{"id":75755,"date":"2024-05-20T22:41:28","date_gmt":"2024-05-20T22:41:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc8629-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:41:28","modified_gmt":"2024-05-20T22:41:28","slug":"stc8629-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc8629-2023\/","title":{"rendered":"STC8629 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC8629-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC8629-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n. \u00ba 11001-02-03-000-2023-03222-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n treinta de agosto de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bucaramanga, &nbsp;treinta (30) de agosto de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;resuelve la tutela que Juli\u00e1n Camilo Romero Rinc\u00f3n &nbsp;instaur\u00f3 &nbsp;contra &nbsp;la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, &nbsp;extensiva a la Sala Penal del Tribunal Superior y al Juzgado &nbsp;Veintiuno Penal del Circuito, ambos del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, &nbsp;y dem\u00e1s &nbsp;intervinientes en el consecutivo 2012-00366. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;El libelista, a trav\u00e9s de apoderada, invoc\u00f3 la &nbsp;protecci\u00f3n del derecho al debido proceso, &nbsp;para se ordenara dejar sin efecto la sentencia de 1\u00b0 de marzo de &nbsp;2023, que \u00abconfirm\u00f3 &nbsp;la proferida por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 el 25 de junio &nbsp;de 2018, que conden\u00f3 a JULI\u00c1N CAMILO ROMERO RINC\u00d3N, &nbsp;como autor del delito de homicidio agravado en el grado de tentativa, &nbsp;por tratarse de una clara expresi\u00f3n de responsabilidad &nbsp;objetiva que a todas luces transgrede el principio constitucional de &nbsp;Presunci\u00f3n de Inocencia, de Legalidad y otros\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;compendio sostuvo que el Juzgado Veintiuno Penal del Circuito de &nbsp;Bogot\u00e1, en el juicio penal adelantado en su contra por los &nbsp;presuntos punibles de homicidio &nbsp;agravado tentado y lesiones personales agravadas, mediante auto de 9 &nbsp;de enero de 2013 le concedi\u00f3 la libertad y el 9 de diciembre &nbsp;de 2015 lo absolvi\u00f3 de los cargos imputados, por existir \u00abuna &nbsp;serie de dudas en torno a la responsabilidad del acusado, &nbsp;materialmente &nbsp;se demostr\u00f3 que Camilo Andr\u00e9s y Laura Milena fueron &nbsp;lesionados, no pod\u00eda afirmarse en el grado de certeza &nbsp;requerido que las correspondientes heridas fueron infligidas por el &nbsp;enjuiciado\u00bb &nbsp;(rad. &nbsp;2012-00366). &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;representante de las victimas apel\u00f3 esa determinaci\u00f3n y &nbsp;el superior lo conden\u00f3 por &nbsp;el delito de &nbsp;\u00abhomicidio &nbsp;agravado en grado de tentativa\u00bb &nbsp;y &nbsp;confirm\u00f3 \u00abla &nbsp;absoluci\u00f3n por la conducta de lesiones personales\u00bb &nbsp;de &nbsp;que fuera v\u00edctima Laura Milena Aldana (25 &nbsp;jun. 2018). &nbsp;<\/p>\n<p>Interpuso &nbsp;recurso extraordinario de casaci\u00f3n, empero, la Magistratura &nbsp;convocada no cas\u00f3 el fallo del &nbsp;ad quem y, &nbsp;en su lugar, lo ratific\u00f3 (1\u00b0 mar. 2023), incurriendo en un &nbsp;defecto f\u00e1ctico por la \u00abvaloraci\u00f3n &nbsp;desacertada del material probatorio allegado al proceso, siendo tal &nbsp;concepto de relevancia en el caso sub examine\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 &nbsp;que de haberse apreciado adecuadamente las pruebas, no se le habr\u00eda &nbsp;\u00abcondenado\u00bb &nbsp;por el il\u00edcito de \u00abhomicidio &nbsp;en grado de tentativa\u00bb &nbsp;y &nbsp;quiz\u00e1 se \u00abhubiese &nbsp;condenado por el tipo de lesiones personales\u00bb; &nbsp;adem\u00e1s, en su opini\u00f3n, demostr\u00f3 su inocencia con &nbsp;las innumerables evidencias allegadas y decretadas, lo cual no fue &nbsp;desvirtuado por la Fiscal\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;La Sala de Casaci\u00f3n Penal se opuso al resguardo, porque &nbsp;\u00ababord\u00f3 &nbsp;y agot\u00f3 el examen individual y en conjunto de las pruebas, &nbsp;se\u00f1alando en cada una las razones de su poder suasorio o la &nbsp;carencia del mismo para arribar a la conclusi\u00f3n de &nbsp;responsabilidad que ahora se cuestiona sin m\u00e1s sustento que la &nbsp;propia y conveniente perspectiva de quien acude a la acci\u00f3n &nbsp;constitucional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala Penal del Tribunal Superior defendi\u00f3 la legalidad de su &nbsp;proceder. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Juzgado &nbsp;Veintiuno Penal del Circuito indic\u00f3 que el 18 de enero de 2018 &nbsp;\u00abse &nbsp;concedieron los recursos de ley y se entreg\u00f3 la carpeta ante &nbsp;el centro de servicios judiciales para el sistema penal acusatorio, a &nbsp;trav\u00e9s del \u201cgrupo env\u00edos a Tribunal y &nbsp;Preclusiones\u201d con el fin de que fuera enviado ante el Superior &nbsp;Funcional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;De entrada, se anuncia el &nbsp;decaimiento del amparo, debido a que el prove\u00eddo proferido por &nbsp;la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia (1\u00b0 &nbsp;mar. 2023), que no cas\u00f3 el del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 &nbsp;(25 &nbsp;jun. 2018), en la causa n.\u00ba &nbsp;2012-00366, &nbsp;no &nbsp;luce &nbsp;antojadizo, ni caprichoso; sino que, obedece, &nbsp;en l\u00ednea de principio, a una leg\u00edtima ex\u00e9gesis &nbsp;de la normativa aplicable al caso y la jurisprudencia depurada sobre &nbsp;el tema, as\u00ed como a una congruente apreciaci\u00f3n del &nbsp;acervo, que no se muestra contraevidente con la realidad que fluye &nbsp;del paginario, en atenci\u00f3n a que valor\u00f3 razonablemente &nbsp;las &nbsp;pruebas que soportaron la lid &nbsp;para &nbsp;colegir que &nbsp;el acusado es coautor de la conducta imputada. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;arribar a dicha conclusi\u00f3n, precis\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;si la alegada en este caso por la recurrente es la motivaci\u00f3n &nbsp;incompleta o deficiente, esto es que el Tribunal omiti\u00f3 &nbsp;analizar los fundamentos f\u00e1cticos o jur\u00eddicos que &nbsp;sirvieron de base a su sentencia, o lo hizo en forma tan precaria que &nbsp;no es posible determinar su sustento, evidente es que el &nbsp;cuestionamiento defensivo carece de fundamento material o sustancial, &nbsp;pues examinado el fallo objeto de impugnaci\u00f3n ineludible es la &nbsp;conclusi\u00f3n a que llegaron los no recurrentes seg\u00fan la &nbsp;cual la providencia en examen no s\u00f3lo contiene las &nbsp;argumentaciones f\u00e1cticas y jur\u00eddicas propias del &nbsp;asunto, sino que adem\u00e1s ellas revelan con claridad cu\u00e1l &nbsp;fue el sustento de que se vali\u00f3 el ad quem para proferir su &nbsp;decisi\u00f3n de condena. Diferente es que la defensora no las &nbsp;comparta o que encuentre en las mismas algunas deficiencias de &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria que, sin duda, revelar\u00edan m\u00e1s &nbsp;el segundo problema jur\u00eddico, pero que en s\u00ed mismas no &nbsp;constituyen el defecto de motivaci\u00f3n denunciado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Advirti\u00f3 &nbsp;que el Tribunal determin\u00f3 las premisas de evaluaci\u00f3n &nbsp;probatoria, tambi\u00e9n el problema jur\u00eddico a resolver en &nbsp;torno a las mismas y la necesaria relaci\u00f3n con el delito &nbsp;objeto de condena y su modalidad, \u00abprecisando &nbsp;en ese prop\u00f3sito las caracter\u00edsticas jur\u00eddicas &nbsp;propias de la tentativa, efectos para los cuales, dando por sentada &nbsp;la materialidad de la conducta que nadie puso en cuesti\u00f3n, &nbsp;examin\u00f3 seguidamente todas y cada una de las pruebas &nbsp;testimoniales y periciales que le permitieron establecer la &nbsp;participaci\u00f3n del procesado como coautor de aquella sobre la &nbsp;base de que, en ejecuci\u00f3n de un acuerdo t\u00e1cito y &nbsp;concomitante a los hechos, hizo un aporte suficiente y eficiente para &nbsp;la consecuci\u00f3n del resultado homicida que no se logr\u00f3 &nbsp;gracias a la oportuna atenci\u00f3n m\u00e9dica que recibiera el &nbsp;lesionado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Asever\u00f3 &nbsp;que aquel no omiti\u00f3 el examen jur\u00eddico, ni f\u00e1ctico &nbsp;que ameritaba el sub &nbsp;examine; &nbsp;por el contrario, motiv\u00f3 juiciosamente sus reflexiones para &nbsp;deducir que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;Juli\u00e1n Camilo Romero Rinc\u00f3n actu\u00f3 como coautor &nbsp;de las heridas infligidas a Camilo Andr\u00e9s L\u00f3pez Garc\u00eda &nbsp;a partir de constatar, con sustento en la versi\u00f3n de la &nbsp;v\u00edctima, los testimonios de Laura Milena y July Camila, as\u00ed &nbsp;como en la naturaleza de las heridas descritas pericialmente, que en &nbsp;acuerdo t\u00e1cito y concomitante a los hechos con Andr\u00e9s &nbsp;Esteban Salgado Cubillos, fue el causante del primer golpe que, &nbsp;propinado en la cara del ofendido, lo abati\u00f3 para permitir que &nbsp;enseguida entrara en acci\u00f3n el segundo agresor, quien con arma &nbsp;cortopunzante caus\u00f3 m\u00e1s heridas a quien simplemente &nbsp;trat\u00f3 de mediar para que no se desatara conflicto alguno, &nbsp;efectos en los cuales al juzgador le result\u00f3 irrelevante no &nbsp;solo la supuesta o aparente indeterminaci\u00f3n del elemento con &nbsp;que se produjo ese primer golpe, sino tambi\u00e9n que en su poder &nbsp;no fuera vista el arma cortopunzante con que se causaron, si no la &nbsp;mayor\u00eda s\u00ed algunas de las siete heridas que padeci\u00f3 &nbsp;L\u00f3pez Garc\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;opone a una tal conclusi\u00f3n la recurrente por considerar que el &nbsp;ac\u00e1 acusado se encontraba f\u00edsicamente imposibilitado de &nbsp;participar en el altercado pues adem\u00e1s de que no se hallaba en &nbsp;el lugar para el momento en que fue brutalmente herida la v\u00edctima &nbsp;debido a que tambi\u00e9n fue lesionado gravemente en el dorso de &nbsp;su mano izquierda, tampoco tuvo en sus manos arma alguna, la que s\u00ed &nbsp;pose\u00eda Salgado Cubillos misma con la que le produjo la herida &nbsp;en el dorso de su extremidad y que motiv\u00f3 que \u00e9ste le &nbsp;pidiera perd\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese ejercicio dial\u00e9ctico, el examen objetivo de las pruebas en &nbsp;su conjunto, no permiten sino advertir cu\u00e1n fundada resulta la &nbsp;conclusi\u00f3n del ad quem pues, a no dudarlo, el acusado actu\u00f3 &nbsp;en efecto como coautor del delito que le fuera imputado en cuanto &nbsp;mediando un acuerdo t\u00e1cito y concomitante a los hechos y con &nbsp;divisi\u00f3n de trabajo particip\u00f3 en la ejecuci\u00f3n de &nbsp;dicho punible porque, sin que fuera el poseedor del arma &nbsp;cortopunzante tipo navaja, ni el causante de la mayor\u00eda de &nbsp;heridas, s\u00ed fue quien asest\u00f3 el primer golpe al &nbsp;ofendido, ese que de entrada lo abati\u00f3 y puso en estado de &nbsp;indefensi\u00f3n que permiti\u00f3 al otro supuesto ofensor en un &nbsp;fren\u00e9tico actuar bandear pu\u00f1aladas por doquier al punto &nbsp;de lesionar gravemente al otro part\u00edcipe de la agresi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Resalt\u00f3 &nbsp;que, ese primer golpe \u00abfue &nbsp;el aporte significativo que hizo el acusado en ejecuci\u00f3n del &nbsp;citado acuerdo en el prop\u00f3sito de segar la vida de L\u00f3pez &nbsp;Garc\u00eda\u00bb, sin &nbsp;que fuera rigurosamente necesario que \u00e9l portara el arma &nbsp;cortopunzante, \u00abni &nbsp;quien causara las restantes heridas a la v\u00edctima y tampoco &nbsp;trascendente que no exista concordancia absoluta sobre el tipo de &nbsp;elemento que haya usado para asestar ese primer golpe o menos que no &nbsp;se haya determinado qu\u00e9 tipo de lesi\u00f3n caus\u00f3\u00bb, &nbsp;ya &nbsp;que, lo realmente importante es que ese inicial impacto &nbsp;\u00abuna vez surgido el acuerdo t\u00e1cito y concomitante &nbsp;revelado al momento en que ambos agresores se dirigen hac\u00eda el &nbsp;otro grupo en discusi\u00f3n, produjo el abatimiento de la v\u00edctima, &nbsp;quien de rodillas en el suelo, manando sangre es seguidamente &nbsp;apu\u00f1aleado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abSon &nbsp;contestes, por tanto, en un hecho trascendente en el contexto dentro &nbsp;del cual ocurrieron los sucesos: fue Juli\u00e1n Camilo Romero &nbsp;Rinc\u00f3n quien primeramente golpe\u00f3 en la cara a Camilo &nbsp;Andr\u00e9s L\u00f3pez Garc\u00eda con una botella, seg\u00fan &nbsp;\u00e9ste y Laura Milena lo afirman sin dubitaci\u00f3n alguna, &nbsp;botella que July Camila no vio, aunque s\u00ed el reguero de restos &nbsp;o esquirlas de cuya existencia tambi\u00e9n dan cuenta los miembros &nbsp;de log\u00edstica Cesar Orlando Garc\u00eda y Jhon Jairo Ruiz, &nbsp;pues aseguran que al hacer presencia en el lugar de los hechos una &nbsp;vez inmediatamente ocurrieron, pudieron observar que hab\u00eda una &nbsp;botella rota, as\u00ed como el perito de la defensa M\u00e1ximo &nbsp;Alberto Duque en tanto asegura que en la historia cl\u00ednica de &nbsp;la v\u00edctima se anot\u00f3 en la fecha de ingreso al &nbsp;establecimiento hospitalario \u201ctrauma cortante m\u00faltiple &nbsp;por vidrios\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ende, m\u00e1s all\u00e1 de las supuestas inconsistencias que en &nbsp;t\u00e9rminos de la defensa pudieran presentar tales pruebas &nbsp;individualmente consideradas o en cotejo con las dem\u00e1s, su &nbsp;examen en conjunto no permite sino concluir, directa o &nbsp;indiciariamente, que Camilo Andr\u00e9s L\u00f3pez Garc\u00eda &nbsp;fue primeramente golpeado en su rostro por Juli\u00e1n Camilo &nbsp;Romero Rinc\u00f3n con una botella y que tal impacto abati\u00f3 &nbsp;a la v\u00edctima y permiti\u00f3 que un segundo agresor en una &nbsp;violenta exaltaci\u00f3n le propinara una serie de pu\u00f1aladas, &nbsp;frenes\u00ed dentro del cual no solamente hiri\u00f3 a aqu\u00e9l, &nbsp;sino tambi\u00e9n a Laura Milena y al propio acusado, lo que por &nbsp;dem\u00e1s, como con acierto lo se\u00f1ala el ad quem, permite &nbsp;inferir su real participaci\u00f3n en el altercado y en la golpiza &nbsp;que se le infer\u00eda al ofendido, no de otra manera podr\u00eda &nbsp;explicarse su herida en el dorso de la mano izquierda\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>Encontr\u00f3 &nbsp;acreditado que el &nbsp;golpe del acusado a la v\u00edctima existi\u00f3 y \u00abfue &nbsp;trascendente al punto que no s\u00f3lo lo derrib\u00f3 y le hizo &nbsp;manar sangre profusamente, sino que le gener\u00f3 problemas de &nbsp;recordaci\u00f3n. Tan relevante fue, de ah\u00ed su calificaci\u00f3n &nbsp;de aporte significativo, que no s\u00f3lo en s\u00ed mismo &nbsp;lesion\u00f3 a la v\u00edctima, sino que la coloc\u00f3 en &nbsp;estado de indefensi\u00f3n tal que fue aprovechado, por un segundo &nbsp;agresor para propinarle, como efecto de su aporte a la coautor\u00eda, &nbsp;una serie de heridas con arma blanca\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;afirm\u00f3 no hab\u00eda duda alguna acerca de que el imputado &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abparticip\u00f3 &nbsp;como coautor de la tentativa de homicidio que le fuera imputada, ni &nbsp;de la forma en que lo hizo; a una tal conclusi\u00f3n se arriba por &nbsp;la credibilidad que ameritan los testimonios ya referidos, rendidos &nbsp;por Camilo Andr\u00e9s L\u00f3pez Garc\u00eda, Laura Milena &nbsp;Aldana Espinosa y July Camila Forero, todos presenciales directos de &nbsp;los hechos, contestes en el tema esencial de los sucesos y por su &nbsp;articulaci\u00f3n con la prueba pericial y los testimonios de los &nbsp;miembros de log\u00edstica del bar donde aquellos sucedieron, Cesar &nbsp;Orlando Garc\u00eda y Jhon Jairo Hern\u00e1ndez\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abPor &nbsp;lo mismo, absolutamente infundada se revela la alegaci\u00f3n &nbsp;defensiva seg\u00fan la cual el acusado ya no se encontraba en el &nbsp;lugar, espec\u00edficamente en la zona VIP del bar, al momento en &nbsp;que la v\u00edctima fue apu\u00f1aleada, pues su herida en el &nbsp;dorso de la mano izquierda no permite sino inferir que estaba en el &nbsp;curso de la agresi\u00f3n cuando el segundo ofensor lanzaba &nbsp;pu\u00f1aladas fren\u00e9ticamente. Por dem\u00e1s, tal &nbsp;argumento supone erradamente que las \u00fanicas lesiones o golpes &nbsp;a la v\u00edctima fueron con arma blanca cuando se ha demostrado &nbsp;que \u00e9stas fueron secuencia del primer impacto que el acusado &nbsp;le infiriera al ofendido\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Concluy\u00f3 &nbsp;que &nbsp;\u00abel proceso demostr\u00f3, sin duda alguna, que el acusado &nbsp;particip\u00f3 en la ejecuci\u00f3n de los hechos en la forma ya &nbsp;descrita y que \u00e9sta jur\u00eddicamente constituye coautor\u00eda, &nbsp;por manera que en tales condiciones la decisi\u00f3n recurrida &nbsp;habr\u00e1 de ser confirmada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;En &nbsp;ese orden, independientemente que esta Sala avale o no las &nbsp;disertaciones transcritas, no emerge defecto alguno que estructure &nbsp;\u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb &nbsp;como quiere el precursor, quien aspira a imponer su propia visi\u00f3n &nbsp;acerca de la soluci\u00f3n que debi\u00f3 darse a la &nbsp;controversia, sin que dicho prop\u00f3sito acompase con la &nbsp;finalidad de este mecanismo, cuyo objetivo tuitivo no fue servir de &nbsp;tercera instancia con el fin de discutir los fundamentos de la &nbsp;autoridad en el \u00e1mbito de sus competencias (STC, 6 may. 2011, &nbsp;rad. 00829-00; reiterada, en STC9232-2018, STC2544-2021, &nbsp;STC360-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Corolario de lo discurrido, se impone el fracaso del auxilio, &nbsp;advirtiendo que para esta Corte es procedente el respeto por las &nbsp;\u00abdecisiones &nbsp;judiciales\u00bb, m\u00e1xime &nbsp;cuando se trata de organismos de cierre, salvo cuando aparezcan &nbsp;visibles las causales de procedibilidad del socorro, comp\u00e1rtase &nbsp;o no lo resuelto por el juez natural (STC13808-2021 reiterado en &nbsp;STC138-2023), lo que ac\u00e1 no sucede. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, Agraria y Rural, administrando justicia en &nbsp;nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por mandato de la &nbsp;Constituci\u00f3n, &nbsp;NIEGA &nbsp;la &nbsp;tutela interpuesta por Juli\u00e1n &nbsp;Camilo Romero Rinc\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo resuelto y, en caso de no ser impugnado este fallo, rem\u00edtase &nbsp;el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>CON &nbsp;AUSENCIA JUSTIFICADA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC8629-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC8629-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n. \u00ba 11001-02-03-000-2023-03222-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n treinta de agosto de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bucaramanga, &nbsp;treinta (30) de agosto de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp; Se &nbsp;resuelve la tutela que Juli\u00e1n Camilo Romero Rinc\u00f3n &nbsp;instaur\u00f3 &nbsp;contra &nbsp;la Sala de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[65],"tags":[],"class_list":["post-75755","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-agosto-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75755","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75755"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75755\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75755"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75755"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75755"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}