{"id":76249,"date":"2024-05-20T22:44:52","date_gmt":"2024-05-20T22:44:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc9175-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:44:52","modified_gmt":"2024-05-20T22:44:52","slug":"stc9175-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc9175-2023\/","title":{"rendered":"STC9175 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC9175-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC9169-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;N\u00b0 11001-02-03-000-2023-03359-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de trece de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., trece (13) de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la acci\u00f3n de tutela formulada por Luz Marina Murcia &nbsp;de Medina, contra la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Cundinamarca, tr\u00e1mite al que fueron &nbsp;citados el Juzgado Promiscuo del Circuito de La Palma y las &nbsp;partes e intervinientes en el proceso de simulaci\u00f3n radicado &nbsp;no. &nbsp;253943189001-2018-0000100. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La solicitante &nbsp;invoc\u00f3 la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales al &nbsp;debido proceso, igualdad y acceso a la administraci\u00f3n de &nbsp;justicia, &nbsp;presuntamente &nbsp;vulnerados por la autoridad judicial accionada en el asunto referido. &nbsp;<\/p>\n<p>Manifest\u00f3 &nbsp;que &nbsp;la se\u00f1ora Luz Danitsa Espinosa Rojas, en representaci\u00f3n &nbsp;de su hijo menor de edad Eduin Geovanny Medina Espinosa (en &nbsp;calidad de heredero de Edgar Orlando Medina Murcia), &nbsp;promovi\u00f3 demanda en su contra y de John Alexander Carvajal &nbsp;Medina y Adolfo Monta\u00f1a Le\u00f3n, para que se declarara la &nbsp;simulaci\u00f3n absoluta de la compraventa contenida en la &nbsp;Escritura P\u00fablica 334 de 15 de diciembre de 2005, y la nulidad &nbsp;de los negocios protocolizados en las Escrituras P\u00fablicas 025 &nbsp;de 21 de febrero de 2015 y 242 de 29 de septiembre de 2017, otorgadas &nbsp;en la Notar\u00eda \u00danica de La Palma. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;subsidio, solicit\u00f3 declarar que la que demandada \u00abobtuvo &nbsp;un enriquecimiento sin causa &nbsp;y &nbsp;con gran perjuicio econ\u00f3mico del menor Eduin Geovanny Medina &nbsp;Espinosa y que por ello es civilmente responsable de los perjuicios &nbsp;que ocasion\u00f3 al menor por el incremento injustificado de su &nbsp;patrimonio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Expuso &nbsp;que, despu\u00e9s de agotadas las etapas correspondientes, el &nbsp;Juzgado Promiscuo del Circuito de La Palma profiri\u00f3 sentencia &nbsp;el 21 de octubre de 2022 mediante la cual neg\u00f3 las &nbsp;pretensiones de la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>Explic\u00f3 &nbsp;que su contraparte apel\u00f3 la determinaci\u00f3n y el Tribunal &nbsp;Superior de Cundinamarca la revoc\u00f3 parcialmente el 2 de mayo &nbsp;de 2023, declar\u00f3 relativamente simulado la compraventa &nbsp;consignada en la Escritura P\u00fablica 334 de 15 de diciembre de &nbsp;2005, le orden\u00f3 restituir por equivalencia a la sucesi\u00f3n &nbsp;de Edgar Orlando Medina Murcia la suma de $72\u2019559.490,36 y &nbsp;desestim\u00f3, por ser inoponible la simulaci\u00f3n declarada a &nbsp;Adolfo Monta\u00f1o Le\u00f3n, las pretensiones de simulaci\u00f3n &nbsp;respecto de los contratos instrumentalizados en las Escrituras &nbsp;P\u00fablicas 025 de 21 de febrero de 2015 y 242 de 29 de &nbsp;septiembre de 2017. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En consecuencia de lo expuesto, solicit\u00f3 ordenar al Tribunal &nbsp;Superior de Cundinamarca \u00abproferir &nbsp;un nuevo fallo teniendo en cuenta el derecho que ten\u00eda [la &nbsp;accionante] de conformidad con las excepciones presentadas en el &nbsp;proceso ordinario No. 25394-31-89-001-2018-00001 (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Una &nbsp;vez asumido el tr\u00e1mite, se admiti\u00f3 la acci\u00f3n de &nbsp;tutela, se orden\u00f3 el traslado a los accionados para que &nbsp;ejercieran su derecho a la defensa, as\u00ed como la citaci\u00f3n &nbsp;a &nbsp;las partes e intervinientes en el proceso mencionado. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DEL ACCIONADO Y &nbsp;VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El &nbsp;Juzgado Promiscuo del Circuito de La Palma, adem\u00e1s de &nbsp;compartir el link &nbsp;del expediente declarativo, realiz\u00f3 un relato de las &nbsp;actuaciones relevantes del proceso y afirm\u00f3 que no se incurri\u00f3 &nbsp;en desconocimiento de las garant\u00edas constitucionales de la &nbsp;accionante. &nbsp;<\/p>\n<p>2. La &nbsp;Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Cundinamarca, expuso que la valoraci\u00f3n probatoria que realiz\u00f3 &nbsp;en la sentencia que profiri\u00f3 el 2 de mayo de 2023, \u00abfue &nbsp;acorde con la normativa aplicable al asunto debatido y estuvo &nbsp;dirigida a establecer la acreditaci\u00f3n o no de los requisitos &nbsp;que la doctrina jurisprudencial se\u00f1ala deben confluir para &nbsp;declarar la simulaci\u00f3n, en este caso, \u201cpor interposici\u00f3n &nbsp;ficticia de persona\u201d, y contrario a lo considerado en la &nbsp;primera instancia, esta Sala encontr\u00f3 conforme a la &nbsp;apreciaci\u00f3n conjunta de las pruebas, que el acto atacado si &nbsp;fue simulado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Record\u00f3 &nbsp;que la sola inconformidad del accionante con la decisi\u00f3n, no &nbsp;resulta suficiente para abrir paso al amparo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;\u00danicamente &nbsp;las providencias judiciales arbitrarias con directa repercusi\u00f3n &nbsp;en las garant\u00edas fundamentales de las partes o de terceros, &nbsp;son susceptibles de cuestionamiento por v\u00eda de tutela, siempre &nbsp;y cuando, claro est\u00e1, su titular haya agotado los medios &nbsp;legales ordinarios dispuestos para hacerlos prevalecer dentro del &nbsp;correspondiente asunto y acuda a esta jurisdicci\u00f3n &nbsp;oportunamente. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, esta Corte ha manifestado, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abel &nbsp;Juez natural est\u00e1 dotado de discreta autonom\u00eda para &nbsp;interpretar las leyes, de modo que el amparo s\u00f3lo se abre paso &nbsp;si \u201cse detecta un error grosero o un yerro superlativo o &nbsp;may\u00fasculo que, abrupta y paladinamente cercene el ordenamiento &nbsp;positivo; cuando tenga lugar un ostensible e inadmisible &nbsp;resquebrajamiento de la funci\u00f3n judicial; en suma, cuando se &nbsp;presenta una v\u00eda de hecho, as\u00ed denominada por &nbsp;contraponerse en forma manifiesta al sistema jur\u00eddico, es &nbsp;posible reclamar el amparo del derecho fundamental constitucional &nbsp;vulnerado o amenazado&#8230;\u00bb &nbsp;(CSJ. &nbsp;STC, 11 may. 2001, rad. 0183, reiterada en STC4269-2015, 16 &nbsp;abr. 2015, reiterada en STC10401 de 2021 y STC5841-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>2. En &nbsp;el asunto que ocupa la atenci\u00f3n de la Sala, la &nbsp;queja constitucional recae en la &nbsp;sentencia proferida por el &nbsp;Tribunal Superior de Cundinamarca el &nbsp;2 de mayo de 2023, que revoc\u00f3 parcialmente la &nbsp;del Juzgado Promiscuo del Circuito de La Palma para, en su lugar, i) &nbsp;declarar relativamente simulada la compraventa contenida en la &nbsp;Escritura P\u00fablica 334 de 15 de diciembre de 2005, por virtud &nbsp;de la cual John Alexander Carvajal vendi\u00f3 a Luz Mar\u00eda &nbsp;Murcia el inmueble identificado con la matr\u00edcula 167-0006727, &nbsp;ii) &nbsp;orden\u00f3 a esta \u00faltima a restituir a la sucesi\u00f3n &nbsp;del real comprador Edgar Orlando Medina (hijo &nbsp;de aquella) &nbsp;la suma de $72\u00b4559.490,36 y, iii) &nbsp;en atenci\u00f3n a que la simulaci\u00f3n declarada le es &nbsp;inoponible Adolfo Monta\u00f1o Le\u00f3n, desestim\u00f3 la &nbsp;absoluta pretendida respecto de la compraventa protocolizada en la &nbsp;escritura P\u00fablica 025 de 21 de febrero de 2015, por medio de &nbsp;la cual Luz Mar\u00eda Murcia le vendi\u00f3 el citado el bien &nbsp;referido. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;s\u00edntesis, a juicio de la accionante, la decisi\u00f3n del ad &nbsp;quem &nbsp;en &nbsp;el proceso declarativo que contra ellos promovi\u00f3 Luz Danitsa &nbsp;Espinosa Rojas, en representaci\u00f3n de su hijo Eduin Geovanny &nbsp;Medina Espinosa (en &nbsp;calidad de heredero de Edgar Orlando Medina Murcia), desconoce &nbsp;el derecho al debido proceso, por cuanto valor\u00f3 indebidamente &nbsp;las pruebas incorporadas al proceso e inaplic\u00f3 los precedentes &nbsp;jurisprudenciales como lo aleg\u00f3 en su escrito. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Al &nbsp;examinar la determinaci\u00f3n censurada, con el l\u00edmite &nbsp;propio del juez constitucional, se concluye que no puede calificarse &nbsp;de arbitraria o desconocedora de las garant\u00edas fundamentales &nbsp;de la actora constitucional, porque fue el resultado de una adecuada &nbsp;interpretaci\u00f3n de las normas que resultaban aplicables al &nbsp;asunto objeto de estudio, aunado a una apropiada valoraci\u00f3n de &nbsp;las pruebas recaudadas, toda vez que para decidir de fondo el &nbsp;Tribunal Superior accionado, luego de referirse a la normativa y &nbsp;jurisprudencia aplicable &#8211; &nbsp;art\u00edculos 1766 del C\u00f3digo Civil, CSJ. SC de 16 dici. &nbsp;2010, rad. no. &nbsp;2005-00181, SC16608-2015STC685-2020, SC131-2018, SC3452-2019 y &nbsp;SC3979-2022, &nbsp;explic\u00f3 que el objeto de la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n &nbsp;es hacer prevalecer la voluntad de las partes sobre el negocio &nbsp;aparente, para lo cual destac\u00f3 la libertad probatoria que &nbsp;existe en el ordenamiento para cumplir ese prop\u00f3sito, aspecto &nbsp;acerca del cual la jurisprudencia ha hecho \u00e9nfasis en la &nbsp;prueba indirecta o indiciaria, la que permite esclarecer la realidad &nbsp;de lo acontecido en los actos jur\u00eddicos reprochados. &nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s &nbsp;abord\u00f3 el tema relacionado con la compraventa celebrada entre &nbsp;John Alexander Carvajal Medina -vendedor- &nbsp;y Luz Mar\u00eda Murcia de Medina -compradora-, &nbsp;protocolizada en la Escritura P\u00fablica 334 de 15 de diciembre &nbsp;de 2005, respecto del inmueble identificado con la matr\u00edcula &nbsp;167-6787 del municipio de La Palma, negocio del que afirm\u00f3 fue &nbsp;simulado, en la medida que la compradora no demostr\u00f3 capacidad &nbsp;econ\u00f3mica para adquirir el inmueble, pues los documentos &nbsp;aportados no dan cuenta de los ingresos con que cubri\u00f3 el &nbsp;valor del acto. &nbsp;<\/p>\n<p>Espec\u00edficamente, &nbsp;se refiri\u00f3 a la certificaci\u00f3n expedida por un contador &nbsp;sin soportes, de honorarios cancelados por el Consejo municipal de La &nbsp;Palma, -en &nbsp;monto inferior al pactado como precio-, &nbsp;a que la Dian refrend\u00f3 que entre los a\u00f1os 2004 a 2009 &nbsp;la compradora no declar\u00f3 renta y no acredit\u00f3 haber &nbsp;obtenido un pr\u00e9stamo con ese fin, lo que lo llev\u00f3 a &nbsp;deducir que \u00abno &nbsp;se acredit\u00f3 en ninguna forma que quien figura como compradora &nbsp;en el acto de venta tuviese capacidad econ\u00f3mica para haber &nbsp;cubierto la suma de $30\u2019000.000.oo de pesos que se se\u00f1ala &nbsp;pago como precio de compra del inmueble y por el contrario que el &nbsp;desvirtuarse sus explicaciones de la fuente de aquellos se configura &nbsp;un indicio de falta de capacidad econ\u00f3mica en la compradora &nbsp;para adquirir el inmueble\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;el contrario, encontr\u00f3 en relaci\u00f3n con Edgar Orlando &nbsp;Medina Murcia, quien se dijo en la demanda era el verdadero &nbsp;comprador, que se demostr\u00f3 que era comerciante de ganado, &nbsp;due\u00f1o de un expendio de carne y que con su actividad comercial &nbsp;reuni\u00f3 ingresos para la compra del bien en cuesti\u00f3n, de &nbsp;lo cual dan cuenta las declaraciones de Jos\u00e9 Hember Miranda, &nbsp;Celso Ariza C\u00e1ceres, Luz Danitsa Espinosa y Luz Mar\u00eda &nbsp;Murcia de Medina, \u00e9sta \u00faltima quien afirm\u00f3 que, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abla &nbsp;ocupaci\u00f3n del inmueble por parte de su hijo era por &nbsp;aquiescencia suya, pero reconoce, en todo caso, que era Edgar Medina &nbsp;quien habitaba la casa objeto de la venta y que funcionaba all\u00ed &nbsp;su expendio de carne, pues adujo la demandada que si bien ella &nbsp;permanec\u00eda en la casa ubicada en el barrio El Rhin en las &nbsp;noches se regresaba a su casade \u201ca la Chamita\u201d y al &nbsp;indag\u00e1rsele donde viv\u00eda su hijo Edgar Orlando &nbsp;respondi\u00f3: \u201cAh\u2026 \u00e9l se quedaba ah\u00ed &nbsp;doctor, \u00e9l se quedaba ah\u00ed en la casa porque ya, \u00e9l &nbsp;se quedaba ah\u00ed en la casa doctor\u201d. A\u00f1adi\u00f3 &nbsp;que en alguna oportunidad su hijo viaj\u00f3 a Bogot\u00e1 y en &nbsp;ese entre tanto ella arrendo la casa, pero cuando Edgar Orlando &nbsp;regres\u00f3 nuevamente habit\u00f3 el inmueble esta vez \u201ccon &nbsp;la se\u00f1ora\u201d hasta cuando muri\u00f3 que fue en el a\u00f1o &nbsp;2012 y continu\u00f3 ah\u00ed la compa\u00f1era hasta el 2014 &nbsp;cuando la casa se vendi\u00f3\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Destac\u00f3 &nbsp;que, \u00aben &nbsp;el proceso de acci\u00f3n pauliana, que se tiene como prueba en &nbsp;este tr\u00e1mite, obra contrato de arrendamiento suscrito entre &nbsp;Luz Danitsa Espinosa Rojas, compa\u00f1era de Edgar Medina y madre &nbsp;del menor demandante, y Adolfo Monta\u00f1o Le\u00f3n demandado &nbsp;como segundo comprador del inmueble por escritura p\u00fablica No. &nbsp;025 del 21 de febrero de 2015, que corrobora la tesis de Cecilia &nbsp;Bernal de Monta\u00f1o, sucesora procesal de Adolfo Monta\u00f1o &nbsp;Le\u00f3n\u00bb, &nbsp;lo cual sirvi\u00f3 para se\u00f1alar que Edgar Orlando Medina &nbsp;Murcia \u00abse &nbsp;present\u00f3 siempre como el due\u00f1o de la vivienda, la &nbsp;compromet\u00eda a terceros como garant\u00eda de las deudas que &nbsp;adquir\u00eda y se ocup\u00f3 de gestionar su defensa ante la &nbsp;persecuci\u00f3n judicial sin oposici\u00f3n de su madre\u00bb, &nbsp;(sic) &nbsp;en lo que tambi\u00e9n coincidieron los testigos Luis Fernando P\u00e1ez &nbsp;y Hernando Carvajal. &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;concluy\u00f3 que, \u00abla &nbsp;apreciaci\u00f3n conjunta de los rese\u00f1ados indicios lleva a &nbsp;la convicci\u00f3n de que el acto atacado s\u00ed fue simulado &nbsp;por interpuesta persona (\u2026) en cuanto a la identidad del &nbsp;comprador, que quien en realidad compraba era Edgar Orlando Medina &nbsp;Murcia y no su madre Luz Mar\u00eda Murcia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;seguida, emprendi\u00f3 el estudio de la simulaci\u00f3n &nbsp;relacionada con la compraventa celebrada entre Luz Mar\u00eda &nbsp;Murcia de Medina -vendedora &nbsp;\u2013 &nbsp;y Adolfo Monta\u00f1o Le\u00f3n -comprador-, &nbsp;contenida en la Escritura P\u00fablica 025 de 21 de febrero de &nbsp;2015, la cual, adujo, \u00abno &nbsp;se prueba que sea producto de un acto simulado o que este afectado de &nbsp;nulidad (\u2026) pues ni se alega ni se acredita que quien figura &nbsp;como comprador hubiese participado en el acto cuya simulaci\u00f3n &nbsp;se declara o a sabiendas del mismo se aprovechara de su existencia &nbsp;para adquirir el inmueble (\u2026) por el contrario, las pruebas &nbsp;dejan ver es una actuaci\u00f3n de buena fe exenta de cupla del &nbsp;all\u00ed comprador y hoy causante Adolfo Monta\u00f1o Le\u00f3n &nbsp;(\u2026) a quien le es oponible la declaratoria de simulaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;aun cuando se acredit\u00f3 que la vendedora no era la real &nbsp;propietaria, por cuanto \u00abella &nbsp;se presentaba como titular de derecho real de dominio y as\u00ed lo &nbsp;recog\u00eda el folio de matr\u00edcula inmobiliaria; el precio &nbsp;fue pagado por el comprador; la entrega se efectiviz\u00f3 y la &nbsp;compra se inscribi\u00f3 debidamente en el registro, por tanto, &nbsp;como antes se expuso, es su adquirente un tercero de buena fe a quien &nbsp;le es inoponible la declaratoria de simulaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;lo que se demuestra con las declaraciones de Cecilia Bernal de &nbsp;Monta\u00f1o, Luz Danitsa Espinosa Rojas y Luz Mar\u00eda Murcia &nbsp;de Medina. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;ese panorama, teniendo en cuenta la declaratoria de simulaci\u00f3n &nbsp;del acto contenido en la Escritura P\u00fablica 334 &nbsp;de 15 de &nbsp;diciembre de 2005, como Luz Mar\u00eda Murcia de Medina no puede &nbsp;restituir el inmueble materia del proceso a los sucesores de Edgar &nbsp;Orlando Medina, porque dispuso del mismo d\u00e1ndolo en venta a un &nbsp;tercero de buena fe, dio aplicaci\u00f3n a lo dispuesto en el &nbsp;art\u00edculo 955 del C\u00f3digo Civil, para ordenarle que &nbsp;restituyera a la herencia del mencionado causante, \u00abpor &nbsp;equivalencia, el valor que recibi\u00f3 por la venta del inmueble &nbsp;que no le pertenec\u00eda\u00bb, &nbsp;monto que, debidamente indexado, asciende a $72\u2019559.490,36. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;desestim\u00f3, \u00abpor &nbsp;ser inoponible la simulaci\u00f3n declarada al demandado Adolfo &nbsp;Monta\u00f1o Le\u00f3n\u00bb &nbsp;la declaratoria de simulaci\u00f3n pedida respecto del negocio a &nbsp;que se contrajo la Escritura P\u00fablica 025 de 21 de febrero de &nbsp;2015 y su posterior aclaraci\u00f3n efectuada el 29 de septiembre &nbsp;de 2017. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Bajo &nbsp;ese escenario, con independencia que esta Sala comparta o no los &nbsp;razonamientos efectuados por la autoridad accionada, no se evidencia &nbsp;defecto alguno del talante de una v\u00eda de hecho como lo alega &nbsp;la accionante, quien, realiz\u00f3 &nbsp;ataques superfluos y carentes de argumentaci\u00f3n frente la &nbsp;decisi\u00f3n objeto de este estudio, &nbsp;lo que busca realmente es imponer su propia visi\u00f3n f\u00e1ctica &nbsp;y jur\u00eddica sobre c\u00f3mo debi\u00f3 resolverse la &nbsp;contienda y la interpretaci\u00f3n que debi\u00f3 extraerse de &nbsp;cada medio de prueba, para que se accediera a los medios exceptivos &nbsp;que propuso al contestar la demanda, sin que tal prop\u00f3sito se &nbsp;ajuste a la naturaleza del mecanismo excepcional que por esta v\u00eda &nbsp;se trata, &nbsp;el que en manera alguna se estableci\u00f3 como tercera instancia &nbsp;de las decisiones que las autoridades judiciales han proferido en el &nbsp;\u00e1mbito de sus competencias o para reabrir un debate ya &nbsp;definido (CSJ. &nbsp;STC-9232-2018, reiterada entre otras en STC-5974-2021, STC1212-2022, &nbsp;STC9932-2022 y STC4373-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Ahora, en &nbsp;lo que concierne con la indebida valoraci\u00f3n de algunas pruebas &nbsp;incorporadas al proceso, tal situaci\u00f3n tampoco tiene la &nbsp;entidad suficiente para disponer la modificaci\u00f3n de la &nbsp;providencia atacada, pues, en estrictez, la Sala ha destacado la &nbsp;autonom\u00eda e independencia del Juez en este puntual aspecto, &nbsp;pues es \u00e9l quien puede apreciar el material probatorio de la &nbsp;forma m\u00e1s id\u00f3nea, fundament\u00e1ndose en el &nbsp;principio de la sana cr\u00edtica (CSJ. &nbsp;STC de 25 de enero de 2012, exp. 2011-02659-00; reiterada en STC de &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01, STC8884- 2020, STC &nbsp;2462-2021, STC859-2022, STC2622-2022 y STC5841-2023), &nbsp;sin olvidar que, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEl &nbsp;error en el juicio valorativo, ha dicho esta Corte, debe ser de tal &nbsp;entidad que debe ser ostensible, flagrante, manifiesto y el mismo &nbsp;debe poseer una incidencia directa en la decisi\u00f3n\u00bb &nbsp;(CSJ. STC6666-2019, reiterado en STC10813-2021, STC802-2022, &nbsp;STC4609-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este aspecto, cumple resaltar que, contrario a lo afirmado por el &nbsp;accionante, el Tribunal Superior de Cundinamarca, como qued\u00f3 &nbsp;expuesto, analiz\u00f3 de manera completa y detallada las pruebas &nbsp;recaudadas, en especial su declaraci\u00f3n de parte, las apreci\u00f3 &nbsp;de manera conjunta asign\u00e1ndoles el m\u00e9rito que de ellas &nbsp;razonadamente extrajo (art\u00edculo 176 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso), estudio que le sirvi\u00f3 de base para adoptar la &nbsp;determinaci\u00f3n reprochada. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;As\u00ed las cosas, la protecci\u00f3n solicitada ser\u00e1 &nbsp;negada. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, Agraria y Rural, administrando justicia en &nbsp;nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, &nbsp;resuelve NEGAR &nbsp;la &nbsp;acci\u00f3n de tutela promovida Luz &nbsp;Marina Murcia de Medina, contra la Sala Civil Familia del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC9175-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC9169-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;N\u00b0 11001-02-03-000-2023-03359-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de trece de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., trece (13) de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la acci\u00f3n de tutela formulada por Luz Marina Murcia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[66],"tags":[],"class_list":["post-76249","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-septiembre-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76249","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76249"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76249\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}