{"id":76379,"date":"2024-05-20T22:44:56","date_gmt":"2024-05-20T22:44:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc9457-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:44:56","modified_gmt":"2024-05-20T22:44:56","slug":"stc9457-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc9457-2023\/","title":{"rendered":"STC9457 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC9457-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC9457-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2023-03540-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de diecinueve de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecinueve (19) de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s &nbsp;(2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida por Mar\u00eda &nbsp;Piedad D\u00edaz D\u00edaz, Yuliana Valderrama Medina, Karol &nbsp;Liceth, y Brayan Estiven Diaz Sarmiento, Mar\u00eda M\u00f3nica, &nbsp;Paula Estefany y Nadia Liseth Diaz Jaimes, &nbsp;contra la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Ibagu\u00e9, tr\u00e1mite &nbsp;al que fue vinculado el Juzgado Segundo de Familia de esa ciudad, y &nbsp;citada las partes e intervinientes en el recurso extraordinario de &nbsp;revisi\u00f3n No. 730012213000-2022-00063-00. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;apoderado judicial de los solicitantes invoc\u00f3 la protecci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del derecho fundamental al debido proceso, presuntamente vulnerado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por la autoridad judicial accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>Manifestaron &nbsp;que el 28 de febrero de 2022 promovieron ante el Tribunal Superior de &nbsp;Ibagu\u00e9 recurso extraordinario de revisi\u00f3n, contra la &nbsp;sentencia proferida por el Juzgado Segundo de Familia de esa ciudad &nbsp;el 20 de marzo de 2018 que declar\u00f3 la existencia de uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho entre los se\u00f1ores Cecilia Rodr\u00edguez y &nbsp;Jos\u00e9 Ignacio D\u00edaz, as\u00ed como la existencia de la &nbsp;sociedad patrimonial conformada por los excompa\u00f1eros, cuya &nbsp;liquidaci\u00f3n se efectu\u00f3 en un tr\u00e1mite notarial &nbsp;ante el fallecimiento de Jos\u00e9 Ignacio D\u00edaz. &nbsp;<\/p>\n<p>Explicaron &nbsp;que en el proceso verbal se presentaron irregularidades, porque &nbsp;\u00fanicamente fueron demandados los hijos procreados con la &nbsp;compa\u00f1era permanente, faltando por integrar el litis consorcio &nbsp;necesario con los dem\u00e1s hijos fruto del matrimonio del &nbsp;causante, quienes pese a tener pleno conocimiento de su existencia y &nbsp;la de sus domicilios no lo informaron al Juzgado de conocimiento, &nbsp;motivo por el cual no fueron notificados en el juicio sino emplazados &nbsp;como herederos inciertos e indeterminados, y les fue designado &nbsp;curador ad &nbsp;litem &nbsp;para que los representara. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirmaron &nbsp;que adem\u00e1s que el tr\u00e1mite se adelant\u00f3 y culmin\u00f3 &nbsp;\u00aba &nbsp;sus espaldas\u00bb, &nbsp;les ocultaron la verdad sobre la partici\u00f3n y adjudicaci\u00f3n &nbsp;de los bienes de la liquidaci\u00f3n de la herencia de su padre y &nbsp;abuelo Jos\u00e9 Ignacio D\u00edaz, adelantado en la Notar\u00eda &nbsp;Segunda del C\u00edrculo de Ibagu\u00e9, y que solo hasta el 14 &nbsp;de abril de 2021 tuvieron conocimiento de la sentencia que declar\u00f3 &nbsp;la existencia de la uni\u00f3n marital de hecho, cuando obtuvieron &nbsp;copia de la minuta de sucesi\u00f3n No. 2439 de 10 de diciembre de &nbsp;2020. &nbsp;<\/p>\n<p>Sostuvieron &nbsp;que el Tribunal Superior accionado si bien \u00abacepta\u00bb &nbsp;(sic) las irregularidades anotadas, resolvi\u00f3 en la sentencia &nbsp;de 9 de agosto de \u00ab2022\u00bb &nbsp;(sic), declarar probada la excepci\u00f3n de caducidad \u00abcon &nbsp;una jurisprudencia que hace menci\u00f3n de un recurso de casaci\u00f3n &nbsp;interpuesto contra una sentencia emitida por la Sala de Familia del &nbsp;Tribunal de Medell\u00edn, respecto a una declaraci\u00f3n de una &nbsp;uni\u00f3n marital de hecho y liquidaci\u00f3n de sociedad &nbsp;patrimonial, ante un problema que tuvo una pareja cuyo \u00faltimo &nbsp;domicilio fue la ciudad de Caracas, y no se compadece de su caso\u00bb, &nbsp; decisi\u00f3n en la que &nbsp;incurri\u00f3 en una v\u00eda de &nbsp;hecho por defecto sustantivo. &nbsp;<\/p>\n<p>Consideraron, &nbsp;que tambi\u00e9n se configur\u00f3 defecto f\u00e1ctico, pues &nbsp;declar\u00f3 probada la mencionada defensa, sin tener en cuenta que &nbsp;ese t\u00e9rmino comenz\u00f3 a correr el 14 de abril de 2021, &nbsp;cuando obtuvieron copia de la liquidaci\u00f3n de la herencia del &nbsp;se\u00f1or Jos\u00e9 Ignacio D\u00edaz, pues fue en ese momento &nbsp;cuando se enteraron de la existencia del fallo objeto del recurso. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Con &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fundamento en esos hechos, solicitaron &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ordenar a la Corporaci\u00f3n accionada, &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;i) dejar sin valor y efecto el fallo del 9 de agosto de 2023 (\u2026), &nbsp;que declar\u00f3 la caducidad para la interposici\u00f3n del &nbsp;recurso extraordinario de revisi\u00f3n contra la sentencia del &nbsp;Juzgado 2\u00ba de Familia de Ibagu\u00e9 emitida el 20 de marzo de &nbsp;2018 dentro del proceso de Uni\u00f3n Marital de Hecho y &nbsp;Constituci\u00f3n de Sociedad Patrimonial, promovido por Cecilia &nbsp;Rodr\u00edguez siendo demandados Robinson, Alimnzon, Romelia y &nbsp;Faustino D\u00edaz\u00bb, &nbsp;<\/p>\n<p>ii) &nbsp;Dictar sentencia que declare fundado el recurso de revisi\u00f3n &nbsp;interpuesto por los recurrentes, &nbsp;<\/p>\n<p>iii) &nbsp;Invalidar lo actuado en el proceso declarativo de la uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho y sociedad patrimonial promovido por Cecilia &nbsp;Rodr\u00edguez contra los herederos ciertos y determinados &nbsp;Robinson, Romelia, Alimnzon y Faustino D\u00edaz Rodr\u00edguez y &nbsp;herederos inciertos e indeterminados que se tramit\u00f3 ante el &nbsp;Juzgado 2 de Familia de Ibagu\u00e9, la nulidad comprende la &nbsp;actuaci\u00f3n posterior al auto admisorio de la demanda, pero las &nbsp;pruebas practicadas conservaran su validez y tendr\u00e1n eficacia &nbsp;frente a quienes tuvieron oportunidad de controvertirla. &nbsp;<\/p>\n<p>v) &nbsp;Compulsar copias de la providencia para la investigaci\u00f3n penal &nbsp;y disciplinaria que corresponda respecto a las abogadas Janeth &nbsp;Cristina G\u00f3mez Catal\u00e1n y Diana Marcela Diaz Diaz. &nbsp;<\/p>\n<p>vi) &nbsp;Condenar a Cecilia Rodr\u00edguez, Robinson, Romelia, Alimnzon y &nbsp;Faustino D\u00edaz Rodr\u00edguez al reconocimiento de los &nbsp;perjuicios que hubieren podido causar por faltar a la verdad en la &nbsp;informaci\u00f3n suministrada en el juicio anulado, cuya &nbsp;liquidaci\u00f3n se har\u00e1 en los t\u00e9rminos del art\u00edculo &nbsp;283 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>vii)Adicional &nbsp;a lo anterior, ordenar iniciar tr\u00e1mite incidental de que trata &nbsp;el art\u00edculo 86 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Una vez asumido su conocimiento, se admiti\u00f3 la acci\u00f3n &nbsp;de tutela, y se dispuso el traslado a los involucrados, as\u00ed &nbsp;como la citaci\u00f3n a las partes e intervinientes en el asunto &nbsp;para que ejercieran su derecho a la defensa.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y &nbsp;VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El Tribunal Superior de Ibagu\u00e9, respondi\u00f3 que lo &nbsp;que ata\u00f1e a las cr\u00edticas de los accionantes, se atiene &nbsp;a lo consignado en el expediente digital contentivo del tr\u00e1mite &nbsp;judicial cuestionado y las razones jur\u00eddicas que motivaron la &nbsp;providencia reprochada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La Procuradora 14 Judicial II de Familia contest\u00f3 la &nbsp;controversia est\u00e1 relacionada, con la decisi\u00f3n adoptada &nbsp;en un proceso donde se declar\u00f3 probada la excepci\u00f3n de &nbsp;caducidad, pretensi\u00f3n que hace improcedente la tutela porque &nbsp;este mecanismo excepcional no fue instituido como una tercera &nbsp;instancia.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;jurisprudencia, ha se\u00f1alado de manera recurrente y uniforme &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que la acci\u00f3n de tutela no procede para controvertir una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;providencia judicial, a menos claro est\u00e1, que se configure &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;una v\u00eda de hecho y el ordenamiento no prevea otro medio de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;defensa para cuestionar la decisi\u00f3n, o que se utilice como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mecanismo transitorio para evitar un perjuicio irremediable1. &nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente, &nbsp;la Corte Constitucional ha determinado que, frente a una &nbsp;determinaci\u00f3n jurisdiccional, existen unas causales especiales &nbsp;para la configuraci\u00f3n de la vulneraci\u00f3n del derecho al &nbsp;debido proceso, as\u00ed, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00aba). &nbsp;Defecto &nbsp;org\u00e1nico: que se presenta cuando el funcionario judicial que &nbsp;profiri\u00f3 la providencia impugnada, carece, absolutamente, de &nbsp;competencia para ello. &nbsp;<\/p>\n<p>b). &nbsp;Defecto procedimental absoluto, que se origina cuando el juez actu\u00f3 &nbsp;completamente al margen del procedimiento establecido. &nbsp;<\/p>\n<p>c). &nbsp;Defecto f\u00e1ctico, que surge cuando el juez carece del apoyo &nbsp;probatorio que permita la aplicaci\u00f3n del supuesto legal en el &nbsp;que se sustenta la decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>d). &nbsp;Defecto material o sustantivo, como son los casos en que se decide &nbsp;con base en normas inexistentes o inconstitucionales o que presentan &nbsp;una evidente y grosera contradicci\u00f3n entre los fundamentos y &nbsp;la decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>e). &nbsp;Error inducido, que se presenta cuando el juez o tribunal fue v\u00edctima &nbsp;de un enga\u00f1o por parte de terceros y ese enga\u00f1o lo &nbsp;condujo a la toma de una decisi\u00f3n que afecta derechos &nbsp;fundamentales. &nbsp;<\/p>\n<p>f). &nbsp;Decisi\u00f3n sin motivaci\u00f3n, que implica el incumplimiento &nbsp;de los servidores judiciales de dar cuenta de los fundamentos &nbsp;f\u00e1cticos y jur\u00eddicos de sus decisiones en el entendido &nbsp;que precisamente en esa motivaci\u00f3n reposa la legitimidad de su &nbsp;\u00f3rbita funcional. &nbsp;<\/p>\n<p>g). &nbsp;Desconocimiento del precedente, hip\u00f3tesis que se presenta, por &nbsp;ejemplo, cuando la Corte Constitucional establece el alcance de un &nbsp;derecho fundamental y el juez ordinario aplica una ley limitando &nbsp;sustancialmente dicho alcance. En estos casos la tutela procede como &nbsp;mecanismo para garantizar la eficacia jur\u00eddica del contenido &nbsp;constitucionalmente vinculante del derecho fundamental vulnerado, &nbsp;<\/p>\n<p>h).&nbsp;Violaci\u00f3n &nbsp;directa de la Constituci\u00f3n, que es el defecto&nbsp;que se &nbsp;deduce de infringir directamente una o varias disposiciones o normas &nbsp;razonablemente vinculables a la Constituci\u00f3n\u00bb\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En el asunto que ocupa la atenci\u00f3n de la Sala, la &nbsp;inconformidad de los accionantes se dirige a que la decisi\u00f3n &nbsp;proferida por el Tribunal Superior de Ibagu\u00e9 el 9 de agosto de &nbsp;2023, se sustent\u00f3 en una jurisprudencia que no aplicaba a su &nbsp;caso, y porque no fueron valoradas las pruebas aportadas a la &nbsp;actuaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1 &nbsp;Ahora bien, revisado el link &nbsp;que contiene el recurso extraordinario de revisi\u00f3n No. &nbsp;2022-00063, se advierte que se\u00f1ora Mar\u00eda &nbsp;Piedad D\u00edaz D\u00edaz y otros, solicitaron la revisi\u00f3n &nbsp;de la sentencia proferida por el Juzgado Segundo de Familia de Ibagu\u00e9 &nbsp;el 20 de marzo de 2018, con fundamento en la causal 7\u00aa del &nbsp;art\u00edculo 355 del C\u00f3digo General de Proceso, esto es, &nbsp;\u00abEstar &nbsp;el recurrente en alguno de los casos de indebida representaci\u00f3n &nbsp;o falta de notificaci\u00f3n o emplazamiento, siempre que no haya &nbsp;sido saneada la nulidad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;fundamento del recurso manifestaron, que en el proceso declarativo &nbsp;solo fueron demandados los hijos de la relaci\u00f3n marital de &nbsp;hecho de Cecilia Rodr\u00edguez con Jos\u00e9 &nbsp;Ignacio D\u00edaz, &nbsp;esto es, Robinson, &nbsp;Romelia, Alimnzon y Faustino D\u00edaz Rodr\u00edguez, sin &nbsp;integrar &nbsp;la litis &nbsp;con los dem\u00e1s hijos del causante, pese &nbsp;a tener &nbsp;pleno conocimiento de su existencia y lugar de domicilio, pues sab\u00edan &nbsp;que su padre y abuelo era casado con Mar\u00eda del Carmen D\u00edaz. &nbsp;<\/p>\n<p>Agregaron &nbsp;los recurrentes, que se &nbsp;les ocult\u00f3 la verdad sobre el litigio adelantado para la &nbsp;declaraci\u00f3n y disoluci\u00f3n de la sociedad patrimonial de &nbsp;hecho, as\u00ed como la partici\u00f3n y adjudicaci\u00f3n de &nbsp;los bienes en la liquidaci\u00f3n de la herencia de Jos\u00e9 &nbsp;Ignacio D\u00edaz, pese a que &nbsp;fueron adquiridos cuando estuvo vigente la sociedad conyugal &nbsp;conformada por Jos\u00e9 &nbsp;Ignacio D\u00edaz &nbsp;y Mar\u00eda del Carmen D\u00edaz. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2 &nbsp;Una vez agotadas las etapas propias de este tr\u00e1mite, el &nbsp;Tribunal Superior en audiencia celebrada el 9 de agosto de 2023 &nbsp;profiri\u00f3 sentencia en la que declar\u00f3 probada la &nbsp;excepci\u00f3n de caducidad de la acci\u00f3n formulada por los &nbsp;demandados en revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;relaci\u00f3n con la excepci\u00f3n de caducidad explic\u00f3, &nbsp;que los demandantes afirmaron que conocieron el contenido de la &nbsp;determinaci\u00f3n reprochada, &nbsp;tan solo el 14 de abril de 2021 cuando pidieron copia de la escritura &nbsp;de la sucesi\u00f3n notarial, en tanto que los demandados en &nbsp;revisi\u00f3n manifestaron que ellos siempre estuvieron enterados &nbsp;de la existencia del proceso, porque les &nbsp;fue puesto en conocimiento en una reuni\u00f3n familiar antes de &nbsp;haberse proferido la sentencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Explic\u00f3 &nbsp;que, como principio general, la &nbsp;oportunidad para interponer este recurso es de dos (2) a\u00f1os, &nbsp;los cuales se cuentan a partir de la ejecutoria de la sentencia. No &nbsp;obstante, cuando se trate de la causal invocada, esto es, la indebida &nbsp;representaci\u00f3n o falta de notificaci\u00f3n o emplazamiento, &nbsp;siempre y cuando la nulidad no haya sido saneada, el plazo para &nbsp;promover la demanda es de dos (2) a\u00f1os, contado desde cuando &nbsp;la providencia &nbsp;fue inscrita en un registro p\u00fablico, y cit\u00f3 para el &nbsp;caso jurisprudencia de esta Sala. &nbsp;<\/p>\n<p>Expuso &nbsp;que la sentencia materia de revisi\u00f3n fue proferida por el &nbsp;Juzgado Segundo de Familia de Ibagu\u00e9 el 20 de marzo de 2018, &nbsp;en la que orden\u00f3 entre otros, la inscripci\u00f3n de la &nbsp;decisi\u00f3n en los registros civiles de nacimiento de Cecilia &nbsp;Rodr\u00edguez y Jos\u00e9 Ignacio D\u00edaz y, para tal fin, &nbsp;se libraron oficios con destino a las Notar\u00edas Octava y &nbsp;Tercera del C\u00edrculo de esa ciudad, acto que se materializ\u00f3 &nbsp;el 28 y 30 de abril de 2018 respectivamente. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que de acuerdo con el art\u00edculo 6\u00b0 del Decreto 1260 de &nbsp;1970, la sentencia era de aquellas que deb\u00edan inscribirse pues &nbsp;afect\u00f3 el estado civil de las personas, y, as\u00ed las &nbsp;cosas, era claro que el plazo de dos a\u00f1os comenz\u00f3 a &nbsp;contarse cuando se dej\u00f3 la anotaci\u00f3n en los registros &nbsp;civiles de nacimiento de los compa\u00f1eros permanentes, momento a &nbsp;partir de la cual se publicit\u00f3 &nbsp;el pronunciamiento objeto de este recurso, esto es, desde el 30 de &nbsp;abril de 2018 respecto &nbsp;del causante, luego entonces los demandantes en revisi\u00f3n &nbsp;debieron promover la demanda hasta el 30 de abril de 2020, &nbsp;pero lo hicieron el 25 de febrero de 2022. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;fundamento en lo anterior, resolvi\u00f3 \u00abDeclarar &nbsp;probada la excepci\u00f3n de caducidad para la interposici\u00f3n &nbsp;del recurso extraordinario de revisi\u00f3n promovido contra la &nbsp;sentencia del Juzgado Segundo de Familia de Ibagu\u00e9 proferida &nbsp;el 20 &nbsp;de marzo de 2018, &nbsp;dentro del proceso &nbsp;de uni\u00f3n marital de hecho y constituci\u00f3n de sociedad &nbsp;patrimonial promovido por Cecilia Rodr\u00edguez siendo demandados &nbsp;Robinson, &nbsp;Romelia, Alimnzon, Faustino D\u00edaz Rodr\u00edguez, y herederos &nbsp;inciertos e indeterminados de Jos\u00e9 Ignacio D\u00edaz\u00bb, &nbsp;y condenar en costas y perjuicios a la parte recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Efectuado ese recuento, no advierte la Sala amenaza o vulneraci\u00f3n &nbsp;de la garant\u00eda fundamental invocada por la demandante, como &nbsp;quiera que el Tribunal Superior accionado, tramit\u00f3 el recurso &nbsp;de revisi\u00f3n de conformidad con lo dispuesto en los art\u00edculos &nbsp;358 y 359 del C\u00f3digo General del Proceso, analiz\u00f3 los &nbsp;fundamentos de hecho invocados como causal en la demanda de revisi\u00f3n, &nbsp;esto es, estar el recurrente en alguno de los casos de indebida &nbsp;representaci\u00f3n o falta de notificaci\u00f3n o emplazamiento, &nbsp;siempre que no haya sido saneada la nulidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;analiz\u00f3 la prueba documental y estableci\u00f3 que el &nbsp;t\u00e9rmino de dos (2) a\u00f1os para invocar la causal s\u00e9ptima &nbsp;de revisi\u00f3n, cuando se trata de sentencia que debe ser &nbsp;inscrita en un registro p\u00fablico, comenz\u00f3 a correr &nbsp;inexorablemente desde la fecha que se efectu\u00f3 la respectiva &nbsp;anotaci\u00f3n, acto que ocurri\u00f3 seg\u00fan el registro &nbsp;civil de nacimiento de Jos\u00e9 Ignacio D\u00edaz el 20 de abril &nbsp;de 2018, motivo por el cual la demanda de revisi\u00f3n fue &nbsp;presentada de manera extempor\u00e1nea, pues seg\u00fan el acta &nbsp;de reparto ocurri\u00f3 el 25 de febrero de 2022. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, declar\u00f3 probada la excepci\u00f3n de caducidad &nbsp;formulada por los demandados en revisi\u00f3n, decisi\u00f3n &nbsp;que se encuentra motivada y &nbsp;no luce arbitraria, sin evidenciar ninguna v\u00eda de hecho que &nbsp;haga procedente la orden de amparo, m\u00e1xime cuando dicha &nbsp;postura est\u00e1 acorde con lo que ha se\u00f1alado esta &nbsp;Sala en casos de similares, &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;De manera que, para definir su correcta ex\u00e9gesis, (\u2026) &nbsp;en cuanto al sublite interesa, \u201c[\u2026] aunque &nbsp;el recurrente aduce que el t\u00e9rmino para presentar la demanda &nbsp;es de cinco (5) a\u00f1os a partir de la fecha de registro de la &nbsp;sentencia en el respectivo folio de matr\u00edcula inmobiliaria, lo &nbsp;cierto es que dicha interpretaci\u00f3n del inciso 2\u00b0 del &nbsp;art\u00edculo 356 del C\u00f3digo General del Proceso no comulga &nbsp;con la correcta inteligencia que debe darse a dicha disposici\u00f3n, &nbsp;puesto que \u201c\u2026el plazo de caducidad cuando se invoca la &nbsp;causal s\u00e9ptima de revisi\u00f3n en relaci\u00f3n con una &nbsp;sentencia sujeta a inscripci\u00f3n en el registro p\u00fablico &nbsp;es de dos a\u00f1os que se cuenta desde el momento del registro &nbsp;dada la publicidad que el mismo implica para todas las personas\u2026\u201d &nbsp;(\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;se desprende por lo menos, del prove\u00eddo AC4847- 2019 de 12 de &nbsp;noviembre de 2019 , en el que replicando lo expuesto en auto de 2 de &nbsp;agosto 1995, reitera que \u201c(\u2026) &nbsp;el t\u00e9rmino para la formulaci\u00f3n del recurso &nbsp;extraordinario de revisi\u00f3n, cuando de la causal 7\u00aa se &nbsp;trata, es de dos a\u00f1os y se contabiliza, esencialmente, a &nbsp;partir del enteramiento que la parte tenga de la sentencia emitida, &nbsp;coincida o no con la ejecutoria del fallo o, si se trata de aquellos &nbsp;eventos en que dicho prove\u00eddo debe ser registrado, el tiempo &nbsp;se\u00f1alado cuenta desde la fecha del asiento respectivo; en todo &nbsp;caso, no podr\u00e1n transcurrir m\u00e1s de cinco a\u00f1os &nbsp;desde la firmeza de la decisi\u00f3n respectiva. (AC368- 2015, 2 de &nbsp;feb. 2015)\u201d, &nbsp;explicando respecto a la contabilizaci\u00f3n de los t\u00e9rminos &nbsp;que, \u201c\u2026como &nbsp;sucede en las dem\u00e1s causales, tambi\u00e9n en la s\u00e9ptima &nbsp;el t\u00e9rmino para recurrir es de dos a\u00f1os; la diferencia &nbsp;estriba, entonces, es en el momento en que esos dos a\u00f1os &nbsp;comienzan a correr, porque no ser\u00e1 a partir de la ejecutoria &nbsp;de la sentencia, de conformidad con la regla general, sino que se &nbsp;contar\u00e1n, ya a partir de cuando la parte perjudicada o su &nbsp;representante haya tenido conocimiento de la decisi\u00f3n, ora a &nbsp;partir de la fecha de registro, si la sentencia es de aquellas que &nbsp;deben inscribirse en un registro p\u00fablico; &nbsp;pero para deducir la oportunidad de la impugnaci\u00f3n &nbsp;extraordinaria, no basta con tener en cuenta aquellos t\u00e9rminos, &nbsp;sino tambi\u00e9n el plazo m\u00e1ximo fijado en la misma ley, &nbsp;que no puede ser superior a los cinco a\u00f1os contados desde la &nbsp;ejecutoria de la respectiva sentencia, como as\u00ed se desprende &nbsp;de una visi\u00f3n integral del art\u00edculo 381 en comento\u201d. &nbsp;(Auto de 2 de agosto de 1995 citado en auto 243 de 16 de octubre de &nbsp;1998) \u2013La Corte hace notar\u00bb (CSJ. &nbsp;STC7970-2021, rad. 2021-01898-00, reiterada en STC12838-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, no se evidencia la existencia de defecto que constituya &nbsp;una \u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb &nbsp;como &nbsp;lo invocan los accionantes, lo &nbsp;que se observa es una discrepancia &nbsp;de criterio de los demandantes, porque la providencia le result\u00f3 &nbsp;adversa a sus intereses, no siendo este un motivo suficiente que &nbsp;amerite la &nbsp;intervenci\u00f3n del juez constitucional, puesto &nbsp;que este no es un &nbsp;\u00abinstrumento &nbsp;para definir cu\u00e1l planteamiento es el v\u00e1lido, el m\u00e1s &nbsp;acertado o m\u00e1s correcto para dar lugar a la intervenci\u00f3n &nbsp;del fallador de tutela\u00bb. &nbsp;(CSJ. Sentencia de 18 de marzo de 2010, exp. 2010-00367- 00, &nbsp;STC825-2020, STC10259-2021, STC2621-2022, STC11814- 2022 y &nbsp;STC14032-2022G entre muchas). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;En consecuencia, el amparo no prospera. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, Agraria y Rural, administrando justicia en &nbsp;nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, &nbsp;resuelve Negar &nbsp;la &nbsp;acci\u00f3n de tutela promovida por Mar\u00eda &nbsp;Piedad D\u00edaz D\u00edaz, Karol Liceth, y Brayan Estiven Diaz &nbsp;Sarmiento, Mar\u00eda M\u00f3nica, Paula Estefany, y Nadia Liseth &nbsp;Diaz Jaimes, &nbsp;contra la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Ibagu\u00e9 &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;a los interesados por el medio m\u00e1s expedito, y, de no &nbsp;impugnarse este fallo, rem\u00edtase &nbsp;el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Constitucional sentencias C-543 de 1992, T-079 de 1993, T-231 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1994, T-483 de 1997, T-008 de 1998, T-204 de 1998, T-567 de 1998, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SU-047 de 1999, T-1031 de 2001, SU-1185 de 2001, SU-159 de 2002 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;T-772 de 2002. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC9457-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC9457-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2023-03540-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de diecinueve de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecinueve (19) de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s &nbsp;(2023). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida por Mar\u00eda &nbsp;Piedad D\u00edaz [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[66],"tags":[],"class_list":["post-76379","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-septiembre-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76379","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76379"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76379\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76379"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76379"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76379"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}