{"id":76286,"date":"2024-05-20T22:44:54","date_gmt":"2024-05-20T22:44:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc9218-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:44:54","modified_gmt":"2024-05-20T22:44:54","slug":"stc9218-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc9218-2023\/","title":{"rendered":"STC9218 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC9218-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC9218-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 11001-02-03-000-2023-03402-00 &nbsp;<\/p>\n<p>11001-02-03-000-2023-03537-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n de trece de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., catorce (14) de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Desata &nbsp;la Corte la tutela instaurada por Fernando Marim\u00f3n Romero, &nbsp;Eduardo Jos\u00e9 Cantillo Romero, Manuel Esteban Malambo Avil\u00e9s &nbsp;y Jos\u00e9 del Carmen Orozco Pacheco, &nbsp;a la que se acumul\u00f3 la promovida por An\u00edbal Alviz Ru\u00edz, &nbsp;todos, todos contra la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte &nbsp;Suprema de Justicia, la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Bogot\u00e1 y el Juzgado Diecis\u00e9is Penal del &nbsp;Circuito de la misma ciudad, extensiva a los dem\u00e1s &nbsp;intervinientes en el consecutivo 11001-31-04-016-2013-00011 &nbsp;(62981). &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Los libelistas, a trav\u00e9s de apoderada y el \u00faltimo, en &nbsp;nombre propio, reclamaron la guarda de los derechos al \u00abdebido &nbsp;proceso, acceso a la administraci\u00f3n de justicia, igualdad, &nbsp;garant\u00edas judiciales y seguridad jur\u00eddica y principio &nbsp;de la cosa juzgada\u00bb, &nbsp;para &nbsp;que se ordenara a la Magistratura censurada, \u00abi) &nbsp;admitir las demandas de casaci\u00f3n\u00bb presentadas &nbsp;por Fernando, Eduardo Jos\u00e9, Manuel Esteban y An\u00edbal, &nbsp;aplic\u00e1ndoles &nbsp;\u00abel &nbsp;precedente fijado en la sentencia SP196-2023\u00bb y, ii) Resolver &nbsp;la situaci\u00f3n jur\u00eddica del no recurrente en casaci\u00f3n, &nbsp;Jos\u00e9 del Carmen, con base en el mismo pronunciamiento, de &nbsp;conformidad con \u00abel &nbsp;art\u00edculo 229 de la Ley 600 de 2000\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Subsidiariamente, &nbsp;pidieron que se conminara a la Sala enjuiciada tramitar la \u00absolicitud &nbsp;de aclaraci\u00f3n presentada\u00bb &nbsp;por &nbsp;Eduardo Jos\u00e9 y \u00abdeclarar &nbsp;la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal\u00bb &nbsp;por &nbsp;el delito de peculado por apropiaci\u00f3n agravado, en calidad de &nbsp;determinadores. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;resumen, adujeron que dicha autoridad en la causa penal adelantada en &nbsp;su contra, inadmiti\u00f3 las demandas de casaci\u00f3n &nbsp;(AP669-2023, 8 mar.) propuestas contra la sentencia de la Sala Penal &nbsp;del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 (23 may. 2022) que modific\u00f3 &nbsp;parcialmente el fallo condenatorio de primera instancia (23 mar. &nbsp;2021), notificando aquella determinaci\u00f3n, \u00abpor &nbsp;Estado el 24 de marzo de 2023 a los procesados y sus abogados, con &nbsp;excepci\u00f3n del apoderado del accionante Eduardo Cantillo &nbsp;Romero, Alejandro Bernier V\u00e9lez, quien fue notificado el 18 de &nbsp;abril 2023\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Agregaron &nbsp;que Fernando Marim\u00f3n interpuso el mecanismo de insistencia, &nbsp;mientras Eduardo Jos\u00e9 requiri\u00f3 la aclaraci\u00f3n del &nbsp;interlocutorio rese\u00f1ado, todos rechazados por la querellada &nbsp;(10 abr.), lo que se repiti\u00f3 frente a la cesaci\u00f3n de &nbsp;procedimiento por \u00abprescripci\u00f3n &nbsp;de la acci\u00f3n penal\u00bb incoada &nbsp;por los \u00abcasacionistas\u00bb &nbsp;(20 abr. y 3 may.), pese a que tal fen\u00f3meno acaeci\u00f3, &nbsp;para el caso de Fernando, Eduardo Jos\u00e9 y Manuel, el 6 &nbsp;de abril, cuando se cumpli\u00f3 el t\u00e9rmino de que trata el &nbsp;art\u00edculo 85 del C\u00f3digo Penal y \u00abpara &nbsp;mayo de 2022\u00bb &nbsp;respecto &nbsp;de Alviz Ru\u00edz, quien dijo remitirse \u00aba &nbsp;los expedientes de su recurso de apelaci\u00f3n contra el juez 16 &nbsp;Penal del Circuito y reiterado en la demanda de casaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Resaltaron &nbsp;que Jos\u00e9 del Carmen cuenta con 75 a\u00f1os de edad y sufre &nbsp;de c\u00e1ncer de pr\u00f3stata e hipertensi\u00f3n, por lo que &nbsp;demanda un \u00abtrato &nbsp;diferencial\u00bb, &nbsp;en &nbsp;aras de flexibilizar el an\u00e1lisis de procedibilidad de esta &nbsp;herramienta en su caso, por cuanto, si bien no recurri\u00f3 en &nbsp;casaci\u00f3n, ello obedeci\u00f3 a que confi\u00f3 en el &nbsp;profesional que representaba sus intereses, quien descuid\u00f3 sus &nbsp;deberes. &nbsp;<\/p>\n<p>Acusaron &nbsp;las resoluciones descritas de incurrir en: i) &nbsp;Desconocimiento &nbsp;del criterio constitucional fijado en las sentencias SU 635 de 2015 y &nbsp;SU 962 de 1999; ii) &nbsp;\u00abDefecto &nbsp;sustantivo\u00bb &nbsp;por \u00abinsuficiencia &nbsp;y ausencia de motivaci\u00f3n\u00bb, iii) &nbsp;\u00abDefecto &nbsp;f\u00e1ctico\u00bb &nbsp;por transgredir los privilegios invocados, \u00abante &nbsp;la inexistencia de material probatorio que permita aplicar el &nbsp;supuesto contenido en el art\u00edculo 30 del C\u00f3digo Penal &nbsp;(determinaci\u00f3n) y la atipicidad de la conducta (peculado por &nbsp;apropiaci\u00f3n agravado)\u00bb; &nbsp;y &nbsp;iv) &nbsp;\u00abDefecto &nbsp;material\u00bb &nbsp;por inaplicar los principios de favorabilidad, interpretaci\u00f3n &nbsp;propersona &nbsp;y &nbsp;prolibertatis, &nbsp;previstos en el art\u00edculo 8\u00ba de la Convenci\u00f3n &nbsp;Americana de Derechos Humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;La &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal memor\u00f3 que mediante sentencia &nbsp;C-534 de 1992, la Corte Constitucional declar\u00f3 la &nbsp;inexequibilidad del art\u00edculo 40 del Decreto 2591 de 1991, lo &nbsp;que se traduce en la inviabilidad de la \u00abacci\u00f3n &nbsp;de tutela contra sentencias judiciales ejecutoriadas\u00bb como &nbsp;las atacadas en el particular. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Tribunal Superior de Bogot\u00e1 rese\u00f1\u00f3 el decurso &nbsp;materia de reproche y se opuso al auxilio, por no concurrir \u00abninguna &nbsp;de las causales espec\u00edficas de procedibilidad de tutela contra &nbsp;providencia judicial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala Laboral del Tribunal Superior de Cartagena dio cuenta de los &nbsp;juicios de esa naturaleza, all\u00ed adelantados, informando que, &nbsp;en la actualidad se encuentran archivados. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n afirm\u00f3 que la &nbsp;\u00abinvestigaci\u00f3n\u00bb &nbsp;criticada &nbsp;\u00abfue &nbsp;estudiada y analizada en las diferentes instancias\u00bb y &nbsp;lo decidido cuenta con adecuada motivaci\u00f3n, de tal manera que &nbsp;la ayuda superlativa debe \u00abrechazarse\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Los gestores recriminan, &nbsp;en primer lugar, el prove\u00eddo &nbsp;AP669-2023 de 8 de marzo, notificado el 24 siguiente, que \u00abinadmiti\u00f3 &nbsp;las demandas de casaci\u00f3n interpuestas en favor de FERNANDO &nbsp;MARIM\u00d3N ROMERO, EDUARDO &nbsp;CANTILLO ROMERO, AN\u00cdBAL ALVIS RUIZ, IGNACIO FONTALVO YABRUDY y &nbsp;MANUEL ESTEBAN MALAMBO AVIL\u00c9S\u00bb, &nbsp;el cual no &nbsp;muestra subjetividad, arbitrariedad o capricho, trat\u00e1ndose, &nbsp;por tanto, de una labor que no puede ser discutida en el terreno de &nbsp;esta especial justicia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, para soportar su conclusi\u00f3n, la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal examin\u00f3 la pertinencia de la t\u00e9cnica de cada uno &nbsp;de los embates formulados con miras a establecer si eran susceptibles &nbsp;de estudio bajo el tamiz propio del control legal y constitucional &nbsp;que se acomete en dicha sede, estableciendo que ninguno de ellos &nbsp;satisfac\u00eda \u00ablas &nbsp;exigencias establecidas en el numeral 3\u00ba del art\u00edculo 212 &nbsp;de la Ley 600 de 2000, que precisa enunciar la causal de casaci\u00f3n &nbsp;y formular el cargo con indicaci\u00f3n clara y puntual de sus &nbsp;fundamentos y de las normas que se estimen infringidas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.1.- &nbsp;En torno al principal ataque de la defensa de Marim\u00f3n Romero, &nbsp;por \u00abafectaci\u00f3n &nbsp;de las garant\u00edas fundamentales, dada la ausencia de motivaci\u00f3n &nbsp;de la sentencia sobre el instituto de la prisi\u00f3n &nbsp;domiciliaria\u00bb, encontr\u00f3 &nbsp;que \u00abcontraviene &nbsp;el principio de correcci\u00f3n material\u00bb, &nbsp;en &nbsp;tanto endilga un reproche que no corresponde a la realidad procesal, &nbsp;\u00abpues &nbsp;la sentencia impugnada motiv\u00f3 con amplitud su decisi\u00f3n &nbsp;en torno a esa figura jur\u00eddica\u00bb, precisando, &nbsp;al respecto, que el ad &nbsp;quem, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abse\u00f1al\u00f3 &nbsp;que \u00abser\u00eda del caso realizar el estudio pertinente si no &nbsp;fuera porque en atenci\u00f3n a los pronunciamientos adoptados por &nbsp;la Sala de Decisi\u00f3n del H. Tribunal Superior de Bogot\u00e1 &nbsp;como el del 26 de octubre de 2018\u2026y a las decisiones de la H. &nbsp;Corte Suprema de Justicia en su Sala de Casaci\u00f3n Penal como la &nbsp;del 9 de octubre de 2019, bajo el radicado 55704 Dr. Francisco Acu\u00f1a &nbsp;Vizcaya, es menester mantener la l\u00ednea decisoria trazada por &nbsp;tales autoridades\u00bb. Y, al efecto, transcribi\u00f3 apartes de &nbsp;esos pronunciamientos, as\u00ed como de la norma transitoria &nbsp;adoptada para enfrentar la emergencia surgida por el COVID-19 &nbsp;\u2013Decreto 546 de 2020-, luego de lo cual concluy\u00f3 que \u00aben &nbsp;el asunto de la especie se observa que si bien es cierto los &nbsp;condenados, salvo FERNANDO MARIM\u00d3N ROMERO, podr\u00edan ser &nbsp;beneficiarios de la medida en vista de ser personas que han cumplido &nbsp;60 a\u00f1os de edad o m\u00e1s (art\u00edculo 2 \u00eddem), &nbsp;no menos cierto es que el referido estatuto estableci\u00f3 que se &nbsp;excluye de este beneficio a los condenados por punibles como peculado &nbsp;por apropiaci\u00f3n (art\u00edculo 6 \u00eddem), por lo que &nbsp;los aqu\u00ed acusados sancionables no podr\u00e1n ser &nbsp;beneficiarios de dicho subrogado transitorio por incumplimiento del &nbsp;requisito objetivo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el \u00abprimer &nbsp;cargo subsidiario\u00bb, tendiente &nbsp;a evidenciar la \u00abviolaci\u00f3n &nbsp;directa de la ley sustancial por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea &nbsp;del art\u00edculo 23 del Decreto Ley 100 de 1980 sobre el concepto &nbsp;de determinador e indebida aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 397 &nbsp;del C.P., dado que la sentencia construy\u00f3 la determinaci\u00f3n &nbsp;en el conocimiento del procesado de la ilicitud de su actuar, su &nbsp;experiencia laboral y, sus relaciones de cercan\u00eda territorial &nbsp;y amistad con sus clientes\u00bb, record\u00f3 &nbsp;que la v\u00eda elegida \u00absupone &nbsp;considerar que la norma escogida para resolver el caso es la &nbsp;correcta, s\u00f3lo que la hermen\u00e9utica dada por el fallador &nbsp;es equivocada, lo cual impone evidenciar el errado sentido otorgado &nbsp;al precepto, as\u00ed como las consecuencias de dicha falencia en &nbsp;la declaraci\u00f3n de justicia contenida en la sentencia\u00bb, &nbsp;labor\u00edo &nbsp;que el recurrente incumpli\u00f3, en tanto, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abno &nbsp;otorg\u00f3 razones para demostrar su afirmaci\u00f3n en tanto se &nbsp;limit\u00f3 a cuestionar la valoraci\u00f3n probatoria de las &nbsp;instancias. Adicionalmente, de manera contradictoria con la v\u00eda &nbsp;de ataque seleccionada, se\u00f1al\u00f3 la aplicaci\u00f3n &nbsp;indebida del art\u00edculo 397 del C.P., circunstancia que implica &nbsp;considerar errada la selecci\u00f3n normativa de los falladores, lo &nbsp;cual resulta incompatible con el defecto de interpretaci\u00f3n &nbsp;aducido\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Con todo, aclar\u00f3 &nbsp;al libelista que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00aben el &nbsp;fallo se especificaron y sustentaron los elementos de ese instituto &nbsp;[se &nbsp;refiere a la figura del determinador] &nbsp;de la siguiente forma: &nbsp;i) la acci\u00f3n del inductor, que en este &nbsp;caso la ubic\u00f3 en la presentaci\u00f3n de reclamaciones y &nbsp;demandas infundadas, ii) la tentativa o consumaci\u00f3n del hecho &nbsp;inducido, que para el evento analizado, la cifr\u00f3 en la &nbsp;materializaci\u00f3n del delito de peculado por la apropiaci\u00f3n &nbsp;de recursos p\u00fablicos a los que no ten\u00edan derecho los &nbsp;sentenciados, iii) el v\u00ednculo del delito y la inducci\u00f3n, &nbsp;ubicada en que sin las acciones judiciales no se habr\u00edan &nbsp;obtenido las decisiones que ileg\u00edtimamente permitieron la &nbsp;expoliaci\u00f3n de dineros estatales, iv) la carencia de dominio &nbsp;del hecho por parte de los instigadores, porque a pesar de sembrar la &nbsp;idea criminal no pod\u00edan ordenar directamente la entrega &nbsp;dineraria pretendida y, v) el dolo de los instigadores, fundado en &nbsp;que los procesados sab\u00edan que \u00abreclamar conceptos &nbsp;laborales sin sustento jur\u00eddico ni f\u00e1ctico\u00bb, era &nbsp;un comportamiento contrario a la ley penal\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Desestim\u00f3 &nbsp;tambi\u00e9n \u00abel &nbsp;segundo reproche subsidiario\u00bb, fundado &nbsp;en \u00abun &nbsp;falso juicio de identidad por tergiversaci\u00f3n de la &nbsp;indagatoria\u00bb &nbsp;del &nbsp;entonces procesado, porque no evidenci\u00f3 la alteraci\u00f3n &nbsp;de la objetividad del fallador ni \u00abla &nbsp;trascendencia del yerro y su impacto en el sentido de la declaraci\u00f3n &nbsp;de justicia contenida en la decisi\u00f3n\u00bb y, &nbsp;por el contrario, al sustentar el embate, ratific\u00f3 &nbsp;\u00abque &nbsp;la prueba no fue alterada en su contenido material en la medida que &nbsp;acepta que el indagado manifest\u00f3 tener 15 a\u00f1os de &nbsp;experiencia laboral y estudios de maestr\u00eda en derecho &nbsp;administrativo, tal como se consign\u00f3 en la sentencia\u00bb. &nbsp;Adem\u00e1s, &nbsp;puntualiz\u00f3 que \u00ab[e]se &nbsp;tipo de errores deben arg\u00fcirse por la v\u00eda del falso &nbsp;raciocinio, caso en el cual debe cumplirse con todas las exigencias &nbsp;de esta modalidad, lo cual no sucedi\u00f3\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Y, &nbsp;para ahondar en razones, explic\u00f3 que \u00abel &nbsp;dolo lo finc\u00f3 el fallo en que el sentenciado sab\u00eda, por &nbsp;sus conocimientos profesionales y de la convenci\u00f3n laboral, &nbsp;que las demandas no ten\u00edan sustento f\u00e1ctico ni &nbsp;jur\u00eddico. Adem\u00e1s, MARIM\u00d3N ROMERO contaba con &nbsp;varios a\u00f1os de experiencia laboral para ese momento si en &nbsp;cuenta se tiene que termin\u00f3 estudios en 1988, obtuvo la &nbsp;licencia profesional el 9 de abril de 1991 y los procesos laborales &nbsp;se incoaron a partir de 1994, de manera que s\u00ed contaba con &nbsp;experiencia litigiosa\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente, &nbsp;descart\u00f3 el \u00abtercer &nbsp;cargo subsidiario\u00bb, &nbsp;soportado en \u00abla &nbsp;violaci\u00f3n directa de la ley por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea &nbsp;del art\u00edculo 401 del C.P. en lo atinente al reconocimiento de &nbsp;la rebaja de la pena por la devoluci\u00f3n del dinero apropiado\u00bb, &nbsp;porque &nbsp;la negativa de tal beneficio punitivo, obedece a la l\u00ednea &nbsp;\u00abjurisprudencial &nbsp;vigente en la materia, por manera que no interpret\u00f3 en forma &nbsp;errada el precepto indicado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, memor\u00f3 que, en la actualidad, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abla &nbsp;atenuaci\u00f3n punitiva por reintegro parcial o total no puede &nbsp;operar sino cuando ha habido devoluci\u00f3n voluntaria de lo &nbsp;apropiado, perdido o extraviado, o de su valor y no cuando los bienes &nbsp;se han recuperado por la acci\u00f3n unilateral de la justicia, &nbsp;porque este evento no puede, en sana l\u00f3gica, beneficiar a &nbsp;quien no lo procur\u00f3 por s\u00ed o por tercera persona. En &nbsp;consecuencia, cuando ya los bienes del Estado se han recobrado, no es &nbsp;posible el surgimiento de esta circunstancia de atenuaci\u00f3n &nbsp;espec\u00edfica, por sustracci\u00f3n de materia\u00bb. (CSJ &nbsp;SP5696-2021- rad. 52483). &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.- &nbsp;En &nbsp;lo concerniente al pliego presentado, directamente, por Fernando &nbsp;Marim\u00f3n, asever\u00f3 que el cargo inicial, seg\u00fan el &nbsp;cual se infringi\u00f3 \u00abel &nbsp;debido proceso porque (\u2026) &nbsp;el hecho de presentar tres demandas ante los juzgados laborales no &nbsp;actualiza la instigaci\u00f3n a cometer [el] &nbsp;hecho punible, en lo cual observa falta de motivaci\u00f3n de la &nbsp;condena\u00bb, involucra &nbsp;variados reparos que no acreditan \u00abla &nbsp;existencia de las irregularidades enunciadas ni se\u00f1al\u00f3 &nbsp;de qu\u00e9 manera se menoscabaron los derechos sustanciales de los &nbsp;sujetos procesales y, menos a\u00fan, confront\u00f3 los actos &nbsp;presuntamente an\u00f3malos con los principios de convalidaci\u00f3n, &nbsp;trascendencia, residualidad y taxatividad, entre otros, que rigen las &nbsp;nulidades\u00bb, sino &nbsp;que \u00abrepite &nbsp;sin variaci\u00f3n los argumentos expuestos en la apelaci\u00f3n, &nbsp;los cuales fueron resueltos por el Tribunal, luego de la valoraci\u00f3n &nbsp;conjunta e integral del material probatorio acopiado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, respondi\u00f3 las quejas del memorialista, recalcando que &nbsp;\u00abla &nbsp;sentencia demandada s\u00ed motiv\u00f3 la decisi\u00f3n de &nbsp;condenar al procesado y, en tal sentido, explic\u00f3 con amplitud &nbsp;que la sanci\u00f3n proced\u00eda no por el simple hecho de &nbsp;presentar acciones judiciales sino por hacerlo sabiendo que las &nbsp;reclamaciones no ten\u00edan soporte f\u00e1ctico ni jur\u00eddico, &nbsp;pues s\u00f3lo eran el medio para apropiarse de dineros estatales a &nbsp;los que no ten\u00edan derecho\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;mismo ocurri\u00f3 frente al cargo a trav\u00e9s del cual se &nbsp;imput\u00f3 el \u00abmanifiesto &nbsp;desconocimiento del debido proceso porque el Tribunal decret\u00f3 &nbsp;la nulidad parcial del proceso, cuando deb\u00eda ordenar la &nbsp;nulidad total\u00bb, ya &nbsp;que, el &nbsp; inconforme pas\u00f3 por alto que &nbsp;\u00abla &nbsp;nulidad parcial fue decretada por el Tribunal por la afectaci\u00f3n &nbsp;del principio de congruencia a los procesados GLADYS MARINA DEL &nbsp;CASTILLO P\u00c9REZ y EDUARDO JOS\u00c9 CANTILLO ROMERO en la &nbsp;medida que en la indagatoria no les imputaron cargos por su &nbsp;participaci\u00f3n en las reclamaciones de Erdulfo Gonz\u00e1lez &nbsp;Gonz\u00e1lez y Benjam\u00edn Ricardo Caballero Vergara, &nbsp;respectivamente, no obstante lo cual, fueron condenados en primera &nbsp;instancia por esos hechos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;cara al tercer embiste, a cuyo tenor \u00abla &nbsp;sentencia viol\u00f3 de manera directa la ley sustancial por &nbsp;indebida aplicaci\u00f3n, dado que lo conden\u00f3 como &nbsp;determinador del delito de peculado por apropiaci\u00f3n, cuando el &nbsp;punible materializado fue el prevaricato por acci\u00f3n porque los &nbsp;funcionarios determinados no se apropiaron de nada, simplemente &nbsp;dictaron providencias contrarias a la ley\u00bb, estim\u00f3 &nbsp;la Sala confutada que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abincumpli\u00f3 &nbsp;el demandante la obligaci\u00f3n de sustentar adecuadamente el &nbsp;cargo por cuanto no acepta los hechos como fueron planteados en la &nbsp;sentencia, de suerte que no propone un debate de naturaleza &nbsp;exclusivamente jur\u00eddica, como deb\u00eda hacerse en &nbsp;consonancia con el cargo seleccionado, en la medida que recorta los &nbsp;hechos definidos por las instancias y, en su lugar, propone como &nbsp;tesis alternativa la configuraci\u00f3n del prevaricato por acci\u00f3n, &nbsp;delito no imputado en este proceso en la medida que no se juzgan &nbsp;servidores p\u00fablicos y que, en todo caso, de haberse &nbsp;configurado, no excluye el peculado por apropiaci\u00f3n imputado a &nbsp;los procesados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;cuarto reclamo, apoyado en la ausencia del \u00abdescuento &nbsp;punitivo del inciso tercero del art\u00edculo 30 del C\u00f3digo &nbsp;Penal, pues si actu\u00f3 como determinador tiene derecho al &nbsp;descuento punitivo por no tener las calidades especiales exigidas en &nbsp;el tipo\u00bb, cavil\u00f3 &nbsp;la Corporaci\u00f3n recriminada, \u00abdesconoce &nbsp;la interpretaci\u00f3n jurisprudencial vigente sobre esa materia y, &nbsp;adem\u00e1s, no cumple con ninguno de los fines casacionales, esto &nbsp;es, lograr la efectividad del derecho material, el respeto de las &nbsp;garant\u00edas debidas a las partes e intervinientes, reparar &nbsp;agravios infringidos o unificar la jurisprudencia\u00bb, en &nbsp;la medida en que el Tribunal de Bogot\u00e1, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00absigui\u00f3 &nbsp;los derroteros trazados por la jurisprudencia, acorde con la cual \u00abla &nbsp;reducci\u00f3n punitiva de la cuarta parte de la pena prevista para &nbsp;el interviniente \u00abque no teniendo las calidades exigidas en el &nbsp;tipo penal concurra en su realizaci\u00f3n\u00bb, s\u00f3lo es &nbsp;aplicable al &lt;coautor del delito especial sin cualificaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;sin que sea procedente tener en cuenta la dosificaci\u00f3n &nbsp;punitiva all\u00ed revista, respecto de quienes ostentan la calidad &nbsp;de determinadores o c\u00f3mplices\u00bb (CSJ &nbsp;SP 7\/09\/06, rad. 22447). &nbsp;<\/p>\n<p>1.3.- &nbsp;Acto &nbsp;seguido, la Sala de Casaci\u00f3n Penal acometi\u00f3 el estudio &nbsp;de la \u00abdemanda &nbsp;de casaci\u00f3n\u00bb &nbsp;elevada &nbsp;por Eduardo Cantillo Romero, cuyo \u00fanico ataque \u00abplantea &nbsp;la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, v\u00eda falso &nbsp;juicio de existencia, porque la calidad de determinador del delito de &nbsp;peculado la dedujeron los juzgadores de la presentaci\u00f3n de dos &nbsp;demandas laborales, situaci\u00f3n que no puede ser criminalizada, &nbsp;m\u00e1xime cuando en el caso de Luis Eduardo Gamarra Padilla la &nbsp;demanda no fue radicada por \u00e9l, pues asumi\u00f3 la &nbsp;representaci\u00f3n judicial en un estadio avanzado del proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Tras &nbsp;precisar las exigencias de la v\u00eda seleccionada, destac\u00f3 &nbsp;que aquel no cumpli\u00f3 con ellas, dado que no aludi\u00f3 \u00ablos &nbsp;medios de prueba omitidos o supuestos, sino que cuestiona el proceso &nbsp;de apreciaci\u00f3n probatoria que llev\u00f3 a los juzgadores a &nbsp;deducir la responsabilidad del sentenciado como determinador del &nbsp;delito de peculado por apropiaci\u00f3n\u00bb, recriminaci\u00f3n &nbsp;que, adem\u00e1s, &nbsp;debi\u00f3 &nbsp;\u00abencausar &nbsp;bajo otra v\u00eda de ataque \u2013 valga decir falso raciocinio-, &nbsp;cumpliendo los presupuestos propios de esa modalidad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sumado &nbsp;a ello, detall\u00f3 que \u00abel &nbsp;libelo s\u00f3lo recoge la inconformidad del censor con la &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria de las instancias, la cual prevalece en &nbsp;atenci\u00f3n a la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad &nbsp;del fallo y a que la casaci\u00f3n no constituye una tercera &nbsp;instancia para prorrogar debates ya agotados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.4.- &nbsp;Al &nbsp;evaluar la \u00abreprimenda &nbsp;inicial\u00bb &nbsp;de An\u00edbal Alviz Ru\u00edz, sustentada en la \u00abaplicaci\u00f3n &nbsp;indebida del art\u00edculo 397 del C.P. y la inaplicaci\u00f3n &nbsp;del 133 de la Ley 100 de 1980\u00bb y &nbsp;la falsa motivaci\u00f3n de la sentencia por \u00abnegar &nbsp;la tesis de la complicidad\u00bb que &nbsp;conllevaba una sanci\u00f3n m\u00e1s ben\u00e9fica y, de &nbsp;contera, un menor lapso extintivo, evidenci\u00f3 el yerro del &nbsp;discrepante en la selecci\u00f3n de \u00abla &nbsp;v\u00eda del reparo\u00bb &nbsp;y el &nbsp;entremezclamiento de \u00abla &nbsp;violaci\u00f3n directa de la ley por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, &nbsp;exclusi\u00f3n evidente y aplicaci\u00f3n indebida, en detrimento &nbsp;de los principios de claridad y precisi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, en aras de solventar las dudas esgrimidas remembr\u00f3 &nbsp;que \u00abla &nbsp;cuant\u00eda de la apropiaci\u00f3n de recursos estatales super\u00f3 &nbsp;el valor de 200 salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes &nbsp;para la \u00e9poca, raz\u00f3n por la cual, sin dificultad se &nbsp;advierte correcta la adecuaci\u00f3n de la conducta en el inciso &nbsp;segundo del art\u00edculo 397 de la ley 599 de 2000\u00bb, &nbsp;relievando &nbsp;que, &nbsp;para la \u00e9poca de los sucesos, el Estatuto Punitivo ya hab\u00eda &nbsp;sido modificado por la Ley 190 de 1995, que para esos eventos, &nbsp;increment\u00f3 la pena en la mitad. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;manera que, \u00abla &nbsp;normatividad sustantiva aplicable al presente asunto, en lo que ata\u00f1e &nbsp;al comportamiento relacionado con el delito de peculado por &nbsp;apropiaci\u00f3n agravado por la cuant\u00eda, corresponde al &nbsp;precepto 397, inciso 2, de la Ley 599 de 2000, aplicable por &nbsp;favorabilidad en comparaci\u00f3n con la norma precedente de 1995, &nbsp;pues, el actual C\u00f3digo Penal consagra para la multa el tope &nbsp;m\u00e1ximo de 50.000 SMLMV, que no tra\u00eda el Decreto Ley 100 &nbsp;de 1980\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;torno a la anhelada \u00abprescripci\u00f3n\u00bb, &nbsp;ilustr\u00f3 &nbsp;que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abel &nbsp;t\u00e9rmino m\u00e1ximo con que contaba el Estado en la etapa &nbsp;previa a la ejecutoria de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n &nbsp;respecto del punible de peculado por apropiaci\u00f3n agravado, es &nbsp;de 22 a\u00f1os y 6 meses, que se reduce a 20 a\u00f1os por ser &nbsp;el m\u00e1ximo legal, como lo establece el art\u00edculo 83 del &nbsp;C\u00f3digo Penal. Lapso que no se super\u00f3 porque la &nbsp;resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n obtuvo firmeza el 6 de abril de &nbsp;2013, cuando el Tribunal resolvi\u00f3 la impugnaci\u00f3n &nbsp;elevada contra el pliego de cargos, momento en el que se interrumpi\u00f3 &nbsp;el t\u00e9rmino y empez\u00f3 a contarse de nuevo, como establece &nbsp;el art\u00edculo 86 del C.P., sin que haya fenecido el plazo de 10 &nbsp;a\u00f1os previsto en esa normativa\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;recalc\u00f3 que la degradaci\u00f3n en el modo de participaci\u00f3n &nbsp;incoada, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00absurge &nbsp;de desconocer los t\u00e9rminos de la imputaci\u00f3n f\u00e1ctica, &nbsp;pues, bajo el argumento de no reunir las calidades personales del &nbsp;tipo \u2013servidor p\u00fablico-, predican la imposibilidad de la &nbsp;determinaci\u00f3n, cuando lo cierto es que en la acusaci\u00f3n &nbsp;y en la sentencia claramente se se\u00f1ala que ese t\u00edtulo &nbsp;de atribuci\u00f3n de responsabilidad obedece a que incidieron, a &nbsp;trav\u00e9s de sus abogados, en los jueces de la Rep\u00fablica &nbsp;para que dictaran sentencias abiertamente ilegales, como medio para &nbsp;obtener el pago de cuantiosos recursos a los que no ten\u00edan &nbsp;derecho, conducta que se adecua plenamente a la figura de la &nbsp;determinaci\u00f3n y no a la de complicidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el supuesto \u00abdesconocimiento &nbsp;de las reglas de producci\u00f3n y apreciaci\u00f3n de la &nbsp;prueba\u00bb, resalt\u00f3 &nbsp;la mixtura de los cuestionamientos esbozados y, por ende, la &nbsp;imposibilidad de dar v\u00eda libre al \u00abataque\u00bb, &nbsp;pues \u00abel &nbsp;libelo no configura una demanda de orden casacional sino una &nbsp;declaraci\u00f3n de inconformidad con la apreciaci\u00f3n &nbsp;probatoria del fallo, como si el recurso extraordinario fuese una &nbsp;instancia adicional para continuar debatiendo aspectos definidos en &nbsp;la sentencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esa direcci\u00f3n, dedujo que la falencia endilgada, \u00abse &nbsp;configura cuando el sentenciador aprecia la prueba desconociendo las &nbsp;reglas de la sana cr\u00edtica, esto es, postulados l\u00f3gicos, &nbsp;leyes cient\u00edficas o m\u00e1ximas de la experiencia, supuesto &nbsp;en el cual se debe se\u00f1alar qu\u00e9 dice concretamente el &nbsp;medio probatorio, qu\u00e9 se infiri\u00f3 de \u00e9l en la &nbsp;sentencia atacada, cu\u00e1l fue el m\u00e9rito persuasivo &nbsp;otorgado y, desde luego, determinar el postulado l\u00f3gico, la &nbsp;ley cient\u00edfica o la m\u00e1xima de experiencia cuyo &nbsp;contenido fue desconocido en el fallo, debiendo a la par indicar su &nbsp;consideraci\u00f3n correcta e identificar la norma de derecho &nbsp;sustancial que indirectamente result\u00f3 excluida o indebidamente &nbsp;aplicada\u00bb, lo &nbsp;que desatendi\u00f3 el \u00abcensor\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.5.- &nbsp;En &nbsp;lo tocante con el primer reparo de Manuel Esteban Malambo Avil\u00e9s, &nbsp;a cuyo tenor, el fallo viol\u00f3 indirectamente \u00abla &nbsp;ley por aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 397 del C.P. y &nbsp;falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 7 y 399 de la Ley &nbsp;600 de 2000\u00bb, &nbsp;enfatiz\u00f3 que el recurrente mezcl\u00f3 \u00aben &nbsp;el mismo cargo dos causales diversas, esto es, la violaci\u00f3n &nbsp;directa e indirecta de la ley, falencia que por s\u00ed misma &nbsp;impone su inadmisi\u00f3n ante la ausencia de claridad, coherencia &nbsp;y l\u00f3gica\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;resalt\u00f3 que, en la \u00absustentaci\u00f3n\u00bb &nbsp;el censor hizo alusi\u00f3n \u00aba &nbsp;un falso juicio de identidad porque los juzgadores habr\u00edan &nbsp;distorsionado el contenido del poder otorgado para reclamar sus &nbsp;prestaciones, as\u00ed como su hoja de vida\u00bb, empero &nbsp;no observ\u00f3 los lineamientos de una tacha de ese linaje, ya que &nbsp;\u00abse &nbsp;circunscribi\u00f3 a disentir de las conclusiones del Tribunal, &nbsp;proceder alejado totalmente de un reproche de nivel casacional. Y &nbsp;aunque identific\u00f3 como pruebas distorsionadas el poder y [su] &nbsp;hoja de vida de MALAMBO AVIL\u00c9S, no demostr\u00f3, como era &nbsp;su deber, cu\u00e1les fueron las manifestaciones recortadas en su &nbsp;objetividad en cada uno de esos documentos. Ni siquiera evidenci\u00f3 &nbsp;el contenido literal de ellos ni los aspectos en que fueron &nbsp;cercenados, adicionados o tergiversados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;asidero en lo anterior, dedujo que \u00ab[e]l &nbsp;cuestionamiento no se dirige, por tanto, a se\u00f1alar la &nbsp;alteraci\u00f3n del contenido de dicho testimonio sino a censurar &nbsp;la valoraci\u00f3n conjunta de la prueba y la decisi\u00f3n del &nbsp;Tribunal de confirmar la condena, pero no concreta ni demuestra el &nbsp;yerro, limit\u00e1ndose a plantear, como si se tratara de un &nbsp;alegato de libre confecci\u00f3n, su opini\u00f3n sobre los &nbsp;citados medios probatorios y el m\u00e9rito que debi\u00f3 &nbsp;otorg\u00e1rsele\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;lo que hace al \u00abreproche &nbsp;subsidiario\u00bb, &nbsp;a partir del cual el veredicto quebrant\u00f3 \u00abel &nbsp;debido proceso y el derecho de defensa al aplicar indebidamente el &nbsp;art\u00edculo 397 del C\u00f3digo Penal y dejar de aplicar los &nbsp;art\u00edculos 30-3 82-4 y 86 del mismo estatuto\u00bb, infiri\u00f3 &nbsp;que \u00abel &nbsp;censor confunde y refunde varias causales de casaci\u00f3n, &nbsp;situaci\u00f3n que impide saber qu\u00e9 tipo de error es el que &nbsp;propone, si es que la sentencia fue dictada en un juicio viciado de &nbsp;nulidad o si es por la violaci\u00f3n directa de la ley y, de ser &nbsp;as\u00ed, por cu\u00e1l defecto de los contenidos en cada uno de &nbsp;esos reproches\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3, &nbsp;que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abel &nbsp;cuestionamiento a la atribuci\u00f3n de responsabilidad en calidad &nbsp;de determinadores de los ex trabajadores y abogados procesados en &nbsp;esta actuaci\u00f3n y la propuesta de degradar la conducta a &nbsp;niveles de participaci\u00f3n m\u00e1s benignos punitivamente &nbsp;hablando, como la intervenci\u00f3n o la complicidad, se apoya en &nbsp;una visi\u00f3n fragmentada de la cuesti\u00f3n f\u00e1ctica y &nbsp;desconoce que el reproche jur\u00eddico penal endilgado se refiere &nbsp;a que incidi\u00f3, a trav\u00e9s de sus abogados, en los jueces &nbsp;de la Rep\u00fablica para que dictaran sentencias abiertamente &nbsp;ilegales, para finalmente apropiarse de recursos p\u00fablicos, &nbsp;conducta que se adecua plenamente a la figura de la determinaci\u00f3n &nbsp;y no a la de la intervenci\u00f3n o la complicidad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;As\u00ed las cosas, independientemente que esta Sala comparta o no &nbsp;las disertaciones transcritas, no emerge defecto alguno que &nbsp;estructure \u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb &nbsp;como anhelan los precursores, quienes aspiran a imponer su propia &nbsp;visi\u00f3n acerca de la calificaci\u00f3n de sus \u00abdemandas &nbsp;de casaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;sin que tal prop\u00f3sito acompase con la finalidad del sendero &nbsp;superlativo, cuyo objetivo no es servir de tercera instancia para &nbsp;discutir los argumentos de la \u00abautoridad\u00bb &nbsp;judicial en el \u00e1mbito de sus competencias (STC, &nbsp;6 may. 2011, Rad. 00829-00; reiterada recientemente, entre otras, en &nbsp;STC2051-2023 y STC5833-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Mem\u00f3rese &nbsp;que la jurisprudencia de esta Corte ha decantado que: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;el mecanismo de amparo constitucional no est\u00e1 previsto para &nbsp;desquiciar providencias judiciales con apoyo en la diferencia de &nbsp;opini\u00f3n de aqu\u00e9llos a quienes fueron adversas, obrar en &nbsp;contrario equivaldr\u00eda al desconocimiento de los principios de &nbsp;autonom\u00eda e independencia que inspiran la funci\u00f3n &nbsp;p\u00fablica de administrar justicia y conllevar\u00eda a &nbsp;erosionar el r\u00e9gimen de jurisdicci\u00f3n y competencias &nbsp;previstas en el ordenamiento jur\u00eddico a trav\u00e9s del &nbsp;ejercicio espurio de una facultad constitucional, al que exhorta el &nbsp;promotor de este amparo. &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 15 feb. 2011, rad. 01404-01, reiterado entre muchas otras, en &nbsp;STC16661-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Frente \u00abal &nbsp;desconocimiento del precedente constitucional\u00bb, &nbsp;concretamente de la sentencia de unificaci\u00f3n SU-635 de 2015, &nbsp;con vista en lo all\u00ed resuelto, no se configur\u00f3 dicho &nbsp;dislate, pues contrario a lo aducido, lo que para los recurrentes &nbsp;constituy\u00f3 un examen de fondo del proceso, en realidad &nbsp;consisti\u00f3 en una rese\u00f1a panor\u00e1mica del mismo a &nbsp;partir del an\u00e1lisis de &nbsp;iudex &nbsp;de segunda instancia para concluir que los \u00abreparos\u00bb, &nbsp;en &nbsp;la forma en que fueron expuestos por los quejosos, comprend\u00edan &nbsp;un \u00abalegato &nbsp;de instancia\u00bb improcedentes &nbsp;en dicha sede. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;Ahora, &nbsp;no pueden pretender los impulsores, asidos del supuesto &nbsp;\u00abdesconocimiento &nbsp;del precedente jurisprudencial -SU-962 de 1999-\u00bb, &nbsp;afirmar en este sendero, que se pretiri\u00f3 el principio de \u00abcosa &nbsp;juzgada\u00bb, porque &nbsp;\u00ablas &nbsp;sentencias de primera instancia proferidas por los jueces Cuarto, &nbsp;Segundo, Sexto y Quinto Laboral del Circuito de Cartagena fueron &nbsp;revisadas en el grado jurisdiccional de consulta, muchos a\u00f1os &nbsp;despu\u00e9s, a pesar de su firmeza y como consecuencia de [la] &nbsp;decisi\u00f3n adoptada en ella, se inici\u00f3 la investigaci\u00f3n &nbsp;penal cuya resoluci\u00f3n nos convoca en esta oportunidad\u00bb, &nbsp;cuando &nbsp;tal argumentaci\u00f3n no hizo parte del debate planteado en el &nbsp;escenario natural del litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;id\u00e9ntica conclusi\u00f3n se arriba frente a las &nbsp;reconvenciones contra los fallos dictados por el Juzgado Diecis\u00e9is &nbsp;Penal del Circuito de Bogot\u00e1 (23 mar. 2021) y el Tribunal &nbsp;Superior de la misma ciudad (23 may. 2022), porque los disconformes &nbsp;desaprovecharon la herramienta id\u00f3nea para derruirlos, al no &nbsp;haber observado la t\u00e9cnica prevista por el legislador, colof\u00f3n &nbsp;que no var\u00eda respecto de Jos\u00e9 del Carmen Orozco &nbsp;Pacheco, quien, contando con abogado de confianza, no sustent\u00f3 &nbsp;el remedio extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;no son de recibo &nbsp;las &nbsp;justificaciones del citado sobre la desidia de su abogado para &nbsp;cumplir, en debida forma la labor que le encomend\u00f3, de un &nbsp;lado, porque tan pronto evidenci\u00f3 tal descuido, debi\u00f3 &nbsp;requerir la anulaci\u00f3n de la causa y, de otro, porque, como lo &nbsp;ha repetido esta Corporaci\u00f3n, &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;tal situaci\u00f3n no conlleva la vulneraci\u00f3n de garant\u00edas &nbsp;fundamentales, pues, (\u2026) seg\u00fan las pruebas aportadas a &nbsp;la actuaci\u00f3n, el convocante estuvo asistido dentro del proceso &nbsp;por un abogado y el hecho de no estar conforme con su actuar, no lo &nbsp;legitima para controvertir las decisiones judiciales o justificar las &nbsp;omisiones por \u00e9l presentadas (\u2026). No obstante, en &nbsp;caso de considerarse un proceder negligente (\u2026) por parte del &nbsp;profesional del derecho designado, existen v\u00edas para denunciar &nbsp;tal situaci\u00f3n, a las que puede acudir directamente quien se &nbsp;considere afectado &nbsp;(\u2026). subrayado &nbsp;en texto. &nbsp;(CSJ. &nbsp;STC, 22 en. 1999, rad. 05715, reiterado STC4850-2017, &nbsp;STC316-2023, 25 en. y en STC1496-2023, 23 feb.). &nbsp;<\/p>\n<p>5.- &nbsp;Misma &nbsp;suerte corren las demandas secundarias de los actores, como quiera &nbsp;que ning\u00fan desafuero puede enrostrarse a la sede judicial &nbsp;compelida por rechazar: i) El mecanismo de insistencia intentado por &nbsp;Marim\u00f3n Romero y la aclaraci\u00f3n del \u00abauto &nbsp;inadmisorio de la demanda de casaci\u00f3n\u00bb &nbsp;(10 &nbsp;abr. 2023); y ii) La cesaci\u00f3n de procedimiento, por &nbsp;prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, elevada por los &nbsp;\u00abrecurrentes &nbsp;en casaci\u00f3n\u00bb (20 &nbsp;abr. y 3 may.). &nbsp;<\/p>\n<p>5.1.- &nbsp;Ello, porque en la primera providencia, la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal explic\u00f3 que \u00abeste &nbsp;proceso de adelant\u00f3 por el procedimiento establecido en la Ley &nbsp;600 de 2000, en el que el legislador no estableci\u00f3 la &nbsp;posibilidad de impugnar la inadmisi\u00f3n de las demandas de &nbsp;casaci\u00f3n, motivo por el cual expresamente la Sala declar\u00f3 &nbsp;en la parte final de la providencia que contra la misma no proced\u00eda &nbsp;ning\u00fan recurso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;respaldar su postura, reliev\u00f3 que esa entidad \u00abse &nbsp;ha pronunciado de forma reiterada acerca de la inaplicaci\u00f3n &nbsp;del principio de favorabilidad respecto del mecanismo de insistencia &nbsp;frente a autos inadmisorios de demandas de casaci\u00f3n en &nbsp;tr\u00e1mites regidos por la citada ley procedimental. (Cfr. &nbsp;CSJ-AP 14 jul. 2021, Rad. 58.802; AP1897- 2018, 9 may. 2018, Rad. &nbsp;51.777; AP840-2017, 15 feb. 2017, Rad.47.657; AP7363-2015, 16 dic. &nbsp;2015, Rad. 46.210; AP2251-2015, 29 abr. 2015, Rad. 43.226; &nbsp;AP2843-2014, 28 may. 2014, Rad. 42.255,AP, 5 nov. 2013. Rad. &nbsp;41.800; AP, 21 sep. 2011, Rad. 36.274; AP, 21 oct. 2010, Rad. 33.708, &nbsp;entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>Explicando &nbsp;que el instrumento incoado \u00abresulta &nbsp;extra\u00f1[o] &nbsp;al sistema de enjuiciamiento contenido en el estatuto procesal penal &nbsp;del 2000, de manera que s\u00f3lo es viable para los procesos &nbsp;adelantados por delitos cometidos con posterioridad al 1\u00b0 de &nbsp;enero de 2005 de acuerdo con la gradualidad territorial prevista para &nbsp;la implementaci\u00f3n de la Ley 906 de 2004 (arts. 528 a 530 y &nbsp;533)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;mismo, de cara a la inquietud de Eduardo &nbsp;Jos\u00e9 acerca &nbsp;de por qu\u00e9 la Sala \u00abasumi\u00f3 &nbsp;competencia para pronunciarse sobre los hechos relacionados con &nbsp;Benjam\u00edn Ricardo Caballero, los cuales hab\u00edan sido &nbsp;definidos por el Tribunal decretando la nulidad, mientras que la &nbsp;Corte decret\u00f3 la prescripci\u00f3n sobre esos &nbsp;acontecimientos\u00bb, indic\u00f3 &nbsp;que no dar\u00eda tr\u00e1mite a esa rogativa, \u00aben &nbsp;la medida que en el auto inadmisorio se expresaron las razones de las &nbsp;determinaciones adoptadas, siendo suficiente para entender su &nbsp;contenido y fundamento, la lectura detenida de la argumentaci\u00f3n &nbsp;all\u00ed plasmada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5.2.- &nbsp;En la misma direcci\u00f3n, al absolver las peticiones de Manuel &nbsp;Esteban, Fernando, Eduardo Jos\u00e9 y del apoderado de este &nbsp;\u00faltimo, tendientes a lograr la extinci\u00f3n de la causa &nbsp;criminal, basados en que \u00abel &nbsp;12 de abril se les comunic\u00f3 la decisi\u00f3n que resolvi\u00f3 &nbsp;la solicitud de aclaraci\u00f3n del auto que inadmiti\u00f3 las &nbsp;demandas de casaci\u00f3n por ellos presentadas y, seg\u00fan &nbsp;indicaron las instancias, la acci\u00f3n penal habr\u00eda &nbsp;prescrito el 6 de abril anterior\u00bb, la &nbsp;autoridad decisora dispuso rechazarlas, \u00abpor &nbsp;cuanto el art\u00edculo 187 de la Ley 600 de 2000 establece que la &nbsp;providencia que decide la casaci\u00f3n queda ejecutoriada el d\u00eda &nbsp;en que es suscrita por el funcionario correspondiente, lo cual &nbsp;ocurri\u00f3 en este caso el 8 de marzo de 2023, cuando la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Penal inadmiti\u00f3 las demandas radicadas por los &nbsp;procesados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Incluso, &nbsp;para solventar cualquier duda que pudiera quedar, explicit\u00f3 &nbsp;que si bien, &nbsp;\u00abcon posterioridad JOS\u00c9 EDUARDO CANTILLO ROMERO solicit\u00f3 &nbsp;la aclaraci\u00f3n de esa determinaci\u00f3n, la Sala, en auto de &nbsp;sustanciaci\u00f3n, no le dio tr\u00e1mite, dada su &nbsp;improcedencia. Siendo ello as\u00ed, la Corte no ha expedido &nbsp;ninguna decisi\u00f3n interlocutoria susceptible de extender los &nbsp;t\u00e9rminos de la acci\u00f3n penal con posterioridad al auto &nbsp;inadmisorio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cierre, adver\u00f3 que no hab\u00eda \u00ablugar &nbsp;a acudir a las codificaciones externas citadas por los peticionarios, &nbsp;pues la Ley 600 de 2000 regula con suficiencia el tema de las &nbsp;notificaciones. As\u00ed, el art\u00edculo 176, inciso \u00faltimo, &nbsp;establece que &lt;las providencias de sustanciaci\u00f3n no &nbsp;enunciadas o no previstas de manera especial ser\u00e1n de &nbsp;cumplimiento inmediato y contra ella[s] &nbsp;no procede ning\u00fan recurso&gt;, como ocurri\u00f3 con la &nbsp;decisi\u00f3n del 10 de abril pasado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>6.- &nbsp;Son estas motivaciones las que llevan el fracaso del socorro &nbsp;suplicado. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, Agraria y Rural, administrando justicia en &nbsp;nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la &nbsp;Constituci\u00f3n, &nbsp;NIEGA la &nbsp;tutela promovida por Fernando &nbsp;Marim\u00f3n Romero, Eduardo Jos\u00e9 Cantillo Romero, Manuel &nbsp;Esteban Malambo Avil\u00e9s, Jos\u00e9 del Carmen Orozco Pacheco &nbsp;y An\u00edbal Alviz Ruiz. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito y, de no impugnarse este fallo, &nbsp;rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC9218-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC9218-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 11001-02-03-000-2023-03402-00 &nbsp; 11001-02-03-000-2023-03537-00 &nbsp; (Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n de trece de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., catorce (14) de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp; Desata &nbsp;la Corte la tutela instaurada por Fernando Marim\u00f3n Romero, &nbsp;Eduardo Jos\u00e9 Cantillo Romero, Manuel [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[66],"tags":[],"class_list":["post-76286","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-septiembre-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76286","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76286"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76286\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76286"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76286"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76286"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}