{"id":75847,"date":"2024-05-20T22:44:40","date_gmt":"2024-05-20T22:44:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac2448-2023-2019-00108-01\/"},"modified":"2024-05-20T22:44:40","modified_gmt":"2024-05-20T22:44:40","slug":"ac2448-2023-2019-00108-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac2448-2023-2019-00108-01\/","title":{"rendered":"AC 2448 2023"},"content":{"rendered":"<p>AC2448-2023 (2019-00108-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC2448-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n del veinticuatro de agosto de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. &nbsp;C., veintisiete (27) de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s &nbsp;(2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;pronuncia la Corte sobre la admisibilidad de la demanda presentada &nbsp;por Mar\u00eda &nbsp;Merly Rueda Cruz para &nbsp;sustentar el recurso de casaci\u00f3n que interpuso frente a la &nbsp;sentencia de 12 &nbsp;de abril 2023, &nbsp;proferida por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Ibagu\u00e9, dentro del proceso de &nbsp;reconocimiento de hijo de crianza promovido contra Luis Eduardo &nbsp;Vanegas Giraldo, \u00c1ngela Sandra y Carlos Eduardo Vanegas &nbsp;Salcedo, y los herederos inciertos e indeterminados de Mar\u00eda &nbsp;de los \u00c1ngeles Vargas de Monroy. &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>A. La &nbsp;pretensi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>Mar\u00eda Merly &nbsp;Rueda Cruz &nbsp;llam\u00f3 a juicio a los demandados para que con su citaci\u00f3n &nbsp;y audiencia se hicieran las siguientes declaraciones: &nbsp;<\/p>\n<p>i)- &nbsp;Ella \u00abtiene &nbsp;igual derecho patrimonial que el de los hijos biol\u00f3gicos o &nbsp;adoptivos\u00bb. &nbsp;ii)- &nbsp;Tiene vocaci\u00f3n hereditaria y est\u00e1 \u00abllamada &nbsp;a heredar a la causante\u00bb. &nbsp;iii)- &nbsp;La nulidad absoluta de \u00abla &nbsp;escritura p\u00fablica n\u00b0 547 de abril 08 de 2019 de la Notar\u00eda &nbsp;Sexta del C\u00edrculo de Ibagu\u00e9\u00bb, &nbsp;en la que se \u00abtramit\u00f3, &nbsp;liquid\u00f3 y protocoliz\u00f3 la sucesi\u00f3n intestada de &nbsp;[aquella]\u00bb &nbsp;y la &nbsp;de la \u00abanotaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 006 del 25 de abril de 2019 inscrita en el folio 350-168156 de &nbsp;la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de esa &nbsp;capital\u00bb. &nbsp;Y &nbsp;iv)- &nbsp;La \u00abrehechura &nbsp;de la sucesi\u00f3n\u00bb &nbsp;comentada, en la que se le \u00abadjudicara &nbsp;el derecho herencial que le corresponde\u00bb &nbsp;[Folios &nbsp;94 y 95. Archivo: 0001CuadernoPrincipal1Parte1.pdf]. &nbsp;<\/p>\n<p>B. &nbsp;Los hechos &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;La accionante sostuvo que naci\u00f3 el 11 de junio de 1950 y sus &nbsp;padres fueron Pr\u00f3spero Rueda Vanegas y Eutalia Cruz Lozano, &nbsp;\u00e9sta falleci\u00f3 el 23 de diciembre de 1961, \u00e9poca &nbsp;para la cual la reclamante ten\u00eda 8 a\u00f1os y seis hermanos &nbsp;m\u00e1s, \u00abtodos &nbsp;quedaron bajo la custodia y cuidado de su se\u00f1or padre, quien &nbsp;se encontraba desempleado y sin ning\u00fan patrimonio que le &nbsp;permitiera dar estabilidad econ\u00f3mica o un futuro comprometedor &nbsp;a sus hijos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;Asever\u00f3 que, ante esa circunstancia, su padre busc\u00f3 &nbsp;apoyo en la familia cercana lo que no fue posible y por ello se &nbsp;desplaz\u00f3 a la ciudad de Ibagu\u00e9 donde resid\u00eda su &nbsp;prima Mar\u00eda de los \u00c1ngeles Vanegas de Monroy, quien &nbsp;enterada de la situaci\u00f3n llam\u00f3 a su madre Josefa &nbsp;Vanegas acordando que \u00ablos &nbsp;hu\u00e9rfanos Rueda Cruz se ir\u00edan a vivir al hogar bajo el &nbsp;cuidado de Josefa\u00bb, &nbsp;para &nbsp;ello \u00e9sta fij\u00f3 su domicilio en Ibagu\u00e9 &nbsp;compartiendo con los ni\u00f1os, \u00abhasta &nbsp;cuando su salud empez\u00f3 a complicarse\u00bb, &nbsp;por lo que debi\u00f3 tomar la decisi\u00f3n de trasladarse a la &nbsp;\u00abcasa &nbsp;de habitaci\u00f3n de su hija la se\u00f1ora MAR\u00cdA DE LOS &nbsp;\u00c1NGELES VANEGAS DE MONROY\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Relat\u00f3, que Josefa Vanegas falleci\u00f3 en el a\u00f1o de &nbsp;1970, y a partir de ese evento, Mar\u00eda de los \u00c1ngeles &nbsp;\u00abse &nbsp;hizo cargo de &nbsp;[su] custodia &nbsp;y cuidado personal (\u2026) quien contaba con aproximadamente con &nbsp;12 a\u00f1os de edad\u00bb &nbsp;(sic) &nbsp;y desde esa \u00e9poca \u00abMar\u00eda &nbsp;de los \u00c1ngeles y [ella] &nbsp;compartieron &nbsp;juntas la residencia en la carrera 6 n\u00famero (\u2026) con &nbsp;calle 15\u00bb &nbsp;(sic), creando &nbsp;un v\u00ednculo afectivo, de ayuda mutua y vida en com\u00fan; &nbsp;tanto as\u00ed, que aqu\u00e9lla \u00abasumi\u00f3 &nbsp;los gastos de educaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;\u00abla &nbsp;matricul\u00f3 en el Colegio Nuestra Se\u00f1ora la Balvanera y &nbsp;en el Colegio Moderno\u00bb, &nbsp;cuyo &nbsp;grado se efectu\u00f3 en el \u00aba\u00f1o &nbsp;de 1970\u00bb &nbsp;(sic), &nbsp;y &nbsp;\u00abpromocion\u00f3 &nbsp;sus estudios de bachillerato comercial, auxiliar y secretariado en &nbsp;contabilidad y (\u2026) auxiliar en ventas en el SENA\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;Refiri\u00f3 que \u00ablos &nbsp;noviazgo[s] &nbsp;que sosten\u00eda (\u2026) eran vigilados por Mar\u00eda de los &nbsp;\u00c1ngeles\u00bb, &nbsp;incluso, la relaci\u00f3n que mantuvo con Jairo Armando Castilla, &nbsp;la cual se materializ\u00f3 con la celebraci\u00f3n de su &nbsp;matrimonio en abril de 1978, en la que procrearon a William Armando &nbsp;Castilla Rueda, a quien \u00abMar\u00eda &nbsp;de los \u00c1ngeles lo acogi\u00f3 y trat\u00f3 como un nieto\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5.- &nbsp;Narr\u00f3 que cuando se separ\u00f3 de Jairo Armando, \u00abregres\u00f3 &nbsp;a vivir a su antiguo hogar a compartir con su madre adoptiva\u00bb, &nbsp;de modo que, ella y su hijo \u00absiempre &nbsp;estuvieron a cargo del cuidado y atenci\u00f3n de Mar\u00eda de &nbsp;los \u00c1ngeles\u00bb, &nbsp;adem\u00e1s &nbsp;\u00abautorizaban &nbsp;las intervenciones m\u00e9dicas quir\u00fargicas y estuvieron &nbsp;socorri\u00e9ndola hasta la fecha de su deceso, el 9 de septiembre &nbsp;de 2017\u00bb &nbsp;[Folios &nbsp;35 y 36 ib\u00eddem]. &nbsp;<\/p>\n<p>C. El tr\u00e1mite &nbsp;de las instancias &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;La postulaci\u00f3n inicial fue admitida por el Juzgado Segundo de &nbsp;Familia de Ibagu\u00e9 el 29 de abril de 2019 [Folio &nbsp;48 ib\u00eddem] &nbsp;y aceptada su reforma el 28 de mayo siguiente [Folios &nbsp;104 y 105 ib\u00eddem]. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- Luis &nbsp;Eduardo Vanegas Giraldo y Angela Sandra Vanegas Salcedo se opusieron &nbsp;a las pretensiones y, para el efecto, formularon las excepciones de &nbsp;m\u00e9rito \u00ab\u2018FALTA &nbsp;DE LEGITIMIDAD EN LA CAUSA POR ACTIVA\u2019; \u2018FALTA DE LOS &nbsp;REQUISITOS FORMALES, SUSTANCIALES Y JURISPRUDENCIALES PARA LA &nbsp;PROSPERIDAD DE LA ACCI\u00d3N DE RECONOCIMIENTO DE HIJO DE &nbsp;CRIANZA\u2019; \u2018FALTA DE CAUSA DE LA DEMANDA PARA PREGONAR &nbsp;PETICI\u00d3N DE HERENCIA\u2019; \u2018EXCEPCIONES DE MALA FE Y &nbsp;TEMERIDAD DE LA DEMANDANTE\u2019\u00bb &nbsp;[Folios &nbsp;189 a 197 ib\u00eddem]. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- Mediante &nbsp;sentencia proferida en audiencia del 30 de marzo de 2022, el juzgador &nbsp;de primer grado neg\u00f3 las pretensiones de la demanda y declar\u00f3 &nbsp;prosperas \u00ablas &nbsp;excepciones de \u2018FALTA &nbsp;DE LOS REQUISITOS FORMALES, SUSTANCIALES Y JURISPRUDENCIALES PARA LA &nbsp;PROSPERIDAD DE LA ACCI\u00d3N DE RECONOCIMIENTO DE HIJO DE CRIANZA\u2019 &nbsp;y &nbsp;\u2018FALTA &nbsp;DE CAUSA DE LA DEMANDA PARA PREGONAR PETICI\u00d3N DE HERENCIA\u2019\u00bb &nbsp;[Fl. &nbsp;200. Archivo: 0002CuadernoPrincipal1Parte2.pdf]. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- El 12 de abril &nbsp;de 2023, el Tribunal confirm\u00f3 esa resoluci\u00f3n [Fls &nbsp;45 a 69 Archivo: 0004 Segunda Instancia Cuaderno Apelaci\u00f3n &nbsp;Sentencia.pdf]. &nbsp;<\/p>\n<p>D. La sentencia &nbsp;impugnada &nbsp;<\/p>\n<p>1.- El ad &nbsp;quem explic\u00f3, &nbsp;conforme al precedente STC14680-2015 emitido por esta Corte, que &nbsp;\u00ab[e]l &nbsp;grupo familiar est\u00e1 compuesto no solo por padres, hijos, &nbsp;hermanos, abuelos y parientes cercanos, sino que incluye tambi\u00e9n &nbsp;a personas entre quienes no existen lazos de consanguinidad\u00bb; &nbsp;de &nbsp;manera que \u00ab[s]e &nbsp;distinguen (\u2026) diversas clases de familia, por adopci\u00f3n, &nbsp;matrimonio, uni\u00f3n marital entre compa\u00f1eros permanentes, &nbsp;de crianza, monoparentales y ensambladas, como lo defini\u00f3 la &nbsp;Corte Constitucional en la sentencia [C-577 &nbsp;de 2011]\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por tanto, seg\u00fan &nbsp;lo decantado en la SC1171-2022 \u00ablas &nbsp;relaciones de crianza se generan por la asunci\u00f3n de la calidad &nbsp;de padre, hijo, hermano y sobrino, sin tener v\u00ednculo &nbsp;consangu\u00edneo o adoptivo, las cuales nacen de la incorporaci\u00f3n &nbsp;de un nuevo integrante a la comunidad dom\u00e9stica\u00bb, &nbsp;ejemplo &nbsp;de ello, se encuentra cuando \u00abel &nbsp;padre decide acoger a un hijo como suyo, con la certidumbre de no &nbsp;haber participado en la concepci\u00f3n, brind\u00e1ndole el &nbsp;apoyo moral, econ\u00f3mico y sentimental necesario para proveer &nbsp;por su desarrollo, por lo menos por 5 a\u00f1os, constituye, un &nbsp;principio de intencionalidad de reconocimiento como hijo, que viene a &nbsp;ser completado con todos aquellos elementos que positivamente &nbsp;determinan la posesi\u00f3n notoria del estado de hijo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- Bajo los &nbsp;anteriores presupuestos, el Tribunal, en relaci\u00f3n con lo &nbsp;plasmado en el libelo genitor determin\u00f3, que \u00absi &nbsp;se advierte que la madre de la accionante fin\u00f3, conforme lo &nbsp;dice el acto introductorio el 23 de diciembre de 1961, y, aquella &nbsp;naci\u00f3 el 11 de junio de 1950, no se puede predicar de forma &nbsp;asaz categ\u00f3rica el abandono de la ni\u00f1a, pues en sus &nbsp;tiernos a\u00f1os de infancia gozaba del hogar que establecieron &nbsp;sus padres, vida familiar que, en principio se trunc\u00f3 por la &nbsp;muerte de la madre\u00bb. &nbsp;Sumado &nbsp;a que &nbsp;\u00abPr\u00f3spero &nbsp;Rueda Vanegas, ante la ausencia de su esposa, y a cargo de su prole &nbsp;hu\u00e9rfana, am\u00e9n de su precaria situaci\u00f3n &nbsp;econ\u00f3mica, busc\u00f3 apoyo en su familia\u00bb, &nbsp;en &nbsp;tanto, \u00abinicialmente &nbsp;con dicho fin acudi\u00f3 a su prima Mar\u00eda de los \u00c1ngeles, &nbsp;a su vez, \u00e9sta \u2018decidi\u00f3 llamar a su mam\u00e1, &nbsp;la se\u00f1ora Josefa Vanegas\u2019, t\u00eda de Pr\u00f3spero. &nbsp;Ante el fallecimiento de aquella, Mar\u00eda de los \u00c1ngeles &nbsp;Vanegas de Monroy \u2018se hizo cargo de la custodia, cuidado &nbsp;personal\u2019 de la convocante\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde con esto, &nbsp;estableci\u00f3 que \u00abno &nbsp;hay lugar en el asunto de autos a pregonar, sin m\u00e1s, que padre &nbsp;y madre biol\u00f3gicos de la demandante la destituyeron de su &nbsp;condici\u00f3n de hija, la abandonaron, la desampararon, o &nbsp;rompieron cualquier v\u00ednculo biol\u00f3gico con las misma, &nbsp;puesto que, conforme est\u00e1 explicado primero ocurri\u00f3 el &nbsp;\u00f3bito de Eutalia, y luego, ante la situaci\u00f3n econ\u00f3mica &nbsp;precaria de su progenitor y el estado de orfandad de su prole, &nbsp;procur\u00f3 la solidaridad, precisamente, de &nbsp;sus familiares\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- El colegiado &nbsp;se ocup\u00f3 de las declaraciones de los testigos del extremo &nbsp;activo, se\u00f1alando, que \u00abdel &nbsp;manojo testimonial mencionado, no emerge, en grado de claridad, que &nbsp;la se\u00f1ora Mar\u00eda Merly Rueda Cruz haya sido prohijada &nbsp;por la de cujus en su infancia o minoridad, toda vez que, tal como se &nbsp;desprende de aquellas atestaciones, \u00e9stas hacen relaci\u00f3n &nbsp;no a la \u00e9poca de crianza de la demandante si no de su adultez, &nbsp;mayoridad\u00bb, &nbsp;debido &nbsp;a que \u00abseg\u00fan &nbsp;la demanda, es palmario que la accionante, en principio fue acogida &nbsp;por la se\u00f1ora JOSEFA VANEGAS, t\u00eda del padre de aquella, &nbsp;y permaneci\u00f3 al lado de ella hasta el momento de su &nbsp;fallecimiento [\u2026] esto es, en t\u00e9rminos de la demanda, &nbsp;1970, valga decir, cuando Mar\u00eda Merly ten\u00eda 20 a\u00f1os &nbsp;de edad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1.- Armando &nbsp;Castilla L\u00f3pez, frente a la pregunta \u00ab\u00bfa &nbsp;usted le consta qu\u00e9 edad ten\u00eda Mar\u00eda Merly Rueda &nbsp;Cruz cuando conoci\u00f3 a Mar\u00eda de los \u00c1ngeles?\u00bb, &nbsp;respondi\u00f3 \u00abuna &nbsp;bebecita cuando la recibi\u00f3 do\u00f1a \u00c1ngela, pero &nbsp;ella lleg\u00f3 all\u00e1 no porque fuera empleada dom\u00e9stica &nbsp;o porque la hubieran permutado, regalado, porque, adem\u00e1s, con &nbsp;un ni\u00f1o, entonces, creo que se conocieron a los 8 a\u00f1os &nbsp;debi\u00f3 ser, pero es la verdad es que eso no me consta. Yo &nbsp;conoc\u00ed a Mar\u00eda Merly cuando ella ten\u00eda pienso yo &nbsp;era una adolescente de muy buenos principios. Y pienso yo que ten\u00eda &nbsp;por ah\u00ed unos 20 o 22 a\u00f1os\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.- Mar\u00eda &nbsp;Sonia Rueda de Cruz, al respecto, dijo: \u00abdesde &nbsp;que mi hermana ten\u00eda 12 a\u00f1os, ella se vino a vivir ah\u00ed &nbsp;con la se\u00f1ora Mar\u00eda de Los \u00c1ngeles, en la 15 con &nbsp;6 era que ellos viv\u00edan (\u2026) pues inicialmente cuando &nbsp;ella se vino para donde la se\u00f1ora Mar\u00eda de Los \u00c1ngeles, &nbsp;era la mam\u00e1 de ella, que era la se\u00f1ora Josefa Vanegas, &nbsp;ella estaba muy enferma, entonces Merly la cuidaba a ella\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3.- Jos\u00e9 &nbsp;Antonio Leyton Esquivel relat\u00f3 que: \u00abyo &nbsp;dir\u00eda, por lo menos en ese siglo, todo el tiempo con ella &nbsp;viv\u00eda (\u2026) porque pues ella de todas formas siempre ha &nbsp;estado ah\u00ed presente, (\u2026) o sea, en donde ella viv\u00eda &nbsp;do\u00f1a Mar\u00eda de los \u00c1ngeles. Por lo menos lo que &nbsp;lleva de corrido este siglo (\u2026) ella le dec\u00eda a mi t\u00eda &nbsp;(\u2026) pues a ver, ese era un t\u00e9rmino que usaba la se\u00f1ora &nbsp;Merly, pero no, deduzco (\u2026) o sea por las cosas que hac\u00eda &nbsp;(\u2026) siempre era la t\u00eda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4.- Hilda Rubio &nbsp;de Cuadros, a las preguntas \u00abdesde &nbsp;el a\u00f1o 67 (\u2026) vivi\u00f3 [usted] &nbsp;en Manizales, \u00bfverdad?\u00bb &nbsp;y &nbsp;\u00abhace &nbsp;unos 30 a\u00f1os atr\u00e1s, m\u00e1s o menos del 67 al 90-95 &nbsp;\u00bfvivi\u00f3 en Manizales?\u00bb, &nbsp;contest\u00f3 &nbsp;\u00abSi &nbsp;se\u00f1or, s\u00ed\u00bb &nbsp;a &nbsp;ambas. &nbsp;<\/p>\n<p>3.5.- Orlando &nbsp;Obando indic\u00f3, de cara al cuestionamiento del origen de la &nbsp;relaci\u00f3n entre Mar\u00eda Merly y Mar\u00eda de los &nbsp;\u00c1ngeles, que: \u00abyo &nbsp;pr\u00e1cticamente viv\u00eda aqu\u00ed, desde que yo llegu\u00e9 &nbsp;en el 2008 (\u2026) yo viv\u00eda ac\u00e1 a ra\u00edz de una &nbsp;amistad que tuvimos con la se\u00f1ora Angelita y la se\u00f1ora &nbsp;Merly (\u2026) la se\u00f1ora Merly me recomend\u00f3 muy bien &nbsp;con la se\u00f1ora \u00c1ngela para que me arrendaran un &nbsp;apartamento y en esa oportunidad yo me vine a vivir ac\u00e1 y aqu\u00ed &nbsp;pr\u00e1cticamente nosotros ten\u00edamos muy buenas relaciones, &nbsp;porque a ra\u00edz de eso hasta una hija m\u00eda aprendi\u00f3 &nbsp;a hacer el Rosario y nosotros hac\u00edamos el Rosario con la &nbsp;se\u00f1ora Angelita, la se\u00f1ora Merly y mi hija, mi se\u00f1ora &nbsp;y mi persona\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.6.- Martha &nbsp;Villegas de Lozano inform\u00f3, en lo atinente al interrogante de &nbsp;\u00ab\u00bfqu\u00e9 &nbsp;edad ten\u00eda la se\u00f1ora Mar\u00eda Merly cuando empieza &nbsp;la convivencia con la se\u00f1ora de Los \u00c1ngeles?\u00bb, &nbsp;que: &nbsp;\u00abla &nbsp;edad de Mar\u00eda de Merly, no, no s\u00e9 la edad que ella &nbsp;ten\u00eda, (\u2026) pero s\u00ed s\u00e9 que toda la vida &nbsp;las conoc\u00ed las dos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.7.- Orlando &nbsp;Barrios se\u00f1al\u00f3 que el v\u00ednculo entre Rueda Cruz y &nbsp;Vanegas de Monroy consisti\u00f3 en que \u00abella &nbsp;la trataba madre a hija y nos conocimos en el a\u00f1o 1972 (\u2026) &nbsp;despu\u00e9s dejamos de vernos un tiempo (\u2026) despu\u00e9s &nbsp;nos volvimos a encontrar aqu\u00ed, frente al penal, en el a\u00f1o &nbsp;1980, cuando yo fui gerente de gercol\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.8.- Cecilia &nbsp;Torres de Infante expuso que \u00abhace &nbsp;unos 25 a\u00f1os, que fue desde que trabaj\u00e9 en Infibagu\u00e9 &nbsp;(\u2026) la relaci\u00f3n con Do\u00f1a \u00c1ngela fue por &nbsp;mi trabajo (\u2026), porque cuando yo llegu\u00e9 a trabajar &nbsp;Merly estaba trabajando all\u00e1 en Infibagu\u00e9\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- De lo &nbsp;antelado, visualiz\u00f3 que \u00abno &nbsp;tiene asidero lo asegurado por Mar\u00eda Sonia Rueda Cruz, en &nbsp;cuanto refiere \u2018desde que mi hermana ten\u00eda 12 a\u00f1os, &nbsp;ella se vino a vivir ah\u00ed con la se\u00f1ora Mar\u00eda de &nbsp;Los \u00c1ngeles\u2019. As\u00ed, pues, el haz testifical que &nbsp;precede pregona hechos de posesi\u00f3n notoria no atados a un &nbsp;menor que reclama en su momento ese prohijamiento, puesto que el &nbsp;trato de posesi\u00f3n notoria aqu\u00ed analizado se dirigi\u00f3 &nbsp;a quien a la saz\u00f3n no era un menor desvalido o abandonado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5.- Finalmente, &nbsp;puntualiz\u00f3 que, de los testimonios del extremo pasivo, &nbsp;rendidos por Ana Mar\u00eda Restrepo S\u00e1nchez, Marley &nbsp;Giraldo, Fernando Gonz\u00e1lez Ortiz, Andr\u00e9s Romero Solano &nbsp;y Dolly Esperanza G\u00f3mez Arciniegas, \u00abno &nbsp;se extrae &nbsp;[tampoco] &nbsp;la condici\u00f3n de hija de crianza, ni la posesi\u00f3n notoria &nbsp;de ello, con relaci\u00f3n a Mar\u00eda Merly Rueda Cruz y Mar\u00eda &nbsp;de los \u00c1ngeles Vanegas de Monroy\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>6.- Acot\u00f3 &nbsp;que el estudio de la excepci\u00f3n de fondo se aborda \u00abdespu\u00e9s &nbsp;de que nace o prospera la pretensi\u00f3n, por cuanto, si esta no &nbsp;sale avante, se carece de motivo para descender sobre aquella. De &nbsp;donde, atendiendo lo expresado en renglones que preceden no era &nbsp;procedente hacer pronunciamiento en dicho sentido\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>II. LA DEMANDA &nbsp;DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Contra &nbsp;lo definido por el &nbsp;Colegiado, &nbsp;Mar\u00eda Merly imput\u00f3 dos cargos, con apoyo en la segunda &nbsp;causal consagrada en el art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;PRIMERO &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Recrimin\u00f3 la lesi\u00f3n indirecta \u00abpor &nbsp;violaci\u00f3n de los art\u00edculos 5\u00ba y 6\u00ba de la Ley &nbsp;45 de 1936 y el art\u00edculo 398 del C\u00f3digo Civil\u00bb, &nbsp;como consecuencia de la incursi\u00f3n en error de hecho derivado &nbsp;de \u00abla &nbsp;apreciaci\u00f3n de la prueba testimonial e interrogatorio absuelto &nbsp;por la demandante y la falta de apreciaci\u00f3n de la prueba &nbsp;documental tra\u00edda al proceso\u00bb, &nbsp;porque, &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;sostener esa afirmaci\u00f3n, la recurrente trascribi\u00f3 las &nbsp;declaraciones de los testigos Armando Castilla L\u00f3pez, &nbsp;Jos\u00e9 &nbsp;Antonio Leyton Esquivel, Hilda Rubio de Cuadros, Orlando Obando, &nbsp;Martha Villegas de Lozano, Orlando Barrios Mej\u00eda y Cecilia &nbsp;Torres de Infante, quienes, en su sentir, \u00abacreditan &nbsp;con creces la relaci\u00f3n sucedida de madre e hija y prueba con &nbsp;vehemencia la familia de crianza que se gener\u00f3 entre Mar\u00eda &nbsp;Merly y Mar\u00eda de los \u00c1ngeles\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.- Por otra &nbsp;parte, Mar\u00eda Merly se\u00f1al\u00f3 que, en torno a los &nbsp;testigos de los demandados, el Tribunal \u00able &nbsp;da plena validez a lo testimoniado por los deponentes\u00bb, &nbsp;quienes &nbsp;\u00abpara &nbsp;las d\u00e9cadas de 1950, 1960 e inclusive 1970 siquiera muchos no &nbsp;hab\u00edan nacido o eran personas de escasa edad\u00bb, &nbsp;a &nbsp;saber: &nbsp;<\/p>\n<p>Ana Mar\u00eda &nbsp;Restrepo de S\u00e1nchez dijo que &nbsp;\u00abs\u00f3lo &nbsp;conoci\u00f3 a la de cujus y la demandante a mediados de la d\u00e9cada &nbsp;de 2010 a 2020\u00bb, &nbsp;cuya &nbsp;exposici\u00f3n fue objetada por \u00abtener &nbsp;un pleito pendiente en la judicatura con la demandante Mar\u00eda &nbsp;Merly Rueda Cruz\u00bb; &nbsp;la &nbsp;declaraci\u00f3n de Merly Giraldo &nbsp;\u00abfue &nbsp;objetada por sospechosa por ser madre de uno de los demandados Luis &nbsp;Eduardo Vanegas Giraldo\u00bb; &nbsp;Fernando &nbsp;Gonz\u00e1lez Ortiz, arrendatario de uno de los inmuebles de la &nbsp;causante atest\u00f3 que \u00abconoci\u00f3 &nbsp;a Mar\u00eda de los \u00c1ngeles Vanegas de Monroy y a Mar\u00eda &nbsp;Merly Rueda Cruz, tambi\u00e9n despu\u00e9s del a\u00f1o de &nbsp;2010\u00bb; &nbsp;Andr\u00e9s &nbsp;Romero Solano, era \u00abtrabajador &nbsp;ocasional de las ya nombradas en las \u00e9pocas antes se\u00f1aladas\u00bb &nbsp;y &nbsp;Dolly Esperanza G\u00f3mez Arciniegas, &nbsp;\u00abtambi\u00e9n &nbsp;trabaj\u00f3 con la fallecida Mar\u00eda de los \u00c1ngeles &nbsp;Vanegas de Monroy, aproximadamente a mediados de 2015\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Mientras que, le &nbsp;rest\u00f3 validez a \u00abla &nbsp;prueba testimonial derramada a favor de la demandante, en franca &nbsp;contrav\u00eda de lo probado por el sentenciador de primer grado, &nbsp;quien al desatar la litis propuesta consider\u00f3 notablemente lo &nbsp;contrario con respecto a todos y cada uno de las testificaciones &nbsp;rendidas\u00bb. &nbsp;Y &nbsp;ello es as\u00ed, porque, en su criterio, &nbsp;\u00absus &nbsp;testigos\u00bb, &nbsp;personas &nbsp;\u00abde &nbsp;avanzada edad que tuvieron conocimiento de la relaci\u00f3n de la &nbsp;de cujus y la demandante en \u00e9poca pret\u00e9rita (\u2026) &nbsp;que dan cuenta sin lugar a dudas, de la relaci\u00f3n de afecto, &nbsp;amor, solidaridad, apoyo y ayuda mutua desplegadas entre madre e hija &nbsp;crianza\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Precis\u00f3 &nbsp;entonces que, si el ad &nbsp;quem &nbsp;hubiera apreciado de manera debida tales &nbsp;\u00abtestimonios\u00bb, &nbsp;hubiese &nbsp;dado por probado todo lo contrario, esto es, &nbsp;\u00abla &nbsp;condici\u00f3n de hija de crianza de Mar\u00eda Merly respecto de &nbsp;su madre de Crianza Mar\u00eda de los \u00c1ngeles\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3.- Ahora, en lo &nbsp;concerniente con los interrogatorios de parte, adver\u00f3 que &nbsp;\u00abbrilla &nbsp;por su ausencia la valoraci\u00f3n de los [mismos], &nbsp;ya que, (\u2026) se enfoc\u00f3 en confrontar las pruebas &nbsp;testimoniales con las voces del escrito de la demanda instaurada\u00bb, &nbsp;de &nbsp;lo cual extrajo que dicha Corporaci\u00f3n &nbsp;\u00abomiti[\u00f3] &nbsp;apreciar &nbsp;el alcance probatorio de no s\u00f3lo lo declarado por la &nbsp;interrogada demandante Mar\u00eda Merly Rueda Cruz, sino adem\u00e1s &nbsp;de los llamados a juicio en calidad de demandados, es decir, Angela &nbsp;Sandra Vanegas Salcedo y Luis Eduardo Vanegas Salcedo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.4.- Finalmente, &nbsp;enunci\u00f3 los elementos que hacen parte de la prueba documental: &nbsp;<\/p>\n<p>i)- &nbsp;\u00abConstancia &nbsp;expedida por la presidenta y miembros activos del Grupo DON BOSCO de &nbsp;la ciudad de Ibagu\u00e9\u00bb; &nbsp;<\/p>\n<p>ii)- &nbsp;\u00abRegistro &nbsp;fotogr\u00e1fico de reuniones y eventos en los que participan Mar\u00eda &nbsp;de los \u00c1ngeles Vanegas de Monroy y Mar\u00eda Merly Rueda &nbsp;Cruz\u00bb; &nbsp;<\/p>\n<p>iii)- &nbsp;\u00abOficios &nbsp;emanados de AXA COLPATRIA de 17 de julio de 2019\u00bb; &nbsp;<\/p>\n<p>iv)- &nbsp;\u00abRecibo &nbsp;de caja No. CA-002823 de anticipo de 10 de septiembre de 2017, &nbsp;expedido por SERVICIOS FUNERARIOS COOPERATIVOS DEL TOLIMA, sobre &nbsp;cancelaci\u00f3n excedente COFRE REF-11, pagados por Mar\u00eda &nbsp;Merly Rueda Cruz y Factura de Venta de 09 de septiembre de 2017, &nbsp;expedido por [esa &nbsp;empresa], &nbsp;en el que consta el pago realizado por Mar\u00eda Merly Rueda Cruz, &nbsp;por servicio B\u00e1sico Integral prestado por el fallecimiento de &nbsp;Mar\u00eda de los \u00c1ngeles Vanegas de Monroy\u00bb; &nbsp;<\/p>\n<p>v)- &nbsp;\u00abHistoria &nbsp;Cl\u00ednica de Mar\u00eda de los \u00c1ngeles Vanegas de &nbsp;Monroy, de MEDICADIZ S. A., de 28 de septiembre de 2008, en la cual &nbsp;consta que la acompa\u00f1ante y responsable es Mar\u00eda Merly &nbsp;Rueda Cruz, para efectos de una cirug\u00eda que se le pr\u00e1ctico &nbsp;a la causante\u00bb; &nbsp;<\/p>\n<p>vi)- &nbsp;\u00abComprobante &nbsp;de pago expedido por la Arquidi\u00f3cesis de Ibagu\u00e9 \u2013 &nbsp;Parroquia de la Catedral, de suma pagada por la actora (\u2026) por &nbsp;concepto de Misa Individual de Primer Aniversario por la fallecida\u00bb; &nbsp;<\/p>\n<p>vii)- &nbsp;\u00abCertificado &nbsp;de 13 de junio de 2019, expedido por SERVICIOS FUNERARIOS &nbsp;COOPERATIVOS DEL TOLIMA \u2013 SERFUNCOOP, en el que consta que &nbsp;Mar\u00eda Merly Rueda Cruz, ten\u00eda afiliada a tales &nbsp;servicios desde el 1\u00ba de enero de 2002 a Mar\u00eda de los &nbsp;\u00c1ngeles Vanegas de Monroy\u00bb; &nbsp;y &nbsp;<\/p>\n<p>viii)- &nbsp;\u00abHistoria &nbsp;Cl\u00ednica de la Mar\u00eda de los \u00c1ngeles (\u2026) &nbsp;emanadas de COOMEVA EPS, Doctora GIOVANNA PARRA GIL y GRUPO CUIDAR, &nbsp;en los cuales consta que la responsable y acompa\u00f1ante de la &nbsp;fallecida era Mar\u00eda Merly Rueda Cruz\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Medios suasorios &nbsp;que, seg\u00fan su decir, no fueron evaluados por el Tribunal en &nbsp;debida forma, puesto que, de haberlo hecho, habr\u00eda colegido &nbsp;que \u00ablas &nbsp;amigas m\u00e1s cercanas de la Vanegas de Monroy, consideran y &nbsp;cre\u00edan que Mar\u00eda Merly Rueda Cruz era hija de la de &nbsp;cujus\u00bb, &nbsp;que &nbsp;\u00abMar\u00eda &nbsp;de los \u00c1ngeles Vanegas de Monroy, ten\u00eda una franca &nbsp;relaci\u00f3n familiar de madre e hija con Mar\u00eda Merly Rueda &nbsp;Cruz\u00bb, &nbsp;tanto &nbsp;as\u00ed que &nbsp;la &nbsp;casacionista era la \u00abacompa\u00f1ante &nbsp;y responsable de la salud de Mar\u00eda de los \u00c1ngeles\u00bb, &nbsp;demostrando &nbsp;con ello, \u00abel &nbsp;cuidado, apoyo, amor, solidaridad, etc., desplegado por la demandante &nbsp;por la tantas veces nombrada Mar\u00eda de los \u00c1ngeles\u00bb. &nbsp;Omisi\u00f3n &nbsp;que gener\u00f3 que \u00abla &nbsp;no operancia de la instituci\u00f3n de familia de crianza, por &nbsp;ende, la negativa de declarar a la demandante como hija de crianza de &nbsp;la se\u00f1ora Vanegas de Monroy\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;SEGUNDO &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;De igual manera, con miramiento en el segundo motivo del canon 336 &nbsp;ib\u00eddem, &nbsp;censur\u00f3 la sentencia por la senda indirecta de haber &nbsp;infringido los art\u00edculos \u00ab5\u00ba &nbsp;y 6\u00ba de la Ley 45 de 1936 y el 398 del C\u00f3digo Civil\u00bb, &nbsp;debido a \u00aberrores &nbsp;de derecho nacidos del desconocimiento del art\u00edculo 176 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso; en armon\u00eda con &nbsp;disposiciones constitucionales y normas internacionales que integran &nbsp;el llamado bloque de constitucionalidad con respecto a la familia de &nbsp;crianza\u00bb, &nbsp;porque, el iudex &nbsp;colegiado ajust\u00f3 \u00abla &nbsp;hip\u00f3tesis de que la declaratoria de hija de crianza est\u00e1 &nbsp;sometida a tres pilares o arcos torales fundamentales\u00bb, &nbsp;como: &nbsp;<\/p>\n<p>ii)- &nbsp;\u00ab[S]olo &nbsp;los extra\u00f1os o ajenos a una familia consangu\u00ednea pueden &nbsp;irrogarse como hijos e hijas de crianza y padres o madres de crianza\u00bb &nbsp;y, &nbsp;<\/p>\n<p>iii)- &nbsp;\u00abLas &nbsp;pruebas recaudadas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;soportar su disenso, reiter\u00f3 los elementos que componen la &nbsp;\u00abprueba &nbsp;documental\u00bb &nbsp;y &nbsp;esboz\u00f3 que \u00abel &nbsp;Tribunal al no valorar[los] &nbsp;(\u2026) ni menos a\u00fan, apreciarlo[s] &nbsp;en conjunto con los dem\u00e1s medios probatorios arrimados al &nbsp;plenario\u00bb, &nbsp;concluy\u00f3 &nbsp;\u00aberr\u00f3neamente, &nbsp;la no operancia de la instituci\u00f3n de familia de crianza, por &nbsp;ende, la negativa de declarar a la demandante como hija de crianza de &nbsp;Vanegas de Monroy\u00bb, &nbsp;en &nbsp;atenci\u00f3n a que, insisti\u00f3, \u00ablas &nbsp;amigas m\u00e1s cercanas de la Vanegas de Monroy, consideran y &nbsp;cre\u00edan que Mar\u00eda Merly Rueda Cruz era hija de la de &nbsp;cujus\u00bb, &nbsp;Mar\u00eda &nbsp;de los \u00c1ngeles &nbsp;\u00abten\u00eda &nbsp;una franca relaci\u00f3n familiar de madre e hija con Mar\u00eda &nbsp;Merly Rueda Cruz\u00bb, &nbsp;por &nbsp;tanto, era la \u00abacompa\u00f1ante &nbsp;y responsable de la salud de [aquella]\u00bb, &nbsp;lo &nbsp;cual acredita, \u00abel &nbsp;cuidado, apoyo, amor, solidaridad, etc., desplegado por la demandante &nbsp;por la tantas veces nombrada Mar\u00eda de los \u00c1ngeles\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;consiguiente, si el Tribunal hubiese \u00abvalorado &nbsp;como era su deber, la prueba en su conjunto\u00bb, &nbsp;es &nbsp;decir, &nbsp;\u00abtanto &nbsp;la prueba documental, los testimonios y los interrogatorios\u00bb, &nbsp;habr\u00eda &nbsp;encontrado \u00ablos &nbsp;requisitos y elementos componentes de la instituci\u00f3n jur\u00eddica &nbsp;llamada hijas de crianza, atendiendo las s\u00faplicas de la &nbsp;demanda genitora, por estar demostrado hasta la saciedad la &nbsp;existencia de los lazos de amor, afecto, ayuda mutua, solidaridad y &nbsp;respeto que se guardaron tanto la demandante como la fallecida &nbsp;memorada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Es &nbsp;caracter\u00edstica esencial de este mecanismo de defensa su &nbsp;condici\u00f3n extraordinaria, por lo cual no todo desacuerdo con &nbsp;lo dictaminado permite adentrarse en su examen de fondo, sino que &nbsp;debe asentarse en las causales taxativamente previstas y atender los &nbsp;par\u00e1metros que para su concesi\u00f3n y tr\u00e1mite se &nbsp;imponen, como es acreditar el descontento \u00abmediante &nbsp;la introducci\u00f3n adecuada del correspondiente escrito, respecto &nbsp;del cual, la parte afectada con el fallo que se aspira aniquilar, no &nbsp;tiene plena libertad de configuraci\u00f3n\u00bb &nbsp;(CSJ AC, 1\u00b0 nov 2013, rad. 2009-00700; reiterado en CSJ &nbsp;AC3327-2021, 26 ago., rad. 2017-00405-01, AC3715-2022 y AC1404-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Para ese cometido &nbsp;ha sido enf\u00e1tica esta Colegiatura al se\u00f1alar que \u00abpor &nbsp;la naturaleza misma del recurso extraordinario, no es dable que el &nbsp;recurrente deambule por los diversos aspectos que en las instancias &nbsp;fueron debatidos, pues lo suyo es la sentencia, es decir, los &nbsp;fundamentos de hecho y de derecho invocados por el Tribunal, para lo &nbsp;cual deber\u00e1 desplegar su carga argumentativa en la &nbsp;demostraci\u00f3n de la infracci\u00f3n, puntualmente en el &nbsp;aspecto medular de que discrepa, que no propiamente de las falencias &nbsp;probatorias achacadas al ad quem -cosa que por supuesto debe cumplir &nbsp;tambi\u00e9n si de violaci\u00f3n indirecta se trata- sino la &nbsp;incidencia de esas equivocaciones en la infracci\u00f3n normativa\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC8255-2017 de 7 de dic. Rad. 2011-00024-02; reiterado en CSJ &nbsp;AC3327-2021, 26 Ago., rad. 2017-00405-01, AC3715-2022 y AC1404-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, que la &nbsp;admisi\u00f3n de la s\u00faplica casacional depende del &nbsp;acatamiento cabal de los requisitos del art\u00edculo 344 C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, entre otros, la formulaci\u00f3n de los cargos &nbsp;con la exposici\u00f3n de sus fundamentos, en forma separada, &nbsp;clara, precisa y completa, y no basados en meras generalidades, o de &nbsp;cualquier manera como si de un alegato de instancia se tratara, por &nbsp;cuanto el opugnante asume el duro labor\u00edo de enervar la &nbsp;presunci\u00f3n de legalidad y acierto con que viene precedida la &nbsp;providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>En tal sentido, la &nbsp;Corte tiene adoctrinado que: \u00ab\u2026 &nbsp;toda acusaci\u00f3n o cargo debe trascender de la simple &nbsp;enunciaci\u00f3n, al campo de la demostraci\u00f3n, haci\u00e9ndose &nbsp;patentes los desaciertos, no como contraste de pareceres, o de &nbsp;interpretaciones, ni de meras disputas conceptuales o procesales, &nbsp;sino de la verificaci\u00f3n concluyente de lo contrario y absurdo, &nbsp;de modo que haga rodar al piso la resoluci\u00f3n combatida\u00bb &nbsp;(CSJ, &nbsp;AC1262-2016, 12 Ene., rad. 1995-00229-01, criterio reiterado en CSJ &nbsp;AC2588-2021, &nbsp;30 Jun., rad. 2016-00074-01, AC3715-2022 y AC1404-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;sentencia se puede impugnar por &nbsp;la trasgresi\u00f3n indirecta de normas sustanciales a consecuencia &nbsp;de errores en el ejercicio valorativo del juzgador, sea por error de &nbsp;evaluaci\u00f3n jur\u00eddica de los medios de convicci\u00f3n &nbsp;\u2013aducci\u00f3n, incorporaci\u00f3n y apreciaci\u00f3n\u2013 &nbsp;contrariando las reglas legales que gobiernan el r\u00e9gimen &nbsp;probatorio, o por la &nbsp;indebida &nbsp;interpretaci\u00f3n que hace de la demanda o su contestaci\u00f3n, &nbsp;ora cuando supone, omite o altera el contenido de los elementos de &nbsp;convicci\u00f3n que le sirven de soporte a su resoluci\u00f3n, &nbsp;con &nbsp;la connotaci\u00f3n de ser manifiesta y trascedente, de suerte que &nbsp;la apreciaci\u00f3n realizada se muestre alejada de la realidad &nbsp;procesal, absurda, o sin justificaci\u00f3n, pero, adem\u00e1s, &nbsp;que &nbsp;influya en la manera en que se zanj\u00f3 el debate, generando &nbsp;as\u00ed la trasgresi\u00f3n de las disposiciones sustanciales &nbsp;llamadas a operar en la contienda sometida a la decisi\u00f3n de la &nbsp;jurisdicci\u00f3n, que &nbsp;de no haber ocurrido el resultado ser\u00eda distinto. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.- El error de &nbsp;hecho en la valoraci\u00f3n de las pruebas refiere a fallas en la &nbsp;evaluaci\u00f3n material de los medios de convicci\u00f3n, sea &nbsp;por suposici\u00f3n, preterici\u00f3n o tergiversaci\u00f3n. &nbsp;Falencias que tienen ocurrencia, seg\u00fan se ha decantado por la &nbsp;jurisprudencia, \u00aba) &nbsp;cuando se da por existente en el proceso una prueba que en \u00e9l &nbsp;no existe realmente; b) cuando se omite analizar o apreciar la que en &nbsp;verdad&nbsp;si existe&nbsp;en los autos; y, c) cuando se valora la &nbsp;prueba que si existe, pero se altera sin embargo su &nbsp;contenido&nbsp;atribuy\u00e9ndole una inteligencia contraria por &nbsp;entero a la real, bien sea por adici\u00f3n o por cercenamiento\u2026\u00bb &nbsp;(C.S.J. &nbsp;SC, 10 ago 1999, Rad. 4979; C.S.J SC; reiterado en CSJ AC3327-2021, &nbsp;26 ago., rad. 2017-00405-01 y AC1404-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Puntualmente &nbsp;la Corte ha expresado que, en los eventos en que se critique el &nbsp;ejercicio valorativo del juzgador deviene imperativo que: &nbsp;\u00ab&#8230; &nbsp;el &nbsp;recurrente lo demuestre, actividad que debe cumplirse mediante una &nbsp;labor de contraste entre lo que extrajo el sentenciador de las &nbsp;pruebas que se tildan de err\u00f3neamente apreciadas y lo que &nbsp;tales pruebas dicen o dejan de decir, para establecer el real efecto &nbsp;que dimana de la preterici\u00f3n o desfiguraci\u00f3n de la &nbsp;prueba, siempre en el bien entendido que no basta relacionarla ni con &nbsp;ofrecer la visi\u00f3n del recurrente a la manera de un alegato de &nbsp;instancia, sino se confronta en sus t\u00e9rminos con la sentencia &nbsp;acusada. &nbsp;(CSJ &nbsp;SC de 14 de mayo de 2001, reiterada en CSJ SC de 19 de dic. de 2012, &nbsp;Rad. 2006-00164-01, AC. de 21 de ago. de 2014, Rad. 2010-227-01, &nbsp;reiterado en AC1404-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.- &nbsp;El error de derecho presupone, &nbsp;que el sentenciador no se equivoc\u00f3 en la constataci\u00f3n &nbsp;material de la existencia de la prueba y fijar su contenido, pero las &nbsp;aprecia \u00absin &nbsp;la observancia de los requisitos legalmente necesarios para su &nbsp;producci\u00f3n; o cuando, vi\u00e9ndolas en la realidad que &nbsp;ellas demuestran, no las eval\u00faa por estimar erradamente que &nbsp;fueron ilegalmente rituadas; o cuando le da valor persuasivo a un &nbsp;medio que la ley expresamente proh\u00edbe para el caso; o cuando, &nbsp;requiri\u00e9ndose por la ley una prueba espec\u00edfica para &nbsp;demostrar determinado hecho o acto jur\u00eddico, no le atribuye a &nbsp;dicho medio el m\u00e9rito probatorio por ella se\u00f1alado, o &nbsp;lo da por demostrado con otra prueba distinta; o cuando el &nbsp;sentenciador exige para la justificaci\u00f3n de un hecho o de un &nbsp;acto una prueba especial que la ley no requiere\u00bb. &nbsp;(CXLVII, &nbsp;p\u00e1gina 61, citada en CSJ SC 13 abr. 2005, rad. n\u00ba &nbsp;1998-0056-02, reiterada en SC1929-2021, AC3327-2021, &nbsp;y AC1404-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.1.- &nbsp;As\u00ed mismo es predicable la existencia de error de derecho &nbsp;cuando el juzgador desatiende el imperativo dispuesto en el art\u00edculo &nbsp;176 del C\u00f3digo General del Proceso, seg\u00fan el cual, &nbsp;\u00ab[l]as &nbsp;pruebas deber\u00e1n ser apreciadas en conjunto, de acuerdo con las &nbsp;reglas de la sana cr\u00edtica, sin perjuicio de las solemnidades &nbsp;prescritas en la ley sustancial para la existencia o validez de &nbsp;ciertos actos\u00bb, &nbsp;supuesto que impone al impugnante demostrar que la tarea evaluativa &nbsp;de las distintas probanzas cumplida por el sentenciador se llev\u00f3 &nbsp;a cabo al margen del an\u00e1lisis de conjunto pedido en el citado &nbsp;precepto, o sea, poniendo de manifiesto c\u00f3mo la valoraci\u00f3n &nbsp;de los diversos medios lo fue de manera separada o aislada, sin &nbsp;buscar sus puntos de enlace o de divergencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde &nbsp;con esto se ha determinado que para la demostraci\u00f3n de este &nbsp;tipo de desacierto &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;es menester concluir que su impugnaci\u00f3n en casaci\u00f3n por &nbsp;error de derecho no queda ajustada del todo a la t\u00e9cnica por &nbsp;la indicaci\u00f3n abstracta de la violaci\u00f3n de la citada &nbsp;preceptiva, sino que, adem\u00e1s, es indispensable, entre otros, &nbsp;que el defecto sea en la apreciaci\u00f3n normativa de la prueba y &nbsp;no se sustente en deficiencia f\u00e1ctica, como la preterici\u00f3n &nbsp;de la prueba, porque el yerro que debe endilgarse debi\u00f3 ser el &nbsp;de hecho y no el de derecho. Adem\u00e1s, es imperativo, por lo &nbsp;arriba expuesto, que la indicaci\u00f3n de tal yerro de derecho, a &nbsp;pesar de referirse a falta de apreciaci\u00f3n global, debe ir &nbsp;acompa\u00f1ada de la determinaci\u00f3n o singularizaci\u00f3n &nbsp;(como lo exigen los art\u00edculos 368, num.1, y 374, num.3, C. de &nbsp;P. C.) de todas y cada una de las pruebas, que a juicio del &nbsp;recurrente no fueron objeto de apreciaci\u00f3n conjunta; &nbsp;indicaci\u00f3n \u00e9sta que, por lo dem\u00e1s, debe ser &nbsp;completa en el sentido que abarque la apreciaci\u00f3n en conjunto &nbsp;de todo (y no de una parte o grupo) el acervo probatorio que sostiene &nbsp;el fallo, la que debe ir acompa\u00f1ada de su comprobaci\u00f3n &nbsp;con la indicaci\u00f3n de los pasajes donde quede demostrada &nbsp;completamente la falta absoluta de la mencionada integraci\u00f3n y &nbsp;estimativa global, pues no apareciendo de esta manera, se mantiene la &nbsp;presunci\u00f3n de acierto en esta materia, que, por lo tanto, deja &nbsp;invulnerable el fallo por ese motivo. &nbsp;(SC de 16 de mayo de 1991. G. J. CCLVIII, p\u00e1g. 603, reiterada &nbsp;en SC de 25 de nov. de 2005, Exp. 082-01, SC de 29 de oct. de 2009, &nbsp;Exp. 2002-00211-01, SC5034-2021 Rad. 2008-00625-01 y AC1404-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Cuando &nbsp;se aduzca la ocurrencia de error de derecho el casacionista, a m\u00e1s &nbsp;de indicar las normas sustanciales quebrantadas a consecuencia de los &nbsp;dislates, tendr\u00e1 la carga adicional de se\u00f1alar la &nbsp;disposici\u00f3n probatoria trasgredida, \u00abhaciendo &nbsp;una explicaci\u00f3n sucinta de la manera en que ellas fueron &nbsp;infringidas\u00bb, &nbsp;esto es, c\u00f3mo a la luz de \u00e9sta el juzgador err\u00f3 &nbsp;en su solicitud, decreto, pr\u00e1ctica o el m\u00e9rito que le &nbsp;otorg\u00f3 en su valoraci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3.- &nbsp;Sea que se alegue error de hecho o de derecho compete al recurrente &nbsp;indicar las normas de derecho sustancial que a consecuencia de los &nbsp;dislates resultaron infringidas, precisando como se dio dicha &nbsp;vulneraci\u00f3n, es &nbsp;decir, cuando la censura arguya la violaci\u00f3n de normas &nbsp;sustanciales, sea por la v\u00eda directa o la indirecta el &nbsp;recurrente no podr\u00e1 sustraerse de citar las que teniendo esa &nbsp;calidad constituyan base esencial del fallo impugnado o habiendo &nbsp;debido serlo, a su juicio, fueron infringidas, eso s\u00ed, con la &nbsp;explicaci\u00f3n de la forma en que tal trasgresi\u00f3n de &nbsp;present\u00f3. Tocante con la tem\u00e1tica esta Corte ha &nbsp;sostenido que: &nbsp;<\/p>\n<p>[\u2026] &nbsp;en &nbsp;el marco de dicho motivo casacional es deber del impugnante precisar &nbsp;las normas sustanciales violadas, cualquiera que sea la v\u00eda &nbsp;que haya escogido para perfilar su acusaci\u00f3n; la directa o la &nbsp;indirecta, sin que, trat\u00e1ndose de esta \u00faltima, pueda &nbsp;excusarse su se\u00f1alamiento a pretexto de la demostraci\u00f3n &nbsp;de los errores de apreciaci\u00f3n probatoria que se le endilgan al &nbsp;fallo, o de la determinaci\u00f3n de las normas probatorias &nbsp;supuestamente quebrantadas \u2013 cuando se predique la comisi\u00f3n &nbsp;de un yerro de derecho \u2013, pues si a esto \u00faltimo se &nbsp;limitare el recurrente, omitiendo la mencionada exigencia, quedar\u00eda &nbsp;trunca la acusaci\u00f3n, en la medida en que no podr\u00eda la &nbsp;Corte, al analizar el cargo, establecer oficiosamente cu\u00e1les &nbsp;disposiciones materiales habr\u00edan sido quebrantadas a &nbsp;consecuencia de los yerros que se hubieren acreditado\u00bb &nbsp;(CSJ AC, 7 Dic. 2001, Rad. 1999-0482); &nbsp;exigencia &nbsp;que se explica porque la demanda constituye \u00abpieza fundamental\u00bb &nbsp;en el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, \u00ab\u2026que, &nbsp;a manera de carta de navegaci\u00f3n, sujeta a la Corte en su tarea &nbsp;de establecer si la sentencia acusada viol\u00f3 o no, la ley &nbsp;sustancial\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC, 18 jul. 2002, Rad. 1999-0154)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC856-2021, 15 marzo y AC1404-2023) &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;El &nbsp;caso concreto &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;el p\u00f3rtico se advierte que los cargos formulados no satisfacen &nbsp;los requisitos legales que jurisprudencial y legamente se tienen &nbsp;establecidos y por ello, ser\u00e1n inadmitidos. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1.- &nbsp;En el sub &nbsp;examine, &nbsp;las &nbsp;censuras planteadas devienen defectuosas, habida cuenta que no &nbsp;colman las exigencias para ser estudiadas en casaci\u00f3n, &nbsp;comoquiera &nbsp;que, &nbsp;para que pueda darle paso a su admisi\u00f3n, deb\u00eda la &nbsp;interesada, y no lo hizo, describir de manera detallada la forma en &nbsp;que el enjuiciador transgredi\u00f3 indirectamente los articulados &nbsp;enunciados, haciendo &nbsp;palmario el desacierto del mismo en el ejercicio de valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria, lo cual no realiz\u00f3, porque se dedic\u00f3 a &nbsp;insistir en la que, en su criterio, era la verdadera lectura que &nbsp;deb\u00eda d\u00e1rsele a las herramientas de convicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;hace tal afirmaci\u00f3n, porque el reproche se limit\u00f3 a &nbsp;citar esas normativas que la convocante estim\u00f3 transgredidas &nbsp;por el veredicto de segundo grado, por falta o indebida aplicaci\u00f3n, &nbsp;sin realizar desarrollo alguno de la forma en que ese quebranto se &nbsp;materializ\u00f3, en tanto, el argumento basilar de Mar\u00eda &nbsp;Merly para atacar la sentencia de segundo nivel, expedida por el &nbsp;Tribunal Superior de Ibagu\u00e9 consisti\u00f3 en que \u00e9ste &nbsp;le rest\u00f3 valor a \u00ablos &nbsp;testimonios practicados en favor de la demandante\u00bb, &nbsp;no &nbsp;tuvo en consideraci\u00f3n las declaraciones rendidas en los &nbsp;interrogatorios de parte, ni las pruebas documentales relacionadas, &nbsp;todo lo cual daba cuenta de \u00abla &nbsp;relaci\u00f3n afectiva fundada en el amor, respeto, solidaridad y &nbsp;ayuda mutua observada por la de cujus y (\u2026) Merly Rueda Cruz\u00bb, &nbsp;por &nbsp;tanto, \u00abno &nbsp;valor\u00f3 en conjunto\u00bb &nbsp;el caudal probatorio, afectando as\u00ed el canon 176 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;para ello, transcribi\u00f3 las manifestaciones de los \u00abtestigos &nbsp;de la parte demandante\u00bb, &nbsp;advirti\u00f3 que el juzgador no pod\u00eda dar cr\u00e9dito a &nbsp;las exposiciones de los \u00abtestigos &nbsp;del extremo pasivo\u00bb, &nbsp;por cuanto, \u00e9stos &nbsp;\u00abpara &nbsp;las d\u00e9cadas de 1950, 1960 e inclusive 1970 siquiera muchos no &nbsp;hab\u00edan nacido o eran personas de escasa edad\u00bb, &nbsp;por &nbsp;consiguiente, no pod\u00edan saber cu\u00e1l era la relaci\u00f3n &nbsp;de Mar\u00eda de los \u00c1ngeles con Mar\u00eda Merly, y, &nbsp;se\u00f1al\u00f3 los documentos que soportan la existencia de ese &nbsp;v\u00ednculo. &nbsp;<\/p>\n<p>En tal virtud, se &nbsp;precisa que la recurrente, en sus reprensiones, no demostr\u00f3 el &nbsp;yerro f\u00e1ctico en que incurri\u00f3 el enjuiciador de segundo &nbsp;grado y, c\u00f3mo ello vulnerar\u00eda los preceptos en que &nbsp;motiv\u00f3 el cargo (5\u00ba &nbsp;y 6\u00ba de la Ley 45 de 1936 y el 398 del C\u00f3digo Civil), &nbsp;al desaprobar la configuraci\u00f3n de la posesi\u00f3n notoria &nbsp;del estado civil de \u00abhija &nbsp;de crianza\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Y es que le &nbsp;correspond\u00eda a la opugnante narrar la manera como el &nbsp;enjuiciador transgredi\u00f3 esos preceptos, pues como ha sostenido &nbsp;esta Corte &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) no &nbsp;basta con invocar gen\u00e9ricamente las normas \u2018sustanciales\u2019 &nbsp;que, a juicio del recurrente, habr\u00eda infringido el fallador de &nbsp;segundo grado, sino que aquel debe demostrar que dichas disposiciones &nbsp;constituyeron base esencial de la sentencia impugnada, o debieron &nbsp;serlo; ello sin perder de vista la necesidad de explicar de qu\u00e9 &nbsp;manera se habr\u00edan trasgredido esos preceptos, as\u00ed como &nbsp;la relevancia que esa \u2018violaci\u00f3n\u2019 tuvo en lo &nbsp;resolutivo de la sentencia de segunda instancia. (CSJ AC2136-2020 de &nbsp;7 de sept. Rad. 2016-00397-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.- &nbsp;Aunado a lo antelado, la discrepancia de la impugnante es abstracta, &nbsp;dado que, no atac\u00f3 el pilar del fallo controvertido, el cual &nbsp;radic\u00f3 en que \u00abMar\u00eda &nbsp;Merly Rueda Cruz [no &nbsp;fue] &nbsp;prohijada por la de cujus en su infancia o minoridad, toda vez que, &nbsp;tal como se desprende de [las] &nbsp;atestaciones, \u00e9stas hacen relaci\u00f3n no a la \u00e9poca &nbsp;de crianza de la demandante si no de su adultez, mayoridad\u00bb, &nbsp;conclusi\u00f3n &nbsp;que el ad &nbsp;quem &nbsp;fundament\u00f3 en los testimonios llevados por la actora, &nbsp;cuesti\u00f3n &nbsp;que la promotora no rebati\u00f3 en esta sede extraordinaria, &nbsp;convirtiendo su reparo en incompleto, pues, &nbsp;un ataque parcial carece de trascendencia al dejar inc\u00f3lumes &nbsp;aspectos neur\u00e1lgicos de la decisi\u00f3n confutada &nbsp;(CSJ &nbsp;AC5453-2022, 16 dic., rad. 2016-00358-01). &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;modo, que las inconformidades que Rueda Cruz trae, parte de &nbsp;generalidades en aras de que se vuelva a ponderar la evidencia &nbsp;acoplada al plenario y, como si se tratara de un alegato de &nbsp;conclusi\u00f3n, sugiere una nueva lectura probatoria en la forma y &nbsp;hac\u00eda la direcci\u00f3n que anhela la casacionista, esto es, &nbsp;que se acojan sus pretensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>Mem\u00f3rese &nbsp;que esta v\u00eda no sirve para provocar una \u00ablectura &nbsp;de la prueba\u00bb &nbsp;en &nbsp;sentido opuesto a la del ad &nbsp;quem, &nbsp;sino para hacer ver pifias notorias y trascendentes en que aqu\u00e9l &nbsp;haya incidido al soportar la decisi\u00f3n criticada, comoquiera &nbsp;que no se trata de una instancia adicional, sino de un medio de &nbsp;control de legalidad de la providencia fustigada, lo que exige que la &nbsp;labor de la opugnadora apunte a colmar ese espec\u00edfico &nbsp;objetivo, antes que a ensayar una propuesta alterna sobre los &nbsp;ingredientes f\u00e1cticos o demostrativos que sustentan sus &nbsp;premisas, porque tal variable, por m\u00e1s refinada y persuasiva &nbsp;que sea, se sale del \u00e1mbito de la casaci\u00f3n, ya que el &nbsp;remedio extraordinario \u00absupone &nbsp;cuestionar la sentencia como thema decisum, sin que sea dable reabrir &nbsp;el debate de instancia o proponer lecturas novedosas de la &nbsp;controversia para buscar una decisi\u00f3n favorable\u00bb &nbsp;(SC948, 27 ab. 2022, rad. n.\u00b0 2018-00227-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Siguiendo este &nbsp;derrotero, esta Sala en CSJ AC760-2020 reiter\u00f3 que, en &nbsp;casaci\u00f3n no es admisible el cargo que se limita a presentar &nbsp;\u00abun &nbsp;nuevo criterio de apreciaci\u00f3n de las pruebas, o unas &nbsp;conclusiones diferentes de las que obtuvo el juzgador, pues el &nbsp;recurso aludido no constituye una tercera instancia, al punto que la &nbsp;Sala, en estrictez, no es juez del asunto litigioso, sino de la &nbsp;legalidad del fallo que le puso fin al conflicto\u00bb &nbsp;(CSJ AC 18 dic. 2009, rad. 1999-00045-01, AC2195-2016, AC3134-2022 y &nbsp;AC1404-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>3.3.- Por otra &nbsp;parte, cabe &nbsp;destacar que, para demostrar la carente o inadecuada apreciaci\u00f3n &nbsp;de los medios de convicci\u00f3n que enrostra al sentenciador, no &nbsp;bastaba con la simple alusi\u00f3n o la descontextualizada &nbsp;transcripci\u00f3n de las pruebas objeto de su cr\u00edtica, era &nbsp;ineludible el deber de confrontar en forma espec\u00edfica y &nbsp;objetiva lo que cada uno de esos medios suasorios dec\u00eda y lo &nbsp;que el fallador de instancia no advirti\u00f3, tergivers\u00f3 o &nbsp;distorsion\u00f3 al momento de emitir sentencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Justamente, &nbsp;como en reciente oportunidad lo record\u00f3 esta Corte &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;adecuada proposici\u00f3n de un cargo soportado en la comisi\u00f3n &nbsp;de un dislate f\u00e1ctico le impone al recurrente no solo &nbsp;individualizar las pruebas indebidamente apreciadas, ya sea por &nbsp;omisi\u00f3n, suposici\u00f3n o tergiversaci\u00f3n de su &nbsp;contenido objetivo, sino tambi\u00e9n efectuar la respectiva labor &nbsp;de contraste entre lo que el medio demuestra, y lo que sobre el mismo &nbsp;dedujo o inadvirti\u00f3 el juzgador, a partir de ese labor\u00edo &nbsp;deber\u00e1 quedar en evidencia el yerro en el que incurri\u00f3 &nbsp;el juzgador, haciendo ver de manera di\u00e1fana que la decisi\u00f3n &nbsp;resulta absurda y alejada de la realidad del proceso, pues trat\u00e1ndose &nbsp;de este tipo de yerros, \u00abla labor del impugnante \u2018no &nbsp;puede reducirse a una simple exposici\u00f3n de puntos de vista &nbsp;antag\u00f3nicos, fruto de razonamientos o lucubraciones &nbsp;meticulosas y detalladas, porque en tal evento el error dejar\u00eda &nbsp;de ser evidente o manifiesto conforme lo exige la ley\u2019. &nbsp;(CSJ SC2501-2021, citada en la AC3134-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;ya se apuntal\u00f3, la casacionista para discutir las conclusiones &nbsp;del Tribunal acude a una escueta y gen\u00e9rica transcripci\u00f3n &nbsp;del contenido material de los elementos demostrativos, como apartes &nbsp;de las declaraciones de terceros o el contenido de las documentales &nbsp;adosadas, sin adelantar la necesaria labor de contraste de cada uno &nbsp;de esos medios de prueba que permitiera visibilizar el ostensible &nbsp;equ\u00edvoco que alega y su trascendencia en el sentido del fallo. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;preciso recordar que \u00abextractar &nbsp;el sentido que debe darse a las pruebas, representa un juicio de &nbsp;valor que, en principio, resulta intangible para la Corte\u00bb, &nbsp;\u00fanicamente si el resultado de esa actividad &nbsp;resulta &nbsp;ser \u00abtan &nbsp;absurdo o descabellado, que en verdad implique una distorsi\u00f3n &nbsp;absoluta del contenido objetivo\u00bb &nbsp;de los medios de convicci\u00f3n, puede abrirse paso un ataque en &nbsp;sede casacional fundado en la presencia de yerros de facto &nbsp;(CSJ SC, 9 dic. 2011, Rad. 1992-05900). &nbsp;<\/p>\n<p>En virtud de ello, &nbsp;se ha sostenido pac\u00edficamente, que la carga de demostrar ese &nbsp;tipo de desatinos recae, exclusivamente, en el censor; empero, \u00abesa &nbsp;labor no puede reducirse a una simple exposici\u00f3n de puntos de &nbsp;vista antag\u00f3nicos, fruto de razonamientos o lucubraciones &nbsp;meticulosas y detalladas, porque en tal evento el error dejar\u00eda &nbsp;de ser evidente o manifiesto conforme lo exige la ley\u00bb. &nbsp;(CSJ &nbsp;SC, 15 jul. 2008, Rad. 2000-00257-01; CSJ SC, 20 mar. 2013, Rad. &nbsp;1995-00037-01, reiterado SC5034-2021 de 2 dic. Rad. 2008-00625-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3.4.- Sumado a lo &nbsp;discurrido, el cargo segundo, por dem\u00e1s, refulge desenfocado, &nbsp;puesto que Mar\u00eda Merly asever\u00f3 que el ad &nbsp;quem &nbsp;\u00abajust\u00f3 &nbsp;la &nbsp;hip\u00f3tesis de que la declaratoria de hija de crianza est\u00e1 &nbsp;sometida a tres pilares o arcos torales fundamentales\u00bb, &nbsp;siendo &nbsp;uno de ellos &nbsp;\u00absolo &nbsp;los extra\u00f1os o ajenos a una familia consangu\u00ednea pueden &nbsp;irrogarse como hijos e hijas de crianza y padres o madres de &nbsp;crianza\u00bb, &nbsp;lo &nbsp;cual, carece de veracidad, por cuanto, en ning\u00fan aparte la &nbsp;Colegiatura confutada hizo tal afirmaci\u00f3n; \u00fanicamente &nbsp;expres\u00f3 que la STC14680-2015 &nbsp;dijo: \u00ab[e]l &nbsp;grupo familiar est\u00e1 compuesto no solo por padres, hijos, &nbsp;hermanos, abuelos y parientes cercanos, sino &nbsp;que incluye tambi\u00e9n a personas entre quienes no existen lazos &nbsp;de consanguinidad, &nbsp;(\u2026)\u00bb; &nbsp;de &nbsp;manera que \u00ab[s]e &nbsp;distinguen (\u2026) diversas clases de familia, por adopci\u00f3n, &nbsp;matrimonio, uni\u00f3n marital entre compa\u00f1eros permanentes, &nbsp;de crianza, monoparentales y ensambladas, como lo defini\u00f3 la &nbsp;Corte Constitucional en la sentencia [C-577 &nbsp;de 2011]\u00bb. Subrayas de la Sala. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- Finalmente, no &nbsp;puede olvidarse que el hecho de que el juzgador no relacione o haga &nbsp;menci\u00f3n espec\u00edfica de determinada prueba o de su &nbsp;contenido ello no implica per &nbsp;se &nbsp;que estas no se hubieran valorado, como tampoco puede predicarse &nbsp;falta de valoraci\u00f3n conjunta por tal proceder. &nbsp;<\/p>\n<p>5.- Las anteriores &nbsp;razones imponen la inadmisi\u00f3n de las acusaciones y, por ende, &nbsp;de la s\u00faplica en sede extraordinaria. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, Agraria y Rural, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;INADMITIR &nbsp;la demanda presentada para sustentar la impugnaci\u00f3n &nbsp;extraordinaria interpuesta contra la sentencia descrita en el &nbsp;encabezamiento de esta providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: En &nbsp;su oportunidad devu\u00e9lvase el expediente a la Corporaci\u00f3n &nbsp;de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA PATRICIA &nbsp;GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>AUSENCIA &nbsp;JUSTIFICADA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC2448-2023 (2019-00108-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp; Magistrada Ponente &nbsp; AC2448-2023 &nbsp; (Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n del veinticuatro de agosto de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1 D. &nbsp;C., veintisiete (27) de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s &nbsp;(2023). &nbsp; Se &nbsp;pronuncia la Corte sobre la admisibilidad de la demanda presentada &nbsp;por Mar\u00eda &nbsp;Merly Rueda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[66],"tags":[],"class_list":["post-75847","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-septiembre-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75847","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75847"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75847\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75847"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75847"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75847"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}