;se\u00f1al\u00e1ndose como agencias en derecho de la primera &nbsp;instancia la suma de [\u2026] (sic). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>II. LA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SENTENCIA DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>Tras &nbsp;rese\u00f1ar los antecedentes del caso, record\u00f3 el alcance &nbsp;de la acci\u00f3n resolutoria por lesi\u00f3n enorme y los &nbsp;presupuestos indispensables para su prosperidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Acto &nbsp;seguido, esboz\u00f3 que el convocado, al objetar el dictamen &nbsp;pericial, en s\u00edntesis, reprochaba que \u00abel &nbsp;auxiliar de la justicia no consider\u00f3 determinar el valor del &nbsp;inmueble para la \u00e9poca en que aquel insiste se realiz\u00f3 &nbsp;la negociaci\u00f3n, en el a\u00f1o 1988 cuando inici\u00f3 el &nbsp;pago del precio pactado, no la de la fecha de la escritura atacada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;ese panorama, explic\u00f3 que, desde la regulaci\u00f3n &nbsp;normativa, \u00abel &nbsp;justo precio se refiere al tiempo del contrato (art. 1947 C.C.) y su &nbsp;interpretaci\u00f3n ha sido que el precio a considerar para los &nbsp;efectos de la lesi\u00f3n enorme no puede ser distinto al pactado &nbsp;en el contrato de venta atacado, pues de haberse celebrado un &nbsp;contrato de promesa, que en el caso no acredita, el perfeccionamiento &nbsp;de la compraventa se logra con la suscripci\u00f3n de la escritura &nbsp;de venta y no con la promesa\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sostuvo &nbsp;el colegiado, que hubo orfandad probatoria en el prop\u00f3sito de &nbsp;\u00abacreditar &nbsp;que la venta que se recoge en la escritura atacada, tendr\u00eda un &nbsp;antecedente negocial entre las partes y que por ello, el precio de la &nbsp;venta deb\u00eda se\u00f1alarse para la fecha de la suscripci\u00f3n &nbsp;de aquel y no la del contrato posterior, y ello qued\u00f3 en la &nbsp;sola afirmaci\u00f3n del demandado\u00bb. &nbsp;Aunado &nbsp;a esa motivaci\u00f3n, refiri\u00f3 que del mismo antecedente &nbsp;registral del predio Ciralonga, &nbsp;encontr\u00f3 otra circunstancia que resta credibilidad a lo &nbsp;antelado, esto es, que el convocado \u00abpara &nbsp;desvirtuar la existencia de la lesi\u00f3n enorme, adujo que, en &nbsp;realidad el predio objeto material del contrato de Ciralonga, tendr\u00eda &nbsp;13 hect\u00e1reas de las 24 que lo conformaban cuando era de mayor &nbsp;extensi\u00f3n\u00bb, &nbsp;ya que \u00abse &nbsp;le hab\u00eda vendido desde el a\u00f1o 1988 y que le fue &nbsp;entregado en el a\u00f1o 1993, que las otras 11 hect\u00e1reas &nbsp;fueron vendidas a una persona jur\u00eddica por $470.000.000.00 de &nbsp;pesos; que ese valor, sumado a los $421.000.000.00 de pesos que el &nbsp;pag\u00f3 por su predio, har\u00edan considerar que no se produjo &nbsp;la lesi\u00f3n; pues la venta se hizo en 1988 y es el valor del &nbsp;bien para aqu\u00e9l entonces y no para el 2010 el que se debi\u00f3 &nbsp;establecer por el perito y valorar por el juez, para determinar si &nbsp;existe o no la lesi\u00f3n enorme\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a dicho argumento expuso que, \u00aba &nbsp;m\u00e1s de carecer de sustento probatorio, se desvirt\u00faa si &nbsp;se considera c\u00f3mo en la propia escritura p\u00fablica &nbsp;atacada, que el demandado suscribe como comprador, se hace una &nbsp;minuciosa recopilaci\u00f3n de las compras que realiz\u00f3 en &nbsp;ac\u00e1 demandante y all\u00e1 vendedor, de 11 inmuebles que &nbsp;englob\u00f3 en un solo predio, Carilonga (sic), &nbsp;en la escritura 428 del 23 de febrero de 1990 de la notar\u00eda &nbsp;\u00fanica de Zipaquir\u00e1, anotaci\u00f3n 4 del folio de &nbsp;matr\u00edcula inmobiliaria del predio en cuesti\u00f3n. Y que la &nbsp;divisi\u00f3n material en dos fracciones de ese globo de terreno &nbsp;all\u00ed conformado, para deducir de aqu\u00e9l el predio La &nbsp;Sacrist\u00eda, con folio de matr\u00edcula inmobiliaria &nbsp;176-116587, de 11 hect\u00e1reas y 3.330 mts 2, y mantener el &nbsp;predio Carilonga (sic) &nbsp;con una extensi\u00f3n de 13 hect\u00e1reas y 35.174.90 mts &nbsp;conservando el folio 176-43553, s\u00f3lo se vino a dar a trav\u00e9s &nbsp;de la escritura p\u00fablica 594 del 24 de marzo de 2010, mismo &nbsp;acto en el que se vende el predio La Sacrist\u00eda; divisi\u00f3n &nbsp;que fuera aprobada por planeaci\u00f3n del municipio de Zipaquir\u00e1 &nbsp;con Resoluci\u00f3n 521 de agosto 31 de 2010, documento anexo a esa &nbsp;escritura de venta\u00bb, &nbsp;desech\u00f3 as\u00ed la posibilidad de que el acuerdo negocial &nbsp;se hubiera dado desde el a\u00f1o 1988, amen que ello aparejar\u00eda &nbsp;su realizaci\u00f3n aun antes de haberse englobado los 11 inmuebles &nbsp;que compr\u00f3 el demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>Descartada &nbsp;esa posibilidad determin\u00f3 que, \u00abclaro &nbsp;es que la venta del inmueble se dio el 31 de diciembre de 2010, en &nbsp;que se firm\u00f3 la escritura No. 3376 de la notar\u00eda 44 de &nbsp;Bogot\u00e1, 10 meses despu\u00e9s de haberse dividido &nbsp;materialmente el inmueble y haberse reducido la extensi\u00f3n de &nbsp;Ciralonga a 13 hect\u00e1reas y 5.174.90 metros\u00bb &nbsp;y, en ese orden, para esa data -seg\u00fan el trabajo pericial- \u00abel &nbsp;precio pagado fue inferior al comercial en la proporci\u00f3n que &nbsp;all\u00ed se se\u00f1al\u00f3\u00bb, &nbsp;con lo cual desestim\u00f3 la objeci\u00f3n que frente a este se &nbsp;formul\u00f3 y, paralelamente, el reclamo de la apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Prosigui\u00f3 &nbsp;su razonamiento con el reproche atinente a no haberse dado aplicaci\u00f3n &nbsp;a la opci\u00f3n prevista en el art\u00edculo 1948 del C\u00f3digo &nbsp;Civil de completar el justo precio, poniendo de presente que para &nbsp;ello no era forzoso al accionado \u00abpedirlo &nbsp;al momento de contestar la demanda, ni de prohibirle que lo haga &nbsp;luego de proferida la sentencia de primera instancia y antes de que &nbsp;ella cobre ejecutoria\u00bb, &nbsp;por lo que juzg\u00f3 pertinente concederle a este un plazo para &nbsp;que consignara \u00abla &nbsp;suma de dinero indexada que har\u00eda justo el precio de la venta, &nbsp;con la deducci\u00f3n autorizada en la citada norma; so pena de que &nbsp;si vencido el mismo sin hacer la consignaci\u00f3n en la cuenta de &nbsp;dep\u00f3sitos judiciales se haga efectiva la rescisi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde &nbsp;con esto procedi\u00f3 a actualizar la suma que deber\u00eda &nbsp;restituir el vendedor -$421.000.000- obteniendo un total de &nbsp;$537.139.696,05 y para la completitud del justo precio a cancelar por &nbsp;el comprador, partiendo del fijado en la pericia de $1.737.644.611 &nbsp;para el a\u00f1o 2010, estableci\u00f3 que ser\u00eda la suma &nbsp;de $1.692.549.650,64, la cual obtuvo a partir de los siguientes &nbsp;criterios: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abla &nbsp;diferencia existente entre dicho valor y la suma cancelada, &nbsp;$421.000.000.00., era de $1.316&#8242;.644.000.00, deber\u00e1 entregar &nbsp;al vendedor esa diferencia reducida en un 10%, como lo se\u00f1ala &nbsp;el art\u00edculo 1948 del C.C., esto es, descontando la suma de &nbsp;$131&#8217;664.400.00 pesos, lo que equivale a $1.184&#8217;979.600.00, para &nbsp;completar el justo predio del inmueble comprado, sumas que tambi\u00e9n &nbsp;debe ser indexada as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>V.I. &nbsp;$1.184.979.600. I.P.C. Inicial (A) 31 de diciembre de 2010 72.98. \/ &nbsp;IPC Final (B) Febrero 2020 104,24. B\/A 1,43. K*B\/A $507.570.050,64 &nbsp;<\/p>\n<p>Liquidaci\u00f3n: &nbsp;$1.184.979.600 m\u00e1s indexaci\u00f3n $507.570.050.64 = &nbsp;$1.692.549.650.64. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;reconociendo sobre ellos intereses legales civiles (6% anual. Art. &nbsp;1617 del C.C.) desde, desde la fecha de presentaci\u00f3n de la &nbsp;demanda, esto es, 21 de febrero de 2014, y hasta el momento en que se &nbsp;haga el pago, bien por el demandante, de cobrar firmeza la rescisi\u00f3n, &nbsp;o ya por el demandado si opta por completar el justo precio. &nbsp;<\/p>\n<p>Agregados &nbsp;de pago de sumas indexadas e intereses civiles causados sobre los &nbsp;mismos que no se consideran violatorios de la restricci\u00f3n de &nbsp;la competencia del juez de segunda instancia, pues est\u00e1n &nbsp;intr\u00ednsecamente ligados con las restituciones ordenadas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;rengl\u00f3n seguido anot\u00f3, que frente a los frutos del &nbsp;inmueble no habr\u00eda pronunciamiento, dada la negativa del a quo &nbsp;y la conformidad del demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>Fijado &nbsp;lo anterior, se ocup\u00f3 de las defensas esgrimidas por el &nbsp;enjuiciado, las cuales descalific\u00f3 ante la acreditaci\u00f3n &nbsp;de la ocurrencia de la lesi\u00f3n enorme y de cara a la &nbsp;prescripci\u00f3n adquisitiva \u00abcuyo &nbsp;sustento estaba ligado con la alegada existencia de un contrato de &nbsp;promesa ofrecido desde 1987 y su entrega en 1993, dado que no se &nbsp;prob\u00f3 la existencia del mismo, ni que desde el lapso de tiempo &nbsp;alegado hubiere ejercido posesi\u00f3n el demandado sobre el &nbsp;inmueble en cuesti\u00f3n que se acredit\u00f3 le hab\u00eda &nbsp;sido entregado el d\u00eda de la suscripci\u00f3n del contrato de &nbsp;venta, diciembre 31 de 2010, que no hay lugar a declarar probada la &nbsp;excepci\u00f3n, pues desde esa fecha a la de presentaci\u00f3n de &nbsp;la demanda tan solo transcurrieron 3 a\u00f1os y 4 meses, tiempo &nbsp;muy inferior al exigido en el art\u00edculo 2528 del C.C., relativa &nbsp;a la posesi\u00f3n regular del inmueble por el tiempo que la ley &nbsp;establece para obtener la propiedad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;DEMANDA DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;impugnante propuso un (1) cargo contra la providencia impugnada, &nbsp;fincado en la causal primera del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;\u00daNICO &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;denunci\u00f3 el prove\u00eddo combatido por ser directamente &nbsp;violatoria de los art\u00edculos 230 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Pol\u00edtica de Colombia, 8\u00b0 de la Ley 153 de 1887 y los &nbsp;art\u00edculos 1617, 1946 y 1948 del C\u00f3digo Civil, por &nbsp;interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, \u00ablo &nbsp;condujo a reconocer intereses civiles legales del seis por ciento &nbsp;(6%) anual sobre un saldo del justo precio incorrectamente indexado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;partir de la aceptaci\u00f3n de la existencia de la lesi\u00f3n &nbsp;enorme en el negocio confutado expres\u00f3, que, \u00ab[E]l &nbsp;reproche puntual que se le hace a la sentencia objeto de casaci\u00f3n, &nbsp;es que en ella se reconocieron los intereses legales civiles del seis &nbsp;por ciento (6%) anual, sobre una suma de dinero corregida &nbsp;monetariamente en contrav\u00eda con lo dispuesto en las normas &nbsp;sustanciales acusadas como indebidamente interpretadas en este cargo. &nbsp;Esto es as\u00ed, porque la suma de $1.692&#8217;549.650.64 de pesos, es &nbsp;decir, la base econ\u00f3mica que tuvo en cuenta el Tribunal para &nbsp;ordenar los intereses legales civiles, fue el resultado de la &nbsp;aplicaci\u00f3n de la correcci\u00f3n monetaria a la suma de &nbsp;$1.184&#8217;979.600 de pesos desde la fecha de celebraci\u00f3n del &nbsp;contrato hasta el mes de febrero de 2020, conducta \u00e9sta que a &nbsp;todas luces quiebra de manera directa el contenido del art\u00edculo &nbsp;1948 del C\u00f3digo Civil\u00bb, &nbsp;pues considera que, seg\u00fan \u00e9ste precepto \u00abel &nbsp;justo precio faltante indexado que equivale al monto con base en el &nbsp;cual deben pagarse los intereses legales civiles, es el que existe al &nbsp;momento de la presentaci\u00f3n de la demanda (21 de febrero de &nbsp;2014), y no el que corresponder\u00eda al justo precio faltante &nbsp;indexado al mes de febrero de 2020, como lo indic\u00f3 el &nbsp;Tribunal\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;otros t\u00e9rminos que si el tribunal \u00abhubiese &nbsp;interpretado correctamente el art\u00edculo 1948 del C\u00f3digo &nbsp;Civil y le hubiere concedido su genuino alcance al criterio auxiliar &nbsp;y principio general del derecho de la equidad y, por ende, a la &nbsp;indexaci\u00f3n o a la correcci\u00f3n monetaria, el Tribunal &nbsp;habr\u00eda tomado el valor del justo precio faltante indexado para &nbsp;la fecha de presentaci\u00f3n de la demanda y con base en dicho &nbsp;guarismo habr\u00eda ordenado el pago de los intereses legales &nbsp;civiles\u00bb, &nbsp;de suerte que \u00ablo &nbsp;que debi\u00f3 haber hecho el ad quem despu\u00e9s de corregir &nbsp;monetariamente la suma de $1.184.979.600 pesos desde la celebraci\u00f3n &nbsp;del contrato de compraventa hasta el mes de febrero de 2020, &nbsp;obteniendo como resultado el monto de $1.692.549.650.64 pesos -que &nbsp;corresponde al precio faltante indexado a pagar por el &nbsp;demandado-comprador para mantener los efectos jur\u00eddicos de la &nbsp;compraventa rescindida-, fue haber tomado para efectos de ordenar el &nbsp;pago de los intereses legales civiles del seis por ciento (6%) anual, &nbsp;no la suma de $1.692.549.650.64 pesos como lo hizo, sino el valor de &nbsp;$1.297.911.624.50 pesos, que es el resultado de indexar la cantidad &nbsp;de $1.184.979.600 pesos a partir de la celebraci\u00f3n de dicho &nbsp;negocio jur\u00eddico (31 de diciembre de 2010) hasta la fecha de &nbsp;presentaci\u00f3n de la demanda (21 de febrero de 2014); con otras &nbsp;palabras, el Tribunal debi\u00f3 ordenar el pago de los intereses &nbsp;legales civiles sobre el resultado de la \u00faltima operaci\u00f3n &nbsp;descrita, es decir, $1.297.552.662 pesos, &nbsp;y no sobre el monto de &nbsp;$1.692.549.650.64 pesos que tuvo en cuenta en su sentencia\u00bb, &nbsp;la cual es muy superior a la que legalmente deber\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Como cuesti\u00f3n preliminar huelga decir, que la parte &nbsp;interpelada se conform\u00f3 con lo dispuesto por el tribunal, en &nbsp;punto de la declaraci\u00f3n de rescisi\u00f3n por lesi\u00f3n &nbsp;enorme del contrato de compraventa que ajust\u00f3 con el &nbsp;demandante y la mayor\u00eda de las determinaciones que de dicha &nbsp;declaraci\u00f3n se derivan, ci\u00f1endo su disenso a la &nbsp;indexaci\u00f3n de la diferencia entre el precio pagado y el justo &nbsp;precio del bien objeto del contrato desde la data de celebraci\u00f3n &nbsp;del convenio y el pago de los intereses sobre este valor actualizado, &nbsp;como carga que le permita mantener indemne el contrato, por lo que &nbsp; aquellos resoluciones declarativas resultan ajenas al recurso &nbsp;extraordinario, ya que el punto en discordia se centra en la suma &nbsp;sobre la cual se deben cancelar esos intereses, motivo por el cual la &nbsp;impugnaci\u00f3n que se examina tendr\u00e1 un alcance parcial, &nbsp;ya que limitar\u00e1 su an\u00e1lisis al \u00fanico tema que &nbsp;comprende el cargo, pues respecto de lo restante la decisi\u00f3n &nbsp;del ad &nbsp;quem &nbsp;cobr\u00f3 firmeza, en atenci\u00f3n a ese principio dispositivo &nbsp;que gobierna la s\u00faplica extraordinaria, que impide a la Corte &nbsp;asumir el examen respecto de aspectos frente a los cuales el censor &nbsp;no expres\u00f3 ninguna objeci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;Emigdio Pi\u00f1eros C\u00e1rdenas acudi\u00f3 a la &nbsp;jurisdicci\u00f3n para obtener la rescisi\u00f3n del contrato de &nbsp;compraventa que celebr\u00f3 -como vendedor- con Carlos Enrique &nbsp;Pi\u00f1eros C\u00e1rdenas -como comprador- el &nbsp;31 de diciembre de 2010, &nbsp;respecto del predio Ciralonga, identificado con el folio de matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria No. 176-43553 de la Oficina de Instrumentos P\u00fablicos &nbsp;de Zipaquir\u00e1, contenido en la escritura p\u00fablica 3376 de &nbsp;la Notar\u00eda 44 de Bogot\u00e1 de la mentada data. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;El ad &nbsp;quem, &nbsp;al desatar la alzada interpuesta contra la decisi\u00f3n de primera &nbsp;instancia que acogi\u00f3 las suplicas de la demanda, en cuanto al &nbsp;pedido rescisorio, neg\u00f3 el reconocimiento de frutos a favor &nbsp;del demandante y dispuso las restituciones mutuas entre los &nbsp;contratantes, estim\u00f3 necesario modificarla, en el sentido de &nbsp;conceder al comprador la potestad de completar el justo precio de la &nbsp;venta dentro de los diez siguientes a la ejecutoria de la sentencia, &nbsp;se\u00f1alando que para satisfacer lo anterior deb\u00eda &nbsp;cancelar \u00abla &nbsp;suma de $1.692.549.650.64 correspondiente al saldo indexado o suma &nbsp;restante para completar el pago del justo precio que ten\u00eda el &nbsp;inmueble Ciralonga, para el d\u00eda de su venta 31 de diciembre de &nbsp;2010, con los intereses civiles causados, del 6% anual, desde el d\u00eda &nbsp;21 de febrero de 2014, hasta la fecha en que debe hacerse el pago\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;El ataque \u00fanico se hace radicar en la comisi\u00f3n de &nbsp;yerros &nbsp;in judicando por &nbsp;violaci\u00f3n directa de los art\u00edculos 230 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de Colombia, 8\u00b0 de la Ley 153 &nbsp;de 1887 y 1617, 1946 y 1948 del C\u00f3digo Civil, por indebida &nbsp;interpretaci\u00f3n, que llevaron al colegiado a imponer el pago de &nbsp;intereses sobre un saldo indebidamente indexado. &nbsp;<\/p>\n<p>5.- &nbsp;El contrato de compraventa es definido en el art\u00edculo 1849 del &nbsp;C\u00f3digo Civil como aquel \u00aben &nbsp;que una de las partes se obliga a dar una cosa y la otra a pagarla en &nbsp;dinero. Aquella se dice vender y \u00e9sta comprar. El dinero que &nbsp;el comprador da por la cosa vendida se llama precio\u00bb; &nbsp;de la mentada definici\u00f3n emergen como elementos esenciales de &nbsp;dicho contrato, a m\u00e1s del consentimiento la cosa y el precio, &nbsp;que en su orden corresponden a la manifestaci\u00f3n de voluntad de &nbsp;las partes, el objeto de la obligaci\u00f3n del vendedor, o sea el &nbsp;objeto que el vendedor est\u00e1 obligado a dar al comprador y el &nbsp;dinero que el comprador da por la cosa vendida. &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan &nbsp;la doctrina especializada para que el precio cumpla su papel en la &nbsp;compraventa debe 1) consistir en dinero en su totalidad o la mayor &nbsp;parte1; &nbsp;2) ser determinado de manera voluntaria por las partes , o &nbsp;excepcionalmente por un tercero, cuando estos as\u00ed lo &nbsp;convengan, en una cifra exacta, o bien determinable a trav\u00e9s &nbsp;de expresiones que sirvan para fijarlo (art\u00edculos 1864, 1865 &nbsp;del C\u00f3digo Civil); 3) ser real, esto es que exista, lo que se &nbsp;contrapone al ficticio o irrisorio, debido al car\u00e1cter &nbsp;conmutativo de la compraventa que impone que este equivalga a lo que &nbsp;se compra o se vende. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;precio irrisorio en todo caso no es igual al precio vil o injusto, &nbsp;que ser\u00eda aquel \u00abseg\u00fan &nbsp;Planiol el precio serio que es de tal inferioridad al valor real de &nbsp;la cosa que el vendedor sufre una p\u00e9rdida que no es &nbsp;proporcionada con los riesgos ordinarios de los negocios. Esta &nbsp;perdida que sufre el vendedor se llama lesi\u00f3n y proviene de no &nbsp;ser justo el precio\u00bb2, &nbsp;el cual puede dar lugar, en trat\u00e1ndose de compraventa de &nbsp;inmuebles, a la rescisi\u00f3n del contrato por lesi\u00f3n &nbsp;enorme. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto, &nbsp;por cuanto, siendo dicho contrato oneroso y conmutativo, al no ser &nbsp;equivalentes el verdadero precio de la cosa vendida y el que se da &nbsp;por ella, de suerte que si el desequilibrio econ\u00f3mico es &nbsp;protuberante el contrato queda viciado en su esencia, por lo que para &nbsp;restaurar ese equilibrio el afectado puede instar la rescisi\u00f3n &nbsp;del contrato, debi\u00e9ndose en todo caso tener presente, que &nbsp;\u00ab[C]ualquier &nbsp;desigualdad en el precio de la venta con el que realmente tenga la &nbsp;cosa, no puede autorizar la rescisi\u00f3n por lesi\u00f3n, &nbsp;porque si la autoriza se puede decirse que no habr\u00eda venta que &nbsp;no fuera rescindible por este motivo debido a la imposibilidad de que &nbsp;el precio en que se compra una cosa puede ser exactamente el que &nbsp;tenga. Por otra parte solo una diferencia de consideraci\u00f3n &nbsp;entre el precio estipulado y el real, puede probarse [&#8230;] De aqu\u00ed &nbsp;la regla del art\u00edculo 1947 para probar la lesi\u00f3n\u00bb3. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;raz\u00f3n de ser de esta consecuencia por dicha afectaci\u00f3n &nbsp;negocial, seg\u00fan lo ha indicado esta Corporaci\u00f3n radica &nbsp;<\/p>\n<p>en &nbsp;la necesidad sentida de asegurar por todos los medios posibles la &nbsp;estabilidad en el tr\u00e1fico de bienes y servicios, tiene que ver &nbsp;con el principio de la conservaci\u00f3n de los contratos, habida &nbsp;cuenta que es justamente en guarda del mismo que la existencia de &nbsp;lesi\u00f3n por encima de los l\u00edmites legales, constatada &nbsp;mediante intervenci\u00f3n judicial a instancia de parte, no &nbsp;determina maquinalmente la ineficacia del negocio con las secuelas &nbsp;restitutorias a que hubiere lugar de conformidad con las reglas en &nbsp;general aplicables en eta materia de conformidad con el Art. 1746 del &nbsp;C. Civil. En \u00faltimo an\u00e1lisis, la rescisi\u00f3n con &nbsp;el alcance retroactivo que este precepto se\u00f1ala, tiende desde &nbsp;luego a reparar el perjuicio experimentado por el demandante (&#8230;) &nbsp;pero no pierde de vista el Legislador que los contratantes han &nbsp;querido realizar el negocio que por lo tanto, primando en el esp\u00edritu &nbsp;de las normas \u00abfavor negotti\u00bb, debe subsistir si aquella &nbsp;anomal\u00eda desaparece, resultado este al que se permite llegar, &nbsp;entonces, por el procedimiento menos radical y de relativa &nbsp;complejidad que consagra el tantas veces citado Art. 1948, orientado &nbsp;a reajustar el alcance de las respectivas prestaciones mediante la &nbsp;denominada \u00abreductio ad equitatem\u00bb en virtud de la cual se &nbsp;le ofrece al contratante demandado, si su inter\u00e9s es evitar &nbsp;las consecuencias de la rescisi\u00f3n (&#8230;)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;Sent. de 8 de jun de 1999, Rad. 5127, reiterada en SC17434-2014 Rad. &nbsp;2006 00597 01). &nbsp;<\/p>\n<p>6.- &nbsp;El fen\u00f3meno jur\u00eddico de la lesi\u00f3n enorme est\u00e1 &nbsp;regulado en nuestro ordenamiento en los art\u00edculos 1946 a 1954 &nbsp;del C\u00f3digo Civil, indic\u00e1ndose que \u00abel &nbsp;contrato de compraventa podr\u00e1 rescindirse por lesi\u00f3n &nbsp;enorme\u00bb, &nbsp;lo cual es predicable respecto del vendedor cuando el precio que &nbsp;recibe \u00abes &nbsp;inferior a la mitad del justo precio de la cosa que vende\u00bb, &nbsp;o del comprador en el evento en que \u00abel &nbsp;justo precio de la cosa que compra es inferior a la mitad del precio &nbsp;que paga por ella\u00bb, &nbsp;estimaci\u00f3n que se debe determinar al tiempo del negocio. &nbsp;Acci\u00f3n que \u00abexpira &nbsp;en cuatro a\u00f1os, contados desde la fecha de contrato\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Empero, &nbsp;en atenci\u00f3n a los fundamentos de la acci\u00f3n rescisoria &nbsp;por lesi\u00f3n enorme, el legislador contempla la posibilidad de &nbsp;preservar el negocio, disponiendo en el canon 1948 del C\u00f3digo &nbsp;Civil que \u00ab[E]l &nbsp;comprador contra quien se pronuncia la rescisi\u00f3n podr\u00e1, &nbsp;a su arbitrio, consentir en ella, o completar el justo precio con &nbsp;deducci\u00f3n de una d\u00e9cima parte; y el vendedor, en el &nbsp;mismo caso, podr\u00e1 a su arbitrio consentir en la rescisi\u00f3n, &nbsp;o restituir el exceso del precio recibido sobre el justo precio &nbsp;aumentado en una d\u00e9cima parte. No se deber\u00e1n intereses &nbsp;o frutos sino desde la fecha de la demanda, ni podr\u00e1 pedirse &nbsp;cosa alguna en raz\u00f3n de las expensas que haya ocasionado el &nbsp;contrato\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;decir, pese a la demostraci\u00f3n de la ocurrencia de lesi\u00f3n &nbsp;enorme -cuando el afectado es el vendedor- ello no lleva inmerso de &nbsp;manera inexorable la rescisi\u00f3n de contrato, dado que frente a &nbsp;la reclamaci\u00f3n del demandante el convocado a juicio bien puede &nbsp;aceptar la resoluci\u00f3n, lo cual conducir\u00e1 a que se hagan &nbsp;las correspondientes restituciones que como consecuencia de dicha &nbsp;declaraci\u00f3n se imponen, o persistir en la vigencia del &nbsp;convenio confutado para lo cual estar\u00e1 compelido a completar &nbsp;el justo precio. &nbsp;<\/p>\n<p>7.- &nbsp;Justamente, en el caso sub &nbsp;examine &nbsp;la inconformidad del recurrente, como se anticip\u00f3, qued\u00f3 &nbsp;restringida a la determinaci\u00f3n econ\u00f3mica de la &nbsp;decisi\u00f3n, en cuanto a la suma que debe cancelar el comprador &nbsp;para completar el justo precio para la pervivencia del negocio &nbsp;atacado. &nbsp;<\/p>\n<p>7.1.- &nbsp;El cargo pregon\u00f3 la indebida interpretaci\u00f3n de los &nbsp;c\u00e1nones 230 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de &nbsp;Colombia, 8\u00b0 de la Ley 153 de 1887 y los art\u00edculos 1617, &nbsp;1946 y 1948 del C\u00f3digo Civil, por interpretaci\u00f3n &nbsp;err\u00f3nea de los cuales es preciso destacar la ausencia del &nbsp;car\u00e1cter sustancial tanto del precepto constitucional, que se &nbsp;limita a se\u00f1alar &nbsp;el sometimiento que tienen los jueces a la &nbsp;ley en la toma de sus decisiones, como principio orientador del &nbsp;ejercicio de la funci\u00f3n judicial, al igual que el art\u00edculo &nbsp;invocado de la ley 153 de 1887 que para el mismo fin autoriza la &nbsp;aplicaci\u00f3n anal\u00f3gica cuando quiera que no haya \u00abley &nbsp;exactamente aplicable al caso controvertido, se aplicar\u00e1n las &nbsp;leyes que regulen casos o materias semejantes, y en su defecto, la &nbsp;doctrina constitucional y las reglas generales de derecho\u00bb &nbsp;y &nbsp;el 1617 del C\u00f3digo Civil que se ocupa de la forma de la &nbsp;indemnizaci\u00f3n de perjuicios en obligaciones de dinero. &nbsp;<\/p>\n<p>7.2.- &nbsp;El dislate fundamental en que, al sentir del censor, incurri\u00f3 &nbsp;en tribunal en su decisi\u00f3n radica, en que \u00aben &nbsp;ella se reconocieron los intereses legales civiles del seis por &nbsp;ciento (6%) anual, sobre una suma de dinero corregida monetariamente &nbsp;en contrav\u00eda con lo dispuesto en las normas sustanciales &nbsp;acusadas\u00bb, &nbsp;lo cual considera es consecuencia de la indebida comprensi\u00f3n &nbsp;del art\u00edculo 1948 del C\u00f3digo Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>Bien &nbsp;pronto se advierte el fracaso del reproche, por cuanto, si bien es &nbsp;cierto que en tiempo postreros esta Corporaci\u00f3n consider\u00f3 &nbsp;inviable el reconocimiento de la correcci\u00f3n monetaria de las &nbsp;sumas a devolver por el vendedor o la que deb\u00eda cancelar el &nbsp;comprador para completar el justo precio, esa tesis fue olvidada para &nbsp;aceptar, expresamente, dicha procedencia, ante la indiscutible &nbsp;depreciaci\u00f3n que afecta la moneda por el fen\u00f3meno &nbsp;inflacionario, que impone tal proceder por razones de equidad, sumado &nbsp;al pago de los intereses que la disposici\u00f3n acusada establece &nbsp;a partir de la presentaci\u00f3n de la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;es que esta Corte atendiendo el hecho inocultable que la afectaci\u00f3n &nbsp;al justo precio en el acuerdo negocial surge desde el momento mismo &nbsp;de la celebraci\u00f3n del contrato, ha considerado indispensable &nbsp;reconocer el derecho a que ese justo precio se complemente, &nbsp;conservando su poder adquisitivo, en atenci\u00f3n a la incidencia &nbsp;que tiene el fen\u00f3meno inflacionario que afecta las econom\u00edas &nbsp;emergentes como la colombiana y que lleva inmerso una permanente &nbsp;devaluaci\u00f3n, en aplicaci\u00f3n a claros principios de &nbsp;equidad y de esa manera restablecer verdaderamente el equilibrio &nbsp;perdido. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;as\u00ed, que en la sentencia SC10291-2017, a m\u00e1s de memorar &nbsp;algunas decisiones anteriores que en ocasiones conllevaban cierta &nbsp;dicotom\u00eda en el tratamiento seg\u00fan el afectado fuera el &nbsp;vendedor o el comprador, dej\u00f3 sentadas las pautas de &nbsp;entendimiento del mentado precepto, criterio hermen\u00e9utico &nbsp;respecto del cual al no hallarse en este momento motivo que &nbsp;justifique un cambio en la postura de la Corporaci\u00f3n es &nbsp;preciso reafirmarlo y para ello se permite reproducir aquellos &nbsp;argumentos in &nbsp;extenso, &nbsp;como sigue: &nbsp;<\/p>\n<p>Tanto &nbsp;para el caso de restituci\u00f3n de lo recibido por la demandante, &nbsp;como para la eventual facultad de complementar el precio por el &nbsp;demandado, se dispondr\u00e1 la correcci\u00f3n monetaria hasta &nbsp;una fecha cercana a esta sentencia, con base en el criterio que ha &nbsp;venido tallando la Corte, puesto que se trata de un reconocimiento de &nbsp;la desvalorizaci\u00f3n de la moneda a las partes, como se ha &nbsp;sostenido por la doctrina de esta Corte desde la sentencia civil de 8 &nbsp;de junio de 1999 (expediente 5127), en que se rectific\u00f3 la &nbsp;jurisprudencia sobre el particular, con reiteraci\u00f3n posterior &nbsp;. &nbsp;<\/p>\n<p>Rememorase &nbsp;que esta primero fue reacia a aceptar la correcci\u00f3n monetaria &nbsp;en la rescisi\u00f3n por lesi\u00f3n enorme , como fue recordado &nbsp;en el fallo antes citado, que la acept\u00f3, pues en este se &nbsp;consider\u00f3 que las prestaciones de la lesi\u00f3n, en &nbsp;especial la de \u00abpago del suplemento del precio a cargo del &nbsp;comprador demandado e interesado en hacer subsistir el contrato en &nbsp;los t\u00e9rminos en que lo permite el Art. 1948 del C. Civil, &nbsp;tienen por fuerza que recibir el tratamiento de las obligaciones &nbsp;pecuniarias de valor estable\u00bb, en procura de evitar el efecto &nbsp;nocivo de la inflaci\u00f3n sobre las obligaciones dinerarias, con &nbsp;inspiraci\u00f3n en la \u00abidea justa de realismo monetario\u00bb &nbsp;que, en buenas cuentas, lo \u00fanico que pretende \u00abes &nbsp;atenuar las secuelas nocivas del impacto inflacionario sobre una &nbsp;deuda pecuniaria sin agregarle por lo tanto, a esta \u00faltima, &nbsp;nada equiparable a una sanci\u00f3n o un resarcimiento\u00bb (se &nbsp;resalt\u00f3). &nbsp;<\/p>\n<p>Aunque &nbsp;en esa providencia se estableci\u00f3 como l\u00edmite inicial &nbsp;para el reconocimiento de la correcci\u00f3n monetaria, la demanda &nbsp;y no la fecha del contrato, acaso imbuida la Corte por \u00abel &nbsp;sistema legal consagrado en el Art. 1948 del C. Civil\u00bb, bajo &nbsp;cuyo texto no se deben intereses o frutos \u00absino desde la fecha &nbsp;de la demanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Esa &nbsp;postura y la referida restricci\u00f3n del tiempo inicial, fue &nbsp;reiterada en las citadas sentencias de 1\u00ba de marzo de 2001 y 13 &nbsp;de diciembre de 2001; &nbsp;pero en la primera estas dos, se plante\u00f3 &nbsp;una dicotom\u00eda para las imposiciones derivadas de la &nbsp;prosperidad de la lesi\u00f3n enorme, pues se reconoci\u00f3 la &nbsp;correcci\u00f3n monetaria a partir de la fecha del negocio para la &nbsp;restituci\u00f3n de sumas que deb\u00eda hacer el vendedor, pero &nbsp;desde la data de la demanda para completar el justo precio por el &nbsp;comprador, si deseaba mantener el contrato. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;todo, a diferencia de esa doctrina jurisprudencial, ahora la Sala &nbsp;considera adecuado unificar que esa correcci\u00f3n debe &nbsp;reconocerse para las cargas de ambas partes, desde el \u00abtiempo &nbsp;del contrato\u00bb, que es cuando, en condiciones normales, se pacta &nbsp;el precio impugnado (art. 1947 del C.C.) y se ejecutan las &nbsp;obligaciones, cual aconteci\u00f3 en el caso de autos, pues hay &nbsp;varias razones de equidad, inclusive invocadas por la Corte en &nbsp;aquellas, que impiden ver el mantenimiento del valor real de la &nbsp;moneda como un lucro o inter\u00e9s (puro), que caiga en las &nbsp;restricciones que en materia de frutos e intereses establece el &nbsp;art\u00edculo 1948 del estatuto civil, \u00abdesde la fecha de la &nbsp;demanda\u00bb, o como una sanci\u00f3n, &nbsp;como pasa a anotarse. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;correcci\u00f3n monetaria -o indexaci\u00f3n- es una remuneraci\u00f3n &nbsp;equitativa y razonable para contrarrestar la p\u00e9rdida de poder &nbsp;adquisitivo del dinero por la inflaci\u00f3n, es decir, una &nbsp;retribuci\u00f3n para que la prestaci\u00f3n econ\u00f3mica &nbsp;tenga un valor igual -o similar- al que tuvo en el momento en que se &nbsp;ejecutaron las obligaciones del respectivo negocio, que fue cuando se &nbsp;pag\u00f3 el precio pactado, o debi\u00f3 pagarse el justo. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;eso debe atenderse, conforme a la doctrina de esta Corte para &nbsp;entronizar la correcci\u00f3n pecuniaria como una forma de justicia &nbsp;en las obligaciones que lo admiten, que cumplir estas sin ese &nbsp;mecanismo, impondr\u00eda al acreedor la recepci\u00f3n de un &nbsp;dinero envilecido por la merma de su valor real o poder de compra, &nbsp;pues para que reine la equidad en el verdadero valor de esas cargas o &nbsp;restauraciones pecuniarias, es menester que la tra\u00edda a valor &nbsp;presente de ellas cobije todo el tiempo en que estuvieron sujetas a &nbsp;la depreciaci\u00f3n por causa de la inflaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;puede haber un verdadero restablecimiento del equilibrio patrimonial &nbsp;en las prestaciones de las partes, si el valor del dinero se deja sin &nbsp;actualizar durante una parte del tiempo transcurrido, esto es, entre &nbsp;el tiempo de la convenci\u00f3n y la presentaci\u00f3n del libelo &nbsp;inicial, en trat\u00e1ndose de la lesi\u00f3n enorme. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;que si el concepto del \u00abjusto precio se refiere al tiempo del &nbsp;contrato\u00bb, como de manera paladina concreta el art\u00edculo &nbsp;1947 del C\u00f3digo Civil, es razonable contemplar que el &nbsp;reconocimiento de la actualizaci\u00f3n monetaria para las &nbsp;obligaciones a cargo de los part\u00edcipes, una vez prospera la &nbsp;lesi\u00f3n enorme, sean a partir de ese hito temporal, pues s\u00f3lo &nbsp;as\u00ed puede considerarse, ya se trate de mantener el acuerdo ora &nbsp;de consentir en la rescisi\u00f3n, que las cifras dinerarias para &nbsp;complementar ese justo precio, o que deban ser restituidas, sean &nbsp;cubiertas con el poder adquisitivo que ten\u00edan en aquel &nbsp;entonces. De donde emana que se trunca el restablecimiento del &nbsp;equilibrio, si la actualizaci\u00f3n dineraria s\u00f3lo opera &nbsp;desde la fecha de la demanda, cual fue explicado. &nbsp;<\/p>\n<p>Este &nbsp;criterio, adem\u00e1s, acompasa con el car\u00e1cter objetivo &nbsp;reconocido a la lesi\u00f3n enorme, bajo cuya concepci\u00f3n es &nbsp;independiente de cuestiones subjetivas relacionadas con &nbsp;incumplimiento, dolo, culpa o nociones similares. Basta la prueba del &nbsp;defecto de ultramitad para que opere. &nbsp;<\/p>\n<p>Am\u00e9n &nbsp;de que no debe confundirse la actualizaci\u00f3n monetaria con los &nbsp;intereses o frutos, que s\u00ed restringe el art\u00edculo 1948 &nbsp;del C\u00f3digo Civil desde la fecha del escrito genitor de la &nbsp;litis, porque como ha quedado explicado, en t\u00e9rminos reales, &nbsp;aquella no agrega nada a la obligaci\u00f3n, s\u00f3lo la pone en &nbsp;su valor real presente, y la mayor cantidad de unidades monetarias &nbsp;son meramente nominales, mas no representan un valor adicional. &nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco &nbsp;cabe distinguir entre las distintas obligaciones a cargo de las &nbsp;partes, de ocurrir la rescisi\u00f3n del contrato, pues sea que se &nbsp;trate de completar del justo precio o de restituci\u00f3n de lo &nbsp;pagado en los otros casos, no hay justificaci\u00f3n para que se &nbsp;les d\u00e9 un trato diferenciado en cuanto a la fecha partir de la &nbsp;cual se actualizan las prestaciones correspondientes. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;manera que, en compendio, preciso es dejar sentado que la correcci\u00f3n &nbsp;monetaria debe aplicarse para las contraprestaciones derivadas de la &nbsp;lesi\u00f3n enorme, sea la de complementar el justo precio o la de &nbsp;restituir las sumas pertinentes, desde el \u00abtiempo del &nbsp;contrato\u00bb, siempre que esa oportunidad se hubiesen ejecutado &nbsp;las obligaciones del correspondiente negocio jur\u00eddico) &nbsp;Subrayas de la Sala)4. &nbsp;<\/p>\n<p>7.3.- &nbsp;Sabido es que la infracci\u00f3n directa de la ley sustancial de &nbsp;acuerdo con reiterada jurisprudencia de esta Sala tiene lugar cuando &nbsp;el sentenciador, pese fijar adecuadamente la especie litigiosa puesta &nbsp;a su conocimiento y valorar adecuadamente el material demostrativo &nbsp;arrimado a la contienda, equivoca su tratamiento jur\u00eddico deja &nbsp;de aplicar el derecho sustancial que le corresponde o se aplica &nbsp;distorsionando real alcance del llamado a regular la controversia o &nbsp;aplica uno diferente. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;definir esta contienda el tribunal en su determinaci\u00f3n hall\u00f3 &nbsp;cabalmente acreditada la existencia de lesi\u00f3n enorme en el &nbsp;contrato de compraventa celebrado entre los hermanos Emigdio y Carlos &nbsp;Enrique Pi\u00f1eros C\u00e1rdenas, respecto del predio rural &nbsp;\u201cCiralonga\u201d, &nbsp;situado en la vereda Barandillas &#8211; La Granja &#8211; San Miguel municipio &nbsp;de Zipaquir\u00e1, con folio de matr\u00edcula inmobiliaria &nbsp;n\u00famero 176-43553, instrumentado en la escritura p\u00fablica &nbsp;n\u00ba 3376 del 31 de diciembre de 2010 otorgada en la Notar\u00eda &nbsp;44 del C\u00edrculo de Bogot\u00e1 y a efecto de fijar la &nbsp;prestaci\u00f3n a cargo del demandado para completar el justo &nbsp;precio procedi\u00f3 de la manera que enseguida se expone &nbsp;<\/p>\n<p>Tom\u00f3 &nbsp;inicialmente el precio que pericialmente se determin\u00f3 como &nbsp;justo precio para la \u00e9poca de celebraci\u00f3n del contrato &nbsp;para extraer la diferencia entre este y el valor efectivamente pagado &nbsp;por el comprador. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>JUSTO &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PRECIO REAL &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>PRECIO &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PAGADO &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>DIFERENCIA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.737.644.611 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$421.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.316.644.400 &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;la suma obtenida de dicha operaci\u00f3n procedi\u00f3 a restarle &nbsp;la d\u00e9cima parte para obtener el valor pendiente de pago as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Diferencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;entre lo pagado y lo pactado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>D\u00e9cima &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;parte del precio faltante &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Saldo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pendiente que pagar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.316.644.400 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$131.664.440 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.184.979.600 &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;continuaci\u00f3n, el ad &nbsp;quem &nbsp;index\u00f3 este \u00faltimo valor &nbsp;-$1.184.979.600- desde la &nbsp;calenda de celebraci\u00f3n del contrato hasta la fecha de la &nbsp;sentencia de segundo grado, tomando para ello la variaci\u00f3n del &nbsp;\u00edndice de precios al consumidor, aplicando la formula &nbsp;generalmente aceptada por esta Corporaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Valor &nbsp;Inicial = IPC Inicial \/IPC Final= Valor indexaci\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>Valor &nbsp;Inicial + Valor Indexaci\u00f3n = Valor Indexado. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;ello obtuvo como valor actualizado para completar el justo precio, &nbsp;as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(Vh) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Valor faltante hist\u00f3rico &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(Vp) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Valor faltante indexado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.184.979.600 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.692.549.650 &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Consonante &nbsp;con lo establecido por el art\u00edculo 1948 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, en torno a los intereses dispuso su pago sobre el monto &nbsp;pendiente indexado desde la presentaci\u00f3n de la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>7.4.- &nbsp;Es lo cierto que el mentado art\u00edculo 1948 ense\u00f1a que el &nbsp;comprador puede persistir en el negocio, para lo cual deber\u00e1 &nbsp;\u00abcompletar &nbsp;el justo precio con deducci\u00f3n de una d\u00e9cima parte\u00bb, &nbsp;lo que significa que esa deducci\u00f3n se debe hacer, no sobre la &nbsp;diferencia mermada de este, sino sobre el justo &nbsp;precio, &nbsp;que ser\u00eda entonces la totalidad del valor del bien para la &nbsp;\u00e9poca de celebraci\u00f3n del contrato y no de la fracci\u00f3n &nbsp;faltante para complementarlo, lo que conlleva a que en este &nbsp;particular caso, siendo el valor fijado pericialmente como justo &nbsp;precio para la \u00e9poca en que se ajust\u00f3 el negocio la &nbsp;suma de $1.737.644.611, &nbsp;realizadas las operaciones aritm\u00e9ticas correspondientes, &nbsp;conforme lo previsto en la norma, obtendr\u00edamos los siguientes &nbsp;resultados: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>D\u00c9CIMA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PARTE DEL JUSTO PRECIO &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>DIFERENCIA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.737.644.611 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$173.764.461,1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.563.880.150 &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Justo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;precio con deducci\u00f3n de la d\u00e9cima parte &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Valor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pagado por el comprador &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Diferencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;entre el justo precio y el valor pagado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.563.880.150 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$421.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.142.880.150 &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;aplicada la formula antes mencionada para la indexaci\u00f3n se &nbsp;tendr\u00eda el siguiente resultado &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(Vh) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Valor faltante hist\u00f3rico &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(Vp) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Valor faltante indexado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.142.880.150 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.632.417.468 &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Esto &nbsp;es, que el valor hist\u00f3rico pendiente de pago para completar el &nbsp;justo precio ser\u00eda inferior al determinado por el tribunal, &nbsp;esto es, $1.142.880.150 y no $1.184.979.600, como se dedujo en la &nbsp;sentencia; valor que, en todo caso, conforme antes se anot\u00f3 &nbsp;debe traerse a valor presente y sobre la suma actualizada cancelar &nbsp;los intereses legales desde la presentaci\u00f3n de la demanda &nbsp;hasta la fecha de pago. &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;esto es as\u00ed, emerge palmario que, en estrictez, el tribunal no &nbsp;se equivoc\u00f3 en el entendimiento dado a la disposici\u00f3n &nbsp;acusada, pues este se encuentra acorde con la comprensi\u00f3n que &nbsp;ha prohijado esta Corte, solo que, al realizar las operaciones &nbsp;aritm\u00e9ticas correspondientes incurri\u00f3 en error que es &nbsp;pasible de correcci\u00f3n por parte del mismo funcionario, bien de &nbsp;oficio o a petici\u00f3n de parte. &nbsp;<\/p>\n<p>7.5.- &nbsp;S\u00edguese entonces, que el dislate interpretativo de la norma &nbsp;llamada a regular el pleito sometido a conocimiento de la &nbsp;jurisdicci\u00f3n endilgado en la censura resulta inexistente, lo &nbsp;que conlleva el fracaso de la acusaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>8. &nbsp;Finalmente, ante el fracaso de la s\u00faplica extraordinaria, en &nbsp;aplicaci\u00f3n del inciso final del art\u00edculo 349 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, se impondr\u00e1 condena en costas en contra &nbsp;del recurrente, y en favor de la parte demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>Las &nbsp;agencias en derecho se tasar\u00e1n, por la magistrada ponente, &nbsp;seg\u00fan el numeral 3\u00b0 \u00eddem y para su cuantificaci\u00f3n &nbsp;se tendr\u00e1n en cuenta las tarifas establecidas por el Consejo &nbsp;Superior de la Judicatura. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil y Agraria, administrando justicia en nombre &nbsp;de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. &nbsp;NO CASAR &nbsp;la sentencia del 18 de junio de 2020 proferida por la Sala Civil &nbsp;Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, &nbsp;dentro del asunto referenciado. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. &nbsp;CONDENAR &nbsp;en costas de la casaci\u00f3n al recurrente. En su oportunidad, la &nbsp;magistrada ponente se\u00f1alar\u00e1 las agencias en derecho que &nbsp;deber\u00e1n incluirse en la liquidaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO. &nbsp;ORDENAR &nbsp;que, cumplido lo de rigor, se remita el expediente al Tribunal de &nbsp;origen. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;y c\u00famplase &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>CON &nbsp;SALVAMENTO DE VOTO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>SALVAMENTO &nbsp;DE VOTO &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 25899-31-03-001-2014-00050-01 &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;el mayor respeto por las decisiones de la Sala, en lo subsiguiente me &nbsp;permito revelar las razones por las cuales disiento de la presente, &nbsp;al considerar que se adentra en materias que no fueron objeto de &nbsp;censura y, en todo caso, la casaci\u00f3n debi\u00f3 abrirse &nbsp;paso. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Incongruencia del fallo mayoritario. &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. &nbsp;Congruencia en las decisiones judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;aplicaci\u00f3n del principio dispositivo, la sentencia judicial &nbsp;debe limitarse a resolver las estrictas materias sometidas a &nbsp;conocimiento del funcionario judicial, eso s\u00ed, sin dejar de &nbsp;lado ninguna de ellas, ni exceder de su contenido, sin perjuicio de &nbsp;los casos de excepci\u00f3n se\u00f1alados por el legislador. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;regla es conocida como la congruencia o consonancia, \u00abpor &nbsp;cuya fuerza el sentenciador tiene el deber de que su veredicto guarde &nbsp;coherencia con las pretensiones aducidas en el tr\u00e1mite &nbsp;judicial, los hechos que sirven de sustento a la causa petendi, y las &nbsp;excepciones invocadas por los demandados o que aparezcan acreditadas &nbsp;en el tr\u00e1mite\u00bb &nbsp;(SC2850, 25 oct. 2022, rad. n.\u00b0 2017-33358-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Existir\u00e1 &nbsp;incongruencia, entonces, cuando el veredicto se adentra en cuestiones &nbsp;que no fueron sometidas a decisi\u00f3n judicial, salvo que se &nbsp;trate de aquellas en que se permite una intromisi\u00f3n oficiosa &nbsp;para la protecci\u00f3n de intereses superiores. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp;El principio dispositivo. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;se anticip\u00f3, el fundamento de la congruencia se encuentra en &nbsp;el principio dispositivo, seg\u00fan el cual \u00abson &nbsp;las partes quienes trazan el marco dentro del que se han de &nbsp;desenvolver las instancias del proceso y, por consiguiente, delimitan &nbsp;la actividad del Juez al momento supremo de dictar sentencia\u00bb &nbsp;(SC, 10 mar. 1997, exp. n.\u00b0 4331). &nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1xima &nbsp;que es \u00abimperante &nbsp;en el proceso civil\u00bb &nbsp;(SC018, 8 jun. 1999, exp. n.\u00b0 5127), am\u00e9n de los intereses &nbsp;que se encuentran en juego, los cuales, por regla general, son &nbsp;patrimoniales, privados y de libre disposici\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;aplicaci\u00f3n de \u00e9sta, \u00ablas &nbsp;partes tienen la iniciativa de la acci\u00f3n, el impulso del &nbsp;proceso, la disposici\u00f3n del derecho material, la fijaci\u00f3n &nbsp;de los l\u00edmites de la decisi\u00f3n, la formulaci\u00f3n de &nbsp;los recursos, e incluso, los efectos de la cosa juzgada\u2026 En &nbsp;particular, las partes tienen la potestad para acotar las materias &nbsp;sobre las cuales versar\u00e1 el debate probatorio y la decisi\u00f3n &nbsp;judicial, sin que sea posible que el juzgador desatienda el thema &nbsp;decidendum &#8211; tema sobre lo que el juez decidir\u00e1- o la causa &nbsp;petendi -causa de la petici\u00f3n-, so pena de exceder el \u00e1mbito &nbsp;de sus atribuciones\u00bb &nbsp;(SC1641, 8 jun. 2022, rad. n.\u00b0 2016-00522-01). &nbsp;<\/p>\n<p>1.3. &nbsp;La casaci\u00f3n y el principio dispositivo. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;principio bajo reflexi\u00f3n tiene cabida, con igual fuerza, en el &nbsp;recurso extraordinario de casaci\u00f3n, de all\u00ed que \u00abla &nbsp;actividad jurisdiccional de la Corte est\u00e1 reducida al campo &nbsp;que para la impugnaci\u00f3n le demarque el recurrente\u00bb, &nbsp; sin que sea dable \u00abconsiderar &nbsp;oficiosamente el quebranto de normas sustanciales no acusadas, ni &nbsp;cambiar el concepto de la violaci\u00f3n indicado en ella, o &nbsp;alterar los fundamentos en que el recurrente basa sus censuras (Cas. &nbsp;Civ. de 1\u00ba de abril de 1975; CLI, 60)\u00bb &nbsp;(SC119, 9 ag. 1993). &nbsp;<\/p>\n<p>Deviene &nbsp;de lo expuesto que es una carga del recurrente \u00absu &nbsp;formulaci\u00f3n y sustentaci\u00f3n a fin de que la Corte asuma &nbsp;la competencia para su correspondiente conocimiento\u00bb &nbsp;(SC, 29 sep. 1998, exp. n.\u00b0 5191). No en vano, conforme al nuevo &nbsp;estatuto procesal: (I) \u00ab[l]a &nbsp;Corte no podr\u00e1 tener en cuenta causales de casaci\u00f3n &nbsp;distintas de las que han sido expresamente alegadas por el &nbsp;demandante\u00bb &nbsp;(art\u00edculo 336); (II) el remedio se torna inadmisible \u00absi &nbsp;la providencia no es susceptible de casaci\u00f3n, por ausencia de &nbsp;legitimaci\u00f3n, por extemporaneidad, o por no haberse pagado las &nbsp;copias necesarias para su cumplimiento\u00bb &nbsp;(art\u00edculo 342); y (III) el escrito de sustentaci\u00f3n debe &nbsp;repelerse \u00ab[c]uando &nbsp;no re\u00fana los requisitos formales\u00bb &nbsp;o \u00abse &nbsp;planteen cuestiones de hecho o de derecho que no fueron invocadas en &nbsp;las instancias\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, le est\u00e1 vedado a la Corte: &nbsp;<\/p>\n<p>(I) &nbsp;\u00abcompletar, &nbsp;modificar o recrear los cargos propuestos para que sea ella, y no el &nbsp;impugnante como debe ser, quien a su modo atine a verificar las &nbsp;apreciaciones f\u00e1cticas y probatorias y la consiguiente &nbsp;violaci\u00f3n de la ley sustancial\u00bb &nbsp;(SC, 31 ag. 2000, exp. n.\u00b0 5545); &nbsp;<\/p>\n<p>(III) &nbsp;\u00abinvolucrar &nbsp;en su examen aspectos frente a los cuales el censor no expres\u00f3 &nbsp;ninguna objeci\u00f3n\u00bb &nbsp;(negrilla fuera de texto, SC, 14 jul. 2000, exp. n.\u00b0 5351). &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;cierto que modernamente se ha flexibilizado este principio por la &nbsp;intrusi\u00f3n de la oficiosidad, reconocida en el art\u00edculo &nbsp;336 del actual estatuto adjetivo, \u00aben &nbsp;la que ya no s\u00f3lo interesa, como fin primordial o estelar, la &nbsp;m\u00edtica unidad del derecho objetivo por medio de &nbsp;pronunciamientos destinados a unificar la jurisprudencia y crear &nbsp;procedentes vinculantes, sino tambi\u00e9n la protecci\u00f3n de &nbsp;los derechos constitucionales y fundamentales de los sujetos &nbsp;involucrados en el litigio, traducida en un respeto a la garant\u00eda &nbsp;al debido proceso como derecho humano\u00bb &nbsp;(SC1171, 8 ab. 2022, rad. n.\u00b0 2012-00715-01). Sin embargo, de &nbsp;esta atribuci\u00f3n tiene que hacerse uso en casos excepcionales, &nbsp;en garant\u00eda, precisamente, de la naturaleza extraordinaria del &nbsp;recurso. &nbsp;<\/p>\n<p>1.4. &nbsp;Caso concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>1.4.1. &nbsp;En el sub &nbsp;examine, &nbsp;se tiene que el \u00fanico cargo planteado por el demandado gir\u00f3 &nbsp;alrededor de la condena que se impuso, en su contra, para ordenar el &nbsp;pago \u00abintereses &nbsp;legales civiles del seis por ciento (6%) anual sobre un saldo del &nbsp;justo precio incorrectamente indexado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior, fundado en que el veredicto de segunda instancia reconoci\u00f3 &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026los &nbsp;intereses legales civiles del seis por ciento (6%) anual, sobre una &nbsp;suma de dinero corregida monetariamente en contrav\u00eda con lo &nbsp;dispuesto en las normas sustanciales acusadas como indebidamente &nbsp;interpretadas en este cargo. Esto es as\u00ed, porque la suma de &nbsp;$1.692\u2019549.650.64 de pesos, es decir, la base econ\u00f3mica &nbsp;que tuvo en cuenta el Tribunal para ordenar los intereses legales &nbsp;civiles, fue el resultado de la aplicaci\u00f3n de la correcci\u00f3n &nbsp;monetaria a la suma de $1.184\u2019979.600 de pesos desde la fecha &nbsp;de celebraci\u00f3n del contrato hasta el mes de febrero de 2020, &nbsp;conducta \u00e9sta que a todas luces quiebra de manera directa el &nbsp;contenido del art\u00edculo 1948 del C\u00f3digo Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, seg\u00fan esta disposici\u00f3n, aplicada al presente &nbsp;caso, el justo precio faltante indexado que equivale al monto con &nbsp;base en el cual deben pagarse los intereses legales civiles, es el &nbsp;que existe al momento de la presentaci\u00f3n de la demanda (21 de &nbsp;febrero de 2014), y no el que corresponder\u00eda al justo precio &nbsp;faltante indexado al mes de febrero de 2020, como lo indic\u00f3 el &nbsp;Tribunal al haber interpretado err\u00f3neamente el art\u00edculo &nbsp;1948 del C\u00f3digo Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>1.4.2. &nbsp;A pesar de que la acusaci\u00f3n tuvo un \u00fanico objetivo, &nbsp;esto es, cuestionar el &nbsp;cobro de intereses pasados sobre una suma corregida monetariamente en &nbsp;la actualidad, &nbsp;la sentencia de la cual me separo se adentr\u00f3 en un punto por &nbsp;completo extra\u00f1o, tocante al guarismo sobre el cual debe &nbsp;aplicarse la deducci\u00f3n de una d\u00e9cima parte a que se &nbsp;refiere el canon 1948 del C\u00f3digo Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;claridad, conviene transcribir lo se\u00f1alado por la Sala en el &nbsp;veredicto aprobado: &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;lo cierto que el mentado art\u00edculo 1948 ense\u00f1a que el &nbsp;comprador puede persistir en el negocio, para lo cual deber\u00e1 &nbsp;\u00abcompletar el justo precio con deducci\u00f3n de una d\u00e9cima &nbsp;parte\u00bb, lo que significa que esa &nbsp;deducci\u00f3n se debe hacer, no sobre la diferencia mermada de &nbsp;este, sino sobre el justo precio, que ser\u00eda entonces la &nbsp;totalidad del valor del bien para la \u00e9poca de celebraci\u00f3n &nbsp;del contrato y no de la fracci\u00f3n faltante para complementarlo, &nbsp;lo que conlleva a que en este particular caso, siendo el valor fijado &nbsp;pericialmente como justo precio para la \u00e9poca en que se ajust\u00f3 &nbsp;el negocio la suma de $1.737.644.611, realizadas las operaciones &nbsp;aritm\u00e9ticas correspondientes, conforme lo previsto en la &nbsp;norma, obtendr\u00edamos los siguientes resultados: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>JUSTO &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PRECIO REAL &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>D\u00c9CIMA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PARTE DEL JUSTO PRECIO &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>DIFERENCIA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.737.644.611 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$173.764.461,1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.563.880.150 &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Justo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;precio con deducci\u00f3n de la d\u00e9cima parte &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Valor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pagado por el comprador &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Diferencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;entre el justo precio y el valor pagado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.563.880.150 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$421.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;aplicada la formula antes mencionada para la indexaci\u00f3n se &nbsp;tendr\u00eda el siguiente resultado &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(Vh) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Valor faltante hist\u00f3rico &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(Vp) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Valor faltante indexado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.142.880.150 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.632.417.468 &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Esto &nbsp;es, que el &nbsp;valor hist\u00f3rico pendiente de pago para completar el justo &nbsp;precio ser\u00eda inferior al determinado por el tribunal, esto es, &nbsp;$1.142.880.150 y no $1.184.979.600, como se dedujo en la sentencia\u2026 &nbsp;(negrilla &nbsp;fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>Trasluce &nbsp;que la Corte, de forma particular y oficiosa, se adentr\u00f3 en la &nbsp;revisi\u00f3n del monto que el comprador deb\u00eda solucionar en &nbsp;caso de que deseara conservar el contrato de compraventa, se\u00f1alando &nbsp;el error que detect\u00f3, la forma en que deb\u00eda corregirse &nbsp;y el procedimiento a seguir, en desatenci\u00f3n del embiste &nbsp;casacional. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;actuar de esta manera, no s\u00f3lo se transgredi\u00f3 el &nbsp;principio dispositivo, al salirse de los contornos definidos por el &nbsp;interesado en el escrito de sustentaci\u00f3n, sino que se &nbsp;afectaron los derechos de defensa y contradicci\u00f3n del &nbsp;demandante, que no pudo plantear sus argumentos alrededor de la forma &nbsp;en que deb\u00eda aplicarse la deducci\u00f3n del 10%, situaci\u00f3n &nbsp;de especial relevancia pues, fruto de la intervenci\u00f3n &nbsp;oficiosa, perder\u00e1 $42.099.450. &nbsp;<\/p>\n<p>1.4.3. &nbsp;Proceder que no puede justificarse, a\u00fan de acudirse a la &nbsp;casaci\u00f3n de oficio, tanto porque el fallo est\u00e1 hu\u00e9rfano &nbsp;de invocaci\u00f3n de esta figura procesal, como por la &nbsp;improcedencia de esta instituci\u00f3n, ya que el asunto analizado &nbsp;es eminentemente patrimonial y s\u00f3lo concierne al interesado, &nbsp;materias en las que si \u00abninguna &nbsp;queja se alz[a]\u2026, [se] desvela la determinaci\u00f3n &nbsp;impl\u00edcita de la opugnante de que este asunto qued[e] saldado &nbsp;con la providencia que resolvi\u00f3 la apelaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;pues \u00ab[l]a &nbsp;ausencia de formulaci\u00f3n de un embiste, en el marco del &nbsp;principio dispositivo\u2026, trasluce una decisi\u00f3n impl\u00edcita &nbsp;de abandonar el reclamo\u2026 La oficiosidad, en este contexto, no &nbsp;puede servir para socavar un acto de renuncia v\u00e1lido, frente &nbsp;al abandono de derechos patrimoniales que s\u00f3lo interesan al &nbsp;renunciante; m\u00e1xime porque no se advierte una afrenta grave &nbsp;contra el orden o el patrimonio p\u00fablicos, ni a los derechos y &nbsp;garant\u00edas constitucionales\u00bb &nbsp;(SC5453, 16 dic. 2021, rad. n.\u00b0 2014-00085-01). &nbsp;<\/p>\n<p>1.4.4. &nbsp;Por las consideraciones precedentes estimo que, la decisi\u00f3n &nbsp;impl\u00edcita de modificar el valor que el lesionante debe &nbsp;solucionar para mantener la compraventa, no se ajusta a las normas &nbsp;adjetivas vigentes, de all\u00ed que deba separarme de la misma. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Ausencia de motivaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;La motivaci\u00f3n como elemento esencial de las decisiones &nbsp;judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;motivaci\u00f3n, entendida como la sumatoria de razones jur\u00eddicas &nbsp;y f\u00e1cticas que el juez esgrime para soportar su resoluci\u00f3n, &nbsp;es fruto de la necesidad de alcanzar legitimaci\u00f3n con los &nbsp;asociados, as\u00ed como de permitir su control por los mecanismos &nbsp;vigentes. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;es que, \u00abya &nbsp;no es suficiente el argumento de autoridad, que en alg\u00fan &nbsp;momento residi\u00f3 en la personalidad del juez y despu\u00e9s &nbsp;se traslado a la ley; ahora son m\u00e1s importantes las razones &nbsp;que justifican la decisi\u00f3n adoptada\u2026 que exponga las &nbsp;razones que le han llevado a dicho fallo, pero que justifique, &nbsp;tambi\u00e9n, por qu\u00e9 ha tomado esa decisi\u00f3n entre &nbsp;distintas alternativas\u00bb5. &nbsp;<\/p>\n<p>Su &nbsp;ausencia conduce a que la sentencia pierda uno de sus componentes &nbsp;esenciales y, por ende, est\u00e9 llamada a perder efectos &nbsp;jur\u00eddicos. Tendr\u00eda \u00abuna &nbsp;especie de vida artificial hasta el d\u00eda de su efectiva &nbsp;invalidaci\u00f3n; pero la gravedad de su defecto impide que sobre &nbsp;\u00e9l se eleve un acto v\u00e1lido\u00bb6. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;all\u00ed que la doctrina especializada asevere, en punto a la &nbsp;ausencia de fundamentaci\u00f3n, que la sentencia \u00abdebe &nbsp;revocarse\u2026 pues le falta un elemento inherente a su &nbsp;existencia\u00bb7. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Objeto de la casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Una &nbsp;vez la Corte admite a estudio una demanda de casaci\u00f3n, le &nbsp;corresponde examinar \u00aben &nbsp;orden l\u00f3gico las causales alegadas por el recurrente\u00bb &nbsp;(art\u00edculo 349 del C.G.P.), con el fin de establecer si procede &nbsp;la rescisi\u00f3n del veredicto de segundo grado, evento en el cual &nbsp;har\u00e1 el reenv\u00edo o proferir\u00e1 decisi\u00f3n de &nbsp;reemplazo, seg\u00fan el caso, sin que sea dable hacerlo \u00abpor &nbsp;el solo hecho de hallarse err\u00f3neamente motivada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;desarrollar esta labor, la Corporaci\u00f3n tiene el deber de &nbsp;expresar sus consideraciones, bien sea de orden t\u00e9cnico, o de &nbsp;fondo, seg\u00fan el motivo esgrimido por el casacionista, sin que &nbsp;sea dable acudir a un simple argumento de autoridad. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ejemplo, por su importancia para el presente, trat\u00e1ndose de &nbsp;acusaciones por la senda directa, deber\u00e1 indicarse la correcta &nbsp;hermen\u00e9utica de las normas sustanciales invocadas por el &nbsp;opugnante, indicando los criterios que sirven para establecerla. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;Caso concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;claridad se transcribe lo se\u00f1alado en la decisi\u00f3n &nbsp;aprobada: &nbsp;<\/p>\n<p>[E]l &nbsp;valor hist\u00f3rico pendiente de pago para completar el justo &nbsp;precio ser\u00eda\u2026 $1.142.880.150\u2026; valor que, en &nbsp;todo caso, conforme antes se anot\u00f3 debe traerse a valor &nbsp;presente y &nbsp;sobre la suma actualizada cancelar los intereses legales desde la &nbsp;presentaci\u00f3n de la demanda hasta la fecha de pago\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>S\u00edguese &nbsp;entonces, que el &nbsp;dislate interpretativo de la norma llamada a regular el pleito &nbsp;sometido a conocimiento de la jurisdicci\u00f3n endilgado en la &nbsp;censura resulta inexistente, lo que conlleva el fracaso de la &nbsp;acusaci\u00f3n &nbsp;(negrilla &nbsp;fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>Descuella &nbsp;la falta de razonamientos tendientes a soportar el colof\u00f3n de &nbsp;que el art\u00edculo 1948 del C\u00f3digo Civil fue correctamente &nbsp;interpretado por el Tribunal, lo que se traduce en la aceptaci\u00f3n &nbsp;de que la suma actualizada -al momento de la sentencia-, debe servir &nbsp;para calcular los intereses \u00abdesde &nbsp;la fecha de la demanda\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>Omisi\u00f3n &nbsp;que no fue saciada en p\u00e1ginas anteriores del veredicto, pues &nbsp;la Sala se acot\u00f3 a justificar la procedencia de la indexaci\u00f3n &nbsp;y la forma en que debe establecer el guarismo que permite al &nbsp;comprador-lesionante conservar el contrato, sin mostrar, de ninguna &nbsp;forma, las premisas que permitan sustentar cu\u00e1l es el valor &nbsp;que debe servir para el cobro de intereses. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;esta forma queda al descubierto una ausencia de motivaci\u00f3n, &nbsp;que socava la integridad de la providencia emitida por esta &nbsp;Colegiatura. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;La conservaci\u00f3n del negocio rescindible por lesi\u00f3n &nbsp;enorme. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Art\u00edculo &nbsp;1948 del C\u00f3digo Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>Cumplidos &nbsp;los requisitos para la prosperidad de la acci\u00f3n rescisoria por &nbsp;lesi\u00f3n enorme, la ley faculta al lesionante para que, si lo &nbsp;decide, pueda impedir sus efectos, para lo cual basta que restablezca &nbsp;el equilibrio negocial quebrantado, completando el precio o &nbsp;devolviendo lo cobrado en exceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;es la directriz contenida en el canon 1948 del estatuto privado: &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;se deber\u00e1n intereses &nbsp;o frutos sino &nbsp;desde la fecha de la demanda, &nbsp;ni podr\u00e1 pedirse cosa alguna en raz\u00f3n de las expensas &nbsp;que haya ocasionado el contrato (negrilla &nbsp;fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;esta norma, explica con detalle la doctrina especializada: &nbsp;<\/p>\n<p>Una &nbsp;vez probada la lesi\u00f3n\u2026 el comprador podr\u00e1 aun &nbsp;impedir la recisi\u00f3n. El art\u00edculo 1948 le permite &nbsp;completar el justo precio con deducci\u00f3n de una d\u00e9cima &nbsp;parte. El vendedor, por su parte, puede impedirla devolviendo el &nbsp;exceso de dicho justo precio aumentado en una d\u00e9cima parte. &nbsp;<\/p>\n<p>Este &nbsp;derecho lo tienen las partes antes de que se entable el juicio, &nbsp;durante el curso y una vez dictada la sentencia, antes de su &nbsp;cumplimiento. Pero el demandante puede solicitar el juzgado la &nbsp;fijaci\u00f3n de un t\u00e9rmino para que el demandado decida la &nbsp;opci\u00f3n que tiene entre consentir en la rescisi\u00f3n o &nbsp;completar el justo precio, si se trata del comprador, o devolver el &nbsp;exceso, si del vendedor\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;complemento o la devoluci\u00f3n del exceso, en su caso, se debe &nbsp;con los intereses desde la fecha de la demanda (inc. 2\u00b0 art. &nbsp;1948)8. &nbsp;<\/p>\n<p>Huelga &nbsp;enfatizarlo, el comprador que lesion\u00f3 a su vendedor podr\u00e1 &nbsp;impedir la rescisi\u00f3n si satisface los siguientes &nbsp;requerimientos: (I) manifiesta su decisi\u00f3n de hacerlo dentro &nbsp;del t\u00e9rmino se\u00f1alado en la sentencia o, en su defecto, &nbsp;dentro del plazo de ejecutoria; (II) completa el precio hasta &nbsp;concurrencia del justo, con deducci\u00f3n de una d\u00e9cima &nbsp;parte; y (III) paga intereses legales civiles. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;Procedencia de la indexaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;doctrina jurisprudencial agreg\u00f3, a las anteriores exigencias, &nbsp;la indizaci\u00f3n del valor que debe completarse hasta alcanzar el &nbsp;justo -deducido en una d\u00e9cima parte-, am\u00e9n del &nbsp;reconocimiento de los efectos nocivos que, sobre el dinero, tiene la &nbsp;inflaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Total, &nbsp;este fen\u00f3meno econ\u00f3mico, &nbsp;provoca &nbsp;que deban emplearse m\u00e1s recursos para adquirir los mismos &nbsp;productos, haciendo que el dinero valga menos. Aqu\u00ed se abre &nbsp;paso la indexaci\u00f3n o indizaci\u00f3n, esto es, \u00abla &nbsp;revaluaci\u00f3n de la deuda de dinero en funci\u00f3n de los &nbsp;\u00edndices oficiales. Estos \u00edndices al medir las &nbsp;oscilaciones del costo de la vida o de precios al consumidor, de los &nbsp;precios mayoristas, del valor de la construcci\u00f3n, etc\u00e9tera, &nbsp;dan una pauta indirecta acerca de las variaciones experimentadas por &nbsp;la moneda en su poder adquisitivo\u00bb9. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;jurisprudencia reconoci\u00f3 la procedencia de la indexaci\u00f3n &nbsp;desde la sentencia del 21 de febrero de 1984, a saber: &nbsp;<\/p>\n<p>[E]l &nbsp;pago de obligaciones dinerarias, en \u00e9poca de depreciaci\u00f3n &nbsp;monetaria, debe hacerlo el deudor de acuerdo con el correspondiente &nbsp;ajuste o correcci\u00f3n monetaria a fin de que no se produzca el &nbsp;rompimiento del equilibrio de las relaciones contractuales, no se &nbsp;enriquezca de manera injusta una de las partes de la relaci\u00f3n &nbsp;sustancial a costa de la otra, ni tampoco se solucione la deuda de &nbsp;manera incompleta so pretexto de atender postulados nominalistas de &nbsp;la moneda con desconocimiento de fen\u00f3menos que tienen alcance &nbsp;mundial sobre todo a partir de las dos grandes conflagraciones del &nbsp;presente siglo. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;cabe la menor duda, por ser un hecho permanente, p\u00fablico y &nbsp;evidente, acerca de la continua depreciaci\u00f3n de la moneda o &nbsp;p\u00e9rdida de su poder adquisitivo, pues cada vez se requiere una &nbsp;mayor cantidad de \u00e9sta para la consecuci\u00f3n de los &nbsp;bienes que a diario se negocian a fin de satisfacer las distintas &nbsp;necesidades. Por lo tanto, si un sujeto devuelve a otro la misma suma &nbsp;de dinero que recibi\u00f3 cierto tiempo atr\u00e1s, tal valor &nbsp;nominal, es verdad, lo estar\u00eda recibiendo el acreedor &nbsp;disminuido en alg\u00fan porcentaje seg\u00fan la mayor o menor &nbsp;fluctuaci\u00f3n del medio circulante. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;concreto, frente al complemento del precio, la Corte dej\u00f3 &nbsp;sentado: &nbsp;<\/p>\n<p>[L]as &nbsp;prestaciones en menci\u00f3n y de modo espec\u00edfico la &nbsp;consistente en el pago del suplemento del precio a cargo del &nbsp;comprador demandado e interesado en hacer subsistir el contrato en &nbsp;los t\u00e9rminos en que lo permite el Art. 1948 del C. Civil, &nbsp;tienen por fuerza que recibir &nbsp;el tratamiento de las obligaciones pecuniarias de valor estable que, &nbsp;por definici\u00f3n, han de medirse en su equivalente monetario al &nbsp;momento de ser satisfechas, &nbsp;evit\u00e1ndose as\u00ed, &nbsp;a la luz de un razonable criterio de &nbsp;equidad y buena fe adecuado a la \u00e9poca de acentuada inflaci\u00f3n &nbsp;que por m\u00e1s de tres d\u00e9cadas ha padecido el pa\u00eds, &nbsp;que la depreciaci\u00f3n del dinero y las fluctuaciones negativas &nbsp;en su poder adquisitivo, tenga que soportarlas el contratante v\u00edctima &nbsp;de la lesi\u00f3n; lo &nbsp;que ocurre, en s\u00edntesis, es que aqu\u00e9l contrae una &nbsp;obligaci\u00f3n de completar la cantidad que a t\u00edtulo de &nbsp;precio debi\u00f3 recibir el vendedor cuando se perfeccion\u00f3 &nbsp;la venta, cantidad que si se ha desvalorizado con el correr del &nbsp;tiempo hasta el momento del pago, es necesario, tomando pie en la &nbsp;naturaleza de la ameritada obligaci\u00f3n e inspir\u00e1ndose en &nbsp;una idea justa de realismo monetario &nbsp;que es vital en orden a restablecer en verdad el equilibrio &nbsp;patrimonial roto, reajustarla en igual proporci\u00f3n al deterioro &nbsp;del signo monetario, ello en el bien entendido que en casos como el &nbsp;que aqu\u00ed es materia de estudio, este reajuste o recomposici\u00f3n &nbsp;econ\u00f3mica lo \u00fanico que busca, en reconocimiento a los &nbsp;principios universales de equidad e igualdad de la justicia a los que &nbsp;de manera reiterada alude la jurisprudencia al tratar el tema de la &nbsp;llamada \u201ccorrecci\u00f3n monetaria\u201d (G. J, Ts. CLXXXIV, &nbsp;p\u00e1g. 25, y CC P\u00e1g. 20), es atenuar las secuelas nocivas &nbsp;del impacto inflacionario sobre una deuda pecuniaria sin agregarle &nbsp;por lo tanto, a esta \u00faltima, nada equiparable a una sanci\u00f3n &nbsp;o un resarcimiento (negrilla &nbsp;fuera de texto, SC, 8 jun. 1999, exp. n.\u00b0 5127). &nbsp;<\/p>\n<p>Indizaci\u00f3n &nbsp;que debe operar desde el tiempo del contrato, \u00abpues &nbsp;s\u00f3lo as\u00ed puede considerarse, ya se trate de mantener el &nbsp;acuerdo ora de consentir en la rescisi\u00f3n, que las cifras &nbsp;dinerarias para complementar ese justo precio, o que deban ser &nbsp;restituidas, sean cubiertas con el poder adquisitivo que ten\u00edan &nbsp;en aquel entonces\u00bb &nbsp;(SC10291, 18 jul. 2017, rad. n.\u00b0 2008-00374-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp;Intereses sobre el complemento del precio. &nbsp;<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese &nbsp;que, seg\u00fan el inciso final del art\u00edculo 1948 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, para mantener el negocio jur\u00eddico lesivo, el comprador &nbsp;debe pagar intereses \u00abdesde &nbsp;la fecha de la demanda\u00bb &nbsp;y hasta la fecha de pago efectivo, sobre el precio que debe &nbsp;complementar. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;lo reconoci\u00f3 este \u00f3rgano de cierre en sentencias del 16 &nbsp;de julio de 1993 (exp. n.\u00b0 3269), 6 de octubre de 1999 (exp. n.\u00b0 &nbsp;5127) y 15 de diciembre de 2009 (exp. n.\u00b0 1998-17323-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, como el reconocimiento de la indizaci\u00f3n devino por la &nbsp;jurisprudencia, descuella que el referido art\u00edculo 1948 del &nbsp;C\u00f3digo Civil no previ\u00f3 el monto que debe servir para &nbsp;tasar los intereses civiles, en particular, el valor hist\u00f3rico &nbsp;o el actualizado, y, en este \u00faltimo caso, si la correcci\u00f3n &nbsp;debe operar a la fecha de la demanda o a la fecha de la sentencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Vac\u00edo &nbsp;normativo que puede resolverse acudiendo a tres (3) diferentes &nbsp;criterios hermen\u00e9uticos: &nbsp;<\/p>\n<p>(I) &nbsp;Sistem\u00e1tico, seg\u00fan el cual \u00ab[e]l &nbsp;contexto de la ley servir\u00e1 para ilustrar el sentido de cada &nbsp;una de sus partes, de manera que haya entre todas ellas la debida &nbsp;correspondencia y armon\u00eda\u00bb &nbsp;(art\u00edculo 30 del C.C.). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el caso, como el legislador previ\u00f3 que los intereses se deben &nbsp;desde el momento en que se promueva la reclamaci\u00f3n judicial, &nbsp;\u00e9ste debe ser el hito a considerar, lo que se traduce en la &nbsp;utilizaci\u00f3n del valor hist\u00f3rico o, en el escenario m\u00e1s &nbsp;gravoso, con la correcci\u00f3n monetaria hasta esta data. &nbsp;<\/p>\n<p>(II) &nbsp;Doctrinal, consistente en buscar el \u00abverdadero &nbsp;sentido\u00bb &nbsp;de la norma, seg\u00fan los \u00abhechos &nbsp;e intereses peculiares\u00bb &nbsp;se acomoden en \u00ablas &nbsp;determinaciones generales de la ley\u00bb &nbsp;(art\u00edculo 26 del C.C.) &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el punto se tiene que la Corte, en sentencia del 12 de enero de 2007 &nbsp;(exp. n.\u00b0 17.191), fij\u00f3 un derrotero doctrinal sobre la &nbsp;problem\u00e1tica, en el sentido de que los \u00abintereses &nbsp;civiles remuneratorios\u00bb &nbsp;se determinan \u00absobre &nbsp;el importe nominal de dicho suplemento desde la fecha de la &nbsp;reclamaci\u00f3n judicial\u00bb, &nbsp;siguiendo las directrices de las \u00absentencias &nbsp;de 8 de junio y 6 de octubre de 1999, exp. 5127, entre otras\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;existir una doctrina jurisprudencial vinculante, corresponde velar &nbsp;por su estricto acatamiento, salvo que se cumpla con una carga &nbsp;argumentativa superior para separarse de la misma. &nbsp;<\/p>\n<p>Dentro &nbsp;de este contexto, el vac\u00edo normativo que nos ocupa debe &nbsp;resolverse buscando un equilibrio entre los intereses del &nbsp;comprador-lesionante y el vendedor-lesionado, lo cual se logra al &nbsp;asentir en que los intereses se liquiden con base en una cifra &nbsp;actualizada a la fecha de presentaci\u00f3n de la demanda. As\u00ed &nbsp;se distribuye entre ambas partes los riesgos por el no uso del &nbsp;dinero. &nbsp;<\/p>\n<p>Significa &nbsp;que, hasta el momento en que se eleve la queja jurisdiccional, s\u00f3lo &nbsp;procede la indizaci\u00f3n, a partir de all\u00ed se causar\u00e1 &nbsp;de forma concomitante la correcci\u00f3n monetaria y el inter\u00e9s &nbsp;legal civil. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;permitirse que, sobre la suma corregida hasta la fecha del fallo, se &nbsp;causen intereses de forma retroactiva, equivaldr\u00eda a permitir &nbsp;una acumulaci\u00f3n excesiva, similar a una capitalizaci\u00f3n, &nbsp;la que s\u00f3lo resulta posible por expresa permisi\u00f3n &nbsp;legislativa. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. &nbsp;Caso concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el caso, como el contrato de compraventa se celebr\u00f3 el 31 de &nbsp;diciembre de 2010, demand\u00e1ndose la rescisi\u00f3n por lesi\u00f3n &nbsp;enorme el 21 de febrero de 2014, es claro que los intereses deb\u00edan &nbsp;calcularse con el monto actualizado del precio a completar a esta &nbsp;\u00faltima data, como bien lo reclam\u00f3 el casacionista en el &nbsp;\u00fanico cargo planteado. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;evidencia, entonces, el error de juzgamiento en que incurri\u00f3 &nbsp;el sentenciador de alzada, abri\u00e9ndose paso la casaci\u00f3n &nbsp;del veredicto de segunda instancia, con el fin de emitir un fallo &nbsp;sustitutivo con alcance parcial. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;En los t\u00e9rminos precedentes dejo sentado mi salvamento de &nbsp;voto. &nbsp;<\/p>\n<p>Fecha &nbsp;ut &nbsp;supra. &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002Planiol &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;citado por Alessandri Rodr\u00edguez Arturo. &nbsp;De la compraventa y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la promesa de compraventa Editorial Jur\u00eddica de Chile Tomo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;I Volumen I a\u00f1o 2003, p\u00e1g. 259. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Fernando. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Estudio sobre el Derecho Civil Colombiano Tomo S\u00e9ptimo. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Editorial Imprenta Paris Am\u00e9rica p\u00e1g. 302 &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ver adem\u00e1s las sentencias del 13 de diciembre de 2001 Exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 6480, AC030-2018 de 16de enero, Rad 2008-00374-01. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Omar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e1squez S\u00e1nchez, De &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lo que la teor\u00eda de la argumentaci\u00f3n jur\u00eddica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;puede hacer por la pr\u00e1ctica de la argumentaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;jur\u00eddica. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En Revista &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Telem\u00e1tica de Filosof\u00eda del Derecho, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;n.\u00b0 12, 2009, p. 106. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Jos\u00e9 Ovalle Favela, Teor\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;General del Proceso, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Oxford, M\u00e9xico, 2015, p. 325. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hernando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Morales Molina, Curso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Derecho Procesal Civil, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Editorial Bogot\u00e1, 1991, p. 515. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00c1lvaro P\u00e9rez Vives, Compraventa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y Permuta en Derecho Colombiano, Universidad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Nacional de Colombia, 1957, p. 180. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Jorge Joaqu\u00edn Llambias, Patricio Raffo Benegas y Rafael A. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sassot, Manual de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Derecho Civil. Obligaciones, Editorial &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Perrot, Buenos Aires, 1997, p. 260. &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC172-2023 (2014-00050-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;Ponente &nbsp; SC172-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 25899-31-03-001-2014-00050-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n del dieciocho de mayo de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., diez (10) de julio de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por el accionado &nbsp;Carlos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[64],"tags":[],"class_list":["post-74559","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-julio-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74559","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74559"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74559\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74559"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74559"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74559"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}