{"id":76830,"date":"2024-05-20T22:44:32","date_gmt":"2024-05-20T22:44:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc11599-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:44:32","modified_gmt":"2024-05-20T22:44:32","slug":"stc11599-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc11599-2023\/","title":{"rendered":"STC11599 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC11599-2023 <\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC11599-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2023-03841-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de dieciocho de octubre de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., dieciocho (18) de octubre de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida por &nbsp;Elcy &nbsp;Cristina Navia Ruiz &nbsp;contra &nbsp;la Sala Civil Familia del Tribunal Superior de Popay\u00e1n, &nbsp;tr\u00e1mite al que fue vinculado el Juzgado Tercero de Familia de &nbsp;esa ciudad, y citadas &nbsp;las partes e intervinientes en el proceso de &nbsp;existencia de uni\u00f3n marital de hecho y de sociedad patrimonial &nbsp;entre compa\u00f1eros permanentes &nbsp;No. 2021-00068-00. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;solicitante invoc\u00f3 la protecci\u00f3n de los derechos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fundamentales al debido proceso, igualdad de trato y acceso a la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;administraci\u00f3n de justicia, presuntamente vulnerados por la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;autoridad judicial accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>Manifest\u00f3 &nbsp;que, propuso proceso declarativo de existencia de uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho y sociedad patrimonial entre compa\u00f1eros &nbsp;permanentes contra David Alejandro Rivera Rueda, con quien convivi\u00f3 &nbsp;por m\u00e1s de 5 a\u00f1os, 9 meses y 19 d\u00edas, entre mayo &nbsp;de 2015 y hasta febrero de 2021, periodo durante el cual construyeron &nbsp;un patrimonio econ\u00f3mico. &nbsp;<\/p>\n<p>Explic\u00f3 &nbsp;que el Juzgado Tercero de Familia de Popay\u00e1n, en la audiencia &nbsp;celebrada el 1\u00ba de agosto de 2023, no tuvo en cuenta lo alegado &nbsp;en conclusi\u00f3n por su apoderado cuando afirm\u00f3 que con &nbsp;ocasi\u00f3n de la violencia psicologica a la que fue sometida, el &nbsp;fallo deb\u00eda tener una perspectiva de g\u00e9nero, puesto &nbsp;que, se vio obligada a abandonar el hogar porque su excompa\u00f1ero &nbsp;la \u00abech\u00f3\u00bb &nbsp;de la casa, lo anterior, porque al proferir la sentencia, solamente &nbsp;resolvi\u00f3 \u00abRespecto &nbsp;de la uni\u00f3n marital de hecho: \u201cque entre Elcy Cristina &nbsp;Navia Ruiz y David Alejandro Rivera Rueda, se conform\u00f3 una &nbsp;uni\u00f3n marital de hecho desde el 09\/11\/2018 al 08\/06\/2020\u201d. &nbsp;Respecto a la sociedad patrimonial resolvi\u00f3: \u201cno se &nbsp;conform\u00f3 sociedad patrimonial\u201d y, en consecuencia, &nbsp;declar\u00f3 pr\u00f3speras las excepciones de m\u00e9rito &nbsp;denominadas: \u201ctemporalidad de la uni\u00f3n marital y no &nbsp;constituci\u00f3n de la sociedad patrimonial\u201d, e impr\u00f3spera &nbsp;la denominada \u201cmala fe\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 &nbsp;que su apoderado inconforme con lo resuelto, interpuso recurso de &nbsp;apelaci\u00f3n, y sustent\u00f3 los reparos en el hecho que i) &nbsp;se hab\u00eda desconocido la comunidad de vida de los compa\u00f1eros &nbsp;permanentes, ii) &nbsp;neg\u00f3 &nbsp;los alcances jur\u00eddicos para constituir la uni\u00f3n marital &nbsp;de hecho, desde febrero del a\u00f1o 2015 a octubre del a\u00f1o &nbsp;2018, iii) &nbsp;no resolvi\u00f3 sobre la tacha formulada a los testigos del &nbsp;demandado, &nbsp;iv) &nbsp;tampoco hizo un an\u00e1lisis de la convivencia de Elcy y David, en &nbsp;la construcci\u00f3n y desarrollo del patrimonio econ\u00f3mico &nbsp;del demandado y, v) &nbsp;no estudio todos los medios probatorios arrimados en la demanda, &nbsp;porque la decisi\u00f3n se fundament\u00f3 solo en los &nbsp;testimonios. &nbsp;<\/p>\n<p>Sostuvo &nbsp;que el Tribunal Superior de Popay\u00e1n, confirm\u00f3 la &nbsp;sentencia apelada el 24 de agosto de 2023, pronunciamiento en el que &nbsp;incurri\u00f3 en v\u00eda de hecho por defecto f\u00e1ctico, &nbsp;porque no &nbsp;examin\u00f3 el material probatorio en conjunto, bajo las reglas de &nbsp;la sana cr\u00edtica, pues se refiri\u00f3 \u00fanicamente a &nbsp;los testigos de las partes, y sobre estas pruebas \u00abse &nbsp;explaya a realizar un an\u00e1lisis jur\u00eddico, el cual &nbsp;tampoco compartimos, sin embargo por lo menos los analizaron, pero &nbsp;frente a las pruebas documentales o los interrogatorios de parte no &nbsp;existe una revisi\u00f3n profunda, ni tampoco le dan alcance alguno &nbsp;sobre la litis y la perspectiva de g\u00e9nero\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Consider\u00f3, &nbsp;adem\u00e1s, que en el fallo \u00abSe &nbsp;omitieron &nbsp;precisiones de vital importancia para que el juzgado se dispusiera a &nbsp;reconocer la uni\u00f3n marital de hecho desde el a\u00f1o 2015. &nbsp;Estas precisiones son: Como crece exponencialmente el patrimonio de &nbsp;David Alejandro en el periodo de tiempo 2015 &#8211; 2021, justo en la &nbsp;\u00e9poca en que tuvo mayor participaci\u00f3n actividad en la &nbsp;empresa de ambos, adem\u00e1s se narra la violencia psicol\u00f3gica &nbsp;y econ\u00f3mica ejercida por el demandado contra m\u00ed y las &nbsp;caracter\u00edsticas de comunidad de vida permanente y singular &nbsp;entre ambos en lo concerniente a los a\u00f1os 2015 a 2017, periodo &nbsp;que no fue reconocido como fundante de la relaci\u00f3n marital de &nbsp;hecho, s\u00f3lo se reconoci\u00f3 a partir de noviembre de 2018 &nbsp;hasta el a\u00f1o 2021\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 &nbsp;que el \u00fanico recurso viable era el extraordinario de casaci\u00f3n, &nbsp;pero seg\u00fan el art\u00edculo 338 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso, la cuant\u00eda del proceso para recurrir debe ser &nbsp;sobre los 1000 smmlv, pero los bienes de la sociedad patrimonial que &nbsp;se pretend\u00eda declarar no superan ese monto, por lo que el &nbsp;\u00fanico medio judicial con el que cuenta es la acci\u00f3n de &nbsp;tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Con fundamento en esos hechos, solicit\u00f3 ordenar al Tribunal &nbsp;Superior de Popay\u00e1n declarar sin valor y efecto la sentencia &nbsp;proferida el 24 de agosto de 2023, para en su lugar, proferir un &nbsp;nuevo fallo en el que se valoren en su integridad, de manera amplia, &nbsp;y suficiente, todas las pruebas legalmente arrimadas y practicadas en &nbsp;el proceso \u00abcon &nbsp;la &nbsp;perspectiva de g\u00e9nero, teniendo en cuenta el enfoque &nbsp;diferencial que se debe dar a m\u00ed caso de acuerdo al contexto &nbsp;de violencia econ\u00f3mica y psicol\u00f3gica al que fui &nbsp;sometida por mi ex compa\u00f1ero permanente DAVID ALEJANDRO RIVERA &nbsp;RUEDA\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Una vez asumido su conocimiento, se admiti\u00f3 la acci\u00f3n &nbsp;de tutela, y dispuso el traslado a los involucrados, as\u00ed como &nbsp;la citaci\u00f3n a las partes e intervinientes en la acci\u00f3n &nbsp;popular para que ejercieran su derecho a la defensa.\u202f&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y &nbsp;VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Juzgado Tercero de Familia de Popay\u00e1n, respondi\u00f3 que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;le asiste raz\u00f3n a la accionante, pues todas las actuaciones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;desarrolladas en el proceso se realizaron respetando las debidas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;formalidades y ritualidades, as\u00ed como el derecho de defensa y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;contradicci\u00f3n que asist\u00eda tanto a la parte demandante &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como demandada, y la sentencia la profiri\u00f3 luego de hacer un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;riguroso an\u00e1lisis de la prueba legal y oportunamente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recaudada, que se consider\u00f3 en su momento conducente y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pertinente decretar y practicar, la cual llev\u00f3 a tomar las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;decisiones que se plasmaron en la parte resolutiva. &nbsp;<\/p>\n<p>Refiri\u00f3 &nbsp;que la accionante acudi\u00f3 a este mecanismo excepcional como una &nbsp;instancia adicional, obviando las v\u00edas ordinarias procesales &nbsp;legamente estatuidas para recurrir las providencias judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;apoderada judicial de David Alejandro Rivera Rueda en calidad de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demandado, pidi\u00f3 negar la acci\u00f3n de tutela, porque lo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pretendido por la demandante es plantear nuevamente y como una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;alternativa adicional la controversia que fue resuelta. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Al momento de presentar el proyecto de fallo, no se hab\u00edan &nbsp;recibido otras respuestas. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Solo &nbsp;las &nbsp;providencias judiciales arbitrarias con directa repercusi\u00f3n en &nbsp;las garant\u00edas fundamentales de las partes o de terceros, son &nbsp;susceptibles de cuestionamiento por v\u00eda de tutela, siempre y &nbsp;cuando, claro est\u00e1, su titular haya agotado los medios legales &nbsp;ordinarios dispuestos para hacerlos prevalecer dentro del &nbsp;correspondiente asunto y acuda a esta jurisdicci\u00f3n &nbsp;oportunamente. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En &nbsp;el asunto que ocupa la atenci\u00f3n de la Sala, la se\u00f1ora &nbsp;Elcy &nbsp;Cristina Navia Ruiz, &nbsp;dirige &nbsp;su reclamo &nbsp;contra &nbsp;la sentencia proferida por el Tribunal Superior de Popay\u00e1n el &nbsp;24 de agosto de 2023, en la que confirm\u00f3 la decisi\u00f3n &nbsp;del juzgador de primer grado, porque consider\u00f3 que en la &nbsp;decisi\u00f3n no realiz\u00f3 la valoraci\u00f3n de la &nbsp;totalidad de las pruebas practicadas en el proceso frente a los hitos &nbsp;temporales de la uni\u00f3n marital de hecho. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Analizado &nbsp;el expediente digital del proceso remitido a este tr\u00e1mite, se &nbsp;advierte que esa Corporaci\u00f3n, tras referirse a los &nbsp;antecedentes del caso y relacionar los argumentos de la apelaci\u00f3n &nbsp;de la accionante, relativos a la indebida valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria que efectu\u00f3 el a &nbsp;quo, &nbsp;espec\u00edficamente porque no examin\u00f3 la totalidad de las &nbsp;pruebas con las que acredit\u00f3 que la uni\u00f3n marital de &nbsp;hecho que existi\u00f3 desde el 8 de mayo de 2015 y hasta el 27 de &nbsp;febrero de 2020, y porque tampoco se refiri\u00f3 a la tacha &nbsp;propuesta respecto de los testigos del demandado, y adem\u00e1s &nbsp;desconoci\u00f3 la ayuda, as\u00ed como el socorro mutuo &nbsp;existente entre los compa\u00f1eros, quienes trabajaron de manera &nbsp;mancomunada en la empresa de David &nbsp;Alejandro Rivera Rueda, se ocup\u00f3 de definir &nbsp;la uni\u00f3n marital de hecho seg\u00fan la Ley 54 de 1990, sus &nbsp;caracter\u00edsticas, los requisitos de la uni\u00f3n, as\u00ed &nbsp;como los efectos patrimoniales, y cuando ocurre la terminaci\u00f3n &nbsp;de la situaci\u00f3n de hecho, citando doctrina y jurisprudencia &nbsp;aplicable al caso en estudio. &nbsp;<\/p>\n<p>Enseguida, &nbsp;anot\u00f3 que \u00abaun &nbsp;cuando la demandante insiste en la conformaci\u00f3n de una &nbsp;comunidad de vida permanente, singular y continua, con el demandado, &nbsp;dentro de los extremos temporales citados en la demanda, no existen &nbsp;elementos de juicio que as\u00ed los respalden, raz\u00f3n por la &nbsp;que el an\u00e1lisis de los medios demostrativos realizado por la A &nbsp;Quo ser\u00e1 refrendado por esta Corporaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;relaci\u00f3n con los interrogatorios, dijo que demandante y &nbsp;demandado coincidieron &nbsp;al afirmar que, &nbsp;(\u2026) &nbsp;en el 2017 David Alejandro propuso matrimonio a Elcy Cristina, y que, &nbsp;en el 2018 se fueron a \u201cvivir juntos\u201d. Asever\u00f3 a &nbsp;su turno la demandante, que su relaci\u00f3n inici\u00f3 desde el &nbsp;2015, \u201cdesde mayo de 2015 empezamos a salir de forma &nbsp;constante\u201d, aclarando que para esa \u00e9poca ella y el &nbsp;demandado ten\u00edan residencias separadas, explicando que ella &nbsp;viv\u00eda en el barrio la paz: \u201cyo compart\u00eda &#8211; la &nbsp;vivienda &#8211; con mi hermana entonces nosotros viv\u00edamos all\u00e1 &nbsp;cuatro personas y \u00e9l viv\u00eda en una casa de 2 &nbsp;habitaciones con su pap\u00e1 (&#8230;), &nbsp;y &nbsp;enfatiz\u00f3 \u00abque &nbsp;cuando pernoctaba en la casa del demandado ubicada en Atardeceres de &nbsp;la Pradera, lo que ten\u00eda all\u00e1 era \u201cun cepillo de &nbsp;dientes, porque siempre ando con mis cosas en mi maleta\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Indic\u00f3 &nbsp;que los testimonios eran consistentes en que entre las partes existi\u00f3 &nbsp;una relaci\u00f3n de tipo sentimental y corroboraban que la &nbsp;convivencia se dio bajo el mismo techo, as\u00ed, la se\u00f1ora &nbsp;Ruiz Navia madre de la demandante, sostuvo \u00abque &nbsp;en el 2018 \u201cconvivieron en la finca que compraron en los &nbsp;Robles\u201d \u2026 cuando iniciaron la relaci\u00f3n \u201clo &nbsp;que quer\u00edan era organizarse bien y tener un buen negocio como &nbsp;para poder vivir y comprar una casa para ellos\u201d lo que se &nbsp;materializ\u00f3 en \u201cla finca de los Robles\u00bb lugar de &nbsp;cual se fue Elcy Cristina, en junio de 2020\u00bb y agreg\u00f3 &nbsp;que \u00abmi hija nunca se movi\u00f3 de la casa donde est\u00e1 &nbsp;viviendo aqu\u00ed en Popay\u00e1n iba se quedaba un d\u00eda, &nbsp;pero ella se ven\u00eda para ac\u00e1\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Refiri\u00f3 &nbsp;que \u00ablos &nbsp;testigos Danna Lizeth Valenzuela L\u00f3pez, Eiver Becerra C\u00f3rdoba &nbsp;y Gerardo Antonio Mu\u00f1oz Guti\u00e9rrez, compa\u00f1eros &nbsp;y\/o amigos de la demandante, saben porque ella les contaba, sobre la &nbsp;relaci\u00f3n de pareja que sostuvo con el demandado, con quien &nbsp;compartieron una o ninguna ocasi\u00f3n. Danna Liseth y Gerardo &nbsp;Antonio nunca visitaron su hogar, haci\u00e9ndolo Eiver Becerra una &nbsp;sola vez, cuando fue invitado a un almuerzo y a \u201ccoger &nbsp;granadillas\u201d a la finca ubicada en la vereda \u201cLos &nbsp;Robles\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Expuso &nbsp;respecto de las declaraciones de terceros invocados por del &nbsp;demandado, no prosper\u00f3 la tacha de sospecha y sus &nbsp;declaraciones que coinciden con la informaci\u00f3n manifestada por &nbsp;la demandante, sin evidenciar parcialidad alguna que permitiera &nbsp;descalificarlas. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 &nbsp;que las se\u00f1oras Liliam &nbsp;Mar\u00eda Paz Ruiz, Ana Luc\u00eda Paz y Jos\u00e9 Daniel &nbsp;Rivera Rueda relataron que cuando su hermano \u00abel &nbsp;demandado &#8211; viv\u00eda en Atardeceres de La Pradera lo hac\u00eda &nbsp;junto a su padre sin que all\u00e1 pudiesen determinar que tambi\u00e9n &nbsp;pernoctaba la demandante\u00bb., &nbsp;por su &nbsp;parte, la se\u00f1ora Mar\u00eda Fernanda Cer\u00f3n afirm\u00f3 &nbsp;que, \u00abCuando &nbsp;llegu\u00e9 a la casa atardeceres de la pradera, pues era f\u00e1cil, &nbsp;evidenciar que esa casa era habitada por hombres porque nosotras las &nbsp;mujeres somos de detallitos y de cosas bonitas. La casa, pues estaba &nbsp;limpia porque ten\u00edan una chica que les hac\u00eda aseo, pero &nbsp;era evidente que era una casa habitada por hombres, un escritorio en &nbsp;la mitad de la sala lo s\u00e9 porque \u00e9l me mostr\u00f3 &nbsp;ese d\u00eda la casa para ver si a m\u00ed me gustaba\u201d, &nbsp;agregando que, en ese lugar, solo estaban las pertenencias del &nbsp;demandado y su padre\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que los declarantes solicitados por las partes, en ning\u00fan &nbsp;momento hicieron menci\u00f3n de comportamientos de la pareja que &nbsp;revelaran comunidad de vida durante los a\u00f1os 2015, 2016 y 2017 &nbsp;adem\u00e1s desconoc\u00edan &nbsp;la &nbsp;circunstancias de modo en las que se hubiese podido desarrollar la &nbsp;uni\u00f3n marital, m\u00e1xime cuando la misma demandante \u00aben &nbsp;la demanda y al rendir interrogatorio de parte, afirma con fuerza de &nbsp;confesi\u00f3n, que a inicios de la relaci\u00f3n sal\u00eda de &nbsp;manera constante con el demandado pero que viv\u00edan en &nbsp;residencias separadas, informaci\u00f3n con la que coincidi\u00f3 &nbsp;su progenitora; gestando un proyecto de vida con el demandado y &nbsp;viviendo bajo un mismo techo y lecho cuando adquirieron el bien &nbsp;inmueble ubicado en la vereda \u201cLos Robles\u201d, lo que solo &nbsp;acaeci\u00f3 en el a\u00f1o 2018\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente &nbsp;concluy\u00f3 que &nbsp;\u00abla &nbsp;ayuda y socorro mutuo, la permanencia, la unidad y la convivencia que &nbsp;sin interrupciones mantuvo la pareja, no puede ubicarse antes de esa &nbsp;calenda, pues en periodos anteriores a esta, fue la misma demandante &nbsp;quien refrend\u00f3 que en la casa del demandado ubicada en &nbsp;atardeceres de la pradera ni siquiera exist\u00edan pertenencias &nbsp;suyas, en descr\u00e9dito de una verdadera cohabitaci\u00f3n, de &nbsp;la que tampoco ninguna prueba dio raz\u00f3n, siendo nulos, los &nbsp;detalles sobre las vivencias propias de una familia, para cuando ella &nbsp;viv\u00eda con su hija y hermana en una casa y el demandado lo &nbsp;hac\u00eda al lado de su padre, en otra\u00bb, &nbsp;la &nbsp;cohabitaci\u00f3n no se dio durante largos periodos de a\u00f1os, &nbsp;porque demandante y demandado continuaron en residencias separadas, y &nbsp;la comunidad de vida se materializ\u00f3 solo hasta el a\u00f1o &nbsp;2018. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>4. As\u00ed &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las cosas, no advierte la Sala amenaza o vulneraci\u00f3n de los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derechos fundamentales invocados, puesto que el Tribunal Superior &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;accionado contrario a lo afirmado procedi\u00f3 a valorar todas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las pruebas testimoniales, as\u00ed como los interrogatorios que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;rindieron las partes en contienda, siendo de relevancia el de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demandante, pues fue ella misma quien dijo que se fueron a vivir en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el a\u00f1o 2018, porque antes ten\u00edan \u00abresidencias &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;separadas\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;manifestaci\u00f3n ratificada por su progenitora cuando declar\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que desde ese a\u00f1o \u00ab2018\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comenzaron a vivir juntos. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, en cu\u00e1nto al momento en que comenz\u00f3 la vida en &nbsp;com\u00fan, lo expresado en la demanda fue a partir del a\u00f1o &nbsp;2015, sin embargo esa aseveraci\u00f3n no encontr\u00f3 respaldo &nbsp;alguno, porque las declaraciones de los testigos solicitados por la &nbsp;accionante no aportaron ninguna informaci\u00f3n sobre ese hecho, &nbsp;pues se limitaron a referir que ten\u00edan conocimiento de la &nbsp;relaci\u00f3n por lo que les contaba la demandante, y los citados &nbsp;por el demandado coincidieron en relatar que para esa \u00e9poca en &nbsp;la finca Los Robles solo resid\u00edan el demandado y su padre. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;conclusi\u00f3n, luego de examinar las pruebas en conjunto de &nbsp;acuerdo con las reglas de la sana cr\u00edtica, encontr\u00f3 que &nbsp;los testigos en ning\u00fan momento hicieron menci\u00f3n de &nbsp;comportamientos de la pareja que revelaran comunidad de vida durante &nbsp;los a\u00f1os 2015, 2016 y 2017, pues coincidieron en afirmar que &nbsp;comenz\u00f3 hasta el a\u00f1o 2018, la que perdur\u00f3 hasta &nbsp;el 2020 cuando la demandante dej\u00f3 la finca, aunado al hecho &nbsp;que la se\u00f1ora Navia Ruiz tambi\u00e9n lo ratific\u00f3 en &nbsp;el interrogatorio de parte. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;De acuerdo con lo anotado, no se establece desafuero o arbitrariedad &nbsp;en los razonamientos del Tribunal Superior accionado, el que, &nbsp;atendiendo al material probatorio, las alegaciones de las partes, as\u00ed &nbsp;como la Ley 54 de 1990, estableci\u00f3 como hito temporal del &nbsp;inicio de la convivencia el a\u00f1o 2018 &nbsp;y no 2015 como se reclam\u00f3 en demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, este amparo no puede abrirse paso por la diferencia de &nbsp;criterio que pudieran tener la solicitante con la argumentaci\u00f3n &nbsp;expuesta, ya que esa circunstancia no permite predicar arbitrariedad, &nbsp;como lo ha advertido esta Sala en m\u00faltiples oportunidades &nbsp;(CSJ. &nbsp;STC825-2020, reiterada en STC2260-2022, reiterada en STC1520-2023 &nbsp;entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;la Sala ha reiterado en m\u00faltiples oportunidades, que en el &nbsp;punto donde m\u00e1s se demuestra la autonom\u00eda e &nbsp;independencia del Juez, es en la apreciaci\u00f3n del material &nbsp;probatorio, actividad que se fundamenta en el principio de la sana &nbsp;cr\u00edtica, a\u00fan m\u00e1s, cuando dicha valoraci\u00f3n &nbsp;est\u00e1 lejos de ser caprichosa o injusta. &nbsp;(CSJ &nbsp;STC de 25 de enero de 2012, exp. 2011-02659-00; reiterada en STC de &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01, &nbsp;STC8884-2020, &nbsp;STC 2462-2021, STC859-2022 &nbsp;y STC2622-2022, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;\u00faltimo, tampoco observa la Sala, que la citada providencia se &nbsp;estructur\u00f3 vulnerando la perspectiva de g\u00e9nero &nbsp;alegada por la accionante que imponga aplicar ese enfoque a la &nbsp;situaci\u00f3n analizada, puesto que no se evidenci\u00f3 que la &nbsp;se\u00f1ora Navia &nbsp;Ruiz &nbsp;haya tenido una posici\u00f3n especial de debilidad manifiesta, &nbsp;derivada de su condici\u00f3n de mujer, o que la v\u00eda &nbsp;procesal que promovi\u00f3 la ponga en una condici\u00f3n de &nbsp;desventaja frente a su contraparte, aunado al hecho que &nbsp;la supuesta &nbsp;\u00abviolencia &nbsp;psicol\u00f3gica y econ\u00f3mica\u00bb &nbsp;de la que se queja, solo fue alegada en el escrito de tutela, pues no &nbsp;fue mencionada como reparo a la decisi\u00f3n censurada, ni en los &nbsp;fundamentos f\u00e1cticos de la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;relaci\u00f3n con lo anterior, la Sala ha considerado que, &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;la administraci\u00f3n de justicia con enfoque de g\u00e9nero no &nbsp;implica el desconocimiento del debido proceso de las partes y tampoco &nbsp;debe afectar la imparcialidad del Juez, por eso la Corte ha &nbsp;establecido que \u00ab[e]s &nbsp;necesario aplicar justicia no con rostro de mujer ni con rostro de &nbsp;hombre, sino con rostro humano\u00bb &nbsp;de &nbsp;forma tal que se materialice la igualdad prevista en la Declaraci\u00f3n &nbsp;de Derechos &nbsp;Humanos y reconocida en el art\u00edculo 13 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Nacional. Por eso, se itera que &nbsp;\u00abJuzgar con \u00abperspectiva &nbsp;de g\u00e9nero\u00bb es recibir la causa y analizar si en ella se &nbsp;vislumbran situaciones de discriminaci\u00f3n entre los sujetos del &nbsp;proceso o asimetr\u00edas que obliguen a dilucidar la prueba y &nbsp;valorarla de forma diferente a efectos de romper esa desigualdad, &nbsp;aprendiendo a manejar las categor\u00edas sospechosas al momento de &nbsp;repartir el concepto de carga probatoria, como ser\u00eda cuando se &nbsp;est\u00e1 frente a mujeres, ancianos, ni\u00f1os, grupos LGBTI, &nbsp;grupos \u00e9tnicos, afrocolombianos, discapacitados, inmigrantes, &nbsp;o cualquier otro; es tener conciencia de que ante situaci\u00f3n &nbsp;diferencial por la especial posici\u00f3n de debilidad manifiesta, &nbsp;el est\u00e1ndar probatorio no debe ser igual (\u2026) &nbsp;(STC2287-2018, STC7683-2021, STC11842 2022 y reiterada en STC &nbsp;15720-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>6. Conforme &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a lo anterior, el amparo ser\u00e1 negado. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, Agraria y Rural, administrando justicia en &nbsp;nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, &nbsp;resuelve Negar &nbsp;la &nbsp;acci\u00f3n de tutela promovida por Elcy &nbsp;Cristina Navia Ruiz &nbsp;contra &nbsp;la Sala Civil Familia del Tribunal Superior de Popay\u00e1n. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;a los interesados por el medio m\u00e1s expedito, y, de no &nbsp;impugnarse este fallo, rem\u00edtase el expediente a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZALEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC11599-2023 MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC11599-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2023-03841-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de dieciocho de octubre de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., dieciocho (18) de octubre de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida por &nbsp;Elcy &nbsp;Cristina Navia Ruiz &nbsp;contra &nbsp;la Sala [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[67],"tags":[],"class_list":["post-76830","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-octubre-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76830","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76830"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76830\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76830"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76830"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76830"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}