{"id":76863,"date":"2024-05-20T22:44:32","date_gmt":"2024-05-20T22:44:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc11644-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:44:32","modified_gmt":"2024-05-20T22:44:32","slug":"stc11644-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc11644-2023\/","title":{"rendered":"STC11644 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC11644-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC11644-20233 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0. &nbsp;11001-02-03-000-2023-03003-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en sesi\u00f3n &nbsp;del dieciocho de octubre de dos mil veintitr\u00e9s). &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., dieciocho (18) de octubre de dos mil veintitr\u00e9s (2023). &nbsp;<\/p>\n<p>La Corte decide la &nbsp;acci\u00f3n de tutela promovida por Juan &nbsp;Manuel Vega Gonz\u00e1lez, quien dice actuar en calidad de &nbsp;apoderado de Luis Fernando S\u00e1nchez Gil, Carlos Andr\u00e9s &nbsp;Carvajal Henao, Diego Fernando Gonz\u00e1les Parra, H\u00e9ctor &nbsp;Orlando Mart\u00edn Tocanch\u00f3n, Andr\u00e9s Mauricio Correa &nbsp;L\u00f3pez, Pedro Nel Quiroga Honorato, Luis Alejandro Acevedo &nbsp;Ballesteros, Jes\u00fas Antonio Villalobos Rubiano, Jes\u00fas &nbsp;Antonio V\u00e9lez Gavilanes, Diego Fernando Alzate Bustamante y &nbsp;Wilson Germ\u00e1n Piraquive P\u00e9rez, contra la Sala Civil del &nbsp;Tribunal Superior de Bogot\u00e1 y la Superintendencia Financiera &nbsp;de Colombia \u2013 Delegatura para Asuntos Jurisdiccionales1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Del &nbsp;escrito inicial y las pruebas allegadas, se resaltan los siguientes &nbsp;hechos relevantes: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. Luis &nbsp;Fernando S\u00e1nchez Gil, Carlos Andr\u00e9s Carvajal Henao, &nbsp;Diego Fernando Gonz\u00e1les Parra, H\u00e9ctor Orlando Mart\u00edn &nbsp;Tocanch\u00f3n, Andr\u00e9s Mauricio Correa L\u00f3pez, Pedro &nbsp;Nel Quiroga Honorato, Luis Alejandro Acevedo Ballesteros, Jes\u00fas &nbsp;Antonio Villalobos Rubiano, Jes\u00fas Antonio V\u00e9lez &nbsp;Gavilanes, Diego Fernando \u00c1lzate Bustamante y Wilson Germ\u00e1n &nbsp;Piraquive P\u00e9rez promovieron una acci\u00f3n de protecci\u00f3n &nbsp;al consumidor contra Fiduciaria Bogot\u00e1 S.A., para que, entre &nbsp;otros, se le condenara a la devoluci\u00f3n total de los recursos &nbsp;pagados por ellos al Fideicomiso Proyecto Jardines del Bosque y\/o &nbsp;cualquier otra cuenta y\/o veh\u00edculo financiero administrado por &nbsp;la Fiduciaria demandada, \u00abpor &nbsp;concepto del precio de las respectivas unidades privadas de vivienda &nbsp;que cada uno de los consumidores pretend\u00eda adquirir\u00bb, &nbsp;dado que la obligaci\u00f3n se venci\u00f3 sin que el proyecto se &nbsp;construyera y sin que sus aportes se hubieran restituido. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. Por auto del &nbsp;31 de marzo de 2022 se admiti\u00f3 la demanda y se requiri\u00f3 &nbsp;a la accionada, para que allegara con la contestaci\u00f3n los &nbsp;documentos relacionados con el litigio y los solicitados por la parte &nbsp;actora en la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. Contestada la &nbsp;demanda, el 23 de junio de 2022 se reprogram\u00f3 fecha para &nbsp;adelantar audiencia de que trata el art\u00edculo 372 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso y se decretaron pruebas documentales de oficio a &nbsp;cargo de la demandada y la vinculada; adem\u00e1s, se dispuso que, &nbsp;incorporadas esas pruebas, quedaban a disposici\u00f3n sin auto que &nbsp;lo ordenara. Contra esa determinaci\u00f3n, la parte accionante &nbsp;solicit\u00f3 nulidad, que fue negada el 4 de mayo de 2023. En la &nbsp;misma diligencia se dispuso no reponer la decisi\u00f3n y se &nbsp;concedi\u00f3 la alzada propuesta por la activa. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. En audiencia &nbsp;del 18 de mayo de 2023 se neg\u00f3 la pr\u00e1ctica de un &nbsp;dictamen pericial pedido por los demandantes, decisi\u00f3n que se &nbsp;confirm\u00f3 en reposici\u00f3n y frente a la cual se concedi\u00f3 &nbsp;la apelaci\u00f3n interpuesta. De otro lado, se adicion\u00f3 de &nbsp;oficio el decreto del testimonio de Carolina Lozano Ostos, &nbsp;determinaci\u00f3n contra la cual la activa solicit\u00f3 la &nbsp;nulidad, que fue negada por la Delegatura y cuya alzada tambi\u00e9n &nbsp;fue concedida. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. El 21 de &nbsp;junio de 2023, el Tribunal accionado confirm\u00f3 la decisi\u00f3n &nbsp;de negar la nulidad de los prove\u00eddos del 23 de junio de 2022 y &nbsp;del 18 de mayo de 2023. En la misma fecha, ratific\u00f3 el auto &nbsp;del 18 de mayo de 2023, \u00abpor &nbsp;medio de los cuales deneg\u00f3 la pr\u00e1ctica de un dictamen &nbsp;pericial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. El actor &nbsp;sostiene que la demandada no aport\u00f3 las pruebas que se le &nbsp;requirieron en el auto admisorio de la demanda, por lo cual no &nbsp;proced\u00eda el decreto oficioso de las documentales para corregir &nbsp;su inactividad probatoria, pues ya se le hab\u00eda concedido un &nbsp;t\u00e9rmino para aportarlos. Aduce que el decreto del testimonio &nbsp;de Carolina Lozano afect\u00f3 la igualdad procesal en perjuicio de &nbsp;la parte demandante, al habilitar irregularmente una oportunidad para &nbsp;ingresar pruebas y que el dictamen pericial se requer\u00eda para &nbsp;conocer las actividades y procedimientos adelantados por la &nbsp;Fiduciaria en aras de cumplir sus obligaciones. Precisa que no se &nbsp;corri\u00f3 traslado frente al decreto de pruebas de oficio por &nbsp;parte del a &nbsp;quo. &nbsp;<\/p>\n<p>4. Conforme a lo &nbsp;relatado, solicita que se ordene a las autoridades accionadas revocar &nbsp;las decisiones que resolvieron sobre el decreto oficioso de las &nbsp;pruebas documentales, el testimonio de Carolina Lozano Ostos y sobre &nbsp;el dictamen pericial pedido por la parte actora. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;RESPUESTAS RECIBIDAS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. La Sala accionada &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dijo atenerse a los argumentos expuestos en las decisiones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;censuradas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Superintendencia Financiera de Colombia afirm\u00f3 que la tutela &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;era improcedente, porque no se vulner\u00f3 derecho fundamental &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;alguno, y destac\u00f3 que las pruebas decretadas de oficio fueron &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de conocimiento de ambos extremos, para su respectiva contradicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La &nbsp;Sala declarar\u00e1 improcedente el amparo invocado, por falta de &nbsp;legitimaci\u00f3n por activa del abogado accionante. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Referente a la legitimaci\u00f3n en la causa, esta Sala unific\u00f3 &nbsp;su criterio con respecto a lo que ata\u00f1e a los requisitos que &nbsp;reclama el acto jur\u00eddico del poder en la reciente sentencia &nbsp;CSJ &nbsp;STC10721-2023, &nbsp;por lo cual es procedente remitirse a los argumentos expuestos en esa &nbsp;providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;El art\u00edculo 1\u00ba &nbsp;del Decreto 2591 de 1991 establece que todas las personas tienen a su &nbsp;disposici\u00f3n la acci\u00f3n de tutela para reclamar ante los &nbsp;jueces, por s\u00ed misma o por quien act\u00fae a su nombre, la &nbsp;protecci\u00f3n inmediata de sus derechos constitucionales &nbsp;fundamentales. Por su parte, el art\u00edculo 10 &nbsp;ibidem &nbsp;dispone que: &nbsp;<\/p>\n<p>podr\u00e1 &nbsp;ser ejercida (\u2026) por cualquier persona vulnerada o amenazada &nbsp;en uno de sus derechos fundamentales, quien actuar\u00e1 por s\u00ed &nbsp;misma o a trav\u00e9s de representante. (\u2026) Tambi\u00e9n &nbsp;se pueden agenciar derechos ajenos cuando el titular de los mismos no &nbsp;est\u00e9 en condiciones de promover su propia defensa. Cuando tal &nbsp;circunstancia ocurra, deber\u00e1 manifestarse en la solicitud&#8230; &nbsp;<\/p>\n<p>Con base en la &nbsp;normativa referida, la Sala, en el fallo citado, destac\u00f3 que &nbsp;la legitimaci\u00f3n en la causa por activa es un elemento &nbsp;subjetivo fundamental y esencial, que debe ser acreditado por el &nbsp;impulsor y sin el cual el juez no puede dictar una sentencia de &nbsp;fondo. &nbsp;Este presupuesto tiene por objeto asegurar que la persona que acude a &nbsp;la acci\u00f3n de tutela tiene un inter\u00e9s directo y &nbsp;particular respecto de la protecci\u00f3n constitucional invocada, &nbsp;condici\u00f3n que, en relaci\u00f3n con los apoderados que &nbsp;act\u00faan en nombre de aquella, solo se verifica con un adecuado &nbsp;mandato especial, de manera que, al momento de decidir, el juez debe &nbsp;comprobar esa circunstancia en forma estricta. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;lo referido en precedencia, se advirti\u00f3 que se puede acudir a &nbsp;la tutela de diferentes formas: i) directamente, ii) por medio de &nbsp;representantes legales, como en el caso de los menores de edad o de &nbsp;personas jur\u00eddicas; iii) por medio de apoderado judicial, &nbsp;evento en el cual el apoderado debe ostentar la condici\u00f3n de &nbsp;abogado titulado habilitado y tener poder especial; o iv) mediante &nbsp;agente oficioso. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. Ahora bien, &nbsp;respecto de tal facultad y, en particular, frente a los abogados, &nbsp;esta Sala &nbsp;ha venido indicando que la persona habilitada para promover la&nbsp;acci\u00f3n &nbsp;de tutela es aquella a la que se le violan o amenazan sus&nbsp;derechos &nbsp;fundamentales. As\u00ed, por ejemplo, cuando se trata de rebatir un &nbsp;tr\u00e1mite judicial, se ha establecido que son &nbsp;los sujetos procesales los facultados para interponer una acci\u00f3n &nbsp;constitucional contra las decisiones emitidas en los juicios &nbsp;correspondientes (CSJ STC7905-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>En consonancia con &nbsp;lo anterior, es claro que el profesional del derecho que&nbsp;representa &nbsp;a la parte en el proceso censurado o en otro asunto \u00abes &nbsp;un&nbsp;simple apoderado judicial y, en ning\u00fan momento, &nbsp;resulta afectado&nbsp;en tales derechos cuando los funcionarios &nbsp;judiciales incurren&nbsp;presuntamente en v\u00edas de hecho\u00bb&nbsp;(CSJ &nbsp;STC &nbsp;29 sep.&nbsp;2003, rad 00245-01, reiterada en CSJ STC926-2018, CSJ &nbsp;STC4611-2018, CSJ STC1042-2019). &nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente, la &nbsp;Sala ha se\u00f1alado que la falta de poder especial del abogado &nbsp;impulsor, aun cuando \u00abtenga &nbsp;poder espec\u00edfico o general en otros asuntos, no [lo] &nbsp;habilita para ejercer la acci\u00f3n de amparo\u00bb &nbsp;y que tal omisi\u00f3n torna improcedente la tutela (CSJ &nbsp;STC1042-2019). En similares t\u00e9rminos, la Corte Constitucional, &nbsp;en la sentencia CC T-530-98, sostuvo que el poder especial otorgado &nbsp;para representar judiciales a una de las partes en determinado &nbsp;proceso no es suficiente para acudir en sede de tutela, pues, &nbsp;<\/p>\n<p>[a]unque &nbsp;podr\u00eda pensarse que su calidad de representante de la parte &nbsp;civil en el proceso penal lo habilitaba para dicho menester, debe &nbsp;desecharse esta idea (\u2026); es cierto que \u00e9ste la &nbsp;representa conforme al poder espec\u00edfico que se le ha &nbsp;conferido; pero \u00e9ste aun cuando suficiente para la actuaci\u00f3n &nbsp;en el proceso penal no lo habilita para ejercitar la acci\u00f3n de &nbsp;tutela2. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. En cuanto al &nbsp;mandato requerido cuando se act\u00faa a trav\u00e9s de &nbsp;apoderado, la Corte Constitucional, en providencia CC T-001-1997, &nbsp;precis\u00f3 que todo &nbsp;poder en materia de tutela debe ser especial, es decir, que \u00abse &nbsp;otorga una sola vez para el fin espec\u00edfico y determinado de &nbsp;representar los intereses del accionante en punto de los derechos &nbsp;fundamentales que alega, contra cierta autoridad o persona y en &nbsp;relaci\u00f3n&nbsp;con unos hechos concretos que dan lugar a su &nbsp;pretensi\u00f3n\u00bb3. &nbsp;As\u00ed las cosas, como &nbsp;lo refiri\u00f3 la Corte Constitucional en la sentencia CC &nbsp;T-1025-2006, el poder especial debe contener en forma clara y &nbsp;expresa: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp;los nombres y datos de identificaci\u00f3n tanto del poderdante &nbsp;como del apoderado; (ii) la persona natural o jur\u00eddica contra &nbsp;la cual se va a incoar la acci\u00f3n de tutela; (iii) el &nbsp;acto o documento causa del litigio &nbsp;y, (iv) el derecho fundamental que se pretende proteger y garantizar. &nbsp;Los anteriores elementos permiten reconocer la &nbsp;situaci\u00f3n f\u00e1ctica que origina el proceso de tutela, los &nbsp;sujetos procesales de la misma y las actuaciones cuestionadas dentro &nbsp;del amparo. En consecuencia, la ausencia de alguno de los elementos &nbsp;esenciales de un poder desconfigura la legitimaci\u00f3n en la &nbsp;causa por activa, haciendo improcedente la acci\u00f3n4. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3.1. Desde &nbsp;luego, el &nbsp;poder especial para tutela solo puede ser otorgado a un profesional &nbsp;del derecho titulado y habilitado con tarjeta profesional vigente, &nbsp;calidad que tambi\u00e9n debe acreditarse (CC T-531-04, CC &nbsp;T-024-19, CSJ STC17259-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>2.3.2. Acorde con &nbsp;lo anterior, la Corte Constitucional, en providencia CC T-975-2005, &nbsp;al revisar un poder allegado para actuar en tutela, sostuvo que, como &nbsp;\u00abrefiere &nbsp;de manera indeterminada a la interposici\u00f3n de una acci\u00f3n &nbsp;de tutela, sin que se precise el derecho o derechos cuya protecci\u00f3n &nbsp;se solicitar\u00e1, o se especifiquen los hechos que sirven de &nbsp;fundamento para su interposici\u00f3n\u00bb, &nbsp;no es posible \u00abdistinguir &nbsp;este poder de otros que haya podido otorgar la actora\u00bb, &nbsp;raz\u00f3n por la cual, \u00abAl &nbsp;no configurarse la legitimaci\u00f3n en la causa por activa\u00bb, &nbsp;inviable es pronunciarse de \u00abfondo &nbsp;sobre los hechos, pretensiones y derechos fundamentales invocados, &nbsp;objeto de la presente acci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3.3. En otra &nbsp;oportunidad, frente a un poder otorgado para promover una tutela, que &nbsp;indicaba la autoridad accionada y los derechos vulnerados, la Corte &nbsp;Constitucional consider\u00f3 que este era insuficiente, pues el &nbsp;prop\u00f3sito que dio lugar a la acci\u00f3n constitucional no &nbsp;fue incorporado en el mandato. En sustento, la Corte desatac\u00f3 &nbsp;que &nbsp;<\/p>\n<p>en &nbsp;el poder ni siquiera se hace referencia a un derecho de petici\u00f3n &nbsp;en especial \u2013no aparece ni la fecha, ni se menciona la materia &nbsp;o el objeto del mismo-, mucho menos se precisan los elementos que &nbsp;permitan concluir, en una interpretaci\u00f3n pro homine, que la &nbsp;petici\u00f3n elevada contiene los elementos para poder derivar de &nbsp;all\u00ed la existencia de un poder otorgado para interponer la &nbsp;presente demanda de tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.8. &nbsp;Si bien el poder suscrito por la se\u00f1ora Ram\u00edrez y su &nbsp;apoderado cuenta con los elementos esenciales y se\u00f1ala los &nbsp;extremos de la Litis, el acto o documento que causa la vulneraci\u00f3n &nbsp;y el derecho fundamental violado; en el presente asunto, ni la &nbsp;situaci\u00f3n f\u00e1ctica que origina el proceso de tutela, ni &nbsp;las actuaciones cuestionadas dentro del amparo se compaginan con lo &nbsp;expuesto en el poder allegado. Por eso, se descarta la legitimaci\u00f3n &nbsp;por activa pretendida por el abogado (\u2026), para representar los &nbsp;intereses de la se\u00f1ora\u2026 (CC &nbsp;T-194-12). &nbsp;<\/p>\n<p>2.3.4. En similar &nbsp;sentido, en la sentencia CC T-718-2017, determin\u00f3 que un &nbsp;poder, como el all\u00ed analizado, en tanto \u00abno &nbsp;especifica contra qui\u00e9n se interpone la tutela, cu\u00e1l es &nbsp;el derecho fundamental que se pretende proteger o a qu\u00e9 &nbsp;proceso de tutela espec\u00edficamente se hace referencia\u00bb, &nbsp;no es especial. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3.5. An\u00e1loga &nbsp;postura expuso esta Sala (CSJ STC3956-2023, CSJ STC3116-2023, CSJ &nbsp;STC3112-2023) y la Hom\u00f3loga de Casaci\u00f3n Penal, al &nbsp;destacar que un poder especial debe \u00abidentificar &nbsp;la situaci\u00f3n f\u00e1ctica que origina la acci\u00f3n de &nbsp;tutela, los sujetos procesales y las actuaciones cuestionadas dentro &nbsp;del amparo\u00bb &nbsp;(CSJ STP2343-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>2.3.6. Teniendo en &nbsp;cuenta lo anterior, esta Sala de Casaci\u00f3n tambi\u00e9n ha &nbsp;precisado que los poderes abiertos para interponer tutelas no son &nbsp;aceptables, &nbsp;pues un mandato en esos t\u00e9rminos solo contiene una delegaci\u00f3n &nbsp;gen\u00e9rica que no re\u00fane los elementos de especificidad &nbsp;necesarios para acudir ante el juez constitucional. Al respecto, debe &nbsp;tenerse en cuenta que, &nbsp;si la acci\u00f3n de tutela es viable para proteger las garant\u00edas &nbsp;fundamentales que resulten amenazadas o vulneradas con ocasi\u00f3n &nbsp;de la acci\u00f3n u omisi\u00f3n, por ejemplo de autoridades &nbsp;judiciales, mal puede conferirse un poder anticipado para interponer &nbsp;tutelas, puesto que, al momento de otorgarse un mandato en esos &nbsp;t\u00e9rminos, se desconoce en concreto los despachos judiciales &nbsp;que tramitar\u00e1n la controversia, las garant\u00edas &nbsp;involucradas, la providencia que afectar\u00eda o lesionar\u00eda &nbsp;el derecho, entre otros elementos necesarios para identificar la &nbsp;situaci\u00f3n f\u00e1ctica que origina esta especial acci\u00f3n &nbsp;(CSJ &nbsp;STC3312-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde &nbsp;con lo referido, en pret\u00e9rita oportunidad, la Sala determin\u00f3 &nbsp;que la tutela era improcedente, porque: &nbsp;<\/p>\n<p>el &nbsp;abogado accionante aport\u00f3 un \u00abpoder especial\u00bb cuyo &nbsp;texto se\u00f1alaba que la se\u00f1ora Morales Caama\u00f1o le &nbsp;hab\u00eda conferido la facultad de representarla en \u00abtr\u00e1mites &nbsp;administrativos y judiciales para &nbsp;el ejercicio de las acciones constitucionales en las que requiero la &nbsp;representaci\u00f3n (acciones de tutelas, populares, de grupo, de &nbsp;cumplimiento y en las dem\u00e1s en que sea necesaria la &nbsp;participaci\u00f3n t\u00e9cnica jur\u00eddica)\u00bb, &nbsp;siendo evidente que el escrito aportado, carec\u00eda de los &nbsp;elementos esenciales para acreditar la legitimaci\u00f3n en la &nbsp;causa por activa echada de menos en primera instancia, puesto que no &nbsp;determinaba el nombre o identificaci\u00f3n del accionado, el &nbsp;derecho fundamental supuestamente vulnerado o tan siquiera la &nbsp;actuaci\u00f3n judicial dentro de la cual se present\u00f3 la &nbsp;presunta transgresi\u00f3n, m\u00e1xime &nbsp;si se toma en cuenta la multiplicidad de tr\u00e1mites judiciales &nbsp;en los que se encuentra inmiscuida la poderdante, raz\u00f3n por la &nbsp;cual, la acci\u00f3n que propuso deb\u00eda ser declarada &nbsp;improcedente, como en efecto sucedi\u00f3 &nbsp;(CSJ STC485-2023). &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. De todo lo &nbsp;expuesto, la Sala, en la referida sentencia CSJ &nbsp;STC10721-2023, &nbsp;concluy\u00f3 que, &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026La &nbsp;legitimaci\u00f3n en la causa es un presupuesto fundamental y &nbsp;esencial, que debe ser acreditado por el impulsor en forma id\u00f3nea &nbsp;para que el asunto pueda ser analizado de fondo, por lo que este &nbsp;aspecto no puede ser ignorado por el juez constitucional al momento &nbsp;de decidir, de manera que, de no acreditarse por la parte actora, &nbsp;debe declarar improcedente la tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026Dada &nbsp;la informalidad de la tutela, toda persona puede acudir directamente &nbsp;ante los jueces constitucionales para reclamar la protecci\u00f3n &nbsp;inmediata de sus derechos fundamentales, facultad que tambi\u00e9n &nbsp;se puede ejercer, entre otros, a trav\u00e9s de un profesional del &nbsp;derecho habilitado, siempre que el poder otorgado sea especial. &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026Los &nbsp;poderes dados para ejercer la representaci\u00f3n en otros procesos &nbsp;administrativos o judiciales y los poderes generales para interponer &nbsp;tutelas no facultan al profesional del derecho para acudir a la &nbsp;jurisdicci\u00f3n constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026La &nbsp;ausencia de uno de los elementos esenciales del poder genera falta de &nbsp;legitimaci\u00f3n en la causa por activa y, por tanto, la tutela es &nbsp;improcedente. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Pues bien, &nbsp;aplicados los anteriores presupuestos al caso concreto, se advierte &nbsp;que el tutelante pretende la protecci\u00f3n de los derechos &nbsp;fundamentales de quienes dice representar, sin embargo, los poderes &nbsp;allegados para actuar en su nombre no re\u00fanen las &nbsp;caracter\u00edsticas de especialidad exigidas para la acci\u00f3n &nbsp;de tutela, por cuanto, aunque precisan las autoridades accionadas y &nbsp;los derechos invocados, no determinan el proceso o la actuaci\u00f3n &nbsp;a censurar, ni hacen referencia alguna que permita individualizar la &nbsp;situaci\u00f3n f\u00e1ctica ni las providencias que originan los &nbsp;mandados otorgados para instaurar una acci\u00f3n constitucional en &nbsp;contra los despachos convocados, lo cual impide analizar el fondo del &nbsp;asunto; m\u00e1xime que, &nbsp;ante esos estrados, el proceso relacionado en la demanda de tutela &nbsp;reporta varias actuaciones. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, Agraria y Rural, administrando justicia, en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, DECLARA &nbsp;IMPROCEDENTE el &nbsp;amparo reclamado. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo resuelto en esta providencia a los interesados, por el medio m\u00e1s &nbsp;expedito, de conformidad con lo previsto en el art\u00edculo 30 del &nbsp;Decreto 2591 de 1991, y env\u00edese el expediente a la Corte &nbsp;Constitucional, para su eventual revisi\u00f3n, en caso de no ser &nbsp;impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA PATRICIA &nbsp;GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>(con aclaraci\u00f3n &nbsp;de voto) &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>(con aclaraci\u00f3n &nbsp;de voto) &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 11001-02-03-000-2023-03003-00 &nbsp;<\/p>\n<p>ACLARACI\u00d3N &nbsp;DE VOTO &nbsp;<\/p>\n<p>Aunque &nbsp;compartimos la decisi\u00f3n adoptada por la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, Agraria y Rural, respetuosamente nos permitimos ACLARAR &nbsp;nuestro voto, con el prop\u00f3sito de plantear algunas reflexiones &nbsp;sobre la importancia de consolidar la unificaci\u00f3n de criterio &nbsp;de la Sala respecto de los poderes especiales para interponer el &nbsp;amparo. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Precisiones sobre el sub &nbsp;ex\u00e1mine. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el caso analizado, el abogado Juan &nbsp;Manuel Vega Gonz\u00e1lez &nbsp;reclam\u00f3 la protecci\u00f3n de las garant\u00edas &nbsp;esenciales de acceso a la justicia y debido proceso de Luis &nbsp;Fernando S\u00e1nchez Gil, Carlos Andr\u00e9s Carvajal Henao, &nbsp;Diego Fernando Gonz\u00e1les Parra, H\u00e9ctor Orlando Mart\u00edn &nbsp;Tocanch\u00f3n, Andr\u00e9s Mauricio Correa L\u00f3pez, Pedro &nbsp;Nel Quiroga Honorato, Luis Alejandro Acevedo Ballesteros, Jes\u00fas &nbsp;Antonio Villalobos Rubiano, Jes\u00fas Antonio V\u00e9lez &nbsp;Gavilanes, Diego Fernando Alzate Bustamante y Wilson Germ\u00e1n &nbsp;Piraquive P\u00e9rez, &nbsp;supuestamente vulneradas por la Sala Civil del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Bogot\u00e1 y &nbsp;la Superintendencia Financiera de Colombia \u2013 Delegatura para &nbsp;Asuntos Jurisdiccionales, &nbsp;con ocasi\u00f3n de lo dispuesto en la acci\u00f3n de protecci\u00f3n &nbsp;al consumidor financiero que estos \u00faltimos incoaron contra la &nbsp;Fiduciaria Bogot\u00e1 (rad. n.\u00ba 2022-00866), puntualmente, &nbsp;sobre el decreto oficioso de algunos medios de convicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la providencia de la referencia, en relaci\u00f3n con la queja &nbsp;indicada, la Sala precis\u00f3 que no era posible ahondar en el &nbsp;estudio del fondo de la cuesti\u00f3n, por cuanto &nbsp;\u00abel &nbsp;tutelante pretende la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales &nbsp;de quienes dice representar, sin embargo, los poderes allegados para &nbsp;actuar en su nombre no re\u00fanen las caracter\u00edsticas de &nbsp;especialidad exigidas para la acci\u00f3n de tutela, por cuanto, &nbsp;aunque &nbsp;precisan las autoridades accionadas y los derechos invocados, no &nbsp;determinan el proceso o la actuaci\u00f3n a censurar, ni hacen &nbsp;referencia alguna que permita individualizar la situaci\u00f3n &nbsp;f\u00e1ctica ni las providencias que originan los mandados (sic) &nbsp;otorgados &nbsp;para instaurar una acci\u00f3n constitucional en contra los &nbsp;despachos convocados, lo cual impide analizar el fondo del asunto; &nbsp;m\u00e1xime que, ante esos estrados, el proceso relacionado en la &nbsp;demanda de tutela reporta varias actuaciones\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre &nbsp;la unificaci\u00f3n de criterio frente a la especificidad &nbsp;del poder para interponer la tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;En lo atinente a la cuesti\u00f3n jur\u00eddica abordada en el &nbsp;sub-lite, &nbsp;la Sala de Casaci\u00f3n Civil, Agraria y Rural ha exigido, de &nbsp;manera consistente, el poder especial para la interposici\u00f3n de &nbsp;la salvaguarda cuando se acude a trav\u00e9s de un profesional del &nbsp;Derecho (art\u00edculo 10 del Decreto 2591 de 19915); &nbsp;pero, tambi\u00e9n, ha prohijado \u2013expresa o t\u00e1citamente\u2013 &nbsp;distintas posturas sobre el entendimiento de dicha especificidad. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;atenci\u00f3n a esa circunstancia, en la providencia actual, esta &nbsp;Sala Especializada reiter\u00f3 la unificaci\u00f3n del criterio &nbsp;sobre el punto, tras colegir que: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. El &nbsp;art\u00edculo 1\u00ba del Decreto 2591 de 1991 establece que todas &nbsp;las personas tienen a su disposici\u00f3n la acci\u00f3n de &nbsp;tutela para reclamar ante los jueces, por s\u00ed misma o por quien &nbsp;act\u00fae a su nombre, la protecci\u00f3n inmediata de sus &nbsp;derechos constitucionales fundamentales. Por su parte, el art\u00edculo &nbsp;10 ibidem dispone que: podr\u00e1 &nbsp;ser ejercida (\u2026) por cualquier persona vulnerada o amenazada &nbsp;en uno de sus derechos fundamentales, quien actuar\u00e1 por s\u00ed &nbsp;misma o a trav\u00e9s de representante. (\u2026) Tambi\u00e9n &nbsp;se pueden agenciar derechos ajenos cuando el titular de los mismos no &nbsp;est\u00e9 en condiciones de promover su propia defensa. Cuando tal &nbsp;circunstancia ocurra, deber\u00e1 manifestarse en la solicitud&#8230; &nbsp;<\/p>\n<p>Con base &nbsp;en la normativa referida, la Sala, en el fallo citado, destac\u00f3 &nbsp;que la legitimaci\u00f3n en la causa por activa es un elemento &nbsp;subjetivo fundamental y esencial, que debe ser acreditado por el &nbsp;impulsor y sin el cual el juez no puede dictar una sentencia de &nbsp;fondo. Este presupuesto tiene por objeto asegurar que la persona que &nbsp;acude a la acci\u00f3n de tutela tiene un inter\u00e9s directo y &nbsp;particular respecto de la protecci\u00f3n constitucional invocada, &nbsp;condici\u00f3n que, en relaci\u00f3n con los apoderados que &nbsp;act\u00faan en nombre de aquella, solo se verifica con un adecuado &nbsp;mandato especial, de manera que, al momento de decidir, el juez debe &nbsp;comprobar esa circunstancia en forma estricta. &nbsp;<\/p>\n<p>De lo referido en &nbsp;precedencia, se advirti\u00f3 que se puede acudir a la tutela de &nbsp;diferentes formas: i) directamente, ii) por medio de representantes &nbsp;legales, como en el caso de los menores de edad o de personas &nbsp;jur\u00eddicas; iii) por medio de apoderado judicial, evento en el &nbsp;cual el apoderado debe ostentar la condici\u00f3n de abogado &nbsp;titulado habilitado y tener poder especial; o iv) mediante agente &nbsp;oficioso. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>De todo &nbsp;lo expuesto, la Sala, en la referida sentencia CSJ STC10721-2023, &nbsp;concluy\u00f3 que, &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;legitimaci\u00f3n en la causa es un presupuesto fundamental y &nbsp;esencial, que debe ser acreditado por el impulsor en forma id\u00f3nea &nbsp;para que el asunto pueda ser analizado de fondo, por lo que este &nbsp;aspecto no puede ser ignorado por el juez constitucional al momento &nbsp;de decidir, de manera que, de no acreditarse por la parte actora, &nbsp;debe declarar improcedente la tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>Dada la &nbsp;informalidad de la tutela, toda persona puede acudir directamente &nbsp;ante los jueces constitucionales para reclamar la protecci\u00f3n &nbsp;inmediata de sus derechos fundamentales, facultad que tambi\u00e9n &nbsp;se puede ejercer, entre otros, a trav\u00e9s de un profesional del &nbsp;derecho habilitado, siempre que el poder otorgado sea especial. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;poderes dados para ejercer la representaci\u00f3n en otros procesos &nbsp;administrativos o judiciales y los poderes generales para interponer &nbsp;tutelas no facultan al profesional del derecho para acudir a la &nbsp;jurisdicci\u00f3n constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>Un poder &nbsp;especial en materia de tutela se otorga por escrito, por una sola vez &nbsp;y para un fin espec\u00edfico. En ese sentido, el mandato debe &nbsp;indicar: i) los datos de poderdante; ii) la autoridad accionada; iii) &nbsp;el derecho fundamental invocado; iv) el &nbsp;acto, omisi\u00f3n, proceso o providencia que causa el litigio, de &nbsp;manera que se explique o permita identificar la situaci\u00f3n &nbsp;f\u00e1ctica concreta que origina la tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;ausencia de uno de los elementos esenciales del poder genera falta de &nbsp;legitimaci\u00f3n en la causa por activa y, por tanto, la tutela es &nbsp;improcedente\u00bb &nbsp;Se resalta. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. En &nbsp;ese orden, en la determinaci\u00f3n citada supra &nbsp;se recalc\u00f3 la postura unificada de esta Colegiatura frente a &nbsp;la comprensi\u00f3n de las normas que regulan el ejercicio de la &nbsp;salvaguarda, y, puntualmente, el requerimiento del poder especial &nbsp;para su formulaci\u00f3n \u2013cuando se acude a trav\u00e9s de &nbsp;abogado\u2013, aspecto que estimamos de la mayor relevancia, dada la &nbsp;necesidad de revestir de claridad el alcance de las exigencias sobre &nbsp;el particular en sede de tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior, pues, en la actividad judicial, debe procurarse la &nbsp;uniformidad de criterios \u2013m\u00e1xime cuando se trata de los &nbsp;presupuestos para acudir a la administraci\u00f3n de justicia en &nbsp;una acci\u00f3n de car\u00e1cter constitucional6, &nbsp;en la que se busca la protecci\u00f3n de derechos fundamentales\u2013; &nbsp;y, por ende, la seguridad jur\u00eddica que debe imperar en las &nbsp;sentencias del \u00f3rgano de cierre de la especialidad Civil, &nbsp;Agraria y Rural. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. Bajo las &nbsp;premisas que anteceden, nos permitimos iterar que compartimos la &nbsp;resoluci\u00f3n del sub-ex\u00e1mine, &nbsp;en la medida en que consolid\u00f3 una postura frente al tema &nbsp;discutido, con lo que se garantiza, en lo sucesivo, la unidad sobre &nbsp;el punto que hab\u00eda tenido distintos entendimientos y, por lo &nbsp;mismo, la &nbsp;igualdad en la aplicaci\u00f3n de la ley, la confianza leg\u00edtima, &nbsp;entre otros. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese contexto, acompa\u00f1amos la unificaci\u00f3n sobre la &nbsp;comprensi\u00f3n de las previsiones normativas sobre el poder &nbsp;especial para instaurar la acci\u00f3n de tutela a trav\u00e9s de &nbsp;abogado, puntualmente, en lo que ata\u00f1e al requisito de &nbsp;especificidad &nbsp;que rige la misma. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;los anteriores t\u00e9rminos dejamos fundamentada nuestra &nbsp;aclaraci\u00f3n de voto, con la reiteraci\u00f3n de respeto por &nbsp;los dem\u00e1s integrantes de la Sala de Casaci\u00f3n Civil, &nbsp;Agraria y Rural. &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al tr\u00e1mite se dispuso vincular a Luis Fernando S\u00e1nchez &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Gil, Carlos Andr\u00e9s Carvajal Henao, Diego Fernando Gonz\u00e1les &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Parra, H\u00e9ctor Orlando Mart\u00edn Tocanch\u00f3n, Andr\u00e9s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mauricio Correa L\u00f3pez, Pedro Nel Quiroga Honorato, Lu\u00eds &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Alejandro Acevedo Ballesteros, Jes\u00fas Antonio Villalobos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Rubiano, Jes\u00fas Antonio V\u00e9lez Gavilanes, Diego Fernando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00c1lzate Bustamante, Wilson Germ\u00e1n Piraquive P\u00e9rez &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y a Fiduciaria Bogot\u00e1 S.A. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Similar criterio expuso la Corte Constitucional en la sentencia CC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;T-695-98. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Criterio reiterado en las providencias CC T-556-02 y en CC T-194-12. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Postura reiterada por esta Sala en CSJ STC1284-2022. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;10: \u00abLa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acci\u00f3n de tutela podr\u00e1 ser ejercida, en todo momento y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lugar, por cualquiera persona vulnerada o amenazada en uno de sus &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derechos fundamentales, quien actuar\u00e1 por s\u00ed misma o a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;trav\u00e9s de representante. Los poderes se presumir\u00e1n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aut\u00e9nticos. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se pueden agenciar derechos ajenos cuando el titular de los mismos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no est\u00e9 en condiciones de promover su propia defensa. Cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tal circunstancia ocurra, deber\u00e1 manifestarse en la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;solicitud. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cuyo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tr\u00e1mite es preferente y sumario, a voces del canon 1 del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Decreto 2591 de 1991. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC11644-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; Magistrado Ponente &nbsp; STC11644-20233 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0. &nbsp;11001-02-03-000-2023-03003-00 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n &nbsp;del dieciocho de octubre de dos mil veintitr\u00e9s). &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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