{"id":76320,"date":"2024-05-20T22:44:54","date_gmt":"2024-05-20T22:44:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc9364-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:44:54","modified_gmt":"2024-05-20T22:44:54","slug":"stc9364-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc9364-2023\/","title":{"rendered":"STC9364 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC9364-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC9364-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2023-03364-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en Sala de diecinueve de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., veinte (20) de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Resuelve &nbsp;la Corte la tutela que Barbosa Arag\u00f3n y C\u00eda. S. en C. &nbsp;instaur\u00f3 contra la Sala Civil del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Bogot\u00e1 y el Juzgado &nbsp;S\u00e9ptimo Civil del Circuito de la misma ciudad, extensiva a los &nbsp;dem\u00e1s intervinientes en el consecutivo 2018-00544. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;La sociedad gestora reclam\u00f3 la protecci\u00f3n de los &nbsp;derechos a la &nbsp;\u00abigualdad\u00bb, \u00abdebido &nbsp;proceso\u00bb, &nbsp;\u00abdefensa\u00bb, \u00abcontradicci\u00f3n\u00bb, y &nbsp;\u00abacceso &nbsp;a la administraci\u00f3n de justicia\u00bb, para &nbsp;que, deduce la Sala por no decirlo expresamente, se deje sin efecto &nbsp;la sentencia proferida en segunda instancia en el asunto de la &nbsp;referencia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;compendio adujo que el Juzgado S\u00e9ptimo Civil del Circuito de &nbsp;Bogot\u00e1 acogi\u00f3 la pretensi\u00f3n subsidiaria de la &nbsp;demanda de pertenencia que en su contra promovi\u00f3 Edgar del &nbsp;Patrocinio Barbosa Pineda (q.e.p.d.) y neg\u00f3, en consecuencia, &nbsp;las s\u00faplicas de la reivindicaci\u00f3n que plante\u00f3 &nbsp;mediante reconvenci\u00f3n (14 dic. 2022), resoluci\u00f3n &nbsp;que el ad &nbsp;quem &nbsp;confirm\u00f3 &nbsp;(13 &nbsp;jun. 2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Discrep\u00f3 &nbsp;del anterior pronunciamiento, comoquiera que la Magistratura &nbsp;querellada incurri\u00f3 &nbsp;en defecto f\u00e1ctico, por: i) No valorar el acta de inspecci\u00f3n &nbsp;judicial, que daba cuenta del estado de ruina y abandono total en que &nbsp;se encuentra el inmueble en disputa, lo que desvirt\u00faa los &nbsp;actos de se\u00f1or\u00edo, y las declaraciones de \u00abalgunos &nbsp;de los inquilinos en donde se evidenci\u00f3 que el supuesto &nbsp;poseedor era un simple tenedor, (\u2026) &nbsp;a quien su hermano le hab\u00eda dejado el inmueble para que lo &nbsp;administrara\u00bb; &nbsp;ii) Olvidar que el hecho de pagar servicios p\u00fablicos \u00abno &nbsp;es una prueba de actos de poseedor\u00bb &nbsp;y &nbsp;que la pasiva \u00abnunca &nbsp;demostr\u00f3 cuando se produjo la INTERVERSI\u00d3N DEL T\u00cdTULO\u00bb; &nbsp;y, &nbsp;iii) &nbsp;No sopesar los elementos de convicci\u00f3n en conjunto y a la luz &nbsp;de la sana cr\u00edtica. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;manera, que, sus medios defensivos no fueron resueltos y se emiti\u00f3 &nbsp;un fallo que ri\u00f1e \u00abcompletamente &nbsp;con el acervo probatorio evacuado en el proceso\u00bb. Agreg\u00f3 &nbsp;que, para resolver la s\u00faplica principal de su contendiente, &nbsp;los juzgadores tampoco apreciaron integralmente \u00abla &nbsp;prueba indiciaria soporte de la simulaci\u00f3n pretendida &nbsp;rest\u00e1ndole todo el valor y la eficacia probatoria cuando &nbsp;justamente es a trav\u00e9s de la prueba de indicios como se &nbsp;demuestra la simulaci\u00f3n ya que es un acuerdo realizado a &nbsp;escondidas de manera soterrada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Acto &nbsp;seguido, reprodujo los ataques formulados al veredicto de primera &nbsp;instancia, al momento de sustentar el recurso de apelaci\u00f3n, &nbsp;que giraron en torno a los mismos puntos que motivan esta queja &nbsp;superlativa. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;El &nbsp;Tribunal Superior de Bogot\u00e1 defendi\u00f3 la legalidad de su &nbsp;pronunciamiento y suministr\u00f3 el link &nbsp;de &nbsp;acceso al dossier. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Juzgado S\u00e9ptimo Civil del Circuito de Bogot\u00e1 rese\u00f1\u00f3 &nbsp;su actuaci\u00f3n y dijo atenerse \u00aba &nbsp;la evaluaci\u00f3n que en derecho realice la Corte Suprema de &nbsp;Justicia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;abogado Saddy Mart\u00edn P\u00e9rez Ram\u00edrez no alleg\u00f3 &nbsp;el poder especial que lo faculte para obrar en representaci\u00f3n &nbsp;de Yeison Adri\u00e1n Barbosa Moreno, en este excepcional decurso. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Ab &nbsp;initio, &nbsp;se anuncia que lo dictaminado por la Sala Civil del Tribunal Superior &nbsp;de Bogot\u00e1 (4 &nbsp;jul. 2023) en &nbsp;el proceso n.\u00b0 2018-00544, &nbsp;no &nbsp;fue el resultado de criterios subjetivos u ostensiblemente alejados &nbsp;del ordenamiento patrio o de la realidad procesal. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;dicho prove\u00eddo, inicialmente, &nbsp;precis\u00f3 que los problemas jur\u00eddicos a resolver se &nbsp;centraban \u00aben &nbsp;establecer si se demostr\u00f3 la interversi\u00f3n del t\u00edtulo &nbsp;de tenedor a poseedor por parte de Edgar del Patrocinio Barbosa &nbsp;Pineda, junto con los actos de se\u00f1or\u00edo que alega &nbsp;ejerci\u00f3 respecto del bien objeto de la litis, o si, por el &nbsp;contrario, se configuran los presupuestos de la acci\u00f3n &nbsp;reivindicatoria que promovi\u00f3 el apelante \u00fanico\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;partir de all\u00ed, memor\u00f3 que la figura jur\u00eddica &nbsp;materia del disenso \u00abest\u00e1 &nbsp;prevista en la codificaci\u00f3n sustancial civil como un modo de &nbsp;ganar el dominio de los bienes muebles o inmuebles ajenos, luego de &nbsp;haber ejercido posesi\u00f3n sobre las cosas conforme las &nbsp;condiciones establecidas por el legislador\u00bb, &nbsp;pudiendo &nbsp;accederse a tal gracia por dos v\u00edas: \u00abla &nbsp;ordinaria, que tiene como fundamento la posesi\u00f3n regular &nbsp;(procede de justo t\u00edtulo y buena fe) y la extraordinaria, &nbsp;apoyada en la detentaci\u00f3n irregular (carece de t\u00edtulo &nbsp;alguno); requiri\u00e9ndose en ambas que la cosa sea susceptible de &nbsp;ser adquirida por esa v\u00eda y, adem\u00e1s, el transcurso del &nbsp;tiempo por el lapso que positivamente se haya consagrado para cada &nbsp;uno de los casos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;ese contexto, profundiz\u00f3 en el concepto de la \u00abposesi\u00f3n\u00bb, &nbsp;que, &nbsp;a voces de la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n, dijo, &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;est\u00e1 &nbsp;conformada por dos elementos estructurales: el corpus, esto es, el &nbsp;ejercicio de un poder material, traducido en un se\u00f1or\u00edo &nbsp;de hecho, que se revela con la ejecuci\u00f3n de aquellos actos que &nbsp;suelen reservarse al propietario (v.gr., los que refiere el art\u00edculo &nbsp;981 del C\u00f3digo Civil); y el animus domini, entendido como la &nbsp;voluntad o autoafirmaci\u00f3n &nbsp;del car\u00e1cter de se\u00f1or &nbsp;y due\u00f1o con el que se desarrollan los referidos actos. As\u00ed, &nbsp;mientras el corpus es un hecho f\u00edsico, susceptible de ser &nbsp;percibido \u2013directamente\u2013 a trav\u00e9s de los sentidos, &nbsp;el animus reside en el fuero interno del poseedor, por lo que suele &nbsp;tener que deducirse de la exterioridad de su conducta. Por &nbsp;consiguiente, no bastar\u00e1 con que el pretendido usucapiente &nbsp;pruebe que cerc\u00f3, construy\u00f3 mejoras o hizo suyos los &nbsp;frutos de la cosa, entre otros supuestos, sino que deber\u00e1 &nbsp;acreditar que, cuando lo hizo, actu\u00f3 prevalido del &nbsp;convencimiento de ser el propietario del bien\u201d &nbsp;(destacado de la Sala). &nbsp;<\/p>\n<p>Seguidamente, &nbsp;descendi\u00f3 al an\u00e1lisis del particular, donde \u00abel &nbsp;fallecido Edgar del Patrocinio Barbosa Pineda, pretendi\u00f3 la &nbsp;pertenencia adquisitiva de car\u00e1cter extraordinario respecto &nbsp;del inmueble distinguido con folio de matr\u00edcula inmobiliaria &nbsp;No. 50C-908623\u00bb, fundando &nbsp;su anhelo en que, &nbsp;\u00abdesde &nbsp;la adjudicaci\u00f3n del inmueble en el proceso de sucesi\u00f3n &nbsp;de sus padres ha ejercido actos de se\u00f1or y due\u00f1o sobre &nbsp;el mismo, tal y como se desgaja de los documentos, interrogatorios y &nbsp;testimonios adjuntos al expediente. Agreg\u00f3 que, aun cuando &nbsp;realiz\u00f3 la venta en el a\u00f1o 1994 a favor de la &nbsp;demandada, esa negociaci\u00f3n fue simulada, por eso nunca se &nbsp;desprendi\u00f3 de su posesi\u00f3n, tesis subsidiaria que tuvo &nbsp;prosperidad ante el a-Quo, quien declar\u00f3 la prescripci\u00f3n &nbsp;adquisitiva a su favor\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Planteado &nbsp;de esa manera el caso, anunci\u00f3 que &nbsp;convalidar\u00eda &nbsp;lo apelado porque las pruebas recaudadas \u00abllevan &nbsp;a la inequ\u00edvoca convicci\u00f3n de la existencia de los &nbsp;actos de posesi\u00f3n ejercidos por el extinto Edgar del &nbsp;Patrocinio\u00bb. Como &nbsp;fundamento de ese colof\u00f3n, reliev\u00f3, inicialmente, que &nbsp;\u00ablas &nbsp;afirmaciones, tanto del demandante prescribiente como del demandado, &nbsp;quien en reconvenci\u00f3n pretendi\u00f3 la reivindicaci\u00f3n &nbsp;del predio, en lo tocante al reconocimiento de Edgar del Patrocinio &nbsp;como poseedor del mismo, tienen efectos plenos de confesi\u00f3n\u00bb, &nbsp;como &nbsp;lo ha sostenido esta Sala, de cuyos pronunciamientos cit\u00f3 &nbsp;algunos fragmentos, concluyendo, con soporte en el fallo SC540-2021, &nbsp;que \u00abdeterminada &nbsp;la posesi\u00f3n y la identidad del inmueble a reivindicar por &nbsp;confesi\u00f3n, las dem\u00e1s pruebas no son necesarias, salvo &nbsp;que se quiera elevar los est\u00e1ndares probatorios cuando existan &nbsp;circunstancias que pongan en duda tales requisitos o cuando la &nbsp;confesi\u00f3n resulta infirmada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;ese panorama, tuvo por desvirtuado \u00abel &nbsp;reproche tendiente a derruir la posesi\u00f3n de Edgar del &nbsp;Patrocinio Barbosa Pineda, pues seg\u00fan la jurisprudencia en &nbsp;cita, es claro que ambas partes reconocieron la condici\u00f3n en &nbsp;que aqu\u00e9l impetr\u00f3 el libelo de pertenencia, m\u00e1xime &nbsp;si en la acci\u00f3n de dominio que intent\u00f3 el demandado &nbsp;reconviniente, tambi\u00e9n se acept\u00f3 tal situaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Establecido &nbsp;ello, abord\u00f3 el estudio de las dem\u00e1s objeciones del &nbsp;recurrente, tocantes con la \u00abinterversi\u00f3n &nbsp;del t\u00edtulo y el tiempo a partir del cual debe contabilizarse &nbsp;la prescripci\u00f3n adquisitiva del dominio\u00bb, presupuestos &nbsp;frente a los cuales, tras memorar su naturaleza y alcance, asever\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;el contrato de compraventa materializado en la Escritura P\u00fablica &nbsp;No. 6196 del 08 de agosto de 1994 de la Notar\u00eda Primera del &nbsp;Circulo de Bogot\u00e120, mediante el cual el demandante vendi\u00f3 &nbsp;el inmueble objeto del litigio a la empresa Barbosa Arag\u00f3n y &nbsp;C\u00eda. S en C., goza de eficacia y validez, pues aunque se &nbsp;deprec\u00f3 la simulaci\u00f3n de ese acto, el a-Quo no encontr\u00f3 &nbsp;probada esa pretensi\u00f3n y por ello la desestim\u00f3, siendo &nbsp;ese negocio un punto pac\u00edfico entre las partes que no es &nbsp;objeto de debate ante esta instancia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Como a trav\u00e9s &nbsp;de tal negocio, el prescribiente reconoci\u00f3 dominio ajeno, &nbsp;puntualiz\u00f3, \u00abestaba &nbsp;en el deber de acreditar su rebeld\u00eda en contra del mismo antes &nbsp;del 05 de octubre de 2008, para que aquel hecho tenga la &nbsp;potencialidad de prescribir los derechos propiedad reclamados, por &nbsp;haber transcurrido m\u00e1s de diez a\u00f1os antes de la &nbsp;presentaci\u00f3n de la acci\u00f3n de usucapi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;verificar si ello ocurri\u00f3, encontr\u00f3 que \u00abYeison &nbsp;Adri\u00e1n Barbosa Moreno, sucesor del demandante\u00bb, afirm\u00f3 &nbsp;vivir &nbsp;\u00aben &nbsp;esa casa desde peque\u00f1o y que su padre, Edgar del Patrocinio &nbsp;Barbosa Pineda, siempre le recalc\u00f3 que el bien hac\u00eda &nbsp;parte de su patrimonio familiar\u00bb; \u00abLuz Marina Moreno &nbsp;P\u00e9rez, quien dijo ser compa\u00f1era permanente del &nbsp;fallecido demandante, adujo haber vivido en el predio por m\u00e1s &nbsp;de treinta a\u00f1os y, junto a \u00c9dgar del Patrocinio, &nbsp;realizado mejoras, pagado impuestos y pactado contratos de &nbsp;arrendamiento, lo cuales aport\u00f3 como prueba de su dicho; &nbsp;empero, encuentra el Tribunal que todos son del a\u00f1o 2022, es &nbsp;decir, con posterioridad a la presentaci\u00f3n de la demanda\u00bb. &nbsp;Con &nbsp;todo, destac\u00f3 &nbsp;\u00abque &nbsp;la se\u00f1ora Moreno P\u00e9rez fue quien atendi\u00f3 la &nbsp;inspecci\u00f3n judicial y se encarg\u00f3 de mostrar al despacho &nbsp;las anexidades que componen el bien reclamado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Puso &nbsp;de presente que la citada testigo \u00abtambi\u00e9n &nbsp;confirm\u00f3 el dicho del representante legal de la convocada, en &nbsp;cuanto al pr\u00e9stamo que le hizo aquel al promotor del litigio, &nbsp;para pagar el impuesto predial del a\u00f1o 2018, el cual deb\u00eda &nbsp;ser devuelto en cuotas seg\u00fan indic\u00f3 el se\u00f1or &nbsp;Luis Alfonso Barbosa Pineda: \u201cyo le prest\u00e9 ese dinero &nbsp;personalmente a \u00e9l porque era mi hermano y no ten\u00eda &nbsp;dinero en ese momento, \u00e9l s\u00ed lo devolvi\u00f3 porque &nbsp;yo se lo divid\u00ed en cuotas para que le quedara f\u00e1cil\u201d, &nbsp;situaci\u00f3n de la cual, al rompe, se advierte que \u00c9dgar &nbsp;del Patrocinio, era quien se encargaba del pago de las cuentas &nbsp;fiscales del bien, lo cual se ratifica con los recibos de pago &nbsp;tributario de los a\u00f1os 1995, 1997, 1998, 1999 y 200028, que &nbsp;obran en el legajo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Evalu\u00f3 &nbsp;que \u00abWilmer &nbsp;Andr\u00e9s Herre\u00f1o Moreno, 29 cont\u00f3 que vivi\u00f3 &nbsp;all\u00ed desde que ten\u00eda 10 a\u00f1os, con su mam\u00e1, &nbsp;Luz Marina Moreno P\u00e9rez y su esposo, Edgar del Patrocinio &nbsp;Barbosa Pineda. Sostuvo que era quien le ayudaba a mantener las &nbsp;instalaciones al demandante pues: \u201cle ayud[aba] a muchas cosas &nbsp;en la casa, que arreglar la casa, que pintar, que, si se necesitaba &nbsp;hacer alg\u00fan arreglo, \u00e9l conmigo contaba &nbsp;incondicionalmente\u201d\u00bb, mientras &nbsp;que &nbsp;\u00abAng\u00e9lica &nbsp;Trujillo Dom\u00ednguez, expres\u00f3 distinguir a Edgar del &nbsp;Patrocinio y a su compa\u00f1era Luz Marina, hace diez a\u00f1os, &nbsp;es decir desde el a\u00f1o 2012 aproximadamente, pues la inspecci\u00f3n &nbsp;judicial tuvo lugar el 10 de noviembre de 2022\u00bb, declarante &nbsp;que narr\u00f3 haber alquilado \u00abuna &nbsp;habitaci\u00f3n en la casa objeto del litigio, donde vivi\u00f3 &nbsp;por tres a\u00f1os contados desde diciembre de 2017; afirm\u00f3 &nbsp;que \u201ca m\u00ed me arrend\u00f3 Don Edgar y la se\u00f1ora &nbsp;Luz Marina Moreno (\u2026) Durante el tiempo que arrend\u00f3, le &nbsp;pagaba a don Edgar y a la se\u00f1ora Marina\u201d, al &nbsp;cuestionarle respecto de las mejoras, manifest\u00f3 que \u201cuno &nbsp;les dec\u00eda a ellos de cualquier arreglo y ellos le met\u00edan &nbsp;arreglo a uno el apartamento, lo pintaban y todo\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Examin\u00f3, &nbsp;igualmente, el relato de Blanca Elia Mora Calder\u00f3n, quien, &nbsp;\u00absin &nbsp;tener nexo familiar alguno, conoci\u00f3 por m\u00e1s tiempo a &nbsp;Edgar del Patrocinio Barbosa Pineda, pues manifest\u00f3 haber &nbsp;llegado al bien en el a\u00f1o 1988, donde se aloj\u00f3 hasta el &nbsp;2017\u00bb y &nbsp;\u00abreconoci\u00f3 en tal calidad \u201ca don Edgar Pinz\u00f3n, &nbsp;perd\u00f3n a Don Edgar Barbosa\u201d\u00bb &nbsp;enfatizando que &nbsp;\u00ab\u00e9l &nbsp;era el que arrendaba\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Apreci\u00f3 &nbsp;que tales exposiciones coincidieron con \u00ablos &nbsp;testigos C\u00e9sar Javier Mart\u00ednez Barbosa y Diana Sulay &nbsp;S\u00e1nchez Fajardo, al manifestar que \u00c9dgar del Patrocinio &nbsp;obraba en su condici\u00f3n de arrendador de las habitaciones que &nbsp;componen el inmueble y que nunca rindi\u00f3 cuentas de las rentas &nbsp;percibidas a Luis Alfonso Barbosa Pineda o a la sociedad Barbosa &nbsp;Arag\u00f3n y C\u00eda. S en C., situaciones que, adem\u00e1s &nbsp;de no haber sido desvirtuadas por el extremo demandado de conformidad &nbsp;con el art\u00edculo 167 procesal, se ratificaron por el testigo &nbsp;Ricardo Rivera Arag\u00f3n, quien depuso a favor de los intereses &nbsp;de Barbosa Arag\u00f3n y C\u00eda., e inclusive, puede decirse &nbsp;que se confesaron por Luis Alfonso en su interrogatorio de parte\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Basado en lo &nbsp;antelado, hall\u00f3 \u00abacertado &nbsp;el argumento del Juez de primera instancia, al concluir que el &nbsp;accionante ejerci\u00f3 como poseedor del bien, pues era quien lo &nbsp;usufructuaba para s\u00ed y con exclusi\u00f3n de terceros, en &nbsp;tanto las rentas percibidas las utilizaba para su manutenci\u00f3n &nbsp;y la de su n\u00facleo familiar\u00bb; arrendamientos &nbsp;que databan de &nbsp;\u00ababril &nbsp;1\u00ba de 2004 y del 18 de febrero de 2007, correspondientes a los &nbsp;pactos [celebrados] &nbsp;con Juan Ignacio Ram\u00edrez y con Narciso Suarez y Dora Giraldo, &nbsp;respectivamente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Analiz\u00f3, &nbsp;adicionalmente, \u00abla &nbsp;conciliaci\u00f3n en equidad en la cual Edgar del Patrocinio &nbsp;Barbosa Pineda, reclam\u00f3 a Jos\u00e9 del Carmen Suescun &nbsp;Cabrera la entrega de la porci\u00f3n arrendada respecto al &nbsp;inmueble de la carrera 55 No. 2A \u2013 26, formulario que se &nbsp;diligenci\u00f3 el 25 de octubre de 2016\u00bb, \u00ab[l]os &nbsp;contratos de arriendo ajustados entre Edgar del Patrocinio y C\u00e9sar &nbsp;Augusto Franco Rojas, Luz Mila Garc\u00eda, Yamile Berm\u00fadez &nbsp;T\u00e9llez, [de] &nbsp;fecha el 31 de diciembre de 2013 y el 23 de abril de 2017\u00bb y &nbsp;\u00ab[l]a &nbsp;querella que Edgar del Patrocinio present\u00f3 ante la Fiscal\u00eda &nbsp;General de la Naci\u00f3n contra Narciso Su\u00e1rez Ballesteros, &nbsp;uno de sus arrendatarios, [que] &nbsp;data del 24 de febrero de 2017\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Al abrigo de tales &nbsp;pruebas, contest\u00f3 al opositor que \u00abno &nbsp;es cierto que no se cuente con prueba suficiente de la fecha en que &nbsp;iniciaron los actos de rebeld\u00eda, pues seg\u00fan el recuento &nbsp;probatorio apenas efectuado, desde el 1\u00ba de abril de 2004, el &nbsp;promotor percibi\u00f3 los frutos del bien para s\u00ed y en &nbsp;desconocimiento de los derechos de Barbosa Arag\u00f3n y C\u00eda., &nbsp;momento a partir del cual tambi\u00e9n se puede colegir que \u00c9dgar &nbsp;del Patrocinio, intervirti\u00f3 el t\u00edtulo de tenedor a &nbsp;poseedor\u00bb, todo &nbsp;lo cual, lo llev\u00f3 a ratificar lo decidido por el a &nbsp;quo. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;As\u00ed las cosas, independientemente que esta Sala avale o no las &nbsp;disertaciones transcritas, no emerge defecto alguno que estructure &nbsp;una \u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb &nbsp;como &nbsp;busca el precursor, quien aspira a imponer su propia visi\u00f3n &nbsp;acerca de la soluci\u00f3n que debi\u00f3 darse a la contienda, &nbsp;sin que tal fin se acompase con la finalidad de la v\u00eda &nbsp;superlativa, cuyo objetivo no es servir de tercera instancia para&nbsp; &nbsp;discutir los fundamentos de la &nbsp;\u00abautoridad &nbsp;judicial\u00bb &nbsp;en el \u00e1mbito de sus competencias (STC, 6 may. 2011, Rad. &nbsp;00829-00; STC,9232-2018, STC2544-2021, &nbsp;STC360-2023).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3.- Ergo, &nbsp;el ruego no puede salir avante. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil Agraria y Rural, administrando justicia en &nbsp;nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la &nbsp;Constituci\u00f3n, &nbsp;NIEGA &nbsp;la tutela instada por Barbosa &nbsp;Arag\u00f3n y C\u00eda. S. en C. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito y, de no impugnarse este fallo, &nbsp;rem\u00edtase el infolio a la Corte Constitucional para su eventual &nbsp;revisi\u00f3n.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC9364-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; Magistrada &nbsp;Ponente &nbsp; STC9364-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2023-03364-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en Sala de diecinueve de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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