{"id":75244,"date":"2024-05-20T22:41:14","date_gmt":"2024-05-20T22:41:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc7500-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:41:14","modified_gmt":"2024-05-20T22:41:14","slug":"stc7500-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc7500-2023\/","title":{"rendered":"STC7500 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC7500-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC7500-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2023-02747-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de dos de agosto de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., dos &nbsp;(2) de agosto de &nbsp;dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la acci\u00f3n de tutela instaurada por Yamile Pi\u00f1eres, &nbsp;Kimberly Annette y V\u00edctor Ernesto Carranza Pi\u00f1eres, &nbsp;Alis Yohanna Guerrero Castro, quien aduce actuar como agente oficiosa &nbsp;de Felipe Andr\u00e9s Carranza, contra la Sala Civil del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, tr\u00e1mite al &nbsp;cual se vincul\u00f3 a las partes e intervinientes en el proceso &nbsp;que origin\u00f3 la queja. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Los promotores del amparo, a trav\u00e9s de apoderado judicial, &nbsp;reclamaron protecci\u00f3n constitucional de sus derechos &nbsp;fundamentales al debido proceso, defensa y contradicci\u00f3n, que &nbsp;dice vulnerados por las autoridades accionadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Solicit\u00f3, &nbsp;entonces, \u00abdejar &nbsp;sin efectos la providencia de fecha 26 de julio de 2022, proferida &nbsp;por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1 Sala &nbsp;Civil de Decisi\u00f3n, dentro del proceso No. 110013103042 2013 &nbsp;00676 03, y en su defecto ordenar que profiera nuevamente fallo en el &nbsp;que adopte las medidas pertinentes, en orden a resolver nuevamente el &nbsp;recurso de apelaci\u00f3n contra la sentencia dictada por el &nbsp;Juzgado Cincuenta y Uno Civil del Circuito de Bogot\u00e1 D.C.,\u2026 &nbsp;corrigiendo los yerros arrostrados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Son hechos &nbsp;relevantes para la definici\u00f3n del presente asunto, los &nbsp;siguientes: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Ginna &nbsp;Juliana Carranza Aguirre promovi\u00f3 demanda contra Mar\u00eda &nbsp;Blanca Carranza de Carranza, Luz Mery, Hollman, V\u00edctor Ernesto &nbsp;y Felipe Carranza Carranza, por ocultamiento y distracci\u00f3n de &nbsp;bienes de la masa sucesoral del causante V\u00edctor Manuel &nbsp;Carranza Ni\u00f1o (q.e.p.d.). El conocimiento del asunto le &nbsp;correspondi\u00f3 al Juzgado Cincuenta y Uno Civil del Circuito de &nbsp;Bogot\u00e1, donde se reconocieron, entre otros, a los accionantes &nbsp;como herederos. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;Contra la referida decisi\u00f3n, se formul\u00f3 recurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n, que est\u00e1 en tr\u00e1mite &nbsp;en esta Corporaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp;Por v\u00eda de tutela se duelen los quejosos, en s\u00edntesis, &nbsp;de la decisi\u00f3n referida a espacio, pues, en su sentir, existi\u00f3 &nbsp;una indebida valoratoria, en la medida en que no tuvo en cuenta los &nbsp;interrogatorios de \u00ablos &nbsp;deponentes Yamile Pi\u00f1eres, Kimberly y V\u00edctor Ernesto &nbsp;Carranza Pi\u00f1eres, [que] no aceptaron que se hubiese efectuado &nbsp;ninguna de las negociaciones con el \u00e1nimo de defraudar si no &nbsp;que era normal dentro del \u00e1mbito familiar que se diera ese &nbsp;tipo de situaciones o negociaciones, as\u00ed mismo que se trataba &nbsp;de bienes que estaban en cabeza de la abuela Mar\u00eda Blanca, &nbsp;debiendo notarse que no se dispuso sobre bienes del causante\u00bb, &nbsp;pues atender lo dicho, era como afirmar que \u00abel &nbsp;causante tambi\u00e9n dispon\u00eda de bienes que se encontraban &nbsp;a su nombre, sobre los cuales daba participaci\u00f3n a sus hijos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. &nbsp;Anotaron que los falladores de conocimiento no ordenaron como prueba &nbsp;la copia del proceso sucesorio, donde \u00abse &nbsp;evidencia, contrario a lo entendido por el despacho, que los bienes &nbsp;ingresaron a inventarios y aval\u00faos, pero fueron excluidos por &nbsp;petici\u00f3n de quien luego demandar\u00eda por ocultamiento de &nbsp;bienes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.6. &nbsp;Refirieron que al declarar el dolo con el indicio de confesi\u00f3n &nbsp;ficta o presunta con la no comparecencia de unos de los demandados a &nbsp;rendir interrogatorio, cuando Yamile, Kimerlly y V\u00edctor &nbsp;Ernesto s\u00ed comparecieron a rendir el interrogatorio; adem\u00e1s, &nbsp;se desconoci\u00f3 el precedente jurisprudencial SC4855-2021 &nbsp;aplicable al caso, respecto de la cesi\u00f3n y la fiducia. &nbsp;<\/p>\n<p>2.7. &nbsp;Indicaron que respecto de la cesi\u00f3n de cuotas de participaci\u00f3n &nbsp;de la Operadora Tur\u00edstica Lord Pierre, donde fungieron como &nbsp;cesionarios Luz Mery, Hollman y V\u00edctor Ernesto, condenaron a &nbsp;Felipe Andr\u00e9s Carranza a reintegrar las acciones junto con el &nbsp;doblado y perder los derechos herenciales sobre estos bienes, sin &nbsp;tener en cuenta, insiste, en que aqu\u00e9l no tuvo que ver con &nbsp;dicho negocio. &nbsp;<\/p>\n<p>2.8. &nbsp;Destacaron que el Tribunal quebrant\u00f3 sus garant\u00edas para &nbsp;cuantificar el valor de la p\u00f3liza para la suspensi\u00f3n de &nbsp;la ejecutoria de la sentencia, pues se bas\u00f3 en una documental &nbsp;ilegalmente allegada al proceso, toda vez que, atendi\u00f3 los &nbsp;valores contenidos en los estados financieros para el a\u00f1o 2022 &nbsp;\u00absiendo &nbsp;dichos valores diferentes a los que legalmente obraban en el proceso &nbsp;para la \u00e9poca en que se surtieron, tanto la cesi\u00f3n como &nbsp;la fiducia\u00bb, &nbsp;relievando que, \u00abno &nbsp;por el hecho de obrar en el proceso los estados financieros de manera &nbsp;material pueden llegar a entenderse la legalidad de la prueba pues &nbsp;ella no arrib\u00f3 con las formalidades que exige la norma para su &nbsp;validez\u00bb, &nbsp;pues \u00abdebe &nbsp;cumplir el postulado del art\u00edculo 174 del C.G.P., a fin de que &nbsp;se cumpla con el principio de publicidad y consecuente contradicci\u00f3n, &nbsp;necesarias para su validez\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.9. &nbsp;Agreg\u00f3 la mandante que obra como agente oficiosa de Felipe &nbsp;Andr\u00e9s Carranza, porque \u00abno &nbsp;fue posible ubicarlo\u00bb &nbsp;para que le otorgara poder, sin embargo, percibe quebranto de las &nbsp;garant\u00edas; y, por parte, que si bien inco\u00f3 una inicial &nbsp;acci\u00f3n de tutela contra el fallo emitido por el Tribunal, lo &nbsp;cierto es que, en su sentir, la presente no es temeraria, pues la &nbsp;primera \u00abcorresponden &nbsp;a 20, la actual solicitud de amparo que se propone contiene m\u00e1s &nbsp;de 35 hechos, sin que, inevitablemente, puedan figurar hechos comunes &nbsp;en ambas tutelas, consecuencia de que derivan de un mismo proceso\u00bb, &nbsp;sumado a que, dicha acci\u00f3n se declar\u00f3 improcedente, &nbsp;porque est\u00e1 curso en recurso de casaci\u00f3n, sin &nbsp;pronunciarse de fondo en el asunto. &nbsp;<\/p>\n<p>3. La Corte &nbsp;admiti\u00f3 el libelo de amparo, orden\u00f3 librar las &nbsp;comunicaciones de rigor y pidi\u00f3 rendir los informes a que &nbsp;alude el art\u00edculo 19 del Decreto 2591 de 1991. &nbsp;<\/p>\n<p>LAS RESPUESTA &nbsp;DE LOS CONVOCADOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Juzgado Cincuenta y Uno Civil del Circuito de Bogot\u00e1 inst\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la improcedencia del resguardo, por incumplir con el presupuesto de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;subsidiariedad, en la medida en que est\u00e1 en tr\u00e1mite el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recurso de casaci\u00f3n formulado contra el fallo criticado; que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no est\u00e1 demostrado un perjuicio irremediable que permita &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;habilitar al fallador constitucional para analizar las decisiones de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;primera y segunda instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sala Civil del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 remiti\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;link para consulta del expediente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3. Mar\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Concepci\u00f3n Rada Duarte, Jorge Enrique Arbel\u00e1ez &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Echeverry y Catalina Rivera G\u00f3mez, en escritos separados, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;indicaron actuar como apoderados judiciales de Sandra Victoria &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Carranza Ocampo, Ginna Juliana Carranza Aguirre y Iliana Catalina &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Carranza Pati\u00f1o, respectivamente, allegaron memoriales sin &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aportar poder especial para actuar en el presente tr\u00e1mite &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;constitucional, por lo que sus manifestaciones no se tienen en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuenta. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conforme &nbsp;al art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, la &nbsp;acci\u00f3n de tutela es un mecanismo jur\u00eddico concebido &nbsp;para proteger los derechos fundamentales, cuando son vulnerados o &nbsp;amenazados por los actos u omisiones de las autoridades p\u00fablicas, &nbsp;en determinadas hip\u00f3tesis, por los particulares, cuya &nbsp;naturaleza subsidiaria y residual no permite sustituir o desplazar a &nbsp;los jueces funcionalmente competentes, ni los medios comunes de &nbsp;defensa judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lineamiento jurisprudencial, en trat\u00e1ndose de actuaciones y &nbsp;providencias judiciales, el resguardo se abre paso de manera &nbsp;excepcional y limitado a la presencia de una irrefutable v\u00eda &nbsp;de hecho, cuando \u00abel &nbsp;proceder ileg\u00edtimo no es dable removerlo a trav\u00e9s de &nbsp;los medios ordinarios previstos en la ley\u00bb &nbsp;(CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 2001-00183-01); y por supuesto, se &nbsp;cumpla el requisito de la inmediatez. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;examen de la demanda de amparo se establece que los gestores se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;duelen (i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;auto de 16 de diciembre de 2022, mediante el cual el Tribunal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;confirm\u00f3 el prove\u00eddo de 31 de octubre anterior, por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;medio de la cual fij\u00f3 monto de cauci\u00f3n para la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;suspensi\u00f3n del cumplimiento de la sentencia, pues, a su &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;parecer, las probanzas tenidas en cuenta para tal fin no son las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pertinentes; y (ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentencia de 26 de julio de 2022 por medio de la cual el Tribunal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;modific\u00f3 el fallo emitido en primera instancia, pues, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;consideran existi\u00f3 una indebida valoraci\u00f3n probatoria. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Preliminarmente, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;advierte la Sala la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;improcedencia del resguardo impetrado por Alis Yohanna Guerrero &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Castro a favor de Felipe Andr\u00e9s Carranza, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comoquiera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que aquella carece de legitimaci\u00f3n para cuestionar por esta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;v\u00eda las actuaciones surtidas en el proceso fuente del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reclamo, por no ser parte en dicha contienda, aunado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a que no demostr\u00f3 los supuestos que validaran su proceder &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como agente oficiosa de Felipe Andr\u00e9s. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;la legitimaci\u00f3n para acudir a este mecanismo de resguardo &nbsp;constitucional, los art\u00edculos 10 y 31 del Decreto 2591 de &nbsp;1991, establecen como presupuesto para su formulaci\u00f3n que &nbsp;quien as\u00ed obre tenga un inter\u00e9s que legitime su &nbsp;intervenci\u00f3n, el cual, cuando se trata de la presunta &nbsp;violaci\u00f3n de los derechos fundamentales generada por &nbsp;actuaciones o providencias judiciales, radica en cabeza de quienes &nbsp;integran alguno de los extremos del litigio o fueron reconocidos como &nbsp;intervinientes. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, frente a la legitimaci\u00f3n para acudir a la acci\u00f3n &nbsp;de tutela, la Sala ha &nbsp;sostenido: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026ciertamente, &nbsp;aunque el art\u00edculo 10 del decreto 2591 de 1991, establece que &nbsp;\u00abcualquier persona\u00bb puede acudir a la referida acci\u00f3n, &nbsp;no debe desconocerse, que a rengl\u00f3n seguido condiciona su &nbsp;legitimaci\u00f3n a que ella sea la \u00abvulnerada o amenazada en &nbsp;uno de sus derechos fundamentales\u00bb, no el de terceros, como as\u00ed &nbsp;tambi\u00e9n se menciona en el [precepto] &nbsp;86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, al decir que a tal &nbsp;mecanismo s\u00f3lo puede acudir quien le hayan sido \u00abvulnerados &nbsp;o amenazados\u00bb aquellos\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026en &nbsp;punto del tema, la jurisprudencia, en reiteradas decisiones ha &nbsp;sostenido que la precitada norma \u00abdispuso cuatro v\u00edas &nbsp;procesales para que el titular de los derechos fundamentales &nbsp;presuntamente vulnerados o amenazados interponga acci\u00f3n de &nbsp;tutela: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026(i) &nbsp;Por s\u00ed mismo, pues no se requiere abogado; (ii) A trav\u00e9s &nbsp;de representante legal en el caso de menores de edad, incapaces &nbsp;absolutos, interdictos y personas jur\u00eddicas; (iii) Por &nbsp;intermedio de un abogado titulado con poder expreso, &nbsp;si as\u00ed se desea; y (iv) Mediante agente &nbsp;oficioso, es decir, por un tercero indeterminado sin necesidad de &nbsp;poder, \u00abcuando el titular de los mismos no est\u00e9 en &nbsp;condiciones de promover su propia defensa\u00bb. &nbsp;Agrega que en este caso se debe manifestar tal situaci\u00f3n en la &nbsp;solicitud de tutela, esto es, se debe poner de presente que se act\u00faa &nbsp;en calidad de agente oficioso y cu\u00e1les son las circunstancias &nbsp;que hacen que el titular de los derechos est\u00e9 imposibilitado &nbsp;para interponer la acci\u00f3n\u2026\u00bb &nbsp;(negrillas fuera de texto) (CSJ &nbsp;STC, 13 dic. 2011, rad. &nbsp;2011-00284-02; &nbsp;reiterada en CSJ, 10 jun. 2016, rad. 2016-00786-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente, &nbsp;recientemente &nbsp;la Corte Constitucional record\u00f3 los elementos necesarios para &nbsp;que opere la figura de agencia oficiosa, precisando que: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;jurisprudencia\u2026 ha fundamentado la agencia oficiosa en tres &nbsp;principios constitucionales \u201c(i) el principio de eficacia de &nbsp;los derechos fundamentales, que como mandato vinculante tanto para &nbsp;las autoridades p\u00fablicas como para los particulares, impone la &nbsp;ampliaci\u00f3n de los mecanismos institucionales para la &nbsp;realizaci\u00f3n efectiva de los contenidos propios de los derechos &nbsp;fundamentales; (ii) el principio de prevalencia del derecho &nbsp;sustancial sobre las formas, principio que se encuentra en estrecha &nbsp;relaci\u00f3n con el anterior y est\u00e1 dirigido a evitar que &nbsp;por razones de formalidad procesal se impida la protecci\u00f3n &nbsp;efectiva de los derechos sustanciales; y (iii) el principio de &nbsp;solidaridad, el cual impone a los miembros de la sociedad velar por &nbsp;la defensa no s\u00f3lo de los derechos fundamentales propios, sino &nbsp;tambi\u00e9n por la defensa de los derechos ajenos cuando sus &nbsp;titulares se encuentran en imposibilidad de promover su defensa\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3.5. &nbsp;Como requisitos normativos para la procedencia de la agencia &nbsp;oficiosa, la Corte ha establecido que: (i) el agente oficioso &nbsp;manifieste que act\u00faa como tal; (ii) del &nbsp;escrito de tutela se infiera que el titular del derecho est\u00e1 &nbsp;imposibilitado para ejercer dicha acci\u00f3n, ya sea por &nbsp;circunstancia f\u00edsicas o mentales; &nbsp;(iii) el &nbsp;titular del derecho debe ratificar lo actuado dentro del proceso y &nbsp;(iv) la informalidad de la agencia, es decir, no requiere que exista &nbsp;relaci\u00f3n formal entre el agente y el agenciado. \u201cEsta &nbsp;figura se encuentra limitada por la prueba del estado de &nbsp;vulnerabilidad del agenciado. Esto garantiza &nbsp;la &nbsp;autonom\u00eda de la voluntad de la persona que tiene la capacidad &nbsp;legal para ejercicio sus derechos fundamentales por s\u00ed misma\u201d &nbsp;(CC &nbsp;T-406\/17) (negrilla fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Zanjado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lo anterior, respecto del primer reproche advierte &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la Corte que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;solicitud de resguardo carece del prenotado requisito de inmediatez, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;habida cuenta que el prove\u00eddo que confirm\u00f3 el auto que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;orden\u00f3 prestar cauci\u00f3n para la suspensi\u00f3n del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cumplimiento de la sentencia, data del 16 de diciembre de 2022. &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, desde la &nbsp;fecha en la que se dict\u00f3 esa decisi\u00f3n (16 de diciembre &nbsp;de 2022), &nbsp;y la &nbsp;data de interposici\u00f3n de la demanda de tutela que ocupa la &nbsp;atenci\u00f3n de la Sala, 13 de julio de la presente anualidad, &nbsp;transcurrieron m\u00e1s de 6 meses, &nbsp;super\u00e1ndose el lapso que &nbsp;ha fijado la acentuada jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n como &nbsp;razonable y proporcional para activar esta acci\u00f3n excepcional, &nbsp;sin que la foliatura reporte la existencia de &nbsp;alg\u00fan motivo que justifique la anotada tardanza en acudir a &nbsp;este mecanismo de protecci\u00f3n constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el requisito de inmediatez, se ha sostenido que: &nbsp;<\/p>\n<p>(&#8230;) si bien &nbsp;la jurisprudencia no ha se\u00f1alado de manera un\u00e1nime el &nbsp;t\u00e9rmino en el cual debe operar el decaimiento de la petici\u00f3n &nbsp;de amparo frente a decisiones judiciales por falta de inmediatez, s\u00ed &nbsp;resulta di\u00e1fano que \u00e9ste no puede ser tan ampl\u00edo &nbsp;que impida la consolidaci\u00f3n de las situaciones jur\u00eddicas &nbsp;creadas por la jurisdicci\u00f3n y, menos a\u00fan, que no &nbsp;permita adquirir certeza sobre los derechos reclamados. En este orden &nbsp;de ideas un lapso de tiempo como el que aqu\u00ed ha transcurrido &nbsp;(&#8230;), adem\u00e1s de excesivo, pone de manifiesto la ausencia de &nbsp;apremio en la interposici\u00f3n del amparo y el \u00e1nimo, &nbsp;simplemente, de reabrir una cuesti\u00f3n oportunamente decidida &nbsp;por la jurisdicci\u00f3n. En verdad, muy breve ha de ser el tiempo &nbsp;que debe transcurrir entre la fecha de la determinaci\u00f3n &nbsp;judicial acusada y el reclamo constitucional que se enfila contra &nbsp;ella, con miras a que \u00e9ste \u00faltimo no pierda su raz\u00f3n &nbsp;de ser, convirti\u00e9ndose, subsecuentemente, en un instrumento &nbsp;que genere incertidumbre, zozobra y menoscabo a los derechos y &nbsp;leg\u00edtimos intereses de terceros. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, en el presente evento no puede tenerse por cumplida la &nbsp;exigencia de inmediatez de la solicitud por cuanto supera en mucho el &nbsp;lapso razonable de los seis meses que se adopta, y no se demostr\u00f3, &nbsp;ni invoc\u00f3 siquiera, justificaci\u00f3n de tal demora por el &nbsp;accionante. &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 2 ago. 2007, rad. 2007-00188-01; reiterada, entre muchas otras, &nbsp;en STC, 10 may. 2012, rad. 2012-00413-01) &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;otra parte, frente al segundo de los reproches, de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los documentos obrantes en el expediente, que el amparo incoado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;estaba llamado al fracaso, atendiendo a que lo realmente pretendido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por los gestores es obtener la revocatoria del fallo emitido el 26 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de julio de 2022, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en el juicio de en el juicio de ocultamiento y distracci\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;bienes que inco\u00f3 Ginna Juliana Carranza Aguirre, al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;considerar que existi\u00f3 una indebida valoraci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;probatoria. &nbsp;<\/p>\n<p>5.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tal &nbsp;inviabilidad del resguardo dimana de que &nbsp;la jurisdicci\u00f3n constitucional ya &nbsp;tuvo la oportunidad de pronunciarse sobre los hechos y pretensiones &nbsp;expuestos en el asunto del ep\u00edgrafe, con ocasi\u00f3n de una &nbsp;inicial acci\u00f3n de tutela que formul\u00f3, entre otros, &nbsp;Kimberlly Annette y V\u00edctor Ernesto Carranza Pi\u00f1eres &nbsp;frente al mismo asunto que aqu\u00ed cuestionan, de donde est\u00e1 &nbsp;vedado realizar un nuevo estudio de esa tem\u00e1tica a la luz de &nbsp;los derechos fundamentales, subsumi\u00e9ndose la presente acci\u00f3n &nbsp;en el supuesto del art\u00edculo 38 del Decreto 2591 de 1991. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, de acuerdo a lo extractado en el fallo de tutela proferido &nbsp;por esta Sala de Casaci\u00f3n Civil el pasado 7 de diciembre &nbsp;(STC16241-2022), &nbsp;al denegar de la preliminar salvaguarda referida, se tiene que en &nbsp;aquella oportunidad los petentes, luego de rese\u00f1ar tambi\u00e9n &nbsp;una indebida valoraci\u00f3n probatoria que, a su parecer, generara &nbsp;supuestas irregularidades, pretendi\u00f3, en lo medular, \u00abque &nbsp;\u00abse deje sin efecto\u00bb la sentencia calendada 26 de julio &nbsp;de 2022 que confirm\u00f3 el fallo proferido el 28 de junio de 2021 &nbsp;que declar\u00f3 que distrajeron y ocultaron bienes dolosamente de &nbsp;la sociedad conyugal existente entre Mar\u00eda Blanca Carranza y &nbsp;V\u00edctor Manuel Carranza Ni\u00f1o (q.e.p.d.), y que como &nbsp;consecuencia de ello, se ordene \u00abdar plena validez judicial al &nbsp;contrato de transacci\u00f3n suscrito por las partes procesales el &nbsp;20 de mayo de 2016\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;ante esa contingencia esta Corte, consider\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>&#8230;El &nbsp;amparo constitucional invocado no est\u00e1 llamado a prosperar, &nbsp;comoquiera que es &nbsp;palpable que la residualidad aqu\u00ed exigida no est\u00e1 &nbsp;satisfecha, por cuanto el asunto objeto de debate, esto es, la &nbsp;sentencia que confirm\u00f3 lo resuelto en el fallo de primer grado &nbsp;(26 jul. 2022 y 28 jun. 2021) y con ello dispuso la restituci\u00f3n &nbsp;de bienes con las sanciones contempladas en la codificaci\u00f3n &nbsp;civil, es un asunto que no ha sido definido hasta el momento, &nbsp;comoquiera que de acuerdo con los informes allegados y la consulta &nbsp;del Sistema de Informaci\u00f3n Judicial Siglo XXI, se tiene que &nbsp;contra dicha decisi\u00f3n se interpuso recurso extraordinario de &nbsp;casaci\u00f3n que se encuentra en tr\u00e1mite. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;en casos como el que ocupa la atenci\u00f3n de la Corte, por &nbsp;disposici\u00f3n expresa del art\u00edculo 6\u00ba del Decreto &nbsp;2591 de 1991 y por los raciocinios aqu\u00ed consignados, debe &nbsp;prevalecer el requisito de procedibilidad de la acci\u00f3n de &nbsp;tutela denominado subsidiariedad, de forma que la controversia &nbsp;descrita debe someterse a los mecanismos ordinarios con los cuales se &nbsp;resolver\u00edan las inconformidades de los actores y ello torna &nbsp;en improcedente el ruego superlativo. &nbsp;<\/p>\n<p>Mem\u00f3rese &nbsp;que la acci\u00f3n de tutela, dado su car\u00e1cter residual y &nbsp;excepcional, no &nbsp;ha sido instituida para reemplazar los remedios contemplados por el &nbsp;legislador para definir las protestas de quienes participan en un &nbsp;proceso, siendo ese el escenario en el deben alegar sus protestas. &nbsp;Por eso, la Corte ha dicho, insistentemente, que este sendero: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;no fue establecido para sustituir o desplazar las competencias &nbsp;propias de las autoridades judiciales o administrativas, ni para &nbsp;anticipar las decisiones de determinado asunto sometido a su &nbsp;consideraci\u00f3n, pretextando la supuesta violaci\u00f3n de &nbsp;derechos fundamentales. Mientras las personas tengan a su alcance &nbsp;otros medios defensivos o los mismos est\u00e9n siguiendo su curso &nbsp;normal, no es dable acudir a este mecanismo de protecci\u00f3n, ya &nbsp;que no fue instituido para alternar con las herramientas de defensa &nbsp;judicial que el ordenamiento jur\u00eddico ha contemplado, sino &nbsp;cuando carezca de \u00e9stas\u00bb (CSJ STC, 28 oct. 2011, rad. &nbsp;00312-01, reiterada entre otras en STC8897-2017, 21 jun. 2017, rad. &nbsp;00230-01, y STC10432-2017, 19 jul. 2017, rad. 00388-01, entre otras). &nbsp;(CSJ STC13376-2021, reiterada &nbsp;entre otras en STC8647-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;trata, entonces, de una queja constitucional reiterada, lo que basta &nbsp;para su rechazo, sin que las leves diferencias entre el inicial ruego &nbsp;y el presente tengan la virtud de alterar tal conclusi\u00f3n, ante &nbsp;la clara identidad de hechos, derechos y partes, supuesto frente al &nbsp;que reiteradamente ha dejado dicho la Corte que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026\u201ccu\u00e1ndo &nbsp;ocurre la temeridad (\u2026) &nbsp;conlleva a examinar si el posterior amparo es igual al primero, vale &nbsp;decir, si entre ambos existe identidad de hechos y derechos, as\u00ed &nbsp;como las partes accionante y accionada, no &nbsp;importa que tengan algunas diferencias incidentales, &nbsp;y por \u00faltimo, si la repetici\u00f3n de \u00e9ste obedece a &nbsp;un motivo justificado, como ser\u00eda, por ejemplo, la ocurrencia &nbsp;de sucesos nuevos o distintos que conlleven una verdadera variaci\u00f3n &nbsp;de la situaci\u00f3n f\u00e1ctica inicial\u2026 De acuerdo con &nbsp;lo anotado y tras confrontar lo expresado en el actual libelo con lo &nbsp;consignado en el fallo proferido el 30 de abril de 2010 por la Sala &nbsp;de Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Bucaramanga dentro del expediente 2010-0039-01, debe concluirse &nbsp;innegablemente que con esta solicitud la actora incurri\u00f3 en &nbsp;conducta temeraria\u2026 sin &nbsp;que tenga incidencia que la gestora haya ampliado el listado de &nbsp;garant\u00edas presuntamente transgredidas y las pretensiones &nbsp;perseguidas en uno y otro resguardo, e intentado modificar el &nbsp;planteamiento de los hechos\u201d &nbsp;(prove\u00eddo de 2 de febrero de 2012, exp. 00622-01), ni que \u201cla &nbsp;segunda tutela &nbsp;se hubiese dirigido adem\u00e1s contra el Juez Cuarto Civil &nbsp;Municipal de Descongesti\u00f3n\u201d &nbsp;(providencia de 11 de septiembre de 2009, exp. 01280-01, sub l\u00edneas &nbsp;fuera de texto) (Se &nbsp;resalt\u00f3 &#8211; CSJ STC, 23 may. 2013, rad. 2013-00643-01; &nbsp;reiterada, entre muchas otras, en STC1228-2015, 12 feb., rad. &nbsp;2014-00789-01; y STC4958-2018, &nbsp;19 abr., rad. 2017-00448-02). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;casos que guardan similitud con el de ahora, esta Corporaci\u00f3n &nbsp;ha considerado que: &nbsp;<\/p>\n<p>Precisamente &nbsp;para evitar este tipo de abusos, el art\u00edculo 38 del decreto &nbsp;2591 de 1991 dispuso: \u2018cuando, sin motivo expresamente &nbsp;justificado, la misma acci\u00f3n de tutela sea presentada por la &nbsp;misma persona o su representante ante varios jueces o tribunales, se &nbsp;rechazar\u00e1n o decidir\u00e1n desfavorablemente todas las &nbsp;solicitudes\u2019\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;estas circunstancias, es inadmisible la presencia de un &nbsp;compulsivo &nbsp;ejercicio de la acci\u00f3n de tutela respecto de un asunto &nbsp;id\u00e9ntico; de all\u00ed que seg\u00fan la norma en cita, &nbsp;tal conducta est\u00e1 te\u00f1ida de temeridad y acarrea como &nbsp;consecuencia, no s\u00f3lo que se decida en forma desfavorable la &nbsp;solicitud de la accionante, sino que se juzgue la conducta &nbsp;denunciada, situaci\u00f3n que impone dar estricto cumplimiento al &nbsp;precepto anotado en orden a imponer, seg\u00fan el caso, las &nbsp;sanciones previstas (CSJ &nbsp;STC, 20 abr. 2006, rad. 2006-00522-00; reiterada, entre otras, en &nbsp;STC6152, 21 may. 2015, rad. 2015-00678-01). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;margen de lo anterior, especialmente a las pretensiones incoadas por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Yamile Pi\u00f1eres de Carranza, advierte la Corte que el amparo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tampoco tiene vocaci\u00f3n de prosperidad toda vez que se torna &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;prematuro, en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la medida en que, como qued\u00f3 visto, el fallo censurado fue &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;opugnado por los promotores, a trav\u00e9s del recurso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n, que fue concedido y remitido a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esta Corporaci\u00f3n a fin de impartir el tr\u00e1mite que en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho corresponda. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior traduce &nbsp;que como &nbsp;el medio de impugnaci\u00f3n referido est\u00e1n en curso, el &nbsp;juzgador constitucional no puede anticiparse a las decisiones que son &nbsp;del resorte exclusivo del juez natural, ya que ello equivaldr\u00eda &nbsp;a invadir injustificadamente sus privativas funciones y competencia, &nbsp;sin que sean de recibo los argumentos tra\u00eddos con la solicitud &nbsp;de amparo, destacando que no se evidencia el perjuicio irremediable &nbsp;alegado, sumado a que no fue demostrado. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, reiteradamente ha sostenido la Sala que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026resulta &nbsp;palmaria la impertinencia del amparo deprecado, toda vez que el &nbsp;quejoso est\u00e1 haciendo uso de otro medio de defensa judicial y &nbsp;debe esperar que la autoridad cuestionada profiera la respectiva &nbsp;determinaci\u00f3n, en atenci\u00f3n a que no es admisible que el &nbsp;Juez de tutela se anticipe a una decisi\u00f3n que por competencia &nbsp;debe adoptar el juzgador natural; por tanto, el constitucional no &nbsp;puede invadir la competencia, despojando de las atribuciones &nbsp;asignadas v\u00e1lidamente al funcionario de conocimiento por el &nbsp;constituyente y el legislador, pues si fuera de otra manera, &nbsp;desconocer\u00eda el car\u00e1cter residual de esta senda y las &nbsp;normas de orden p\u00fablico, que son de obligatoria aplicaci\u00f3n, &nbsp;con la consiguiente alteraci\u00f3n de las reglas preestablecidas y &nbsp;el quebrantamiento de las prerrogativas de los intervinientes en tal &nbsp;causa\u00bb &nbsp;(CJS &nbsp;STC6999-2016, 27 may., rad. 2016-00436-01). &nbsp;<\/p>\n<p>7.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Basta lo dicho &nbsp;en precedencia para denegar la protecci\u00f3n pedida. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;fundamento en lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil y Agraria, administrando Justicia en nombre de &nbsp;la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, declara &nbsp;improcedente &nbsp;el amparo solicitado. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes y, en &nbsp;oportunidad, rem\u00edtanse las diligencias a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n, en caso de no &nbsp;impugnarse. &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC7500-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC7500-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2023-02747-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de dos de agosto de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., dos &nbsp;(2) de agosto de &nbsp;dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp; Se &nbsp;decide la acci\u00f3n de tutela instaurada por Yamile Pi\u00f1eres, &nbsp;Kimberly Annette [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[65],"tags":[],"class_list":["post-75244","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-agosto-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75244","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75244"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75244\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75244"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75244"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75244"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}