{"id":74691,"date":"2024-05-20T22:42:32","date_gmt":"2024-05-20T22:42:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc6749-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:42:32","modified_gmt":"2024-05-20T22:42:32","slug":"stc6749-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc6749-2023\/","title":{"rendered":"STC6749 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC6749-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC6749-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2023-02600-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de doce de julio de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., doce (12) de julio de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la acci\u00f3n de tutela promovida por Zaida &nbsp;Yineth \u00c1lvarez Riveros &nbsp;contra la Sala Civil &#8211; Familia del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Villavicencio, &nbsp;tr\u00e1mite &nbsp;al cual se vincul\u00f3 a las partes e intervinientes del &nbsp;proceso objeto de queja constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. La &nbsp;promotora del amparo, a trav\u00e9s de apoderado judicial, reclam\u00f3 &nbsp;protecci\u00f3n constitucional de su garant\u00eda fundamental al &nbsp;debido proceso, que dice vulnerada por la autoridad judicial &nbsp;accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>Solicit\u00f3, &nbsp;entonces, \u00abrevocar &nbsp;la sentencia de segunda instancia proferida por el Tribunal Superior &nbsp;del Distrito Judicial de Villavicencio\u2026, calendada del 20 de &nbsp;junio de 2023, por la ocurrencia del defecto f\u00e1ctico en la &nbsp;misma\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Son hechos &nbsp;relevantes para la definici\u00f3n de este asunto los siguientes: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Luis Hernando Javier Garc\u00eda Laverde promovi\u00f3 proceso &nbsp;ordinario en contra de Zaida Yineth \u00c1lvarez Rivero, con &nbsp;el fin de obtener \u00abla &nbsp;reivindicaci\u00f3n\u00bb &nbsp;del inmueble identificado con matr\u00edcula inmobiliaria n\u00ba &nbsp;230-149551, as\u00ed como el pago de frutos civiles o naturales que &nbsp;como due\u00f1o pudo recibir desde el inici\u00f3 de la posesi\u00f3n; &nbsp;el &nbsp;conocimiento del asunto le correspondi\u00f3 al Juzgado Segundo &nbsp;Civil del Circuito de Villavicencio. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. Notificada la &nbsp;convocada, present\u00f3 como excepciones prescripci\u00f3n de la &nbsp;acci\u00f3n, falta de legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva, &nbsp;ineptitud de la demanda por indebido ejercicio del derecho y &nbsp;simulaci\u00f3n en el contrato de compraventa, pues desde el 7 de &nbsp;diciembre de 2008 ostenta la calidad de poseedora, adem\u00e1s, &nbsp;porque Cristhian Camilo Hincapi\u00e9, quien le vendi\u00f3 al &nbsp;demandante, nunca fue propietario, en la medida en que, el precio lo &nbsp;pag\u00f3 \u00d3scar Fabi\u00e1n Hinestroza quien fue su &nbsp;compa\u00f1ero permanente, esto, con el fin de aprovechar un &nbsp;subsidio y pidi\u00f3 el favor a su hermano que fungiera como &nbsp;comprador. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. El 9 de &nbsp;diciembre de 2020 el estrado judicial accedi\u00f3 a las &nbsp;pretensiones, al encontrar acreditados los presupuestos de la acci\u00f3n, &nbsp;al tiempo que orden\u00f3 al pago de los frutos por $180.161.261; &nbsp;decisi\u00f3n confirmada, en sede de alzada, el 20 de junio de 2023 &nbsp;por el Tribunal, modificando la cuant\u00eda de los frutos, &nbsp;disponi\u00e9ndolos a la suma de $262.943.083. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. Por v\u00eda &nbsp;de tutela se duele la actora, en s\u00edntesis, de la decisi\u00f3n &nbsp;referida a espacio, pues, en su sentir, existi\u00f3 una indebida &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria, habida cuenta que, el t\u00edtulo del &nbsp;demandante no es anterior a su posesi\u00f3n, esto, porque la venta &nbsp;a favor del convocante se dio con la escritura p\u00fablica n\u00b0 &nbsp;4936 de 6 de noviembre de 2009 de la Notar\u00eda 3\u00aa del &nbsp;Circuito de Villavicencio, empero, ella comenz\u00f3 sus actos de &nbsp;posesi\u00f3n el 7 de diciembre de 2008, tal como \u00abconfes\u00f3\u00bb &nbsp;en el litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. Destac\u00f3 &nbsp;que contrario a lo afirmado por el Tribunal, no se acredit\u00f3 la &nbsp;cadena ininterrumpida, pues \u00aben &nbsp;cuanto a los t\u00edtulos de propiedad contenidos en las escrituras &nbsp;n\u00famero 2902 del 5 de agosto de 1986 de la Notar\u00eda 1 del &nbsp;C\u00edrculo de Villavicencio, y 2234 de 16 de septiembre de 1985 &nbsp;de la Notar\u00eda 25 del C\u00edrculo de Bogot\u00e1, no &nbsp;pueden considerarse dentro de la supuesta cadena ininterrumpida de &nbsp;t\u00edtulos de sus antecesores, por cuanto el bien consistente una &nbsp;casa &nbsp;de habitaci\u00f3n nace a la vida jur\u00eddica como bien nuevo &nbsp;con la anotaci\u00f3n n\u00famero 4 del folio de matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria 230-149551 de fecha 18\/2\/2009, pues los anteriores &nbsp;t\u00edtulos devienen de la disgregaci\u00f3n de un n\u00famero &nbsp;de folio anterior consistente simplemente en lotes &nbsp;de terreno, obviamente con matr\u00edculas distintas, a la del bien &nbsp;identificado con folio de matr\u00edcula inmobiliaria 230-149551\u2026, &nbsp;es por ello que se considera que el fallo ha incurrido en indebida &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria al considerar equivocadamente que dichos &nbsp;t\u00edtulos de propiedad aludidos constituyen o hacen parte de la &nbsp;cadena ininterrumpida de t\u00edtulos lo cual es contraevidente &nbsp;ajeno a la realidad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. La Corte &nbsp;admiti\u00f3 la demanda de amparo, orden\u00f3 librar las &nbsp;comunicaciones de rigor y pidi\u00f3 rendir los informes a que &nbsp;alude el art\u00edculo 19 del Decreto 2591 de 1991. &nbsp;<\/p>\n<p>LAS RESPUESTAS &nbsp;DE LOS CONVOCADOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Luis Hernando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Javier Garc\u00eda Laverde inst\u00f3 la improcedencia del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;resguardo, al considerar que la decisi\u00f3n criticada no luce &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;arbitraria, pues adem\u00e1s de que las excepciones formuladas no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fueron probadas, lo cierto es que s\u00ed se evidenci\u00f3 que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;su derecho de propiedad provino de una cadena ininterrumpida de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;actos jur\u00eddicos constitutivos o traslaticio de dominio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;celebrados por los anteriores propietarios, por lo que los actos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;posesorios de la actora no son anteriores a sus t\u00edtulos. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Al momento de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;someterse a consideraci\u00f3n de la Sala el proyecto de decisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;elaborado en el presente asunto, los dem\u00e1s convocados no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hab\u00edan efectuado manifestaci\u00f3n alguna frente a la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;solicitud de protecci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Conforme al art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, &nbsp;la acci\u00f3n de tutela es un mecanismo jur\u00eddico concebido &nbsp;para proteger los derechos fundamentales, cuando son vulnerados o &nbsp;amenazados por los actos u omisiones de las autoridades p\u00fablicas, &nbsp;en determinadas hip\u00f3tesis, de los particulares, cuya &nbsp;naturaleza subsidiaria y residual no permite sustituir o desplazar a &nbsp;los jueces funcionalmente competentes, ni los medios comunes de &nbsp;defensa judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lineamiento jurisprudencial, en trat\u00e1ndose de actuaciones y &nbsp;providencias judiciales, el resguardo se abre paso de manera &nbsp;excepcional y limitado a la presencia de una irrefutable v\u00eda &nbsp;de hecho, cuando \u00abel &nbsp;proceder ileg\u00edtimo no es dable removerlo a trav\u00e9s de &nbsp;los medios ordinarios previstos en la ley\u00bb &nbsp;(CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 2001-00183-01); y por supuesto, se &nbsp;cumpla el requisito de la inmediatez. &nbsp;<\/p>\n<p>2. En &nbsp;el caso que concita la atenci\u00f3n de la Sala, encuentra la Corte &nbsp;que la acci\u00f3n constitucional carece de vocaci\u00f3n de &nbsp;prosperidad, habida cuenta que el Tribunal criticado, en la &nbsp;providencia del 20 de junio de 2023, que confirm\u00f3 la que dict\u00f3 &nbsp;el Juzgado Segundo Civil del Circuito de Villavicencio, luego citar &nbsp;el art\u00edculo 946 del C\u00f3digo Civil y los presupuestos de &nbsp;la acci\u00f3n reclamada; &nbsp;precis\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026dentro &nbsp;del presente asunto no hay controversia frente a los se\u00f1alados &nbsp;requisitos sustanciales, los cuales se corroboran en esta instancia. &nbsp;Al efecto, se aport\u00f3 la escritura p\u00fablica 4.936 de 6 de &nbsp;noviembre de 2009, de la Notar\u00eda Tercera del C\u00edrculo de &nbsp;Villavicencio, as\u00ed como el certificado de libertad y &nbsp;tradici\u00f3n, que da cuenta de su registro en el folio de &nbsp;matr\u00edcula inmobiliaria 230-149551 de la Oficina de Registro de &nbsp;Instrumentos P\u00fablicos de Villavicencio. De esos instrumentos &nbsp;se desprende que la casa 36 del Conjunto Portal del Canaima Propiedad &nbsp;Horizontal, ubicado en la calle 19 B 24 A \u2013 01 de &nbsp;Villavicencio, fue vendida por Cristhian Camilo Hincapi\u00e9 &nbsp;Castillo al demandante Luis Hernando Javier Garc\u00eda Laverde. En &nbsp;suma, qued\u00f3 demostrado el derecho real de dominio en cabeza &nbsp;del actor. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;No se present\u00f3 tampoco ninguna discusi\u00f3n frente a la &nbsp;posesi\u00f3n de la demandada Zaida Yineth \u00c1lvarez Rivero, &nbsp;ya que esta al contestar la demanda, confes\u00f3 ser la poseedora &nbsp;del bien en contienda, afirmaci\u00f3n respecto de la cual la Corte &nbsp;Suprema de Justicia establece que constituye una confesi\u00f3n, &nbsp;por lo que es prueba del elemento en escrutinio, as\u00ed como de &nbsp;la identidad del inmueble. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;demandada, en el escrito de contestaci\u00f3n, se\u00f1al\u00f3 &nbsp;ejercer \u00abactos de la se\u00f1ora y due\u00f1a del inmueble &nbsp;como poseedora del inmueble desde el d\u00eda que se pas\u00f3 a &nbsp;vivir all\u00ed es decir desde el d\u00eda 07 de diciembre de &nbsp;2008, actividades como ocupar el inmueble, pagar los servicios, la &nbsp;administraci\u00f3n entre otros\u00bb. Afirmaci\u00f3n que &nbsp;reiter\u00f3 en el interrogatorio de parte rendido en audiencia de &nbsp;24 de noviembre de 2020, al atribuirse la calidad de \u00fanica &nbsp;propietaria del inmueble. Ciertamente, expuso que fue quien compr\u00f3 &nbsp;la vivienda, junto con su entonces compa\u00f1ero permanente, Oscar &nbsp;Fabi\u00e1n Hinestroza Castillo; desde que la constructora entreg\u00f3 &nbsp;el inmueble, a\u00f1o 2008, lo ocupaba y ejerc\u00eda actos de &nbsp;dominio. Despu\u00e9s de fallecido su compa\u00f1ero permanente, &nbsp;lo cual ocurri\u00f3 en 2009, all\u00ed continu\u00f3 viviendo. &nbsp;Adujo que fue quien compr\u00f3 el bien a la sociedad que construy\u00f3 &nbsp;el proyecto inmobiliario del conjunto cerrado; sin embargo, como &nbsp;estaba a la espera de recibir un subsidio departamental para la &nbsp;adquisici\u00f3n de vivienda, surgi\u00f3 la necesidad de que un &nbsp;tercero fungiera como comprador. Ante ello, el t\u00edtulo &nbsp;adquisitivo fue suscrito por Cristhian Camilo Hincapi\u00e9, &nbsp;hermano de su pareja. Bajo ese contexto, acusa a Cristhian Camilo de &nbsp;haber vendido algo que no le pertenec\u00eda, caus\u00e1ndole &nbsp;perjuicios y lesionando tambi\u00e9n el patrimonio del actor Luis &nbsp;Hernando Javier Garc\u00eda Laverde. &nbsp;<\/p>\n<p>Tales &nbsp;aserciones relevan a la corporaci\u00f3n de ahondar en el an\u00e1lisis &nbsp;de los restantes medios de convicci\u00f3n que reposan en el &nbsp;plenario, para constatar el se\u00f1or\u00edo del actor y la &nbsp;detentaci\u00f3n del bien por parte de la convocada al litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>Seguidamente, &nbsp;con apoyo en la jurisprudencia de esta Sala (SC3124-2021), analiz\u00f3 &nbsp;la identidad del predio pretendido, consignando que: &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a la identidad de la pretendida vivienda, es uno de los presupuestos &nbsp;de la acci\u00f3n reivindicatoria, con connotaci\u00f3n dual, en &nbsp;tanto que, de una parte, corresponde a la coincidencia que debe &nbsp;existir entre la heredad que reclama y la propiedad que ostenta el &nbsp;reivindicante; de otra parte, la correspondencia entre el bien &nbsp;pose\u00eddo por el extremo demandado y el reclamado por el actor. &nbsp;El derecho real de dominio solo puede ejercerse sobre una cosa &nbsp;determinada de tal forma que no sea confundible con otra &nbsp;<\/p>\n<p>Tan &nbsp;determinaci\u00f3n tambi\u00e9n otorga legitimaci\u00f3n en la &nbsp;causa por activa, para exigir la restituci\u00f3n, y por pasiva, &nbsp;para imponerle al convocado la restituci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>2.3.1. &nbsp;En el presente asunto no hay duda de la correspondencia que existe &nbsp;entre el bien pretendido con el que es de propiedad de Luis Hernando &nbsp;Javier Garc\u00eda Laverde. En efecto, en el pliego inaugural se &nbsp;pretende la reivindicaci\u00f3n de la casa 36, ubicada en la &nbsp;carrera 19B 24A-04, Conjunto Cerrado Portal del Canaima de esta &nbsp;ciudad, identificado con el folio de matr\u00edcula inmobiliaria &nbsp;230-149551. Datos que coinciden con los anotados en el certificado de &nbsp;libertad y tradici\u00f3n aportado con la demanda y escritura &nbsp;p\u00fablica 4936 de 6 de noviembre de 2009, de la Notar\u00eda &nbsp;Tercera del C\u00edrculo de Villavicencio. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;la convocada, al contestar la demanda, adujo ser la poseedora del &nbsp;inmueble y como pruebas aport\u00f3 declaraci\u00f3n extra &nbsp;judicial rendida por Oscar Fabi\u00e1n Hinestroza Castillo, en la &nbsp;que este indic\u00f3 ser, junto con Zaida Yineth \u00c1lvarez &nbsp;Riveros, el propietario del bien \u00abdistinguido con Matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria No. 230- 149551, ubicado en la Carrera 19B No. 24\u00aa-04, &nbsp;Conjunto Portal del Canaima, Casa 36 del municipio de Villavicencio \u2013 &nbsp;Meta\u00bb. Tambi\u00e9n se ados\u00f3 copia del auto de 21 de &nbsp;junio de 2013, preferido por el Juzgado Cuarto Civil del Circuito de &nbsp;Villavicencio, mediante el cual se declar\u00f3 prospera la &nbsp;oposici\u00f3n formulada por la se\u00f1ora \u00c1lvarez &nbsp;Riveros a la entrega del bien identificado con el folio de matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria 230- 149551. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, existe plena identidad del bien que se pretende &nbsp;reivindicar, cuyo dominio se demostr\u00f3 en cabeza del actor y &nbsp;coincide con el pose\u00eddo por la demandada. De consiguiente, se &nbsp;corroboran los elementos de la reivindicaci\u00f3n, lo que da lugar &nbsp;al estudio del reparo concreto formulado por la parte recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;tras citar el art\u00edculo 762 del C\u00f3digo Civil y con apoyo &nbsp;en los precedentes jurisprudenciales (CSJ, SC4127-2021), estudi\u00f3 &nbsp;la cadena ininterrumpida de t\u00edtulos de dominio, con el fin de &nbsp;verificar si la posesi\u00f3n alegada por la demandada es anterior &nbsp;o no al t\u00edtulo de dominio del convocante, concluyendo que: &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Bajo esas consideraciones, el se\u00f1or Luis Hernando Garc\u00eda &nbsp;Laverde puede enfrentarse a la presunci\u00f3n de la convocada &nbsp;Zaida Yineth \u00c1lvarez Rivero con la demostraci\u00f3n del &nbsp;t\u00edtulo mediante el cual adquiri\u00f3 el derecho real de &nbsp;dominio y de los que le anteceden, como se indic\u00f3 en la &nbsp;sentencia apelada. En virtud de ello, se aport\u00f3 la escritura &nbsp;4936 de 6 de noviembre de 2009, de la Notar\u00eda 3 del C\u00edrculo &nbsp;de Villavicencio, mediante la cual el se\u00f1or Garc\u00eda &nbsp;Laverde compr\u00f3 a Cristhian Camilo Hincapi\u00e9 Castillo el &nbsp;bien identificado con folio de matr\u00edcula inmobiliaria &nbsp;230-149551 de la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos &nbsp;de Villavicencio. La tradici\u00f3n se perfeccion\u00f3 con el &nbsp;respectivo registro del t\u00edtulo en la oficina de registro, &nbsp;seg\u00fan se observa en la anotaci\u00f3n 5 del certificado de &nbsp;libertad y tradici\u00f3n. Tambi\u00e9n se ados\u00f3 la &nbsp;escritura p\u00fablica 588 de 18 de febrero de 2009 de la misma &nbsp;notar\u00eda, que formaliz\u00f3 la compraventa celebrada por el &nbsp;se\u00f1or Cristhian Camilo con Codevi Ltda.; de igual forma, la &nbsp;tradici\u00f3n se materializ\u00f3 con el registro, seg\u00fan &nbsp;la anotaci\u00f3n 4. Con igual prop\u00f3sito, se incorpor\u00f3 &nbsp;el t\u00edtulo escriturario 2902 del 5 de agosto de 1986, de la &nbsp;Notar\u00eda 1 del C\u00edrculo de Villavicencio, que da cuenta &nbsp;del englobe de dos lotes de terreno por parte de Codevi Ltda. Por &nbsp;\u00faltimo, la escritura p\u00fablica 2234 de 16 de septiembre &nbsp;de 1985, de la Notar\u00eda 25 del C\u00edrculo de Bogot\u00e1, &nbsp;que formaliz\u00f3 la compra celebrada por el se\u00f1or Eduardo &nbsp;Albornoz Rangel. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, con la acreditaci\u00f3n de una cadena ininterrumpida de &nbsp;t\u00edtulos, que se remonta al 16 de septiembre de 1985, queda &nbsp;desvirtuada la presunci\u00f3n de propietaria de la poseedora Zaida &nbsp;Yineth \u00c1lvarez Rivero, quien aleg\u00f3 haber iniciado la &nbsp;posesi\u00f3n desde el 7 de diciembre de 2008, fecha en que recibi\u00f3 &nbsp;la vivienda de parte de la constructora. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;Por la falta de entrega del bien al comprador, hoy demandante, la &nbsp;recurrente sustenta la falta de tradici\u00f3n del dominio. Al &nbsp;respecto, es necesario destacar que tal formalidad se completa con la &nbsp;inscripci\u00f3n del t\u00edtulo traslaticio en la oficina de &nbsp;registro, por lo que no reviste trascendencia la posesi\u00f3n de &nbsp;la demandada con anterioridad a la adquisici\u00f3n de la vivienda, &nbsp;conforme lo dispone el art\u00edculo 756 del C. C. a cuyo tenor: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abSe &nbsp;efectuar\u00e1 la tradici\u00f3n del dominio de los bienes ra\u00edces &nbsp;por la inscripci\u00f3n del t\u00edtulo en la oficina de registro &nbsp;de instrumentos p\u00fablicos. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;la misma manera se efectuar\u00e1 la tradici\u00f3n de los &nbsp;derechos de usufructo o de uso, constituidos en bienes ra\u00edces, &nbsp;y de los de habitaci\u00f3n o hipoteca\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;la reivindicaci\u00f3n no exige que el propietario en alg\u00fan &nbsp;momento hubiese detentado materialmente el bien. Precisamente por &nbsp;ello, le basta acreditar el dominio y una cadena de t\u00edtulos &nbsp;que antecedan a la posesi\u00f3n de su contraparte, como en el &nbsp;presente asunto ocurri\u00f3. En un caso que guarda similitud con &nbsp;el aqu\u00ed estudiado, la Corte Suprema de Justicia, Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil y Agraria, explic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abSe &nbsp;descarta, por tanto, que trat\u00e1ndose de la reivindicaci\u00f3n &nbsp;de bienes inmuebles corresponda al demandante probar que en alg\u00fan &nbsp;momento detent\u00f3 la cosa, como lo reclama el recurrente; en su &nbsp;lugar, una vez acreditado el dominium, por medio de un t\u00edtulo &nbsp;inscrito, es procedente ordenar la restituci\u00f3n sin m\u00e1s &nbsp;formalidades, \u201c[s]i as\u00ed no fuera, el due\u00f1o &nbsp;inscrito de un inmueble, cuya inscripci\u00f3n no ha sido &nbsp;cancelada, se hallar\u00eda en imposibilidad de promover acci\u00f3n &nbsp;reivindicatoria contra el ocupante que sin t\u00edtulo inscrito le &nbsp;desconoce su derecho, y dejar\u00eda de ser cierto que la acci\u00f3n &nbsp;de dominio corresponde al due\u00f1o de una cosa singular, de que &nbsp;no est\u00e1 en posesi\u00f3n, para que el poseedor de ella sea &nbsp;condenado a restitu\u00edrsela\u201d (SC, 27 feb. 1937)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, la Sala concluye que la decisi\u00f3n controvertida &nbsp;no luce antojadiza, caprichosa o subjetiva, con independencia de que &nbsp;se comparta, descart\u00e1ndose la presencia de una v\u00eda de &nbsp;hecho, de manera que el reclamo de la peticionaria no halla recibo en &nbsp;esta sede excepcional. &nbsp;<\/p>\n<p>Y es &nbsp;que, en rigor, lo que aqu\u00ed plante\u00f3 la promotora es una &nbsp;diferencia de criterio acerca de la interpretaci\u00f3n &nbsp;de las disposiciones que regulan el caso particular, as\u00ed como &nbsp;del an\u00e1lisis jurisprudencial, normativo y probatorio que hizo &nbsp;el Tribunal respecto de los medios de convicci\u00f3n, con los &nbsp;cuales concluy\u00f3, que el demandante acredit\u00f3 los &nbsp;requisitos axiol\u00f3gicos para la prosperidad de la acci\u00f3n &nbsp;reivindicatoria, evidenciando, entre ellos, que la propiedad del &nbsp;predio est\u00e1 a su nombre, al tiempo que estaba privado de la &nbsp;posesi\u00f3n, la cual ten\u00eda la demandada, sin que \u00e9sta &nbsp;hubiera demostrado que dicha posesi\u00f3n inici\u00f3 con &nbsp;anterioridad a la cadena ininterrumpida de t\u00edtulos del derecho &nbsp;de dominio invocado por el reclamante. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este orden de ideas, tales &nbsp;inferencias no pueden ser desaprobadas de plano o calificadas de &nbsp;absurdas o arbitrarias, \u00abm\u00e1xime &nbsp;si la[s] que ha hecho no resulta[n] contraria[s] a la raz\u00f3n, &nbsp;es decir si no est\u00e1 demostrado el defecto apuntado en la &nbsp;demanda, ya que con ello desconocer\u00edan normas de orden &nbsp;p\u00fablico&#8230; y entrar\u00eda a la relaci\u00f3n procesal a &nbsp;usurpar las funciones asignadas v\u00e1lidamente al \u00faltimo &nbsp;para definir el conflicto de intereses\u00bb. &nbsp;(CSJ STC, 11 en. 2005, rad. 1451; reiterada en STC7135, 2 jun., rad. &nbsp;2016-01050). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, tambi\u00e9n se ha dicho de forma reiterada que &nbsp;\u00abno &nbsp;se puede recurrir a la acci\u00f3n tutelar para imponer al fallador &nbsp;una determinada interpretaci\u00f3n de las normas procesales &nbsp;aplicables al asunto sometido a su estudio o una espec\u00edfica &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria, a efectos de que su raciocinio coincida &nbsp;con el de las partes\u00bb &nbsp;(CSJ STC, 18 abr., rad. 2012-0009-01; STC, 27 jun., rad. &nbsp;2012-00088-01; y STC, 12 ag., rad. 2013-00125-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3. Lo &nbsp;anterior se considera suficiente para denegar la protecci\u00f3n &nbsp;pedida. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;fundamento en lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil y Agraria, administrando Justicia en nombre de &nbsp;la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, deniega &nbsp;el &nbsp;amparo solicitado. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito a los interesados y, si la decisi\u00f3n &nbsp;no es impugnada, rem\u00edtase el expediente a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Ausencia &nbsp;justificada &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC6749-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC6749-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2023-02600-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de doce de julio de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., doce (12) de julio de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp; Se &nbsp;decide la acci\u00f3n de tutela promovida por Zaida &nbsp;Yineth \u00c1lvarez [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[64],"tags":[],"class_list":["post-74691","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-julio-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74691","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74691"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74691\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74691"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74691"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74691"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}