{"id":76629,"date":"2024-05-20T22:44:24","date_gmt":"2024-05-20T22:44:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/sc370-2023-2016-02106-01\/"},"modified":"2024-05-20T22:44:24","modified_gmt":"2024-05-20T22:44:24","slug":"sc370-2023-2016-02106-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/sc370-2023-2016-02106-01\/","title":{"rendered":"SC370 2023"},"content":{"rendered":"<p>SC370-2023 (2016-02106-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC370-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-31-99-001-2016-02106-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veinticuatro de agosto de dos mil &nbsp;veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., diez (10) de octubre de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Decisi\u00f3n &nbsp;del recurso de casaci\u00f3n de Comunicaciones Tech y Transporte &nbsp;S.A. \u2013 Cotech S.A. (en adelante Cotech) frente a la sentencia &nbsp;que el Tribunal Superior de Distrito Judicial de Bogot\u00e1, Sala &nbsp;Civil, profiri\u00f3 el 18 de junio de 2020 en el proceso &nbsp;declarativo que promovi\u00f3 contra Uber B.V., Uber Technologies, &nbsp;Inc. y Uber Colombia S.A.S. (en adelante, respectivamente, Uber Tech &nbsp;y Uber Col). &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Cotech pidi\u00f3 declarar que las demandadas incurrieron en &nbsp;desviaci\u00f3n de la clientela y violaci\u00f3n de las normas de &nbsp;competencia, con el fin de que se les ordene cesar de inmediato la &nbsp;prestaci\u00f3n ilegal del servicio de transporte individual de &nbsp;pasajeros en veh\u00edculos con las denominaciones Uber, Uber X y &nbsp;Uber Van mediante el uso de la aplicaci\u00f3n electr\u00f3nica &nbsp;Uber o cualquier otra, y se les instruya dejar de utilizar el &nbsp;contenido, acceso y prestaci\u00f3n del servicio mediante la &nbsp;referida aplicaci\u00f3n en Colombia hasta que lo ofrezcan seg\u00fan &nbsp;las normas aplicables; requiri\u00f3 comunicar a los prestadores de &nbsp;servicios de telecomunicaci\u00f3n de telefon\u00eda habilitados &nbsp;por el Ministerio de Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n y &nbsp;las Comunicaciones para que cesen la transmisi\u00f3n, alojamiento &nbsp;de datos, acceso de redes de telecomunicaciones o la prestaci\u00f3n &nbsp;de cualquier servicio de intermediaci\u00f3n relacionado con la &nbsp;aplicaci\u00f3n Uber, as\u00ed como oficiar a ese Ministerio para &nbsp;que intime a las convocadas con la misma finalidad, y ordenar la &nbsp;adopci\u00f3n de las medidas necesarias para evitar que contin\u00faen &nbsp;los actos de competencia desleal. Aunque inicialmente Cotech &nbsp;pretendi\u00f3 ser indemnizada en $600.000.000, durante el tr\u00e1mite &nbsp;de instancia se acept\u00f3 su desistimiento de esa solicitud. &nbsp;<\/p>\n<p>Sustent\u00f3 &nbsp;las pretensiones en su habilitaci\u00f3n para la \u00abprestaci\u00f3n, &nbsp;producci\u00f3n y comercializaci\u00f3n del servicio p\u00fablico &nbsp;de transporte terrestre automotor, bajo la modalidad de pasajeros\u00bb, &nbsp;seg\u00fan el decreto 172 de 2001 y ley 336 de 1996, actividades &nbsp;que integran su objeto social y la identifican como part\u00edcipe &nbsp;del \u00abmercado &nbsp;colombiano relacionado con el transporte de personas y el servicio &nbsp;p\u00fablico de transporte terrestre de pasajeros\u00bb, &nbsp;pues afilia cerca de 25.000 \u00abveh\u00edculos\u00bb, &nbsp;siendo \u00abla &nbsp;empresa m\u00e1s grande de taxis de Colombia, reconocida\u2026 &nbsp;por sus signos\u2026 Taxis Libres y\u2026 sus n\u00fameros [de &nbsp;telefon\u00eda fija]\u2026 211 1111 y 311 1111\u00bb; &nbsp;destac\u00f3 que opera la aplicaci\u00f3n Taxis Libres mediante &nbsp;la cual los usuarios acceden a sus servicios de transporte y dispone &nbsp;de otros canales de intermediaci\u00f3n entre usuarios y taxistas &nbsp;como radiotel\u00e9fono, comunicaci\u00f3n satelital, celular de &nbsp;voz y texto. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo ese contexto, &nbsp;relat\u00f3 que hacia el a\u00f1o 2012 aparecieron en Colombia &nbsp;empresas \u00abcon &nbsp;objetos sociales similares\u00bb &nbsp;al suyo; que las demandadas \u00abofrecen &nbsp;servicios de transporte a trav\u00e9s de conductores u operadores &nbsp;de veh\u00edculos, que se pueden solicitar mediante\u2026 una &nbsp;aplicaci\u00f3n [para] dispositivos m\u00f3viles individuales\u00bb &nbsp;y \u00abparticipa[n] &nbsp;en el mismo mercado\u2026, esto es,\u2026 el relacionado con el &nbsp;trasporte de personas y el servicio p\u00fablico de trasporte &nbsp;terrestre de pasajeros a trav\u00e9s de\u00bb &nbsp;aplicaciones, \u00absin &nbsp;contar con la habilitaci\u00f3n y el permiso para dicha actividad\u00bb, &nbsp;as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>(I) Uber BV es una &nbsp;sociedad constituida fuera de Colombia y la contraparte contractual &nbsp;de los usuarios que solicitan servicios de transporte no autorizados &nbsp;mediante la aplicaci\u00f3n Uber; &nbsp;<\/p>\n<p>(II) Uber Tech &nbsp;tambi\u00e9n est\u00e1 constituida fuera de Colombia, es &nbsp;desarrolladora y due\u00f1a de los derechos de propiedad &nbsp;intelectual de la aplicaci\u00f3n, titular del nombre de dominio &nbsp;www.uber.com.co &nbsp;y de la marca Uber X; y &nbsp;<\/p>\n<p>(III) Uber Col &nbsp;(cuyo \u00fanico accionista y controlante es Uber International &nbsp;Holding BV) tiene dentro de su objeto social \u00abpresta[r] &nbsp;servicios de transporte individual de pasajeros\u2026 con &nbsp;dispositivos m\u00f3viles de la aplicaci\u00f3n Uber\u00bb, &nbsp;a pesar de no estar habilitada para el servicio de transporte &nbsp;individual de pasajeros, y, por tanto, \u00abfacilita &nbsp;la prestaci\u00f3n irregular del servicio de transporte individual &nbsp;en Colombia a trav\u00e9s de las aplicaciones Uber, Uber X y Uber &nbsp;Van\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Imput\u00f3 a &nbsp;las demandadas las conductas desleales tipificadas en los art\u00edculos &nbsp;8\u00ba (desviaci\u00f3n de la clientela) y 18\u00b0 (violaci\u00f3n &nbsp;de normas) de la ley 256 de 1996 por desconocer la buena fe comercial &nbsp;al participar en el mercado en condiciones distintas a los dem\u00e1s &nbsp;participantes y obtener una ventaja competitiva significativa por &nbsp;transgredir los art\u00edculos 6\u00ba, 10\u00b0 y 11\u00b0 del &nbsp;decreto 172 de 2001 y 9\u00ba de la ley 336 de 1996. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Uber Col &nbsp;excepcion\u00f3 \u00abprescripci\u00f3n\u00bb, &nbsp;\u00abinexistencia &nbsp;de los presupuestos legales para que proceda la acci\u00f3n\u2026\u00bb, &nbsp;\u00abfalta &nbsp;de legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva [y] por activa\u00bb, &nbsp;\u00abfalta &nbsp;de configuraci\u00f3n de conductas de competencia desleal\u00bb, &nbsp;\u00abinexistencia &nbsp;de los perjuicios reclamados y falta de nexo causal\u00bb, &nbsp;\u00absobre &nbsp;las resoluciones de la superintendencia de transportes\u00bb, &nbsp;\u00abprincipios &nbsp;de neutralidad tecnol\u00f3gica y de la red\u00bb, &nbsp;\u00abderecho &nbsp;de acceso a la tecnolog\u00eda\u00bb, &nbsp;\u00abderecho &nbsp;al acceso al progreso cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico\u00bb, &nbsp;e \u00abimprocedencia &nbsp;t\u00e9cnica y jur\u00eddica de las pretensiones\u00bb; &nbsp;<\/p>\n<p>Uber Tech plante\u00f3 &nbsp;las excepciones que llam\u00f3 \u00abla &nbsp;acci\u00f3n y derechos de Cotech en contra de Uber Tech -y las &nbsp;dem\u00e1s demandadas- prescribieron, por lo que el despacho debe &nbsp;proferir sentencia anticipada desestimando las pretensiones de &nbsp;Cotech\u00bb, &nbsp;\u00abincluso &nbsp;en el evento en que el despacho adoptara una decisi\u00f3n de fondo &nbsp;en el presente caso, la acci\u00f3n de Cotech no estar\u00eda &nbsp;llamada a prosperar ya que no se cumplen los presupuestos para &nbsp;configurar el acto desleal contemplado en el art\u00edculo 18 de la &nbsp;ley 256 de 1996\u00bb, &nbsp;\u00abinexistencia &nbsp;de una supuesta desviaci\u00f3n de clientela por parte de Uber Tech &nbsp;en perjuicio de Cotech\u00bb, &nbsp;\u00abfalta &nbsp;de legitimaci\u00f3n por pasiva de Uber Tech\u00bb, &nbsp;\u00abCotech &nbsp;no puede limitar el progreso tecnol\u00f3gico y cient\u00edfico &nbsp;que ha sido promovido por medio de aplicaciones m\u00f3viles como &nbsp;Uber\u00bb, &nbsp;\u00ablas &nbsp;pretensiones de la demanda, en especial el bloqueo de la aplicaci\u00f3n, &nbsp;violan el principio de neutralidad de la red y los lineamientos y &nbsp;recomendaciones de la OECD\u00bb, &nbsp;\u00abinexistencia &nbsp;de perjuicios alegados en la demanda\u00bb &nbsp;y \u00abexcepci\u00f3n &nbsp;general\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. La Delegatura &nbsp;para Asuntos Jurisdiccionales de la Superintendencia de Industria y &nbsp;Comercio sentenci\u00f3 el 20 de diciembre de 2019: &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. Declarar que &nbsp;las demandadas cometieron los actos de competencia desleal &nbsp;consistentes en desviaci\u00f3n de clientela y violaci\u00f3n de &nbsp;normas; &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. Ordenarles &nbsp;cesar de inmediato \u00abla &nbsp;utilizaci\u00f3n de contenido, acceso y prestaci\u00f3n del &nbsp;servicio de transporte individual de pasajeros bajo las modalidades &nbsp;\u201cUber\u201d; \u201cUber x\u201d y \u201cuber VAN\u201d, &nbsp;por medio de la utilizaci\u00f3n de la aplicaci\u00f3n &nbsp;tecnol\u00f3gica \u201cUBER\u201d en el territorio colombiano &nbsp;mediante las p\u00e1ginas web que aparecen mencionadas\u2026, &nbsp;hasta tanto no se ofrezca el servicio\u2026 bajo las normas que &nbsp;regulan la actividad de transporte individual de pasajeros\u2026\u00bb; &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. Comunicar a &nbsp;\u00ablas &nbsp;empresas prestadoras del servicio de telecomunicaciones, habilitadas &nbsp;por el Ministerio de Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n y &nbsp;las Comunicaciones: \u2026Claro, \u2026Movistar, Colombia M\u00f3vil &nbsp;\u2026 y \u2026ETB, para que suspendan la transmisi\u00f3n, el &nbsp;alojamiento de datos, el acceso a las redes de telecomunicaciones o &nbsp;la prestaci\u00f3n de cualquier otro servicio equivalente de &nbsp;intermediaci\u00f3n en relaci\u00f3n con la aplicaci\u00f3n &nbsp;tecnol\u00f3gica \u201cUBER\u201d espec\u00edficamente en lo &nbsp;que respecta a los servicios \u201cUber, \u201cUber X\u201d y Uber &nbsp;VAN\u201d. Se aclara a los operadores que esta orden debe cumplirse &nbsp;siempre y cuando est\u00e9n en posibilidades t\u00e9cnicas de &nbsp;hacerlo\u2026 &nbsp;dentro &nbsp;de los treinta\u2026 d\u00edas siguientes a la recepci\u00f3n &nbsp;del oficio\u00bb; &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. Condenar en &nbsp;costas a las demandadas; y &nbsp;<\/p>\n<p>3.5. Negar el &nbsp;resto de las pretensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;El Tribunal resolvi\u00f3 la alzada de las demandadas mediante &nbsp;sentencia anticipada de 18 de junio de 2020 que revoc\u00f3 la de &nbsp;primer grado, reconoci\u00f3 la prescripci\u00f3n extintiva y &nbsp;conden\u00f3 en costas de las instancias a la demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>SENTENCIA DEL &nbsp;TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>1. Cuando se &nbsp;encuentre probada la prescripci\u00f3n extintiva, es imperativo &nbsp;proferir sentencia anticipada sin que sea necesario convocar &nbsp;audiencia, por resultar f\u00fatil esa etapa. &nbsp;<\/p>\n<p>2. El art\u00edculo &nbsp;23 de la ley 256 de 1996 establece dos clases de prescripci\u00f3n &nbsp;de este tipo de pretensiones: subjetiva, &nbsp;con un t\u00e9rmino de dos a\u00f1os que se computa desde que el &nbsp;afectado conoce qui\u00e9n realiza el acto desleal; objetiva, &nbsp;con un plazo de tres a\u00f1os que despunta desde que se realiza la &nbsp;actuaci\u00f3n, sin importar el conocimiento del perjudicado. &nbsp;<\/p>\n<p>Las convocadas &nbsp;invocaron la primera modalidad de prescripci\u00f3n, la subjetiva, &nbsp;raz\u00f3n por la que deb\u00eda pasarse por alto el estudio de &nbsp;la objetiva, as\u00ed como \u00abla &nbsp;existencia de actos [desleales] continuados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>La norma citada es &nbsp;clara y, por tanto, resulta improcedente interpretarla, m\u00e1xime &nbsp;cuando la prescripci\u00f3n extintiva es regulada por el &nbsp;legislador, en virtud de lo cual, al no estar previstos los actos &nbsp;\u00abcontinuo[s] &nbsp;o sucesivo[s], no le era dable a la primera instancia concluir que el &nbsp;t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n comenzaba a correr desde la &nbsp;cesaci\u00f3n de las conductas denunciadas\u2026\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Resulta &nbsp;inaplicable el art\u00edculo 268 de la decisi\u00f3n 486 de 2000 &nbsp;de la Comisi\u00f3n de la Comunidad Andina sobre prescripci\u00f3n &nbsp;de \u00abacciones &nbsp;por competencia desleal vinculadas a la propiedad industrial\u00bb &nbsp;porque, adem\u00e1s de no haberse invocado en la demanda, regula un &nbsp;tema distinto. En todo caso, el art\u00edculo 2.2.2.19.7.2 del &nbsp;decreto 1074 de 2015 dispone que el plazo prescriptivo es el de la &nbsp;ley 256 de 1996. &nbsp;<\/p>\n<p>4. El &nbsp;art\u00edculo 23 de la ley 256 de 1996 coincid\u00eda &nbsp;con el 21 de la ley espa\u00f1ola (de competencia desleal) n.\u00ba &nbsp;3 de 10 de enero de 1991; sin embargo, el segundo fue modificado por &nbsp;el canon 35 de la ley (espa\u00f1ola) n.\u00ba 29 de 2009 para &nbsp;establecer que, adem\u00e1s de la prescripci\u00f3n subjetiva, la &nbsp;objetiva se configura transcurridos \u00abtres &nbsp;a\u00f1os desde\u2026 la finalizaci\u00f3n &nbsp;de &nbsp;la conducta\u00bb &nbsp;(se destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>5. El &nbsp;representante legal de Cotech declar\u00f3 que supo de las &nbsp;actividades de las demandadas en Colombia hacia noviembre de 2014 &nbsp;(servicio Uber X). Esa afirmaci\u00f3n es inveros\u00edmil porque &nbsp;en los hechos n.\u00ba 4\u00ba, 12 y 13 de la demanda narr\u00f3 &nbsp;que \u00abdesde\u2026 &nbsp;2012 conoci\u00f3 de los actos desleales que le atribuye al extremo &nbsp;pasivo, lo que constituye\u2026 &nbsp;confesi\u00f3n a trav\u00e9s &nbsp;de apoderado [judicial]\u00bb &nbsp;seg\u00fan el art\u00edculo 193 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>5.1. Cotech supo &nbsp;de los actos de Uber Col desde el 9 de octubre de 2013 cuando \u00abya &nbsp;comenzaba a sentir la\u2026 ventaja competitiva y significativa, &nbsp;seg\u00fan\u2026 el \u201can\u00e1lisis allegado por mes y &nbsp;canal de comunicaci\u00f3n\u201d que Cotech S.A. alleg\u00f3 a &nbsp;la demanda\u2026 que\u2026 advierte\u2026 disminuci\u00f3n de &nbsp;llamadas [para solicitar servicios de taxi] de $18.621.718 a &nbsp;$10.967.373\u00bb. &nbsp;Esto es relevante porque Cotech atribuy\u00f3 la reducci\u00f3n &nbsp;de las solicitudes telef\u00f3nicas de taxi a la participaci\u00f3n &nbsp;de las demandadas en el mercado colombiano desde abril de 2013. &nbsp;<\/p>\n<p>5.2. Tampoco es &nbsp;veros\u00edmil la afirmaci\u00f3n sobre el conocimiento de la &nbsp;operaci\u00f3n desde noviembre de 2014 porque en la demanda se &nbsp;sostuvo que las convocadas prestaban servicios \u00abdesde &nbsp;hace varios a\u00f1os\u00bb &nbsp;y entre esa fecha y la presentaci\u00f3n de la demanda (21 de abril &nbsp;de 2016) transcurri\u00f3 un a\u00f1o y seis meses, o sea, un &nbsp;lapso inferior a varios a\u00f1os. &nbsp;<\/p>\n<p>5.3. Uber Col se &nbsp;matricul\u00f3 en la C\u00e1mara de Comercio de Bogot\u00e1 el &nbsp;15 de octubre de 2013 y Cotech present\u00f3 la demanda luego de &nbsp;dos a\u00f1os, seis meses y seis d\u00edas, es decir, cuando ya &nbsp;hab\u00edan prescrito las pretensiones, pues el lapso se cuenta &nbsp;desde que el demandante supo qui\u00e9nes realizaron los supuestos &nbsp;actos desleales. &nbsp;<\/p>\n<p>5.4. Haciendo a un &nbsp;lado la confesi\u00f3n de que la accionante \u00absab\u00eda &nbsp;de la presencia de Uber en Colombia desde\u2026 2012\u00bb, &nbsp;su representante legal reconoci\u00f3 durante el interrogatorio de &nbsp;parte \u00abhaber &nbsp;conocido, positivamente, de la presencia de su competidor desde\u2026 &nbsp;2013, solo que \u201cpara el servicio Black (min 2:34), sin que sea &nbsp;relevante que para \u201cnoviembre de 2014\u201d ingresara una &nbsp;nueva app para iniciar su \u201coperaci\u00f3n a trav\u00e9s de &nbsp;Uber X en veh\u00edculos particulares y con su tarifa din\u00e1mica\u201d &nbsp;(min. 1:33), pues lo medular\u2026 es que la demandante reconoce &nbsp;que supo de los hechos que calific\u00f3 como contrarios al &nbsp;comportamiento leal en el mercado, entre los a\u00f1os 2012 y 2013, &nbsp;con prescindencia de la aplicaci\u00f3n que utilizara, por tratarse &nbsp;de un mismo prop\u00f3sito, frente al que el accionante reclamaba, &nbsp;esto es, la prestaci\u00f3n del servicio de transporte individual &nbsp;de pasajeros\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5.5. Para Cotech &nbsp;la operaci\u00f3n de Uber fue un \u00abhecho &nbsp;de notoriedad p\u00fablica\u00bb &nbsp;y \u00abconoc[i\u00f3] &nbsp;en el a\u00f1o 2012 del desarrollo de aplicaciones m\u00f3viles &nbsp;para la solicitud de veh\u00edculos de transporte p\u00fablico y &nbsp;la entrada de Uber en el mercado en el a\u00f1o 2013\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>6. El art\u00edculo &nbsp;23 de la ley 256 de 1996 no distingue entre actos de competencia &nbsp;desleal instant\u00e1neos y continuados, pues solo establece dos &nbsp;modalidades prescriptivas: una subjetiva de dos a\u00f1os que &nbsp;empiezan a contarse desde \u00abel &nbsp;enteramiento de la parte afectada\u00bb; &nbsp;otra objetiva de tres a\u00f1os desde que se realiza el acto &nbsp;enjuiciado, \u00abm\u00e1s &nbsp;no su finalizaci\u00f3n, que\u2026 estim\u00f3 el a quo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>7. En el caso &nbsp;concreto empez\u00f3 a contarse el t\u00e9rmino subjetivo de &nbsp;prescripci\u00f3n extintiva de dos a\u00f1os desde 2012, \u00abo &nbsp;a lo sumo 2013\u00bb, &nbsp;\u00e9poca en que la demandante supo del acto desleal y sus &nbsp;autores, con independencia que \u00abse &nbsp;siga ejecutando con posterioridad\u00bb, &nbsp;lo que denota que sobrevino ese fen\u00f3meno liberatorio. &nbsp;<\/p>\n<p>DEMANDA DE &nbsp;CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La demandante &nbsp;formul\u00f3 dos cargos que se resolver\u00e1n en el mismo orden &nbsp;planteado. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO PRIMERO &nbsp;<\/p>\n<p>Con fundamento en &nbsp;la primera causal, invoc\u00f3 la vulneraci\u00f3n directa (por &nbsp;malinterpretaci\u00f3n) del art\u00edculo 23 de la ley 256 de &nbsp;1996, pues a esa norma se le dio un alcance diverso al que &nbsp;correspond\u00eda respecto de los actos de competencia desleal &nbsp;continuados. &nbsp;<\/p>\n<p>Argument\u00f3 &nbsp;que esa disposici\u00f3n no \u00abhace &nbsp;referencia expresa a qu\u00e9 ocurre en aquellos eventos en\u2026 &nbsp;que ese acto desleal se prolonga en el tiempo, o lo que es igual, en &nbsp;los llamados actos continuados en los que la conducta [,] pese a &nbsp;haber sido conocida por el afectado y\/o efectivamente realizada, se &nbsp;sigue ejecutando de manera extendida en el tiempo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Refiri\u00f3 &nbsp;jurisprudencia seg\u00fan la cual el t\u00e9rmino prescriptivo de &nbsp;los actos desleales continuados empieza a contarse desde que cesan, &nbsp;interpretaci\u00f3n que, sostuvo, es la adecuada, m\u00e1xime &nbsp;cuando la protecci\u00f3n de la libre competencia \u00abno &nbsp;es un bien jur\u00eddico que pertenece a un solo particular sino &nbsp;que es de inter\u00e9s com\u00fan\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Advirti\u00f3 &nbsp;que la hermen\u00e9utica del Tribunal \u00ablegaliz[a] &nbsp;comportamientos desleales continuos iniciados con\u2026 &nbsp;anterioridad mayor a tres\u2026 a\u00f1os a la fecha de &nbsp;presentaci\u00f3n de la demanda\u00bb, &nbsp;pues \u00abno &nbsp;se sancionar[\u00eda] el actuar desleal sino que se premiar[\u00eda]\u00bb, &nbsp;raz\u00f3n por la que resulta atendible la sentencia de primera &nbsp;instancia, \u00abpues &nbsp;al seguir viva la conducta sigue vigente la acci\u00f3n de &nbsp;competencia desleal respectiva\u2026 porque si bien es reprochable &nbsp;la inactividad de los afectados, m\u00e1s grosero a\u00fan &nbsp;resulta\u2026 legalizar o normalizar comportamientos desleales por &nbsp;el simple paso del tiempo\u2026\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Critic\u00f3 la &nbsp;interpretaci\u00f3n literal del precepto \u00ab26\u00bb &nbsp;(l\u00e9ase 23) del estatuto de competencia desleal porque \u00abno &nbsp;es una norma clara en trat\u00e1ndose de actos de competencia &nbsp;desleal continuados\u00bb &nbsp;y, por tanto, \u00abexiste &nbsp;un margen de interpretaci\u00f3n sobre su aplicaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 que &nbsp;la violaci\u00f3n directa de esa disposici\u00f3n \u00abse &nbsp;agrav\u00f3 significativamente con la privaci\u00f3n absoluta del &nbsp;derecho al debido proceso de la demandante en el tr\u00e1mite del &nbsp;recurso de alzada, pues al haberse dictado fallo anticipado en la &nbsp;fase de admisi\u00f3n del recurso de apelaci\u00f3n, se limit\u00f3 &nbsp;el ejercicio del derecho de contradicci\u00f3n de Cotech S.A., &nbsp;quien no tuvo la oportunidad de pedir pruebas ni de oponerse a los &nbsp;argumentos esgrimidos por la \u2026 apelante\u00bb, &nbsp;porque, de haberse agotado la fase de sustentaci\u00f3n y r\u00e9plica &nbsp;del recurso, se hubieran ventilado argumentos que justificaban \u00abla &nbsp;coherencia y solidez de los argumentos [d]el a quo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>El epicentro del &nbsp;primer cargo radica en establecer si el Tribunal malinterpret\u00f3 &nbsp;y lesion\u00f3 directamente el art\u00edculo 23 de la ley 256 de &nbsp;1996 al declarar que las pretensiones de competencia desleal por &nbsp;violaci\u00f3n de normas y desviaci\u00f3n de la clientela &nbsp;prescribieron porque Cotech present\u00f3 la demanda m\u00e1s &nbsp;all\u00e1 de los dos a\u00f1os siguientes de haber conocido las &nbsp;conductas. &nbsp;<\/p>\n<p>Los antecedentes &nbsp;denotan que el caso concreto se origina en actividades relacionadas &nbsp;con la \u00abeconom\u00eda &nbsp;colaborativa\u00bb, &nbsp;fen\u00f3meno que genera m\u00faltiples retos para el derecho de &nbsp;la competencia que la Sala estima necesario abordar. &nbsp;<\/p>\n<p>Por ello, la &nbsp;presente sentencia abordar\u00e1 -en primer lugar- los aspectos &nbsp;relevantes de los comportamientos imputados por Cotech a Uber Col, &nbsp;Uber Tech y Uber B.V. en el contexto de la econom\u00eda &nbsp;colaborativa; &nbsp;luego resolver\u00e1 si tiene asidero el cargo inicial. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Violaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de normas y desviaci\u00f3n de la clientela en la econom\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;colaborativa &nbsp;<\/p>\n<p>La r\u00e1pida &nbsp;evoluci\u00f3n de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y &nbsp;las comunicaciones (TIC\u00b4s) ha impactado seriamente varios &nbsp;aspectos de la interacci\u00f3n humana, entre ellas las actividades &nbsp;econ\u00f3micas relacionadas con la producci\u00f3n, &nbsp;ofrecimiento, adquisici\u00f3n, prestaci\u00f3n o regulaci\u00f3n &nbsp;de bienes o servicios. &nbsp;<\/p>\n<p>En palabras de la &nbsp;Comisi\u00f3n de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil &nbsp;Internacional: &nbsp;<\/p>\n<p>El recurso a los modernos &nbsp;medios de comunicaci\u00f3n\u2026 se ha difundido con notable &nbsp;rapidez en la negociaci\u00f3n de las operaciones comerciales &nbsp;internacionales y cabe prever que el empleo de esas v\u00edas de &nbsp;comunicaci\u00f3n sea cada vez mayor, a medida que se vaya &nbsp;difundiendo el acceso a ciertos soportes t\u00e9cnicos como la &nbsp;Internet y otras grandes v\u00edas de informaci\u00f3n &nbsp;transmitida en forma electr\u00f3nica1. &nbsp;<\/p>\n<p>El auge de nuevas &nbsp;formas de comunicaci\u00f3n, m\u00e1s r\u00e1pidas, m\u00e1s &nbsp;econ\u00f3micas y m\u00e1s accesibles, ha creado un entorno &nbsp;digitalizado; tambi\u00e9n ha originado nuevas formas de &nbsp;intercambio y organizaci\u00f3n de los mercados, permiti\u00e9ndole &nbsp;a sus part\u00edcipes interactuar e intercambiar productos con &nbsp;mayor amplitud que por los medios tradicionales2. &nbsp;<\/p>\n<p>La jurisprudencia &nbsp;de esta Sala ha reconocido esa realidad al relievar el desplazamiento &nbsp;de la telefon\u00eda fija por la m\u00f3vil, as\u00ed como su &nbsp;impacto en el derecho a la libre concurrencia econ\u00f3mica, con &nbsp;ocasi\u00f3n de una demanda de casaci\u00f3n en un caso de &nbsp;competencia desleal en el sector de las telecomunicaciones: &nbsp;<\/p>\n<p>[C]on el paso de los a\u00f1os &nbsp;las empresas de comunicaciones m\u00f3viles terminaron conquistando &nbsp;una gran cuota de mercado, debido a las ventajas t\u00e9cnicas que &nbsp;representan para los usuarios, como la permisi\u00f3n de &nbsp;desplazamiento, la introducci\u00f3n de sistemas de prepago y el &nbsp;cobro con base en el tiempo efectivamente utilizado. &nbsp;<\/p>\n<p>De esto dan cuenta las &nbsp;estad\u00edsticas de la Uni\u00f3n Internacional de &nbsp;Telecomunicaciones (IUT), pues la telefon\u00eda fija a nivel &nbsp;mundial ha descendido progresivamente, pasando de 1.243 millones de &nbsp;abonados en el a\u00f1o 2005 a 915 millones en el a\u00f1o 2019; &nbsp;diferente a la telefon\u00eda celular, que pas\u00f3 de 2.205 &nbsp;millones de usuarios en el a\u00f1o 2005 a 8.283 millones en el a\u00f1o &nbsp;20195. &nbsp;<\/p>\n<p>Este cambio signific\u00f3 &nbsp;una mejora en el escenario de la competencia, por cuanto \u00abla &nbsp;telefon\u00eda m\u00f3vil nace en general en un ambiente &nbsp;competitivo y, por tanto, con libertad de precios\u2026\u00bb &nbsp;(SC3627-2021, Rad. 2014-58023-01, 2 nov. 2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se trata, &nbsp;entonces, de una realidad que desborda el uso de tecnolog\u00edas &nbsp;ya no tan novedosas como el computador personal, y las reemplaza por &nbsp;otras m\u00e1s innovadoras, sofisticadas y eficientes como, por &nbsp;ejemplo, los dispositivos m\u00f3viles y aplicaciones; en estas no &nbsp;s\u00f3lo se intercambia informaci\u00f3n, se vende o se compra, &nbsp;sino que tambi\u00e9n se administra una nueva cotidianidad y se &nbsp;hacen actividades comunes del d\u00eda a d\u00eda (acceder a &nbsp;servicios bancarios o pagar impuestos) sin que, por regla general, &nbsp;sea necesario asistir f\u00edsicamente a una oficina, &nbsp;establecimiento de comercio u otra entidad, en raz\u00f3n a que un &nbsp;sinn\u00famero de actividades puede hacerse f\u00e1cilmente y a &nbsp;distancia, oprimiendo un solo bot\u00f3n6. &nbsp;<\/p>\n<p>La irrupci\u00f3n &nbsp;de las TIC\u00b4s en el mercado ha generado un fen\u00f3meno que &nbsp;recibe nombres dis\u00edmiles: nueva econom\u00eda (\u00abnew &nbsp;economy\u00bb), &nbsp;econom\u00eda colaborativa (\u00absharing &nbsp;economy\u00bb), &nbsp;consumo colaborativo (\u00abcollaborative &nbsp;consumption\u00bb), &nbsp;consumo conectado (\u00abconnectec &nbsp;consumption\u00bb) &nbsp;o consumo basado en el acceso (\u00abacces-based &nbsp;consumption\u00bb)7. &nbsp;En todo caso, pese a sus varios nombres, se trata de una noci\u00f3n &nbsp;que apunta a un mismo concepto: la prestaci\u00f3n y adquisici\u00f3n &nbsp;de servicios econ\u00f3micos que giran en torno, principalmente, a &nbsp;(I) la fabricaci\u00f3n de software (como el desarrollo y puesta en &nbsp;marcha de aplicaciones), (II) los negocios basados en internet y los &nbsp;servicios de comunicaci\u00f3n, y (III) equipamiento para dar &nbsp;soporte a aquellos dos8. &nbsp;<\/p>\n<p>El caso de la &nbsp;radicaci\u00f3n es muestra fehaciente de las perplejidades &nbsp;generadas por actividades empresariales realizadas en el contexto de &nbsp;la econom\u00eda colaborativa, no solo desde la perspectiva de las &nbsp;demandadas, sino tambi\u00e9n de la demandante pues, de acuerdo con &nbsp;la declaraci\u00f3n que su representante legal verti\u00f3 &nbsp;durante la primera instancia, Cotech no ser\u00eda una empresa de &nbsp;taxis -como dijo en la demanda- sino de una que se vale de las &nbsp;diferentes TIC\u00b4s (telefon\u00eda y aplicaciones) para &nbsp;conectar prestadores de servicio individual de pasajeros y usuarios. &nbsp;As\u00ed, resulta crucial en el mundo de la econom\u00eda &nbsp;colaborativa el despliegue de plataformas que se encargan de conectar &nbsp;oferentes e interesados en un producto (bien o servicio), con la &nbsp;responsabilidad que una intermediaci\u00f3n de ese linaje ocasiona. &nbsp;<\/p>\n<p>Para efectos de &nbsp;claridad, la Sala aludir\u00e1 a la econom\u00eda colaborativa &nbsp;precisando sus principales caracter\u00edsticas, la manera en que &nbsp;ha intentado cambiar los roles tradicionales del mercado, as\u00ed &nbsp;como los retos que suscita en el derecho, en general, y en la &nbsp;competencia econ\u00f3mica, en particular. &nbsp;<\/p>\n<p>La econom\u00eda &nbsp;colaborativa tiene como caracter\u00edsticas: (I) Costo promedio &nbsp;decreciente; (II) se centra en el producto, no en la empresa; (III) &nbsp;posee una amplia gama de producci\u00f3n; (IV) requiere modestos &nbsp;capitales; (V) representa altos \u00edndices de innovaci\u00f3n; &nbsp;(VI) muestra entradas y salidas r\u00e1pidas y frecuentes del &nbsp;mercado; (VII) se vale de econom\u00edas de escala en el consumo; y &nbsp;(VIII) su principal producci\u00f3n es propiedad intelectual, &nbsp;bienes intangibles, sin importar que puedan comercializarse bienes o &nbsp;servicios f\u00edsicos9. &nbsp;<\/p>\n<p>Uno de los efectos &nbsp;de la econom\u00eda colaborativa ha sido la atenuaci\u00f3n de &nbsp;algunos roles tradicionales, pues permite hablar de un actor &nbsp;distinto: el prosumidor (\u00abprosumer\u00bb)10 &nbsp;que engloba la idea actual de que un consumidor no s\u00f3lo se &nbsp;satisface de los bienes y servicios que est\u00e1n en el mercado, &nbsp;sino que tambi\u00e9n puede proveerlos11. &nbsp;Tambi\u00e9n permite identificar, por un lado, a un \u00abproveedor &nbsp;par\u00bb &nbsp;(\u00abpeer &nbsp;provider\u00bb) &nbsp;que ofrece productos para alquilar, compartir o pedir en pr\u00e9stamo, &nbsp;y, por el otro, al \u00abusuario &nbsp;par\u00bb &nbsp;(\u00abpeer &nbsp;user\u00bb) &nbsp;que consume los productos, pudiendo transitar entre ambos roles seg\u00fan &nbsp;su preferencia12. &nbsp;<\/p>\n<p>Los cambios &nbsp;impulsados por la econom\u00eda colaborativa generan retos &nbsp;jur\u00eddicos de diverso calado relacionados, entre otros, con el &nbsp;respeto de los derechos laborales, la causaci\u00f3n y pago de &nbsp;impuestos o la leal competencia concurrencial13, &nbsp;frente a los cuales los administradores de justicia deben proceder &nbsp;con cautela en raz\u00f3n a que \u00ablos &nbsp;casos de la nueva econom\u00eda presentan preguntas\u2026 &nbsp;inusualmente dif\u00edciles, debido a la complejidad t\u00e9cnica &nbsp;de los productos y servicios producidos por las industrias de la &nbsp;nueva econom\u00eda\u00bb14. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo anterior es &nbsp;relevante a ra\u00edz de las dificultades propias de las &nbsp;herramientas del derecho, basadas primordialmente en la expedici\u00f3n &nbsp;de normas -regulaci\u00f3n-, que, seg\u00fan el momento en que se &nbsp;expidieron, pueden ser inadecuadas para manifestaciones propias de la &nbsp;econom\u00eda colaborativa, donde resultan cruciales la innovaci\u00f3n &nbsp;tecnol\u00f3gica y la ruptura de modelos tradicionales. Esto es as\u00ed &nbsp;porque para el legislador puede ser dif\u00edcil prever cabalmente &nbsp;el futuro, el avance de la ciencia y el progreso de la tecnolog\u00eda. &nbsp;En palabras de autorizada doctrina: &nbsp;<\/p>\n<p>Acomodarse a un futuro que, &nbsp;como mucho, podemos percibir de manera borrosa, es un problema com\u00fan &nbsp;en el derecho, que adem\u00e1s casi con seguridad est\u00e1 &nbsp;creciendo. Por ejemplo, con respecto a los cambios r\u00e1pidos en &nbsp;las comunicaciones electr\u00f3nicas, cualquier intento de escribir &nbsp;leyes espec\u00edficas en este momento est\u00e1 destinado a la &nbsp;obsolescencia como esas reglas espec\u00edficas de solo una &nbsp;generaci\u00f3n atr\u00e1s que no anticiparon, ni podr\u00edan &nbsp;haberlo hecho, el uso generalizado de los tel\u00e9fonos m\u00f3viles, &nbsp;el desarrollo y la predominancia de internet, y una densidad de &nbsp;comunicaciones por sat\u00e9lite que convierte en arcaica una lista &nbsp;de medios limitada a la radio, la televisi\u00f3n y las pel\u00edculas15. &nbsp;<\/p>\n<p>Esa idea no se &nbsp;traduce en que el camino para afrontar los retos jur\u00eddicos de &nbsp;la econom\u00eda colaborativa sea, necesariamente, la desregulaci\u00f3n &nbsp;porque, a la luz del art\u00edculo 333 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Pol\u00edtica, el Estado debe intervenir para (I) garantizar el &nbsp;bien com\u00fan en la actividad econ\u00f3mica y la iniciativa &nbsp;privada, (II) fortalecer las organizaciones solidarias, (III) &nbsp;estimular el desarrollo empresarial, (IV) impedir la obstrucci\u00f3n &nbsp;o restricci\u00f3n injustificada de esos derechos, (V) controlar el &nbsp;abuso de posici\u00f3n dominante en el mercado y (VI) delimitar su &nbsp;ejercicio en pro del inter\u00e9s social, el ambiente y el &nbsp;patrimonio cultural. &nbsp;<\/p>\n<p>Por ello, al &nbsp;momento de estudiar comportamientos desarrollados en el contexto de &nbsp;la econom\u00eda colaborativa, los administradores de justicia &nbsp;deben proceder con cautela examinando si las disposiciones &nbsp;correspondientes responden a las nuevas problem\u00e1ticas, pues lo &nbsp;contrario se traducir\u00eda simplemente en un obst\u00e1culo &nbsp;jur\u00eddico e irrazonable al ofrecimiento y disfrute de productos &nbsp;mediante las TIC\u00b4s. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed las &nbsp;cosas, la fuerte presencia de plataformas que se sirven de las TIC\u00b4s &nbsp;para conectar usuarios y proveedores de servicios, han cambiado &nbsp;profundamente la competencia econ\u00f3mica, porque en la econom\u00eda &nbsp;colaborativa no s\u00f3lo los nuevos actores compiten mediante &nbsp;t\u00e9cnicas disruptivas con los actores tradicionales, sino &nbsp;porque la contienda concurrencial tambi\u00e9n se da entre actores &nbsp;de la econom\u00eda colaborativa, generando controversias que &nbsp;dif\u00edcilmente pueden evitarse o resolverse de antemano16, &nbsp;y requieren de la decisi\u00f3n informada y paciente del juez, para &nbsp;lo cual la Sala establecer\u00e1 algunos derroteros sobre las &nbsp;conductas endilgadas a las demandadas (desviaci\u00f3n de la &nbsp;clientela y violaci\u00f3n de normas) en el contexto de la econom\u00eda &nbsp;colaborativa. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Desviaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la clientela17 &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Uno de los &nbsp;principales objetivos de la actividad empresarial es competir, ganar &nbsp;o mantener una clientela. Desviar clientes de una actividad, &nbsp;prestaci\u00f3n o establecimiento a otro es l\u00edcito, v\u00e1lido &nbsp;y adecuado, por tanto, solo se sancionan aquellas conductas que &nbsp;logren (efectividad) o busquen (potencialidad) inmiscuirse en la &nbsp;esfera de decisi\u00f3n de los clientes por medios insanos, &nbsp;carentes de honestidad, confianza, honorabilidad, lealtad, &nbsp;sinceridad, o contrarias a los par\u00e1metros \u00e9ticos y &nbsp;morales. &nbsp;<\/p>\n<p>Para que se &nbsp;configure la conducta es indiferente que se obtenga el resultado &nbsp;(desviaci\u00f3n de la clientela), pues tambi\u00e9n se sanciona &nbsp;el despliegue de actividades con el prop\u00f3sito de desviar &nbsp;clientes. Entonces, como l\u00ednea de principio, es innecesario &nbsp;que el legitimado haya perdido efectivamente los clientes para que &nbsp;sus pretensiones salgan avante, pues tambi\u00e9n se infringe el &nbsp;tipo cuando el competidor recurri\u00f3 a medios desleales para &nbsp;intentarlo. &nbsp;<\/p>\n<p>Eso s\u00ed, &nbsp;para que se estructure la conducta se requiere una individualizaci\u00f3n &nbsp;concreta y razonable de los clientes sobre los que se present\u00f3 &nbsp;o intent\u00f3 la desviaci\u00f3n. Por supuesto, ello no exige, &nbsp;en todos los casos, una identificaci\u00f3n matem\u00e1ticamente &nbsp;precisa, ni de nombres, apellidos o raz\u00f3n social, sino de los &nbsp;elementos necesarios que permitan identificar, as\u00ed sea, un &nbsp;grupo de clientes (CSJ SC3907, 8 sep. 2021, rad. 2011-00181). &nbsp;<\/p>\n<p>La desviaci\u00f3n &nbsp;de la clientela protege la libre e igualitaria concurrencia &nbsp;econ\u00f3mica, m\u00e1s no la propiedad privada; como ha &nbsp;precisado la Sala, la clientela no hace parte del patrimonio del &nbsp;empresario, ni es un bien susceptible de apropiaci\u00f3n (CSJ &nbsp;SC4174-2021, Rad. 2013-11183, 13 oct 2021). &nbsp;<\/p>\n<p>El supuesto de &nbsp;hecho de la conducta es bastante concreto: intentar o lograr desviar &nbsp;clientes con medios torticeros. De ah\u00ed que sea insuficiente &nbsp;probar resultados econ\u00f3micos adversos, p\u00e9rdidas, &nbsp;carencias de ingresos o procedimientos de reorganizaci\u00f3n o &nbsp;liquidaci\u00f3n empresarial para declarar que se present\u00f3 &nbsp;la conducta prohibida en el tipo, como esta Sala ha tenido &nbsp;oportunidad de precisar: &nbsp;<\/p>\n<p>[L]a &nbsp;orfandad probatoria es absoluta, debi\u00e9ndose a\u00f1adir que &nbsp;los estados financieros que se aportaron no arrojan mayores luces al &nbsp;respecto, pues reflejan la quiebra de Inversiones Lucol S.A., pero no &nbsp;explican las razones que la llevaron a esa situaci\u00f3n, lo cual &nbsp;era imprescindible, porque al referido estado de insolvencia puede &nbsp;llegarse por m\u00faltiples v\u00edas, algunas atribuibles a &nbsp;factores end\u00f3genos, y otras a variables ex\u00f3genas. Por &nbsp;ende, la relaci\u00f3n causal que se extra\u00f1a no puede &nbsp;deducirse simplemente de la merma en las ventas de la &nbsp;actora, como esta lo pretendi\u00f3 al sustentar su impugnaci\u00f3n &nbsp;(SC3907, &nbsp;8 sep. 2021, rad. 2011-00181). &nbsp;<\/p>\n<p>En este punto es &nbsp;crucial, entonces, verificar qui\u00e9nes son realmente los &nbsp;clientes del legitimado que supuestamente habr\u00edan sido &nbsp;desviados por la parte correspondiente, con miras a establecer la &nbsp;configuraci\u00f3n de la conducta. &nbsp;<\/p>\n<p>El uso de los &nbsp;avances de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la &nbsp;comunicaci\u00f3n no puede calificarse como medio desleal para &nbsp;desviar clientes, pues desconocer\u00eda un derecho humano &nbsp;reconocido por m\u00faltiples instrumentos internacionales: gozar &nbsp;de los adelantos tecnol\u00f3gicos y el progreso de las ciencias. &nbsp;<\/p>\n<p>La Declaraci\u00f3n &nbsp;Universal de Derechos Humanos de 1948 establece en su art\u00edculo &nbsp;27: &nbsp;<\/p>\n<p>1. Toda persona tiene &nbsp;derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, &nbsp;a gozar de las artes y a &nbsp;participar en el progreso cient\u00edfico y en los beneficios que &nbsp;de \u00e9l resulten\u2026 &nbsp;(se &nbsp;destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>El art\u00edculo &nbsp;38 de la Carta de Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos (OEA) &nbsp;ordena que: &nbsp;<\/p>\n<p>Los Estados miembros &nbsp;difundir\u00e1n &nbsp;entre s\u00ed los beneficios &nbsp;de la ciencia y de &nbsp;la tecnolog\u00eda, &nbsp;promoviendo, &nbsp;de acuerdo con los tratados vigentes y leyes nacionales, el &nbsp;intercambio y el aprovechamiento de los conocimientos cient\u00edficos &nbsp;y t\u00e9cnicos (se &nbsp;destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>El art\u00edculo &nbsp;15 del Pacto Internacional de Derechos Econ\u00f3micos, Sociales y &nbsp;Culturales de 1996 se\u00f1ala que: &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda &nbsp;persona a: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>b) &nbsp;Gozar de los &nbsp;beneficios del progreso cient\u00edfico y de sus aplicaciones\u2026 &nbsp;(se &nbsp;destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>Se trata del &nbsp;derecho a gozar de los beneficios y progresos de la ciencia y la &nbsp;tecnolog\u00eda que tambi\u00e9n incluye la prerrogativa de &nbsp;participar en el desarrollo de las TIC\u00b4s18. &nbsp;<\/p>\n<p>Si se llegara a &nbsp;afirmar que el solo uso de las TIC\u00b4s para influir en la esfera &nbsp;de decisi\u00f3n de los clientes corresponde a un mecanismo &nbsp;contrario a la competencia desleal, se pondr\u00eda en riesgo el &nbsp;mencionado derecho humano que, por el contrario, debe respetarse &nbsp;cabalmente. As\u00ed las cosas, la Sala precisa que ese debe ser &nbsp;uno de los factores relevantes para las autoridades judiciales que &nbsp;resuelven casos de competencia desleal en el contexto de la econom\u00eda &nbsp;colaborativa, donde la implementaci\u00f3n de plataformas que &nbsp;conectan a los distintos interesados se vale fuertemente de los &nbsp;desarrollos de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la &nbsp;comunicaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Como manifestaci\u00f3n &nbsp;de esa idea, si el comportamiento en juego en un caso espec\u00edfico &nbsp;es la desviaci\u00f3n de la clientela, uno de los primeros aspectos &nbsp;que debe establecerse es qui\u00e9nes son los clientes del &nbsp;legitimado y cu\u00e1les son los usuarios de la parte demandada, &nbsp;para verificar si el uso de medios deshonestos y torticeros de la &nbsp;segunda afect\u00f3 o no al primero. &nbsp;<\/p>\n<p>Examinados los &nbsp;aspectos relevantes de la desviaci\u00f3n de la clientela en el &nbsp;contexto de la econom\u00eda colaborativa, corresponde analizar lo &nbsp;pertinente sobre la conducta de violaci\u00f3n de normas. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. Violaci\u00f3n &nbsp;de normas19 &nbsp;<\/p>\n<p>Las sanciones del &nbsp;derecho de la competencia desleal resguardan la libre concurrencia &nbsp;econ\u00f3mica, as\u00ed como \u00ablos &nbsp;[derechos de los] competidores, los consumidores y [e]l orden del &nbsp;mercado\u00bb20. &nbsp;Esto se traduce en que los tipos previstos en la ley 256 de 1996 no &nbsp;protegen el principio de legalidad (Art. 230 C.P.) ni la unidad e &nbsp;integridad del ordenamiento jur\u00eddico, raz\u00f3n por la que &nbsp;deviene insuficiente e irrelevante para el derecho de la competencia &nbsp;econ\u00f3mica una vulneraci\u00f3n normativa inocua o neutra, es &nbsp;decir, sin efectos en el mundo concurrencial. Explicado de otra &nbsp;manera, el bien jur\u00eddico resguardado por este tipo &nbsp;concurrencial no es el principio de legalidad ni el respeto del &nbsp;ordenamiento jur\u00eddico, sino la libre y leal competencia &nbsp;econ\u00f3mica. &nbsp;<\/p>\n<p>Por ello, la Sala &nbsp;ha precisado que la conducta se configura cuando se demuestre: \u00abI) &nbsp;la conculcaci\u00f3n de una norma jur\u00eddica; II) la obtenci\u00f3n &nbsp;de ventaja competitiva; III) que esta sea significativa; y IV) que la &nbsp;ventaja derive de la transgresi\u00f3n normativa\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC5473-2021, Rad. 2017-40845, 16 dic 2021). Sobre ellos se har\u00e1n &nbsp;las explicaciones relevantes. &nbsp;<\/p>\n<p>La primera &nbsp;exigencia (conculcaci\u00f3n &nbsp;de una norma jur\u00eddica) &nbsp;se explica en que: &nbsp;<\/p>\n<p>En desarrollo de este &nbsp;postulado el &nbsp;ordenamiento jur\u00eddico prev\u00e9 las reglas a tener en &nbsp;cuenta por los distintos actores o competidores para ejercer cada &nbsp;actividad econ\u00f3mica en t\u00e9rminos de igualdad, &nbsp;por lo que su &nbsp;desatenci\u00f3n revela, en principio, contrariedad &nbsp;de cara a esa codificaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>De all\u00ed que tal &nbsp;contravenci\u00f3n constituya el primero de los elementos &nbsp;indispensables &nbsp;para establecer el acto de competencia desleal de violaci\u00f3n de &nbsp;normas (SC5473-2021, &nbsp;Rad. 2017-40845, 16 dic 2021, se destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>En consecuencia, &nbsp;el primer aspecto que debe verificarse en orden a establecer si los &nbsp;comportamientos denunciados estructuran el tipo desleal que se &nbsp;explica, consiste en la vulneraci\u00f3n de una norma jur\u00eddica. &nbsp;Requiere establecer que la norma vulnerada es aplicable al demandado &nbsp;o su actividad econ\u00f3mica porque, si los hechos endilgados no &nbsp;se subsumen en el supuesto de hecho, no se configura la conducta &nbsp;desleal por atipicidad. La autoridad judicial debe detenerse a &nbsp;reflexionar si la disposici\u00f3n que se dice violada es aplicable &nbsp;al enjuiciado y\/o su actividad, porque, de lo contrario, no habr\u00e1 &nbsp;deslealtad. &nbsp;<\/p>\n<p>El desconocimiento &nbsp;generalizado de la norma no puede invocarse como defensa del &nbsp;demandado, porque ese comportamiento denota el primer elemento de la &nbsp;conducta, con la necesaria averiguaci\u00f3n de si se presentan los &nbsp;dem\u00e1s supuestos que se abordar\u00e1n m\u00e1s adelante. &nbsp;<\/p>\n<p>Es pac\u00edfico &nbsp;que el juez que conoce las pretensiones de competencia desleal tiene &nbsp;la discreta autonom\u00eda de averiguar si la disposici\u00f3n &nbsp;normativa es o no vulnerada, sin que sea necesario que otra autoridad &nbsp;p\u00fablica (administrativa o jurisdiccional) la haya declarado &nbsp;previamente. Es decir, respecto de la violaci\u00f3n de reglas no &nbsp;existe prejudicialidad, pues el juez del proceso de competencia &nbsp;desleal no requiere esperar que otra entidad reconozca la &nbsp;vulneraci\u00f3n. De igual manera, la declaratoria de transgresi\u00f3n &nbsp;normativa por otra autoridad tampoco ata al juez para que tenga que &nbsp;declarar que hubo competencia desleal, pues ser\u00e1 el &nbsp;administrador de justicia que conozca estas pretensiones quien &nbsp;determine si se re\u00fanen o no los presupuestos del acto de &nbsp;competencia desleal, incluyendo el primero de ellos21. &nbsp;Unas y otras funciones son diferentes. &nbsp;<\/p>\n<p>Eso s\u00ed, la &nbsp;declaratoria de transgresi\u00f3n normativa por parte de otra &nbsp;autoridad administrativa o judicial puede servir en el proceso por &nbsp;competencia desleal como un medio de prueba que se evaluar\u00e1 &nbsp;libremente, seg\u00fan las reglas de la sana cr\u00edtica. &nbsp;<\/p>\n<p>La segunda &nbsp;exigencia (obtenci\u00f3n &nbsp;de una ventaja competitiva) &nbsp;se predica de que no basta la mera transgresi\u00f3n normativa para &nbsp;considerar desleal un comportamiento. Lo contrario \u00abimplicar\u00eda &nbsp;aceptar que toda vulneraci\u00f3n de una regla jur\u00eddica &nbsp;expedida para regular un determinado merc[a]do constituir\u00eda el &nbsp;acto de competencia desleal de violaci\u00f3n de normas, sin parar &nbsp;mientes en las consecuencias de dicha infracci\u00f3n, esto es, &nbsp;dejando de auscultar si gener\u00f3 alguna val\u00eda para el &nbsp;infractor en desmedro de sus competidores, ni las connotaciones de &nbsp;esta utilidad\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC5473-2021, Rad. 2017-40845, 16 dic 2021). &nbsp;<\/p>\n<p>La ventaja que &nbsp;produce la transgresi\u00f3n normativa se traduce en &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) alteraci\u00f3n &nbsp;del principio par conditio concurrentium (reglas iguales entre &nbsp;competidores), que tiene el prop\u00f3sito de que el funcionamiento &nbsp;del mercado entre participantes sea realizado en plano sim\u00e9trico. &nbsp;<\/p>\n<p>Como lo ideal es que los &nbsp;comerciantes est\u00e9n en igual punto de partida para ejercer su &nbsp;actividad, en tanto competidores dentro del mismo ramo, la obtenci\u00f3n &nbsp;de ventaja competitiva sancionada es aquella derivada del &nbsp;incumplimiento de preceptos normativos, en la medida en que esta &nbsp;transgresi\u00f3n puede colocar al infractor desde el inicio de su &nbsp;desenvolvimiento comercial en situaci\u00f3n de privilegio en &nbsp;relaci\u00f3n con sus contrincantes directos e indirectos (CSJ &nbsp;SC5473-2021, Rad. 2017-40845, 16 dic 2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Resulta necesario &nbsp;que la ventaja por la infracci\u00f3n normativa sea \u00abefectiva\u00bb, &nbsp;esto &nbsp;es, cierta, real, verdadera, en vez de supuesta, posible, eventual o &nbsp;discutida pues en estos \u00faltimos casos no se satisface el &nbsp;segundo requisito de la conducta. &nbsp;<\/p>\n<p>El tercer &nbsp;presupuesto de la conducta (que la ventaja sea &nbsp;significativa) &nbsp;exige &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>la alteraci\u00f3n del &nbsp;plano de igualdad que obtiene el comerciante o interviniente en el &nbsp;mercado con la conculcaci\u00f3n del respectivo precepto sea &nbsp;importante o trascendental, esto es, que se vea favorecido de forma &nbsp;especial teniendo en cuenta el punto de partida de los competidores.\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>Por supuesto que casos habr\u00e1 &nbsp;en los cuales la ventaja no se muestra representativa en raz\u00f3n &nbsp;a que el adquirente potencial del bien o servicio, al momento de &nbsp;escoger entre los diversos oferentes, puede estar motivado por otras &nbsp;circunstancias diversas a aquellas reguladas en la norma &nbsp;transgredida, por lo que el juzgador en cada caso concreto debe &nbsp;sopesar las variadas circunstancias que rodean la prestaci\u00f3n &nbsp;del servicio o las caracter\u00edsticas del producto, seg\u00fan &nbsp;sea el caso, a efectos de determinar la aludida significatividad. &nbsp;<\/p>\n<p>De all\u00ed que la &nbsp;doctrina for\u00e1nea tenga sentado que la deslealtad est\u00e1 &nbsp;\u00abpresent\u00e1ndose significativa cuando se produce &nbsp;desviaci\u00f3n acreditada de la clientela de los competidores a su &nbsp;favor con tal pr\u00e1ctica que la Ley sanciona y ataja\u2026\u00bb &nbsp;(SC5473-2021, &nbsp;Rad. 2017-40845, 16 dic 2021). &nbsp;<\/p>\n<p>La ventaja es &nbsp;significativa cuando alcanza tal magnitud que afecta de manera &nbsp;contundente la esfera de decisi\u00f3n de los clientes22 &nbsp;o permite dar mejores condiciones, precio o servicio, aspectos que &nbsp;deben probarse por la parte interesada y evaluarse cuidadosamente por &nbsp;el juez23. &nbsp;<\/p>\n<p>El cuarto &nbsp;presupuesto (que &nbsp;la &nbsp;ventaja derive de la transgresi\u00f3n normativa) &nbsp;exige relaci\u00f3n de causalidad entre la violaci\u00f3n &nbsp;normativa y la ventaja significativa y efectiva: &nbsp;<\/p>\n<p>ser\u00e1 v\u00e1lida la &nbsp;ventaja\u2026 que no tiene origen en esa infracci\u00f3n o\u2026 &nbsp;que fue producida por el desarrollo ingenioso, eficiente, innovador &nbsp;u otras probables virtudes del comerciante; por el contrario &nbsp;implicar\u00e1 ventaja competitiva el ahorro de costos en materia &nbsp;fiscal o administrativa, obligatorios para ejercer la actividad, &nbsp;entre otros eventos. &nbsp;<\/p>\n<p>Que la ventaja lograda por &nbsp;el infractor derive de la transgresi\u00f3n normativa impone la &nbsp;existencia de una relaci\u00f3n causa[-]efecto entre esta y &nbsp;aquella, es decir que el da\u00f1o padecido por los restantes &nbsp;oferentes del servicio o bien, o para los dem\u00e1s intervinientes &nbsp;en el mercado que fungen como demandantes, consista, b\u00e1sicamente, &nbsp;en que la posici\u00f3n de privilegio obtenida por el infractor sea &nbsp;consecuencia de la concurrencia de los anteriores presupuestos de la &nbsp;acci\u00f3n (la conculcaci\u00f3n de una norma jur\u00eddica &nbsp;generadora de ventaja competitiva y significativa) m\u00e1s no de &nbsp;cualquiera otra circunstancia. &nbsp;<\/p>\n<p>La insatisfacci\u00f3n de &nbsp;estos presupuestos traducir\u00e1, entonces, que la competencia de &nbsp;los diferentes actores en el mercado no se har\u00e1 en un plano de &nbsp;igualdad, en transgresi\u00f3n de este principio de nuestro &nbsp;ordenamiento jur\u00eddico.\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>[E]n Colombia\u2026 la &nbsp;calificaci\u00f3n de una determinada actividad como acto de &nbsp;competencia desleal de violaci\u00f3n de norma jur\u00eddica \u2013ya &nbsp;fuera esta expedida con el prop\u00f3sito de regular un espec\u00edfico &nbsp;sector mercantil o no-, siempre deber\u00e1 caracterizarse por &nbsp;otorgar ventaja competitiva y significativa a favor del imputado, de &nbsp;donde en cada caso concreto deber\u00e1 ser objeto de estudio y &nbsp;prueba. &nbsp;<\/p>\n<p>Variadas se muestran las &nbsp;razones de la referida exigencia normativa, en tanto prohijar &nbsp;innecesaria la ventaja competitiva y significativa cuando se aduce la &nbsp;conculcaci\u00f3n de una norma promulgada para regular un &nbsp;determinado mercado, esto es, con fines concurrenciales, impondr\u00eda &nbsp;acoger siempre una interpretaci\u00f3n finalista en relaci\u00f3n &nbsp;con el canon que se alegue infringido, a pesar de que podr\u00eda &nbsp;concurrir otra u otras circunstancias que impongan hermen\u00e9uticas &nbsp;distintas (SC5473-2021, &nbsp;Rad. 2017-40845, 16 dic 2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Dados los retos &nbsp;que para el derecho de la competencia desleal genera la econom\u00eda &nbsp;colaborativa, el juez debe ser cuidadoso al momento de estudiar la &nbsp;conducta de violaci\u00f3n de normas, espec\u00edficamente para &nbsp;establecer la finalidad de las respectivas disposiciones (sobre todo &nbsp;cuando regulan TIC), m\u00e1s all\u00e1 de su simple literalidad, &nbsp;porque, como ha sentado la Sala: &nbsp;<\/p>\n<p>En materia de &nbsp;telecomunicaciones las normas sobre sana competencia, no s\u00f3lo &nbsp;propenden por el recto funcionamiento del mercado, sino que buscan &nbsp;promover el ingreso de nuevos competidores en beneficio de los &nbsp;usuarios y consumidores. &nbsp;<\/p>\n<p>Exigencia que cobra a\u00fan &nbsp;mayor importancia frente al reconocimiento de que \u00ab[l]as &nbsp;telecomunicaciones modernas constituyen un resultado de la &nbsp;convergencia entre la revoluci\u00f3n digital y las comunicaciones. &nbsp;Dicha convergencia ha afectado profundamente las redes y servicios de &nbsp;telecomunicaciones. En el pasado, coexist\u00edan redes &nbsp;especializadas que prestaban los servicios de telefon\u00eda o de &nbsp;televisi\u00f3n. La digitalizaci\u00f3n de las redes ha hecho &nbsp;posible que todas ellas puedan transportar la voz, los datos y las &nbsp;im\u00e1genes abriendo paso a una amplia gama de nuevos y &nbsp;sofisticados servicios\u00bb24 &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abRefulge el inter\u00e9s, &nbsp;no s\u00f3lo de promover la introducci\u00f3n de las nuevas &nbsp;tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n en nuestro pa\u00eds, &nbsp;sino tambi\u00e9n en fomentar la libre y sana competencia, por &nbsp;considerar que la misma es un motor fundamental para ampliar la &nbsp;cobertura, mejorar el servicio, permitir la renovaci\u00f3n t\u00e9cnica &nbsp;y, en general, propender por el inter\u00e9s general\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ablas normas que &nbsp;gobiernan el mercado de las telecomunicaciones propenden por una sana &nbsp;competencia, caracterizada por promover el ingreso de nuevos &nbsp;operadores para la oferta de bienes y servicios, descuella que la &nbsp;hermen\u00e9utica de los c\u00e1nones acusados debe hacerse &nbsp;dentro de este contexto, sin acudir a un literalismo que conduzca a &nbsp;vaciarlos de contenido\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC3627-2021, Rad. 2014-58023-01, 2 nov 2021, se destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp;resulta indispensable examinar si las normas que se endilgan &nbsp;vulneradas tienen raz\u00f3n de ser de acuerdo con el contexto en &nbsp;que se estudian o si: &nbsp;<\/p>\n<p>se muestr[an] &nbsp;obsoleta[s], &nbsp;fen\u00f3meno que desde una \u00f3ptica sociol\u00f3gica &nbsp;resulta com\u00fan, en tanto no son pocas las veces en las cuales &nbsp;las din\u00e1micas sociales, con mayor raz\u00f3n las pr\u00e1cticas &nbsp;mercantiles, tienen desarrollo m\u00e1s c\u00e9lere en &nbsp;comparaci\u00f3n con el ordenamiento legal que las rige\u2026 que &nbsp;la persona trasgresora de la norma jur\u00eddica prohibitiva no &nbsp;haga uso de la ventaja competitiva y significativa que dicho precepto &nbsp;intent\u00f3 evitar, a pesar de tenerla a su alcance, porque, &nbsp;adem\u00e1s de la obsolescencia citada a espacio, decide prestar el &nbsp;servicio a una gama de clientes a quienes desinteresa la aludida &nbsp;prerrogativa, o porque aquel decide destacar su producto o servicio &nbsp;con otras cualidades, a m\u00e1s de diversas opciones &nbsp;(SC5473-2021, Rad. 2017-40845, 16 dic 2021, se destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>En suma, al &nbsp;momento de evaluar desde la perspectiva del derecho de la competencia &nbsp;comportamientos en el contexto de la econom\u00eda &nbsp;colaborativa, donde &nbsp;las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n &nbsp;juegan un papel estelar, las autoridades judiciales deben ser &nbsp;bastante cuidadosas para respetar el derecho a gozar de los avances &nbsp;cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos, lo que impone que valerse &nbsp;de las TIC\u00b4s no pueda calificarse per &nbsp;se c\u00f3mo &nbsp;desleal. Adem\u00e1s, deben verificar si, en realidad, se trata de &nbsp;actuaciones del mismo mercado en que intervengan tanto el legitimado &nbsp;como la parte demandada, as\u00ed como si se le aplican las normas &nbsp;que se estiman violadas, verificando, como lo ha dicho la Sala, si &nbsp;tales normas son o no obsoletas seg\u00fan el momento en que se &nbsp;profirieron y el prop\u00f3sito que buscaban cumplir. &nbsp;<\/p>\n<p>Expuesto lo &nbsp;anterior, le corresponde a la Sala resolver el primer cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Decisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del cargo inicial &#8211; prescripci\u00f3n extintiva de actos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;continuados &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de competencia desleal &nbsp;<\/p>\n<p>Cotech argumenta &nbsp;que los actos de Uber B.V., Uber Col y Uber Tech son continuados y, &nbsp;por tanto, debe acogerse la tesis de la sentencia de primera &nbsp;instancia, es decir, que el primer d\u00eda (dies &nbsp;a quo) &nbsp;del plazo prescriptivo s\u00f3lo surge cuando finalicen &nbsp;las conductas, pues una tesis diferente s\u00f3lo puede resultar, a &nbsp;su juicio, de la malinterpretaci\u00f3n del art\u00edculo 23 de &nbsp;la ley 256 de 1996. &nbsp;<\/p>\n<p>Para Cotech la &nbsp;norma s\u00f3lo regula la prescripci\u00f3n de los actos &nbsp;desleales instant\u00e1neos y deja por fuera los continuados, &nbsp;respecto de los cuales existe, en su criterio, un vac\u00edo; &nbsp;tambi\u00e9n argumenta que la disposici\u00f3n normativa es &nbsp;obscura y, por tanto, debe interpretarse en el sentido que el t\u00e9rmino &nbsp;de prescripci\u00f3n de los comportamientos continuados &nbsp;se computa cuando finalicen. &nbsp;<\/p>\n<p>Para resolver el &nbsp;cargo inicial, la Sala har\u00e1 un an\u00e1lisis de dos pasos. &nbsp;En el primero establecer\u00e1 si los \u00abactos &nbsp;de competencia desleal continuados\u00bb &nbsp;prescriben de acuerdo con las reglas del art\u00edculo 23 de la ley &nbsp;256 de 1999 o si, por el contrario, esa disposici\u00f3n tiene &nbsp;lagunas al dejar por fuera comportamientos de tracto sucesivo y &nbsp;comprender, solamente, los instant\u00e1neos; en el segundo &nbsp;determinar\u00e1 si la norma es clara y precisa frente al mismo &nbsp;cuestionamiento del demandante o, si, por el contrario, debe &nbsp;interpretarse. &nbsp;<\/p>\n<p>El punto de &nbsp;partida para emprender ese estudio es el texto del art\u00edculo 23 &nbsp;del Estatuto de Competencia Desleal. As\u00ed se desprende de los &nbsp;principios de legalidad25 &nbsp;y democr\u00e1tico26 &nbsp;que impiden a los administradores de justicia apartarse de las &nbsp;fuentes jur\u00eddicas emanadas de las autoridades competentes para &nbsp;expedirlas de acuerdo con el procedimiento previamente establecido, &nbsp;bajo el pretexto de que son obscuras o incompletas, en raz\u00f3n a &nbsp;que resulta necesario verificar juiciosamente si, en realidad, &nbsp;padecen tales falencias. Lo contrario pondr\u00eda en riesgo la &nbsp;necesaria predictibilidad que debe caracterizar las providencias &nbsp;judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>La Sala hace a un &nbsp;lado los reproches relacionados con la procedencia de la sentencia &nbsp;anticipada de segunda instancia, pues la supuesta omisi\u00f3n de &nbsp;oportunidades para solicitar, decretar o practicar pruebas y replicar &nbsp;la sustentaci\u00f3n de la apelaci\u00f3n carecen de v\u00ednculo &nbsp;con el desconocimiento directo de la ley sustancial y se refieren a &nbsp;vicios de procedimiento que -de haber ocurrido- debieron formularse &nbsp;por medio de la quinta causal de casaci\u00f3n (nulidades &nbsp;procesales), alegaci\u00f3n que no fue planteada en la demanda y &nbsp;que, al no resultar evidente, no estudiar\u00e1 la Sala. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. La &nbsp;prescripci\u00f3n liberatoria de actos continuados &nbsp;de &nbsp;competencia desleal s\u00ed est\u00e1 regulada en el art\u00edculo &nbsp;23 &nbsp;de &nbsp;la ley 256 de 1996. &nbsp;<\/p>\n<p>Las lagunas son &nbsp;omisiones de las normas que dejan de regular uno o varios supuestos &nbsp;de hecho que deben ser resueltos por el juzgador27. &nbsp;Cotech afirma que ese fen\u00f3meno se predica del art\u00edculo &nbsp;23 de la ley 256 de 1996 porque no \u00abhace &nbsp;referencia expresa a qu\u00e9 ocurre en aquellos eventos en\u2026 &nbsp;que e[l] acto desleal se prolonga en el tiempo, o\u2026 los &nbsp;llamados actos continuados en los que la conducta [,] pese a haber &nbsp;sido conocida por el afectado y\/o efectivamente realizada, se sigue &nbsp;ejecutando de manera extendida en el tiempo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>La ley 256 de 1996 &nbsp;\u00ab[p]or &nbsp;la cual se dictan normas sobre competencia desleal\u00bb &nbsp;sigui\u00f3 muy de cerca el ordenamiento espa\u00f1ol. Su &nbsp;art\u00edculo 23 (cuyo contenido e interpretaci\u00f3n se &nbsp;disputan en el presente caso) lo demuestra pues, salvo sutiles &nbsp;matices, coincide con la versi\u00f3n original del 21 de la ley &nbsp;espa\u00f1ola n.\u00ba 3 de 1991: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Art\u00edculo 23 de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ley (colombiana) 256 de 1996 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Art\u00edculo 21 de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ley (espa\u00f1ola) 3 de 1991 \u00abde &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Competencia Desleal\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abLas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acciones de competencia desleal prescriben por el transcurso de un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;desde el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;momento en que pudieron &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ejercitarse y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el legitimado tuvo conocimiento de la persona que realiz\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el acto de competencia desleal; y, en cualquier &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;caso, por el transcur[so] de tres a\u00f1os desde el momento de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la realizaci\u00f3n del acto\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(se destaca). &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Ambas &nbsp;disposiciones son, pr\u00e1cticamente, id\u00e9nticas. Consagran &nbsp;una norma especial para regular la prescripci\u00f3n de todos los &nbsp;actos de competencia desleal, lo cual tuvo el deliberado prop\u00f3sito &nbsp;de desanclar esa materia de los c\u00f3digos Civil y de Comercio28; &nbsp;coinciden en que &nbsp;los m\u00faltiples comportamientos desleales tienen un plazo com\u00fan &nbsp;de prescripci\u00f3n liberatoria, es decir, se opt\u00f3 por un &nbsp;camino diferente al de otras latitudes -como Alemania- donde se &nbsp;consagraron reglas prescriptivas seg\u00fan el tipo de &nbsp;comportamiento desleal, pues en la Rep\u00fablica de Colombia y en &nbsp;el Reino de Espa\u00f1a todas las conductas que pueden afectar la &nbsp;leal competencia econ\u00f3mica tienen iguales plazos de &nbsp;prescripci\u00f3n extintiva; &nbsp;establecen dos clases de prescripci\u00f3n excluyentes, que no son &nbsp;sucesivas, una subjetiva, &nbsp;fundada en el conocimiento e individualizaci\u00f3n del sujeto &nbsp;infractor, y otra objetiva &nbsp;(en \u00abtodo\u00bb &nbsp;o \u00abcualquier &nbsp;caso\u00bb) &nbsp;basada en la &nbsp;\u00abrealizaci\u00f3n del acto\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Las disposiciones &nbsp;difieren en que el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n subjetivo &nbsp;colombiano es de dos a\u00f1os, mientras que el espa\u00f1ol es &nbsp;de un a\u00f1o; en Colombia el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n &nbsp;empieza desde que el legitimado identifique al infractor, o sea, sepa &nbsp;qui\u00e9n realiz\u00f3 los comportamientos, mientras en Espa\u00f1a, &nbsp;adem\u00e1s de individualizar a qui\u00e9n ser\u00e1 demandado, &nbsp;se requiere que el interesado pueda ejercitar las pretensiones de &nbsp;competencia desleal29. &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan la &nbsp;literalidad de las normas de ambos pa\u00edses, el plazo de &nbsp;prescripci\u00f3n objetivo &nbsp;-es decir, el que pasa por alto el conocimiento del legitimado- &nbsp;empieza a contarse desde la realizaci\u00f3n &nbsp;del acto, sin diferenciar si son de tracto sucesivo o instant\u00e1neo30. &nbsp;<\/p>\n<p>La jurisprudencia &nbsp;de la Sala ha destacado que la consagraci\u00f3n de dos plazos &nbsp;excluyentes de prescripci\u00f3n tambi\u00e9n se presenta en &nbsp;\u00e1reas jur\u00eddicas distintas a la competencia desleal: &nbsp;<\/p>\n<p>el plazo prescriptivo [del &nbsp;art\u00edculo 23] est\u00e1 atado a un criterio subjetivo (el &nbsp;conocimiento del sujeto pasivo del comportamiento desleal, respecto &nbsp;de \u00abla persona que realiz\u00f3 el acto\u00bb), y a otro &nbsp;objetivo (la materializaci\u00f3n del il\u00edcito &nbsp;concurrencial), debi\u00e9ndose optar por el que se consolide &nbsp;primero, de modo an\u00e1logo a lo que ocurre con las acciones &nbsp;derivadas del contrato de seguro (CSJ &nbsp;SC 3907, 8 sep. 2021, rad. 2011-00181). &nbsp;<\/p>\n<p>Esta regulaci\u00f3n &nbsp;de la prescripci\u00f3n extintiva se basa en la \u00abdiscovery &nbsp;rule\u00bb &nbsp;(regla de descubrimiento) establecida por la jurisprudencia &nbsp;anglosajona para atenuar el rigor de t\u00e9rminos prescriptivos &nbsp;(statute &nbsp;of limitations) &nbsp;que no se suspend\u00edan o interrump\u00edan, ni siquiera porque &nbsp;el afectado ignorara que hab\u00eda padecido un da\u00f1o latente &nbsp;cuyas secuelas pod\u00edan apreciarse solamente cuando ya hab\u00eda &nbsp;pasado el tiempo de prescripci\u00f3n liberatoria, lo que &nbsp;obstaculizaba, en algunos casos sin raz\u00f3n, el derecho a &nbsp;reclamar indemnizaciones por la v\u00eda judicial31. &nbsp;Pi\u00e9nsese, por ejemplo, en da\u00f1os a la persona por actos &nbsp;m\u00e9dicos o exposici\u00f3n a sustancias t\u00f3xicas, donde &nbsp;la v\u00edctima conoce el da\u00f1o y su magnitud varios a\u00f1os &nbsp;despu\u00e9s de ocurrido el hecho da\u00f1oso y configurado el &nbsp;t\u00e9rmino prescriptivo32. &nbsp;<\/p>\n<p>Por eso, la &nbsp;Suprema Corte de Estados Unidos en el precedente Urie vs. Thompson33, &nbsp;al resolver un caso sobre la ley de responsabilidad civil de los &nbsp;empleadores (\u00abFederal &nbsp;Employers Liability act\u00bb) &nbsp;sent\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>La sentencia decid\u00eda &nbsp;la reclamaci\u00f3n de un empleado de ferrocarril que estuvo &nbsp;expuesto al polvo de s\u00edlice durante a\u00f1os a consecuencia &nbsp;de su trabajo en la m\u00e1quina de propulsi\u00f3n del tren. El &nbsp;trabajador no lleg\u00f3 a conocer que hab\u00eda contra\u00eddo &nbsp;silicosis hasta que hab\u00edan transcurrido casi &nbsp;treinta a\u00f1os desde sus primeras exposiciones al polvo de &nbsp;s\u00edlice. &nbsp;El Tribunal Supremo, ante la alegaci\u00f3n de prescripci\u00f3n &nbsp;de la parte demandada, declar\u00f3 que cuando el Congreso promulg\u00f3 &nbsp;la FELA y su statute of limitations no pod\u00eda estar &nbsp;instituyendo una regla jur\u00eddica con la que se impidiese &nbsp;presentar una demanda de indemnizaci\u00f3n por da\u00f1os antes &nbsp;de que la v\u00edctima hubiese siquiera descubierto (discover) que &nbsp;los hab\u00eda sufrido34 &nbsp;(se destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>Por ello: &nbsp;<\/p>\n<p>razona sobre la teor\u00eda &nbsp;general del nacimiento de la cause of action, afirmando la necesidad &nbsp;de que todos sus presupuestos, incluyendo el da\u00f1o, deben estar &nbsp;presentes para que \u00e9sta, efectivamente, nazca35. &nbsp;<\/p>\n<p>Pauta similar est\u00e1 &nbsp;en el precedente United States vs. Kubrick donde la misma Suprema &nbsp;Corte, al resolver un caso de responsabilidad civil extracontractual &nbsp;(Torts), &nbsp;se\u00f1al\u00f3 que \u00abel &nbsp;demandante debe conocer los hechos cr\u00edticos de que ha sido &nbsp;lesionado y de qui\u00e9n le ha infligido la lesi\u00f3n\u00bb &nbsp;para que empiece a computarse la prescripci\u00f3n36. &nbsp;<\/p>\n<p>La Discovery &nbsp;rule introduce &nbsp;aspectos subjetivos al c\u00f3mputo de &nbsp;cortos plazos prescriptivos, que empiezan a correr desde que el &nbsp;afectado conozca el da\u00f1o y no desde que ocurri\u00f3 el &nbsp;hecho da\u00f1oso, garantizando la eficacia del derecho sustancial &nbsp;de acceder a la administraci\u00f3n de justicia para obtener una &nbsp;tutela judicial efectiva, consideraci\u00f3n que ha permeado la &nbsp;legislaci\u00f3n de diversas \u00e1reas del derecho como los &nbsp;seguros o la competencia desleal. &nbsp;<\/p>\n<p>La literalidad de &nbsp;las normas colombiana y espa\u00f1ola omiten diferenciar &nbsp;expresamente los actos de competencia desleal continuados (o de &nbsp;tracto sucesivo) e instant\u00e1neos. Se limitan a se\u00f1alar &nbsp;que la prescripci\u00f3n subjetiva &nbsp;se configura luego de un a\u00f1o (en Espa\u00f1a) o dos (en &nbsp;Colombia) desde que el legitimado conozca al infractor; mientras que &nbsp;la objetiva &nbsp;acaece, &nbsp;respectivamente, en \u00abtodo\u00bb &nbsp;y \u00abcualquier &nbsp;caso\u00bb &nbsp;por el transcurso de tres a\u00f1os a partir del \u00abmomento &nbsp;de la realizaci\u00f3n &nbsp;del acto\u00bb, &nbsp;lo que permite afirmar que para las leyes espa\u00f1ola -versi\u00f3n &nbsp;original- y colombiana es indiferente el car\u00e1cter instant\u00e1neo &nbsp;o continuado de las conductas desleales, para establecer cu\u00e1ndo &nbsp;prescriben. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, la &nbsp;jurisprudencia espa\u00f1ola empez\u00f3 a sugerir que el dies &nbsp;a quo &nbsp;(primer d\u00eda del t\u00e9rmino prescriptivo) depend\u00eda &nbsp;de si el acto desleal era instant\u00e1neo &nbsp;o continuado, &nbsp;pues el dies &nbsp;ad quem &nbsp;(en que se configura la prescripci\u00f3n extintiva) del segundo no &nbsp;ocurre mientras subsista la conducta o, lo que es igual, la &nbsp;prescripci\u00f3n se computa desde la finalizaci\u00f3n del &nbsp;comportamiento desleal prolongado en el tiempo37. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto es &nbsp;importante, porque el juez de primera instancia en el caso de la &nbsp;radicaci\u00f3n acogi\u00f3 un criterio cercano al de la &nbsp;jurisprudencia espa\u00f1ola, el cual defiende Cotech en su demanda &nbsp;de casaci\u00f3n, mientras que el Tribunal opt\u00f3 por un &nbsp;camino argumentativo diverso. &nbsp;<\/p>\n<p>La posici\u00f3n &nbsp;de la jurisprudencia espa\u00f1ola no ha estado libre de &nbsp;divergencias pues, generalmente, la mayor\u00eda de conductas &nbsp;desleales en el mercado suelen ser de tracto sucesivo o ejecuci\u00f3n &nbsp;continuada38. &nbsp;Esa discusi\u00f3n interesa a la Sala para resolver el caso &nbsp;concreto y ejercer sus funciones casacionales de inter\u00e9s &nbsp;general (ius &nbsp;constitutionis) &nbsp;porque ha influido notablemente la pr\u00e1ctica de la competencia &nbsp;desleal colombiana, como lo muestran los casos citados por demandante &nbsp;y demandados, as\u00ed como el contraste entre las sentencias de &nbsp;primer y segundo grado proferidas en este asunto. &nbsp;<\/p>\n<p>Espa\u00f1a &nbsp;zanj\u00f3 definitivamente la pol\u00e9mica sobre la prescripci\u00f3n &nbsp;de los actos desleales continuados &nbsp;o de tracto sucesivo &nbsp;mediante la intervenci\u00f3n del legislador que expidi\u00f3 la &nbsp;ley 29 de 2009 \u00abpor &nbsp;la que se modifica el r\u00e9gimen legal de la competencia desleal &nbsp;y de la publicidad para la mejora de la protecci\u00f3n de los &nbsp;consumidores y usuarios\u00bb, &nbsp;que vari\u00f3 el r\u00e9gimen anterior, as\u00ed: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Art\u00edculo 23 de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ley 256 de 1996 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Art\u00edculo 21 de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ley (espa\u00f1ola) 3 de 1991 \u00abde &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Competencia Desleal\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abLas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acciones de competencia desleal prescriben en dos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(2) a\u00f1os &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a partir del momento en que el legitimado tuvo conocimiento de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;persona que realiz\u00f3 el acto de competencia desleal y en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;todo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;caso, por el transcurso de tres (3) a\u00f1os contados a partir &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del momento de la realizaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del acto\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(se destaca). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abLas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acciones de competencia desleal previstas en el art\u00edculo 32 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;prescriben por el transcurso de un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;desde el momento en que pudieron &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ejercitarse &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y el legitimado tuvo conocimiento de la persona que realiz\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el acto de competencia desleal; y, en cualquier &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;caso, por el transcurso de tres a\u00f1os desde el momento de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;finalizaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la conducta. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;prescripci\u00f3n de las acciones en defensa de los intereses &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;generales, colectivos o difusos, de los consumidores y usuarios, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se rige por lo dispuesto en el art\u00edculo 56 del texto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Usuarios y otras leyes complementarias\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;destaca). &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>La doctrina &nbsp;espa\u00f1ola explica que el cambio legislativo obedeci\u00f3 a &nbsp;que las pretensiones sobre la materia trascienden de solo resolver un &nbsp;conflicto privado, pues tambi\u00e9n sirven de \u00abinstrumento &nbsp;de control sobre las conductas del mercado\u00bb39. &nbsp;<\/p>\n<p>Eso quiere decir &nbsp;que, sin lugar a dudas, desde la modificaci\u00f3n legal &nbsp;introducida al r\u00e9gimen espa\u00f1ol de prescripci\u00f3n, &nbsp;existe base normativa suficiente para diferenciar \u00abactos &nbsp;instant\u00e1neos o duraderos\u00bb &nbsp;de competencia desleal, porque en los primeros se computa el t\u00e9rmino &nbsp;extintivo desde que el legitimado pudo formular las pretensiones e &nbsp;identific\u00f3 al infractor, mientras que en los segundos el plazo &nbsp;se cuenta a partir de su finalizaci\u00f3n, es decir, no prescriben &nbsp;mientras sigan ocurriendo40. &nbsp;Eso s\u00ed, s\u00f3lo puede reclamarse la indemnizaci\u00f3n &nbsp;de los perjuicios causados dentro de los tres a\u00f1os anteriores &nbsp;a la demanda, as\u00ed sean consecuencia de actos desleales &nbsp;continuados41. &nbsp;<\/p>\n<p>El anterior &nbsp;recorrido resalta que fue el legislador espa\u00f1ol -en vez de la &nbsp;jurisprudencia del Tribunal Supremo- el que, a partir de 2009, zanj\u00f3 &nbsp;cualquier discusi\u00f3n acerca del primer d\u00eda de &nbsp;prescripci\u00f3n de los comportamientos desleales continuados, al &nbsp;tomar partido porque ese suceso ocurre una vez finalicen, es decir, &nbsp;que mientras sigan ocurriendo, generalmente, no prescriben. &nbsp;<\/p>\n<p>Los anteriores &nbsp;argumentos revelan que el texto del art\u00edculo 23 de la ley 256 &nbsp;de 1996 s\u00ed regula con integridad la prescripci\u00f3n &nbsp;extintiva de los actos de competencia desleal, sin importar que sean &nbsp;continuados o instant\u00e1neos. La raz\u00f3n es sencilla: &nbsp;omitir diferenciar entre el momento en que se desarrolla el &nbsp;comportamiento para determinar el d\u00eda que prescribe, muestra &nbsp;que eso resulta indiferente y que ambas clases de conductas, &nbsp;continuadas o instant\u00e1neas, tienen las mismas reglas de &nbsp;prescripci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Tan evidente &nbsp;resulta lo anterior, que fue el legislador espa\u00f1ol quien tom\u00f3 &nbsp;partido porque, desde 2009, los comportamientos continuados &nbsp;prescriban pasados tres a\u00f1os de su finalizaci\u00f3n, evento &nbsp;que no ha sucedido en Colombia, porque el art\u00edculo 23 de la &nbsp;ley 256 de 1996 se mantiene, hasta la fecha, intacto y no ha sido &nbsp;objeto de modificaciones legislativas. &nbsp;<\/p>\n<p>A lo anterior debe &nbsp;sumarse que m\u00e1s all\u00e1 de afirmar la incompletitud de la &nbsp;norma, Cotech no expuso ning\u00fan argumento dirigido a sustentar &nbsp;cabalmente el supuesto vac\u00edo y la manera de colmarlo, lo que &nbsp;se erige en una raz\u00f3n adicional para concluir que la &nbsp;disposici\u00f3n es completa, no tiene vac\u00edos y s\u00ed &nbsp;regula la prescripci\u00f3n tanto de los actos instant\u00e1neos &nbsp;como de los continuados de competencia desleal. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;prescripci\u00f3n liberatoria de actos continuados &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;est\u00e1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;claramente regulada en el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;art\u00edculo 23 de la Ley de Competencia Desleal. &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>La vaguedad o &nbsp;falta de claridad normativa faculta a los jueces para ejercer cierta &nbsp;discrecionalidad, libertad de acci\u00f3n o margen de apreciaci\u00f3n &nbsp;con miras a emplear los criterios hermen\u00e9uticos y aplicarlos &nbsp;al caso concreto, pues el silencio, oscuridad o insuficiencia de las &nbsp;leyes no son excusas v\u00e1lidas para abstenerse de resolver un &nbsp;asunto litigioso (art. 48 de la ley 153 de 1887). &nbsp;<\/p>\n<p>La obscuridad de &nbsp;las normas puede obedecer a (I) una indeterminaci\u00f3n &nbsp;ling\u00fc\u00edstica de su contenido, o (II) lo inadecuada &nbsp;(absurda e irrazonable) que resulte la soluci\u00f3n producto de &nbsp;aplicar la consecuencia jur\u00eddica al supuesto de hecho42. &nbsp;A continuaci\u00f3n, se explican ambas formas de falta de claridad &nbsp;normativa para verificar si alguna de ellas se presenta en el caso &nbsp;concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.1. La primera &nbsp;forma de obscuridad normativa, esta es, la indeterminaci\u00f3n &nbsp;ling\u00fc\u00edstica, est\u00e1 en el contenido de la &nbsp;disposici\u00f3n que se encuentra plagada de \u00abgeneralidades &nbsp;majestuosas\u00bb43, &nbsp;o sea, expresiones, frases o conceptos de bastante amplitud, pero sin &nbsp;contenido espec\u00edfico. La ausencia de claridad se desprende del &nbsp;texto normativo que no ofrece una respuesta concreta y que, de &nbsp;acuerdo con los criterios hermen\u00e9uticos, el int\u00e9rprete &nbsp;deber\u00e1 darle sentido para emplearla en el caso espec\u00edfico. &nbsp;<\/p>\n<p>En palabras de la &nbsp;Sala, la soluci\u00f3n est\u00e1 en aplicar los diversos &nbsp;criterios de interpretaci\u00f3n de acuerdo con los cuales, la &nbsp;operaci\u00f3n \u00abva &nbsp;m\u00e1s all\u00e1 de reproducir formalmente las palabras que &nbsp;utiliz\u00f3 el legislador para gobernar una situaci\u00f3n de &nbsp;hecho; en verdad consiste en extraer el contenido de los preceptos a &nbsp;partir de su literalidad, el contexto que sirvi\u00f3 para su &nbsp;proferimiento, las condiciones actuales de aplicaci\u00f3n y su &nbsp;armon\u00eda con la totalidad del ordenamiento jur\u00eddico\u00bb. &nbsp;(CSJ SC3627, &nbsp;2 nov. 2021, Rad. 2014-58023-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.2. La otra &nbsp;forma de obscuridad normativa se presenta cuando la norma s\u00ed &nbsp;es clara, es decir, se conoce claramente cu\u00e1l es la &nbsp;consecuencia jur\u00eddica prevista para un supuesto de hecho; sin &nbsp;embargo, la soluci\u00f3n que resulta de aplicarla a un caso &nbsp;particular es totalmente absurda, irrazonable y contraria al sentido &nbsp;com\u00fan. Esto es producto de que si el derecho es la regulaci\u00f3n &nbsp;adecuada de los fen\u00f3menos humanos, las soluciones que provee &nbsp;deben ser razonables, de tal manera que el literalismo o una ex\u00e9gesis &nbsp;a ultranza no pueden conducir a resolver los conflictos en contra de &nbsp;las reglas del sentido com\u00fan, como se predica de cualquier &nbsp;sistema de derecho, sea continental o del common &nbsp;law44. &nbsp;<\/p>\n<p>A Cotech le parece &nbsp;que el art\u00edculo 23 de la ley 156 de 1996 \u00abno &nbsp;es una norma clara en trat\u00e1ndose de actos de competencia &nbsp;desleal continuados\u00bb &nbsp;raz\u00f3n por la que considera que \u00abexiste &nbsp;un margen de interpretaci\u00f3n sobre su aplicaci\u00f3n en &nbsp;[esa] materia\u00bb. &nbsp;La demandante omiti\u00f3 se\u00f1alar a cu\u00e1les eventos de &nbsp;ausencia de claridad se refer\u00eda (si al derivado del contenido &nbsp;de la norma o del resultado de aplicaci\u00f3n al caso concreto), &nbsp;por lo que la Corte establecer\u00e1 si respecto de ese art\u00edculo &nbsp;se predica alguna de ellas. &nbsp;<\/p>\n<p>Los t\u00e9rminos &nbsp;consagrados en ese art\u00edculo son de prescripci\u00f3n &nbsp;extintiva, es decir, de extinci\u00f3n de la posibilidad a favor &nbsp;del legitimado para reclamar judicialmente por las conductas. De ah\u00ed &nbsp;que no puedan calificarse como plazos de caducidad, requieren &nbsp;petici\u00f3n de parte y no deben reconocerse oficiosamente pues &nbsp;quien &nbsp;\u00abquiera &nbsp;aprovecharse de la prescripci\u00f3n debe alegarla\u00bb &nbsp;o, &nbsp;lo que es lo mismo, que &nbsp;\u00abel &nbsp;juez no puede declararla de oficio\u00bb &nbsp;(art. 2513 C.C.), en raz\u00f3n a que \u00ab[c]uando &nbsp;no se proponga oportunamente la excepci\u00f3n de prescripci\u00f3n &nbsp;extintiva, se entender\u00e1 renunciada\u00bb (art. &nbsp;282 CGP), al punto que si llegara a declararse oficiosamente puede &nbsp;estructurarse un motivo de casaci\u00f3n por incongruencia (art. &nbsp;336 # 3 del CGP). &nbsp;<\/p>\n<p>Como se ha dicho, &nbsp;son dos plazos. Uno subjetivo, atado al conocimiento del infractor &nbsp;por el legitimado, y otro objetivo, vinculado a la realizaci\u00f3n &nbsp;de la conducta. Por supuesto, estos lapsos son excluyentes, es decir, &nbsp;verificado uno se hace innecesario acudir al otro y no pueden ser &nbsp;sucesivos, o sea, correr uno luego del otro. &nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, la &nbsp;primera parte de la disposici\u00f3n consagra una prescripci\u00f3n &nbsp;extintiva subjetiva &nbsp;de &nbsp;dos a\u00f1os, &nbsp;pues &nbsp;depende del momento en que el legitimado para reclamar conozca, &nbsp;identifique, individualice o sepa qui\u00e9n cometi\u00f3 la &nbsp;conducta contraria a la leal competencia econ\u00f3mica. Se trata, &nbsp;como se ha dicho, de una regla fundada en la discovery &nbsp;rule, y &nbsp;permite que el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n empiece a &nbsp;computarse desde que el legitimado tenga consciencia no s\u00f3lo &nbsp;de la conducta desleal, sino tambi\u00e9n de qui\u00e9n la &nbsp;perpetr\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>Si bien es una &nbsp;regla bastante subjetiva (conocimiento) y podr\u00eda referirse a &nbsp;lo que pasa en el interior del legitimado, y ello podr\u00eda &nbsp;dificultar demostrar el dies &nbsp;a quo del &nbsp;plazo prescriptivo, para ello existe libertad demostrativa y el &nbsp;demandado podr\u00e1 cumplir su carga de acreditaci\u00f3n &nbsp;acudiendo a m\u00faltiples medios de convicci\u00f3n como &nbsp;documentos que den cuenta de reclamaciones efectuadas por los &nbsp;comportamientos, testimonios que permitan establecer desde qu\u00e9 &nbsp;fecha sab\u00eda el demandante del perpetrador, confesi\u00f3n &nbsp;(como la deducida en el caso que ahora se somete a la Sala), &nbsp;indicios, o cualquier otro. &nbsp;<\/p>\n<p>Se destaca que, si &nbsp;el legitimado conoce el comportamiento desleal, pero a\u00fan no su &nbsp;responsable, no puede comenzar a contarse el t\u00e9rmino subjetivo &nbsp;de prescripci\u00f3n. Eso s\u00ed, no podr\u00e1, en todo caso, &nbsp;transcurrir m\u00e1s de los tres a\u00f1os de la otra forma de &nbsp;prescripci\u00f3n a la que se har\u00e1 referencia m\u00e1s &nbsp;adelante. &nbsp;<\/p>\n<p>A diferencia de la &nbsp;norma espa\u00f1ola, la colombiana no exige, junto con el &nbsp;conocimiento del infractor, la posibilidad de ejercitar las &nbsp;pretensiones, pues la disposici\u00f3n no referencia ese supuesto &nbsp;de hecho que, por tanto, queda excluido. &nbsp;<\/p>\n<p>El conocimiento &nbsp;del infractor por el legitimado no puede ser vago, ambiguo, sino &nbsp;preciso y suficiente, para que el legitimado pueda emprender acciones &nbsp;judiciales con bases fundadas, sin que se trate de un conocimiento &nbsp;absoluto e indubitable, porque precisamente la relativa incertidumbre &nbsp;sobre la viabilidad de las pretensiones se despejar\u00e1 con la &nbsp;sentencia45. &nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco se &nbsp;requiere que un acto administrativo, sentencia judicial o el propio &nbsp;infractor reconozca el autor del comportamiento desleal para que &nbsp;pueda predicarse consciencia sobre ese aspecto por parte del &nbsp;legitimado, pues, ello desconoce que, por regla general, no da lugar &nbsp;a prejudicialidad de las pretensiones derivadas de deslealtad &nbsp;econ\u00f3mica. &nbsp;<\/p>\n<p>De otro lado, la &nbsp;segunda parte de la norma consagra una prescripci\u00f3n extintiva &nbsp;objetiva, &nbsp;que &nbsp;se configura &nbsp;\u00aben &nbsp;todo caso\u00bb &nbsp;cuando transcurran tres a\u00f1os desde la \u00abrealizaci\u00f3n &nbsp;del acto\u00bb &nbsp;desleal. &nbsp;<\/p>\n<p>Precisamente, vale &nbsp;recordar, que en Espa\u00f1a el vocablo \u00abrealizaci\u00f3n\u00bb &nbsp;fue reemplazado por \u00abfinalizaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;lo que en ese pa\u00eds permite diferenciar entre conductas &nbsp;continuadas e instant\u00e1neas, las primeras de las cuales s\u00f3lo &nbsp;prescribir\u00e1n cuando hubieren terminado. Algo diferente sucede &nbsp;en Colombia, donde el art\u00edculo 23 no permite hacer esa &nbsp;diferenciaci\u00f3n, por la sencilla pero poderosa raz\u00f3n de &nbsp;que al legislador le result\u00f3 indiferente si el comportamiento &nbsp;desleal se prolongaba o no en el tiempo, pues determin\u00f3 el &nbsp;momento en que se consideraba prescrito. &nbsp;<\/p>\n<p>(I) Las normas que &nbsp;las regulan son de interpretaci\u00f3n restrictiva y no extensiva, &nbsp;pues sancionan la inacci\u00f3n del reclamante. &nbsp;La falta de &nbsp;ejercicio suele denotar abandono del derecho; &nbsp;<\/p>\n<p>(II) El &nbsp;prescribiente tiene la carga de probar los supuestos de hecho del &nbsp;tipo de prescripci\u00f3n que invoca, sobre todo el d\u00eda en &nbsp;que empez\u00f3 a contarse el t\u00e9rmino (dies &nbsp;a quo), &nbsp;es decir, cu\u00e1ndo el demandante conoci\u00f3 al infractor en &nbsp;el caso de la modalidad subjetiva o el instante en que se realiz\u00f3 &nbsp;la conducta para la objetiva; y &nbsp;<\/p>\n<p>(III) No distingue &nbsp;entre comportamientos continuados o instant\u00e1neos, solamente &nbsp;diferencia dos maneras de prescripci\u00f3n, una subjetiva derivada &nbsp;del conocimiento del infractor, y otra objetiva relacionada con la &nbsp;realizaci\u00f3n de la conducta. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed las &nbsp;cosas, el art\u00edculo 23 no presenta la oscuridad planteada en el &nbsp;cargo, pues regula claramente la prescripci\u00f3n de las conductas &nbsp;desleales, al margen de que sean instant\u00e1neas o continuadas. &nbsp;<\/p>\n<p>La aplicaci\u00f3n &nbsp;de la norma al caso concreto es razonable, est\u00e1 lejos de &nbsp;producir una decisi\u00f3n absurda o contraria al sentido com\u00fan, &nbsp;aspecto que ni siquiera mencion\u00f3 Cotech en su recurso. Esto es &nbsp;as\u00ed porque no observa la Sala falta de razonabilidad en punto &nbsp;a la conclusi\u00f3n que los actos desleales (continuados o &nbsp;instant\u00e1neos) prescriban a los dos a\u00f1os siguientes al &nbsp;conocimiento del infractor por el legitimado. &nbsp;<\/p>\n<p>Las anteriores &nbsp;consideraciones son corroboradas por la aplicaci\u00f3n de los &nbsp;criterios de hermen\u00e9utica jur\u00eddica. En efecto, el &nbsp;m\u00e9todo gramatical ordena atender el sentido de la ley cuando &nbsp;es claro (art. 27 C.C.), como sucede con el art\u00edculo 23 de la &nbsp;ley 256 de 1996 que se\u00f1ala con absoluta claridad que las &nbsp;conductas reprochadas prescriben, en todo caso, pasado el plazo &nbsp;respectivo luego de su \u00abrealizaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;o sea, desde su ocurrencia, con absoluta independencia de si se &nbsp;mantiene o no en el tiempo. &nbsp;<\/p>\n<p>El criterio &nbsp;sistem\u00e1tico tambi\u00e9n respalda ese entendimiento pues &nbsp;resulta acorde con el prop\u00f3sito del r\u00e9gimen de &nbsp;competencia desleal \u00abmediante &nbsp;la prohibici\u00f3n de actos y conductas de competencia desleal, en &nbsp;beneficio de todos los que participen en el mercado\u00bb &nbsp;(art. 1\u00ba ley 256 de 1996), pues ello se traduce en que el &nbsp;legitimado debe reclamar oportunamente ante la administraci\u00f3n &nbsp;de justicia, lo que proscribe la presentaci\u00f3n de demandas &nbsp;tard\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, &nbsp;a la luz del art\u00edculo 23 de la ley 256 de 1996 los actos de &nbsp;competencia desleal, sin importar que sean continuados o &nbsp;instant\u00e1neos, prescriben transcurridos dos a\u00f1os desde &nbsp;que el legitimado identifica al infractor o, de todas maneras, &nbsp;transcurridos tres a\u00f1os luego de la realizaci\u00f3n de la &nbsp;conducta, por lo que el cargo resulta impr\u00f3spero. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO SEGUNDO &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo el segundo &nbsp;motivo, sustent\u00f3 la violaci\u00f3n indirecta de la ley &nbsp;sustancial como resultado de errores de derecho por desconocimiento &nbsp;de los art\u00edculos 191, 196 y 197 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, y, de hecho. &nbsp;<\/p>\n<p>Dijo que las &nbsp;equivocaciones jur\u00eddicas consistieron en deducir confesiones &nbsp;de la demanda y del interrogatorio de Cotech para acreditar tanto el &nbsp;dies &nbsp;a quo &nbsp;como el dies &nbsp;ad quem, &nbsp;para lo cual identific\u00f3 los apartes respectivos de esos &nbsp;materiales y las conclusiones del Tribunal en punto a que Cotech &nbsp;sab\u00eda de las conductas desleales y sus autores hacia los a\u00f1os &nbsp;2012 y 2013. &nbsp;<\/p>\n<p>Invoc\u00f3 los &nbsp;siguientes errores de derecho: &nbsp;<\/p>\n<p>1. Sobre el &nbsp;precepto 191 del C\u00f3digo General del Proceso precis\u00f3 que &nbsp;la confesi\u00f3n debe ser expresa y conducente, o sea que el hecho &nbsp;pueda probarse por ese medio y no por otro que exija la ley. Sin &nbsp;embargo, el ad &nbsp;quem &nbsp;\u00abuni[\u00f3] &nbsp;varias frases que de ninguna manera puede ser consideradas como &nbsp;confesi\u00f3n expresa\u00bb &nbsp;y obvi\u00f3 las atestaciones expresas, conscientes y libres de &nbsp;Cotech de que conoci\u00f3 en 2014 los actos desleales, para &nbsp;\u00abpresum[ir] &nbsp;que ese conocimiento se remontaba hasta el 2013, a\u00f1o en el &nbsp;cual Uber Colombia S.A.S., se registr\u00f3 ante C\u00e1mara de &nbsp;Comercio\u00bb, &nbsp;sin que eso se hubiera explicitado. Agreg\u00f3 que, si la &nbsp;violaci\u00f3n de normas se fund\u00f3 en la ausencia de &nbsp;habilitaci\u00f3n para prestar servicios de transporte expedida por &nbsp;la autoridad competente a favor de las demandadas, \u00abse &nbsp;requiere una prueba\u2026 documental, raz\u00f3n por la cual no &nbsp;bastar\u00e1\u2026 la sola confesi\u00f3n\u00bb, &nbsp;pues \u00abla &nbsp;ley exige un medio de prueba diferente\u2026 &nbsp;para acreditar su &nbsp;existencia\u00bb, &nbsp;hecho que tan solo ocurri\u00f3 el 30 de diciembre de 2014 cuando &nbsp;la Superintendencia de Puertos y Transporte expidi\u00f3 la &nbsp;Circular n.\u00ba 24. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Respecto del &nbsp;canon 196 ibidem &nbsp;argument\u00f3 &nbsp;desconocimiento &nbsp;de &nbsp;la indivisibilidad de la confesi\u00f3n, espec\u00edficamente &nbsp;\u00ab[de] &nbsp;las modificaciones, aclaraciones y explicaciones\u2026 frente a la &nbsp;relaci\u00f3n f\u00e1ctica del libelo genitor\u2026 &nbsp;particularmente\u2026 el descorre traslado de las contestaciones &nbsp;[de la demanda] y \u2026 el interrogatorio de&#8230; Cotech\u00bb, &nbsp;sobre los que no se pronunci\u00f3 el Tribunal, agregando que la &nbsp;expedici\u00f3n de la sentencia anticipada \u00abpriv\u00f3 &nbsp;a la demandante de la posibilidad de pedir pruebas en segunda &nbsp;instancia y alegar de conclusi\u00f3n\u00bb, &nbsp;lo cual hubiera \u00abaclarado\u2026 &nbsp;las circunstancias que rodearon la \u201csupuesta confesi\u00f3n\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Precis\u00f3 &nbsp;que el desconocimiento de la regla 197 ejusdem &nbsp;(relacionado con la infirmaci\u00f3n de la confesi\u00f3n) &nbsp;sucedi\u00f3 por haber \u00abcercen[ado] &nbsp;la posibilidad de que se aportaran pruebas o hubiera oposici\u00f3n &nbsp;frente al dicho de las demandadas en segunda instancia y\u2026 &nbsp;desconoci\u00f3 que\u2026 exist\u00edan\u2026 elementos &nbsp;probatorios que aclaraban y dejaban sin efecto las afirmaciones a &nbsp;partir de las cuales el ad quem concluy\u00f3 la existencia de &nbsp;confesi\u00f3n\u00bb, &nbsp;los cuales no fueron contrastados. Agreg\u00f3 que el Tribunal se &nbsp;contradijo cuando tom\u00f3 como inicio de la prescripci\u00f3n &nbsp;el 15 de octubre de 2013 (ingreso de Uber Col al mercado), de acuerdo &nbsp;con su certificado de existencia y representaci\u00f3n legal, pero &nbsp;sostuvo que desde antes (2012) la demandante conoc\u00eda los &nbsp;comportamientos, pues si esa compa\u00f1\u00eda ingres\u00f3 al &nbsp;mercado en 2013, Cotech no pod\u00eda saber de los actos desleales &nbsp;desde 2012. &nbsp;<\/p>\n<p>Sum\u00f3 a sus &nbsp;argumentos que las pruebas aportadas con las contestaciones de &nbsp;demanda datan de 2013 y \u00abfue &nbsp;confesado por\u2026 los titulares de la aplicaci\u00f3n Uber, &nbsp;que\u2026 no estuvo disponible en Colombia si no hasta finales de &nbsp;2013 y\u2026 Uber X\u2026 hasta finales de 2014\u00bb, &nbsp;lo que demuestra que \u00ablas &nbsp;afirmaciones del tribunal son vagas y no observan la multiplicidad de &nbsp;pruebas contrarias a las presuntas confesiones\u00bb, &nbsp;lo que estructura el error de derecho sobre la \u00faltima norma &nbsp;procesal citada. &nbsp;<\/p>\n<p>Especific\u00f3 &nbsp;los siguientes errores de hecho: &nbsp;<\/p>\n<p>1. Cit\u00f3 la &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria en conjunto y de acuerdo con las reglas &nbsp;de la sana cr\u00edtica seg\u00fan el precepto 176 ibid, &nbsp;vulnerado &nbsp;por haberse omitido apreciar las probanzas seg\u00fan esas reglas, &nbsp;alterar los medios suasorios y omitirlos. Precis\u00f3 que la &nbsp;confesi\u00f3n expresa de las demandadas (sobre la titularidad de &nbsp;la aplicaci\u00f3n Uber y el inicio de las actividades en &nbsp;Colombia), la primera circular de la Superintendencia de Puertos y &nbsp;Transportes (n.\u00ba 24 de 30 de diciembre de 2014) sobre la &nbsp;ilegalidad de Uber Black y los art\u00edculos de prensa presentados &nbsp;al descorrer el traslado de las excepciones de m\u00e9rito fueron &nbsp;omitidas, mientras que el certificado de existencia y representaci\u00f3n &nbsp;de Uber Col fue \u00abincorrectamente &nbsp;apreciado o alterado\u00bb &nbsp;por el Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Identific\u00f3 &nbsp;apartes de la demanda sobre que en 2012 aparecieron en Colombia &nbsp;empresas con objetos similares a Cotech para resaltar que no &nbsp;constituyen confesi\u00f3n expresa. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Sostuvo que la &nbsp;menci\u00f3n de la reducci\u00f3n de las llamadas a Cotech en &nbsp;2013 no demuestra la fecha del acto desleal. &nbsp;<\/p>\n<p>4. Precis\u00f3 &nbsp;que el Tribunal se contradijo al restarle credibilidad a Cotech &nbsp;cuando en el interrogatorio dijo haber conocido el servicio de Uber &nbsp;Black en noviembre de 2014 pues entre esa fecha y la presentaci\u00f3n &nbsp;de la demanda hab\u00eda pasado menos de dos a\u00f1os, y no &nbsp;varios como se dijo en la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>Argument\u00f3 &nbsp;que si a\u00fan se apartara de la tesis sobre prescripci\u00f3n &nbsp;de los actos desleales continuados, en todo caso no habr\u00eda &nbsp;operado ese fen\u00f3meno extintivo por la falta de \u00abvalidez\u00bb &nbsp;de las confesiones deducidas por el Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>Reproch\u00f3 &nbsp;que los actos de competencia desleal se contaran desde la &nbsp;constituci\u00f3n de la persona jur\u00eddica que los cometi\u00f3, &nbsp;en vez de cuando se realizaron, y las normas del sector transporte &nbsp;exigen que lo presten personas jur\u00eddicas constituidas en &nbsp;Colombia mediante una habilitaci\u00f3n de la autoridad competente, &nbsp;lo que se deriva en que la sola constituci\u00f3n de Uber Col no &nbsp;puede tomarse como \u00abla &nbsp;comisi\u00f3n de la conducta desleal\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Destac\u00f3 que &nbsp;la transgresi\u00f3n de las normas del transporte en taxi se dio &nbsp;por varios comportamientos como el uso de veh\u00edculos blancos de &nbsp;transporte especial. &nbsp;<\/p>\n<p>Precis\u00f3 que &nbsp;Uber Tech declar\u00f3 que el servicio Uber X estuvo disponible en &nbsp;Colombia a finales de 2014; que Uber B.V. se\u00f1al\u00f3 que la &nbsp;aplicaci\u00f3n estuvo disponible desde octubre de 2013 (lo que &nbsp;contradice la fecha identificada por el Tribunal como dies &nbsp;a quo); &nbsp;que Uber Col acept\u00f3 que empez\u00f3 a operar a finales de &nbsp;2014; que el servicio de las demandadas oper\u00f3 inicialmente con &nbsp;los veh\u00edculos de transporte especial, pero luego, Uber X se &nbsp;lanz\u00f3 en noviembre de 2014, todo lo cual descarta confesi\u00f3n &nbsp;de prescripci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Refiri\u00f3 que &nbsp;debe computarse la prescripci\u00f3n desde el 30 de diciembre de &nbsp;2014, fecha en que el Superintendente Delegado de Tr\u00e1nsito y &nbsp;Transporte anunci\u00f3 la ilegalidad de Uber, m\u00e1xime cuando &nbsp;se desconoc\u00eda desde el inicio si el servicio era o no ilegal. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 &nbsp;sobre la prescripci\u00f3n de tres a\u00f1os que la demanda pod\u00eda &nbsp;haberse radicado en octubre de 2016, pese a que se present\u00f3 en &nbsp;abril de ese a\u00f1o, a lo que sum\u00f3 que \u00abla &nbsp;prescripci\u00f3n es una sanci\u00f3n por inactividad\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>Record\u00f3 que &nbsp;dos de las demandadas son sociedades extranjeras, lo cual impide &nbsp;tener como inicio de las conductas la constituci\u00f3n de Uber &nbsp;Col, adem\u00e1s de que las conductas no se dieron en un solo &nbsp;momento, pues ellas confesaron que empezaron con veh\u00edculos de &nbsp;transporte especial y, luego, con Uber X, lanzado p\u00fablicamente &nbsp;en noviembre de 2014, los cuales vulneran las normas de transporte. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que \u00abel &nbsp;conocimiento de la ilegalidad de la conducta\u2026 se da solo hasta &nbsp;[el] 30 de diciembre de 2014\u00bb, &nbsp;fecha en que la Superintendencia de Tr\u00e1nsito y Transporte &nbsp;anuncia la \u00abilegalidad &nbsp;de Uber\u00bb, &nbsp;por lo que \u00abpod\u00eda &nbsp;iniciar la acci\u00f3n hasta 30 de diciembre de 2016\u00bb, &nbsp;m\u00e1xime cuando desconoc\u00eda si Uber Col estaba habilitada &nbsp;o no para prestar servicio de transporte, dadas las peculiaridades de &nbsp;los veh\u00edculos de transporte especial. &nbsp;<\/p>\n<p>Finaliz\u00f3 &nbsp;diciendo que el conocimiento de los comportamientos desleales se &nbsp;configur\u00f3 una vez se ejecutaron en el mercado, es decir, &nbsp;noviembre de 2014, y la Superintendencia de Puertos y Transporte &nbsp;estableci\u00f3 la \u00abinhabilitaci\u00f3n\u00bb de las &nbsp;demandadas, \u00abhechos &nbsp;que ocurrieron en todo caso en 2015\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>El segundo cargo &nbsp;carece de normas sustanciales vulneradas de manera indirecta, a pesar &nbsp;de que era indispensable que se citara, al menos, una de ellas. Esa &nbsp;sola falencia ser\u00eda suficiente para negar el cargo. Sin &nbsp;embargo, la Sala se ocupar\u00e1 de los errores de hecho y de &nbsp;derecho imputados al Tribunal con el fin de explicar por qu\u00e9 &nbsp;no se configuraron. &nbsp;<\/p>\n<p>1. Resultan &nbsp;incomprensibles las razones por las que Cotech sostuvo que el ad &nbsp;quem transgredi\u00f3 &nbsp;el art\u00edculo 191 del C\u00f3digo General del Proceso, pues no &nbsp;se explicaron los motivos por los que la confesi\u00f3n acerca del &nbsp;momento en que conoci\u00f3 las actividades que originaron la &nbsp;demanda no fue expresa, pues el Tribunal extrajo esa prueba de la &nbsp;demanda y la declaraci\u00f3n de parte de su representante legal. &nbsp;<\/p>\n<p>La oscuridad del &nbsp;planteamiento tambi\u00e9n se predica sobre la otra parte del mismo &nbsp;yerro, pues Cotech se limit\u00f3 a sostener que, en su criterio, &nbsp;la ley exige un medio de prueba distinto a la confesi\u00f3n para &nbsp;probar el momento en que el legitimado identific\u00f3 al &nbsp;infractor, sin precisar cu\u00e1l es esa disposici\u00f3n. En &nbsp;todo caso, como ya se explic\u00f3 al resolver el primer cargo, la &nbsp;autoridad judicial de competencia desleal goza de competencia y &nbsp;autonom\u00eda para determinar y, seg\u00fan el caso, declarar &nbsp;que un comportamiento desleal en el mercado ocurri\u00f3, sin que &nbsp;deba esperar a que otra entidad administrativa o judicial se &nbsp;pronuncie pues, se reitera, no existe prejudicialidad sobre esa &nbsp;materia. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Tampoco se &nbsp;configur\u00f3 la transgresi\u00f3n inmediata del precepto 196 &nbsp;del ibidem, &nbsp;relacionado con la indivisibilidad de la confesi\u00f3n que Cotech &nbsp;dijo haber ocurrido por desconocimiento por parte del Tribunal de sus &nbsp;modificaciones, aclaraciones y explicaciones frente a las &nbsp;manifestaciones de la demanda sobre la fecha en que conoci\u00f3 a &nbsp;los infractores de los comportamientos que motivaron la demanda, &nbsp;adem\u00e1s de hab\u00e9rsele privado de la oportunidad de pedir &nbsp;pruebas y alegar de conclusi\u00f3n en segunda instancia por &nbsp;haberse proferido sentencia anticipada. &nbsp;<\/p>\n<p>Sea lo primero &nbsp;deslindar la segunda parte del yerro, pues devela entremezclamiento &nbsp;indebido de motivos de casaci\u00f3n. Una cosa ser\u00eda la &nbsp;omisi\u00f3n de la oportunidad para solicitar, practicar o decretar &nbsp;pruebas, as\u00ed como para alegar de conclusi\u00f3n, y otra &nbsp;bien distinta el desconocimiento de la indivisibilidad de la &nbsp;confesi\u00f3n. La diferencia radica en que las primeras &nbsp;circunstancias -de haberse presentado- edificar\u00edan una nulidad &nbsp;del proceso, es decir, la causal quinta de casaci\u00f3n, mientras &nbsp;que la segunda edificar\u00eda desconocimiento indirecto de la ley &nbsp;sustancial por la comisi\u00f3n de un error de derecho. Comoquiera &nbsp;que en la demanda de casaci\u00f3n no se invoc\u00f3 ni sustent\u00f3 &nbsp;la causal quinta, la Sala hace a un lado los aspectos relacionados &nbsp;con ella. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre la &nbsp;prohibici\u00f3n de fragmentar la confesi\u00f3n la Sala ha dicho &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;garant\u00eda de la indivisibilidad se justifica por respeto a la &nbsp;forma como el confesante se pronunci\u00f3 para admitir un hecho en &nbsp;contra de sus intereses, pero, con agregaciones o condicionamientos &nbsp;no desquiciados, de modo tal que al dividirla impondr\u00eda un &nbsp;trato desproporcionado e injusto. &nbsp;<\/p>\n<p>Tanto &nbsp;el C. de P. C., como el C\u00f3digo General del Proceso, han &nbsp;se\u00f1alado que la esencia de la confesi\u00f3n versa sobre &nbsp;hechos que generan consecuencias adversas al confesante o que &nbsp;favorezcan a la parte contraria y que la ley no exija otro medio de &nbsp;prueba. Puede ser llana o simple admitiendo el hecho tal cual lo &nbsp;expuso su contraparte; pero tambi\u00e9n calificada, porque le &nbsp;agrega elementos, modificaciones, aclaraciones, explicaciones, &nbsp;circunstancias que por consiguiente pasan a matizarla y &nbsp;transformarla. En este caso, cuando el confesante condiciona el hecho &nbsp;que le es perjudicial y le atribuye elementos diferentes o &nbsp;complementarios a los asignados por su contradictor, se muta en &nbsp;indivisible y, por lo tanto, deber\u00e1 aceptarse con esas &nbsp;modificaciones, caracter\u00edsticas o condicionamientos para no &nbsp;atentar contra este principio de consustancialidad o inherencia &nbsp;probatoria del medio de convicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;regla anterior, sin embargo, no es absoluta. Como lo establec\u00eda &nbsp;el C\u00f3digo de Procedimiento Civil (art\u00edculo 200) y ahora &nbsp;lo reitera el canon 196 del C\u00f3digo General del Proceso, la &nbsp;confesi\u00f3n calificada, indivisible, se transforma en llana en &nbsp;aquellos eventos en que, respecto de las circunstancias agregadas, &nbsp;las cuales, generalmente, benefician al confesante, en el proceso &nbsp;\u00abexista prueba que las desvirt\u00fae\u00bb. Se habla tambi\u00e9n &nbsp;de confesi\u00f3n simple cuando hay lugar a separar los hechos &nbsp;agregados que no guardan \u00ab\u00edntima conexi\u00f3n\u00bb &nbsp;con el que agravia a la parte (CSJ &nbsp;SC379, 1 sep. 2021, rad. 2015-00675) &nbsp;<\/p>\n<p>Siguiendo los &nbsp;precedentes de la Sala, era indispensable que Cotech detallara cu\u00e1les &nbsp;fueron aquellas explicaciones o aclaraciones que, a pesar de tener &nbsp;\u00ab\u00edntima &nbsp;conexi\u00f3n\u00bb, &nbsp;fueron divididas o separadas por el Tribunal para establecer una &nbsp;confesi\u00f3n que tendr\u00eda un alcance distinto de haberse &nbsp;respetado esa regla probatoria. Esto se traduce en que la demandante &nbsp;solamente invoc\u00f3 el postulado de la indivisibilidad de la &nbsp;confesi\u00f3n, sin sustentar de manera suficiente, como era su &nbsp;deber, la forma en que sucedi\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Mucho menos se &nbsp;transgredi\u00f3 el art\u00edculo 197 ejusdem &nbsp;que &nbsp;establece la infirmaci\u00f3n de la confesi\u00f3n, esto es, la &nbsp;posibilidad de desvirtuarla mediante otras pruebas. En primer lugar, &nbsp;porque para estructurarla Cotech aludi\u00f3 a supuestos yerros &nbsp;procedimentales derivados de haberse proferido sentencia anticipada &nbsp;que, como ya se ha dicho, no se hicieron valer por el camino que &nbsp;correspond\u00eda; en segundo t\u00e9rmino, reflejan que la &nbsp;demandante busca que prevalezca su visi\u00f3n sobre otros &nbsp;elementos de juicio con el fin de sustentar que la fecha en que supo &nbsp;de los infractores de las reglas del mercado fue distinta a la &nbsp;establecida por el ad &nbsp;quem, sin &nbsp;que ello equivalga a estructurar un verdadero yerro &nbsp;jur\u00eddico-probatorio. Esto quiere decir que Cotech no invoca la &nbsp;transgresi\u00f3n de tal regla probatoria, sino que aspira que sea &nbsp;acogida su manera de interpretar el material de convicci\u00f3n, lo &nbsp;cual est\u00e1 lejos de constituir un error de derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>4. Algo parecido &nbsp;se predica del supuesto desconocimiento de las reglas de la sana &nbsp;cr\u00edtica y la valoraci\u00f3n en conjunto de las pruebas, &nbsp;invocado como un error de hecho, a pesar de que equivale a uno de &nbsp;derecho por tratarse de la transgresi\u00f3n del art\u00edculo &nbsp;176 ejusdem. &nbsp;Adem\u00e1s, &nbsp;no se evidencia que los medios de convicci\u00f3n se\u00f1alados &nbsp;por Cotech (supuesta confesi\u00f3n de las demandadas, circular n. &nbsp;\u00ba 24 de 30 de diciembre de 2014 o notas de prensa) fueron objeto &nbsp;de adici\u00f3n o supresi\u00f3n en su contenido objetivo, &nbsp;circunstancia que, por dem\u00e1s, debe establecerse de forma &nbsp;evidente y manifiesta para que estructure un verdadero yerro de &nbsp;hecho. &nbsp;<\/p>\n<p>5. Resultan &nbsp;livianas las alusiones a los apartes de la demanda para deducir sin &nbsp;mayores explicaciones que no hubo confesi\u00f3n sobre la fecha en &nbsp;que la demandante conoci\u00f3 a los infractores, pues no &nbsp;desvirt\u00faan las conclusiones del Tribunal para tener por &nbsp;probado ese aspecto. Lo mismo sucede con la alusi\u00f3n de la &nbsp;reducci\u00f3n de llamadas en 2013, pues la accionante no &nbsp;desarroll\u00f3 c\u00f3mo daba pie a un defecto f\u00e1ctico &nbsp;cometido al momento de establecer la fecha de conocimiento de la &nbsp;infracci\u00f3n por parte del legitimado, de lo cual depende el d\u00eda &nbsp;de cumplimiento del t\u00e9rmino prescriptivo. &nbsp;<\/p>\n<p>6. Finalmente, las &nbsp;alusiones deshilvanadas sobre la fecha en la que se presentaron los &nbsp;comportamientos desleales solo buscan que la Sala acoja el criterio &nbsp;probatorio del demandante, en perjuicio del adoptado por el Tribunal, &nbsp;lo que de ninguna forma estructura un defecto de hecho que se &nbsp;presenta, vale la pena recordarlo, cuando se altere de manera &nbsp;manifiesta y evidente, el contenido objetivo y material de una &nbsp;prueba, por adici\u00f3n o cercenamiento. Tampoco tienen el peso &nbsp;suficiente las alusiones al momento en que se constituy\u00f3 como &nbsp;sociedad Uber Col, entre otros aspectos sin ning\u00fan orden en la &nbsp;exposici\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed las &nbsp;cosas, por estas razones, resulta infundado el segundo cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Primero: En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, Agraria y Rural, administrando justicia en &nbsp;nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, NO &nbsp;CASA la &nbsp;sentencia que &nbsp;el Tribunal Superior de Distrito Judicial de Bogot\u00e1, Sala &nbsp;Civil, profiri\u00f3 el 18 de junio de 2020 en el proceso &nbsp;declarativo promovido por Comunicaciones Tech y Transporte S.A. \u2013 &nbsp;Cotech S.A. contra Uber B.V., Uber Technologies, Inc. y Uber Colombia &nbsp;S.A.S. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;firme esta providencia devu\u00e9lvase la actuaci\u00f3n surtida &nbsp;al Tribunal de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de la Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;ausencia justificada &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Naciones Unidas, CNUDMI\/UNCITRAL. Ley &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Modelo de la CNUDMI sobre Comercio Electr\u00f3nico con la Gu\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para su incorporaci\u00f3n al derecho interno, Nueva &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;York, 1999, p. 16. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CRUZ, Isabel et al. Contemporary &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Collaborative Consumption. Trust and reciprocity revisited, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Springer Vs., p. 2. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;BOTSMAN, Rachel y ROGERS, Roo. What\u2019s mine is yours. The rise &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;of collaborative consumption. Harper Collins, cap. 10. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PARKER, Geoffrey. Platform revolution. How networked markets are &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;transforming the economy and how to make them work for you., W.W. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Norton and company, New York, London. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Disponible &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en https:\/\/www.itu.int\/en\/ITU-D\/Statistics\/Pages\/stat\/default.aspx &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CRUZ, Isabel et al. Op. Cit., p. 3. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ibidem, p. 78. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;POSNER, Richard A. ANTITRUST IN THE NEW ECONOMY, Antitrust Law &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Journal, Vol. 68, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 3 (2001), pp. 925-943. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;POSNER, Richard A. Op. Cit. pp. 925-943. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin embargo, el concepto de \u00abprosumer\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no es del todo nuevo, pues data de la d\u00e9cada de 1980. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CRUZ, Isabel et al. Op. Cit., p. 42 &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;BOTSMAN, Rachel y ROGERS, Roo. Op. Cit., cap. 4. &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PARKER, Geoffrey et al. Op. Cit., London. &nbsp;<\/p>\n<p>14\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;POSNER, Richard A. Op. Cit., &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pp. 925-943. &nbsp;<\/p>\n<p>15\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SCHAUER, Frederick. Pensar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como un abogado. Una nueva introducci\u00f3n al razonamiento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;jur\u00eddico, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Marcial Pons, Madrid, p. 201. &nbsp;<\/p>\n<p>16\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PARKER, Geoffrey, et al. Op. Cit., London. &nbsp;<\/p>\n<p>17\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Establece el art\u00edculo 8\u00ba de la ley 256 que es desviaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la clientela \u00ab\u2026 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;toda conducta que tenga como objeto o como efecto desviar la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;clientela de la actividad, prestaciones mercantiles o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;establecimientos ajenos, siempre que sea contraria a las sanas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;costumbres mercantiles o a los usos honestos en materia industrial o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comercial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>18\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;MANCISIDOR, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mikel. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho humano a la ciencia: Un viejo derecho con un gran futuro, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Anuario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Derechos Humanos, N\u00daM. 13 (2017), pp. 211-221; DONDERS, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Yvonne. The &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;right to enjoy the benefits of scientific progress: in search of &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;state obligations in relation to health, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Med Health Care and Philos (2011) 14, p.371\u2013381. &nbsp;<\/p>\n<p>19\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La violaci\u00f3n de normas consiste en \u00ab\u2026la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;efectiva realizaci\u00f3n en el mercado de una ventaja competitiva &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;adquirida frente a los competidores mediante la infracci\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;una norma jur\u00eddica. La ventaja ha de ser significativa\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>20\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ SC4174-2021, Rad. 2013-11183-01, 13 oct 2021; CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC5473-2021, Rad. 2017-40845, 16 dic 2021; CSJ SC575-2022, 4 abr. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2022, Rad. 2006-00226; ver tambi\u00e9n MEN\u00c9NDEZ, Aurelio. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La competencia desleal. Editorial Civitas S.A., 1988. p. 115 y ss. &nbsp;<\/p>\n<p>21\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;EMPARANZA, Alberto. Violaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de normas., &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en Comentario pr\u00e1ctico a la ley de competencia desleal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Fernando Mart\u00ednez Sanz -dir-), Tecnos, 2009, p. 258. &nbsp;<\/p>\n<p>22\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;GARC\u00cdA P\u00c9REZ, Rafael. Ley &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de competencia desleal, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pamplona, Aranzandi, 2008, p. 367. &nbsp;<\/p>\n<p>23\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;OTAMENDI RODR\u00cdGUEZ-BETHENCOURT, Juan Jos\u00e9. Comentarios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a la ley de competencia desleal, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pamplona, Aranzadi, p. 242. &nbsp;<\/p>\n<p>24\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Naciones Unidas, Cepal, Red de Reestructuraci\u00f3n y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Competitividad, Organizaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;industrial y competencia en las telecomunicaciones en Am\u00e9rica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Latina: estrategias de empresas, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Santiago de Chile, 2005, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p. 9. &nbsp;<\/p>\n<p>25\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Previsto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en el art\u00edculo 230 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;seg\u00fan el cual \u00ablos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;jueces, en sus providencias, s\u00f3lo est\u00e1n sometidos al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;imperio de la ley\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>27\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;GUASTINI, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ricardo. Interpretar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y argumentar, Centro &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Estudios Pol\u00edticos y Constitucionales, Madrid, 2021, p. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;141. &nbsp;<\/p>\n<p>28\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;BARONA VILAR, Silvia. Competencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;desleal, T. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;II, Valencia, Tirant lo Blanch, 2008, p. 904. &nbsp;<\/p>\n<p>29\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La doctrina precisa que la posibilidad de formular las pretensiones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no se refiere a obst\u00e1culos propios o intr\u00ednsecos del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demandante, sino de las circunstancias de hecho que rodean la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;infracci\u00f3n. Cfr. CERVERA MART\u00cdNEZ, Marta. Acciones y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;legitimaci\u00f3n ante un acto de competencia desleal. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Prescripci\u00f3n, en Tratado de derecho de la competencia y la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;publicidad, Jos\u00e9 Antonio Garc\u00eda Cruces (dir.), Tirant &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lo Blanch, p. 1919. &nbsp;<\/p>\n<p>30\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las diferencias entre los reg\u00edmenes espa\u00f1ol y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;colombiano de prescripci\u00f3n pueden ser m\u00e1s hondas, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;porque la doctrina de ese pa\u00eds ha llegado, inclusive, al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extremo de se\u00f1alar que la prescripci\u00f3n objetiva de los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;actos desleales \u00abno permite ser interrumpida, al punto que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;incluso\u2026 ha llegado a ser reconocido como un plazo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;caducidad\u2026 que permitir\u00eda su apreciaci\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;oficio por el juzgador sin necesidad de ser aducid de parte\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al respecto Cfr. BENEYTO, Killian. Acciones, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;legitimaci\u00f3n y prescripci\u00f3n en materia de competencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;desleal, en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Actos de competencia desleal y su tratamiento procesal. Un estudio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pr\u00e1ctico de la ley de competencia desleal (LCD), Valencia, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tirant lo Blanch, p.306. Esa posici\u00f3n es absolutamente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;contraria a la de Colombia, donde ambos plazos, subjetivo y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;objetivo, son de prescripci\u00f3n, y no de caducidad, por lo que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;requieren petici\u00f3n de parte y no pueden ser declarados &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;oficiosamente. &nbsp;<\/p>\n<p>31\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PE\u00d1A L\u00d3PEZ, Fernando. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El dies a quo y el plazo de prescripci\u00f3n de las acciones de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;responsabilidad por da\u00f1os en el CC: criterios procedentes de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;algunos textos europeos de soft law y del Derecho estadounidense que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;podr\u00edan servir para su reforma e interpretaci\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;InDret, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4, Barcelona, 2011, p. 13. &nbsp;<\/p>\n<p>32\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>33\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Urie v. Thompson, 337 U.S. 163 (Sup. Ct. 1949). &nbsp;<\/p>\n<p>34\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PE\u00d1A L\u00d3PEZ, Fernando. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Op. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cit., p. 15. &nbsp;<\/p>\n<p>35\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>36\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;United &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;States v. Kubrick 444 U.S. 111 (Sup. Ct. 1979). &nbsp;<\/p>\n<p>37\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;BARONA VILAR, Silvia. Op. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cit., &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p. 912 y 913. &nbsp;<\/p>\n<p>38\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ib\u00eddem, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p. 906 y 921. &nbsp;<\/p>\n<p>39\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;BENEYTO, Killian. Op. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cit., &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p. 305 y 306. &nbsp;<\/p>\n<p>40\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ibidem, p. 305 y 306. &nbsp;<\/p>\n<p>41\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CERVERA MART\u00cdNEZ, Marta. Op. Cit., p. 1919. &nbsp;<\/p>\n<p>42\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SCHAUER, Frederick. Op. Cit., p. 167. &nbsp;<\/p>\n<p>43\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La doctrina cita como ejemplos las expresiones \u00abigualdad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ante la ley\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abesfuerzo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;razonable\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;o \u00abdemora &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;injustificada\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ib\u00eddem, p. 167. &nbsp;<\/p>\n<p>44\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SCHAUER, Frederick. Op. Cit., p. 173, 174. &nbsp;<\/p>\n<p>45\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sentencia citada en BENEYTO, Killian. Op. Cit., p. 304. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC370-2023 (2016-02106-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; SC370-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-31-99-001-2016-02106-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veinticuatro de agosto de dos mil &nbsp;veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., diez (10) de octubre de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp; Decisi\u00f3n &nbsp;del recurso de casaci\u00f3n de Comunicaciones Tech y Transporte [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[67],"tags":[],"class_list":["post-76629","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-octubre-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76629","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76629"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76629\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76629"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76629"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76629"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}