{"id":75377,"date":"2024-05-20T22:41:18","date_gmt":"2024-05-20T22:41:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc7765-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:41:18","modified_gmt":"2024-05-20T22:41:18","slug":"stc7765-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc7765-2023\/","title":{"rendered":"STC7765 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC7765-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC7765-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 11001-02-03-000-2023-02922-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en Sala de nueve de agosto de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., nueve (9) de agosto de dos mil veintitr\u00e9s (2023)-. &nbsp;<\/p>\n<p>Desata &nbsp;la Corte la tutela que Mar\u00eda &nbsp;Bolivia Gonz\u00e1lez S\u00e1nchez instaur\u00f3 &nbsp;contra la Sala &nbsp;Civil Familia del Tribunal Superior y &nbsp;el Juzgado Tercero Civil del Circuito, ambos del Distrito Judicial de &nbsp;Buga, &nbsp;extensiva a los dem\u00e1s intervinientes en el consecutivo &nbsp;2020-00049. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;La libelista, a trav\u00e9s de apoderado, exigi\u00f3 &nbsp;la protecci\u00f3n de los derechos al \u00abdebido &nbsp;proceso, igualdad, acceso a la administraci\u00f3n de justicia y el &nbsp;principio de legalidad\u00bb, &nbsp;para &nbsp;que se \u00abdejar[a] &nbsp;sin efectos la &nbsp;sentencia anticipada del 12 de mayo de 2022, proferida por el Juzgado &nbsp;[acusado], &nbsp;y la sentencia No.140 de fecha 09 de noviembre de 2022, emitida por &nbsp;la [Magistratura &nbsp;accionada] &nbsp;dentro del proceso [referenciado]\u00bb &nbsp;y, en consecuencia, se ordenara al primero \u00abprof[erir] &nbsp;una nueva sentencia, teniendo en cuenta los lineamientos establecidos &nbsp;por la ley y la jurisprudencia que versa sobre la (\u2026) Litis\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sustento adujo que el &nbsp;Juzgado &nbsp;Tercero Civil del Circuito de Buga neg\u00f3 las pretensiones de la &nbsp;demanda que present\u00f3 contra Zoraida S\u00e1nchez de Gonz\u00e1lez &nbsp;y Bertha Catalina Gonz\u00e1lez S\u00e1nchez (rad. &nbsp;2020-00049) &nbsp;para que se declarara \u00abla &nbsp;nulidad [absoluta] &nbsp;de &nbsp;la liquidaci\u00f3n de la &nbsp;sociedad &nbsp;La Catalina Ltda., contenida en el Acta 06 de agosto 14 de 2002, &nbsp;elevada a escritura p\u00fablica No. 149 de 22 de enero de 2003, &nbsp;corrida en la Notar\u00eda Segunda del C\u00edrculo de &nbsp;Guadalajara de Buga, registrada en la matr\u00edcula inmobiliaria &nbsp;373-34521 (\u2026)\u00bb, &nbsp;en &nbsp;decisi\u00f3n anticipada (12 may. 2022) que el superior confirm\u00f3 &nbsp;(9 nov.), con fundamento en que ciertamente la \u00abacci\u00f3n\u00bb &nbsp;incoada est\u00e1 prescrita, resoluci\u00f3n que pidi\u00f3 &nbsp;aclarar y debati\u00f3 a trav\u00e9s del \u00abrecurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;siendo negadas tales postulaciones (24 nov.), \u00faltima de ellas &nbsp;tambi\u00e9n en sede de queja (21 mar. 2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Sostuvo &nbsp;que dichas autoridades incurrieron en los defectos \u00abf\u00e1ctico, &nbsp;desconocimiento del precedente y violaci\u00f3n directa de la &nbsp;Constituci\u00f3n\u00bb, &nbsp;ya que valoraron indebidamente las pruebas recaudadas, en la medida &nbsp;que estas acreditan que el \u00abacta &nbsp;de liquidaci\u00f3n\u00bb &nbsp;materia de disputa es \u00abnula\u00bb, &nbsp;situaci\u00f3n que debi\u00f3 ser \u00abdeclarada\u00bb &nbsp;por estas, para \u00abasegurar &nbsp;un resultado justo y equitativo dentro del proceso\u00bb, &nbsp;conforme lo se\u00f1ala la jurisprudencia constitucional (T-173 de &nbsp;1993, T-1341 de 2001, T-068 de 2005, T-956 de 2006, T-230 de 2011, &nbsp;T-430 de 2011 y T-466 de 2011). &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;La &nbsp;Sala Civil Familia del Tribunal Superior y el Juzgado Tercero Civil &nbsp;del Circuito de Buga defendieron la legalidad de su proceder. &nbsp;<\/p>\n<p>Bertha &nbsp;Catalina Gonz\u00e1lez S\u00e1nchez se opuso al auxilio, tras &nbsp;manifestar que \u00abel &nbsp;poder especial\u00bb &nbsp;otorgado por la actora para incoar el ruego \u00abes &nbsp;insuficiente\u00bb, &nbsp;ya que \u00absi &nbsp;bien determina contra que autoridades se dirige la acci\u00f3n, &nbsp;aparece por el contrario silente respecto del objeto del mandato &nbsp;judicial, pues no enuncia ni la naturaleza del proceso, ni su &nbsp;radicaci\u00f3n, ni las providencias atacadas, ni a\u00fan el &nbsp;temario en controversia, como tampoco quienes fueron las partes &nbsp;actuantes en el proceso al cual apunta su disenso\u00bb, &nbsp;sumado a que desaprovech\u00f3 el \u00abrecurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n\u00bb &nbsp;para debatir la providencia que objetada, dado que tuvo \u00abla &nbsp;oportunidad de demostrar con el medio probatorio reclamado por la ley &nbsp;(peritazgo), su leg\u00edtimo inter\u00e9s para acudir y agotar &nbsp;tal instancia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Confrontado &nbsp;el escrito genitor con la evidencia acopiada en el plenario, muy &nbsp;pronto se anuncia que la salvaguarda no tiene vocaci\u00f3n de &nbsp;prosperidad, porque la determinaci\u00f3n que &nbsp;ratific\u00f3 el triunfo de la excepci\u00f3n de \u00abprescripci\u00f3n\u00bb &nbsp;formulada por una de las demandadas en la Litis &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;2020-00049, &nbsp;no &nbsp;fue el resultado de criterios subjetivos u ostensiblemente alejados &nbsp;del ordenamiento jur\u00eddico o de la realidad procesal. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, la gestora se &nbsp;duele del fallo emitido el 9 de noviembre de 2022 por la Sala Civil &nbsp;Familia del Tribunal Superior de Buga, &nbsp;por medio del cual resolvi\u00f3: \u00abCONFIRMAR &nbsp;la sentencia\u00bb &nbsp;proferida el 12 de mayo anterior por el Juzgado Tercero Civil del &nbsp;Circuito de la misma ciudad que, a su vez, \u00abDECLAR[\u00d3] &nbsp;probada la excepci\u00f3n de m\u00e9rito o fondo propuesta por la &nbsp;demandada Bertha Catalina Gonz\u00e1lez S\u00e1nchez denominada &nbsp;como PRESCRIPCI\u00d3N DE LA ACCI\u00d3N DE NULIDAD\u00bb, &nbsp;dado &nbsp;que, en &nbsp;su sentir, no apreci\u00f3 correctamente los medios de convicci\u00f3n &nbsp;obrantes en el expediente, y lo hizo de espaldas al \u00abprecedente\u00bb &nbsp;contenido en los pronunciamientos \u00abT-173 &nbsp;de 1993, T-1341 de 2001, T-068 de 2005, T-956 de 2006, T-230 de 2011, &nbsp;T-430 de 2011 y T-466 de 2011\u00bb &nbsp;de la Corte Constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;soportar dicha inferencia, preliminarmente aclar\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abLa &nbsp;validez jur\u00eddica de los actos o contratos, no se encuentra &nbsp;exenta del fen\u00f3meno prescriptivo como pareciera entenderlo el &nbsp;recurrente; por el contrario, conforme al art\u00edculo 1742 del &nbsp;C\u00f3digo Civil, la nulidad absoluta puede sanearse por &nbsp;prescripci\u00f3n extraordinaria, disposici\u00f3n que fue &nbsp;declarada exequible por la Corte Constitucional en C-597 de 1998. En &nbsp;esa medida, tiene dicho la Corte, \u00abel cumplimiento del plazo &nbsp;extintivo, unido a la inactividad del interesado, tienen por efecto &nbsp;purgar el vicio y conferir certeza al acto o negocio jur\u00eddico &nbsp;torn\u00e1ndolo invulnerable &nbsp;frente a los ataques contra su validez\u00bb &nbsp;y al juzgador no le es dable declararla de oficio, \u00absolo de esa &nbsp;manera puede entenderse el efecto del saneamiento de la nulidad &nbsp;absoluta por prescripci\u00f3n extraordinaria\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;al adentrase en el reparo esbozado por la demandante con la &nbsp;apelaci\u00f3n, asever\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;Sobre la forma como debe contabilizarse el t\u00e9rmino de &nbsp;prescripci\u00f3n en eventos como el de esta litis, le asiste raz\u00f3n &nbsp;al recurrente, cuando afirma que depende del momento en que surge el &nbsp;inter\u00e9s jur\u00eddico de quien la alega, amen que, si la &nbsp;pretensi\u00f3n de invalidez se dirige contra un acto o negocio &nbsp;sujeto a registro, en cuya celebraci\u00f3n no haya participado el &nbsp;demandante, por regla general, ese lapso \u00fanicamente puede &nbsp;empezar a correr a partir de la respectiva inscripci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;estos t\u00e9rminos lo ha planteado la Corte Suprema de Justicia: &nbsp;<\/p>\n<p>[E]l &nbsp;legislador guarda silencio respecto a la oportunidad precisa para &nbsp;demandar la nulidad absoluta de un acto o negocio jur\u00eddico, &nbsp;luego corresponde al int\u00e9rprete definir \u00aba partir de &nbsp;cu\u00e1ndo pod\u00eda ejercitarse la acci\u00f3n o el derecho\u00bb &nbsp;(SC-3 de mayo de 2002, exp. 6153), en cuyo labor\u00edo, es preciso &nbsp;verificar en qu\u00e9 momento el legitimado para invocarla tuvo o &nbsp;debi\u00f3 tener conocimiento de la existencia del acto de &nbsp;cuestionada validez; desde all\u00ed surgir\u00eda su inter\u00e9s &nbsp;jur\u00eddico, la posibilidad de controvertirlo y, por tanto, la &nbsp;carga de enfrentar las consecuencias desfavorables por su inactividad &nbsp;(\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;suma, el t\u00e9rmino dentro del cual puede ejercerse la acci\u00f3n &nbsp;de nulidad absoluta de un acto contractual por parte de un tercero &nbsp;que no estuvo en la convenci\u00f3n, comienza a partir del momento &nbsp;en que tuvo conocimiento de su existencia o debi\u00f3 tenerlo, &nbsp;circunstancia que se supone aconteci\u00f3 en la fecha de la &nbsp;respectiva inscripci\u00f3n en la Oficina Registro de Instrumentos &nbsp;P\u00fablicos, salvo &nbsp;que se pruebe haberlo sabido antes &nbsp;(Negrillas de la Sala)\u00bb. (Extracto &nbsp;tomado de la sentencia SC279-2021, 15 feb., Exp. 2004-00088-02). &nbsp;<\/p>\n<p>Premisas &nbsp;a partir de las cuales, dedujo: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;Sin embargo, lo dicho no implica que, en el caso particular, el &nbsp;t\u00e9rmino prescriptivo para la acci\u00f3n de nulidad invocada &nbsp;respecto de la escritura p\u00fablica No. 149 del 22 &nbsp;de enero de 2003, &nbsp;haya empezado a correr frente a la se\u00f1ora MARIA &nbsp;BOLIVIA GONZALEZ SANCHEZ, &nbsp;solo hasta el 11 de julio de 2019, cuando fue inscrito en el folio de &nbsp;matr\u00edcula inmobiliaria No. 373-34521 de la Oficina de Registro &nbsp;de Buga, pues &nbsp;a ella, en &nbsp;su calidad socia &nbsp;de la liquidada &#8216;LA CATALINA LTDA&#8217;, le &nbsp;resultaba oponible desde el 27 de enero de 2003, fecha en la que la &nbsp;escritura demandada fue anotada en el registro mercantil de la &nbsp;empresa en comento\u00bb. &nbsp;(Subrayas &nbsp;adrede). &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;esa deducci\u00f3n, agreg\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abY &nbsp;si en gracia de discusi\u00f3n se admitiera que con ocasi\u00f3n &nbsp;de la sentencia de primera &nbsp;instancia, &nbsp;dictada el 29 de marzo de 2004 por el Juzgado Segundo Civil del &nbsp;Circuito de Buga, en el marco de un proceso de impugnaci\u00f3n de &nbsp;actas de asamblea, promovido por la misma demandante, en la que se &nbsp;decidi\u00f3 \u00abDeclarar &nbsp;la nulidad absoluta del acta n\u00famero 02 de abril 5 de 2002, por &nbsp;la cual se acord\u00f3 la disoluci\u00f3n &nbsp;de la sociedad LA CATALINA LTDA\u00bb, &nbsp;actu\u00f3 \u2013 mejor &nbsp;dicho, no lo hizo- &nbsp;bajo el genuino convencimiento, que el documento p\u00fablico por &nbsp;medio del cual se instrumentar\u00eda la liquidaci\u00f3n, no &nbsp;surtir\u00eda ning\u00fan efecto, ello solo pudo ser as\u00ed, &nbsp;hasta el 19 de mayo de 2005 que se notific\u00f3 por estado el auto &nbsp;proferido por otra Sala de este mismo Tribunal, que resolvi\u00f3 &nbsp;\u00abDAR &nbsp;POR TERMINADO &nbsp;el proceso abreviado (\u2026) promovido por MARIA &nbsp;BOLIVIA GONZALEZ SANCHEZ\u00bb, &nbsp;precisamente, &nbsp;en raz\u00f3n a que ya se hab\u00eda liquidado la persona &nbsp;jur\u00eddica\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;finalmente concluir, que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;Entonces, para esta Sala de Decisi\u00f3n, no cabe ninguna duda &nbsp;que, por lo menos desde el 19 &nbsp;de mayo de 2005 &nbsp;empez\u00f3 a correr, para la aqu\u00ed demandante, la &nbsp;prescripci\u00f3n extintiva de la acci\u00f3n de nulidad absoluta &nbsp;respecto la escritura p\u00fablica por medio de la cual se liquid\u00f3 &nbsp;la empresa de la que aquella era socia, pues a partir de esa data, no &nbsp;solo perdi\u00f3 vigencia la sentencia del 29 de marzo de 2004 que &nbsp;puso en vilo la disoluci\u00f3n de la sociedad \u2013sobre &nbsp;la cual se soportan las pretensiones de esta nueva demanda-, &nbsp;sino que adem\u00e1s, con certeza, debi\u00f3 conocer el acto de &nbsp;liquidaci\u00f3n que hoy pretende anular \u2013y &nbsp;los efectos que irradiar\u00eda sobre el inmueble matriculado con &nbsp;el No. 373-34521-, &nbsp;dado que, reiteramos, fue justamente por estar liquidada, que este &nbsp;Tribunal, en pret\u00e9rita oportunidad, dio por terminado el &nbsp;multireferenciado asunto. &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;esa l\u00f3gica, sin importar qu\u00e9 clase de prescripci\u00f3n &nbsp;se aplique, esto es, aquella \u00abde los asociados entre s\u00ed &nbsp;por raz\u00f3n de la sociedad\u00bb que opera en cinco a\u00f1os, &nbsp;a partir de la fecha de disoluci\u00f3n de la sociedad, seg\u00fan &nbsp;el canon 256 del C\u00f3digo de Comercio o la ordinaria de diez &nbsp;a\u00f1os, desde que se ha conocido o debido conocer el acto &nbsp;jur\u00eddico, contemplada en el art\u00edculo 2536 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, modificado por el art\u00edculo 8\u00b0 de la Ley 791 de &nbsp;2002, para el 1\u00b0 de septiembre de 2020 que se &nbsp;present\u00f3 &nbsp;esta demanda, la misma se hallaba consumada, dando al traste con las &nbsp;pretensiones\u00bb. (Subrayas &nbsp;propias del texto, &nbsp;Archivo &nbsp;5) 2020-00049-01Sentencia.pdf., expediente digitalizado remitido). &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;este panorama, se vislumbra que tales elucubraciones no revisten &nbsp;arbitrariedad o capricho alguno, por cuanto se ajustan a la &nbsp;normatividad y la \u00abjurisprudencia &nbsp;vinculante\u00bb, &nbsp;de suerte que, lo &nbsp;anhelado por la querellante no puede salir avante. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, las providencias destacadas por la precursora no guardan &nbsp;relaci\u00f3n con la tem\u00e1tica ac\u00e1 analizada, lo &nbsp;que desvirt\u00faa su condici\u00f3n de \u00abprecedente\u00bb &nbsp;y, por ende, su obligado &nbsp;acatamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;As\u00ed las cosas, de &nbsp;la resoluci\u00f3n del &nbsp;Tribunal de Buga no &nbsp;emerge defecto alguno que configure \u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb &nbsp;como lo sugiere la impulsora, quien busca imponer su propia visi\u00f3n &nbsp;acerca de la soluci\u00f3n que debi\u00f3 darse a la contienda &nbsp;debatida, sin que tal designio acompase con la finalidad de la v\u00eda &nbsp;superlativa, cuyo objetivo no es servir de tercera \u00abinstancia\u00bb &nbsp;para rebatir los \u00abargumentos &nbsp;de la autoridad judicial\u00bb &nbsp;en &nbsp;el \u00e1mbito de sus facultades (STC, 6 may. 2011, Rad. 00829-00; &nbsp;reiterada recientemente, entre otras, en STC6691-2023 y &nbsp;STC6693-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp; &nbsp;Finalmente, &nbsp;basta decir, en relaci\u00f3n con los reparos de Bertha Catalina &nbsp;Gonz\u00e1lez S\u00e1nchez en su r\u00e9plica al amparo, que el &nbsp;\u00abpoder &nbsp;especial\u00bb &nbsp;arrimado por el mandatario judicial de la tutelante atiende las &nbsp;reglas fijadas por la \u00abjurisprudencia &nbsp;constitucional\u00bb &nbsp;frente al \u00abapoderamiento &nbsp;judicial en sede de tutela\u00bb &nbsp;(C.C. T-024 de 2019 y T-292 de 2021), dentro de las cuales no est\u00e1n &nbsp;las formalidades advertidas por esta. Adem\u00e1s, tampoco es &nbsp;factible endilgar a la quejosa un actuar negligente en la defensa de &nbsp;sus prerrogativas esenciales, comoquiera que el arribo de un dictamen &nbsp;pericial para acreditar el inter\u00e9s para recurrir en casaci\u00f3n &nbsp;no garantiza per &nbsp;se &nbsp;la viabilidad del ataque extraordinario, en tanto que, como se ha &nbsp;dicho, este debe \u00abcumplir &nbsp;con los requisitos previstos en el art\u00edculo 226 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso\u00bb &nbsp;(CSJ AC1436-2022, 7 abr., rad. 2021-04253-00), cuyo m\u00e9rito &nbsp;entonces ser\u00e1 determinado por el Tribunal al momento de &nbsp;resolver sobre su admisibilidad. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp; &nbsp;Son &nbsp;estas reflexiones las que llevan al fracaso del socorro suplicado. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito y, de no impugnarse esta &nbsp;determinaci\u00f3n, rem\u00edtase el expediente a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC7765-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC7765-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 11001-02-03-000-2023-02922-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en Sala de nueve de agosto de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., nueve (9) de agosto de dos mil veintitr\u00e9s (2023)-. &nbsp; Desata &nbsp;la Corte la tutela que Mar\u00eda &nbsp;Bolivia Gonz\u00e1lez S\u00e1nchez instaur\u00f3 &nbsp;contra la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[65],"tags":[],"class_list":["post-75377","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-agosto-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75377","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75377"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75377\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}