{"id":77636,"date":"2024-05-20T22:44:14","date_gmt":"2024-05-20T22:44:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc13156-2023\/"},"modified":"2024-05-20T22:44:14","modified_gmt":"2024-05-20T22:44:14","slug":"stc13156-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc13156-2023\/","title":{"rendered":"STC13156 2023"},"content":{"rendered":"<p>STC13156-2023<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC13156-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2023-04391-00 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintid\u00f3s (22) de noviembre de dos mil veintitr\u00e9s &nbsp;(2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide la Corte la &nbsp;acci\u00f3n de tutela promovida por &nbsp;Jos\u00e9 &nbsp;Fernando Rold\u00e1n Lopera contra &nbsp;la &nbsp;Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Antioquia, tr\u00e1mite &nbsp;al cual fueron vinculados el Juzgado Promiscuo del Circuito de &nbsp;Ituango &nbsp;y &nbsp;los intervinientes en el juicio reivindicatorio n\u00ba 2017-00006. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;solicitante, obrando en su propio nombre, reclama la protecci\u00f3n &nbsp;de los derechos fundamentales al debido proceso, y los principios de &nbsp;\u00abmoralidad, &nbsp;eficacia, econom\u00eda, celeridad, imparcialidad, publicidad y &nbsp;confianza leg\u00edtima\u00bb, &nbsp;presuntamente &nbsp;vulnerados por la corporaci\u00f3n judicial convocada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Del &nbsp;escrito inicial y los anexos se extrae en s\u00edntesis que, Fabi\u00e1n &nbsp;Alberto Rold\u00e1n Lopera promovi\u00f3 demanda reivindicatoria &nbsp;de un bien inmueble rural denominado \u00abEl &nbsp;Lucero\u00bb &nbsp;ubicado en la vereda \u00abLas &nbsp;Cruces\u00bb &nbsp;del municipio de San Andr\u00e9s de Cuerquia, contra su hermano, &nbsp;Jos\u00e9 Fernando Rold\u00e1n Lopera, aqu\u00ed accionante. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;6 de abril de 2022, el Juzgado Promiscuo del Circuito de Ituango &nbsp;profiri\u00f3 sentencia estimatoria de la pretensi\u00f3n, &nbsp;declar\u00f3 que el bien en disputa le pertenec\u00eda al &nbsp;demandante y orden\u00f3 la restituci\u00f3n del mismo, as\u00ed &nbsp;mismo, conden\u00f3 al demandado al pago de frutos civiles, tras &nbsp;considerar que aqu\u00e9l era poseedor de mala &nbsp;fe. &nbsp;<\/p>\n<p>Dicha &nbsp;decisi\u00f3n la confirm\u00f3 en su integridad la Sala Civil &nbsp;Familia del Tribunal Superior de Antioquia mediante fallo del 17 de &nbsp;octubre de 2023. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;trav\u00e9s de la presente salvaguarda, cuestiona el actor, &nbsp;especialmente, la decisi\u00f3n adoptada en segunda instancia por &nbsp;el tribunal accionado. Aduce que hubo una indebida valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria que, \u00abcondujo &nbsp;a determinar en contra m\u00eda la prosperidad de una acci\u00f3n &nbsp;reivindicatoria, cuando la propia prueba aportada con la presentaci\u00f3n &nbsp;de la demanda, denota y demuestra m\u00e1s all\u00e1 de toda duda &nbsp;razonada, con pruebas como el proceso de resoluci\u00f3n de &nbsp;contrato de arriendo del a\u00f1o [2011] y el proceso de [2012] de &nbsp;pertenencia, m\u00e1s los propios testimonios rendidos por los &nbsp;demandantes (\u2026)\u00bb &nbsp;que ejerc\u00eda posesi\u00f3n continuada del predio. &nbsp;<\/p>\n<p>Arguye &nbsp;tambi\u00e9n que, \u00abel &nbsp;juzgado en primera instancia ni el tribunal [\u2026] realizaron &nbsp;juicio material ni jur\u00eddico para determinar lo dispuesto en el &nbsp;art\u00edculo 100 del C\u00f3digo General del Proceso, del cual &nbsp;no hicieron juicio de legalidad, ni observancia a la ineptitud de &nbsp;esta demanda y no se le dio un tr\u00e1mite que correspond\u00eda\u00bb; &nbsp;agreg\u00f3 que, al faltar un presupuesto de la acci\u00f3n &nbsp;reivindicatoria, \u00abla &nbsp;misma no prospera y menos cuando el propio demandante tiene todas las &nbsp;pruebas y demostr\u00f3 que el accionante no es poseedor\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;lo anterior, pidi\u00f3 que, se tutelen a su favor los derechos &nbsp;fundamentales invocados y que, se deje sin efecto, \u00abla &nbsp;actuaci\u00f3n de primera instancia y la misma por parte del &nbsp;Tribunal Superior de Antioquia \u2013 Sala Civil, al no cumplirse &nbsp;con los presupuestos axiol\u00f3gicos de la acci\u00f3n &nbsp;reivindicatoria\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;magistrada de la Sala Civil Familia del Tribunal Superior de &nbsp;Antioquia, ponente de la decisi\u00f3n recriminada, pidi\u00f3 &nbsp;que se deniegue el amparo dado que, la s\u00faplica no es m\u00e1s &nbsp;que la inconformidad del recurrente con la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria y la aplicaci\u00f3n normativa efectuada \u00abcuando, &nbsp;como bien se sabe la jurisprudencia constitucional ha sido clara en &nbsp;se\u00f1alar que la tutela no est\u00e1 instituida para &nbsp;cuestionar la labor interpretativa del operador jur\u00eddico (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;Juez Promiscuo del Circuito de Ituango, defendi\u00f3 la &nbsp;providencia que le correspondi\u00f3 proferir en el asunto, la &nbsp;cual, sostiene, se dict\u00f3 \u00abdentro &nbsp;del marco legal y jurisprudencial, se sustent\u00f3 debidamente y &nbsp;se realiz\u00f3 el an\u00e1lisis probatorio conforme a la &nbsp;exigencia procesal [\u2026] &nbsp;en cada una de las fases del proceso se respetaron todos los aspectos &nbsp;en relaci\u00f3n con el debido proceso, se garantiz\u00f3 la &nbsp;participaci\u00f3n de los intervinientes, se garantiz\u00f3 la &nbsp;doble instancia y el fallo proferido, obedeci\u00f3 al sustento &nbsp;probatorio obtenido en el tr\u00e1mite\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fabi\u00e1n &nbsp;Alberto Rold\u00e1n Lopera, demandante en el asunto en cuesti\u00f3n, &nbsp;se opuso a la prosperidad de la acci\u00f3n tutelar, pues se\u00f1ala &nbsp;que, contrario a lo manifestado por el actor, en el tr\u00e1mite &nbsp;judicial se han brindado todas las garant\u00edas a las partes y &nbsp;que, quien ha vulnerado sus derechos ha sido justamente su hermano &nbsp;Jos\u00e9 Fernando, \u00abcon &nbsp;sus apelaciones sin fundamento legal alguno, tanto dentro del proceso &nbsp;pertenencia que instaur\u00f3 en mi contra, el cual le fue &nbsp;desfavorable por haber sido cosa juzgada, como en el reivindicatorio &nbsp;que instaur\u00e9 en su contra (\u2026)\u00bb, &nbsp;a\u00f1adi\u00f3 que, \u00ab(\u2026) &nbsp;llev\u00f3 m\u00e1s de 15 a\u00f1os reclam\u00e1ndole a mi &nbsp;hermano lo que me pertenece legalmente, esto es, yo he perdido esos &nbsp;a\u00f1os sin poder explotar econ\u00f3micamente la finca en la &nbsp;producci\u00f3n lechera y ganadera, siendo el accionado el \u00fanico &nbsp;que se ha beneficiado y usufructuado el inmueble (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Problema &nbsp;jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Corresponde a la &nbsp;Corte establecer si la corporaci\u00f3n judicial convocada vulner\u00f3 &nbsp;las prerrogativas invocadas por el quejoso dentro del reivindicatorio &nbsp;radicado n\u00ba 2017-00006, promovido por Fabi\u00e1n Alberto &nbsp;Rold\u00e1n Lopera en su contra, con la sentencia de 17 de octubre &nbsp;de 2023, que confirm\u00f3 la del a &nbsp;quo &nbsp;(6 de abril de 2022) en el sentido de ordenar la restituci\u00f3n &nbsp;del inmueble en cuesti\u00f3n y el pago de frutos civiles, &nbsp;incurriendo con ello, supuestamente, en v\u00eda de hecho por &nbsp;indebida valoraci\u00f3n probatoria. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Procedencia &nbsp;de la acci\u00f3n de tutela contra providencias judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde a los &nbsp;criterios jurisprudenciales de esta Corporaci\u00f3n, se ha dicho y &nbsp;reiterado, en l\u00ednea de principio, que la tutela no procede &nbsp;contra las decisiones o actuaciones jurisdiccionales, toda vez que en &nbsp;aras a mantener inc\u00f3lumes los principios que contemplan los &nbsp;art\u00edculos 228 y 230 de la Carta Magna, al juez constitucional, &nbsp;no le es dable inmiscuirse en el escenario de los tr\u00e1mites &nbsp;ordinarios en curso o terminados, para variar las decisiones &nbsp;proferidas o para disponer que lo haga de cierta manera. &nbsp;<\/p>\n<p>Por regla de &nbsp;excepci\u00f3n se tienen aquellos casos en donde el funcionario ha &nbsp;incurrido en un proceder arbitrario y claramente opuesto a la ley, o &nbsp;ante la ausencia de otro medio efectivo de protecci\u00f3n &nbsp;judicial, eventos que luego de un ponderado estudio tornar\u00edan &nbsp;imperiosa la intervenci\u00f3n del juez de tutela con el fin de &nbsp;restablecer el orden jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed mismo &nbsp;se ha dicho que tampoco es posible acudir ante el Juez constitucional &nbsp;para debatir la valoraci\u00f3n probatoria que hizo el fallador y &nbsp;tratar de convencer sobre cu\u00e1l ser\u00eda la m\u00e1s &nbsp;adecuada, pues, solo es posible activar este mecanismo ante un &nbsp;desafuero en dicho ejercicio. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Caso &nbsp;concreto \u2013 la providencia cuestionada. &nbsp;<\/p>\n<p>Realizado el &nbsp;examen pertinente a los argumentos de la queja constitucional y de la &nbsp;sentencia censurada, &nbsp;la Sala no observa la vulneraci\u00f3n de los derechos &nbsp;fundamentales suplicados, tras advertir que dicha decisi\u00f3n, &nbsp;proferida por la colegiatura accionada el 17 de octubre pasado, se &nbsp;aprecia coherente, razonable y motivada. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al &nbsp;respecto, se colige que lo resuelto por esa magistratura se bas\u00f3 &nbsp;en un respetable an\u00e1lisis de las pruebas obrantes en la &nbsp;actuaci\u00f3n y de lo que fue objeto de reparo en la alzada, &nbsp;en la que se discuti\u00f3 la cadena de t\u00edtulos anteriores &nbsp;al inicio de la posesi\u00f3n invocada por el demandado, y la mala &nbsp;fe &nbsp;que se le endilg\u00f3 como sustento de la condena al pago de &nbsp;frutos civiles. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, tras un detallado an\u00e1lisis de las pruebas &nbsp;documentales, la prueba trasladada (el expediente del proceso de &nbsp;pertenencia promovido por Jos\u00e9 Fernando Rold\u00e1n Lopera), &nbsp;los dict\u00e1menes periciales, el interrogatorio al perito, el &nbsp;interrogatorio de parte y de los testigos llamados al juicio, en &nbsp;relaci\u00f3n con la inconformidad alusiva a la cadena de t\u00edtulos, &nbsp;puntualiz\u00f3 el tribunal que, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abA &nbsp;contrario sensu de &nbsp;la tesis planteada por el recurrente, la Sala encuentra que el polo &nbsp;activo s\u00ed invoc\u00f3 los t\u00edtulos de dominio &nbsp;antecedentes a su propiedad, a fin de demostrar este espec\u00edfico &nbsp;presupuesto material de la pretensi\u00f3n reivindicatoria, puesto &nbsp;que basta verificar que en los hechos primero, segundo, tercero, &nbsp;sexto y s\u00e9ptimo del escrito de demanda se aludi\u00f3 a la &nbsp;cadena ininterrumpida de t\u00edtulos traslativos de dominio en &nbsp;virtud de los cuales el demandante adquiri\u00f3 la propiedad sobre &nbsp;el inmueble objeto del proceso, as\u00ed como, aquellos por los que &nbsp;su progenitora tradente hizo lo propio (\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>Tal alegaci\u00f3n &nbsp;f\u00e1ctica ciertamente conforma la causa petendi que soporta la &nbsp;pretensi\u00f3n reivindicatoria del sujeto activo, y con fundamento &nbsp;en la misma, dicho extremo litigioso afirma reunir a cabalidad los &nbsp;presupuestos axiol\u00f3gicos de su s\u00faplica, entre los &nbsp;cuales se halla, el t\u00edtulo de dominio antecedente a la &nbsp;posesi\u00f3n, que bien por s\u00ed mismo, o en atenci\u00f3n a &nbsp;la cadena de t\u00edtulos de dominio ininterrumpida ostenta el &nbsp;reclamante. &nbsp;<\/p>\n<p>De otro lado, &nbsp;no es cierto, como lo se\u00f1ala el hoy sedicente, que al &nbsp;descorrer el traslado de las excepciones de m\u00e9rito, el sujeto &nbsp;activo guard\u00f3 silencio frente a este aspecto y, contrariamente &nbsp;a ello, en tal escrito el polo pretensor insisti\u00f3 en que &nbsp;cumpl\u00eda \u201ctodos los presupuestos para solicitar la &nbsp;reivindicaci\u00f3n, con base en los documentos p\u00fablicos y &nbsp;privados allegados al expediente\u201d (p\u00e1g. 7, numeral 2, &nbsp;archivo 0008, C.1); instrumentos entre los cuales, valga resaltarse, &nbsp;militan las escrituras p\u00fablicas y el certificado de tradici\u00f3n &nbsp;y libertad del bien, recopiladas en el numeral 2.4.2.1. de este &nbsp;fallo, que demuestran la historia de las transferencias de dominio &nbsp;sobre el predio, desde el a\u00f1o 1969, cuando el c\u00f3nyuge &nbsp;de la se\u00f1ora Socorro Lopera lo adquiri\u00f3 y se acredita &nbsp;igualmente, la data de 25 de octubre de 1985, como hito a partir del &nbsp;cual se adjudic\u00f3 el terreno mencionado a la progenitora de los &nbsp;sujetos procesales en contienda, por liquidaci\u00f3n de sociedad &nbsp;conyugal con su consorte\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Con todo, para el &nbsp;tribunal qued\u00f3 claro que la sumatoria de t\u00edtulos s\u00ed &nbsp;fue un tema profusamente planteado por el precursor en el libelo de &nbsp;la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>Seguidamente, en &nbsp;cuanto a la calidad de poseedor alegada por el apelante, que ubica su &nbsp;inicio en el tiempo en el a\u00f1o 1985, dijo el accionado, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abCon &nbsp;independencia de la calidad de poseedor o tenedor que ostentara el &nbsp;convocado para la \u00e9poca de 1985, tanto la confesi\u00f3n del &nbsp;contradictor, como los testimonios recaudados son prolijos para &nbsp;determinar sin lugar a dubitaci\u00f3n que aquel ingres\u00f3 al &nbsp;inmueble con ocasi\u00f3n de la entrega que del mismo le realiz\u00f3 &nbsp;la se\u00f1ora Socorro Lopera, con posterioridad a la liquidaci\u00f3n &nbsp;de la sociedad conyugal de esta; acto jur\u00eddico solemne que se &nbsp;prob\u00f3 haber acontecido el 25 de octubre de 1985 mediante la &nbsp;escritura p\u00fablica N\u00b0 5345 del 25 de octubre de 1985 de la &nbsp;Notar\u00eda Doce de Medell\u00edn relacionada en el numeral &nbsp;2.4.2.1) de este prove\u00eddo. &nbsp;<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese &nbsp;que el opositor confes\u00f3 en su absoluci\u00f3n de parte que &nbsp;el predio se lo hab\u00eda cedido su madre \u201cdesde el 29 de &nbsp;diciembre de 1985\u201d, fecha a partir de la cual en la &nbsp;contestaci\u00f3n de la demanda se afirma que ostenta la calidad de &nbsp;poseedor; sin embargo, el t\u00edtulo de dominio inmediatamente &nbsp;anterior, a partir del cual el aqu\u00ed pretendiente deriv\u00f3 &nbsp;su derecho de propiedad, fue precisamente la escritura p\u00fablica &nbsp;rese\u00f1ada que adjudic\u00f3 a su progenitora el derecho real &nbsp;de dominio desde el mes de octubre de esa anualidad, es decir, de &nbsp;forma previa a la supuesta posesi\u00f3n del demandado. &nbsp;<\/p>\n<p>Empero, &nbsp;adicional a ello, se verifica que el actor acredit\u00f3 el t\u00edtulo &nbsp;que anteced\u00eda a su progenitora, esto es, la escritura p\u00fablica &nbsp;N\u00b0 221 del 16 de junio de 1969, por medio de la cual el se\u00f1or &nbsp;Oscar Rold\u00e1n Carvajal (c\u00f3nyuge de la prenotada) &nbsp;adquiri\u00f3 el dominio del inmueble identificado con matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria N\u00b0 037-13099 en virtud de la enajenaci\u00f3n que &nbsp;le hizo el se\u00f1or Ram\u00f3n \u00c1ngel Ruiz Vel\u00e1squez, &nbsp;predio que entr\u00f3 a conformar la masa de bienes de la sociedad &nbsp;conyugal que ten\u00eda con aquella. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo anterior &nbsp;significa que, aunque hipot\u00e9ticamente se avalara la tesis del &nbsp;censor concerniente a la posesi\u00f3n ejercida desde el 29 de &nbsp;diciembre de 1985, obligado resultar\u00eda concluir que el t\u00edtulo &nbsp;de dominio del pretensor es con creces anterior a la supuesta &nbsp;posesi\u00f3n, en atenci\u00f3n a la cadena de t\u00edtulos &nbsp;traslativos de dominio que este demostr\u00f3 y que se remonta al &nbsp;a\u00f1o 1969\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1adi\u00f3 &nbsp;que, de acuerdo a las declaraciones de algunos de los testigos, se &nbsp;esclareci\u00f3 que, el demandado no ingres\u00f3 al predio en el &nbsp;a\u00f1o 1985 en calidad de poseedor, ya que para entonces solo &nbsp;pod\u00eda predicar la condici\u00f3n de tenedor, &nbsp;comoquiera que reconoc\u00eda dominio ajeno, en este caso, el de su &nbsp;progenitora, al cancelarle una contraprestaci\u00f3n econ\u00f3mica &nbsp;\u00aben &nbsp;litros de leche (sic)\u00bb, &nbsp;por la administraci\u00f3n y el trabajo que realizaba en el fundo; &nbsp;tambi\u00e9n, en consideraci\u00f3n a una posterior demanda de &nbsp;restituci\u00f3n de inmueble arrendado que aquella inici\u00f3 &nbsp;por mora en el pago del canon, causa que, aunque no prosper\u00f3 &nbsp;por no acreditarse la existencia del contrato, denot\u00f3 que &nbsp;\u00abdi\u00e1fanamente &nbsp;no hubo intenci\u00f3n por parte de dicha se\u00f1ora de &nbsp;entregarle al aqu\u00ed resistente la posesi\u00f3n del bien con &nbsp;\u00e1nimo de se\u00f1or\u00edo, sino apenas de tenencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, en &nbsp;cuanto a la mala &nbsp;fe &nbsp;en la posesi\u00f3n atribuida a Jos\u00e9 Fernando Rold\u00e1n, &nbsp;de la apreciaci\u00f3n de los elementos de conocimiento la &nbsp;corporaci\u00f3n tutelada estableci\u00f3 que estaba demostrada, &nbsp;pues se evidenciada una posesi\u00f3n \u00abviolenta &nbsp;y viciosa al repeler requerimientos judiciales y extrajudiciales &nbsp;efectuados para la entrega del bien, tanto por parte de se\u00f1ora &nbsp;Socorro Lopera, como del se\u00f1or Fabi\u00e1n Rold\u00e1n &nbsp;Lopera\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[d]e &nbsp;tal manera, los medios confirmatorios esbozados no permiten inferir &nbsp;que el accionado adquiri\u00f3 la posesi\u00f3n del inmueble de &nbsp;forma pac\u00edfica, ni con la conciencia de haberla recibido por &nbsp;medios leg\u00edtimos exentos de vicios y a contrario sensu, ha &nbsp;permanecido en el mismo a trav\u00e9s del tiempo por la fuerza, &nbsp;repeliendo con violencia a los titulares del derecho real de dominio, &nbsp;raz\u00f3n por la que la condena al pago de frutos se encuentra &nbsp;fundada. &nbsp;<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, &nbsp;en armon\u00eda con lo analizado en precedencia, la sentencia de &nbsp;primera instancia est\u00e1 llamada a ser confirmada, toda vez que &nbsp;se encontraron fundados los presupuestos axiol\u00f3gicos de la &nbsp;pretensi\u00f3n reivindicatoria censurados, a saber, la identidad &nbsp;entre el bien pose\u00eddo y el reclamado, la cadena de t\u00edtulos &nbsp;de dominio anteriores a la posesi\u00f3n del convocado y la &nbsp;posesi\u00f3n de mala fe por parte de este\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed &nbsp;las cosas, surge palpable que la pretensi\u00f3n del gestor del &nbsp;resguardo se circunscribi\u00f3, de modo exclusivo, a un subjetivo &nbsp;disentimiento frente a las razones en que la colegiatura accionada se &nbsp;bas\u00f3 para resolver el asunto puesto a su consideraci\u00f3n, &nbsp;disconformidad que, naturalmente, excede el \u00e1mbito de la &nbsp;tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;el mecanismo de amparo constitucional no est\u00e1 previsto para &nbsp;desquiciar providencias judiciales con apoyo en la diferencia de &nbsp;opini\u00f3n de aqu\u00e9llos a quienes fueron adversas, obrar en &nbsp;contrario equivaldr\u00eda al desconocimiento de los principios de &nbsp;autonom\u00eda e independencia que inspiran la funci\u00f3n &nbsp;p\u00fablica de administrar justicia y conllevar\u00eda a &nbsp;erosionar el r\u00e9gimen de jurisdicci\u00f3n y competencias &nbsp;previstas en el ordenamiento jur\u00eddico a trav\u00e9s del &nbsp;ejercicio espurio de una facultad constitucional, al que exhorta el &nbsp;promotor de este amparo\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 15 &nbsp;feb. 2011, rad. &nbsp;01404-01, reiterado entre muchas otras, en STC, 24. sep. 2013, rad. &nbsp;02137-00, &nbsp;STC1558-2015 &nbsp;y, STC4705-2016, &nbsp;13 ab. rad. 00077-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Lo anterior, &nbsp;porque est\u00e1 claro que, en ejercicio de sus atribuciones &nbsp;legales, el administrador de justicia tiene entera libertad para &nbsp;realizar una apreciaci\u00f3n aut\u00f3noma y reflexiva de los &nbsp;medios demostrativos a partir de los cuales debe formar su &nbsp;convencimiento, y aplicar al asunto sus razonamientos de orden &nbsp;jur\u00eddico, sin incurrir, desde luego, en desviaci\u00f3n &nbsp;notoria del ordenamiento legal al interpretar las normas que regulan &nbsp;la tem\u00e1tica de la discusi\u00f3n procesal, supuesto que no &nbsp;se advierte configurado en este evento, ya que, la evaluaci\u00f3n &nbsp;efectuada se contrajo no solo a los testimonios rendidos en el &nbsp;litigio y lo que cada declarante aport\u00f3 sobre los hechos &nbsp;objeto de la demanda, sino tambi\u00e9n a los documentales que &nbsp;revelaron la existencia de una \u00abcadena &nbsp;de t\u00edtulos\u00bb &nbsp;respecto del inmueble, anterior al inicio de la posesi\u00f3n del &nbsp;demandado. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;todo caso, sobre la pretensi\u00f3n de hacer prevalecer por sobre &nbsp;el del juzgador &nbsp;un &nbsp;determinado raciocinio probatorio, a efectos de que coincida con el &nbsp;de las partes, &nbsp;la Sala en precedencia ha indicado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abel &nbsp;campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es en &nbsp;cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) de forma que s\u00f3lo &nbsp;es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en &nbsp;el caso concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico &nbsp;ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, &nbsp;pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la &nbsp;correspondiente providencia. El error en el juicio valorativo, ha &nbsp;dicho esta Corte, debe ser de tal entidad que debe ser ostensible, &nbsp;flagrante, manifiesto y el mismo debe poseer una incidencia directa &nbsp;en la decisi\u00f3n\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 5 jul. 2012, rad. 01339-00, reiterado, entre otros, en &nbsp;STC3479-2015, &nbsp;STC-9611-2015, y, STC4546-2016, &nbsp;13 ab. rad, 00770-00). &nbsp;<\/p>\n<p>En definitiva, no &nbsp;fue por desconocimiento de la ley sustancial, por vicios en el &nbsp;procedimiento, por defecto f\u00e1ctico, ni sustancial, ni por &nbsp;ninguna otra actuaci\u00f3n arbitraria que la autoridad aqu\u00ed &nbsp;demandada tom\u00f3 su decisi\u00f3n, de forma que no se &nbsp;advierten configurados ninguno de los requisitos de procedibilidad de &nbsp;la acci\u00f3n de tutela contra providencias y, por tanto, se &nbsp;descarta la violaci\u00f3n de las garant\u00edas constitucionales &nbsp;de la demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;decisi\u00f3n atacada, no constituye arbitrariedad susceptible de &nbsp;correcci\u00f3n por esta excepcional v\u00eda; adem\u00e1s, &nbsp;porque lo pretendido por el accionante es anteponer su propio &nbsp;criterio al del tribunal tutelado en el asunto puesto a su &nbsp;consideraci\u00f3n, finalidad ajena a la acci\u00f3n de tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, Agraria y Rural, administrando justicia en &nbsp;nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la Ley, &nbsp;NIEGA &nbsp;la tutela de la referencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo ac\u00e1 resuelto a las partes por un medio expedito, y de no &nbsp;ser impugnado, rem\u00edtase el expediente a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA PATRICIA &nbsp;GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC13156-2023 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC13156-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2023-04391-00 &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintid\u00f3s (22) de noviembre de dos mil veintitr\u00e9s &nbsp;(2023). &nbsp; Decide la Corte la &nbsp;acci\u00f3n de tutela promovida por &nbsp;Jos\u00e9 &nbsp;Fernando Rold\u00e1n Lopera contra &nbsp;la &nbsp;Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[68],"tags":[],"class_list":["post-77636","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noviembre-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77636","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77636"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77636\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77636"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77636"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77636"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}